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NO ES TAN DE VIEJO CHOTO…

– confundir los nombres de los hijos.
– preguntar qué es un youtuber.
– dejarse la barba como Novaresio.
– preguntar qué onda el Viagra.
– decir «fiesta negra» en lugar de partuza».
– escribir mensajes telefónicos con todos los signos de puntuación
– usar lentes de sol sobre los lentes de aumento.
– desconocer el 80% de los artistas que participan en el Lollapalooza.
– levantarse con dolor de espalda.
– tener pelos en la nariz pero, del lado de afuera.
– usar bronceador Sapolán en verano.
– dormir con medias.
– dormir con una bolsa agua caliente en los pies.
– dormir con pijama manga larga.
– dormir con un pañuelo bajo la almohada.
– solo pensar en dormir.

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«LA DECADENCIA DE LA BOLITA»(Crónicas del Ángel Gris, A, Dolina.)

«Resulta difícil hablar sobre la desaparición del juego de la bolita sin entrar en espinosas controversias. Desde luego, se trata de un asunto complejo y puede ser examinado según criterios muy diferentes».

Las personas sencillas afirman simplemente que se trata de una decisión de los chicos, arbitraria, inexplicable y —por lo tanto— indigna de ser discutida. Los psicólogos, antropólogos, electrotécnicos y aun los contadores suelen llamar la atención sobre la influencia de otros entretenimientos de emoción más sostenida, como la televisión, el billar japonés, el cerebro mágico o las palabras cruzadas.

Los Refutadores de Leyendas niegan que haya existido jamás un juego semejante y se oponen con argumentos inexpugnables al mito de la vieja niñez romántica.Por el contrario, los Hombres Sensibles aseguran que la desaparición del juego de las bolitas es el resultado de una conjura universal. Este punto de vista es muy interesante y vale la pena elucidarlo. En su monografía Faltan bolitas, el pensador de Flores, Manuel Mandeb, plantea un interrogante que nos deja perplejos. Veamos.«…Este juego parece haber empezado a languidecer en 1960. Pero puede afirmarse que en ese momento ya hacía por lo menos cincuenta años que se jugaba. Entonces había veinte millones de habitantes en el país. Y no era demasiado audaz afirmar que, en el medio siglo de su auge, el juego de la bolita había sido practicado por diez millones de individuos en uno u otro momento de sus vidas. Ahora bien:¿cuántas bolitas poseía cada niño aficionado, como promedio? Digamos cincuenta. Multipliquemos: cincuenta por diez millones. Son quinientos millones de bolitas. Bien, volvamos al presente: ¿alguno de ustedes ha visto una bolita en el último año? Seguramente no. Yo pregunto: ¿dónde están los quinientos millones de bolitas?¿Quién las tiene? <Y no me digan que el tiempo las destruyó porque el viento y la lluvia no son suficientes para destrozar una bolita…>…

Las canchas han sido arrasadas y hasta pavimentadas, los hoyos fueron rellenados, los jugadores se han visto tentados por otras disciplinas. Alguien está
borrando todo vestigio del paso de las bolitas por esta tierra…» Inspirado quizá en el trabajo de Mandeb, este texto pretende asentar las reglas, la técnica y la estrategia delas bolitas. La tarea no es tan fácil como parece. A favor de la campaña desarrollada por los Refutadores de Leyendas y los Amigos del Olvido, casi nadie recuerda los reglamentos. Por lo demás, todos sabemos que en cada cuadra había matices en la interpretación de cada norma lúdica. No obstante, luego de la publicación de esta nota, es probable que algún pequeño número de Pibes Sensibles se ponga a jugar, aunque más no sea a modo de de pel Universo.

I – Las bolitas Se trata de pequeñas esferas, casi siempre de vidrio. Su diámetro es variable: las más chicas se llaman «piojos» o «pininas», las medianas son las más frecuentes y están también las grandes o «bolones», que suelen utilizarse en el juego del Triángulo. Años atrás podían reconocerse diferentes pelajes de bolitas. Las más hermosas eran las «lecheras». En ellas predominaba el blanco, siempre mezclado con algún otro color. Eran opacas, no se podía ver a través de ellas y la variedad de diseños y combinaciones era enorme. Estaban también las semitransparentes, de colores fríos, casi siempre verdes o azules. Eran como cachos de sifón. En el interior a veces se adivinaba un filamento gelatinoso y más bien repugnante. Salvo excepciones, eran unas bolitas de porquería.Sin embargo, la última generación de niños jugadores sólo conoció esas bolitas.Las lecheras desaparecieron misteriosamente. Miles de personas jamás han visto una. Las más recientes son las llamadas «bolitas japonesas», más livianas que las convencionales y totalmente inútiles para jugar. Su aspecto es el de una esfera transparente con un papelito de color en el interior. Todo niño poseía una bolita preferida, que era la que utilizaba para jugar. Se la llamaba «puntera». El resto de las bolitas servía para pagar las deudas provenientes del juego. Si acaso una racha adversa obligaba al niño a entregar la puntera, se le otorgaba a esta noble bolita el valor de cuatro o cinco.También pueden citarse —como curiosidad— las bolitas de barro, los aceritos y hasta las de plástico (indefectiblemente ovaladas).

(La identidad de los fabricantes de bolitas es un enigma. Nunca hubo marcas, ni envases, ni publicidad. Algo muy raro debe haber en todo esto).

II – El juego del hoyo y la quema Pueden participar dos o más jugadores. El juego tiene lugar en una cancha de unos 5 metros de largo por 2 de ancho. La superficie de este terreno debe ser de tierra, pareja y árida, tal como la de las canchas de bochas, aunque no tan blanda. Es de buen gusto que un pequeño árbol se sitúe en uno de los costados. En realidad, los mejores lugares para instalar canchas de bolita son los rectángulos de tierra que existen en las veredas del Gran Buenos Aires. En la Capital, como se sabe,las veredas llegan hasta el cordón y los espacios sin baldosas que rodean a los árboles son insuficientes. Por eso los chicos de la Provincia han sido siempre más diestros en este juego.Hay cuatro líneas que limitan la cancha y una que la divide en dos, llamada «mita». En el centro exacto de una de estas dos mitades, se encuentra el hoyo.Y aquí nos topamos con otro punto de discusión. Algunos prefieren excavar el hoyo con una chapita de naranjín. Otros entierran una bolita y, después de extraerla, ensanchan el cráter resultante. Los más desaprensivos clavan el taco en la tierra y lo hacen girar, obteniendo de este modo enormes cacerolas que desvirtúan el carácter del juego. Los jugadores se sitúan detrás de la línea de salida, que es la línea corta más lejana del hoyo. Uno a uno van lanzando sus bolitas, tratando de colocarlas en el lugar más cercano posible al citado agujero. Esto es de capital importancia, pues después del tiro de salida, el primero en jugar será quien se encuentre más próximo al hoyo. De este modo, si uno observa que el jugador anterior ha conseguido arrimar demasiado bien, mejor será que no trate de superar esa marca y busque los lugares más seguros de la cancha. El objeto del juego, aclaremos, es embocar en el hoyo y hacer impacto en las bolitas de los contrarios («quema»). Los jugadores «quemados» van egresando del juego y pagando a quien los quemó. Cuando queda solamente uno, termina y comienza otra. Cada participante va evolucionando con su bolita conforme a una cierta estrategia. Algunos persiguen a su presa y se van acercando cada vez más, aun a riesgo de quedar ofreciendo un blanco fácil. Otros buscan siempre los lugares lejanos y hacen tiros largos (es decir, «rugen»). Si una bolita sale fuera de la cancha, debe permanecer en el lugar donde ha quedado, para que los otros jugadores le tiren, si así lo desean. Al corresponderle nuevamente el turno, el jugador podrá efectuar su tiro desde cualquier punto de la línea atravesada por su bolita al salir.

III – La bolita y el canto Se pueden obtener prioridades y anunciar decisiones o reclamar la vigencia de ciertas reglas es necesario —en la bolita— pronunciar a voz en cuello algunos conjuntos predeterminados. Veamos una pequeña colección de ellos.«Bolita cola»: es en realidad la invitación o desafío a jugar y también la reserva del privilegio de tirar último. También puede decirse «Bolita cola, no punteo»,
esclarecedora frase que indica que uno no tiene intenciones de someterse a ningún«punteo» o arrimada previa, para establecer el orden de salida.«Mita al medio, buena al tiro»: canto que sólo puede realizar el que tira último en la salida. Si el tipo considera que alguno de sus rivales está demasiado cerca del Hoyo, le suelta este canto y le da el hoyo por embocado. Pero —eso sí— lo obliga a poner su bolita en la mita, expuesta a su disparo inicial.«Buen repe»: ante la proximidad de la pared, se grita este conjuro para indicarque si el impacto se produce de rebote, también será válido. El canto contrario es«mal repe».«Pica paso»: declaración de voluntad que asegura la posibilidad de colocar nuestra bolita a un paso de distancia, si un pique traicionero la pone a merced delrival. Algunos niños tahúres suelen retrucar «de hormiguita», para reclamar que elpaso sea pequeño. «Voladora», agrega entonces el primer niño. Y se manda un paso de cuatro metros. También puede aullarse «pica no paso». «Cuantas quiera»: como el jugador que emboca en el hoyo o realiza una quema vuelve a tirar, muchos niños proceden a sacudirle tres o cuatro quemas seguidas a la misma bolita, con el fin de irse acercando a otros objetivos. Para poder hacerlo debe pronunciar cuarto las palabras que encabezan este fragmento. «Corta, retira no garpa»: salvedad con que el pequeño que va ganando anuncia su derecho a abandonar el juego en cualquier momento, sin que este raje le resulte oneroso.«Bien sonanti»: exigencia más bien hazañosa, según la cual se pretende que los impactos hechos en nuestra bolita hagan ruido o no se paguen. «Mueve pajita, garpa bolita»: pareado pentasílabo que es de lo último y se profiere cuando la bolita contraria está en medio del pastito.

Existen infinidad de fórmulas «buena línea recorrida», «hoyo antes de quema», «buena mengua», etc. Cuando se quieren evitar los roces que provocan estos cantos se juega a «a todas buenas», es decir, sin cantar.

IV – Cómo empuñar la bolita
Para efectuar un disparo, debe colocarse la mano izquierda alzándose sobre sus dedos en el punto exacto donde estaba la bolita. La mano derecha descansará sobre la izquierda y empuñará la bolita. Los zurdos harán exactamente lo contrario. Hay dos formas clásicas de tomar la bolita: la antigua, despreciada muchas veces, y la moderna. En la primera la bolita se aloja detrás del índice. En la segunda, detrás del mayor, sirviendo el índice como guía o mira.

Hay algo más. Algunos pibes muleros suelen extender la mano hacia adelante acercándose a la bolita del adversario. Esta demasía se conoce con el nombre de«ganfia o gañote» y es el origen de innumerables reyertas.»

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Diógenes Sinope

Existe un ejemplo de una filosofía antigua que no pretendía constituirse sólo como ideal, trascendental, sino también integrar al cuerpo humano. Es la Escuela de los Cínicos surgida en la antigüedad griega, que tiene por su máximo exponente a Diógenes de Sinope más conocido como Diógenes “el cínico”.

La filosofía de Diógenes buscaba integrar la materia de nuestro cuerpo, sus necesidades fisiológicas más básicas, sus expresiones, desde un profundo sentido moral, reafirmado todo en la práctica. Una búsqueda en que la filosofía no sólo se haga cargo del ideal, del alma, sino también del cuerpo. Una desviación que conduce directamente a la risa, por ser expresión del cuerpo, aun cuando el fin de Diógenes de Sinope no fuese ser entretenido ni hacer reír.

Extemporáneamente, es fácil distinguir las anécdotas sobre la vida de Diógenes como portadoras de un gran sentido.

La etimología de “cínico” se vincula al “can” por lo que vendría a ser algo así como Diógenes “el perro”. Dicho apelativo se justificaría en el hecho de que Diógenes asaltaba intespentuosamente con interrogantes a los transeúntes desde un tonel en una plaza pública, además del que compartía con perros y alababa las virtudes de los mismo, del humor, de humor negro inclusive. Pero ello no debe hacernos perder de vista el contexto. El ideario moral de Diógenes que buscaba una vuelta a lo natural, a liberarse de los usos por la costumbre y, en definitiva, todo aquello que no resulta indispensable.


No ha perdurado ningún escrito de Diógenes y, basándose en su modelo de vida, cabe pensar si llegó a escribir pues su filosofía era práctica. La principal referencia de su existencia y su legado filosófico, más allá del halo mítico que rodea las anécdotas de su vida, la encontramos en la obra de Diógenes Laercio: Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres.

Según Laercio fue discípulo de Antístenes, e incluso le superó en su forma de llevar a la práctica una vida austera.

Algunas claves de su pensamiento rescatadas por Laercio:

“Admirábase de los gramáticos que <<escudriñan los trabajos de Ulises é ignoran los propios.>> También de los músicos que <<acordando las cuerdas de su lira, tienen desacordes las costumbres del ánimo.>> De los matemáticos, <<porque mirando al sol y á la luna no ven las cosas que tienen á los pies>>. De los oradores, <<porque procuran decir lo justo, mas no procuran hacerlo.>> De los avaros, <<porque vituperan de palabra el dinero, y lo aman sobre manera.>> Reprendía á << los que alaban á los justos porque desprecian el dinero, pero imitan á los adinerados.>> Se conmovía <<de que se ofreciesen sacrificios a los dioses por la salud, y en los sacrificios mismos hubiese banquetes, que le son contrarios>>”

Se tiene la referencia de que se enfrentó en discusiones con muchos filósofos, acaso no con todos los que se encontró, quienes, lo ridiculizaban a la vez que le temían.

A continuación anécdotas de la vida de Diógenes como ejemplo de esta corriente filosófica:

“Estando cogiendo el sol en el Cranión, se le acercó Alejandro [Magno] y le dijo: <<Pídeme lo que quieras>>; á lo que respondió él: <<Pues no me hagas sombra>>

“Habiendo Platón definido al hombre, animal de dos pies sin plumas, y agradándose de esta definición, tomó Diógenes un gallo, quitóle las plumas, y
lo echó en la escuela de Platón, diciendo: <<Este es el hombre de Platón>> Y así se añadió á la definición, con uñas anchas”

“Estando en una cena, hubo algunos que le echaron los huesos como á [un] perro, y él, acercándose á tales, se les meó encima, como hacen los
perros”

«-¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas.»

Diógenes contestó:
-«Si tú aprendieras a comer lentejas no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador.»

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SEÑOR SEMÁFORO

¿Qué ofrece ese semáforo? Puede suponerse que es la oportunidad. Puede suponerse que ante esos segundos de aburrimiento que propone la luz roja, deteniendo a todos dentro de sus vehículos, aparece esa coyuntura. Están todos mirando hacia adelante, sin otra propuesta que la espera. Como una platea, frente al semáforo, se vislumbra la posibilidad: chance en la que podría nacer un artista. Unos cuántos segundos para demostrar una habilidad. Acto subsiguiente, buscar la retribución. El premio al esfuerzo del arte efímero e improvisado. Otros preferirán la renguera y el relato ex privado de su libertad; otros el balde y la propuesta casi a imperativo modo sin exhortativa amabilidad, de limpiar parabrisas o espumarlo sin enjuagar.

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LADY GODIVA

Origen del fisgón

Antes de cumplir con el pedido de su marido, nadamás acordó con sus vecinos, que estos se encerrarían en sus casas para no perturbarla en su desnudez.
El día elegido Lady Godiva se paseó desnuda por el pueblo, montada en su caballo, mientras todos los vecinos de Coventry permanecían en sus casas encerrados y con las ventanas cerradas.

Todos los ciudadanos se encerraron en sus casas, <menos un sastre> conocido más tarde como Peeping Tom (Tom el Mirón). Según la leyenda, el sastre no pudo resistir ver a su señora desnuda a través de un agujero en la persiana y se quedó ciego por ello. Además, la expresión pasó a designar en el idioma inglés a quien en español se llama mirón y en francés «voyeur»

Lady Godiva es un personaje de un mito medieval inglés, ambientado a principios del siglo XI.

Habría sido una dama anglosajona, famosa por su bondad y belleza, que estuvo casada con Leofric (968-1057), conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry.
Su nombre anglosajón, Godgifu o Godgyfu, quiere decir gift of God («regalo de Dios») —Godiva es la versión latina del nombre—. Esta dama, compadecida de los sufrimientos y apuros de sus vasallos, a los que su marido esquilmaba con tributos abusivos, se solidarizó con ellos. Construyó junto con su esposo, cuya buena administración es destacable, el monasterio de Coventry.

El cronista del siglo XIII Roger de Wendover dejó escrita la legendaria historia de Godiva, la esposa del duque Leofric que lució su desnudez por las calles de Coventry para lograr así que su marido bajara los impuestos locales. En realidad, aquella noble británica sí existió en el siglo XI, tal y como queda constatado en las crónicas de Florence de Worcester. En ellas habla de Godiva, una bella joven que estaba casada con Leofric, uno de los nobles más importantes del siglo XI. Sin embargo, no hay ninguna referencia al célebre paseo a caballo, algo que parece haber surgido o de la imaginación del pueblo o del propio puño de Wendover.

Estatua de Lady Godiva por Sir William Reid Dick en el centro de la ciudad de Coventry.
Presentado al mediodía del 22 de octubre de 1949 en Broadgate.



Algunos historiadores creen que en realidad lo hizo vestida tan sólo con un camisón, la ropa interior de la época, pero que para la moral de aquellos días tal manera ya se consideraría como si fuese desnuda. La leyenda, que según los historiadores puede estar basada en una historia real —al menos parcialmente—, finaliza aclarando que Leofric, conmovido por el gesto de su esposa, cumplió su promesa y rebajó los impuestos

La letra de don’t stop Me now de Queen se hace alusión a la dama de la leyenda:
«Soy una estrella fugaz, saltando por el cielo
I’m a shooting star, leaping through the sky

Como un tigre desafiando las leyes de la gravedad.
Like a tiger defying the laws of gravity

Soy un auto de carreras, pasando como Lady Godiva
I’m a racing car, passing by like Lady Godiva

Voy a ir, ir, ir
I’m gonna go, go…»
go…https://m.youtube.com/watch?v=HgzGwKwLmgM
🎥 Queen – Don’t Stop Me Now (Official Video) – YouTube

Estatua de Lady Godiva por Sir William Reid Dick en el centro de la ciudad de Coventry.
Presentado al mediodía del 22 de octubre de 1949 en Broadgate.
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¿Sometimiento?

El deseo de ser dependiente o de sufrir no es el opuesto al de dominar o de infligir sufrimiento a los demás. Ambas tendencias constituyen el resultado de una necesidad básica única que surge de la incapacidad de soportar elaislamiento y la debilidad del propio yo. Esto se denomina «simbiosis», y constituye la base común del sadismo y el masoquismo. La simbiosis,en este sentido, se refiere a la unión de un yo individual con otro (o cualquier otro poder exterior al propio yo), unión capaz de hacer perder
a cada uno la integridad de su personalidad, haciéndolos recíprocamente dependientes.

El sádico necesita de su objeto, del mismo modo que el masoquistano puede prescindir del suyo. La única diferencia
está en que en lugar de buscar la seguridad dejándose absorber, es él quien absorbe a algún otro. En ambos casos se pierde la integridad del yo. En el primero se pierde al disolverse en el seno de un poder exterior; en el segundo, se extiende al admitira otro ser como parte de su persona, y si bien aumenta en fuerzas, ya no existe como ser independiente.

Erich Fromm, «El miedo a la libertad».

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REIVINDICACIÓN DE LA ILÍADA.

Escudo de Aquiles.

REALIDAD E IRREALIDAD
Si ahora volvemos otra vez de Lessing a Aristóteles, quizá también éste nos dé otro rastro en esta cacería o intento de cacería de las esencias de la poesía homérica o… de toda poesía. No habría sino
volver su definición del revés. La poesía no sería imitación, sino
desimitación de la realidad; no su representación, sino su transformación y transfiguración. La realidad, claro está, no es la poesía,como la piedra no es la estatua, y eso que se llama realismo —¡el terrible sambenito mil veces colgado a la literatura española!— una pura ilusión. Vamos a leer un magnánimo fragmento de poesía homérica, otra breve escena del escudo de Aquiles: «Luego representaba dos ciudades, bellas armas, moradas delos hombres. En una había bodas y banquetes, y las novias salían de sus cámaras, bajo la luz de las antorchas, y por la ancha ciudad llevadas eran, y un himno de himeneo, de un coro levantábase incontable. Los mozos danzarines giran vertiginosos y a par de ellos, las flautas y las cítaras resuenan. Las mujeres, llenas de maravilla inmóviles están ante las puertas» (11. XVIlI, 490).

¡Qué realismo! Esas mujeres que salen y se paran inmóviles a Ia puerta de su casa a ver pasar eI cortejo de unas alegres bodas, las vió Homero bajo el suave cielo de Jonia en el siglo VM, las hemos visto nosotros en nuestro pueblo y las seguirán viendo quienes tengan ojos en los siglos por venir. Es la eterna realidad humana. Ciertamente. Pero esas mujeres, no han tenido sentido y valor poético hasta que han entrado en la irrealidad del escudo de Aquiles, fabricado por Hefesto en las fraguas del Olimpo y por Homero en las de su fantasía.


Aquiles es, ciertamente, un hombre como nosotros, que se irrita, llora, invoca a su madre y se siente impotente ante Agamenón que le ha ultrajado; pero es, también, hijo de una diosa y cuando él entra en combate semeja una fuerza cósmica a la que nada ha de ser capaz de resistir. Hay, por tanto, en él —y lo mismo en tantos héroes más y lo mismo en sus hazañas, realidad e irrealidad y quién sabe si el entrecruzamiento de ambas es el secreto o misterio de la poesía. Por el portillo abierto de la realidad humana conocida, entramos en el mundo irreal y hechizado de la creación poética.
El poder de transfiguración que Homero posee es sencillamente
prodigioso. La realidad más trivial, los más vulgares objetos, los
más caseros menesteres quedan iluminados a veces por un solo leve epíteto y siempre por la luz circundante que irradia de los otros.

He aquí (canto XI, 616 SS) que Néstor y Eurípilo llegan del campode batalla a Ia tienda de Néstor. Se apean de los carros, desuncen los caballos, se secan el sudor, entran en la tienda y se sientan en sillones de respaldo.
<Enseguida,un refresco Hecameda les prepara. Hecamedade
rizos bien trenzados, que de Ténedo el viejo se escogiera, cuando aquella ciudad saqueó Aquiles, hija que era de Arsínoo el magnánimo, y a él se Ia disputaron los aqueos, porque él solo, sobre todos campea en el consejo. Esta, pues, loprimero, les acercó una
bella mesa, con sus patas de esmalte, bien pulida. Puso luego sobre ella, canastilla de bronce, con cebolla, que el beber acompaña, amarillenta miel y flor de sacra harina, y una copa, toda una maravilla de belleza, que el viejo de su casa se trajera. Era de clavos de oro recamada; asas tenía cuatro y dos palomas de oro, encima de cada una se abrevaban, y debajo tenía doble fondo. Cualquiera otro, con trabajo la alzara de la mesa, como llena estuviera; pero Néstor, con ser viejo la alzaba sin esfuerzo. En esta copa, la mujer a las diosas semejante, su refresco prepara; Vino Pramnio, luego queso, cabruno bien rallado, con rallador de bronce, y blanca harina, que esparció por encima con sus dedos; y ya que hubo su mezcla preparado, a beber los invita…».
Como dijo quien lo dijo que «también entre los pucheros anda
Dios», también entre la cebolla y el queso cabruno anda la poesía
homérica, pues ahí está esa cautiva de bellas trenzas, la mujer a las diosas semejante, ahí esas palomas posadas sobre las cuatro asas del prodigioso vaso de Néstor, ahí Néstor mismo, solo capaz de levantarlo de la mesa, ahí tantas cosas más rebosantes de idealidad, capaz de poetizar la más gruesa y realísima cebolla.

La ILÍADA no es un poema de gloria y de victoria, sino de dolor y tragedia. Sólo hay un momento en que su mayor héroe, tras la muerte de su glorioso rival, siente o parece sentir la embriaguez del triunfo y mira amenazante y codicioso a las murallas de Ia ciudad enemiga que sueña en asaltar. Es el momento en que Aquiles entona el péan de victoria por la muerte de Héctor; pero inmediatamente surge ante su alma la imagen de su amigo que yace insepulto en su propia tienda, y toda la exaltación de triunfo se desvanece. Nadie triunfa en LA/ILÍADA y Aquiles, a quien el dolor ha mitigado, puede conservar con Príamo, en el último canto, sobre las comunes miserias del destino humano.

ALERTA CONTRA TEORÍAS
Y es que lo mismo puede ser extremo el análisis que la unidad.
Schadewaldt nota acertadamente que si, no obstante el aplauso del
viejo Goethe, no triunfó el unitarismo en el siglo XIX, en buena parte se debió al concepto de unidad demasiado rígido que sus partidarios sostenían —se llegó hasta fundar LA ILÍADA en una idea moral—, que tenía contra sí la evidencia misma.

Y hay que darle igualmente la razón a Mazon cuando afirma que «una lectura sin prejuicio de LA ILÍADA, produce a Ia vez Ia impresión de una real unidad y de una perpetua incoherencia. Los argumentos de los críticos que quieren hallar en elia una obra maestra de composición, lo
mismo que los argumentos de quiénes no ven más que retazos
mal cosidos, se apoyan en observaciones igualmente fundadas. Conviene admitir esta contradicción como un hecho adquirido. Toda explicación que no diera cuenta de ella, no podría ser aceptada como verosímil. Es menester hacer justicia a esa contradicción, siquiera no parezca tan fuerte como el crítico analítico lo quiere dar a entender. Y profiero, ante todo, que no hay que aplicar a Homero teoría alguna sobre Ia epopeya, por más que Ia Iliada sea Ia primera y más grande de todas las epopeyas. La Ilíada, como el Quijote, son especies en sí y poco adelantamos con decir de aquélla que es una epopeya y de éste una novela (no hay medio mejor para no enterarnos de lo que es una cosa que su definición, como cuando decimos del hombre que es animal racional o de Juan De Los Palotes que es hombre, o, como un estudiante en examen de química,
que el carbonato calcio es un ser). Fundándose principalmente en
Homero, definió Aristóteles la epopeya, y sería afable que viniera
ahora nuestro»buen profesor de retórica y nos dijera: «El caso es
que Homero no sigue las leyes de la unidad de acción sentadas por
Aristóteles…» Ya es un poco tarde para estos escrúpulos aristotélicos, «porque ya le hemos perdido el respeto», verso que nos zumba en
los oídos del Arte nuevo de hacer comedias. Aristóteles distinguió
y definió los géneros literarios, y sus distinciones y definiciones desafían, inconmovibles, la crítica de los siglos. ¿Cómo confundir lo
épico con Io dramático, la narración con Ia representación, a Hornero con Eurípides? Son mundos distintos, son también épocas de la historia literaria —que no es sino una de las manifestaciones de la historia del espíritu— totalmente distintas. No se compone una epopeya porque a un señor se le antoja la gana, como tampoco las rosas florecen cuando nosotros quisiéramos. Se trata, sin embargo, de distinciones teóricas —distinciones de razón, que diría un escolástico. La verdad es que una obra literaria genial, expresión total de la vida, es tan difícil de aprisionar en una fórmula teórica como lo es la vida misma. Y un moderno, sin respeto alguno tampoco por Aristóteles ha podido escribir: «Ni los primeros helenos ni siquiera los contemporáneos de las guerras médicas han conocido la epopeya tal como, a ejemplo de los romanos y de los alejandrinos, se Ia imaginan los modernos…
Los alumnos e imitadores de Ia Helada a través de las edades, todos, los del Levante helenístico, como los de Ia Europa pagana y
cristiana, se han figurado que Ia Grecia antigua había cultivado tres
géneros de poesía, profundamente diferentes: El épico, el lírico y el
dramático, cada uno de los cuales tenía su carácter propio, sus hábitos especiales, su personal estatuto. Desde Virgilio, el ejemplo de Roma ha persuadido al occidente que» de Ia epopeya al drama, había Ia misma oposición original que, si se quiere, de la pintura a la música.
Cuando Ia verdad es que Ia epopeya homérica, tal como nos Ia presentan los papiros, es una serie teatral de diálogos, monólogos y recitados: declamada por un solo actor, no por eso exigía menos las mismas reparticiones y las mismas alternativas de papeles que la tragedia, la comedia o el drama satírico; el coro mismo tenía su parte en ella

Toda teoría o explicación, pues, que más o menos equiparara la
Ilíada a una novela —ésta sí que es narración o cuento— seria fundamentalmente falsa. Prescindiendo de que, con las palabras y teorías citadas, se prepara Berard el camino para convencernos de que Ia Odisea es un zurcido de tres poemas anteriormente autónomos; lo cierto es que el carácter dramático de la Ilíada es tan patente que Platón proclamó a Homero


Aristóteles, por pura influencia de La ILÍADA, sentó como ley de la epopeya —ley, naturalmente, que ningún poeta tiene obligación de obedecer— «que las fábulas de ella han de componerse dramáticas
como en las tragedias… y no al modo de la historia» (Poet. 23). ¡Y,
sin embargo, se trata de la imitación narrativa!¿Incongruencia del gran definidor? Tal vez; en todo caso, imposición de un hecho patente en la poesía homérica, imitación narrativa que era juntamente un gigantesco drama.
El retablo de Maese Pedro
Yo diría, en fin, que LA ILÍADA ha de tener guardados todos los respetos y hechos todos los distingos, es un grandioso retablo de Maese Pedro, y bien sabido es que el retablo de Maese Pedro (Quijote, p. II, c. XXVI) es un romance en acción. Homero, oculto como Maese Pedro, —mejor que Maese Pedro— tras su grandioso, espléndido retablo de heroicas figuras, que él tampoco crea de la nada, nos las va poniendo delante de los ojos y, tras la solemne introducción formularia:—«Levantóse entonces Aquiles, el d e los pies ligeros»…;
«entre ellos levantóse el héroe hijo de Atreo, Agamemnón, el de tendidos dominios…>— las deja que hablen ellas, que se muevan y
obren, y desplieguen, en fin, ante los atónitos ojos del oyente —del
leyente ahora— toda la vida, todo el ímpetu interior de que el soplo creador del poeta los ha dotado. Maese Pedro —o su muchacho trujimán— no necesitaba decir una palabra a su embobado auditorio sobre quiénes fueran Carlomagno o el rey Marsilio, Don Oaiferos o la linda Melisendra, figuras que por vivir en los romances, andaban en boca de las gentes y de los muchachos por esas calles y poblaban la imaginación de los españoles todos, lo mismo del ventero que del noble Hidalgo de la Mancha. Así en La Ilíada. En el canto I (A 307), aparece de pronto el fiel compañero y amigo Aquiles, Patroclo, cuya muerte será más adelante el verdadero quicio del
poema, y se Ie nombra sólo por su patronímico: el Menecíada

Este sentido trágico que penetra La ILÍADA, está todavía intensificado por aquellos momentos de la vida y de la poesía en que de pronto se nos abre una ventana hacia bellos paisajes de los días de paz o se nos trazan idílicos cuadros de la vida familiar o del sabroso que hacer cotidiano. ¡Cómo corren Héctor y Aquiles entorno alas murallas de llio ¡Qué angustia para quienes los contemplan desde los torreones! No se corre aquí por ganar un trípode o una bella dama.
(» IL. 14, 83 ss.»)

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Julio Cortázar

Julio Cortázar. Escritor (Bruselas 1914-París 1984)

Uno de los epígrafes de Rayuela es un texto de César Bruto: “Lo que me gustaría ser a mí si no fuera lo que soy (Capítulo: Perro de San Bernardo)” y cuyo título se aclara en la edición comentada de la Colección Archivos (Universidad de Poitiers, Francia) que figura en el manuscrito pero no en el texto publicado en Sudamericana.

El epígrafe indica al menos dos cuestiones: el conocimiento de Cortázar de lo que podría
llamarse literatura humorística y que, como en los personajes de su novela, la posibilidad de ser
otros es tan absurda como factible. Por ese aspecto de su obra se le reconoce en el *humor en la
literatura argentina, deudor de *Macedonio Fernández, pero también por ser cultor de un estilo
de vida y una política de escritura en que el juego define la relación con los otros y con la percepción
de la vida.

Julio Cortázar recupera en muchos textos su poética humorística. Es una preocupación constante en su obra, especialmente a partir de la consideración que de ello hace la crítica en los sesenta y setenta. Incluso podríamos hablar de una poética humorística. En una entrevista en la revista mexicana «Vuelta» declara en 1978 lo siguiente: “Yo he tratado siempre de vivir utilizando mi sentido del humor para establecer una cierta distancia ante ciertas situaciones y poder verlas con mayor profundidad que si no estuviera esa distancia. Este humor afloró en muchos textos, sobre todo en mis novelas”.
Allí mismo rescata que en las escenas más dramáticas el humor da lugar a una manera de
sobrellevar situaciones “que serían insoportables” sin él, e insiste que este humor es “a veces muy serio”. La entrevista prosigue: “En América Latina, libro dos grandes batallas, una por la liberación humorística, otra por la liberación erótica, por un humorismo y un erotismo integrales que nos liberen de todos los tabúes que nos llegan, especialmente los de la tradición hispánica. Lucho contra los ‘tortugones amoratados’, como diría Lezama Lima”. Cuando Saúl Yurkievich le interroga: “En
América Latina libramos batallas contra los opresores, contra los censores, contra los comisarios”,
Julio Cortázar le responde: “Contra los comisarios que no tienen sentido del humor, y que, además,
son malos amantes”. En el contexto de la entrevista, leído en el peor momento de las dictaduras
latinoamericanas, ofrece al lector un concepto iluminador: sexo y humor van juntos como las
prácticas contestatarias que desmantelan la rigidez de los valores del régimen establecido, además de señalar la libertad de expresión. La reflexión se amplía al continente revisando entonces un ámbito político en que el humor es la piedra de toque de las identidades nucleadas en la Revolución Cubana. El humor es
ideológicamente libertario y un medio de lucha contra los totalitarismos.

Otra entrevista realizada por Omar Prego Gadea en 1982 propone al escritor reflexionar nuevamente sobre ese tema. Cortázar indica que le llama la atención cómo la narrativa argentina de comienzos del siglo XX supo escribir “libros francamente humorísticos, libros livianos, que sería por ejemplo el caso de Eduardo Wilde, el caso de Miguel Cané, que escribe Juvenilia […]. El general Mansilla, sin ir más lejos, aún escribiendo muy en serio su Excursión a los indios ranqueles, maneja una pluma muy zumbona, con mucha frecuencia llena de chistes” (en Prego Gadea, 1996: 74-75). Y más adelante, ya entrando en el reconocimiento a Macedonio y a la Argentina como “país de humoristas individuales”, dice: “quien tiene sentido del humor tiene siempre la tendencia a ver en diferentes elementos de la
realidad que lo rodea una serie de constelaciones que se articulan y que son en apariencia absurda. Todas las frases del humor tienen ese elemento de absurdo, de cosa que no funciona dentro de una lógica aristotélica. Yo sentí que eso era una especie de para-realidad, es decir, una realidad que está a tu disposición en la medida que vos la sepas asumir y la sepas utilizar».


En la poética del autor, expresada en esta respuesta, podríamos justificar tanto la posición
humorística como la fantástica de su obra. Su aporte a la cultura literaria latinoamericana puede reconocerse especialmente en los libros más innovadores por sus características peculiares de ser reunión de fragmentos diversos, imágenes y textos breves. Haciendo referencia, puntualmente, a los Misceláneos La vuelta al día en ochenta mundos (1967) y Último round (1969). En ellos se recogen casos, insólitas noticias o reportes y percepciones estéticas, literarias y políticas en lenguajes disímiles, casi en un collage de textos, aunque no todos son
humorísticos o sus efectos de lectura sean risibles. Su materia del humor es el detalle, la pequeña
propiedad de los objetos o las situaciones que suelen pasar desapercibidos y sobre todo las
conductas humanas. En La vuelta al día en 80 mundos “Julios en acción” conceptualiza el absurdo cuando el ensayista-narrador toma en consideración lo que sucede con el segmento científico del periódico Le Monde: “Quiero decir, que un claro sentimiento del absurdo nos sitúa mejor y más lúcidamente que la seguridad de raíz kantiana según la cual los fenómenos son mediatizaciones de una realidad inalcanzable pero que de todas maneras les sirve de garantía por un año contra toda rotura”

Habla de los Cronopios, por cierto, quienes se asustan cuando los famas leen sin molestarse
enunciados científicos de la física que el periódico publica semanalmente. Relatos como “De la seriedad en los velorios”, remite al humor nuevamente, señalando que es “all pervading o no es”
para incluir entre sus cultores a Juan Filloy, Shakespeare o Max Ernst. Lo hallamos en “Grave
problema argentino: ´Querido amigo, estimado, o el nombre a secas´”, “Dos historias casi
zoológicas”, “Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo como quien
atornilla y desatornilla”, “Viaje a un país de los cronopios”. En ellos, la parodia se cruza con la ironía mordaz basada en el doble juego de lo dicho y lo pensable que contrastan en sus sentidos.
El diálogo con las ilustraciones, casi ninguna de ellas humorísticas en sí, enmascara en la seriedad
manifiesta en el registro discursivo, una entonación seria como dice Bajtín. Seriedad dada
por el sistema del recolector o coleccionista de cuestiones singulares en el contexto de una vida mundana.

Otros cuentos de Último round como “El viaje” o el brevísimo “The Canary Murder Case II” en que las respuestas a las situaciones simples sin complicaciones aparentes resultan
exasperadamente dificultosas o dramáticas (comprar un pasaje a un pueblo en el campo argentino,
regalar un canario a una tía y convertirlo en un caso al estilo de un relato de misterio). El género
más relevante en este libro es el relato breve que recuerda a la estructura del suceso del que habló Roland Barthes en los 60, cuando señalaba que una pequeña acción es ampliada en sus
consecuencias hasta tomar dimensiones exageradas. Tal estrategia narrativa se despliega en “Las buenas inversiones” que narra cómo un hombre compra un metro cuadrado de terreno para
sentarse tranquilo al sol a leer su periódico y comer su choclo hervido. Un venezolano de los turistas que pasan a observarlo como curiosidad local sospecha que puede haber petróleo en ese lugar y que por eso es valioso el pueblo en que se ubica ese terreno minúsculo. Se perfora todo el pueblo pero el metro cuadrado de este hombre es el que tiene en su justa profundidad el chorro. Vale decir que con el dinero obtenido de la venta de su pequeño suelo compra un lujoso departamento con terraza para disfrutar de sus placeres mundanos. De igual manera, otros textos de Último round ofrecen este juego con el orden del sistema en que el mundo es paradójicamente previsto e ilógico. Hay locura, juego, pero a la vez el sistema de significaciones de los pequeños detalles es revelado en su más ridícula simplicidad.
El género de la miscelánea aparece en el trabajo de los dos planos del libro (arriba y abajo, luego no cumplido por ediciones posteriores) que invitan al juego de imágenes y textos
combinables. Fotos, recortes, dibujos constituyen en este libro un pequeño universo en el que lo
humorístico combina con la política o atraviesa las páginas en interpelaciones al discurso admitido –su ley, su regulación lógica o cognoscitiva– y al funcionamiento de diversas dimensiones vitales que van desde la muñeca en pose pornográfica hasta viñetas absurdas y caricaturescas. Son misceláneos por su intercalación de recortes, piezas breves, algunos ensayos estéticos o políticos, tamizados por la luz de lo particular, lo insólito, la reverberación del papel hallado por sorpresa.
Así, las fotos y los dibujos muestran el humor de la imagen que revela lo inusitado de las
cosas.

En esta línea de artistización de los acontecimientos banales se inscribe uno de los libros más
conocidos y más frecuentemente utilizados en las escuelas secundarias de Argentina: la reunión de textos de Historias de cronopios y de famas (escrito en los años cincuenta pero editado en 1962).
Este libro asume en sus partes el absurdo que establece líneas demarcatorias con aquellos detalles de la vida cotidiana que han dejado de ser observados por los individuos pero que ante el relato de pronto adquieren carácter gigantesco. O, por el contrario, implican la sorpresa en que el lector se halla ante la indicación expresa de observarse en la descomposición en instancias mínimas de situaciones acostumbradas tales como usar un reloj, llorar o subir escaleras. Las “Instrucciones”, son quizá los textos más recordados por los lectores que asomaron su nariz por el Cortázar de los años 60 en Argentina, una vez que las vanguardias cedieron su lugar a nuevas manifestaciones del
arte. Los cronopios y los famas, personajes creados por Cortázar que trascendieron la frontera
literaria hasta crearse un club de cronopios en Holanda y Estocolmo, son signos de nuestras
existencias dominadas por lo habitual, la regla taxativa de lo acostumbrado. Cada uno de ellos tiene una manera diferente de encarar los objetos del mundo: desde aquel que pone un consultorio de médico para enfermarse con su propio remedio –un ramo de rosas- hasta “Inconvenientes en los servicios públicos” que bien recuerda épocas dictatoriales en que se imponen absurdas decisiones
sobre la ciudadanía.

En Un tal Lucas en cambio, el registro de las peripecias del personaje por situaciones banales
u ocurrencias con diferentes aspectos de la vida, se aproximan al *burlesco, por la pintura de
costumbres –como se decía en el siglo XIX- situando al lector en una encrucijada entre la risa y el
desencanto ante sus propias respuestas a los mismos hechos. “Lucas, su arte nuevo de pronunciar conferencias”, el fracaso en hablar sobre Honduras frente a un grupo de “señoras, señoritas, etc.” parodia el discurso del conferenciante que interroga, afirma y confirma con la mirada del público sobre un tema delirante hasta que la sala queda vacía. Los regalos de cumpleaños, la sociedad de consumo, el tratamiento de cinco estrellas en un hospital con enfermeras que atienden cuidadosamente al enfermo con sus visitas y la margarita que le regalaron, revisan las prácticas sociales y las instituciones o costumbres para dejar en evidencia su carácter cómico en la simplicidad de las resoluciones a los acontecimientos de la vida corriente. Igualmente, algunos textos de este libro repasan otros textos como escritura a la manera de, parodiando el género con su
entonación y sus interlocutores. Es el caso de “Texturologías” en que los diferentes registros de la
crítica literaria –que conocía muy bien por ser lector asiduo de publicaciones académicas sobre su
obra- en clave de metaficción; inventa autores tales como Gérard Depardiable, remeda la perspectiva teórica de las críticas, crea supuestas publicaciones e imita –mímesis en el sentido clásico– los enunciados respectivos, que se cuestionan encadenadamente unos a otros para rematar preguntando: “¿Qué agregar a esta deslumbrante absolutización de lo contingente?” (Cortázar)

Tal experimentación se proyecta en la creación de una expectativa de lectura en el público como parte de su proyecto creador. Sin embargo puede señalarse además del juego genérico iniciado en estos libros otro registro humorístico en su obra: Las reflexiones de Morelli en Rayuela
o en los acontecimientos angustiosos de los personajes de 62 Modelo Para Armar señalan el
recorrido creativo que supone un realismo lúdico que señala la ley que gobierna tanto a los personajes –una doxa del vivir en que la propia existencia de la ley es satirizada, como en el famoso
capítulo de los tablones en las ventanas para atravesar el vacío entre un edificio y otro en
Rayuela- como al propio acto de escribir. Lo serio es cómico por causa de las propiedades de
mundos que la vida en las ciudades ha impuesto a las personas alejadas de un centro de
experiencias razonables. Nada de esto es, pese a ello, risible. Es un humor por reconocimiento de
tales propiedades, de la mano de personajes caóticos, confundidos o delirantes sin remedio como
Polanco o Calac, o la propia Maga –escéptica a más no poder-. Este realismo exacerbado que pone en evidencia un sistema en el funcionamiento de las cosas
del mundo y que sólo la actuación de los individuos puede despabilar, revela lo extremadamente regulado de los hechos, las lógicas y lo taxativo de los hábitos.

Sus contribuciones al género fantástico y el calificativo “lúdico” asignado a muchos de sus
textos resultan indispensables para reconocer un camino estético en la literatura argentina, a través
de una política de escritura que consiste en utilizar las normas canónicas del relatar para
reconstruirlas y con ello modificar el espectro de lo legible. Además, el humor, tal como lo manifiesta en su poética, supone una alternativa al género fantástico argentino. Su recorrido,
considerando el antecedente de Borges y Bioy Casares en el tratamiento del fantástico, en la veta humorística de muchos textos breves recogidos por el célebre dúo junto a Silvina Ocampo, había
sido llevado al extremo por Macedonio Fernández, reconocido por Cortázar. Hablamos del
fantástico humorístico en que el lugar común de la vida cotidiana revela una dimensión alterna del
mundo, hasta entonces pensado como único o racionalizado en el orden de los hechos comprobables, que siempre estuvo allí pero cuyas leyes de funcionamiento no nos cuestionamos. El lector se desconcierta, luego ríe. Ver el acontecimiento de un modo nuevo –el extrañamiento de los
formalistas rusos- da lugar a lo humorístico de las incidencias diarias entre las acciones y las cosas.

Los personajes viven los acontecimientos como si siguieran una regla que rige el mundo posible en que se hallan: la existencia del mundo al que llamaremos 0 por coincidir con el de la percepción del lector, para no decirle “real”, comparte leyes de funcionamiento y lógicas de explicación de sus propiedades que en el relato son otras sin cuestionamientos a la verosimilitud de los acontecimientos narrados. Lo que allí sucede es esperable, lógico, normal, aunque en la vida
cotidiana del mundo 0 es improbable, absurdo y hasta físicamente imposible.
El efecto de lectura de este registro del fantástico radica en evidenciar que no hay una ruptura flagrante de la ley, sino que a través de la descripción de detalles se muestran otras leyes en el mundo verosímil de los cuentos. El descubrimiento es risible por obviedad, por exacerbada
evidencia y puesta en crisis del mundo en que vivimos. En “El estado de las baterías”, Cortázar
explicita: “Lo fantástico no es nunca absurdo porque su coherencia intrínseca funciona con el mismo rigor que la de lo cotidiano: de ahí que cualquier transgresión de su estructura lo precipite en la banalidad y la extravagancia […]”
¿Por qué a mí no me pasan esas cosas? Es la pregunta que se haría el lector, para reconocer que ha perdido la capacidad de percibirlas en el conjunto de sensaciones que hacen del mundo, un espacio racional, ordenado, un sistema. Tal distancia, entonces, se revela necesaria. Pero las regulaciones han sido traspuestas y luego de leer a Cortázar, todo el orden entra en crisis. Es el caso del muy conocido cuento “Carta a una señorita de París”, en que una mujer relata sus avatares diarios cuando vomita conejitos que debe esconder en un armario, los ve proliferar y se angustia por ellos. Nadie puede saberlo, no está bien y hasta es motivo de vergüenza frente a los demás.

El otro correlato de la obra de Cortázar en cuanto al humor se apoya en la tomadura de pelo
de otra de las leyes que precisamente, constituyen la materia de la literatura: la lengua. Si con Mijail Bajtín habláramos de una esfera extraestética en que los discursos circulan en una materialidad dada por la lengua, veríamos que Cortázar toma el uso de una lengua como piedra de escultor. ¿Qué hay en la lengua en sí que pudiera ser artistizado, extraído de su normatividad y sin embargo es legible?
En sus textos “Inmiscusión terrupta” y “Ya no quedan esperanzas de”, el habla es parodiada en sí misma. Su utilización transgresiva, aunque no desviada, del léxico y de la sintaxis, pone en crisis la comprensibilidad del uso correcto de la lengua a la vez que supone una respuesta a las prácticas lingüísticas corrientes, como inventar palabras inexistentes y aún así sean comprensibles o
la suspensión de la oración, unidad del habla para los gramáticos. Se ríe de la norma, la pone en evidencia y con ello a las prácticas que demuestran su ineficacia o al menos su relatividad en la eficiencia del acto de comunicar. Sin embargo, los relatos son legibles, su acontecer puede rastrearse tranquilamente. En el primer texto, la anécdota es cómica por sí misma, en el segundo las frases se cortan en el final y con ello el lector juega a completarlas en resultados que dan suceso una dimensión jocosa. Tal forma de transgresión lingüística o verbal es corriente en Rayuela -¿quién no recuerda el “El le amalaba el noema, ella le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias…” del capítulo 68, en que el acto amoroso hace trizas el léxico instituido para dar expresión –entonación- al erotismo?

Saúl Yurkievich, amigo y albacea de su obra, dijo lo siguiente en referencia a Rayuela, pero
que podemos extender al humor en su obra: “Humorizar, ironizar, quiere decir mediatizar, oponerse a toda hegemonía despótica, mantener a raya ese colmo masivo, ese absoluto momentáneo que es instinto, apartarse del tembladeral, salir del pozo ciego. El humor es la libertad negativa, el poder de revertir la irreversibilidad trágica, el poder de menoscabar lo magno, de retenerse ante el reborde impulsivo, de combatir el
imperialismo sentimental, de refrenar toda excitación cancerosa. El humor es el arte de la superficie, de la tangencia, de la ductilidad. Vacuna contra la opresión del pathos intransigente,
el humor restablece la indeterminación, la incertidumbre, el sentido nómada, rompe la
imantación, la polarización del éxtasis, rompe el arrobamiento, la reverencia, el delirio, la
vectorialidad compulsiva de la pasión”

Publicado en absurdo, Crítica, Cultural general, SOCIEDAD

Costumbres Recitalinas Argentinas

Los recitales de rock tienen sus propios ritos. El público puede desarrollar y sostener hábitos que en otro tipo de eventos serían vistos como comportamientos totalmente desubicados. El siguiente es uno de ellos.

Destruir instrumentos en escena es un rito propiamente constitutivo del rock. Pero como todo rito, tiene sus procederes más o menos delimitados.

CÓMO DESTROZAR INSTRUMENTOS DE FORMA CORRECTA:


En primer lugar, para asegurarse de romper una guitarra, hay que tener la convicción de hacerlo. Y eso se logra teniendo una guitarra de repuesto, o por lo menos la plata para comprar una nueva.

El que tiene otra o su equivalente en dinero para sustituirla, la rompe con convicción.
El que tiene una única guitarra, lo hace en forma tímida tratando de que se rompa lo menos posible.

Teniendo muchas guitarras o plata, romper una es un acto de rock. romper la única guitarra que se tiene podrá ser mucho más Rock pero también es ser un sampalastortas…


Cómo hacerlo contra el piso:

Las guitarras sólidas, es decir sin caja, son mucho más difíciles de romper que las que tienen caja. El amigo de un amigo, que tenía predilección en estropicio de las sólidas, declaró: «porque las de caja se rompen enseguida y el asunto del destrozo se termina más rápido(…) Yo la golpeaba varias veces, y la guitarra aguantaba. Hasta que en un momento, cuando sentía que los golpes ya empezaban a aburrir, le daba con cierto chanfle contra el piso, lo que provoca que la guitarra se partiese. En caso de no salir airoso con la totalidad del estropicio, lograba que el mango se desprendiera del cuerpo, dando un efecto, al menos óptico, de guitarra destrozada.

La clave de la proeza, es tomar la guitarra como si fuera un hacha, por el mango. Y darle con el cuerpo contra el piso. De manera contraria, no tiene el mismo efecto y es más difícil de agarrar. Dato no menor: (hay que cuidar de no tener un pie muy adelantado). Jimmy Page lo quiso hacer en agosto del 69 y terminó con una bota de yeso sin poder jugar en un cuadrangular de bandas que tomabam ácido lisérgico durante los entretiempos.

También hay que cerrar los ojos en el momento del pacto, y un segundo después del mismo, para evitar que algunos elementos provocan daños oculares.

«El destrozo debe ser responsable«.

En el rock la comunión con el público es importante. Por eso no está mal arrojar los instrumentos a la platea, aparte destrozarlos.

Si se arrojan instrumento al público, hay que amagar un poco antes, gentileza para que la gente se prepare a recibirlo y no se sorprenda con una Stratocaster partiéndole el tabique.

En el caso de los bateristas, es factible arrojar palillos y bombos. Pero nunca un platillo a modo de frisbee-disco de esos con lo que se juega en la playa. Así se arruinó la carrera del baterista de Gargaj Sifonss, (Los Sifones de Gargajo), que aún cumple condena por decapitar a uno de los que estaba en tercera fila.

También es fundamental destruir los instrumentos al final del show. Muchos grupos, en el afán de impartir originalidad, los han roto antes de empezar a tocar y se han visto en el inconveniente de no poder dar el recital lo que los llevó irremediablemente al fracaso.

El abanico que se despliega para redoblar el espectáculo de la mano del estropicio, es bastante amplio: además de tocar la batería, prender fuego la guitarra, arrancar de cuajo todo el teclado, a convenir tecla por tecla las cuáles podrían ser arrojadas al público equitativamente, o bien, el mismo tecladista, podría simular la improvisación de una dentadura postiza en organística, con la tapa del elemento innovador de la «comedia» en adición al rito ya estereotipado del Estropicio+comedia Cometropicio/ Estropemedia.


También se puede meter a un jubilado adentro del bafle de sonido de 300000 watts a ver qué onda.

Industria Nacional

En junio de 1997, el periodista Mariano Grondona, quiso terminar de forma espectacular su reflexión final, desplazando las declinaciones en latín, por un acto sumamente osado, en el programa político Hora Clave. Urdido el plan de romper la lapicera, habiendo contado los tiempos en la inminencia de la cortina final, rompió su lapicera contra el escritorio ,(aclaración: no la de María Julia Alsogaray), así lo hizo, y nadie se dió cuenta.

Miembro del público carga sobre sus hombros a otro miembro del público: esta es una costumbre descrita en el libro Rock qué problemas cervicales del doctor Jorge Telavendii. mucha gente de estatura media y baja cantadas en el sector denominado «campo» para estar cerca del escenario, pero paradójicamente, dada su estatura, no alcanza a ver nada.

Entonces pueden optar Por qué otro integrante del público los cargues sobre sus hombros, para de esa manera elevarse sobre el resto y tener una visión despejada del escenario. Por lo general, suelen ser mujeres las que gozan de este privilegio. Quienes lo otorgan, puede ser novios, amigos o desconocidos, que a través de esta gentileza podrán intentar seducir a la femenina en cuestión.

En el caso de estos últimos se han registrado distorsiones notorias en los hábitos sexuales, dada la intensidad del contacto nunca-vagina, como se puede corroborar en el capítulo cuarto del Manual Curtis, séptima edición, denominado: nueva perspectiva beneficio de las bases de la genética evolutiva, en las que la nuca sería el nuevo paradigma alumbrador de las generaciones sortilegio. La nuca como órgano genital reproductivo de avanzada. Dilapidando la teoría psicológica que categorizaba la dinámica de apareamiento «nunca-vagina», dentro de «Las distorsiones sexuales entre algunos idiotas», (Eudeba, 1984).

La mujer, una vez encumbrada, izada, levantada, alzada, empinada, entre otros, podrá dedicarse a:

Mirar el recital

Agitar los brazos como quien danzara.

Estar atenta la cámara que de seguro, y en algún momento, la tomará.

Levantarse la remera y mostrar los senos.

Esta es otra costumbre que encuentra un ámbito adecuado, sí y sólo si, (el tetazo arriba citado), se desarrolla dentro de un recital. (Una señora mostró el busto en La Asunción del presidente Arturo Illia en 1963, con su consecuente y total infortunio, por haber sido muy bien visto).

Vale destacar que, generalmente, ésto lo suelen hacer las chicas que quiere llamar la atención de los músicos. Por ello, particularmente, se recomienda: estar a una distancia que permita apreciar los senos desde el escenario, es decir, (no más de 40 metros, aproximadamente), ya que si lo hace desde la platea alta, (a 70 metros o más), no se diferenciaría mucho de dos pelados diciendo «una más y no jodemos más».

Publicado en Abolición, absurdo, SOCIEDAD

A LOS RESIGNADOS


¡Odio a los resignados!
Odio a los resignados, igual que odio a los indecentes, igual que odio a losharaganes.

¡Odio la resignación! Odio la indecencia, odio la inacción.
Odio al enfermo encorvado bajo el peso de una fiebre maligna; odio al enfermo imaginario que, con un poco de voluntad, volvería a poner derecho.

Compadezco al hombre encadenado, rodeado de guardianes, aplastado por el peso del hierro y del número.

Odio a los soldados encorvados por el peso de un galón o de tres estrellas; a los trabajadores encorvados por el peso del capital.

Amo al hombre que dice lo que piensa donde quiera que se encuentre; odio al mendigavotos, a la búsqueda perpetua de la mayoría.

Amo al sabio aplastado por el peso de las investigaciones científicas; odio al individuo que inclina su cuerpo bajo el peso de un poder desconocido, de una X cualquiera, de un dios.

Odio, repito, a todos aquellos que, cediendo a otro, por miedo, por resignación, una parte de su poder de hombres, no solamente se aplastan, sino que me aplastan, a mí y a aquellos a los que amo, con el peso de su horrible consentimiento o de su inercia idiota.

Los odio, sí, los odio porque yo, lo siento, no me inclino ante el galón del oficial, la banda del alcalde, el oro del capitalista, las morales o las religiones; hace tiempo que sé que no son más que baratijas que se quiebran como el cristal… No me inclino bajo el peso de la resignación del otro. ¡Ah, cómo odio la resignación!

Amo la vida. Quiero vivir, no mezquinamente como esos que no satisfacen más que a una parte de sus músculos, de sus nervios, sino ampliamente, satisfaciendo a mis músculos faciales tanto como a los de mis pantorrillas, a la masa de mis riñones del mismo modo que a la de mi cerebro.

No quiero trocar una parte de ahora por una parte ficticia de mañana, no quiero ceder nada del presente a los vientos del porvenir. No quiero que nada en mí se incline ante las palabras «patria, Dios, honor». Conozco bien el vacío de tales términos: espectros religiosos y laicos.

Me burlo de los retiros, de los paraísos, ante la esperanza de los cuales mantienen sus resignados las religiones y el capital. Me río de esos que, acumulando para la vejez, se privan en su juventud; de esos que, para comer a los sesenta, ayunan a los veinte años.

Yo quiero comer cuando todavía tengo los dientes fuertes para desgarrar y triturar las saludables carnes y los frutos suculentos, cuando los jugos de mi estómago digieren todavía sin ningún problema; quiero beber, cuando tenga sed, líquidos refrescantes o tónicos.

Quiero amar al projumo según convenga a nuestros deseos
comunes, y no quiero resignarme a la familia, a la ley, al Código Civil; nadie tiene derecho sobre nuestros cuerpos. Tú quieres, yo quiero. Burlémonos de la familia, de la ley, antigua forma de resignación.

Publicado en absurdo, Arte, Cine, Crítica

TELÉFONO ROJO by STANLEY KUBRICK

Como la mayoría de las personas durante la década de 1960, Stanley Kubrick temía la amenaza muy real de la guerra nuclear. Su miedo lo llevó a la fascinación y para cuando comenzó a adaptar la novela de Peter George sobre la guerra fría Red Alert en una película, había recopilado más de 40 libros sobre guerra nuclear.

Se sabía que Kubrick era un fanático de la papelería, así como un tomador de notas compulsivo, y a menudo usaba fichas como la que se muestra aquí como un método preferido de anotación y documentación en el desarrollo de sus películas.

Los puntos de desarrollo de historias como estos que se encuentran en el archivo proporcionan una idea de los conceptos iniciales de Kubrick para el Dr. Strangelove e incluyen todo, desde citas filosóficas hasta bocetos de dispositivos nucleares.

A pesar de su meticulosa investigación, la seguridad del gobierno de EE. UU. Significó que cierta información era imposible de obtener para Kubrick. La fuerza aérea de los EE. UU. Denegó el acceso de Kubrick a sus B-52 durante su investigación para la construcción del bombardero ‘Leper Colony’, dejando que el diseñador de producción Ken Adam busque revistas técnicas para obtener la información necesaria para replicar los aviones.


Culmina en una reducción visual ad absurdum (en latín, «reducción a lo absurdo»). Kubrick fue tan lejos como para disparar ese final, (aunque solo las imágenes de él sobreviven hoy).

Peter Sellers interpreta tres partes en la película: el capitán del grupo Lionel Mandrake, el presidente Merkin Muffley y el Dr. Strangelove. Sellers, originalmente, estaba programado para desempeñar una cuarta parte, la del comandante T. J. «King Kong». Kubrick quería mostrar que la misma personalidad estaba presente en cada etapa del proceso, desde que el presidente ordenaba un bombardeo, hasta un aviador que entregaba personalmente la bomba. A Sellers le resultaba difícil obtener el acento de Texas adecuado para el Mayor por lo que cuando se rompió la pierna, casi al mismo tiempo, Kubrick decidió elegir a Slim Pickens para el papel.

Kubrick había planeado estrenar la película en diciembre de 1963, pero retrasó la apertura debido al asesinato del presidente Kennedy el 22 de noviembre.

SATIRIZANDO LA GUERRA FRÍA

El Dr. Strangelove toma fotos pasajeras en numerosas actitudes contemporáneas de la Guerra Fría , como la «brecha de misiles» pero centra principalmente su sátira en la teoría de la destrucción mutua asegurada (MAD), en la que se supone que cada lado debe ser disuadido de una guerra nuclear por la perspectiva de un desastre cataclísmico universal, independientemente de quién «ganó».

Utilizó la «Maquina del fin del mundo»para ilustrar explosiones nucleares, acompañado por la versión de Vera Lynn de la popular canción de la Segunda Guerra Mundial: «Nos volveremos a encontrar «

Así como Kubrick’s 2001: A Space Odyssey (1968) redefinió el optimismo sobre las posibilidades futuras de la tecnología, el Dr. Strangelove redefinió el pesimismo sobre las limitaciones actuales de la tecnología. En ambas películas, la tecnología es vista como una extensión de la naturaleza humana.

Kubrick comenzó a hacer un thriller sobre un ataque nuclear accidental. Pero al adaptar la novela «Alerta Roja» de Peter George para la pantalla, vió el potencial cómico en muchas de las escenas. Trajo a Terry Southern para ayudar a convertir el proyecto en una sátira oscura que bordea la farsa. Kubrick y Southern concibieron un final muy diferente.

Publicado en Abolición, absurdo, Crítica, literatura

LE GRAND INVENTEUR DE LA RESSOURCE ²JITANJÁFORA.


Jitanjáfora: Retór: enunciado carente de sentido que apela al ritmo y a los sonoridad de las voces para sugerir significados; v.gr.: «Se me ha perdido una niña pataplín pataplín pataplero

«Según la D.R.A.E, la palabra jitanjáfora, fue inventada por el humanista Alfonso Reyes, (1889-1959), sin embargo, las críticas coinciden en que no fue él quién la inventó, sino que acuñó el término luego de leerlo en un poema del escritor cubano Mariano Brull (1891-1956):

«Filiflama alabe cundre / ala alalúnea alífera / alveólea jitanjáfora.»[…]

Sin embargo, las críticas coinciden también, en que uno de los pioneros en el empleo de este recurso como vértebra piramidal, (y no sólo en función técnica de narrativa innovadora), fue Julio Cortázar.

El escritor diagrama una obra ficticia de carácter lúdico en construcción de lector modelo, de un lector cooperativo.

«Entre otros recursos empleados, la jitanjáfora es el tan sobrenterpretado -Glíglico– El Glíglico lo inventé yo –dijo resentida la Maga– cap 20.»

Cortázar busca la complicidad del lector a través del no decir explícito. Propone un texto incompleto, con blancos lagunares. Intersticios que El lector habrá de completar.

Convengamos que todo texto ficcional, está plagado de elementos no dichos.
Según Ducrot, «No dicho» significa -no manifiesto en la superficie, en el plano de la expresión: pero es allí, en esos elementos no dichos donde está lo que debe actualizarse para el plano de contenido. Para ello, deben llevarse a cabo estrategias cooperativas y conscientes, por parte del lector.

El Lector modelo debe ser capaz de llevar a cabo un trabajo de inferencia para actualizar el texto de manera más o menos competente.

El texto está plagado de espacios en blanco, de intersticios que hay que rellenar. Esos vacíos, son las estrategias lúdicas del experimento narrativo de la novela latinoamericana.

El Glíglico propone vacíos inferenciales. Cortázar, preveía que se los rellenaría y los dejó en blanco por dos razones:

Ante todo, porque el texto vive de la plusvalía de sentido que el destinatario introduce en él, (el lector modelo que Cortázar eligió).

En segundo lugar, porque, a medida que pasa de la función lúdico-didáctica a la estética, Rayuela, quiere dejar al lector la iniciativa interpretativa, (aunque Cortázar hubiere estipulado una interpretación con el
margen suficiente de univocidad).

Un texto es un producto cuya suerte interpretativa debe formar parte de su propio mecanismo generativo. Cortázar al generar la novela, aplicó una estrategia incluyendo las previsiones de los movimientos del otro, del lector. Esto ocurre en Rayuela, (y por lo demás, en cualquier tipo de estrategia).

En esa estrategia, Julio Cortázar, fabrico un modelo de adversario, su lector modelo que habrá de intuir esa estrategia para cooperar con el juego.
El lector modelo no es espera, tampoco es certeza de existencia. Es la construcción del lector.
La proeza de la ruptura, la características virtuosa de la Nueva Novela del Boom ha sido el Cortázar previsor del lector construido.

¹ Apodo familiar en carácter compasivo y tierno.
Julio sufría bastante ante las ausencias de su padre, por lo que habitaba más «El Lado de Allá», (el reposo al que lo empujaba la debilidad infantil, psicosomática), que El Lado de Acá, el show patético civil y social social (…)

Aurora: Yo

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Derribando el cliché: EL PATITO FEO

Para Osborne (1970), la percepción estética requiere silencio y “desinterés” kantiano, lo que es incompatible con el análisis. El objeto se ve en un instante: en su totalidad y, ante todo intento de análisis, la percepción retrocede al background mental de lo contrario, e indefectiblemente, desaparece.

El centro de atención estético es el objeto, principal productor de la emoción estética, no radica en las condiciones anímicas, psicológicas o culturales del observador.
Por ello, para Osborne (1970), observar arte necesita desinterés. Cualquier otra consideración, se experimenta como un obstáculo.


Más allá de los estudios que, como el fragmento cito arriba, han de reforzar y reafimar la característica constitutiva de los productos estéticos artísticos a priori de las estratagemas que urden las solapadas instituciones otrora, crítica absolutista de las artes y sus categóricas definiciones bajo las cuales nos hemos de subsumir desde que el mundo del elitismo coptó los discursos estéticos usufructuando del arte y su atributo de la libre interpretación, es decir, del sortilegio de la libertad. Definición del producto estético origen, por invención.

La libertad para elucubrar, diagramar, hacer gozoso significante en fuero interno para luego expresarlo; la autorización implícita cauce multiplicidad de interpretaciones

Proponiendo desde las antípodas que me posicionan en esa nada misma del todo, daré repechaje, revancha, boomerang, al Régulo one direction exemplo, moraleja, Colorín Colorado, Wuansuponetime, y vivieron felices comieron perdices, y, para su consuelo, se cuenta que no era feo, no era un pato que, errante, que entre triste y dubitativo, fue rechazado por (nunca maliciosos colectivos de otras aves, eran simples almas cuyas ingenuidades hubieron sido presa de suscitares imperiosos ante la extrañeza de lo ajeno, bárbaro, en despiste comprensible de aquel ser indefenso, que por inquisidor opacó la oportunidad de ser protegido del accionar plausible.

Lado A, sin Lado B. Despotismo interpretativo del cuento «El patito feo» de Christian Andersen

La estratagema del teorema binario respecto del supernumerario coincidente x tal que x, ha sido un lado del cubo Rubik, (no menos atinado, desde servilismo engañoso, mas no por ello fecundo en lo que concierne al libre albedrío bochornoso), otrora en post de obliterar permisividad a laxas interpretaciones, cuyas aperturas hacia otros mundos posibles, que a través de otras fábulas habrían de converger, inconvenienteme, en posibles paradigmas de lateralidad intersubjetiva.

El carácter subrepticio en la fábula del cuento tradicional ha sido inescrutable, además, de lo inaudiblemente lastimosa, difusión invariable ritornello de la sociedad respetuosamente cumplidora en la ignominia.

El inconveniente radica en la autoridad de tales convenios. Los postulados en autoridad de ilustrados respecto del curso interpretativo, a convenir con la estética y sus atributos en actividad procesal, de una tarea interpretativa ipso facto, no han de ser coincidentes con el contrato respecto de la característica distintiva de todo producto estético. Priorizando una caterva de convenios que, perpetuados desde tiempos remotos, han diagramado significantes unilaterales y direccionados desde las aristas todas artísticas educativas y socioculturales.

Es consabido el lugar a la inferencia que el escritor ha de conceder al lector modelo: intersticios, blancos lacunares o vacíos inferenciales, entre otros.
La entidad del Patito feo dentro del relato no está dotada de las descripciones correspondientes a la especie en cuestión. Tampoco es factible dotar al personaje mencionado de atributos propios de otra especie.

La búsqueda de la identidad dentro de lo que se denomina teoría binaria del Patito Feo, que por otro lado, fue autorizada y corroborada, por…? Ningún legado Grimm

La reiteración que desemboca en la teoría binaria de los pares coincidentes en respuestas coincidentes, responde a la estructura lógico abierta de las narrativas que conforman en la diagramación al cuento tradicional. La repetición, tanto de la retórica por parte de quien busca, (pato supuesto/pato nato), tanto como el carácter anafórico de la respuesta por parte de quién/ quiénes, rechazan protagonista, forman parte de tales catálisis que se despliegan en concatenaciones, las cuales en correspondencia a la arquitectura del cuento tradicional, podrían ser ad infinitum, en vez reducirse a la cantidad de una acción, tal como es la arquitectura del cuento de estructura lógico cerrada

Las acciones dentro de la estructura lógico abierta, pueden omitirse sin cambiar la fábula del mundo narrativo. Es característica de los cuentos infantiles, sin embargo no es si y sólo sí propiedad absoluta de éstos.

La exégesis el cuento en cuestión es vox populi in old world.

👉La búsqueda de la identidad

👉Insistencia, aún ante el rechazo, de las otras especies.

👉Obliteración del concepto que connota el rechazo: ajeno, desagradable, feo.

Otro elemento importante, (desapercibido ante quiénes están a cargo del direccionamiento interpretativo), es la figura del cisne. No en el signo baladí que coincide en especie, sino como figura que trasciende el mundo narrado y hace alusión al tópico, para nada ignorado, del cisne y su carácter el concreto al sortilegio de atributos como la empatía, la función poética, compasión, el mito, y demás.

La identidad y la coincidencia no han de existir dentro de la macroproposiciones de la narrativa de Christian Andersen, se supone. Esto va en detrimento del lector que prevé. Las previsiones de los lectores, obstruyen y desplazan, el ingenio de lo lúdico dentro de las inferencias acertadas a completar por el lector modelo.

Sería capcioso elucubrar respecto de la no conveniencia en proyectar valores como la compasión, el cobijo, y la identidad del pato por naturaleza, como elementos intrínsecos de la fábula del patito feo.

Sin embargo, el carácter subrepticio de la búsqueda que no conlleva un rechazo, por otro lado sin animosidades que se relacionen con el rechazo perse, sino rechazos circunscriptos a la especie y al impulso de conservación.

Teniendo en cuenta la no maladversion por parte de las especies en reiterados rechazos de aquel vulnerable; se puede igualar el hecho de no recibir un ser de otra especie siendo de otra especie: un cisne no recibiría, en este caso, a un pato.

Pero… Tchaikovsky, oh Rubén Darío…

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Las consecuencias de la perversidad moderna.

Cada uno de nosotros hereda un legado psicológico «tan real» como su misma dotación biológica.

El clima psicológico de nuestro entorno familiar nos expone de continuo a los valores, el temperamento, los hábitos y la conducta de nuestros padres y familiares.

De este modo, nuestros padres nos transmiten -en forma de pautas disfuncionales de conducta- los problemas que ellos no han logrado resolver en su propia vida.

Según T. S Elliot «del hogar es de donde partimos». La familia constituye nuestro centro de gravedad emocional, el escenario donde madura nuestra identidad, se desarrolla nuestra individualidad y se configura nuestro destino bajo la influencia concreta de las diversas persona que nos rodean.

Cada niño emprende el necesario proceso de desarrollo de su ego en la atmósfera psicológica creada por sus padres, parientes, tutores y otras fuentes importantes de amor y aprobación. La adaptación del ser humano a la sociedad requiere la creación de un ego -un «yo»- que sirva como principio organizador del
desarrollo de la conciencia. De este modo, la creación de nuestra personalidad tiene lugar gracias a las influencias que recibimos del exterior, influencias que nos permiten identificamos con lo que nuestro entorno refuerza como «bueno» y reprimir lo que considera «equivocado», lo que es «malo».

El proceso de creación del ego es también, al mismo tiempo, el proceso de creación de la sombra. De este modo, el Yo enajenado es un subproducto natural del proceso de construcción del ego que termina convirtiéndose en una imagen especular opuesta a él ya que enajenamos aquello, que no concuerda con la imagen que tenemos de nosotros mismos.

La necesaria unilateralidad del proceso de desarrollo de nuestra personalidad va desterrando a nuestro psiquismo inconsciente aquellas cualidades inaceptables que negamos y rechazamos hasta que éstas terminan agrupándose y configurando una especie de personalidad inferior, una subpersonalidad, nuestra sombra personal.

Pero aunque ahora no podamos ver los rasgos enajenados que permanecen alejados de nuestra visión, no por ello han desaparecido de nosotros, sino que perviven constituyendo una especie de alter ego oculto bajo el umbral de nuestra conciencia que puede irrumpir violentamente en circunstancias emocionales extremas. En tales casos tratamos de explicar la conducta de nuestro alter ego recurriendo a algúneufemismo del tipo: « ¡Fue obra del diablo!»

El tema del antagonismo entre gemelos -uno bueno y otro malo – constituye un antiguo motivo mitológico que simboliza la relación existente entre nuestro ego y nuestro alter ego, entre la persona y la Sombra. Pero ambos aspectos constituyen una totalidad completa y, por ello, cualquier movimiento que apunte hacia la integración de los distintos contenidos que pueblan nuestro Yo alienado nos aproxima a la
totalidad.

En los niños más pequeños, la regulación del umbral de atención consciente es débil y ambigua. En los juegos infantiles podemos contemplar la forma en que tiene lugar este proceso de creación de la sombra en los niños y la forma en que es reforzado por los adultos.

A menudo nos asombramos de la mezquindad y crueldad de los juegos infantiles y reaccionamos de manera natural e instintiva para evitar que se lastimen. Pero, al mismo tiempo, también deseamos que repriman aquellos sentimientos y conductas que nosotros mismos hemos reprimido para que terminen adaptándose a lo que los adultos consideran qué es el juego. Por otra persona, nosotros proyectamos y atribuimos a los niños la «maldad» que hemos rechazado en nosotros mismos. Si el niño capta nuestro mensaje, más pronto o más tarde, se desidentificará con estos impulsos para terminar ajustándose a las expectativas de los adultos.

La Sombra de los demás acicatea de continuo el proceso moral de construcción del ego y de la sombra delbniño. De este modo, en la infancia aprendemos a esconder lo que ocurre bajo el umbral de nuestra conciencia para parecer buenos y ser aceptados por las personas que nos importan.

La proyección -la transposición involuntaria de tendencias inaceptables inconscientes a otros objetos o personas- cumple así con la función de proporcionar el necesario feedback positivo al frágil Ego del niño. Cita al respecto «a nadie le gusta admitir su propia oscuridad. Quiénes creen que su Ego. Causal de Ser representante de la totalidad de su psiquismo, quienes prefieren seguir ignorando sus cualidades reprimidas suelen, proyectar sobre el mundo que les rodea «los fragmentos ignorados de su alma»»

Obviamente, también puede ocurrir todo lo contrario. Un niño, por ejemplo, puede sentir que jamás cumple las expectativas de sus familiares, asumir una conducta inaceptable para los demás y terminar
convirtiéndose en el chivo expiatorio de las proyecciones de su sombra.

La llamada oveja negra, por
ejemplo, constituye lo que en terapia familiar se denomina paciente identificado, el portador de la Sombra de toda la familia.

En The Scapegoat Complex, la psicoanalista Sylvia Brinton Pereira afirma que el adulto designado como chivo expiatorio suele ser aquel miembro de la familia más sensible a las corrientes emocionales inconscientes.

Este adulto fue precisamente el niño que percibió y sobrellevó la Sombra de toda la familia, El Ego en correspondencia a la identidad real del grupo familiar.

Debemos reconocer la objetividad arquetípica del mal como el espantoso semblante de una fuerza sagrada que no sólo contiene el crecimiento y la maduración sino que, también encierra destructividad y podredumbres, sólo entonces, podremos relacionarnos con nuestros semejantes considerándolos como víctimas, en lugar de hacerlo como «chivos expiatorio».

Las doctrinas infalibles no existen. Y nuestro sincero intento de descubrir la verdad sobre el mal en nuestras vidas sólo constituye una promesa de aumentar nuestra conciencia. Cada generación tiene sus propios
encuentros con el espectro aterrador del mal.

Nuestros hijos, nacidos en una época de dogmas simplistas de potencial destructivo desconocido hasta el momento, exigen y merecen de nosotros un planteamiento equilibrado y un lúcido conocimiento del mal.

En The Power and Innocence,, el psicólogo Rollo May, nos expone su idea de que la inocencia (a la que él denomina, pseudo- conciencia), constituye una defensa infantil contra la belleza terrenal de la que toma ejemplos, como esas piedras preciosas que brillan de forma inigualable.

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La Maga y la personificación del fantasma de una duda metafísica.

«Yo quiero acabar con los sistemas y las relojerías para ver de bajar al laboratorio central y participar, si tengo fuerzas, en la raíz que prescinde de órdenes y sistemas», pronunciaba Cortázar en una de sus cartas, tras abandonar el cuento como escritura cerrada y lanzarse en la búsqueda de una forma diferente de escribir y de leer el texto. Lo que se propuso hacer Cortázar con este intento suyo de desestructurar cualquier orden, anunciaba ya algunos de los cimientos de un proceso estético que va más allá de la organización textual y tiñe la literatura y a la sociedad contemporánea. Su manera de escribir en Rayuela, de representar metafísicamente a sus personajes, de indagar en el desorden como hito, nos llevará a formular su estilo como un precedente de una generación latinoamericana de escritores contemporáneos que juegan visiblemente con los procesos y términos antitéticos para romper con las dicotomías en su proceso de escritura, renovando una estética de vanguardia. Rayuela, protagonizada por un personaje masculino, Horacio Oliveira, ha destacado por la crítica por la fuerza con la que profundiza en la introspección de su personaje, quien se dibuja con distintas voces y tonalidades, presentándose al lector como un ser rico en facetas psicológicas: Rayuela nos permite situarnos en ese espacio que busca precisamente romper con estas dicotomías y reconciliarlas. Remitiendo brevemente a las teorizaciones de Barthes. La reflexión de Barthes sobre lo neutro contiene un matiz filosófico. Su objeto de estudio tiene como pretensión general la ambición de disolver el carácter antinómico y binario del pensamiento occidental. Lo neutro es este estado de placer estético en la escritura. Con esta noción, Barthes ambiciona una especie de deconstrucción del pensamiento antitético de nuestra cultura occidental, interesándose en la desincronización de binarios y de binarismos.

Así pues, lo neutro en Barthes designa una intención de traspasar las oposiciones.A nivel de la significación, no se trataría de buscar el sentido de lo neutro en la palabra, habría que buscarlo en el discurso mismo. Esta categoría nos conduce a renunciar al sentido literal y a llevarnos hasta un nivel de entendimiento más complejo y alejado de nuestra percepción y del pensamiento occidental. Esto produce una apertura de significación, otra lógica que es externa a lo que «es dicho» en el texto o en el habla. No se trata de considerar lo neutro como un tercer término sino como el segundo término de un nuevo paradigma capaz de ir más allá de lo que es comprensible por el pensamiento:Lo Neutro no es pues el tercer término –el grado cero –de una oposición a la vez semántica y conflictiva; es, en un eslabón distinto de la cadena infinita del lenguaje, el segundo término de un nuevo paradigma, del cual la violencia (el combate, la victoria, el teatro, la arrogancia) es el término pleno.Es notablemente hacia el sentido filosófico que se orienta la caracterización de los personajes protagonistas de Rayuela, la Maga y Horacio Oliveira. La Maga no sabe de delimitaciones. Ella parece mirar a través de otros ojos, de unos anteojos que no necesitan alimentarse con información superflua, como lo sugiere el propio Horacio: «No aprendas datos idiotas —le aconsejaba—. Por qué te vas a poner anteojos si no los necesitas». Cierto, la Maga no posee los conocimientos metafísicos que tienen los otros personajes masculinos, pero es precisamente esto lo que hace que ella pueda ver el mundo desde una óptica que, para Oliveira, con tanto como ha leído y aprendido, le resulta imposible. Y así, podríamos sugerir cómo esta falta del orden epistemológico permitiría a la Maga defenderse de caer en una visión organizada del mundo: «Era insensato querer explicarle algo a la Maga. Fauçonnier tenía razón, para gentes como ella el misterio empezaba precisamente con la explicación.

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UNA REFLEXIÓN…

Queda aún entre nosotros la sombra de la idea según la cual el fracaso ennoblece.
En todo caso, mirando a ciertas personas que triunfan, cualquiera siente un poco de
ganas de fracasar, siquiera para no parecerse a esa morralla.


Nos queda también la sublime piedad que nos inspiran los fracasados. Mis lágrimas más sinceras han sido convocadas por viejos violinistas, vendedores de poesías y recitadores que reciben la burla de los pajarones.


Una última reflexión de alguien que ha jugado mucho. Quizá en la carpeta celeste, el que gana pierde y el que pierde, gana.

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Adivinador adivina

Por lo general, adivinos y astrólogos utilizan expresiones ambiguas que se pueden aplicar a todos los casos. Aquel a quien se le dice <eres una persona apacible, pero que sabe hacerse valer> se complace al ver que se le reconocen estas dos virtudes aunque sean mutuamente contradictorias. Por eso que usan los magos.

¿Pero qué decir de los vaticinios puntuales que descaradamente (y con regularidad) son descartados por los hechos?

El intérprete de Nostradamus, Luciano San Pietro, le dijo un atentado mortal contra el papa en 2009. Peter van Wood pronóstico para el mismo año, terremotos en Grecia Croacia Indonesia y Ámsterdam. El mago Otelma anunció que en otoño peligraría la integridad física de Obama, también en el 2009.

Para Tauro el 2009 iba a ser el año de los reconocimientos profesionales, gracias a la entrada de Júpiter en Tauro a principios de año. Su situación laboral y económica, en consecuencia, será mejor que en 2008, si bien el amor no ocupará en esta ocasión un lugar tan destacado. Disfruta de tus logros. (Jamás ocurrió).

Imaginen ahora que, cada vez que un médico recetó una medicina, me enfermo muere. O que se sepa qué un abogado pierde todas las causas. Nadie acudiría a consultar. En cambio, todos podemos comprobar a final de año que los adivinos se han equivocado en casi todo y, sin embargo, se sigue leyendo a los astrólogos y pagando a los magos por sus predicciones del año siguiente. Es evidente qué la gente no quiere saber, si no satisfacer sus necesidades de creer, aunque crean cosas evidentemente equivocadas. ¿Qué podemos decir? Los dioses ciegan a quienes quieren perder. Y, a fin de cuentas, nuestra actitud hacia los nuevos y los astrólogos es un reflejos de la que tenemos con los políticos que aparecen en los medios de comunicación.

Por supuesto, de vez en cuando los astrólogos aciertan, pero todos nosotros podríamos dedicarnos a su oficio si fórmula hacemos de acciones como las siguientes, aparecidas todas ellas con regularidad en algún sitio: pico de extrema violencia por parte de fundamentalistas y terroristas, relaciones difíciles entre israelíes y palestinos. Algunos escándalos para contrataciones durante el neoliberalismo, cada vez será más difícil encontrar estacionamiento.

A la sensible Ludovica Squirru, que hace unos años en el programa de Mauro viale puso algunos desgraciados en contacto con sus queridos difuntos, su empleada doméstica, Ana Alba, la ha estafado doscientos mil dólares. ¿Cómo no lo previó? Me recuerda el chiste de aquel que se llama a una puerta en la que aparece escrito «adivino«. Y una voz le pregunta desde adentro «¿Quién es?».

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Tragarse el móvil

Leí una noticia vieja: «Un imigrante magrebí se traga un móvil en Roma y la policía lo salva». Es decir, qué la policía pasa por allí y ve a un tipo tirado por los suelos escupiendo sangre, rodeado de compatriotas, lo sube al coche, lo lleva al hospital, y allí le extraen un Nokia de la garganta.

Pues bien, me parece imposible que (aparte del hallazgo publicitario de Nokia) un ser humano, por muy alterado que esté, se pueda tragar un móvil. El periódico avanza la hipótesis de que el episodio se produjo durante un ajuste de cuentas entre traficantes y, por lo tanto, es más verosímil que el móvil haya sido introducido en la boca a la fuerza, no como delicatessen sino como castigo (quizás el castigado había llamado a alguien y no debía hacerlo).

La piedra en la boca es un ultraje de origen mafioso y se suele hundir en las fauces del cadáver de alguien que ha revelado secretos a extraños (hay una película de Giuseppe Ferrara con ese título (Il sasso in bocca), y no hay nada de sorprendente en que esa práctica haya pasado a otros grupos étnicos.

Ahora bien, esta vez no se trata de una piedra sino de un móvil, y esto me parece extremadamente simbólico; la nueva criminalidad ya no es rural; es urbana y tecnológica: es natural que los rituales mafiosos se <cyborgicen>. No solo eso, sino que hundirle a alguien el móvil en la boca es como si le metieran los testículos, es decir, lo más íntimo y personal que posee, el complemento natural de su corporeidad, extensión de la oreja, ojo y a menudo también del pene. Ahogar a alguien con su móvil es como estar ahogándolo con sus mismas viseras. Toma, te ha llegado un mensaje.

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La Brujería y la Caza de Brujas en los siglos XVI y XVII:



En todas las sociedades que creen en la brujería los magos son considerados individuos con poderes extraordinarios que les permiten realizar actos considerados malvados (maleficia), y cuya efectividad se explica más por sus características mágicas que por aquellas propiamente religiosas. Esta es la magia negra, porque dichos actos conducen a propósitos nocivos, no benéficos; su objetivo es producir daños, enfermedades, pobreza, o cualquier otro infortunio, por lo tanto, se oponen a los actos que realiza la magia blanca cuyo objetivo es proporcionar bienestar.


Antes que absoluta, esta distinción es más bien relativa, en especial cuando el mago (o brujo, según el punto de vista) daña a alguien con el fin de protegerse o cuando cura a alguna persona traspasando la enfermedad a otra; esto se ve bien reflejado especialmente en la magia amatoria, que puede ser nociva o benéfica según la circunstancia; por ejemplo, si una poción de amor da como resultado un adulterio, será nociva, pero si por al contrario la misma poción reúne a una pareja en problemas, será considerada benéfica.

La brujería y la caza de brujasde sistema moral, que católicos y protestantes adoptaron en el momento de la Reforma, transformó el delito de Brujería, la que cambiaría su consideración de maleficium por la de adoración al demonio. Puede remontarse el origen de tal cambio, a las influyentes opiniones del teólogo tardomedieval Jean Gerson, que fue el principal responsable de la decisión tomada en 1398 por la Facultad de Teología de la Universidad de París, según lacual todos los magos, tanto benéficos como maléficos, eran culpables de idolatría.

El Pacto con el demonio

La idea central del concepto acumulativo de brujería es la creencia de que las brujas establecían pacto con el diablo. Este pacto no sólo suministró la base de la definición legal del delito de brujería, sino que sirvió a sí mismo como vínculo principal entre la práctica de la magia nociva y el supuesto culto al demonio. “La bruja era, en el sentido más amplio del término, —dice Brian Levack— una maga nociva y una adoradora del diablo y el pacto era el medio más claro para relacionar ambas formas de actividad”
Esta idea puede encontrarse en los escritos de San Agustín, pero no se difundió en Europa hasta el siglo IX, cuando se tradujeron al latín diversas leyendas referidas a estos contratos. Consistían estos en un acuerdo similar a un contrato legal según el cual el diablo proporcionaba salud o alguna otra forma de poder terrenal a su contraparte humana, a cambio de servicios y, por supuesto, la propiedad del alma del contratante humano tras la muerte. La condena de este tipo de magia fue obra sobre todo de los teólogos escolásticos.

Al condenar tales prácticas establecían que el mago impartía órdenes al demonio, y que éste no proporcionaba sus servicios sin pedir algo a cambio. La conclusión de la escolástica dedujo que la totalidad de los magos establecía pactos con el diablo, y que siempre debía ser condenado porque este pacto ofrecido al diablo le quitaba la obediencia que sólo se le debía a Dios: el mago era, por lo tanto, hereje, pues negaba a Dios, y más aún, era un apóstata, pues renunciaba a su fe cristiana al adorar al demonio o servirlo de alguna manera. Lo novedoso de esta aseveración fue poner acento en el pacto como razón de la herejía y, obviamente, la condena general de toda magia ritual por tal motivo. Esto trajo una doble consecuencia en el desarrollo de las creencias; en primer término, al condenar cualquier magia ritual como herejía, podía fácilmente extenderse dicha condena a otros tipos de magia que no interesaban a los escolásticos, por ejemplo, los maleficios simples realizados por campesinos. Según la opinión de los teólogos, también en dichos actos habría ciertas formas de acuerdo o pacto con el diablo, pues sólo él provocaba efectos mágicos sobre la naturaleza creada, que los campesinos estaban obligados a retribuir entregando algo a cambio.

En segundo término, la calificación de los magos como herejes y apóstatas los hizo culpables de todos los cargos atribuidos en la baja Edad Media a los herejes, por su conducta depravada y antihumana. Extendido el delito de herejía a un ámbito nuevo, como hemos visto, ahora los magos o hechiceros eran considerados herejes pudiendo ser perseguidos como tales por los inquisidores papales.



La brujería y la caza de brujastentó al mismo Cristo en el desierto, sino que se convirtió en el poderoso oponente de la cristiandad, incitando a los hombres a alejarse de Dios y rechazar sus doctrinas. Surgió, por lo tanto, un conflicto, una lucha titánica entre el reino de Cristo y el de Satanás, conflicto que continuaría hasta el Segundo Advenimiento predicho en el Apocalipsis.

A medida que el cristianismo se propagaba fue natural que los Padres de la Iglesia atribuyesen a Satanás las religiones paganas y judías. Una de las tácticas más eficaces de la Iglesia con los conversos que seguían adorando dioses paganos, fue la de demonizarlos, es decir, asegurar que tales dioses eran en realidad demonios o Satanás en
persona. Tanto arraigo tuvo esta creencia que los cristianos comenzaron a pintar al Demonio tal como los paganos representaban a sus dioses, por ejemplo la barba de chivo, las pezuñas partidas, los cuernos, la piel arrugada, la desnudez, y la forma semi-animal hace referencia directa al dios grecorromano Pan, como a Cernuno, dios Celta, mientras que los senos de mujer de algunas representaciones procedían de la diosa de la fertilidad Diana. Hay que aclarar que estas imágenes de las confesiones de las brujas (extraídas de los archivos inquisitoriales), procedían con seguridad de las descripciones que el inquisidor o el juez sugerían durante el tormento, por lo tanto no son del todo objetivas, y más bien reflejan la opinión del inquisidor, es decir, la idea cristiana del demonio adorado como dios por la bruja.Aunque corrientemente se le denominaba Satanás, había otras formas de llamarlo, por ejemplo Lucifer, palabra latina que significa estrella de la mañana y que los escritores patrísticos asignaron al gran arcángel que se rebeló contra Dios y fue expulsado del cielo al infierno; este nombre no aparece en la Biblia, por tanto, paso a ser un nombre que podía utilizarse para designar a Satanás antes de la caída.Además de otros títulos como Príncipe de las Tinieblas, Príncipe de este Mundo o simplemente demonio, los cristianos de la Edad Media y el mundo moderno creían en la existencia de un gran número de diablos, demonios o espíritus malvados que ayudaban a
Satanás en su obra del mal, tentación o destrucción. A pesar de la gran cantidad de poderes que se le atribuían al diablo (provocar ilusiones, posesión de cuerpos humanos y animales, volar, etc.), según el punto de vista escolástico, no poseía ni remotamente un poder ilimitado sobre el mundo físico. No tenía la facultad de cambiar la sustancia de las cosas o realizar milagros, tampoco podía crear
ninguna forma de vida nueva; sólo podía operar con el universo creado por Dios: hiciera lo que hiciese, el demonio obraba por permiso explícito de Dios. Declarar que el Diablo se asemejaba en alguna manera a Dios, era una herejía que los especialistas llamaron, después, dualismo.Durante el siglo XV, cuando el poder del demonio parecía ir en aumento y comenzaban los primeros juicios por brujería, la figura del diablo comenzó a experimentar una significativa transformación. A lo largo de la Edad Media, el diablo había sido descrito
como el enemigo de Cristo, maestro del odio y del no-amor; ahora se presentaba cada vez más como la contrafigura de Dios Padre, principio y objeto de idolatría y falsa religión.

Una de las fuentes de esta transformación fue la insistencia de los teólogos escolásticos en proponer como fundamento de la ética cristiana los Diez Mandamientos en vez de los Siete
Pecados Capitales. El primero de los mandamientos prohíbe adorar dioses falsos, transgresión no comprendida fácilmente bajo los Siete Pecados Capitales; esto es fundamental ya que la mayor de la atención era dada entonces a este nuevo tipo de suceso.

El gran historiador de la Inquisición, Henry Charles Lea, separa claramente la
hechicería de la brujería: “La brujería es la culminación de la hechicería, y sin embargo no son lo mismo. Ya no se trata de un pacto con el demonio, expreso ni tácito, para obtener ciertos resultados, esperando lavarse el pecado en el confesionario y burlando así al diablo. La bruja ha abandonado el cristianismo, ha renunciado a su bautismo, rinde culto a Satanás como a su dios, se ha entregado a él en cuerpo y alma, y existe ya solo para ser su instrumento de hacer el mal”

Tanto si es maléfica como benéfica, la magia puede dividirse en escalas: por un lado la alta magia, que ha de ser considerada un “arte” complejo y teórico que requiere un cierto grado de educación, donde se agrupan la alquimia y la adivinación, con sus variantes y métodos, tales como la Astrología, la Necromancia, la Escapulomancia, la Dactilomancia, la Oneiroscopia. En el otro lado de la escala, magia baja requiere una casi nula educación formal, y se puede aprender por transmisión oral o experimentación individual; generalmente adopta la forma de encantamientos y ensalmos sencillos de “casi todos los maleficios atribuidos a las brujas, sobre todo en la Edad Moderna entran dentro de esta categoría, tanto porque la inmensa mayoría de los brujos y brujas procedía de los estratos bajos de la sociedad”

Todos estos elementos teóricos del concepto brujería se fueron conjugando a través del tiempo en conjunto con otros elementos nacidos en el medievo, para ir creando, hacia comienzos de la Edad Moderna, el escenario perfecto para que se produjese el gran acontecimiento en la historia de la brujería: La gran caza de brujas de los siglos XVI y XVII.Para llegar a esto tuvieron que ocurrir diversos cambios en la mentalidad bajo-medieval.

Concepto acumulativo de brujería:
A finales del siglo XVI la mayoría de los europeos cultos creía en las brujas, específicamente creían que ellas pactaban explícita y directamente con el diablo. Este pacto no sólo les otorgaba el poder de realizar maleficios, sino que también las iniciaba en el servicio al demonio. Comúnmente se creía que en esta ceremonia la bruja accedía al rechazo de su fe cristiana, que solía simbolizarse con acciones sacrilegas —pisotear la cruz—, para luego proceder a un nuevo bautismo por el demonio. Además, en esta ceremonia el iniciado
rendía homenaje al diablo inclinándose ante él o besándole el trasero, al tiempo que, como signo de su lealtad al nuevo discípulo, el demonio grababa en el cuerpo de la bruja una marca distintiva. Enseguida le daba instrucciones para la realización de actos maléficos, suministrándole, si fuese necesario, pociones, ungüentos e imágenes para practicar su arte. Una segunda creencia generalizada era que las brujas, tras haber concluido el pacto, se reunían periódicamente con otras para realizar una serie de ritos obscenos, blasfemos y atroces. En estas reuniones o aquelarres se acostumbraba sacrificar niños al diablo y banquetear con los cuerpos, con el demonio y otras brujas. Inherente a esta creencia, es que las brujas se servían del poder del demo)nio para volar por el aire y así llegar a las reuniones que se celebraban en lugares, con frecuencia, ubicados a considerable distancia de sus hogares. Estas creencias eran casi exclusivas de las clases letradas y de sus dirigentes, pero no del pueblo, obviamente, iletrado. De hecho, su formulación tal cual la conocemos fue obra de teólogos, filósofos y abogados, y las personas que las aceptaron eran jueces, clérigos, magistrados y señores. Las clases iletradas sólo obtenían información limitada de las actividades brujeriles, a través de la lectura pública de las acusaciones contra ellas en el momento de su ejecución, y también por los esfuerzos deliberados de las autoridades para instruir a la población en estos asuntos durante una situación de caza de brujas. Una vez expuestas las ideas, el pueblo no tenía reparos en
aceptarlas. En su gran mayoría analfabeto, el pueblo no estaba en condiciones de intelectualizar sobre ellas, ni podía entender del todo las complejas teorías de los demonólogos. Con actitudes contradictorias, éstos sentían, por un lado, vivo interés por la brujería, pero por otro, miedo a ella por la capacidad que podía adquirir la bruja para causar daño por medios ocultos, y no en su relación con el demonio. Aunque estas teorías probablemente causaron terror en las clases bajas, su interés primordial siguió refiriéndose a la magia más que al demonismo de las brujas.


La gran caza de brujas no pudo producirse hasta que los miembros de las elites dirigentes de los países de Europa, en especial los de la maquinaria judicial, se convencieran de su existencia y de su peligro. Fue necesario que la clase dirigente creyese que este delito era de la máxima magnitud, al saber que el gran número de las brujas rechazaba por completo la fe, poniendo en serio peligro la civilización cristiana.
Su práctica, realizada en gran escala, ponía en peligro el orden establecido, puesto que se pensaba que magos y brujas “pertenecían a una secta organizada y conspiratoria de adoradores del demonio”

El demonio

La concepción misma que se tuvo del diablo cambió visiblemente durante la Edad Media; a lo largo de ésta solía recibir el nombre de Satanás, denominación que significa el enemigo y que aparece en la Biblia. En el Antiguo Testamento, Satanás no figura como personaje importante porque al ser el judaísmo una religión monoteísta, se atribuyó el origen de toda la creación y administración del universo al único Dios verdadero, Yavé, cualquier acontecimiento o realidad tanto del bien como el mal era responsabilidad suya. En el Nuevo Testamento adquirió una preeminencia mucho mayor.

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LA BELLEZA (segunda parte)

Lo que se dispone en derredor nuestro nos con conmueve.
Las imágenes cromáticas, los aromas, las imágenes cinestésica. Los índices que no se van a la retrospectiva. ¿Lo bello? ¿Es bello persé?

Feedback. ¿Devolución? Negativo, no me devuelve.

La obligatoriedad de valorar las cosas como verdaderas o falsas; malas o buenas; bellas o feas.
Sin embargo, las cosas también se nos presentan inapelables. Ah… Menudo regalo para el artista son las cosas. Se nos presentan constante e instantáneamente, y nos obligan a salir del lienzo. Así, las cosas, nos han regalado la tragedia, la comedia

Un desafío constante de nuevos abordajes. De salida, de caída; y no se la caída libre y del tiro vertical tan exacto de la física… Caída en picada. Vértigo. Todo lo esto dentro de los parámetros del mundo ordenado. Orden dónde la belleza era un valor claro. Determinado
Indiscutible.

Miremos desde el presente. Todo un mundo fragmentado, disociado, heterogéneo, híbrido, transformando. También el concepto de lo bello se ha transformado.

Cómo dice Virus «
hay que salir del agujero interior.
Largar la piña en otra dirección.
No hace falta ser un ser superior.
Poner el cuerpo y el bocho en acción»

¿Qué es la belleza?

Como cuestión filosófica se original problema de la objetividad con respecto a la belleza: esa línea rompe el horizonte. «Un horizonte de perros ladra muy lejos del río» Lorca García

Para todo análisis o reflexión que necesario ubicar de concepto. ¿Es la belleza una cosa? ¿es un sustantivo abstracto? A priori.
¿Pero es objetiva o subjetiva? Conmovedora. Movilizante, es equilibrada. Nuestro tiempo le suma otra problemática a la belleza que deja de tener que ver con la armonía y el concepto, y se vuelve,en una sociedad hipercomsumista en un criterio estructural.
El mundo de hoy exige belleza.— ¡Qué hermosa! Mírala. — No le gusta… — Qué nabo, virgocho.

En el arte clásico griego, como en toda expresión artística, las formas se asocian a la manera de entender el mundo y la vida. Este se trasladó a formas artísticas con los principios de armonía, perfección y belleza. Justamente, uno de los rasgos que define ésta época es la exploración de un mayor conocimiento de la anatomía humana en su máxima expresión. A través de esta búsqueda, se manifestaron cánones de belleza determinados que comprendían proporciones ideales para la representación perfecta del ser humano dentro del imaginario del arte griego. Consecuentemente la belleza siempre estuvo ligado a la armonía.

Pero si la belleza se puede medir objetivamente ¿porqué el hombre no la pueden medir? Claramente, en cada contexto, existe la concepción de un concepto de belleza mayoritario, que no depende de cada uno. Entendemos concepto de belleza depende de cada cultura. Relativismo empírico.



La diferencia entre belleza natural y belleza artificial es bastante ambigua. Podríamos teorizar respecto de la intención en la producción de belleza para la contemplación. Y, a través del placer estético que ingresa en el ámbito del arte .

Dos definiciones:

1- El arte (del latín ars, artis, y este calco del griego τέχνη téchnē) es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones y, en general, una visión del mundo.
2- El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones … para expresar una visión sensible acerca del mundo real.

El origen del arte se relaciona con el placer estético y sus manifestaciones artísticas de uniformidad perfeccionista. Pero también es cierto que a partir del siglo XX las vanguardias vienen para desestructurar ambas definiciones de arte, canta la de la realidad como la del placer estético. Los movimientos vanguardistas propone que cada acto cotidiano se torne más bello para resignificar nuestra existencia. Son un manifiesto que nos di que hay que hacer nuestra vida cotidiana un acto creativo permanente.
La transformación de nuestra la cotidianidad.
El vanguardismo lleva un extremo las ideaciones de rupturas sociales. Arrastrado por la indignación de una sociedad que cada vez se volvía más gris.


Salirse de de los museos rompe y salir al exterior de las instituciones que cumplen la función de elitizar el producto artístico. Desdibujando este ícono, el gesto que propuso la vanguardia dio como resultante un arte que se aleja y, además reserva a la belleza a unos pocos artistas especializados

¿Cómo emprender el embellecimiento de la vida cotidiana? O bien sumarse al mercantilismo y ser adeptos a la parafernalia propuesta para la belleza artificial y en marcha de la conquista. Esto pareciera reducirse a comprarnos ropa, accesorios, ir a la peluquería, etc.
Embellecer nuestra vida cotidiana se devalúa en estar pendientes de la estética se la imagen.
Nietzsche sostienen que la manera de embellecer nuestra vida cotidiana supone un ejercicio de creatividad permanente.

Nietzsche sostienen que una estética de la existencia supone un ejercicio de creatividad permanente. ¿Qué es lo que nos exige el artista? Que comprendamos,o que dejemos de ser.

«Estética» proviene del griego «aisthesis» y quiere decir «sensibilidad«. Es un término ligado a la percepción de la belleza. De «estética»se deriva «esteticismo», que es algo así como la primacía de lo bello, o que la belleza tenga más importancia que cualquier otra cosa.

Una figura representativa del esteticismo
es el dandy. Figura que Baudelaire describió magistralmente en el siglo XIX. El dandy es un seductor. Pero alguien que hace de la seducción no un medio, sino un fin en sí mismo. De este modo,el esteticismo puede implicar el consumo superficial de la belleza industrial del mercado. Pero también puede implicar todo lo contrario. Hay un esteticismo que pretende liberar la belleza de sus encorsetamientos. Postulando la figura de un dandy bien preocupado por la creación permanente de sí mismo. O como se decía en épocas de Baudelaire: «La mejor obra de artepara un artista es su propia vida».

Pero ¿es cierto que todo se ha estetizado?

¿Por qué, en estos tiempos,podemos llegar a confundir cualquier cosa con una obra de arte?
Hoy la estética desborda sus áreas tradicionales e inunda todo. Todo se encuentra estetizado. La política, la religión,la economía, la educación. Que el valor más importante de una clase en un colegio sea que no aburra, o que un político busque, antes que nada, caer bien, eso es estetización.

La estetización general de la existencia convierte cualquier acción humana en un acto estético. El mercado se transforma en un gran productor de belleza. Seduce para vender. Pero si todo es bello y se produce belleza todo el tiempo, si todas las cosasque nos rodean intentan generarnos una experiencia estética, ¿qué queda del arte?¿Queda arte?

Digamos primero que sí. Queda arte, pero no en su forma tradicional.

El arte se transforma gracias a la tecnología, que permite reproducir de forma infinita. La multiplicidad de la forma. La fragmentación.

Walter Benjamín teorizó sobre el tema de la reproductibilidad en el arte. Sostenía que el arte se modifica, por un lado, porque se socializa, y se vuelve más accesible para todos, perdiendo, por eso,su aura original. Sin embargo, la reproductibilidad permite nuevas formas de manifestación estética. Hace posible, gracias a la intervención tecnológica, modos de expresión, como el cine, que antes eran imposibles.
Y así como hoy podemos escuchar música en diferentes artefactos, en nuestro hogar o en el auto, podemos también poseer la copia de cualquier obra de arte. Sea en forma física, o sea en forma virtual.
Pero ¿es la misma obra? ¿Gana o pierde la Gioconda?

Si bien la reproductibilidad técnica incorpora grandes sectores sociales al mundo del arte, el arte se vuelve mercancía. Y entonces los criterios de producción artística no van a diferir de cualquier criterio de producción de mercancías.

Esta industrialización del arte genera el kitsch, ya que el mercado busca instalar sus productos del modo más eficiente. El kitsch eleva la condición de estético a cualquier cosa. Pero, fundamentalmente, permite la apropiación estética de cualquier objeto por cualquier persona. O mejor dicho, por cualquier consumidor. Por eso hay como una sensación de ironía permanente, como si nadie se tomara nada demasiado en serio, y jugara, trasgrediéndolo todo.

También es cierto que el espíritu de la vanguardia parece desaparecer como manifiesto político y permanecercomo apuesta estética.

En la idea de posvanguardia,el rupturismo se mantiene, pero, desprovisto de intención utópica, se vuelve un mero ejercicio lúdico.

En un mundo estetizado,el artista de posvanguardia es un experimentalista. Alguien que juega y experimenta con las estéticas, pero vaciadas de contenido ideológico.

Entonces de la belleza ¿qué queda?. Es cierto, por un lado,con la estetización de la existencia parece haberse vuelto más superficial, más funcional a la sociedad de consumo. Pero también es cierto que, por otro lado, hay nuevas posibilidades para reinventar la vida de manera más creativa.

Pero el problema sigue siendo el de siempre. ¿Qué pasa con los que se quedan afuera? El arte, en una época, quiso transformar la realidad. Quiso cambiar al mundo. Hoy se ha vuelto más difícil.

Les dejo un recado: «Cuando todos se convierte en mercancía, solo hay dos maneras de resistir: desde la gratuidad o desde el ridículo«.

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POLEMAS

Poesía
golpea
muerde
lame
acaricia
como sea
el agua
esculpe
el barro
la orilla
todos tenemos la forma
de las palabras
que nos navegan
nunca nunca
voy a hablar
de la poesía


Vértigo
El fuego no pacta,
es necesario quemarse
para entibiarse las manos.

Adrede Los perros de la muerte no tienen nombre
para que no puedan obedecer a nadie.
Prolija como un ciego,
ella solo los mira.


Cuadro
de invierno
Tristeza nocturna.
Un hombre y su carro cruzando la noche,
quebrando el silencio de una calle estrecha
que conduce a puertas de vanas mansiones.
Una yegua vieja palpitando lenta
sobre sus cascos cansados.
¡Cochero!
La nieve del camino escarcha los cuerpos;
tu hijo se ha muerto y esperás paciente
que florezca junto
con la primavera.
Dos hombres se suben
y rápido avanza tu carro desnudo.
El látigo corta y repica y repica
en el suave lomo,
pero tus manos son más torpes y frágiles
que tu corazón.
La yegua lo sabe y apenas resopla.
Es suave la queja y amargo el dolor.
Tal vez, esperemos, que tu tristeza vuele
al huir el invierno.

Publicado en absurdo

Polemática

El rostro de la locura

El rostro de la locura
me observa desde su angustia,
indefinida.
La perra recorre la tarde
y el sinsentido gobierna su alma.
¿Qué ángel íncubo
se metió en tu mente?
¿Qué licor extraño
te quemó los sueños?
Caminas vacilante,
entre las lilas,
como un muñeco asesinado
por los besos de la prostituta muerta.
A veces las almas de tus perros
husmean el portón de la casa
y hay en tu rostro pálido
como una luz de recuerdos.

Me fui a vivir a un árbol

Me fui a vivir a un árbol
aunque mi patio no se dio cuenta.
Vi crecer las sombras del ocaso
metros tras metros
sin que nada intercediera.
Pensé en vivir debajo de un árbol
y contemplar cómo las raíces
se fortalecen sin importar
aquello que nosotros adjetivamos.
Supe vivir desorbitado
en una nave oxidada por el anhelo.
Confundí cada centímetro de ella
con un árbol frondoso
lleno de vitalidad.
Quizás no cuento con la tierra
ni con el patio
es cierto. Quizás las ramas que se entrelazan en mi mente
y nos empujan al encuentro
sean más genuinas que
los kilómetros y las rutas
que nos separan.
Hay un bosque dentro de un árbol
que mañana o pasado
nos espera.
Me dice
me cuenta
que nosotros somos la tierra
que nuestras raíces esperan.
Nacemos cada día
para encontrarnos nuevamente.
Ya sin patio
ni madera.
Sin bosques ni sombras que desvelan.
Desperté abrazando tu cuerpo
en un lugar cálido
como las siete en primavera.
Nos fuimos a vivir al Árbol sin tiempo.
Aunque algunos patios
no se dieran cuenta.

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CHARLES DOGSON Y LAS AVENTURAS DE ALICIA EN EL SUBTERRÁNEO.



Sus obras se mantienen con vida autónoma y ejercen constante influencia, como un modo siempre renovado de reflejar el universo. Una forma nueva de humor y, sobre todo, un intento de hallar la lógica en aquello que escapa a toda ley, lo que de irracional contiene nuestra existencia.

«Las aventuras de Alicia en el subterráneo», fue la primera denominación para esta obra, en una. Se la entregó con el manuscrito de regalo a Alicia Lidell, en la Navidad de 1862.

Aquel cuento extraño, alejado absolutamente de los cánones que regían la literatura infantil de la época victoriana, no sólo ninguna de las aventuras de estaba coronada por la consabida moraleja, sino que además, el relato ridiculizaba fuertemente, las didácticas infra literarias tan en boga para el consumo infantil en ese tiempo.

No había corriente o escuela a la que ascribirlo, ya que no encajaba debidamente.

Había que remontar las fuentes de su absurdo a ciertos pasajes de Shakespeare, y a cualquier literato de su época me hubiese parecido demasiado temerario suscitar tal comparación.

Quien no fue sino hasta después de la primera Guerra Mundial, con el surgimiento de los ISMOS de vanguardia, que se comenzó a reconocer la importancia literaria de Carroll, sobre todo en el uso y creación de un nuevo lenguaje, como los caligramas, el seudónimo escapista, el plano onírico y apertura con la que señalaba los más revolucionarios experimentos literarios.

Sus juegos formales con idioma, en los que logra prodigios, intentan recrear, (pero desde otro punto de partida), el lenguaje infantil, el balbuceo, la inocencia frente a la palabra como signo comunicativo.

El absurdo de Lewis Carroll, no está limitado por las necesidades de la trama, sino que constituye un fin en sí mismo. en primer lugar cada vez que describe algo disparatado la narración mantiene un tono de perfecta normalidad, como si el autor se refiere sea la cosa más cotidiana, lo que proporciona al relato gran parte de su grandiosidad.

En el mundo que encontramos retratado en su obra, se produce la permanente conciliación de opuestos. En su entramado se casan y entreveran lo horriblemente grotesco y lo tierno; hay una mezcla elementos lógicos y de material onírico que impregna el relato con una verosimilitud realista.

«Alicia en el país de las maravillas» es un átomo de inteligencia crítica, un lugar de sentido común y generosidad que pasa por medio de la vida de su tiempo, haciendo comentarios cáusticos en apariencia candorosos, sobre la política, la guerra, la administración, la justicia, la identidad personal, el espíritu académico, la educación, las relaciones humanas etcétera…

Alicia es el intento de creación de un mundo que, estéticamente coherente, logra reflejar el sinsentido del nuestro.

El diálogo de Alicia con el gato Cheshire proporciona la clave del pensamiento de Carroll, la manera de concebir el mundo circundante y el papel que juega dentro de él.

— En esa dirección—dijo el gato —vive un Sombrerero y en aquella otra vive una Liebre de Marzo. Puedes visitar a quién quieras: ambos están locos

— Pero yo no quiero ver gente loca —exclamó Alicia.

— Oh, eso no lo puedes remediar —dijo el gato—Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

Bajo ese disfraz de locura, Carroll es capaz de mostrar los lo insignificante de nuestras categorías más respetables, entre otras las del tiempo y el espacio.

El el hecho de que las cosas sean diametralmente opuesta que los fenómenos que ocurren rocen lo estrambótico, que los personajes que se entre cruces sean melancólicos y absurdos, que los días se repitan en el absurdo del día anterior, una y otra vez…

Que el inicio sea surcado por la sorpresa que se va desvaneciendo hasta aceptar con normalidad la sesión del té.

ante tal momento de aceptación de Alicia ya ese mundo está incluyendo poderosamente sobre nosotros, lo aceptamos como posible cómo cierto y no queda más remedio que refugiarse en la infancia.

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Uno de otros manifiestos…

Habiendo certificado mi carácter intrínseco de Anarquista, (cauce fiel de abandono, racionalista – cientificista, y a perpetuidad).

Anarquismo en escala ascendente, como eje transversal re- signífico Pierce- Eón, indómito, irreductible, invencible, 100%real/no fake – (con su correspondiente principio de entropía, en benefacto del producto). Con objetivos y contenidos conceptuales, procesales, y actitudinales, que convergen en la diagramación del paradigma concatenado sobre laberintos (quasi reflejos), que se bifurcan en el abanico de alternativas isotópicas, persé la naturaleza aleatoria del Anarquismo.
(y no me refiero a los isótopos de Albuquerque).

Por ser de carácter anárquico; me niego, rotundamente, al diálogo baladí de la conquista sotreta; que desemboca en los rituales triviales, de talante acomodaticio, en preponderante huella ancestral objetivizada, y a duras penas), ante la latencia de la inmediatez eyaculatoria «a priori» de las estructuras cognitivas, sacralizadas por quién redacta, sin perjuicio, hacia el instinto animal, que equilibra todos mis razonamientos, empoderando mi carácter empático, que Natura Dió, aunque Salamanca no prestó.

Agregar ; aceptar, ¡oh hermanos míos!… Es solo eso.


EVALÚO LAS PERSONALIDADES dentro de los posts, TAMBIÉN EN diálogos no direccionados a través de los íconos conativos del sitio.

Me ²embola, y no me enriquece… La charla que podría tener con mi vecino, (a quién no le hablo, porque me aburro de mí misma), Consecuentemente, no contesto mensajes. Mucho menos inquisidores, de parte de «semejantes cojudos»,que no se toman el segundero para leer de qué se trata este pedazo de churrasco de cuadril.

(Capítulo aparte es la gente de Islam…)
No puedo discutir con ventajas inimputables ..
Su concepto de entidad, se basa en el falo más primitivo
… El de la existencia animal, me animo expresar el término «mutante».

Tengo pocas pulgas.
Me gusta dinamizar con contenido, con conceptos.
Valoro al franchute, (aunque últimamente está muy jeropa), por la expiación de la catedral de Notre Dame. Sopena, «ánimo banda, (ánimo banda), que no decaiga y se convierte en un triste souvenir, como la caída de Perón en el 55.
No es un dato menor, ese acto que nos desarticuló, en una fase un tanto ficticia, del campanario eterno de Quasimodo despreciados otrora basura detrás de la que se esconde el basural de nuestra familia.

No es más que una gran alegoría la del anarquista que hubo decidido, por una vez de manera certera, expiar los pecados de los mismos pecadores y no articular como eternamente lo hizo, de chivo expiatorio auto pirómano en funcionalidad con articulaciones perversas y psicopáticas culturales… Desde Gonzalo de Berceo, y su Casulla de San Ildefonso…
pero no se olviden que siempre seremos hijos de la lágrima…
No se les vaya a sintonizar algún menesteroso día la señal de la antena

El infierno del consumismo está encantador, y ese infierno es embriagador. Tu infierno está encantador. Oblitera las marchas veniales, serían fogata externa de pamplinas hemorroidal es.


Valoro al «chilote«, tan despreciado en el país que nací. Ante la conveniencia de esconder basura propia el basurero ajeno, han de ser condenados, sin sentido del ridículo, por la juventud asesinada durante la dictadura argentinamente consensuada.


Al mexicano me lo hice vástago y hermano, tanto por carácter maternal como mi esencia fraternal. Cómplices inauditos en madrugadas en las que fueron sorprendidos con la yugular a la intemperie de mis pocos peligros sensatos: Yo ponía stop y ellos ponía play
Les gustaba el Big Mac y Tupac
Alardear que tomaban Prozac.
Se destripaban como hacía Jack
Sin poder terminar su cognac.
Pero cayeron desde un penthouse al inhóspito Messenger mine; y leyendo suplicios right now, se me hicieron carne y carnal… (Ellos, tan míos, desestiman a Tenochtitlan, donde la luna es una daga manchada de alquitrán).
¡Oh Tenochtitlan!: gentilicio del (zorro no cheto: non Saint-Exupéry: el «gran Principito del snobismo ³ tilingo»; que nos copa la parada a los Haberdinangus del estéreo). Zorro alucinógeno, cuyo ofrecimiento en la domesticación; es metáfora pura de la civilización arrasadora con el artilugio de la demolición animal onírica.
Así los #hijosdelachingada se perpetúan en un plano anodino.




Yorugua, ese que par de los argentinos. Con la misma «virtud» en carencia de forzosas artesanías del cancherosmo patricida». El que invisibiliza al «yo individual» detrás del pícaro que ni siquiera aprende, por dignidad impropia, a chamuyar.

El argentino es ese que aplaudió el diccionario del boludo: autoría del locutor más gordo, absurdo y siniestro; superlativamente el más boludo.
Boludo soberbio, que no se hace cargo de su latinismo por la triste pielcita, que evidencia un tono menor en el granulado en la escala cromatica Von Luschan sin pena y sin prisa pero también sin gloria ni avaricia.

Al paraguayo… Lo estimo lo valoro y le debo. Leo vergüenza ajena por el comportamiento de mis compatriotas… ( Por cierto a la patria me la paso por el quinto papel plastificado del clítoris recauchutado)
Le debo la devastación de El Imperio forjado con hombres de la estirpe en el linaje diamantino

Despojado De su tierra, de sus hombres, de su raza de su genética, casi ciencia ficcional. Tanto en la constitución psíquica como psicológica…

Aquí el bullying es embanderado, y direccionado hacia el paraguayo… Hacia el boliviano, hacia el peruano, hacia el chino…
Seres laboriosos, con actitud incesante… Empero, no menos artificiosa, en artista autoinfligida por sumisión y vasallaje… Ofenda al linaje que expectante de réditos mensuales del que yuga en las veredas, verdulerías, o en las obras de peón …
En imagen fantasmagórica e inconmovible… El paraguayo, Consecuentemente con su carácter estático, costumbrista.


Por resignación, porque la vena constitutiva resiliente, ante una raza obliterada de diatriba ruin en menoscabo del carácter originario…
Ante la devastación de fortalezas innatas, magnas. Que al haber sido dilapidadas en la iniciación. Dio el disparo en ON al automatismo ordinario que jamás los satisfizo en su camino de ancestros en escala superior.

Doy cierre a esta publicación con el gran Víctor Hugo.

El vulgo aplaude cuanto inventa el odio…

«El vulgo aplaude cuanto inventa el odio,
y en tanto que desgarra su laurel
al férvido Aristógiton, de Harmodio
la gloria mancha con amarga hiel.

En sus iras tan solo ver anhela
de la ignominia en afrentosa cruz
a cuanto no se arrastra, a cuanto vuela,
a cuanto no es mentira, a cuanto es luz.

Acusa a Fidias de vender mujeres,
al gran Epaminondas de traidor;
a Sócrates de darse a los placeres;
a Aristides, el justo, de impostor.

A Catón, de arrojar a las murenas
sus míseros esclavos; a Colón,
que al indio libre le forjó cadenas…
¡cadenas que llevó en el corazón!

De avaro a Miguel Ángel; al divino
entre todos los genios, Rafael,
de vender como torpe libertino,
por impúdicos besos su pincel.

Incestuoso Molière; felón el Dante;
Voltaire ateo; Diderot venal;
¡para todos la sátira infamante;
para todos el látigo infernal!

¿A cuál mártir, apóstol o profeta,
a qué artista, guerrero o trovador
no le ha arrancado la mordaz saeta
de la calumnia, un grito de dolor?

¡Uno solo se encuentra inmaculado
de infamias tantas en el gran festín;
uno solo no está crucificado
por las humanas víboras-Caín!»

Publicación original de Facebook.

¹Quasimodo. Etimología. La palabra «Cuasimodo» proviene de las primeras palabras del introito del segundo domingo de Pascua, «Quasi modo genti infantes…», (del latín, «Así como niños recién nacidos…»), fecha en la que se realiza el Cuasimodo. ² Embola. De embolar: Cometido engorroso, problema o situación difícil que expone al deslucimiento. Sinónimo: aburrido. ³ Tilingo, tilinga adjetivo · nombre masculino y femenino. Coloquial despectivo (Río De La Plata)
[persona]. Que es superficial, ridículo y tonto, y demuestra poca inteligencia al hablar: «esa buena señora que lo ha de haber criado como un tilinguito».

Publicado en Abolición, absurdo, historia

Diógenes de Sinope.



Existe un ejemplo de una filosofía antigua que no pretendía constituirse sólo como ideal, trascendental, sino también integrar al cuerpo humano. Es la Escuela de los Cínicos surgida en la antigüedad griega, que tiene por su máximo exponente a Diógenes de Sinope más conocido como Diógenes “el cínico”.

La filosofía de Diógenes buscaba integrar la materia de nuestro cuerpo, sus necesidades fisiológicas más básicas, sus expresiones, desde un profundo sentido moral, reafirmado todo en la práctica. Una búsqueda en que la filosofía no sólo se haga cargo del ideal, del alma, sino también del cuerpo. Una desviación que conduce directamente a la risa, por ser expresión del cuerpo, aun cuando el fin de Diógenes de Sinope no fuese ser entretenido ni hacer reír.

Extemporáneamente, es fácil distinguir las anécdotas sobre la vida de Diógenes como portadoras de un gran sentido.

La etimología de “cínico” se vincula al “can” por lo que vendría a ser algo así como Diógenes “el perro”. Dicho apelativo se justificaría en el hecho de que Diógenes asaltaba intespentuosamente con interrogantes a los transeúntes desde un tonel en una plaza pública, además del que compartía con perros y alababa las virtudes de los mismo, del humor, de humor negro inclusive. Pero ello no debe hacernos perder de vista el contexto. El ideario moral de Diógenes que buscaba una vuelta a lo natural, a liberarse de los usos por la costumbre y, en definitiva, todo aquello que no resulta indispensable.

No ha perdurado ningún escrito de Diógenes y, basándose en su modelo de vida, cabe pensar si llegó a escribir pues su filosofía era práctica. La principal referencia de su existencia y su legado filosófico, más allá del halo mítico que rodea las anécdotas de su vida, la encontramos en la obra de Diógenes Laercio: Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres.

Según Laercio fue discípulo de Antístenes, e incluso le superó en su forma de llevar a la práctica una vida austera.

Algunas claves de su pensamiento rescatadas por Laercio:

“Admirábase de los gramáticos que <<escudriñan los trabajos de Ulises é ignoran los propios.>> También de los músicos que <<acordando las cuerdas de su lira, tienen desacordes las costumbres del ánimo.>> De los matemáticos, <<porque mirando al sol y á la luna no ven las cosas que tienen á los pies>>. De los oradores, <<porque procuran decir lo justo, mas no procuran hacerlo.>> De los avaros, <<porque vituperan de palabra el dinero, y lo aman sobre manera.>> Reprendía á << los que alaban á los justos porque desprecian el dinero, pero imitan á los adinerados.>> Se conmovía <<de que
se ofreciesen sacrificios a los dioses por la salud, y en los sacrificios mismos hubiese banquetes, que le son contrarios>>”

Se tiene la referencia de que se enfrentó en discusiones con muchos filósofos, acaso no con todos los que se encontró, quienes, lo ridiculizaban a la vez que le temían.

A continuación anécdotas de la vida de Diógenes como ejemplo de esta corriente filosófica:

“Estando cogiendo el sol en el Cranión, se le acercó Alejandro [Magno] y le dijo: <<Pídeme lo que quieras>>; á lo que respondió él: <<Pues no me hagas sombra>>

“Habiendo Platón definido al hombre, animal de dos pies sin plumas, y agradándose de esta definición, tomó Diógenes un gallo, quitóle las plumas, y
lo echó en la escuela de Platón, diciendo: <<Este es el hombre de Platón>> Y así se añadió á la definición, con uñas anchas”

“Estando en una cena, hubo algunos que le echaron los huesos como á [un] perro, y él, acercándose á tales, se les meó encima, como hacen los
perros”

Publicado en Abolición, absurdo, Crítica

Un poco de pesimismo.

¿Por qué decimos que sí a algo a lo que sólo por pelotudos decidimos aceptar?

Así seguimos viviendo… Peleando por nuestro error original, por decir «SÍ», frente a cualquier oportunidad de la pelotudez, porque la oportunidad de ser un forro es lo que más hay en oferta en cada góndola; que recorremos con nuestro changuito de imbecilidad, en este supermercado decadente y enfermo, en dónde siempre hay descuento para comprarse toda la imbecilidad humana del famoso: lleva dos al precio de uno.

Los personal trainers son personas que, en vez de sacar a pasear perros, sacan a pasear gente que se preocupa más por el estado de su culo que el de su cerebro.

La salud la cuidamos por miedo, y el upite para que lo miren los demás. ¿Por qué no nos preocupa tanto tener un infarto como poder usar calzas sin que se nos marque la celulitis? … Mientras zafamos de un infarto que los demás nos vean pasar corriendo de la muerte pero luciendo un culo turgente.

Si hay algo que caracteriza al ser humano es el control, el control de lo que quiere hacer. El autocontrol es necesario para convivir y no lastimar gente inocente, pero el autocontrol que nos exige el sistema, ese comportamiento impuesto, sirve para ser unos domesticados del orto, desde el jardín, la primaria, la secundaria, y el trabajo. Así estás manejando el autocontrol desde el día en que empezaste a socializar, para cada día ser más manso y servir de calladito al que se enriquece con nuestro inminente accidente cerebro vascular.

Dar a luz, parir: algo a lo que estamos acostumbrados y que parece de Ciencia Ficción: «que un ser humano salga de otro». Así nacemos y de eso sabemos muy poco: no sabemos muy bien que es la placenta, mucho menos la placenta previa, ni el lago de sangre, ni una mierda. PERO SÍ SABEMOS, la formación de Banfield de 1973, el nombre del baterista de Deep Purple, qué modelo le hizo una fellatio a Marcos Aguinis, o si Carmen Barbieri se divorció de sus tetas, y todas las demás pelotudeces ansiolíticas con las que nos dormimos para soñar el sueño imbécil, con el que nos acuestan los hdp que nos regalaron esta vida de mierda y que nosotros compramos en el supermercado de la infelicidad humana.

Club Atlético Banfield 1973

La tecnología aplicada a la diversión, esa diversión que no podemos lograr por nosotros mismos… Porque al final de cada día, lo único que queda de nosotros es un semi cadáver viviente, que lo único que puede hacer es babear frente a la pantalla.

El arte se convirtió en una categoría que se clasifica cómo y según un batallón de Psicóticos que determinan qué es arte y qué no es arte. Cuándo una pindonga vale según el artista que la haga, cuándo un culo es una obra de arte o cuándo sólo es un triste ojete. Y así vivimos, esperando que se derrumbe esta represa Yacyretá que contiene las torrentosas aguas del río de la materia fecal «la gran moda» que simula un acercamiento afectivo respecto del otro.

Los festejos sorpresa… Pero sucede que nadie en la vida consulta sobre nada, y entonces termina resultando que todo es una sorpresa. Es una sorpresa que cuando nacemos ya todo funciona de una manera y te la pasás creciendo y sorprendiéndote de gastar tus invaluablea años tratando de tener algo; porque cuando nacimos todo ya era y es de alguien. Y entonces, ante todo el pasaje por esta vida, reproducimos como una triste fotocopiadora todo lo que se viene repitiendo desde siempre, y se repetirá de generación en generación.

Los códigos de la belleza no son más que un conglomerado de directrices, con las que condenan y etiquetan a la gente, según su aspecto, y la hacen vivir pendiente de la mirada de los demás y de esa manera logran tenerla esclava de la moda, el gimnasio, la dieta y todo el compendio adscrito, a determinado ideario y su época correspondiente. Estragema diagramada como la zanahoria del burro con el que nos distraen para no darnos cuenta de la vida se mierda que llevamos.

De la misma calaña de las tradiciones, los símbolos, las banderas, las nacionalidades las religiones, el zodíaco y demás placebos que te imponen, que no son más que veneno con el que te asesinan la libertad para convertirte en un robot al servicio de dos o tres millonarios de la bosta.

Los infortunado de siempre, escalamos de clase media a clase baja incesantemente desde la cuna hasta el cajón…. También somos conscientes de que estar viviendo así nos hace pelota la salud… Y cada vez que podemos nos vamos de viaje…

Y en vez de disfrutar surge ese pequeño suspirito: ¡Ay como me gustaría vivir acá! Y en vez de disfrutar, de estar plenamente en el lugar que decidimos viajar, aparece ese ridículo lamento por no vivir ahí… Que nos inspira una falsa fantasía de juntar plata un par de años para construir cabañas para alquilar o para poner un puesto artesanías, y todo ese catálogo de fantasías que confirman que no sabemos porqué carajos seguimos viviendo en la ciudad. (CUANDO) nos la pasamos diciendo que nos queremos ir pero no podemos: porque ahí tenemos el trabajo, el colegio de los chicos, los amigos que nunca vemos, y tenemos cines y kioscos abiertos las 24 horas y todas esas estupideces que nos auto convencen para justificar que seguimos viviendo en una ciudad de mierda por preferir la comodidad ante la felicidad de existir en un lugar que nos ofrece salir del adoctrinamiento de los que nos tienen de vasallos por lame botas.

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Súmate a la campaña —— (complete la línea punteada según el parámetro social a cumplir)

Retorno invariable de un Sol para los Chicos!! Y… ¡Uff! en sus variables alegóricas, que hubieran sido, otrora, moda irreverente.

Mis aprendientes de otrora y Yo, la peor de todas.


#No le darás me gusta porque soy negrito.

#Amén si quieres que esta niña consiga un donante de riñón,/se salve de cáncer.

*Nota: Nunca por la niña a salvo de un tío más bárbaro que ¹Conan El Bárbaro . Sobrebromas de mesa. Sobresiestas en ella.

#Dale compartir, si también tienes un ángel 😇que te cuida desde arriba. ¿Quién me cuida desde arriba? Arriba estamos los que «A la gilada ni cabida, yo los miro desde arriba»… O

¡Hoy! El retorno invariable de la «no poesía», (sin un standarte de mi parte):

#Apoya a un perro/ #Refugia a un perro.

#Todos por la energía solar: horno ecológico, paneles solares, lámparas fabricadas con folículos pilosos, veladores diseñados con la epidermis donada por el colectivo vegano.


#Utopía new age: The Frog en búsqueda de agente 99 perdida durante el macartismo . Grupo liderado por la vanguardia Yankee que continúa la línea de diseñó que sostiene el eterno cliché del antihéroe. Hoy en contra de Bill Gates, Will Smith, Bill Cosby, y algún l’ Watergate. No seré donate de mis habilidades para el usufructo del Tío Sam y sus zorzales.

#Un ²Pituto para los ³Belsunce.
Lapsus Lingua ad transeúntes en Chiche Gelblung.

#Carlos Villagrán quiere un Ford. Para que todos los Carlos Villagrán pueda tener un Ford; súmate a la campaña: «Un Ford para los Quicos».

#⁴Aldo Rico quiere un póster de ⁵Moe. Para que Aldo Rico pueda tener un póster de Moe; súmate a la campaña: «Un Moe para Aldo Rico»

Gracias pero # en la batalla naval de la pelotudez en campaña de la sera que se define humana por no ser placentaria.

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Del lente inclusivo y demás impiedades.

Llegué al punto álgido de tolerancia con los personajes del sistema educativo que, a través y su rol de actantes dinámicos, promueven el lenguaje inclusivo sin considerar obligatoriedad que conlleva su rol de educandos, con respecto a la responsabilidad, no solamente civil para con el educando, sino con la implicancia más sublime en derredor de la evolución procesual de la arquitectura de los puentes cognitivos que se establecen en el circuito neuronal psicolinguistico de los seres humanos, en general y sobre todo el de los aprendientes en etapa de crecimiento madurativo del aspecto cerebral cognitivo.

El lenguaje con sus complejidades etimológicas y se, es una de las principales aristas a través de las cuales el ser humano desarrolla el fortalecimiento de las estructuras cognitivas.

Sopena, el carácter inimputable que se le ha otorgado a gran franja los educadores, en el permisivo acto negligente respecto a los comportamientos pedagógicos en boga relacionados con las acciones baladíes de la moda inclusiva, que supedita los enseñantes bajo modo enseñanza que dejan de lado la integridad de los aprendientes, por el acto irrisorio poner en primer plano prácticas deliberadamente arbitrarias perjudicando a los menores a cargo.
En primer lugar, el lenguaje inclusivo, no tienen un fin relacionado con la real de la ruptura.

Lamentablemente, siquiera pueden considerar, que exponen de manera contradictoria sus falencias y su carácter hipócrita, desnudando su debilidad ante los aprendientes que rumiando y mascullando la estupidez del adulto irresponsable inaudito y déspota, sigue siendo víctima de generaciones irremediables.

Es ineludible, a través de los manifiestos que se concatenan con lexemas inclusivos, «el no decir a través del no decir». La ilegibilidad de los discursos y la imposibilidad de reproducir oralmente lo discursivo gráfico, es la prueba más contundente de la falacia más deleznable, que por insignificante es aún más deplorable.

Es tal la necesidad de manifestar una ruptura inexistente del patriarcado, tanta cinismo malogrado para demostrar lo que no son, que conforman un conglomerado de vocablos inexistentes para solapar su imposibilidad y su negación a la ruptura.

Ruptura que solamente será posible, a través de la acción y jamás a través de la deformación de las prácticas discursivas.

La verdadera ruptura se relaciona con la generaciones procedentes, de las cuales están haciendo caso omiso, vituperando sus derechos con la enseñanza que se corresponda con sus necesidades procesuales en el fortalecimiento de las cognitivas, entre otras.

La amabilidad la dejé de lado. La mala praxis debería de ser tan condenatoria en la medicina como la educación.

Nací docente por oficio y moriré docente yendo en contra de cualquier precepto que haya de perjudicar la salud física o psíquica de los menores.

Ni «X», Ni «E» son semas inclusivos.
Dale acción al genital femenino: «Enclitorizar», es mi propuesta para revolucionar al infinitivo.

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Fémina

¿Sabés que me has estado aleccionando todo el tiempo? :. – Me dijiste que los vampiros eran machos. – Platero es macho… Y un asno. – King Kong es macho. -Yo podría haber sido bruja, el Demonio es macho. – Fausto es macho. – El hombre que arrojó la bomba sobre Hiroshima era macho. Además están los pájaros, con la conmovedora poesía (que Bernard Shaw describe tan notablemente) de su amor y sos nidos, en los cuales los machos cantan de un modo tan bello mientras las hembras incuban. ¿Ya ves lo que pasa.l? En el fondo debo ser tierna; porque nunca pensé en la mantis ni en la avispa, pero supongo que soy leal a mi tribu, simplemente. Lo mismo daría soñar con un roble. O un castaño, hermafrodita, de inmensas raíces. No te contaré qué poetas y profetas ocupan mi mente, o a quién le rezo (despertando mi propia y violenta hilaridad) o a quiénes evitaba en la calle, o quiénes veía en la televisión

Soy una mujer enferma, una loca, una castrada, una comedora-de-hombres; su consumo a los hombres graciosamente por mí llamarada de pelo incandescente o mis besos envenenados; quebró sus articulaciones con mis asquerosas garras de vampira y, apoyada en un pie como un gato al que le han arrancado las uñas, les hundo el espolón, anulando sus débiles esfuerzos por salvarlos; mi cabello enredado, tijereteado con desprolijidad burlón, por sublevación estética, mi repulsiva piel, grandes dientes, y encías sanguinolenta. No considero que mi cuerpo sirviera para vender nada. No considero que mi cuerpo sea «gato a la vista.»

¿Quién ha visto que las mujeres asusten a nadie? (Esto fue cuando creía que era importante asustar a la gente.) No puedes decir, parafraseando a una vieja amiga, que ahí están las obras de Shakespeare y Shakespeare fue mujer, okay Colón atravesó el Atlántico Y qué Colón era mujer, o que Alger Hiss fue mujer. (Mata Hari no fue una espía; fue una puta.) De cualquier manera, every boy¹ (perdón), everybody sabe que aquello que todas las mujeres han realizado de verdadera importancia, no es constituir una gran mano de obra barata qué se puede sacar cuando hay guerra y volver a guardar cuando se acaba, sino Ser Madres, traducir la próxima generación, dar la luz, cuidarla, fregar el suelo para ella, cambiarle los pañales, recoger lo que tira, y principalmente sacrificarse por ella. Este es el trabajo más importante del mundo. Por eso no está remunerado.

Lloré, y luego dije porque lo contrario no hubiera dejado nunca. De ese modo las cosas se llegan a un espantoso punto muerto. Habrás notado que incluso mi estilo se casen lo más femenino, revelando así mi verdadera naturaleza; ya no digo «Qué lo parió», ni «Mierda»; pongo muchos calificativos y adverbios como «bastante», «realmente», «quizá», escribo con esas frases hechas femeninas… Mi pensamiento fluyen sin forma como el flujo menstrual, todo muy femenino y profundo y lleno de esencias, muy primitivo y lleno de «y» se llaman «frases continuas».

Mi mente está encenagada. Putrefacta. Soy una mujer con mente de mujer. Soy una mujer sin envolturas, calva como una bola de billar, (pero Alá sabe más.)

¹ Juego de palabras válido para el idioma inglés. Every boy: «todos los chicos», Everybody: «todo el mundo».

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LEWIS CARROLL Y EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Sus obras se mantienen con vida autónoma y ejercen constante influencia, como un modo siempre renovado de reflejar el universo. Una forma nueva de humor y, sobre todo, un intento de hallar la lógica en aquello que escapa a toda ley, lo que de irracional contiene nuestra existencia.

“Las aventuras de Alicia en el subterráneo”, fue la primera denominación para esta obra, en una. Se la entregó con el manuscrito de regalo a Alicia Lidell, en la Navidad de 1862.

Aquel cuento extraño, alejado absolutamente de los cánones que regían la literatura infantil de la época victoriana, do no sólo ninguna de las aventuras de estaba coronada por la consabida moraleja, sino que además, el relato ridiculiza fuertemente, las didácticas infra literarias tan en boga para el consumo infantil en ese tiempo.



No había corriente o escuela a la que ascribirlo, ya que no encajaba debidamente.

Había que remontar las fuentes de su absurdo a ciertos pasajes de Shakespeare, y a cualquier literato de su época me hubiese parecido demasiado temerario suscitar tal comparación.

Quien no fue sino hasta después de la primera Guerra Mundial, con el surgimiento de los ismos de vanguardia, que se comenzó a reconocer la importancia literaria de Carroll, sobre todo en el uso y creación de un nuevo lenguaje, como los caligramas, el seudónimo escapista, el plano onírico y apertura con la que señalaba los más revolucionarios experimentos literarios.

Sus juegos formales con idioma, en los que logra prodigios, intentan recrear, (pero desde otro punto de partida), el lenguaje infantil, el balbuceo, la inocencia frente a la palabra como signo comunicativo.

El absurdo de Lewis Carroll, no está limitado por las necesidades de la trama, sino que constituye un fin en sí mismo. en primer lugar cada vez que describe algo disparatado la narración mantiene un tono de perfecta normalidad, como si el autor se refiere sea la cosa más cotidiana, lo que proporciona al relato gran parte de su grandiosidad.

En el mundo que encontramos retratado en su obra, se produce la permanente conciliación de opuestos. En su entramado se casan y entreveran lo horriblemente grotesco y lo tierno; hay una mezcla elementos lógicos y de material onírico que impregna el relato con una verosimilitud realista.

“Alicia en el país de las maravillas” es un átomo de inteligencia crítica, un lugar de sentido común y generosidad que pasa por medio de la vida de su tiempo, haciendo comentarios cáusticos en apariencia candorosos, sobre la política, la guerra, la administración, la justicia, la identidad personal, el espíritu académico, la educación, las relaciones humanas etcétera…

Alicia es el intento de creación de un mundo que, estéticamente coherente, logra reflejar el sinsentido del nuestro.

El diálogo de Alicia con el gato Cheshire proporciona la clave del pensamiento de Carroll, la manera de concebir el mundo circundante y el papel que juega dentro de él.

— En esa dirección—dijo el gato —vive un Sombrerero y en aquella otra vive una Liebre de Marzo. Puedes visitar a quién quieras: ambos están locos

— Pero yo no quiero ver gente loca —exclamó Alicia.

— Oh, eso no lo puedes remediar —dijo el gato—Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

Bajo ese disfraz de locura, Carroll es capaz de mostrar los lo insignificante de nuestras categorías más respetables, entre otras las del tiempo y el espacio.

El el hecho de que las cosas sean diametralmente opuesta que los fenómenos que ocurren rocen lo estrambótico, que los personajes que se entre cruces sean melancólicos y absurdos, que los días se repitan en el absurdo del día anterior, una y otra vez…

Que el inicio sea surcado por la sorpresa que se va desvaneciendo hasta aceptar con normalidad la sesión del té.

ante tal momento de aceptación de Alicia ya ese mundo está incluyendo poderosamente sobre nosotros, lo aceptamos como posible cómo cierto y no queda más remedio que refugiarse en la infancia.

¿PORQUE ESTÁ LOCO EL SOMBRERERO LOCO?

La razón de su locura es su profesión, pues en el siglo XIX los sombreros eran una parte importante del atuendo de la gente, por lo que su fabricación era necesaria. El pelaje se separaba de la piel de los animales por un método llamado carroting, para el cual el mercurio era elemental. El problema es que el contacto con esta sustancia provoca comportamiento antisocial, cambios de humor, agresividad y temblores, o sea: la enfermedad del Sombrerero Loco.



En 1829 la revista Blackwood’s Edinburg hizo referencia a este término por primera vez. Unos años después, en 1835, el escritor canadiense Thomas Haliburton hablaría sobre ello en su libro The Clockmaker. Después fue Lewis Carroll quien dotó de esta locura a uno de los personajes de Alice In Wonderland, libro que escribió en 1865 con ayuda gráfica del ilustrador John Tenniel.

Pero la verdad es que los sombrereros no siempre estuvieron locos, pues antes de que su humor se trastornara por el uso de mercurio, utilizaban orina de camello para separar el pelaje de la piel de los animales, y así poder crear distintos diseños de este curioso accesorio.

Otro posible origen de la frase “loco como un sombrerero” nos hace viajar hasta Nueva Zelanda, en donde los mineros eran conocidos como hatters y alcanzaban la locura tras muchos días de trabajo en la oscuridad. La soledad puede tornarnos locos, eso es un hecho, pero parece ser que éste no fue el origen de la locura del sombrerero, pues las historias que Carroll plasmó en papel son más antiguas que este término neozelandés.

También existe la posibilidad de que la frase original fuera: “as mad as an adder”, la cual viene del dicho estadounidense “as mad as a cut snake”. Sin embargo, es poco probable que la locura del sombrero naciera a raíz del enojo de una serpiente, por lo que la fuente más probable sigue siendo el exceso de mercurio en el cuerpo de quienes su oficio era diseñar y confeccionar sombreros.

Sabemos que el 10/6 del sombrero es por el precio del mismo, que la peculiar personalidad y locura del sombrero se debe al uso del mercurio para poder ejercer su oficio.

En País de las Maravillas existen cientos que elementos que hablan de un mundo que está de cabeza: brebajes y bizcochos que alteran el tamaño, almejas que son secuestradas por una morsa que busca comérselas, animales que hablan, entre otros sucesos que a veces parecemos no entender. Sin embargo, la locura del Sombrero Loco está bien justificada y no sólo fue producto de la imaginación de Lewis Carroll.

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La decadencia de la amistad

Tal vez sea cierto que los perros no traicionan. Pero esto no es en realidad una virtud del animal. Ocurre simplemente, que la módica organización mental del perro le impide realizar procesos tan complicados como una estafa. Es decir: los perros no pueden traicionarnos, por la misma razón que no se les permite escribir novelas.

Muchos pensadores han creído notar que, en estos tiempos, la amistad es más un tema de conversación que una actividad concreta.
Por cierto, es relativamente fácil encontrar personas dispuestas a componer canciones sobre los amigos. En cambio es bastante difícil conseguir que esas mismas personas le presten a uno dinero.

Según parece, el sentimiento amistoso se halla en decadencia.


Todos los días uno tropieza con canallas que lejos de preocuparse por la escasez de amigos, se jactan de ella.
– Yo, amigos, lo que se dice amigos, tengo muy pocos, o ninguno – nos gritan en la
cara – Y no advierte que el sujeto esta esperando que lo feliciten por semejante hazaña.

Hoy cuando ya no existe la Amistad exenta de sugerencias, de solicitud y de acotación, -seria bueno preguntarse si no será necesario inventar algo para reemplazarla -Será difícil, desde luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco podrá hacerse para librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo. En todo caso, cada uno de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer canciones ni escribir poemas. Se trata únicamente de sentarse un rato en la vereda o de matear en silencio con los que están mas cerca de nuestro espíritu.

Si uno no tiene ya a los de antes, cabe decir que tal vez existen en el mundo amigos viejos a los que todavía no conocemos.

El perro y yo.
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Unos despistados: —¡Día de la raza!— UPS.. (susurros de nadie): —¡día de la diversidad cultural, che!— (vase por foro)

¿PARA QUÉ SON FUERTES LOS FUERTES? PREGUNTA RETÓRICA: ¿Para ayudarnos? ¿O SÓLO PARA DEMOSTRARNOS QUE SON FUERTES?
«Desconfío de todo aquel que me ofrece su ayuda.» Estoy absolutamente convencida de que el único objetivo que a ello los impulsa es el acto deleznable de sentir superioridad, no obstante lo cual, reforzar el postulado que se enarbola en la máxima de perpetuar la que creen pero, (cuidado con el pequeño detalle de la no previsión), la que sostienen como invariable: esa subestimada simplicidad de su huésped. —»Sí, Juan Carlos. Sí, Mabel. Así de miserable podés y podemos ser.»


DOS PREMISAS ENRAIZADAS EN LA CERTEZA:
✓ EXISTE LA DEBILIDAD
✓ EXISTEN LOS IDIOTAS
👆ABRO PARADIGMA incómodo pero sumamente beneficioso para vos, para ustedes, para mí y para toda la plebe. Los IDIOTAS nada tienen de inocentes y dignos de la lástima que nos hemos comido como chancho come baratas… LOS IDIOTAS SE DEDICAN A ELLO CON ABSOLUTO PROFESIONALISMO PARA ASÍ USUFRUCTUAR DE LA CAPACIDAD DE REALIZACIÓN DE OTROS.

ESTOY EN LA EMPRESA DE LA EVITADA; DE LA TAN ESQUIVADA; DE LA GAMBETA Y EL CAÑO VOLEO; ESA RATA POR TIRANTE; EL TAN ARGENTINO: SI TE HE VISTO, NO ME ACUERDO; LA CRUELDAD DE LA «TU CARA LA ASOCIO CON NADA», Y LA EXPLÍCITA «TE PASÉ COMO ALAMBRE CAÍDO», Y DEMÁS SINÓNIMOS PARA ACTITUDES QUE SOLAPEN LA IMPERIOSA NECESIDAD DE EVITAR SABER EL PELIGRO MÁS INSOSPECHADO. LA META DIARIA EN DERROTAR TODA POSIBILIDAD DE que nos den vuelta la tuerca que ya nos queda encarnada como uña de dedo pulgar del pie. Nada que nos haga ir más allá de la calculado. No vaya a ocurrir que por carambola, se me revele que no es por GÉMINIS el hecho de que soy inconstante y promiscuo. Ni remota posibilidad hay para la sospecha. Si es que la hay: amigo, ni lo digas, si hay algo mejor no quiero saberlo.

Una hipótesis en vacilación, nada confirmada; pero no por ello, menos lamentable al ser puesta en otra lente, la de la presbicia no recetada. ¡Uy! ¿Y SI EN REALIDAD EL IDIOTA SOY YO? ¿Y si todo eso de la inferioridad, no es de él, y si es mío? : «CUIDADO CON EL CONFORT DEL IDIOTA»: Una forma de ser pelotudo con réditos mediante la trampa de la solidaridad.

COMBATAMOS EL CONFORT DEL IDIOTA
✓DETECTEMOS DÓNDE SOMOS IDIOTAS NOSOTROS, PORQUE LOS PRESUPUESTOS AVANZAN A PASO REDOBLADO, Y PASAN COMO ALAMBRE CAÍDO DELANTE DEL instalado carácter acomodaticio que nos sostiene en la nube de la pelotudez CON EL PELIGRO DE SUCUMBIR PARA SIEMPRE EN LA IDENTIDAD DEL IDIOTA CONGÉNITO. ¿NO PENSÁS EN LA POSIBILIDAD DE ESTAR SIENDO IDIOTA DE ALGUIEN?

¡CUIDADO CON EL CONFORT DEL IDIOTA!: PORQUE AL PAN, PAN; AL VINO, VINO; AL RENGO, RENGO Y, EN DEFINITIVA: TODOS SOMOS IDIOTAS DE ALGUIEN.

Un afecto desde el alma incomoda por la fortuna de la existencia. Buen feriado al orgullo del argentino que se siente afortunado por la conquista española. Sí. Siempre agradece en silencio pero sin caretear la pena que no siente ante los originarios que, de calladitos a, nos dejaron la peor vena intrínseca que nos otorga la distinción: espejitos de colores compraron y ETERNAMENTE habremos de comprar.

Besos, a los blanquitos.

Funciona en muchos niveles.
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Humanidad… what is the meaning of?

La nueva situación biológica de la humanidad hace,indiscutiblemente necesario, un mecanismo inhibitorio que impida la agresión efectiva, no sólo contra nuestros amigos personales, sino también contra todos los humanos, de todos los países e ideologías.

De ahí se deduce la obligación incontrovertible, que es un secreto descubierto observando a la naturaleza, de amar a todos nuestros hermanos humanos, sin distinción de persona. Este mandamiento no es nuevo, nuestra razón comprende bien cuán necesario es y nuestra sensibilidad nos hace apreciar debidamente su hermosura. Pero tal y como estamos hechos, no podemos obedecerlo. Sólo podemos sentir la plena y cálida emoción del amor y la amistad por algunos individuos, y con la mejor voluntad del mundo, y la más fuerte, nos es imposible hacer otra cosa.

El deseo de ser dependiente o de sufrir no es el opuesto al de dominar o de infligir sufrimiento a los demás. Ambas tendencias constituyen el resultado de una necesidad básica única que surge de la incapacidad de soportar elaislamiento y la debilidad del propio yo. Esto se denomina «simbiosis», y constituye la base común del sadismo y el masoquismo. La simbiosis,en este sentido, se refiere a la unión de un yo individual con otro (o cualquier otro poder exterior al propio yo), unión capaz de hacer perder
a cada uno la integridad de su personalidad, haciéndolos recíprocamente dependientes.

El sádico necesita de su objeto, del mismo modo que el masoquistano puede prescindir del suyo. La única diferencia
está en que en lugar de buscar la seguridad dejándose absorber, es él quien absorbe a algún otro. En ambos casos se pierde la integridad del yo. En el primero se pierde al disolverse en el seno de un poder exterior; en el segundo, se extiende al admitira otro ser como parte de su persona, y si bien aumenta en fuerzas, ya no existe como ser independiente.

Por una parte, el hombre es semejante a muchas especies de animales en que pelea contra su propia especie. Pero por otra parte, entre los millares de especies que pelean, es la única en que la lucha es destructividad por antonomasia.

El hombre es la única especie que asesina en masa, el único que no se adapta a su propia sociedad. El hombre es el único mamífero sádico y que mata en gran escala.

Es consabido, que muchos animales combaten a los de su propia especie, pero que lo hacen de un modo «no perturbador», ni aniquilador, y que los hechos conocidos de la vida de los mamíferos generalmente, y de los primates prehumanos en particular no indican la pre- +sencia de la «destructividad» innata que el hombre habría heredado de ella.
Si la especie humana tuviera aproximadamente el mismo grado de agresividad «innata»
que los chimpancés que viven en su hábitat natural, viviríamos en un mundo bastante pacífico.



LA AGRESIÓN EN CAUTIVIDAD

Al estudiar la agresión entre los animales, y sobre todo entre los primates, es importante empezar distinguiendo entre su comportamiento cuando viven en su hábitat propio y su comportamiento en cautividad, que es esencialmente en los
zoológicos.
Las observaciones muestran que los primates en libertad dan señales de poca agresividad, mientras que los de los zoológicos pueden resultar excesivamente destructivos. Esta distinción es de fundamental importancia para el conocimiento de la agresión humana, porque hasta ahora en toda su historia el hombre raramente ha vivido en su «hábitat natural», a excepción de los cazadores y recolectores y los primeros agricultores hasta el quinto milenio a.d. C.

El hombre «civilizado» ha vivido en cautiverio toda la existencia.

¿Cómo querés que te lo diga?

Andá a veranear a la Salada que Mar del Plata no es pa’ vo’, cartón… Mamífero cuatro e’ copa.

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Escisión generacional.

A mí no me adjudiquen fantasías nominales que ni amagan a los talones de adjetivación fantasmal.

Cuando de imprevisto, experimentamos un encontronazo con algún chiflado… Cuesta arriba se nos representa la sabia retirada que nos abre paso a la aceptación saludable del reflejo de lo imprevisto. Reconocer que ese piantao‘, ese pirado, ese fulano al que le faltan un par de caramelos en el frasco, o para variar, le pueden faltar un par de jugadores, al que le patina el embrague, ese que está tocate un tango, medio chapa si lo relojeas con un solo ojo, ese pirado, colifa, está del coco, del tomate, o bien como ha de referir el público lozano cronolecto avangard, : «CUCÚ🎶» (los vástagos por mí paridos de tan solo nine years old)… lapsus linguae, exabrupto… Retomando; nuestro reflejo negado de plano. Esa chifladura no es la de uno solo, sino la enfermedad de la época misma, la neurosis de una generación a la cual pertenezco, y no arremete únicamente a los individuos débiles e inferiores sino que, paradójicamente, embiste, a priori, con los más fuertes, los más espirituales, esos sortilegios: los más capaces.

Nuestras deconstrucciones, (por cierto, muy lejanas de lo inclusive), no tratan de sobreponerse a la enfermedad de la época evitándola o embelleciéndola, sino haciendo de la enfermedad el objeto mismo de la representación. Los congéneres míos, que en tan desatinado atiborre de adjetivaciones, son literalmente, un paseo por el infierno, una caminata que construye el oxímoron de la temerosa valentía a la vez que atraviesa el caos del mundo de un alma obscurecida, llevada a cabo con la voluntad al infierno desafiar este caos, y como acto heroico, de suma circunscripción al plano pragmático, de soportar lo malo hasta el final, sea lo que fuere que le haya de esperar.

Sepan que las crueldades que se le adjudican en la Edad Media, en realidad no eran tales. Un hombre de la Edad Media despreciaría nuestra vida actual como algo mucho peor, cruel, terrible y bárbaro. Cada época, cada cultura, cada costumbre y tradición tienen su estilo, sus ternuras, y sus durezas correspondientes, su bellezas y sus horrores; dan por sentado ciertos dolores y soportan con paciencia ciertos males. la vida humana se convierte en un verdadero sufrimiento, en un auténtico infierno, solo allí donde se superponen dos épocas, dos culturas y religiones. Un hombre de la antigüedad que hubiera tenido que vivir en la Edad Media se habría ahogado irremediablemente, así como un salvaje se quedaría sin aire en nuestra civilización. Pero hay épocas en las que una generación queda atrapada entre dos tiempos, dos estilos de vida, de forma tal qué pierden los parámetros obvios, toda costumbre, reparo o inocencia. Por supuesto que no todos lo sienten con la misma fuerza. Una naturaleza como la de Nietzsche, sufrió la miseria actual con una generación de anticipación: lo que él tuvo que sentir sólo incomprendido hoy es sufrido por miles.

Pertenecemos a aquellos que quedamos atrapados entre dos épocas, que aún perdiendo todo abrigo inocencia y conscientes de que nuestro destino es la experimentación potenciada de una tortura personal respecto de todos los inseguro que hay en la vida, cuya humanidad, de ese artilugio convenido, de los que, soberbiamente sin ser, han de pretender sentirse “pareciendo” humana…

Creo, humildemente, <que “he aquí” la utopía> desligada del don nadie horizonte ¹Galeasnesco: tristemente instalada en la más impúdica zona de confort… Enarbolado cliché que nuestros congéneres, puntualmente me refiero a los latinoamericanos, tales susodichos, usan como ritornello y en megáfono que fue galardón de la inimputabilidad. Cuya incuestionable retórica berreta que les otorgó la Licenciatura en COMU DOCTORADO en vilipendio ARTIFICIOSO POSTGRADO EN MIMESIS -del altruismo- (blanca laguna del título no explícita en el sellado y desnudo certificado)- que habrá de solapar la mascarada [sin talento Montaigne], en perpetuidad del direccionamiento discursivo cuya finalidad habrá de limitarse al vasallaje obediente del poderío, en post de clases bajas acallar. Ante, y por ruin mandato imperial, que seduce a los resentidos por permuta de lo onírico en trueque cuyo producto fue el orden de los sumandos Menem, (pizza, champagne, paddle, videoclub, parripollo, buquebus, Miami -sin división ni Don Johnson- +María Julia+ lapicera de oro + Hamburgsud+ De la Rúa+ Toñito+ Caballo+ Shakira+$1 o $1+ Corralito+ Saqueos= Airwolf, twenty twenty one forever) silenciar, una camada de congéneres no non <con>, exenta absolutamente Operación Masacre, Walsh? Rodolfo Who the hell is Rodolfo? Walsh Walsh… (Siquiera atisbos al peldaño Maryhelen Walsh partidarios al tropos innegable: “Había una vez un BRU, Adivinador Adivina, Ya la luna, Reino del revés, entre otros. sultanitos, cuyas risotadas recibimos, siendo las Vacas Estudiosas de Humahuaca).

Debemos documentar tal hidalguía, con el fin de transformarla en distopía ontológica, jugada y estrambótica, para las postreras bienaventuradas humanidades, la utopía de quiénes no resignaron sus sueños gracias a la controversia que les legó el ciego, ese que en ombliguismo irremediable, y sin siquiera compensar con la consoladora astucia de Ulises, (el menos alumbrado, solo tuvo Fortunato consuelo de culón de tarro), gracias a ese ególatra tender, abandonó a quiénes mañana leerán sobre quiénes fuimos su real parangón..

Publicado en Abolición, absurdo, SOCIEDAD

Oh, hermanos míos…

Fanáticos de Eduardo Galeano, afirman que una persona avanza un paso y el levantamiento de la cuarentena se aleja un paso.
«Porque la cuarentena sirve para caminar dentro de tu casa»

Cientos de groupies del fallecido escritor oriental, oficina en las redes sociales y sus experiencias de cuarentena, apura lectura de sus obras.

«Aunque tengo las venas bien abiertas de estar en casa, sé que aislándome, le estoy haciendo un bien a la humanidad»

El anarquismo y el espíritu Punk se conservan Gracias a los mayores de 70 años que se niegan a respetar el encierro, desafiando a las autoridades del gobierno.

Crece el temor a que haya una Revolución encabezada por gerontes.

Reforzarán vigilancia en geriátricos, canchas de bocha, filas de bancos, y comités radicales, para evitar la aparición de nuevos focos de rebeldía.

«Desde la aparición de los Sex Pistols, que no se veía algo así.»
Declaró Horacio Larreta, asustado como lechón adentro de un Fitito en contramano.

Publicado en absurdo, Capusotto

Diego Capusotto y Borges

Capusotto– Poca gente, Maestro, sabe que usted es el autor de la letra del Bombón Asesino.

Borges– Si, de la letra de la música

Capusotto– ¿Y cómo fue entonces, que compone el Bombón Asesino?

Borges– Fue con Adolfo Bioy Casares, en Tropitango; Constitución… En esa época conservaba algo de vista, y no podía dejar de mirar una muchacha nativa…Entonces la invité a bailar, la criollita accedió de buen gusto. Y en el fragor de la cumbia y su contrarios movimientos, encontré unas cuantas ocasiones perro Salva solamente atrás; entonces se sonrió, (como respondiendome frotarla), y desde tanto frote yo le contesté: «no le pidela a un niño que no quiere comerse este bombón», y ella me contestó: «tenga cuidado qué es un bombón asesino.»

– Y yo llegué de vuelta a la mesa, tomé mi libreta y súbita inspiración, anoté: Es que ella tiene un Bombón Asesino/1Ese es un Bombón bien latino/…

Capusotto– Y Bioy Casares, ¿qué es lo que le dice?

Borges– No, no, al principio se reía mucho de lo que yo escribía, Y yo le dije, «vos, vos Adolfo, reíte, que yo con esta canción voy a ganar más guita que la mierda». Entonces, me ayudó con algunas rimas, como la parte de: «Es un Bombón suculento/ Con ese Bombón casamiento.

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Go on..

«SI X logra olvidar algo, no le sirve de nada mientras X TAL QUE X continue recordándoselo. Tiene que convencerla de que no lo haga. El modo más seguro no sería simplemente obligarla a callarse, sino convencerla de que lo olvidase ella también.

X puede influir sobre X TAL QUE X de muchas maneras. Puede hacer que se sienta culpable por sacar el asunto a relucir una y otra vez. Puede invalidar su experiencia. Esto se puede hacer de un modo más o menos radical. Podría indicar solamente que se trata de algo intrascendente o trivial, mientras que para X TAL QUE X es importante y significativo. Yendo más lejos, podria alterar la modalidad de su experiencia, convirtiéndola en imaginación en vez de recuerdo: ( ESO son imaginaciones tuyas. Más aún, podría invalidar el contenido: «ESO no fue así. Por último, puede invalidar no sólo el sentido, la modalidad y el contenido, sino incluso su propia capacidad de recordar, y, encima, infringirle culpa por ello.

Esto no es algo insólito. La gente le hace este tipo de cosas a los demás continuamente. Para que tales invalidaciones interpersonales funcionen, no obstante, es aconsejable recubrirlas con una espesa capa de mistificación. Por ejemplo, negando que uno esté haciendo eso, y anulando cualquier percepción de lo que está ocurriendo con imputaciones como: «¿De dónde sacas semejante cosa?», «Debes de estar paranoico/a, naciste así, toma la pastilla, el desequilibrio es inminente… Y así.»

De última fúmate un Jockey Suave por ahí el equilibrio justo

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CONDUCTA EN LOS VELORIOS

No vamos por el anís, ni porque hay que ir. Ya se habrá sospechado: vamos porque no podemos soportar las formas más solapadas de la hipocresía. Mi prima segunda la mayor se encarga de cerciorarse de la índole del duelo, y si es de verdad, si se llora porque llorar es lo único que les queda a esos hombres y a esas mujeres entre el olor a nardos y a café, entonces nos quedamos en casa y los acompañamos desde lejos. A lo sumo mi madre va un rato y saluda en nombre de la familia; no nos gusta interponer insolentemente nuestra vida ajena a ese diálogo con la sombra.

Pero si de la pausada investigación de mi prima surge la sospecha de que en un patio cubierto o en la sala se han armado los trípodes del camelo, entonces la familia se pone sus mejores trajes, espera a que el velorio esté a punto, y se va presentando de a poco pero implacablemente. En Pacífico las cosas ocurren casi siempre en un patio con macetas y música de radio. Para estas ocasiones los vecinos condescienden a apagar las radios, y quedan solamente los jazmines y los parientes, alternándose contra las paredes. Llegamos de a uno o de a dos, saludamos a los deudos, a quienes se reconoce fácilmente porque lloran apenas ven entrar a alguien, y vamos a inclinarnos ante el difunto, escoltados por algún pariente cercano. Una o dos horas después toda la familia está en la casa mortuoria, pero aunque los vecinos nos conocen bien, procedemos como si cada uno hubiera venido por su cuenta y apenas hablamos entre nosotros. Un método preciso ordena nuestros actos, escoge los interlocutores con quienes se departe en la cocina, bajo el naranjo, en los dormitorios, en el zaguán, y de cuando en cuando se sale a fumar al patio o a la calle, o se da una vuelta a la manzana para ventilar opiniones políticas y deportivas. No nos lleva demasiado tiempo sondear los sentimientos de los deudos más inmediatos, los vasitos de caña, el mate dulce y los Particulares livianos son el puente confidencial; antes de medianoche estamos seguros, podemos actuar sin remordimientos. Por lo común mi hermana la menor se encarga de la primera escaramuza; diestramente ubicada a los pies del ataúd, se tapa los ojos con un pañuelo violeta y empieza a llorar, primero en silencio, empapando el pañuelo a un punto increíble, después con hipos y jadeos, y finalmente le acomete un ataque terrible de llanto que obliga a las vecinas a llevarla a la cama preparada para esas emergencias, darle a oler agua de azahar y consolarla, mientras otras vecinas se ocupan de los parientes cercanos bruscamente contagiados por la crisis. Durante un rato hay un amontonamiento de gente en la puerta de la capilla ardiente, preguntas y noticias en voz baja, encogimientos de hombros por parte de los vecinos.

Agotados por un esfuerzo en que han debido emplearse a fondo, los deudos amenguan en sus manifestaciones, y en ese mismo momento mis tres primas segundas se largan a llorar sin afectación, sin gritos, pero tan conmovedoramente que los parientes y vecinos sienten la emulación, comprenden que no es posible quedarse así descansando mientras extraños de la otra cuadra se afligen de tal manera, y otra vez se suman a la deploración general, otra vez hay que hacer sitio en las camas, apantanar a señoras ancianas, aflojar el cinturón a viejitos convulsionados. Mis hermanos y yo esperamos por lo regular este momento para entrar en la sala mortuorio y ubicarnos junto al ataúd. Por extraño que parezca estamos realmente afligidos, jamás podemos oír llorar a nuestras hermanas sin que una congoja infinita nos llene el pecho y nos recuerde cosas de la infancia, unos campos cerca de Villa Albertina, un tranvía que chirriaba al tomar la curva en la calle General Rodríguez, en Bánfield, cosas así, siempre tan tristes. Nos basta ver las manos cruzadas del difunto para que el llanto nos arrase de golpe, nos obligue a taparnos la cara avergonzados, y somos cinco hombres que lloran de verdad en el velorio, mientras los deudos juntan desesperadamente el aliento para igualarnos, sintiendo que cueste lo que cueste deben demostrar que el velorio es el de ellos, que solamente ellos tienen derecho a llorar así en esa casa. Pero son pocos, y mienten (eso lo sabemos por mi prima segunda la mayor, y nos da fuerzas). En vano acumulan los hipos y los desmayos, inútilmente los vecinos más solidarios los apoyan con sus consuelos y sus reflexiones, llevándolos y trayéndolos para que descansen y se reincorporen a la lucha. Mis padres y mi tío el mayor nos reemplazan ahora, hay algo que impone respeto en el dolor de estos ancianos que han venido desde la calle Humboldt, cinco cuadras contando desde la esquina, para velar al finado. Los vecinos más coherentes empiezan a perder pie, dejan caer a los deudos, se van a la cocina a beber grapa y a comentar; algunos parientes, extenuados por una hora y media de llanto sostenido, duermen estertorosamente. Nosotros nos relevamos en orden, aunque sin dar la impresión de nada preparado; antes de las seis de la mañana somos los dueños indiscutidos del velorio, la mayoría de los vecinos se han ido a dormir a sus casas, los parientes yacen en diferentes posturas y grados de abotagamiento, el alba nace en el patio. A esa hora mis tías organizan enérgicos refrigerios en la cocina, bebemos café hirviendo, nos miramos brillantemente al cruzarnos en el zaguán o los dormitorios; tenemos algo de hormigas yendo y viniendo, frotándose las antenas al pasar. Cuando llega el coche fúnebre las disposiciones están tomadas, mis hermanas llevan a los parientes a despedirse del finado antes del cierre del ataúd, los sostienen y confortan mientras mis primas y mis hermanos se van adelantando hasta desalojarlos, abreviar el último adiós y quedarse solos junto al muerto. Rendidos, extraviados, comprendiendo vagamente pero incapaces de reaccionar, los deudos se dejan llevar y traer, beben cualquier cosa que se les acerca a los labios y responden con vagas protestas inconsistentes a las cariñosas solicitudes de mis primas y mis hermanas. Cuando es hora de partir y la casa está llena de parientes y amigos, una organización invisible pero sin brechas decide cada movimiento, el director de la funeraria acata las órdenes de mi padre, la remoción del ataúd se hace de acuerdo con las indicaciones de mi tío el mayor. Alguna que otra vez los parientes llegados a último momento adelantan una reivindicación destemplada; los vecinos, convencidos ya de que todo es como debe ser, los miran escandalizados y los obligan a callarse. En el coche de duelo se instalan mis padres y mis tíos, mis hermanos suben al segundo y mis primas condescienden a aceptar a alguno de los deudos en el tercero, donde se ubican envueltas en grandes pañoletas negras y moradas. El resto sube donde puede, y hay parientes que se ven precisados a llamar un taxi. Y si algunos, refrescados por el aire matinal y el largo trayecto, traman una reconquista en la necrópolis, amargo es su desengaño.

Apenas llega el cajón al peristilo, mis hermanos rodean al orador designado por la familia o los amigos del difunto, y fácilmente reconocible por su cara de circunstancias y el rollito que le abulta el bolsillo del saco. Estrechándole las manos, le empapan las solapas con sus lágrimas, lo palmean con un blando sonido de tapioca y el orador no puede impedir que mi tío el menor suba a la tribuna y abra los discursos con una oración que es siempre un modelo de verdad y discreción. Dura tres minutos, se refiere exclusivamente al difunto, acota sus virtudes y da cuenta de sus defectos, sin quitar humanidad a nada de lo que se dice; está profundamente emocionado, y a veces le cuesta terminar. Apenas ha bajado, mi hermano el mayor ocupa la tribuna y se encarga del panegírico en nombre del vecindario, mientras el vecino designado a tal efecto trata de abrirse paso entre mis primas y hermanas, que lloran colgadas de su chaleco. Un gesto afable pero imperioso de mi padre moviliza al personal de la funeraria; dulcemente empieza a rodar el catafalco, y los oradores oficiales se quedan al pie de la tribuna, mirándose y estrujando los discursos con sus manos húmedas. Por lo regular no nos molestamos en acompañar al difunto hasta la bóveda o sepultura, sino que damos media vuelta y salimos todos juntos, comentando las incidencias del velorio. Desde lejos vemos cómo los parientes corren desesperadamente para agarrar alguno de los cordones del ataúd y se pelean con los vecinos que entre tanto se han posesionado de los cordones y prefieren llevarlos ellos a que los lleven los parientes.

Florencio: — ¿Te gusta mis libros? Barney: — Amodoro tus frases en las redes sociales.
Entonces… Te gustan mis libros….
¿Qué?: Tú escribes libros…??? Supuse que había diagramado una Rayuela para encontrar una abstracción mágica configurada de talante humillante y existencia paupérrima como mujer mágica qué arengó a los pseudos intelectuales en la búsqueda de la maga y las malas claramente sin serlo en correspondencia a la vanagloria de la vanidad pseudo humana just «mamífero placentario, pero tretas desde la cultura de la educación cívica, es un mamífero vertebrado no placentario, vertebrado cuadrúpedo carnívoro. Entre otras sinonimias y demás sinsentidos del ridículo.
Bar ellas y ellas. ( Param param param param pam pam param param param param pam pam 🎶)
Out of the publicaion, lo sé… Más descolgado que boxer en hurto de ¹sogueada barrial. sin embargo… Mí cliché favorito… «Ahí se quedan en su trampa chicas. ¿Qué se cree está pelona?’

¹- hurto que se acostumbra en la zona norte de conurbano bonaerense… Semi cuasi ovni ladronzuelos, acuden a los patios traseros de los domicilios alegrías y down the clothes private property of the members of a family … Whatever it is: panties, briefs, stockings, zunga, garter belt, batones Whatever it is: panties, briefs, stockings, zunga, garter belt, batones I disbarred, cancan, Hawaiian shirts …. Among others.

Wanting nothing too much you can kiss a woman of your neighbor but you will never let her call him in a utopian horizon how to let the essential and imperious utopia pass Where do you not know who Juan supposes time and such and what the wonderful generic, WONSUPONETAIME, the sound of silence If it happens, it is convenient: adult friends of English parents. AND ándale iapa iapa iapa González Speedy no Speed ni Red Bull … Much less billy jean de UNITED NATIONS You will desire your neighbor’s wife not as much, nor close as being a human outside the I.N.A. D..I by the other hand…. UNITED NATIONS … Luchemos por la vida. Good morning sunshine… aca en Cipayo a la órden: un sol para los chicos, un pituto para los belzunce, un Ford para los Kikos o Quicos y un Póster de Moe para Aldo Rico Recuérdame somos el mundo somos niños… Steve Wonder y we are the children… Ocubila melocotton u2 sell economic ticketet ir you Will cipayinity

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Uno no ama


Uno ingresa en un dispositivo previo en el que se construye nuestra subjetividad afectiva.

¿Todos estamos repitiendo la historia de Adán y Eva?
O sea, ¿estamos repitiendo la historia Romeo y Julieta?, ¿la de Don Quijote y Dulcinea?, (con esas tres cagaste), porque tenés sociedad patriarcal amor trágico y muerte absurda y construcción y de un otro imposible. Nunca hay contacto con la otredad.
La química del amor, es esa cosa que «no sé que es lo que me enamora».
No es que no crea en el amor.
sino que no creo en un amor que surja en el contacto con la extrañeza del otro. Que no es más que proyectar en el otro, lo que yo necesito que el otro sea para mi propia tranquilidad.
Porque si el amor termina siendo eso, no es amor. Y no discuto con los que piensan que el amor tiene que ver con uno, y con el otro; porque se apropian de un sentido del amor que para mí no existe.

Es como discutir con los religiosos que uno habla de Dios, y te dicen «para qué hablás de Dios, si sos ateo». ¿Y quién te dijo a vos, qué tenés la propiedad del concepto de Dios, solamente porque sos religioso?, digo, vos sos el que traiciona a Dios en realidad… porque es en tanto y en cuánto lo defíns vos, y eso no vendría a ser Dios…
Lo mismo pasa con el amor.
Al amor, hay que separarlo de la economía. El amor es una pérdida. Es aneconómico, en el sentido de que es una entrega. Si uno se enamora, esto no se relaciona con una categoría de mercantilización.
La definición de amor como entrega; o sea, cuando uno ama la prioridad tiene que ser lo que el otro piensa.


Con los hijos se da este tipo de amor, donde están los dos polos bien marcados: aquel padre que hace del hijo lo que él necesita, que el hijo sea para su propia realización…y que le dice al hijo «mirá, yo te amo tanto, que te marco lo que tenés que hacer», y en nombre del amor, le caga la vida. Después está el otro padre, sabiendo que tenés la potencia, la capacidad de ejercer un poder sobre el otro, porque el otro se te muestra en su debilidad, y sin embargo, aún así, no avanzas. Porque amás. Cuando lo propio de lo humano es «mostrame una debilidad y te morfo» O sea la retirada: la renuncia al Ego propio.

¿Cómo definimos al amor?
No vivimos al amor como algo propio.
Al amor lo colocamos en un dispositivo conceptual, desde el cual se nos arroja toda una serie de certezas, y eso es lo primero que hay que poder romper para salir de la monogamia. Si ese es nuestro propósito. Romper con las formas en que definimos el amor, porque está directamente ligada a la forma en que se estructura la monogamia.

Hay una línea que une tres conceptos: la monogamia, el ideal de amor romántico, y la heteronormatividad.

El ideal de amor romántico, es la famosa premisa de que el ideal de pareja es una media naranja: es ese lugar donde se vende la idea de que «hay alguien elegido para uno que nos espera», y con quién alcanzamos «una especie como sobredimension espiritual con otro,.que nos realiza, que nos plenifica. Esta idea está muy ligada a la idea de monogamia, al ideal de amor romántico, puesto en un otro que no cierra, y al mismo tiempo, ambos conceptos están directamente ligados un paradigma político: el de la heteronormatividad, (no hay que olvidarse que la heterosexualidad, se vuelve heteronormatividad, cuando el modelo familiar o vincular heterosexual termina imponiéndose «como el único modelo posible» porque se supone que expresa la naturaleza de lo humano), entonces detrás de ese modelo dual, que separa genitalmente el varón y la mujer, se empiezan a estructurar toda una serie de formatos de instalación de un tipo de vínculo, que tiene como consecuencia un ordenamiento social en general.

Ahora, la pregunta típica que es con la que casi siempre se comienza las disquisiciones sobre la monogamia: ¿es natural o no es natural la monogamia? ¿Los animales son monógamos?

Si la monogamia estuviera ligada a la naturaleza, se supondría que es una tendrías que tomar partido en una respuesta avalada por un discurso único, que estaría demostrando que la naturaleza de lo viviente establece previamente el tipo de vínculo que hay entre dos seres, entonces sí sería un aval incuestionable.

Pero se afirma con una respuesta, basada en una conducta en la práctica cultural e histórica; y no en parte de organismo.
A todo esto, la reflexión que eleva a la monogamia es simple: «no creemos en la naturaleza».

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Radio Capital

https://www.facebook.com/RadioCapitalAR/ La vanguardia del Tesla a viernes 13 horas

Conducción Lunfa Firulete: deconstruyendo clichés desde el disparate de las dicotomías. Los temas musicales también discuten. Tópicos y demás hierbas… Concurso Bailando por una pistera, iwant to ride my bike. Sorteo de postulación por una columna al aire de tema que indistinto. Tiro, lío y cosha golda. Uju y chucu chucu chucu chucu

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Looking for el independiente

«This is the way to say: “no seas como Wally. No seas ni latente ni patente… Empero, ante todo, debés no ser patente… No ser sujeto expreso. Quizás sujeto tácito o desinencial.

Serás el distinto, el que está cargado de connotaciones que te son inherentes, ajenas, indistintas, impropias, (en menor escala), porque a mayores peldaños se elevan indestructibles paradigmas, insospechables; tal vez jamás captchating. Si quiera por rumores, tampoco por despistados vocinglero de valses al dictado.

En definitiva, si hay algo de este estereotipo, cliché, leitmotiv, ícono, significante, índice, frame, tópico intrínseco a tu vena constitutiva… Será tu deber, por buen gusto, ante la respuesta despectiva de quiénes obran de víctimas ante la dinámica unidireccional y dispara en ingenuos estímulo-respuesta hacia blancor de los pobres adoctrinados, a quienes odiarán por imposición pero también por propia elección…

Y a vos Wally Punkito … ¿Estás pensando en la Cresta, en el gel del flequillito?

Esa pajarera bulliciosa que te hace sentir La Revolución placebo… En el pogo más fantasma del Imperio.
Vestite como Wally… A ver si te dan el metal de estrofas como a los Walys… Que cargamos con todas las entidades que los cool nos construyeron…»

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Love…

Cuando pensamos al amor nos parece algo más del plano de la emoción, algo que no convoca al pensamiento, o que en todo caso se halla en una relación conflictiva con la razón… La reformulación sería: ¿De qué me enamoro? ¿De quién me enamoro? ¿Me enamoro de alguien en concreto? ¿Me enamoro de un otro? ¿O me enamoro de una construcción, o proyección fantasmagórica que hago yo, en el otro, de mí mismo: de mis carencias, de mis necesidades, de mis frustraciones, incluso de lo que no puedo dar cuenta? Siempre a metros, pero sin nunca lograrlo, ya que un amor que cierra es un amor que desaparece. Por lo tanto, en el amor como búsqueda hay una necesidad de que siempre quede algo abierto, una búsqueda que desde el principio se sabe imposible. Ahora, si el amor es lo abierto, ¿cómo podría lo abierto cerrarnos?

Cuando pensamos al amor nos parece algo más del plano de la emoción, algo que no convoca al pensamiento, o que en todo caso se halla en una relación conflictiva con la razón;¿Y no es el amor eso? ¿No se juega el amor, en algún sentido, en esa especie de vocación por tratar de alcanzar algo que siempre se nos escapa? Heidegger decía eso: ojo que nuestra relación con las cosas primero es afectiva y después es racional. Que hayamos construido la imagen de un ser humano que ejecuta lo que antes piensa es otra cosa: es una manera de autojustificación, de expiación, incluso de autoelevación de nuestras capacidades. Pero hay algo que no manejamos, una disposición afectiva. Hay dos relatos famosos sobre el morir por amor que penden como idealizaciones en la construcción de nuestra subjetividad afectiva. Ambos traumáticos. Por un lado, Romeo y Julieta. Está claro que toda idealización suele ser la proyección de una plenitud supuestamente alcanzable que estaría guiando el desenvolvimiento de nuestras acciones: se parte por ejemplo de un ideal de amor y se tiende en todas nuestras prácticas hacia su realización. El problema empieza cuando, a pesar de toda la intención, nos vamos dando cuenta de que, cuanto más aspiramos a alcanzarlo, más nos negamos a nosotros mismos. Conciencia invertida del mundo, diría Marx: hay amor ideal, pero no es para nosotros… Es porque no es. ¿Qué expresan las idealizaciones sino la imposibilidad de amar aquí en la Tierra, con todas sus contradicciones, contrastes, miserias, contingencias? Está puesto tan arriba el amor que después todo amor mundano se nos vuelve una cagada, y esa aspiración nos ensueña y encierra en un amor cuyo partenaire es uno mismo idealizado, esto es, sin todas nuestras mierdas.Las preguntas del presente. Si lo abierto es compañero del amor, por lo menos ya podemos, para empezar, eliminar la iconografía imaginaria del amor de verano, amor de bronceador, amor como camino a la felicidad, amor como rostro sonriente de publicidad de dentífrico. Y también podemos borrar la idea de que el amor genera sosiego, genera tranquilidad, genera estabilidad. Lo generaría si el amor fuese realmente la posibilidad de acceder a una plenificación. Con esto no digo que el móvil del amor no sea plenificarnos. Estoy diciendo algo peor: que siendo el móvil del amor la búsqueda de la plenitud, sin embargo nunca puede alcanzar ese propósito final. Se nos cae todo un dispositivo que entiende la relación de medios a fines como una relación utilitaria. ¿De qué sirve el amor si, en tanto medio, no nos brinda la consecución de ningún fin? Dos cosas: una, ¿sirve el amor? Y dos, subversiva tarea la de pensarnos impulsados por lo imposible.

El amor, un imposible que solo siendo imposible cobra sentido y por eso, cuando es posible, nunca cierra… Pero además el amor tiene algo de inevitable. Lo trágico del amor es que no se puede no amar, con lo cual su carácter paradójico entra en tensión con su carácter ontológico; o sea que si en todo amor hay siempre algo que no cierra, y el amor está en todo, entonces en todo lo que hacemos hay algo que no cierra… ¿Qué cagada, no? Es cierto que podemos buscar prácticas más ascéticas en relación a lo que uno hace, pero incluso el ascetismo es una forma de erotismo: que algo no nos afecte es una forma de la afección. Nuestra apertura al mundo primero es afectiva; o sea, las cosas nos afectan. Disponen en nosotros estados de ánimo. Las cosas nos van o no nos van, y después armamos todo un sistema de justificación racional para que cobren sentido en la constitución de la trascendencia… Bah mejor me quedo en el plano onírico… Es mejor “Is this a kind of magic”… La Maga de Rayuela que al trasmutar en plano tangible habrá de ser: “una pobre médica harapienta”… ¿¿Te acordás, hermano??. La mirada constante, la palabra precisa, la búsqueda irreducible, tú… A lugar rechazo las rimas consonantes de Neruda Cohelo de amar en la tarde campesina, en el cometa Halley mirándonos desde arriba… (Aditivo perfectivo por deferencia, pasa desapercibido…) La existencia supone esta zona de indefinición conceptual. Existencialismo básico: la razón viene siempre después. Por eso el mundo, en el fondo, no tiene sentido, porque en el fondo no hay fondo. El amor, claramente, tiene que ver con esa zona de indefinición. Ojalá fuese explicable… ese bello tema de los Virus. ¿Se acuerdan? “Vamos controlando los sentimientos”. A propósito de Virus… Ciencia Ficción eh… Al pie Extra … Nada es real .. todo es ficción… Sex pistols… (Otro post amerita). La Panacea de felicidad que nos desliga de la responsabilidad respecto del amor cruel e incapaz… elavase sobre la paparruchada de que los sentimientos, derivan maquinalmente de decisiones racionales volitivas. [Pero no] aún sabiendo con certeza, el carácter inoportuno de fulanito vínculo amatorio… Lo abordamos.Es más; cuánto menos nos convenga, más nos impulsa el deseo de ir por lo inconveniente. Y lo peor es que no se entiende bien por qué… Son pocos los ámbitos donde obramos así, donde el cálculo no incide directamente en la acción. Pocos o ninguno. Nadie haría eso si tuviera que invertir su capital, su dinero, por ejemplo. Nadie iría con la guita que juntó toda la vida si le dicen “no te conviene invertir acá”. Nadie diría “no importa, no puedo, algo que no sé qué es me lleva hacia allí, así que invierto”. ¿En lo inconveniente? ¿Y no sucede que, si no se nos escapa, o sea, que si lo alcanzamos, lo que se produce de manera paradójica es más bien su propia disolución? Paradoja trágica del amor: búsqueda que cuando logra alcanzar lo que busca se disuelve como búsqueda. El problema es que, si el amor es la búsqueda, parecería que siempre debería estar a metros de alcanzar su objetivo. Si queremos está ahí… Waiting for the sun.

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Coronados de Gloria…. Vivan, aquellos

La Ruptura verdadera, es la que rompe entidades destinadas a la inmortalidad. Sí esas, a las que no se toca. Lo intocable que no se rompe, por convenio de los que no quieren perder… Sí. Perder de Posta.
Perder lo que perdí y seguiría perdiendo, si es que me quedase todavía, alguna mierda que perder… No perdí nada. Perdí el peso inaguantable… Gané, creo que se siente desde ahí, gané Incomodidad… Lo que nadie anhela. Y por proporción directa, inevitable e irremediablemente, INCOMODO SIEMPRE al otro… A ese que sostiene la careta atada con alambre… Diría Copani: «Lo atamo’ con alambre, lo atamo’, ¡lo atamo’ con alambre, señor! …. Y nos cagó Muñoz…» ( Agrego el remate).

Así que incomodo por reacción en cadena, llámale principio de entropía, llámale sístole y diástole, inhalación exhalación, llámale estalagmita estalactita, llámale reversibilidad por inversión, llámale sinestesia, llámale sube y baja… Llámale a la solidaridad por el paradero de lo que todes ustedes decían «Ruptura patriarcal»

Si sos Rebelde y no «Rebelde Way», Cuestioná, pero «bien pillo», «piolense», «bien Cheto como rancho con vidrios», (todas expresiones de los aprendientes en reversa y viceversa de enseñantes), Cuestiona en labor cooperativa con los jóvenes, las estrofas del himno nacional argentino… ¿qué connotan?
¿Qué causa habrá de importunar a los patriotas que mascullan las estrofas más solemnes de la vanagloriada patria, casi en lenguaje de señas?

Desde que uso el raciocinio, no he oído tono considerable del Himno en bocas Sonoras que no sonoran, pero sí dejan decir mediante el silencio que aúlla más que palabras, la culpa por la que la voz no pregona, como la imposibilidad de reproducir el lenguaje inclusivo sin poderse hacer ni decir

Dicen que la conciencia vale más que mil testigos…
En la parla ignara de hoy y siempre, el argentino condena, con fundamentos de infante en nivel inicial, a los milicos, pero antes, a los chilenos, a los ingleses, al chocolate que no llegó, al rifle de aire comprimido que supo aquella vez ese padre, que a su hijo le tocó… balines, desamparo, hipocresías… No las latas de caballa y durazno.

Les pido perdón siempre a los veteranos.

¿Dudan, oh, hermanos míos, que no nos hubieran mandando del mismo modo a una guerra, de haberla habido?

Yo salvo de a unos pocos por vez.
Lo demás no existe.
Lo demás es aspaviento y cada vez menos respetado por genéticas en último lamento.

«Sean eternos los laureles
que supimos conseguir
Que supimos conseguir
Coronados de Gloria vivaaaaamos
Oh oh juremos con Gloria morir
Ohhh juremos con Gloria morir
Juremos con Gloria morir»
(Ta tan ta tan ta tan… Tan tan)

¿Qué es la Gloria?

— No. No, chicos. No es ni el cuaderno truchanga, que sirve para reemplazo de hoja de calcar, también para reírnos de quiénes tienen ese cuaderno, o tal vez el esmirriado block de hojas.

— No. no, chicos, tampoco es «la Gloria» de acá la vuelta que nos fía la Manaos los jueves de pre-hora.


La Gloria es una abstracción que nadie sabe lo que es, pero todos quieren eso que se rumorea que garpa, cubre, tapa, pule, esmerila, y etcéteras
porque el ciudadano ‘Billy Ruin», suele apropiarse de lo que se sugiere como adminiculo en pos de una elevación evocada otrora, de una cohesión por sustitución. Ignominia para su propio beneficio individual, con esto me refiero a los que quieren coronados de Gloria vivir… Y morir en eternos laureles de la Olimpiada del confort del idiota.

Pero ocurre algo incifrable para mí: Dale, acompáñame a reflexionar sobre esta triste historia:

Resulta que la Gloria, es demandada, deseada y exigida, por pechos argentos que han de satisfacer su acto respiratorio de ansiedades inefables, con otras abstracciones indecibles… ¡WhatsApp!
¡Ey Dere!es; es decir; otras construcciones mágicas… invisibles, intangibles, insensibles, cual el orgullo, la vanidad, y demás partículas escatológicas.

Sin embargo, esa Gloria siempre y a priori es en detrimento del prójimo. Sí, en detrimento, el perjuicio, en destructividad de hijos, nietos, sobrinos, vecinos primos alumnos coetáneos pares compatriotas… de los otros que van en busca de la Gloria, es decir la nada. O, aún peor, la maliciosa estratagema, bajo el manto de lágrima fácil, de mandar al muere una generación, siendo tan o más culpables que el gobierno militar.



Sí los receptores son padres y no genitores del ojete, saben que un crío no va a la guerra. No va. Punto.
Viene joya que la murga de los renegados de un giro a muchedumbre de discapacitados pensionados, con triste monumento del país del orto, el tuyo…
El que no miran. El de los que me responsabilizo, sin sacrificar nada, porque nací así de matriarca.
Madre. NO de mis paridos críos solamente… madre de todo menor haya de estar a cargo mío, haya de ser un hijo de vecino, haya de ser el que necesita un adulto que se retire… ah, porque el adulto está para eso. No está para extender artificialmente su Chota esperanza de vida… que dicho sea de paso, nos la da la industria farmacéutica, la medicina a favor de los que necesitan esclavos duraderos.
No soy alegoría de Rodrigo Díaz de Vivar, Cid Campeador, vasallo y violador de las vástagas
Lamebotas del Rey.
Cuatro de copas, alcahuete

Dejen La larga Marcha, precuela del King before and Justice for all. Dejen la pancarta de Un Sol para los chicos…

Obtuve una sanción, vieja.
En esa estrofa cantamos «No juro tu mierda de Gloria morir»

» ¿Y dónde están ahora los hippies pacifistas? Esta es la gente del futuro.
Vos sos más Chocobar que pibe de llanta barrial.
Chau. Prefes caretas.

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Casandra

Wuansuponetaim… El hombre, a conciencia, resignó lo más hermoso, su libertad. Su hábitat natural, poligamia natural: el afán de perpetuar su estirpe a través de la reproducción no aleatoria; para encastrar en articulaciones imperativas y así ser engranaje sodomizado por el imperio. A contramano, en detrimento propio y en absoluto cuantioso beneficio supernumerario fel Rey agorero. (no olvidemos que aún sigue siendo Mío Cid Exemplo’ heroico /siendo berreta algarabía Literatura insobornable. Adolescentes ajenos con el Don de la discreción como gran virtud generacional. Sortilegio que se convierte en barro y jamás serán yoriguas horizontes, ni utopías mediocres de los Licenciados Chaparrones.

Rodrigo Díaz de Vivar hurra! de todos los esclavos modernizados (pero esclavos con el aire acondicionado en 24)
Así, y en oxímoron de oratoria del amigo fiel y Hachi o Richard Gere y demás sinonimias paralelas … Cartera perdida por elección propia, porque billetera mató al humano procesal hoy Lílote mamífero… Ni siquiera llega a ¹animal por parecer jamás siendo ni recordando haber sido..
Por eso domesticó al perro. Ma» no iba a ser el único resignado infeliz. Hombre y mujer que rechazado están un infante humano siempre por sobre todo lo demás .,.(más ejemplo no tuve y aún la existencia sigue mostrando paso a paso y verbo a verbo cómo al niño le cupe su Sayo).
Siempre lo supe pero 100 departamentos me lo corroboran hoy: «pareja y perro sin niños».


Amenizando la función con explicaciones inverosímiles como » el lugar es muy pequeño», «el dueño no quiere», «si fuera un solo hijo sí» …. Es decir, dejó a un mellizo en refugio de perros, (porque pues cargado mi refugio de perros siento poca culpa ya que culpa no tengo y el rostro sin mascarada favorece nueva camada de espíritus con sueños qué no habrán de resignar nada) porque ven, porque sienten… porque a los bichos se remiten y no a los hechos; de la poca importancia que tiene un abuelo un día, un hermano mayor el día que él prefirió abandonar la promesa de la infancia ahogada en lágrimas de manantial y en la soledad espeluznante. «A Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante…»


Dichosa generación qué, paradójicamente se benefició con el abandono. No cargan con culpas, no cargan con vínculos, no le deben a nadie lo que a muchos, otrora nos han mentido metiendo comuniones, palos, piedras y humillaciones lo que, hoy no sabemos ni lo que somos… Bah Yo sí, pero bueno, se ve una excepción cómo atrocidad a veces como Eloísa y otras como bruja inquemable, pero por actitud política correcta, no por faltarle ganas a la RECUA de manual y cresta enhiesta.
Huyen del que por gracia de morir todas las noches, jamás le viene justa muerte alguna.

Basta de refugios. Hay que regresar a los animales a su hábitat, (ya que vos no tenés goibos), que hagan casonas y aldeas para los niños… Bah mejor sigan así … Apoyen un perro sin hablar sin poder transmitir un mensaje porque arroba equis e.com.carnaval.

Disputa despiértame en el ombligo porque no veo la finalidad de mis genes jamás recesivos porque lo que Natura non da Salamanca caño y boleo cielito records lo motivó a trepar alto hasta que a las monos se les vio el culito.

Saluda atte: La PITONISA

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Nuevas traducciones reivindican la importancia de «Tierra Baldía» como ícono de la literatura.

La literatura es un puñado de con estallido tardío. Futuro. Ya lo verificó un poeta: La poesía es un arma cargada de futuro.

El mismo año que Eliot se estrenó como poeta con Prufrock, se estrenó también como empleado del Lloyd’s Bank de Londres, la ciudad a la que había llegado tres años antes. Atrás habían quedado Saint Louis (Missouri), donde nació en 1888, y Harvard, donde se había doctorado en filosofía. El hombre que trabajaba de 9.30 a 16.30 y almorzaba en el Baker’s Chops House lidiaba a tiempo completo con la mala salud mental de su esposa, Vivienne Haigh-Wood, y con su propia fragilidad nerviosa. En 1920, comenzó a componer un largo poema titulado provisionalmente He Do the Police in Different Voices (“Hace de policía con distintas voces”). Pronto cambiaría los ecos dickensianos por los del mito celta de la hambruna y la devastación y pasaría a ser La tierra baldía. LA TIERRA BALDÍA (SUS TRADUCCIONES) April is the cruellest month, breeding / Lilacs out of the dead land, mixing / Memory and desire, stirring / Dull roots with spring rain. (T. S. Eliot, 1922). Abril es el mes más cruel: engendra / lilas de la tierra muerta, mezcla / recuerdos y anhelos, despierta / inertes raíces con lluvias primaverales. (Agustín Bartra, 1977). Abril es el mes más cruel, hace brotar / lilas en tierra muerta, mezcla / memoria y deseo, remueve / lentas raíces con lluvia primaveral. (Juan Malpartida, 2001). Abril es el más cruel de los meses, pues engendra / lilas en el campo muerto, confunde / memoria y deseo, revive / yertas raíces con lluvia de primavera. (Andreu Jaume, 2015).

Culminada en Suiza durante una cura de reposo y reelaborada después de que Ezra Pound —mentor con 37 años de un Eliot de 34— la podase drásticamente de elementos confesionales y pirotecnia vanguardista, la obra se convirtió en el gran fresco de una época acelerada en que la naturaleza dio paso definitivamente a la “basura pétrea” de la ciudad moderna. “Toda la gran poesía urbana del siglo XX tiene una raíz inevitablemente eliotiana”, apunta Andreu Jaume, que recuerda un comentario del poeta: “Varios críticos me han hecho el honor de interpretar el poema en términos de una crítica al mundo contemporáneo; de hecho lo han considerado como una importante muestra de crítica social. Para mí supuso solo el alivio de una personal y totalmente insignificante queja contra la vida; no es más que un trozo de rítmico lamento”. Réquiem por un mundo destripado en el campo de batalla y a la vez testimonio de un matrimonio tormentoso, La tierra baldía se edita tradicionalmente acompañada de las notas con las que el propio autor aclara las muchas referencias eruditas que contiene: del Grial a Baudelaire, de Dante al tarot. Lo que empezó siendo una sugerencia del primer editor estadounidense del libro para engordar su volumen terminó convirtiéndose en un lastre. Andreu Jaume habla incluso de “pistas falsas”: “El mismo Eliot se arrepintió de haber orientado así la lectura. Cuando acepta incluir esas notas está aceptando que el poema no puede entenderse sin ellas. Eso es una revolución brutal. porque nunca antes se había admitido que un poema no pudiera leerse de forma autónoma. Y es falso. La tierra baldía puede disfrutarse por su propia intensidad estética. Ha sido interpretado como un poema mistérico, pero lo puede entender cualquier lector moderno porque habla de un ser que ha perdido su relación con la divinidad”.

A esa lectura autónoma ha querido contribuir Jaume con su traducción, más pendiente, dice, del “control de los acentos” que del “contoneo de las sílabas, que no produce, en sí mismo, ningún efecto”. De ahí que frente al popular arranque “Abril es el mes más cruel”, Andreu Jaume haya optado por: “Abril es el más cruel de los meses, pues engendra / lilas en el campo muerto, confunde / memoria y deseo, revive / yertas raíces con lluvia de primavera”. Otro asunto es el título. La solución empleada por Joan Ferraté en catalán —La tierra gastada— le parece quizá la más acertada porque acerca “el original waste a su fuente etimológica del francés antiguo, donde the waste land es le gaste pays de Chrétien”. Pero “gastada”, se resigna, ha perdido en castellano la “pristinidad” que conserva el “waste” inglés. Antes de convertirla en libro en 1977, Ferraté desgranó su Lectura de ‘La terra gastada’ en un seminario al que asistió Antoni Marí. “La tesis de Ferraté es que ese poema retrata una cultura decadente, gastada, cuyo sedimento ha quedado envenenado por los gases de la Gran Guerra”, recuerda el poeta y filósofo ibicenco, quien hace tres años rastreó en el volumen Matemática tiniebla (Galaxia Gutenberg) la genealogía de la poesía moderna que surge con Poe y culmina en Eliot tras pasar por Baudelaire, Mallarmé y Valéry. “Eliot sintetiza la tradición romántica y la simbolista —de la mano de Laforgue— para abrirla a lo imposible de pensar en poesía”, explica Marí. “Ningún otro poeta ha tenido tanta influencia”. Félix de Azúa, también filósofo, aunque “expoeta”, abunda en la importancia de La tierra baldía: “Lo sigo teniendo como uno de los más grandes poemas del siglo XX y solo cercano a algunas de las Elegías de Rilke. Debemos leerlo cada año para averiguar si ha cambiado el Tiempo porque nos proporciona una herramienta cósmica de juicio”. Jaime Gil de Biedma, devoto de Eliot, dividía a los escritores entre aquellos que preferían La tierra baldía y los que optaban por los Cuatro cuartetos, otra obra cumbre, publicada en 1943, en medio de una nueva guerra y con el poeta convertido ya en ciudadano británico. Se nacionalizó a la vez que ingresaba en la Iglesia anglicana. Suele decirse que la generación del 50 —la de Gil de Biedma— prefería los Cuartetos y la de los novísimos, La tierra baldía. Azúa, incluido por Castellet en su famosa antología, explica que en su caso es cierto: “Sin duda. Los Cuartetos son un gran conjunto de momentos deslumbrantes, pero no forman unidad. Son desiguales y extremadamente intelectuales. Son poemas filosóficos, como los de la baja latinidad. La tierra, en cambio, es un poema tan sólido, coherente y articulado como las Coplas de Manrique y además de una emoción inmediata; es un poema carnal. A mí me gusta particularmente su atmósfera de fresco medieval. Como si Giotto pintara calles con autobuses y señores tomando aperitivos”. Por eso celebra la versión de Andreu Jaume: “Por fin tenemos la traducción al español exacta, elegante y profunda que exige este poema”. Vertido al castellano por ilustres como León Felipe, Vicente Gaos, José María Valverde, el mismo Gil de Biedma, Claudio Rodríguez, José Emilio Pacheco, Juan Malpartida o Jordi Doce, T. S. Eliot atraviesa la literatura occidental como poeta, pero también como crítico y editor. Andreu Jaume, que también se ocupó de sus ensayos en el volumen La aventura sin fin (Lumen, 2011), subraya su importancia al frente de la colección de poesía de Faber & Faber, la editorial en la que recaló tras abandonar el Lloyd’s Bank: “El primer poeta que descubre es, en 1927, nada menos que Auden; el último, en 1957, Ted Hughes, cuyas Cartas de cumpleaños [dirigidas a su esposa, Sylvia Plath] fueron en 1998 el último best seller poético de Europa”. Consagrado por el Nobel en 1948, Eliot llegó a recitar en EE UU ante 15.000 personas. Ni su muerte en enero de 1965, hace ahora medio siglo, apagó su influencia. Faber & Faber, donde trabajó hasta el final, se salvó en 1980 de la quiebra cuando su segunda esposa accedió a una petición del compositor Andrew Lloyd Webber: convertir en opereta los poemas infantiles de su marido. Fue así como El libro de los gatos habilidosos del viejo Possum, escrito para los hijos del dueño de la editorial, terminó convertido en un musical llamado Cats. ARCHIVADO EN: Cultura T. S. Eliot Félix De Azúa James Joyce Rainer María Rilke César Vallejo Poetas Poesía Libros Literatura

El poema tierra baldía nos da una visión aparentemente fragmentada, compuesta por retazos, a la manera de un collage. El primer envión nos se ofrece con escenas yuxtapuestas, casi como si el poema no tuviera sentido. Algo similar a lo que aparece en las obras de Robert Rauschenberg. Sólo que compuesto cincuenta años antes, tal vez en consonancia con el dadaísta Kurt Schwitters. Pero construido con palabras, y no menos que con ellas, para parafrasear a Lihn. Es un ritmo. Una cadencia que comienza ya desde el primer verso: April is the cruelest month… Luego, sucesivamente, el poema envuelve al lector capturando la actitud receptiva por variación. Lo prosaico se congela. Ofrece un avance a través de un nuevo intersticio. Sin la característica de lo cotidiano, la que caracteriza mundo de todos los días. Desde el plano connotativo se corresponde a la subjetividad de la fragmentación que aluden a la fragmentación social y a las incongruencias de constitución vertebradas en el prójimo hacia la tendencia aprensiva de la otredad. La dispersión a falta de la empatía hace curso en la inevitable congruencia de una humanidad unilateral.

como recurso estilístico el refuerzo de la significatividad desde el fondo y la forma poética girando alrededor de la integración de las imágenes empleadas. El fluir constante de mágenes quebradas: un manojo de imágenes rotas en que el sol golpea/ y el árbol seco no da cobijo ni consuela al grillo/ni mana agua de la seca piedra (…)

Pocos años antes de La Tierra Baldía, y a propósito de imágenes rotas, Eliot había
escrito en Preludes:
«Apartaste una manta de la cama
te echaste de espaldas y esperaste;
dormitaste y contemplaste la noche que revelaba las mil imágenes sórdidas
de que tu alma estaba hecha».
Mil imágenes sórdidas –que brotan del vacío y el dolor del hablante en el caso de La Tierra Baldía–, tan bien representadas en su carencia que hasta un poeta con ojo crítico como Enrique Lihn pareció confundirse, creyendo que en Eliot, “todo era mecánico”. Y en un cierto sentido lo era, pero en tránsito. Imágenes rotas, como la vida, como el desierto de las ciudades, las soledades de entonces y de ahora. Eso quiebra también nuestras preocupaciones cotidianas en un primer momento. La actitud se ha vuelto otra. Luego, las sucesivas oleadas de lo leído y lo propio
En el recurso del lector modelo que culmina completando las inferencias con las imágenes entregadas promueve la actitud de comenzar a “ver” intuitivamente, desde lo ¹lúdico lo que el poema nos entrega.

Después de esta impresión inicial, el poema se va aclarando; si préstamos especial vista
de las notas que Eliot escribió al final de La Tierra Baldía. Sin embargo, el poema, en un
cierto sentido, se sostiene por sí solo. Ello no implica, sin embargo, que posteriormente con las observaciones de las notas pueda ser considerablemente enriquecido: siguiendo, entre otros, el camino del Rey Pescador y su travesía desde la tierra baldía de su reino
hasta la paz final. En efecto, en un primer momento, el inicio de la constitución del objeto estético no contiene el reconocimiento del papel que juega el Rey Pescador o incluso Tiresias, pero sí
aparece directamente la fuerza de las palabras mismas. Eliot señaló alguna vez que ponía una palabra rica al lado de una pobre para lograr un contrapunto musical : A heap of broken images, where the sun beats,/ And the dead tree gives no
shelter, the cricket no relief,/ And the dry stone no sound of water(…).»

La metáfora expansiva dentro de la lírica de Eliot entrega la certidumbre respecto ni lo cual el eczema adentro de los planos artísticos. Gran caudal de ejemplos de la misma estirpe vox populi desde distintos productos estéticos confiriendo el eczema abril como tópico concomitante, otrora leimotive:

De Fito Páez a Prince se han inspirado en abril ¿Qué tiene de especial este mes?
Una lista con las canciones que le hacen oda al cuarto mes del año

Abril era el segundo mes del año en el antiguo calendario romano, antes que el Rey Numa Pompilio añadiera a enero y febrero alrededor del 700 AC. Los antiguos romanos le llamaban Aprilis en latín. 

Es un mes en el que se celebran acontecimientos relevantes como el nacimiento de Leonardo Da Vinci o Shakespeare, o la fundación de Roma o que se haya completado el genoma humano, entre muchas otras cosas.

Para nosotros simplemente es un mes más de esa larga transición entre el inicio y la mitad de año; sin embargo, desde hace años y hablando desde el campo musical, abril se ha convertido en un mes especial.

No sabemos qué pasa con este mes, pero es inspiración permanente de canciones en todos los géneros y desde todas las historias. 

Abril, otra vez, para que no tengamos soledad../ Bello Abril – Fito Páez y Spinetta./ ¿Quién me ha robado el mes de abril? – Joaquín Sabina. April Come She Will – Simon & Garfunkel. «Noche de abril». Zamba. » «Justo a los catorce abriles
te entregaron a las farras
las delicias del gotán;
te gustaron las alhajas,
los vestidos a la moda
y las farras de champagne.» Tango. «La lluvia de un abril
que fue un arrullo de canción,
que vio la noche aquella enamorada.» Tango Especialmente en abril de Joan Manuel Serrat ( nota de esta marmota: queda exento de ser conmemorado y congratulado el verso de la canción La incondicional: de Luis Miguel: » bella como el sol de abril, absurdo el día en qué soñé …. Psttt… Alusión al Hugo reidor: hágase la mina advertencia en carencia misma y paparruchada con quien ocupa de la burla al sotreta: Arjona. Símil Luismi… Ando a lot Chayanne,