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Los Siete Locos Y El Discurso Del Astrólogo

Cuando en Los Siete Locos aparece el astrólogo puede decirse que las pautas de intelección varían sustancialmente o, más bien, que se mantienen pero empiezan a convivir con otras muy diferentes; sin embargo, no será el Astrólogo en tanto «personaje«, el principal destinatario de interés, sino sus relaciones, su actividad discursiva aparentemente heterogénea, caótica, múltiple, que probablemente haya una obliteración con respecto al curso direccionado de las críticas.

En la séptima parte del capítulo I, llamado «El Astrólogo», el Astrólogo comienza a elaborar un discurso que se prolongan en «La Propuesta» (parte 13, capítulo I), sigue en «El Discurso Del Astrólogo», (parte 2 capítulo III) y termina en «La Farsa» (parte 3, capítulo III); a través de ese extenso discurso, da a conocer a sus ocasionales y distintos oyentes, los proyectos que tiene para constituir una sociedad secreta, para asentar una colonia revolucionaria, para llevar a cabo la revolución social y erigir una nueva sociedad.

En el capítulo I observamos cómo los relatos-confesiones esconden la novela, producen cortes estructurales en el texto y la emergencia de «las zonas de angustia» son su instancia complementaria. La aparición del «Comentador» también es un elemento narrativo de fractura, de corte, que permite abrir otra instancia de lectura El nuevo corte en cuestión es el discurso del Astrólogo. Un desgarro en el tejido de Los Siete Locos que impuso de tal manera su presencia asombrosa, que la crítica asombrada hubo de sucumbir en el despiste. No se esforzó por integrarlo a la novela, por diluir su aparente inteligibilidad, por ordenar su carácter plural y por compensar de algún modo, su heterogeneidad.

La crítica literaria que obvió el discurso del Astrólogo, dominó por definirlo de algún modo, la gran proliferación de discursos logrando que la riqueza de Los Siete Locos se aligerara un poco de lo más peligroso y que su desorden se organizara según figuras que esquivan lo realmente incontrolable; es como si se hubiese querido borrar toda huella de la irrupción. Hubo, hay y habrá, cierto sesgo de resquemores contra todo lo que existe allí de violento, de discontinuo, de batallador y amenazante y una manera de neutralización es unificar el discurso, caratularlo, aglutinarlo, adscribirlo a una ideología poniéndolo bajo <un exclusivo tutelaje> que evita los riesgos de la confrontación, de la polémica, de la diseminación de un sentido y la súbita emergencia de otro que los complementará, limitará y criticará. Sin embargo, puede tomarse en consideración otro principio de exclusión: la posición razón/locura que sustenta la separación y rechazo; el discurso del Astrólogo fue desestimado como el de un loco.

Desde La Edad Media «el loco» es aquel cuyo discurso no puede circular como el discurso de los otros. Su palabra es mala y carente de valor. No posee importancia o se le confieren extraños poderes tales como enunciar una verdad oculta, predecir el porvenir, ver con ingenuidad lo que la sabiduría de los otros no puede percibir. Una vez más, se comprueba que aquello que amenaza con causar cambios en los sistemas de creencias, opiniones o actitudes dando como resultado una disonancia cognoscitiva, o un desequilibrio, será ignorado, justificado, transformado para poder mantener la coherencia del sistema.

La relectura de una obra atiborrada de estatutos, sentenciada al catálogo infra literario otrora convenida por «¹El Sistema y su aleatorio Letrado», nos ha de posibilitar una ²Vuelta De Tuerca» en la reinterpretación encallada en dignidad del utópico sujeto de pensamiento crítico.

Con el discurso del Astrólogo se rompe la estructura confesional del relato y la imagen germinada que ésta conlleva, porque desde el principio es un discurso «de uno para varios»; El Astrólogo, en El Astrólogo, discurre ante el Rufián Melancólico y Erdosain y después se agregan otros oyentes. Dialogiza y complementa «las zonas de angustia» en el punto en que éstas al desarrollar el tema del párrafo terrenal, constituyen, en lo imaginario, el otro polo del mismo tenor que lo utópico en la sociedad futura.

«Cuando hayamos triunfado levantaremos el templo de las siete puertas de oro… tendrá columnas de mármol rosado y los caminos para llegar a él estarán enarenados con granos de cobre. En torno construimos jardines…»

Al ser el Astrólogo el inicial y más importante locutor de los proyectos societarios, le quita a Erdosain en el peso narrativo que soportaba quedando así cuestionada «la categoría de personaje principal» por no ejercer la enunciación en un momento de importancia crucial. Una vez más, la narrativa arltiana no solo impone sus cortes sino que también de arriba conceptos tradicionales de intelección.

El Astrólogo es un acto de recepción a Erdosain ya que en él esboza sus ideas más importantes, pauta los módulos que regirán las relaciones entre sus miembros y delimitar el campo en el que se desenvolverá cada uno de los participantes.

Referencias: ¹- Sinónimos de el Rey y su vasallo. Para más referencia léase Mío Cid Campeador. ²- Giro o viraje trascendental. Abrupto. De preferencia con raíz lexemática. (advertencia: no confundir, en absoluto, a «La Vuelta de Tuerca de un tal Henry James» con esta propuesta magnánima de vuelta. parabólica).

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Argentinos: mueren por boca floja, jeta de tarro, chamullo flaco…

Para no decir que, en realidad, morimos por hablar. Siempre tenemos algo para decir. No nos callamos ni cuando nos toca. Todo se cuenta, se dice, se refiere. Se parla mucho, se discute mal y pronto y se reflexiona una vez cada muerte de obispo.

Se hace menos de lo necesario, aunque lo mal hecho cuenta con una abundante explicación de sostén bolacero…

Las cosas vienen cada vez menos nombradas por su nombre. El tiempo de batir la justa debe haberse terminado con el “chán-chan” de algún tango. Y por irse de boca, (de puro flato), ¡no ocurrió a la Municipalidad todavía!- nadie paga impuesto.

Nunca se paga el costo de lo dicho. El hablar reemplaza al hacer.

Hay un crecimiento desmesurado del recurso de la palabra como sustituto de la acción verdadera. El antiguo y bienechor “obras son amores” es sustituido con palabras y ocultado con explicaciones.


La manera de hablar de la Argentina media es representativa tanto, de la manera cabal de pensar, del país que habitamos, de la sociedad que somos, del tiempo que vivimos como de la cabeza que tenemos.

El carácter fragmentado del dialecto, que oscila entre jergas, Neo jergas, deformaciones de jergas pretéritas, tergiversación múltiple de significantes de antaño. discursos pluri-direccionales que son réplica de las réplicas: varieté de chamullo, rectificación, retracto, exentos de intencionalidad, o cargados de la misma. La economía es primacía en la tan vanagloriada vincularidad.

Ausencia morbosona, (bolaceada derivada por mí irrespetuosidad, del auténtico calificativo “morboso/a”), bufarrada delatora del dicho: ” el que nace para pito no llega a corneta”, siquiera un ápice, un nimio atisbo a estratagema de un simulador.

(Nota: me avasalla pieza rústica de tópico cliché clásico, consecuentemente revistilla del montón, que, curiously, but not for that reason, less evident, the most expected, jamás encandiló some, no, no one ningún fulano, mengano, sultano, etcéteras, avivado, atiborrado de picardía, ventajismo, superioridad persuasiva, y demás idílicos atributivos, cuyo origen lamentable es el germen identitario con el que carga el argentino como, valga la redundancia, el argentino que por no estudiar, ha de padecer ” hombreando bolsas en el puerto”; así carga, también, y con un peso que lo quintuplica en toneladas, más por connotar el kilo de plumas que pesa menos que un kilo de plomo, o la preferencia de Bioy a la de Casares; y demás verbigracias sin gracias… Refería la carga: la de la patente, y no latente, 3° Tercera persona del singular, en la propia voz, en inocente oxímoron, por desacertado, del mentón elevado como ícono de orgulloso epíteto autoimpuesto. “El Guevara said” el que sin percatarse del lastimoso deseo inhallable por ser nonato, lo que Natura non dió, ni Salamanca prestó; el refractario idilio de sí mismo que nunca nadie vió ni entró: cual Estrecho de Magallanes… Tristemente, de alevoso y de invisible, lo explícita desde la visión externalizada del él, del ese, del ello, del otro en la bochornosa esclavitud del niño perdido…

Apelamos a los recursos orales, y en bienes economicos y politcos no estamos como para darnos lujos en materia de parla somos millonarios. Hacemos cliché las frases: nos morfamos las eses nos tragamos las jotas y nos bebemos las eres, tal como lo hacia el gran Carlitos, muerto e inmortal, creador de la frase ¡Qué ircerdio! Si, realmente, hermanas y hermanos de mi patria: Un minuto de silencio…Acaso llegó el momento de poner de moda el silencio

En una época sin épica pero con crisis, lo más heróico no es tener dinero sino palabra. La endeblez de la palabra se proyecta en todo y ensombrece nuestra manera de ser y de actuar.






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LADY GODIVA

Origen del fisgón

Antes de cumplir con el pedido de su marido, nadamás acordó con sus vecinos, que estos se encerrarían en sus casas para no perturbarla en su desnudez.
El día elegido Lady Godiva se paseó desnuda por el pueblo, montada en su caballo, mientras todos los vecinos de Coventry permanecían en sus casas encerrados y con las ventanas cerradas.

Todos los ciudadanos se encerraron en sus casas, <menos un sastre> conocido más tarde como Peeping Tom (Tom el Mirón). Según la leyenda, el sastre no pudo resistir ver a su señora desnuda a través de un agujero en la persiana y se quedó ciego por ello. Además, la expresión pasó a designar en el idioma inglés a quien en español se llama mirón y en francés «voyeur»

Lady Godiva es un personaje de un mito medieval inglés, ambientado a principios del siglo XI.

Habría sido una dama anglosajona, famosa por su bondad y belleza, que estuvo casada con Leofric (968-1057), conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry.
Su nombre anglosajón, Godgifu o Godgyfu, quiere decir gift of God («regalo de Dios») —Godiva es la versión latina del nombre—. Esta dama, compadecida de los sufrimientos y apuros de sus vasallos, a los que su marido esquilmaba con tributos abusivos, se solidarizó con ellos. Construyó junto con su esposo, cuya buena administración es destacable, el monasterio de Coventry.

El cronista del siglo XIII Roger de Wendover dejó escrita la legendaria historia de Godiva, la esposa del duque Leofric que lució su desnudez por las calles de Coventry para lograr así que su marido bajara los impuestos locales. En realidad, aquella noble británica sí existió en el siglo XI, tal y como queda constatado en las crónicas de Florence de Worcester. En ellas habla de Godiva, una bella joven que estaba casada con Leofric, uno de los nobles más importantes del siglo XI. Sin embargo, no hay ninguna referencia al célebre paseo a caballo, algo que parece haber surgido o de la imaginación del pueblo o del propio puño de Wendover.

Estatua de Lady Godiva por Sir William Reid Dick en el centro de la ciudad de Coventry.
Presentado al mediodía del 22 de octubre de 1949 en Broadgate.



Algunos historiadores creen que en realidad lo hizo vestida tan sólo con un camisón, la ropa interior de la época, pero que para la moral de aquellos días tal manera ya se consideraría como si fuese desnuda. La leyenda, que según los historiadores puede estar basada en una historia real —al menos parcialmente—, finaliza aclarando que Leofric, conmovido por el gesto de su esposa, cumplió su promesa y rebajó los impuestos

La letra de don’t stop Me now de Queen se hace alusión a la dama de la leyenda:
«Soy una estrella fugaz, saltando por el cielo
I’m a shooting star, leaping through the sky

Como un tigre desafiando las leyes de la gravedad.
Like a tiger defying the laws of gravity

Soy un auto de carreras, pasando como Lady Godiva
I’m a racing car, passing by like Lady Godiva

Voy a ir, ir, ir
I’m gonna go, go…»
go…https://m.youtube.com/watch?v=HgzGwKwLmgM
🎥 Queen – Don’t Stop Me Now (Official Video) – YouTube

Estatua de Lady Godiva por Sir William Reid Dick en el centro de la ciudad de Coventry.
Presentado al mediodía del 22 de octubre de 1949 en Broadgate.
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REIVINDICACIÓN DE LA ILÍADA.

Escudo de Aquiles.

REALIDAD E IRREALIDAD
Si ahora volvemos otra vez de Lessing a Aristóteles, quizá también éste nos dé otro rastro en esta cacería o intento de cacería de las esencias de la poesía homérica o… de toda poesía. No habría sino
volver su definición del revés. La poesía no sería imitación, sino
desimitación de la realidad; no su representación, sino su transformación y transfiguración. La realidad, claro está, no es la poesía,como la piedra no es la estatua, y eso que se llama realismo —¡el terrible sambenito mil veces colgado a la literatura española!— una pura ilusión. Vamos a leer un magnánimo fragmento de poesía homérica, otra breve escena del escudo de Aquiles: «Luego representaba dos ciudades, bellas armas, moradas delos hombres. En una había bodas y banquetes, y las novias salían de sus cámaras, bajo la luz de las antorchas, y por la ancha ciudad llevadas eran, y un himno de himeneo, de un coro levantábase incontable. Los mozos danzarines giran vertiginosos y a par de ellos, las flautas y las cítaras resuenan. Las mujeres, llenas de maravilla inmóviles están ante las puertas» (11. XVIlI, 490).

¡Qué realismo! Esas mujeres que salen y se paran inmóviles a Ia puerta de su casa a ver pasar eI cortejo de unas alegres bodas, las vió Homero bajo el suave cielo de Jonia en el siglo VM, las hemos visto nosotros en nuestro pueblo y las seguirán viendo quienes tengan ojos en los siglos por venir. Es la eterna realidad humana. Ciertamente. Pero esas mujeres, no han tenido sentido y valor poético hasta que han entrado en la irrealidad del escudo de Aquiles, fabricado por Hefesto en las fraguas del Olimpo y por Homero en las de su fantasía.


Aquiles es, ciertamente, un hombre como nosotros, que se irrita, llora, invoca a su madre y se siente impotente ante Agamenón que le ha ultrajado; pero es, también, hijo de una diosa y cuando él entra en combate semeja una fuerza cósmica a la que nada ha de ser capaz de resistir. Hay, por tanto, en él —y lo mismo en tantos héroes más y lo mismo en sus hazañas, realidad e irrealidad y quién sabe si el entrecruzamiento de ambas es el secreto o misterio de la poesía. Por el portillo abierto de la realidad humana conocida, entramos en el mundo irreal y hechizado de la creación poética.
El poder de transfiguración que Homero posee es sencillamente
prodigioso. La realidad más trivial, los más vulgares objetos, los
más caseros menesteres quedan iluminados a veces por un solo leve epíteto y siempre por la luz circundante que irradia de los otros.

He aquí (canto XI, 616 SS) que Néstor y Eurípilo llegan del campode batalla a Ia tienda de Néstor. Se apean de los carros, desuncen los caballos, se secan el sudor, entran en la tienda y se sientan en sillones de respaldo.
<Enseguida,un refresco Hecameda les prepara. Hecamedade
rizos bien trenzados, que de Ténedo el viejo se escogiera, cuando aquella ciudad saqueó Aquiles, hija que era de Arsínoo el magnánimo, y a él se Ia disputaron los aqueos, porque él solo, sobre todos campea en el consejo. Esta, pues, loprimero, les acercó una
bella mesa, con sus patas de esmalte, bien pulida. Puso luego sobre ella, canastilla de bronce, con cebolla, que el beber acompaña, amarillenta miel y flor de sacra harina, y una copa, toda una maravilla de belleza, que el viejo de su casa se trajera. Era de clavos de oro recamada; asas tenía cuatro y dos palomas de oro, encima de cada una se abrevaban, y debajo tenía doble fondo. Cualquiera otro, con trabajo la alzara de la mesa, como llena estuviera; pero Néstor, con ser viejo la alzaba sin esfuerzo. En esta copa, la mujer a las diosas semejante, su refresco prepara; Vino Pramnio, luego queso, cabruno bien rallado, con rallador de bronce, y blanca harina, que esparció por encima con sus dedos; y ya que hubo su mezcla preparado, a beber los invita…».
Como dijo quien lo dijo que «también entre los pucheros anda
Dios», también entre la cebolla y el queso cabruno anda la poesía
homérica, pues ahí está esa cautiva de bellas trenzas, la mujer a las diosas semejante, ahí esas palomas posadas sobre las cuatro asas del prodigioso vaso de Néstor, ahí Néstor mismo, solo capaz de levantarlo de la mesa, ahí tantas cosas más rebosantes de idealidad, capaz de poetizar la más gruesa y realísima cebolla.

La ILÍADA no es un poema de gloria y de victoria, sino de dolor y tragedia. Sólo hay un momento en que su mayor héroe, tras la muerte de su glorioso rival, siente o parece sentir la embriaguez del triunfo y mira amenazante y codicioso a las murallas de Ia ciudad enemiga que sueña en asaltar. Es el momento en que Aquiles entona el péan de victoria por la muerte de Héctor; pero inmediatamente surge ante su alma la imagen de su amigo que yace insepulto en su propia tienda, y toda la exaltación de triunfo se desvanece. Nadie triunfa en LA/ILÍADA y Aquiles, a quien el dolor ha mitigado, puede conservar con Príamo, en el último canto, sobre las comunes miserias del destino humano.

ALERTA CONTRA TEORÍAS
Y es que lo mismo puede ser extremo el análisis que la unidad.
Schadewaldt nota acertadamente que si, no obstante el aplauso del
viejo Goethe, no triunfó el unitarismo en el siglo XIX, en buena parte se debió al concepto de unidad demasiado rígido que sus partidarios sostenían —se llegó hasta fundar LA ILÍADA en una idea moral—, que tenía contra sí la evidencia misma.

Y hay que darle igualmente la razón a Mazon cuando afirma que «una lectura sin prejuicio de LA ILÍADA, produce a Ia vez Ia impresión de una real unidad y de una perpetua incoherencia. Los argumentos de los críticos que quieren hallar en elia una obra maestra de composición, lo
mismo que los argumentos de quiénes no ven más que retazos
mal cosidos, se apoyan en observaciones igualmente fundadas. Conviene admitir esta contradicción como un hecho adquirido. Toda explicación que no diera cuenta de ella, no podría ser aceptada como verosímil. Es menester hacer justicia a esa contradicción, siquiera no parezca tan fuerte como el crítico analítico lo quiere dar a entender. Y profiero, ante todo, que no hay que aplicar a Homero teoría alguna sobre Ia epopeya, por más que Ia Iliada sea Ia primera y más grande de todas las epopeyas. La Ilíada, como el Quijote, son especies en sí y poco adelantamos con decir de aquélla que es una epopeya y de éste una novela (no hay medio mejor para no enterarnos de lo que es una cosa que su definición, como cuando decimos del hombre que es animal racional o de Juan De Los Palotes que es hombre, o, como un estudiante en examen de química,
que el carbonato calcio es un ser). Fundándose principalmente en
Homero, definió Aristóteles la epopeya, y sería afable que viniera
ahora nuestro»buen profesor de retórica y nos dijera: «El caso es
que Homero no sigue las leyes de la unidad de acción sentadas por
Aristóteles…» Ya es un poco tarde para estos escrúpulos aristotélicos, «porque ya le hemos perdido el respeto», verso que nos zumba en
los oídos del Arte nuevo de hacer comedias. Aristóteles distinguió
y definió los géneros literarios, y sus distinciones y definiciones desafían, inconmovibles, la crítica de los siglos. ¿Cómo confundir lo
épico con Io dramático, la narración con Ia representación, a Hornero con Eurípides? Son mundos distintos, son también épocas de la historia literaria —que no es sino una de las manifestaciones de la historia del espíritu— totalmente distintas. No se compone una epopeya porque a un señor se le antoja la gana, como tampoco las rosas florecen cuando nosotros quisiéramos. Se trata, sin embargo, de distinciones teóricas —distinciones de razón, que diría un escolástico. La verdad es que una obra literaria genial, expresión total de la vida, es tan difícil de aprisionar en una fórmula teórica como lo es la vida misma. Y un moderno, sin respeto alguno tampoco por Aristóteles ha podido escribir: «Ni los primeros helenos ni siquiera los contemporáneos de las guerras médicas han conocido la epopeya tal como, a ejemplo de los romanos y de los alejandrinos, se Ia imaginan los modernos…
Los alumnos e imitadores de Ia Helada a través de las edades, todos, los del Levante helenístico, como los de Ia Europa pagana y
cristiana, se han figurado que Ia Grecia antigua había cultivado tres
géneros de poesía, profundamente diferentes: El épico, el lírico y el
dramático, cada uno de los cuales tenía su carácter propio, sus hábitos especiales, su personal estatuto. Desde Virgilio, el ejemplo de Roma ha persuadido al occidente que» de Ia epopeya al drama, había Ia misma oposición original que, si se quiere, de la pintura a la música.
Cuando Ia verdad es que Ia epopeya homérica, tal como nos Ia presentan los papiros, es una serie teatral de diálogos, monólogos y recitados: declamada por un solo actor, no por eso exigía menos las mismas reparticiones y las mismas alternativas de papeles que la tragedia, la comedia o el drama satírico; el coro mismo tenía su parte en ella

Toda teoría o explicación, pues, que más o menos equiparara la
Ilíada a una novela —ésta sí que es narración o cuento— seria fundamentalmente falsa. Prescindiendo de que, con las palabras y teorías citadas, se prepara Berard el camino para convencernos de que Ia Odisea es un zurcido de tres poemas anteriormente autónomos; lo cierto es que el carácter dramático de la Ilíada es tan patente que Platón proclamó a Homero


Aristóteles, por pura influencia de La ILÍADA, sentó como ley de la epopeya —ley, naturalmente, que ningún poeta tiene obligación de obedecer— «que las fábulas de ella han de componerse dramáticas
como en las tragedias… y no al modo de la historia» (Poet. 23). ¡Y,
sin embargo, se trata de la imitación narrativa!¿Incongruencia del gran definidor? Tal vez; en todo caso, imposición de un hecho patente en la poesía homérica, imitación narrativa que era juntamente un gigantesco drama.
El retablo de Maese Pedro
Yo diría, en fin, que LA ILÍADA ha de tener guardados todos los respetos y hechos todos los distingos, es un grandioso retablo de Maese Pedro, y bien sabido es que el retablo de Maese Pedro (Quijote, p. II, c. XXVI) es un romance en acción. Homero, oculto como Maese Pedro, —mejor que Maese Pedro— tras su grandioso, espléndido retablo de heroicas figuras, que él tampoco crea de la nada, nos las va poniendo delante de los ojos y, tras la solemne introducción formularia:—«Levantóse entonces Aquiles, el d e los pies ligeros»…;
«entre ellos levantóse el héroe hijo de Atreo, Agamemnón, el de tendidos dominios…>— las deja que hablen ellas, que se muevan y
obren, y desplieguen, en fin, ante los atónitos ojos del oyente —del
leyente ahora— toda la vida, todo el ímpetu interior de que el soplo creador del poeta los ha dotado. Maese Pedro —o su muchacho trujimán— no necesitaba decir una palabra a su embobado auditorio sobre quiénes fueran Carlomagno o el rey Marsilio, Don Oaiferos o la linda Melisendra, figuras que por vivir en los romances, andaban en boca de las gentes y de los muchachos por esas calles y poblaban la imaginación de los españoles todos, lo mismo del ventero que del noble Hidalgo de la Mancha. Así en La Ilíada. En el canto I (A 307), aparece de pronto el fiel compañero y amigo Aquiles, Patroclo, cuya muerte será más adelante el verdadero quicio del
poema, y se Ie nombra sólo por su patronímico: el Menecíada

Este sentido trágico que penetra La ILÍADA, está todavía intensificado por aquellos momentos de la vida y de la poesía en que de pronto se nos abre una ventana hacia bellos paisajes de los días de paz o se nos trazan idílicos cuadros de la vida familiar o del sabroso que hacer cotidiano. ¡Cómo corren Héctor y Aquiles entorno alas murallas de llio ¡Qué angustia para quienes los contemplan desde los torreones! No se corre aquí por ganar un trípode o una bella dama.
(» IL. 14, 83 ss.»)

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Costumbres Recitalinas Argentinas

Los recitales de rock tienen sus propios ritos. El público puede desarrollar y sostener hábitos que en otro tipo de eventos serían vistos como comportamientos totalmente desubicados. El siguiente es uno de ellos.

Destruir instrumentos en escena es un rito propiamente constitutivo del rock. Pero como todo rito, tiene sus procederes más o menos delimitados.

CÓMO DESTROZAR INSTRUMENTOS DE FORMA CORRECTA:


En primer lugar, para asegurarse de romper una guitarra, hay que tener la convicción de hacerlo. Y eso se logra teniendo una guitarra de repuesto, o por lo menos la plata para comprar una nueva.

El que tiene otra o su equivalente en dinero para sustituirla, la rompe con convicción.
El que tiene una única guitarra, lo hace en forma tímida tratando de que se rompa lo menos posible.

Teniendo muchas guitarras o plata, romper una es un acto de rock. romper la única guitarra que se tiene podrá ser mucho más Rock pero también es ser un sampalastortas…


Cómo hacerlo contra el piso:

Las guitarras sólidas, es decir sin caja, son mucho más difíciles de romper que las que tienen caja. El amigo de un amigo, que tenía predilección en estropicio de las sólidas, declaró: «porque las de caja se rompen enseguida y el asunto del destrozo se termina más rápido(…) Yo la golpeaba varias veces, y la guitarra aguantaba. Hasta que en un momento, cuando sentía que los golpes ya empezaban a aburrir, le daba con cierto chanfle contra el piso, lo que provoca que la guitarra se partiese. En caso de no salir airoso con la totalidad del estropicio, lograba que el mango se desprendiera del cuerpo, dando un efecto, al menos óptico, de guitarra destrozada.

La clave de la proeza, es tomar la guitarra como si fuera un hacha, por el mango. Y darle con el cuerpo contra el piso. De manera contraria, no tiene el mismo efecto y es más difícil de agarrar. Dato no menor: (hay que cuidar de no tener un pie muy adelantado). Jimmy Page lo quiso hacer en agosto del 69 y terminó con una bota de yeso sin poder jugar en un cuadrangular de bandas que tomabam ácido lisérgico durante los entretiempos.

También hay que cerrar los ojos en el momento del pacto, y un segundo después del mismo, para evitar que algunos elementos provocan daños oculares.

«El destrozo debe ser responsable«.

En el rock la comunión con el público es importante. Por eso no está mal arrojar los instrumentos a la platea, aparte destrozarlos.

Si se arrojan instrumento al público, hay que amagar un poco antes, gentileza para que la gente se prepare a recibirlo y no se sorprenda con una Stratocaster partiéndole el tabique.

En el caso de los bateristas, es factible arrojar palillos y bombos. Pero nunca un platillo a modo de frisbee-disco de esos con lo que se juega en la playa. Así se arruinó la carrera del baterista de Gargaj Sifonss, (Los Sifones de Gargajo), que aún cumple condena por decapitar a uno de los que estaba en tercera fila.

También es fundamental destruir los instrumentos al final del show. Muchos grupos, en el afán de impartir originalidad, los han roto antes de empezar a tocar y se han visto en el inconveniente de no poder dar el recital lo que los llevó irremediablemente al fracaso.

El abanico que se despliega para redoblar el espectáculo de la mano del estropicio, es bastante amplio: además de tocar la batería, prender fuego la guitarra, arrancar de cuajo todo el teclado, a convenir tecla por tecla las cuáles podrían ser arrojadas al público equitativamente, o bien, el mismo tecladista, podría simular la improvisación de una dentadura postiza en organística, con la tapa del elemento innovador de la «comedia» en adición al rito ya estereotipado del Estropicio+comedia Cometropicio/ Estropemedia.


También se puede meter a un jubilado adentro del bafle de sonido de 300000 watts a ver qué onda.

Industria Nacional

En junio de 1997, el periodista Mariano Grondona, quiso terminar de forma espectacular su reflexión final, desplazando las declinaciones en latín, por un acto sumamente osado, en el programa político Hora Clave. Urdido el plan de romper la lapicera, habiendo contado los tiempos en la inminencia de la cortina final, rompió su lapicera contra el escritorio ,(aclaración: no la de María Julia Alsogaray), así lo hizo, y nadie se dió cuenta.

Miembro del público carga sobre sus hombros a otro miembro del público: esta es una costumbre descrita en el libro Rock qué problemas cervicales del doctor Jorge Telavendii. mucha gente de estatura media y baja cantadas en el sector denominado «campo» para estar cerca del escenario, pero paradójicamente, dada su estatura, no alcanza a ver nada.

Entonces pueden optar Por qué otro integrante del público los cargues sobre sus hombros, para de esa manera elevarse sobre el resto y tener una visión despejada del escenario. Por lo general, suelen ser mujeres las que gozan de este privilegio. Quienes lo otorgan, puede ser novios, amigos o desconocidos, que a través de esta gentileza podrán intentar seducir a la femenina en cuestión.

En el caso de estos últimos se han registrado distorsiones notorias en los hábitos sexuales, dada la intensidad del contacto nunca-vagina, como se puede corroborar en el capítulo cuarto del Manual Curtis, séptima edición, denominado: nueva perspectiva beneficio de las bases de la genética evolutiva, en las que la nuca sería el nuevo paradigma alumbrador de las generaciones sortilegio. La nuca como órgano genital reproductivo de avanzada. Dilapidando la teoría psicológica que categorizaba la dinámica de apareamiento «nunca-vagina», dentro de «Las distorsiones sexuales entre algunos idiotas», (Eudeba, 1984).

La mujer, una vez encumbrada, izada, levantada, alzada, empinada, entre otros, podrá dedicarse a:

Mirar el recital

Agitar los brazos como quien danzara.

Estar atenta la cámara que de seguro, y en algún momento, la tomará.

Levantarse la remera y mostrar los senos.

Esta es otra costumbre que encuentra un ámbito adecuado, sí y sólo si, (el tetazo arriba citado), se desarrolla dentro de un recital. (Una señora mostró el busto en La Asunción del presidente Arturo Illia en 1963, con su consecuente y total infortunio, por haber sido muy bien visto).

Vale destacar que, generalmente, ésto lo suelen hacer las chicas que quiere llamar la atención de los músicos. Por ello, particularmente, se recomienda: estar a una distancia que permita apreciar los senos desde el escenario, es decir, (no más de 40 metros, aproximadamente), ya que si lo hace desde la platea alta, (a 70 metros o más), no se diferenciaría mucho de dos pelados diciendo «una más y no jodemos más».

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ALGO SOBRE EL AMOR

Uno de los errores que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial de «enamorarse», y la situación permanente de «estar enamorado» o mejor dicho de «permanecer enamorado».

Si dos personas, que son desconocidas la una para la otra, dejan caer de pronto la barrera que los separa, se sienten cercanas, se sienten uno: ese momento de unidad, constituye uno de los más estimulantes excitantes de la vida, y resulta más maravilloso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor. Ese milagro de súbdita intimidad, suele verse facilitado si se combina una atracción sexual, y su consumación; sin embargo, tal tipo de amor es por su misma naturaleza, poco duradero.

Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto, en realidad consideran tal intensidad del apasionamiento, el estar «locos el uno por el otro», como una prueba de intensidad de su amor, cuando solo muestra el grado de su soledad interior.
Esta actitud, sigue siendo la idea prevaleciente sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario.

A partir de la Revolución Industrial, se instaló como principio irrefutable, que el amor es el hijo del placer sexual, y que dos personas se amarán si aprenden a satisfacerse recíprocamente en el aspecto sexual. Esto, en realidad, corresponde a la ilusión general de suponer que el uso de las técnicas adecuadas es la solución, no sólo de los problemas técnicos de la producción industrial, sino también, de todos los problemas humanos.

En verdad, es precisamente lo contrario. El amor no es el resultado de la satisfacción sexual adecuada, por el contrario, la felicidad sexual, (y aún el conocimiento de la llamada «técnica sexual»), es el resultado del amor.

El estudio de los problemas sexuales más frecuentes, (frigidez en las mujeres y las formas más o menos serias de impotencia psíquica en los hombres), demuestra que la causa no radica en una falta de conocimiento de la técnica adecuada, sino en las inhibiciones queimpiden amar.
El temor o el odio al otro sexo están en la raíz de las
dificultades que impiden a una persona entregarse por completo, actuar espontáneamente, confiar en el compañero sexual, en lo
inmediato y directo de la unión sexual. Si una persona sexualmente inhibida puede dejar de temer u odiar, y tornarse entonces capaz de amar, sus problemas sexuales están resueltos. Si no, ningún conocimiento sobre técnicas sexuales le servirá de ayuda.

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A LOS RESIGNADOS


¡Odio a los resignados!
Odio a los resignados, igual que odio a los indecentes, igual que odio a losharaganes.

¡Odio la resignación! Odio la indecencia, odio la inacción.
Odio al enfermo encorvado bajo el peso de una fiebre maligna; odio al enfermo imaginario que, con un poco de voluntad, volvería a poner derecho.

Compadezco al hombre encadenado, rodeado de guardianes, aplastado por el peso del hierro y del número.

Odio a los soldados encorvados por el peso de un galón o de tres estrellas; a los trabajadores encorvados por el peso del capital.

Amo al hombre que dice lo que piensa donde quiera que se encuentre; odio al mendigavotos, a la búsqueda perpetua de la mayoría.

Amo al sabio aplastado por el peso de las investigaciones científicas; odio al individuo que inclina su cuerpo bajo el peso de un poder desconocido, de una X cualquiera, de un dios.

Odio, repito, a todos aquellos que, cediendo a otro, por miedo, por resignación, una parte de su poder de hombres, no solamente se aplastan, sino que me aplastan, a mí y a aquellos a los que amo, con el peso de su horrible consentimiento o de su inercia idiota.

Los odio, sí, los odio porque yo, lo siento, no me inclino ante el galón del oficial, la banda del alcalde, el oro del capitalista, las morales o las religiones; hace tiempo que sé que no son más que baratijas que se quiebran como el cristal… No me inclino bajo el peso de la resignación del otro. ¡Ah, cómo odio la resignación!

Amo la vida. Quiero vivir, no mezquinamente como esos que no satisfacen más que a una parte de sus músculos, de sus nervios, sino ampliamente, satisfaciendo a mis músculos faciales tanto como a los de mis pantorrillas, a la masa de mis riñones del mismo modo que a la de mi cerebro.

No quiero trocar una parte de ahora por una parte ficticia de mañana, no quiero ceder nada del presente a los vientos del porvenir. No quiero que nada en mí se incline ante las palabras «patria, Dios, honor». Conozco bien el vacío de tales términos: espectros religiosos y laicos.

Me burlo de los retiros, de los paraísos, ante la esperanza de los cuales mantienen sus resignados las religiones y el capital. Me río de esos que, acumulando para la vejez, se privan en su juventud; de esos que, para comer a los sesenta, ayunan a los veinte años.

Yo quiero comer cuando todavía tengo los dientes fuertes para desgarrar y triturar las saludables carnes y los frutos suculentos, cuando los jugos de mi estómago digieren todavía sin ningún problema; quiero beber, cuando tenga sed, líquidos refrescantes o tónicos.

Quiero amar al projumo según convenga a nuestros deseos
comunes, y no quiero resignarme a la familia, a la ley, al Código Civil; nadie tiene derecho sobre nuestros cuerpos. Tú quieres, yo quiero. Burlémonos de la familia, de la ley, antigua forma de resignación.

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EL RESIGNADO

El hombre tiene un interés vital en conservar su sistema de orientación. De él depende su capacidad de obrar y, en definitiva, su sentido de identidad. Si otros lo amenazan con ideas opuestas
a su propio sistema de orientación reaccionará ante esas ideas como si se tratara de una amenaza a su vida.Puede racionalizar esa reacción de muchos modos, decir que esas ideas nuevas son
intrínsecamente «inmorales», «nada civilizadas», «locuras», o cualquier otra cosa que considere apropiada para expresar su repugnancia, pero el antagonismo se debe, en realidad, al hecho de que se siente amenazado.

El hombre necesita, no sólo un sistema de orientación o enfoque sino también objetos de devoción, que se convierten en necesidad vital para su equilibrio emocional. Cualesquiera que sean —valores, ideales, ancestros, padre, madre, la tierra, la patria chica, la nación, la clase, la religión y centenares de otros fenómenos— le parecen sagrados. Las costumbres mismas pueden ser sagradas, porque simbolizan los valores establecidos.

El individuo —o el grupo— reacciona a un ataque contra lo que considera «sagrado» con la misma agresividad y rabia que si se tratara de un ataque contra su vida.

» Un palo dónde rascarse»; «No suelta una rama, sin antes, agarrarse de otra…»

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La Metamorfosis: del ensalzamiento del verdugo al ensalzamiento de la víctima y en significación de Mártir.



La violencia dentro de las especies existe ya entre los animales. El vencedor perdona al vencido, y así es como se establecen las relaciones que determinan la vida animal. Se definen como relaciones de dominación. Los seres humanos somos más violentos que los animales: hay una racionalidad con respecto al vituperio sobre el otro, lo que se denomina, «agresión».

Rene Girard postula que <somos competitivos más que agresivos>, además de los apetitos que compartimos con los animales, tenemos un anhelo más problemático para el que no hay ninguna correspondencia institucional, y es el deseo. En orden de encontrar ese objeto del deseo, miramos a la gente que admiramos, o imitamos sus deseos: ambos modelos de imitadores del mismo deseo, inevitablemente, desean el mismo objeto y se convierten en rivales. A diferencia de las que se dan entre animales, éstas rivalidades imitativas, pueden hacerse intensas y contagiosas. Lo preocupante, es que no sólo podrían conducir el asesinato, sino que se extienden peligrosamente por toda la comunidad. Rene Girard, en su obra, «Mensonge romantique et vérite romanesque» de 1961, afirma que el deseo no está enraizado en el objeto ni en el sujeto, sino en la propia acción deliberada por unos sujetos de los objetos de otros.

Fundamenta sus teorías, a través de una serie de lecturas sobre cinco grandes novelistas europeos, (Cervantes, Stendhal, Flaubert, Dostoievski y Proust), y descubre la naturaleza mimética del deseo, en contraste con la creencia romántica de que el deseo es originario.

El la violencia de lo sagrado generaliza su teoría del deseo al nivel del orden cultural. Cuestiona respecto de la función de la religión en el nivel de las relaciones humanas.

Asumiendo las teorías de Fraze, Mauss y Lévi-Strauss, Gerard sugiere que la religión tiene la función de mantener la violencia fuera de la comunidad, de trascendentalizarla, de hacerla sagrada.

Sobre la base de una interpretación sacrificial de la Biblia, toma la figura de Cristo como la primera víctima inocente, que se hace visible por primera vez de manera reconciliatoria y convenida. Suma un desenlace expiatorio y definitivo a la conducta social primitiva, mostrando una posible sutura-simbólica (muerte de Cristo), para una fisura (de herida real) del mundo, (el mal y la violencia entendida como sufrimiento parecido injustamente).

El fenómeno de la crisis sacrificial y el nacimiento del chivo expiatorio como primer mártir o <protomartir>

El sacrificio como lo han puesto de manifiesto Hubert y Mauss, consiste en establecer un medio de comunicación entre los mundos sagrado y profano a través de la mediación de una víctima, de una cosa que en el curso de una ceremonia es destruida. La muerte del objeto de sacrificio supone que el ejecutor sea sacralizado al tomar contacto por los dominios de la divinidad, a su vez se ha podido deshacer a través de la víctima de su propia crisis. «Es criminal matar a la víctima porque es sagrada […], Pero la víctima no sería sagrada si no se la matara.»

Las sociedades despliegan en clave religiosa formas sociales violentas para aminorar otras formas a-sociales más violentas. La religión es la primera maquinaria social destinada exorcizar la violencia a través del uso de la violencia inherente al Rito Sacrificial.
Thomas Mann la define de forma contundente e inapelable: «la cultura no es sino la devota y ordenadora por no decir benéfica, incorporación de lo monstruoso y lo sombrío en el culto de lo divino.» Sin duda, hay una ambivalencia entre lo sagrado y el uso de la violencia profanamente manifiesta como mezcla desorden impureza.»

El Yo se entienden en relación con el Tú. La diferencia entre ambos constituye la identidad de ambos y esa diferencia es articulada en forma de distinciones socioculturales, de rango, riqueza, edad… Ese es el principio de todo orden cultural.

Toda disolución de la estructura de roles familiares o sociales origena la rivalidad y la violencia.

Para evitar la violencia recíproca de TODOS CONTRA TODOS, la comunidad vuelve a sentirse solidaria, a costa de una víctima no sólo incapaz de defenderse, sino totalmente incapaz de suscitar la venganza su muerte, no podrá provocar nuevas agitaciones y conseguirá que se supere la crisis, ya que UNE A TODO EL MUNDO CONTRA ELLA. El «todos contra todos», en donde dos o más individuos pugnan por un mismo objeto, del que todos quieren apropiarse; da paso al «todos contra uno» El chivo expiatorio en dónde se produce un <transfert colectivo>
en el que la comunidad adquiere el control colectivo de los recursos necesarios para la acción guiado por una mimesis irracional violenta.
el paroxismo de la lucha fraticida la pasa la reconciliación de la comunidad por medio del sacrificio de la víctima espiatoria en tono de la que se coaligan miméticamente todos.

Mencionaré a Claude Lévi-Strauss, cuya teoría en la descripción en el «Totemismo en la actualidad»1965, ejemplifica con un análisis de fábulas mitológicas en distancia significativa tanto espacial como temporal, sin embargo idénticas en el ritual sacrificial al servicio de la estabilidad comunal
En cada mito analizado, se comprueba con claridad del proceso de ritualización sacrificial he vivido dramáticamente en el sentido postulado por la tragedia griega
La cosificacion religiosa de todos los mitos pone de manifiesto:
1-La crisis mimética se produce siempre.
2- La unión de todos contra una víctima única es la resolución normal en el plano cultural y también la solución propiamente
normativa, ya que de ella es de donde brotan todas las reglas culturales.
3- Los mitos surgen de las crisis sacrificiales de las que sonuna transfiguración retrospectiva una relectura a la luz del orden cultural surgido de la crisis proporcionando una cura-sutura una herida-fisura de la violencia sacrificial. Lomita comienzan con una crisis de Messi que concluyen con el mismo tipo de drama una víctima es asesinada por toda la comunidad y finalmente divinizada. Todas las culturas arcaicas, solemnemente, inmolan víctimas con la esperanza de prevenir conflictos mimético.

Superación no violenta de la crisis sacrificial y el nacimiento del «último mártir»: Jesús de Nazaret.

mitos bíblicos que ponen de manifiesto la presencia de la visión artificial asociándola lo sagrado. El mito de Caín, en el que uno de los hermanos mata al otro, y así queda fundada la comunidad cainita. en El Éxodo y todo el pueblo elegido el que llega dentificar se con la víctima expiatoria frente a la sociedad egipcia.

la comida espiatoria que conmemora de alguna manera la desgracia todo lo que es el mal augurio todo lo que inspira sentimientos de angustia o temor y necesita un piacullum, (encarar una calamidad recordarla y deplorarla),

«Todos nosotros andábamos errantes como ovejas.
Cada uno marchó por su camino, y Yahvé descargó sobre él la culpa de todos nosotros.»

Es explícito que todos los rasgos atribuidos al cielo lo predisponen para el papel de verdadero chivo expiatorio humano.

Forma creativa sobre la etimología del chivo expiatorio: expresión que se remonta al caper emisarius de la Vulgata, interpretación libre del griego «apopompaios», <que aparta los castigos>. En el texto bíblico hebreo, significa «destinado a Azazel, -antiguo demonio del que se decía habitaban el desierto-

Jesús de Nazaret es el más grande de los profetas. Es quien representa y trasciende a todos ellos. Con él se produce un desplazamiento que a la par es minúsculo y gigantesco. Aparece como una extensión directa del antiguo testamento pero asimismo, constituye una formidable ruptura. Acontece por primera vez, la eliminación de los sacrificial. Es el final de la violencia divina, y es la verdad de todos, (de todos menos uno), la que se establece.

Victima-inocente de una colectividad en crisis que, al menos temporalmente, se coaliga en contra de él. Todos los grupos acaban dando su adhesión explícita e implícita a esa muerte.
relación simbólica del «mito pan y vino» que simboliza la donación de sentido, y a través del rito de la presencialización de los sagrado, (Sacramento), se ASUME el mal de todos y se anuncia una reconciliación sin segundas intenciones y sin intermediarios sacrificiales.

«Habéis oído que se dijo,
Ojo por ojo y diente por diente:
Pues yo digo que no os resistais al mal: antes bien al que te abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra.
el que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto.

(Mateo 5, 38-40)

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Las consecuencias de la perversidad moderna.

Cada uno de nosotros hereda un legado psicológico «tan real» como su misma dotación biológica.

El clima psicológico de nuestro entorno familiar nos expone de continuo a los valores, el temperamento, los hábitos y la conducta de nuestros padres y familiares.

De este modo, nuestros padres nos transmiten -en forma de pautas disfuncionales de conducta- los problemas que ellos no han logrado resolver en su propia vida.

Según T. S Elliot «del hogar es de donde partimos». La familia constituye nuestro centro de gravedad emocional, el escenario donde madura nuestra identidad, se desarrolla nuestra individualidad y se configura nuestro destino bajo la influencia concreta de las diversas persona que nos rodean.

Cada niño emprende el necesario proceso de desarrollo de su ego en la atmósfera psicológica creada por sus padres, parientes, tutores y otras fuentes importantes de amor y aprobación. La adaptación del ser humano a la sociedad requiere la creación de un ego -un «yo»- que sirva como principio organizador del
desarrollo de la conciencia. De este modo, la creación de nuestra personalidad tiene lugar gracias a las influencias que recibimos del exterior, influencias que nos permiten identificamos con lo que nuestro entorno refuerza como «bueno» y reprimir lo que considera «equivocado», lo que es «malo».

El proceso de creación del ego es también, al mismo tiempo, el proceso de creación de la sombra. De este modo, el Yo enajenado es un subproducto natural del proceso de construcción del ego que termina convirtiéndose en una imagen especular opuesta a él ya que enajenamos aquello, que no concuerda con la imagen que tenemos de nosotros mismos.

La necesaria unilateralidad del proceso de desarrollo de nuestra personalidad va desterrando a nuestro psiquismo inconsciente aquellas cualidades inaceptables que negamos y rechazamos hasta que éstas terminan agrupándose y configurando una especie de personalidad inferior, una subpersonalidad, nuestra sombra personal.

Pero aunque ahora no podamos ver los rasgos enajenados que permanecen alejados de nuestra visión, no por ello han desaparecido de nosotros, sino que perviven constituyendo una especie de alter ego oculto bajo el umbral de nuestra conciencia que puede irrumpir violentamente en circunstancias emocionales extremas. En tales casos tratamos de explicar la conducta de nuestro alter ego recurriendo a algúneufemismo del tipo: « ¡Fue obra del diablo!»

El tema del antagonismo entre gemelos -uno bueno y otro malo – constituye un antiguo motivo mitológico que simboliza la relación existente entre nuestro ego y nuestro alter ego, entre la persona y la Sombra. Pero ambos aspectos constituyen una totalidad completa y, por ello, cualquier movimiento que apunte hacia la integración de los distintos contenidos que pueblan nuestro Yo alienado nos aproxima a la
totalidad.

En los niños más pequeños, la regulación del umbral de atención consciente es débil y ambigua. En los juegos infantiles podemos contemplar la forma en que tiene lugar este proceso de creación de la sombra en los niños y la forma en que es reforzado por los adultos.

A menudo nos asombramos de la mezquindad y crueldad de los juegos infantiles y reaccionamos de manera natural e instintiva para evitar que se lastimen. Pero, al mismo tiempo, también deseamos que repriman aquellos sentimientos y conductas que nosotros mismos hemos reprimido para que terminen adaptándose a lo que los adultos consideran qué es el juego. Por otra persona, nosotros proyectamos y atribuimos a los niños la «maldad» que hemos rechazado en nosotros mismos. Si el niño capta nuestro mensaje, más pronto o más tarde, se desidentificará con estos impulsos para terminar ajustándose a las expectativas de los adultos.

La Sombra de los demás acicatea de continuo el proceso moral de construcción del ego y de la sombra delbniño. De este modo, en la infancia aprendemos a esconder lo que ocurre bajo el umbral de nuestra conciencia para parecer buenos y ser aceptados por las personas que nos importan.

La proyección -la transposición involuntaria de tendencias inaceptables inconscientes a otros objetos o personas- cumple así con la función de proporcionar el necesario feedback positivo al frágil Ego del niño. Cita al respecto «a nadie le gusta admitir su propia oscuridad. Quiénes creen que su Ego. Causal de Ser representante de la totalidad de su psiquismo, quienes prefieren seguir ignorando sus cualidades reprimidas suelen, proyectar sobre el mundo que les rodea «los fragmentos ignorados de su alma»»

Obviamente, también puede ocurrir todo lo contrario. Un niño, por ejemplo, puede sentir que jamás cumple las expectativas de sus familiares, asumir una conducta inaceptable para los demás y terminar
convirtiéndose en el chivo expiatorio de las proyecciones de su sombra.

La llamada oveja negra, por
ejemplo, constituye lo que en terapia familiar se denomina paciente identificado, el portador de la Sombra de toda la familia.

En The Scapegoat Complex, la psicoanalista Sylvia Brinton Pereira afirma que el adulto designado como chivo expiatorio suele ser aquel miembro de la familia más sensible a las corrientes emocionales inconscientes.

Este adulto fue precisamente el niño que percibió y sobrellevó la Sombra de toda la familia, El Ego en correspondencia a la identidad real del grupo familiar.

Debemos reconocer la objetividad arquetípica del mal como el espantoso semblante de una fuerza sagrada que no sólo contiene el crecimiento y la maduración sino que, también encierra destructividad y podredumbres, sólo entonces, podremos relacionarnos con nuestros semejantes considerándolos como víctimas, en lugar de hacerlo como «chivos expiatorio».

Las doctrinas infalibles no existen. Y nuestro sincero intento de descubrir la verdad sobre el mal en nuestras vidas sólo constituye una promesa de aumentar nuestra conciencia. Cada generación tiene sus propios
encuentros con el espectro aterrador del mal.

Nuestros hijos, nacidos en una época de dogmas simplistas de potencial destructivo desconocido hasta el momento, exigen y merecen de nosotros un planteamiento equilibrado y un lúcido conocimiento del mal.

En The Power and Innocence,, el psicólogo Rollo May, nos expone su idea de que la inocencia (a la que él denomina, pseudo- conciencia), constituye una defensa infantil contra la belleza terrenal de la que toma ejemplos, como esas piedras preciosas que brillan de forma inigualable.

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ALL OCLUSIVE/ ANY INCLUSIVE

Llegué al punto álgido de la tolerancia con los personajes del sistema educativo que, a través y su rol de actantes dinámicos, promueven el lenguaje inclusivo sin considerar obligatoriedad que conlleva su rol de educandos, con respecto a la responsabilidad, no solamente civil para con el educando, sino con la implicancia más sublime en derredor de la evolución procesual de la arquitectura de los puentes cognitivos que se establecen en el circuito neuronal psicolinguistico de los seres humanos, en general y sobre todo el de los aprendientes en etapa de crecimiento madurativo del aspecto cerebral cognitivo.

El lenguaje con sus complejidades etimológicas y se, es una de las principales aristas a través de las cuales el ser humano desarrolla el fortalecimiento de las estructuras cognitivas.

Sopena, el carácter inimputable que se le ha otorgado a gran franja los educadores, en el permisivo acto negligente respecto a los comportamientos pedagógicos en boga relacionados con las acciones baladíes de la moda inclusiva, que supedita los enseñantes bajo modo enseñanza que dejan de lado la integridad de los aprendientes, por el acto irrisorio poner en primer plano prácticas deliberadamente arbitrarias perjudicando a los menores a cargo.
En primer lugar, el lenguaje inclusivo, no tienen un fin relacionado con la real de la ruptura.

Lamentablemente, siquiera pueden considerar, que exponen de manera contradictoria sus falencias y su carácter hipócrita, desnudando su debilidad ante los aprendientes que rumiando y mascullando la estupidez del adulto irresponsable inaudito y déspota, sigue siendo víctima de generaciones irremediables.

Es ineludible, a través de los manifiestos que se concatenan con lexemas inclusivos, «el no decir a través del no decir». La ilegibilidad de los discursos y la imposibilidad de reproducir oralmente lo discursivo gráfico, es la prueba más contundente de la falacia más deleznable, que por insignificante es aún más deplorable.

Es tal la necesidad de manifestar una ruptura inexistente del patriarcado, tanta cinismo inaudito, que se ha malogrado el léxico en la maniobra más out desde tiempos remotos. ¿Hace falta montar un circo Disney para demostrar lo que no son, de modo que urden, y «dicen que conforman’ un conglomerado de vocablos inexistentes para solapar su imposibilidad y su negación a la ruptura.

Ruptura que solamente será posible, a través de la acción y jamás a través de la deformación de las prácticas discursivas.

La verdadera ruptura se relaciona con la generaciones procedentes, de las cuales están haciendo caso omiso, vituperando sus derechos con la enseñanza que se corresponda con sus necesidades procesales en el fortalecimiento de las cognitivas, entre otras.

La amabilidad la dejé de lado. La mala praxis debería de ser tan condenatoria en la medicina como la educación.

Nací docente por oficio y moriré docente yendo en contra de cualquier precepto que haya de perjudicar la salud física o psíquica de los menores.

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Tragarse el móvil

Leí una noticia vieja: «Un imigrante magrebí se traga un móvil en Roma y la policía lo salva». Es decir, qué la policía pasa por allí y ve a un tipo tirado por los suelos escupiendo sangre, rodeado de compatriotas, lo sube al coche, lo lleva al hospital, y allí le extraen un Nokia de la garganta.

Pues bien, me parece imposible que (aparte del hallazgo publicitario de Nokia) un ser humano, por muy alterado que esté, se pueda tragar un móvil. El periódico avanza la hipótesis de que el episodio se produjo durante un ajuste de cuentas entre traficantes y, por lo tanto, es más verosímil que el móvil haya sido introducido en la boca a la fuerza, no como delicatessen sino como castigo (quizás el castigado había llamado a alguien y no debía hacerlo).

La piedra en la boca es un ultraje de origen mafioso y se suele hundir en las fauces del cadáver de alguien que ha revelado secretos a extraños (hay una película de Giuseppe Ferrara con ese título (Il sasso in bocca), y no hay nada de sorprendente en que esa práctica haya pasado a otros grupos étnicos.

Ahora bien, esta vez no se trata de una piedra sino de un móvil, y esto me parece extremadamente simbólico; la nueva criminalidad ya no es rural; es urbana y tecnológica: es natural que los rituales mafiosos se <cyborgicen>. No solo eso, sino que hundirle a alguien el móvil en la boca es como si le metieran los testículos, es decir, lo más íntimo y personal que posee, el complemento natural de su corporeidad, extensión de la oreja, ojo y a menudo también del pene. Ahogar a alguien con su móvil es como estar ahogándolo con sus mismas viseras. Toma, te ha llegado un mensaje.

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El pharmakos

El pharmakos (en griego, φαρμακός)
Es un rito de purificación que se empleaba mucho en la Antigua Grecia. Para combatir una calamidad, una persona era escogida y arrastrada fuera de la ciudad, y a veces se la mataba. Esta víctima sacrificial, inocente en sí misma, era considerada un chivo expiatorio, cargada con todos los males de la ciudad. Su expulsión debía permitir purgar la ciudad del mal que la aquejaba, de donde la ambigüedad del término, que podía significar tanto «remedio» como «veneno».

El pharmakos ha sido objeto de estudio por parte de varios filósofos modernos. Jacques Derrida ha analizado en La pharmacie de Platon los significados opuestos del término. René Girard lo ha empleado como uno de los fundamentos de su teoría del chivo expiatorio en La violence et le sacré.

Pharmakós, en la religión griega, es un chivo expiatorio humano utilizado en ciertos rituales de Estado. En Atenas, por ejemplo, un hombre y una mujer considerados feos eran seleccionados cada año como chivos expiatorios. En el festival de la Thargelia en mayo o junio, eran festejados, conducidos por la ciudad, golpeados con ramas verdes y expulsados o asesinados con piedras. La práctica en Colofón, en la costa de Asia Menor (la parte de la Turquía moderna que se encuentra en Asia) fue descrita por el poeta Hipponax (fragmentos 5-11). Un hombre especialmente feo fue honrado por la comunidad con una fiesta de higos, sopa de cebada y queso. Luego fue azotado con ramas de higos, teniendo cuidado de ser golpeado siete veces en su falo, antes de ser expulsado de la ciudad. (Fuentes medievales dicen que la farmacopea colofónica fue quemada y sus cenizas esparcidas en el mar). La costumbre era librar al lugar anualmente de la mala suerte.

La práctica ateniense del ostracismo en el siglo V ha sido descrita como una forma racionalizada y democrática de la costumbre. La práctica bíblica de conducir el chivo expiatorio de la comunidad, descrita en Levítico 16, dio nombre a esta costumbre tan extendida, que el intelectual francés René Girard dijo que explicaba la base de todas las sociedades humanas».

— τραγωδία, -ας (ή). s. Canto del macho cabrío; canto religioso con que se acompañaba el sacrificio de un macho cabrío en las fiestas de Baco; canto o drama heroico; tragedia.

Otras etimologías complementarias

τράγος, -ου (ό). s. Macho cabrío; chivo. || Olor a macho cabrío. || Pubertad. || Lubricidad.||

τραγωδέω-ώ. v. (fut. τραγωδήσω). Cantar durante la inmolación de un macho cabrío en la fiesta de Baco. || Figurar en un coro de tragedia; desempeñar un papel. || Poner en escena una tragedia. || Obrar, vestirse, o hablar a la manera de los trágicos.

φάρμακον, -ου (το). s. Medicamento; droga. || Veneno. || Encanto, hechizo. || Remedio. || Color, tinte.

φαρμακοποσία, -ας (ή). s. Acción de tomar un medicamento; de beber un veneno.
Diccionario Griego Español. Dirigido por Florencio Sebastián Yarza, 1964. (p. 746-747 y p. 787

Los inicios del sacrificio de seres humanos data de tiempos inmemoriales, prácticamente desde que el ser humano empezó a cultivar la creencia en seres sobrenaturales, a los que debía sacrificar para adquirir, conservar, o redimir un bien que solo la divinidad está en capacidad de satisfacer. (Cfr. Caillois. El hombre y lo sagrado.

Este culto del sacrificio humano, comenzó durante una etapa determinada, y su declive sólo respecta en derredor al paso a otro tipo de sacrificios; por supuesto circunscribiendo este fenómeno a las ciudades-estado griegas y considerando que estamos hablando por ahora de sacrificios solamente en el contexto helénico.

Cabe señalar que hay varios tipos de sacrificios, pero en nuestro caso nos interesa solo uno de ellos, unos son cruentos, otros son llamados incruentos. Los cruentos implican a veces ritos de sangre, los incruentos no. En el caso que nos atañe, estamos hablando todo el tiempo de sacrificios cruentos, que pueden ser de vacunos, ovejas y cabras, así como de pichones y/o tórtolas. Por tanto, debemos descartar, de una vez, nuestra primera hipótesis señalada en estas definiciones, pues hemos conseguido otros elementos distintos de prueba. Estamos aproximándonos a lo que debemos clarificar a partir de ahora; pues no se trata aquí la cuestión, ni es de nuestro interés el sacrificio humano, ya suficientemente estudiado en todas o prácticamente todas las comunidades o sociedades del mundo. Ya no nos referiremos a él sino solamente para determinar su inicio en la literatura occidental. Podemos leer a continuación en la Odisea para rastrear los inicios en la literatura griega del ritual del sacrificio:

«Y entre ellos comenzó a hablar el de Gerenia, el caballero Néstor:

«Hijos míos, llevad a cabo rápidamente mi deseo para que antes que a los demás dioses propicie a Atenea, la que vino manifiestamente al abundante banquete en honor del dios. Vamos, que uno marche a la llanura a por una novilla de modo que llegue lo antes posible: que conduzca el boyero; que otro marche a la negra nave del valiente Telémaco y traiga a todos los compañeros dejando sólo dos; que otro ordene que se presente aquí Laerques, el que derrama el oro, para que se derrame oro en torno a los cuernos de la novilla. Los demás quedaos aquí reunidos y decid a las esclavas que dispongan un banquete dentro del ilustre palacio; que traigan asientos y leña alrededor y brillante agua».

Así habló, y al punto todos se apresuraron. Y llegó enseguida la novilla y llegaron los compañeros del valiente Telémaco de la equilibrada nave; y llegó el broncero llevando en sus manos las herramientas de bronce, perfección del arte: el yunque y el martillo y las bien labradas tenazas con las que trabajaba el oro. Y llegó Atenea para asistir a los sacrificios.

El anciano, el cabalgador de caballos, Néstor, le entregó oro a Laerques, y éste lo trabajó y derramó por los cuernos de la novilla para que la diosa se alegrara al ver la ofrenda. Y llevaron a la novilla por los cuernos Estratio y el divino Equefrón; una vasija adornada con flores y en la otra llevaba la cebada tostada dentro de una cesta. Y Trasímedes, el fuerte en la lucha, se presentó con una afilada hacha en la mano para herir a la novilla, y Perseo sostenía el vaso para la sangre.

El anciano, el cabalgador de caballos, Néstor, comenzó las abluciones y la esparsión de la cebada, el hijo de Néstor, el muy valiente Trasímedes, condujo a la novilla, se colocó cerca, y el hacha segó los tendones del cuello y debilitó la fuerza de la novilla. Y lanzaron el grito ritual las hijas y las nueras y la venerable esposa de Néstor, Eurídice, la mayor de las hijas de Clímeno.

Luego levantaron a la novilla de la tierra de anchos caminos, la sostuvieron y al punto la degolló Pisístrato, caudillo de guerreros.

Después de que la oscura sangre le salió a chorros y el aliento abandonó sus huesos, la descuartizaron enseguida, le cortaron las piernas según el rito, las cubrieron con grasa por ambos lados, haciéndolo en dos capas y pusieron sobre ellas la carne cruda.

Entonces el anciano las quemó sobre la leña y por encima vertió rojo vino mientras los jóvenes cerca de él sostenían en sus manos tenedores de cinco puntas.

Después de que las piernas se habían consumido por completo y que habían gustado las entrañas cortaron el resto en pequeños trozos, los ensartaron y los asaron sosteniendo los puntiagudos tenedores en sus manos.

Entre tanto, lavaba a Telémaco la linda Policasta, la más joven hija de Néstor, el hijo de Neleo. Después que lo hubo lavado y ungido con aceite le rodeó el cuerpo con una túnica y un manto. Salió Telémaco del baño, su cuerpo semejante a los inmortales, y fue a sentarse al lado de Néstor, pastor de su pueblo.

Luego que la parte superior de la carne estuvo asada, la sacaron y se sentaron a comer, y unos jóvenes nobles se levantaron para escanciar el vino en copas de oro».

de concebir en el muslo del Gran Padre Zeus sino que al igual que Pan, tiene una conexión con las ninfas que, en el caso de Dionisos se llaman bacantes y en el caso de Pan se llaman simplemente ninfas. Se cuenta que Dionisos fue criado por Sileno, que:

«Era un dios campestre hijo de Hermes o Pan y de una ninfa o Gea», según las diferentes versiones. Indistintamente la versión que se utilice aquí, existe una relación simbólica de parentesco entre los dos dioses implicados; o sea, Dionisos y Pan.

Finalmente, existe una similitud en la forma como la doctrina cristiana fue asimilada en los primeros años de la cristiandad y cómo fue decayendo el fervor en los adoradores de Pan y Dionisos. Recordemos un poco que al principio el pensamiento de Jesús fue censurado por la mayoría, aun cuando los milagros hechos por él nos hablaban de su divinidad. Mientras que el chivo expiatorio fue en el siglo V a.C. un macho cabrío o un novillo, más adelante en tiempos del Mesías, Jesucristo fue quien lo encarnó. Con la figura de Redentor se fundieron la antigua teoría religiosa judía y el revolucionario pensamiento del Señor Jesucristo, enviado divino por excelencia.. Lo que ocurrió fue un cambio del objeto en el que recaían los males cometidos por el pueblo. Por ejemplo, según la mitología: «Se dice que Orfeo introdujo la expiación de los crímenes y el culto de Baco». (Dioses y héroes de la mitología. Edicomunicación. Barcelona, 1996).

Del culto de Baco o de Dioniso Baquio es que sucede un hecho bien conocido. Se da un sincretismo o asimilación entre los antiguos rituales órficos, báquicos y pánicos con la incipiente promesa cristiana. La figura del diablo va a ser representada desde entonces como un macho cabrío, cornudo y con la corporalidad de los antiguos dioses grecorromanos. Como hubo para los griegos un dios Pan, así también para los romanos Fauno y otras deidades campestres. Pero retomando un poco lo dicho anteriormente hubo un tiempo en que se prohibió el culto a Dionisos así como durante buena parte de nuestra historia lo fue el cristianismo. Pero no hay duda al respecto, los dos cultos arrastraron masas ingentes de personas. Asimismo, los dos se asemejan por empezar con pocos adoradores.

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Chivo Expiatorio: Vox Populi


Es un proceso social muy común en el mundo en que vivimos. Incluso, es probable que tú hayas sido alguna vez ese chico expiatorio. Para empezar, vayamos al origen de esta curiosa pareja de palabras.

Este término tiene su origen en un rito religioso que se hacía antiguamente. En primer lugar se elegía al azar un macho cabrío y posteriormente se transferían sobre él todos los pecados del pueblo. Pecados que necesitaban ser expiados, purificados o reparados.

“Si hay un problema y te dedicas a buscar culpables, no encontrarás la solución”

Este era un ritual mágico que pretendía descargar todo el mal sobre un mismo animal. Estaba cargado de simbolismo. Pues es la necesidad que tenía el ser humano de expiar sus culpas la que le llevaba a buscar a un culpable y a castigarlo.



El chivo expiatorio: el ser sobre el que transferimos todas las culpas.

Los pecados del pueblo se transferían simbólicamente a esta inocente criatura. El mal se condesaba en un mismo ser. Es algo así como una caja de Pandora, donde colocar todo el mal del mundo en un mismo lugar. Esto nos da una tranquilidad simbólica que calma el sentimiento de culpa que tenemos por todo el daño cometido.

Estos actos podían ser muy violentos, acabando con la vida del animal. La agresividad y la ira se encarnaban en este acto. De alguna manera es como si el mal necesitara de una descarga de violencia para poder ser saciado, calmado, expiado.

Hoy día utilizamos este término cuando elegimos a una persona como blanco de nuestra ira. Ira que nada tiene que ver con esa persona. Ira que tiene su origen en uno mismo. Es una ira desplazada. Desplazamos nuestra agresividad de un origen a otro distinto. Este desplazamiento se puede ver con mucha frecuencia en grupos de iguales.

Descargar la agresividad propia sobre otro es un ejercicio injusto. Grupos en los que cuando hay una mínima incertidumbre, o asunto aún no resuelto, o desconocimiento sobre el proceder de una situación, eligen a una persona como blanco de toda la frustración. Lo verás en ambientes de trabajo, o en algunos grupos de amigos, o en las clases de los colegios. Incluso lo verás en ti mismo después de que la tormenta haya pasado.

Uno acaba cargando con las culpas de los demás, sin merecerlo. Uno es puesto (y muchas veces también expuesto) como diana de todos los males ajenos a él. La persecución de este chivo expiatorio libera a la persona de una angustiosa sensación opresiva de enfado consigo mismo. Le proporciona una gratificación inefable que aparece como consecuencia de la descarga de la agresividad sobre otro que no es uno mismo.

¿Resulta fácil no? Colocar nuestra miseria en otro

Me desentiendo. Me lavo las manos. Todos hacen lo mismo. No debo dudar de la maldad de mis actos si “el resto” actúa igual que yo. Me siento respaldado. Mi miseria es compartida también por los demás. Me tapo los ojos con la ceguera voluntaria. ¡Él se lo merece!

En muchas ocasiones el chivo expiatorio asumirá su rol y no lo cuestionará. “Yo soy el que ha de cargar con las culpas de los demás. Es lo lógico, he de ser yo.” Esto lo podemos ver en muchas familias, donde es el mismo miembro de la familia el que carga con toda la ansiedad y la agresividad de los demás.

Una especie de sumisión masoquista que en muchas ocasiones tiene un sentido más allá de lo que podemos observar desde la superficie. Por tanto es importante plantearse si estamos haciendo esto. Hemos de plantearnos si nuestra frustración y nuestra agresividad acumulada la estamos desplazando sobre otra persona. Sobre una persona inocente que nada tiene que ver con el origen de nuestro mal.

Hacerse cargo de la ira, de la incertidumbre, de la rabia personal es un paso de madurez en nuestro crecimiento. “No te echo las culpas a ti, sino que asumo mi culpa, y en vez de proyectarla sobre ti, me haré cargo de ella para expiarla”. Sin duda todo un acto de valentía y madurez que de alguna manera es imprescindible aprender.

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La Brujería y la Caza de Brujas en los siglos XVI y XVII:



En todas las sociedades que creen en la brujería los magos son considerados individuos con poderes extraordinarios que les permiten realizar actos considerados malvados (maleficia), y cuya efectividad se explica más por sus características mágicas que por aquellas propiamente religiosas. Esta es la magia negra, porque dichos actos conducen a propósitos nocivos, no benéficos; su objetivo es producir daños, enfermedades, pobreza, o cualquier otro infortunio, por lo tanto, se oponen a los actos que realiza la magia blanca cuyo objetivo es proporcionar bienestar.


Antes que absoluta, esta distinción es más bien relativa, en especial cuando el mago (o brujo, según el punto de vista) daña a alguien con el fin de protegerse o cuando cura a alguna persona traspasando la enfermedad a otra; esto se ve bien reflejado especialmente en la magia amatoria, que puede ser nociva o benéfica según la circunstancia; por ejemplo, si una poción de amor da como resultado un adulterio, será nociva, pero si por al contrario la misma poción reúne a una pareja en problemas, será considerada benéfica.

La brujería y la caza de brujasde sistema moral, que católicos y protestantes adoptaron en el momento de la Reforma, transformó el delito de Brujería, la que cambiaría su consideración de maleficium por la de adoración al demonio. Puede remontarse el origen de tal cambio, a las influyentes opiniones del teólogo tardomedieval Jean Gerson, que fue el principal responsable de la decisión tomada en 1398 por la Facultad de Teología de la Universidad de París, según lacual todos los magos, tanto benéficos como maléficos, eran culpables de idolatría.

El Pacto con el demonio

La idea central del concepto acumulativo de brujería es la creencia de que las brujas establecían pacto con el diablo. Este pacto no sólo suministró la base de la definición legal del delito de brujería, sino que sirvió a sí mismo como vínculo principal entre la práctica de la magia nociva y el supuesto culto al demonio. “La bruja era, en el sentido más amplio del término, —dice Brian Levack— una maga nociva y una adoradora del diablo y el pacto era el medio más claro para relacionar ambas formas de actividad”
Esta idea puede encontrarse en los escritos de San Agustín, pero no se difundió en Europa hasta el siglo IX, cuando se tradujeron al latín diversas leyendas referidas a estos contratos. Consistían estos en un acuerdo similar a un contrato legal según el cual el diablo proporcionaba salud o alguna otra forma de poder terrenal a su contraparte humana, a cambio de servicios y, por supuesto, la propiedad del alma del contratante humano tras la muerte. La condena de este tipo de magia fue obra sobre todo de los teólogos escolásticos.

Al condenar tales prácticas establecían que el mago impartía órdenes al demonio, y que éste no proporcionaba sus servicios sin pedir algo a cambio. La conclusión de la escolástica dedujo que la totalidad de los magos establecía pactos con el diablo, y que siempre debía ser condenado porque este pacto ofrecido al diablo le quitaba la obediencia que sólo se le debía a Dios: el mago era, por lo tanto, hereje, pues negaba a Dios, y más aún, era un apóstata, pues renunciaba a su fe cristiana al adorar al demonio o servirlo de alguna manera. Lo novedoso de esta aseveración fue poner acento en el pacto como razón de la herejía y, obviamente, la condena general de toda magia ritual por tal motivo. Esto trajo una doble consecuencia en el desarrollo de las creencias; en primer término, al condenar cualquier magia ritual como herejía, podía fácilmente extenderse dicha condena a otros tipos de magia que no interesaban a los escolásticos, por ejemplo, los maleficios simples realizados por campesinos. Según la opinión de los teólogos, también en dichos actos habría ciertas formas de acuerdo o pacto con el diablo, pues sólo él provocaba efectos mágicos sobre la naturaleza creada, que los campesinos estaban obligados a retribuir entregando algo a cambio.

En segundo término, la calificación de los magos como herejes y apóstatas los hizo culpables de todos los cargos atribuidos en la baja Edad Media a los herejes, por su conducta depravada y antihumana. Extendido el delito de herejía a un ámbito nuevo, como hemos visto, ahora los magos o hechiceros eran considerados herejes pudiendo ser perseguidos como tales por los inquisidores papales.



La brujería y la caza de brujastentó al mismo Cristo en el desierto, sino que se convirtió en el poderoso oponente de la cristiandad, incitando a los hombres a alejarse de Dios y rechazar sus doctrinas. Surgió, por lo tanto, un conflicto, una lucha titánica entre el reino de Cristo y el de Satanás, conflicto que continuaría hasta el Segundo Advenimiento predicho en el Apocalipsis.

A medida que el cristianismo se propagaba fue natural que los Padres de la Iglesia atribuyesen a Satanás las religiones paganas y judías. Una de las tácticas más eficaces de la Iglesia con los conversos que seguían adorando dioses paganos, fue la de demonizarlos, es decir, asegurar que tales dioses eran en realidad demonios o Satanás en
persona. Tanto arraigo tuvo esta creencia que los cristianos comenzaron a pintar al Demonio tal como los paganos representaban a sus dioses, por ejemplo la barba de chivo, las pezuñas partidas, los cuernos, la piel arrugada, la desnudez, y la forma semi-animal hace referencia directa al dios grecorromano Pan, como a Cernuno, dios Celta, mientras que los senos de mujer de algunas representaciones procedían de la diosa de la fertilidad Diana. Hay que aclarar que estas imágenes de las confesiones de las brujas (extraídas de los archivos inquisitoriales), procedían con seguridad de las descripciones que el inquisidor o el juez sugerían durante el tormento, por lo tanto no son del todo objetivas, y más bien reflejan la opinión del inquisidor, es decir, la idea cristiana del demonio adorado como dios por la bruja.Aunque corrientemente se le denominaba Satanás, había otras formas de llamarlo, por ejemplo Lucifer, palabra latina que significa estrella de la mañana y que los escritores patrísticos asignaron al gran arcángel que se rebeló contra Dios y fue expulsado del cielo al infierno; este nombre no aparece en la Biblia, por tanto, paso a ser un nombre que podía utilizarse para designar a Satanás antes de la caída.Además de otros títulos como Príncipe de las Tinieblas, Príncipe de este Mundo o simplemente demonio, los cristianos de la Edad Media y el mundo moderno creían en la existencia de un gran número de diablos, demonios o espíritus malvados que ayudaban a
Satanás en su obra del mal, tentación o destrucción. A pesar de la gran cantidad de poderes que se le atribuían al diablo (provocar ilusiones, posesión de cuerpos humanos y animales, volar, etc.), según el punto de vista escolástico, no poseía ni remotamente un poder ilimitado sobre el mundo físico. No tenía la facultad de cambiar la sustancia de las cosas o realizar milagros, tampoco podía crear
ninguna forma de vida nueva; sólo podía operar con el universo creado por Dios: hiciera lo que hiciese, el demonio obraba por permiso explícito de Dios. Declarar que el Diablo se asemejaba en alguna manera a Dios, era una herejía que los especialistas llamaron, después, dualismo.Durante el siglo XV, cuando el poder del demonio parecía ir en aumento y comenzaban los primeros juicios por brujería, la figura del diablo comenzó a experimentar una significativa transformación. A lo largo de la Edad Media, el diablo había sido descrito
como el enemigo de Cristo, maestro del odio y del no-amor; ahora se presentaba cada vez más como la contrafigura de Dios Padre, principio y objeto de idolatría y falsa religión.

Una de las fuentes de esta transformación fue la insistencia de los teólogos escolásticos en proponer como fundamento de la ética cristiana los Diez Mandamientos en vez de los Siete
Pecados Capitales. El primero de los mandamientos prohíbe adorar dioses falsos, transgresión no comprendida fácilmente bajo los Siete Pecados Capitales; esto es fundamental ya que la mayor de la atención era dada entonces a este nuevo tipo de suceso.

El gran historiador de la Inquisición, Henry Charles Lea, separa claramente la
hechicería de la brujería: “La brujería es la culminación de la hechicería, y sin embargo no son lo mismo. Ya no se trata de un pacto con el demonio, expreso ni tácito, para obtener ciertos resultados, esperando lavarse el pecado en el confesionario y burlando así al diablo. La bruja ha abandonado el cristianismo, ha renunciado a su bautismo, rinde culto a Satanás como a su dios, se ha entregado a él en cuerpo y alma, y existe ya solo para ser su instrumento de hacer el mal”

Tanto si es maléfica como benéfica, la magia puede dividirse en escalas: por un lado la alta magia, que ha de ser considerada un “arte” complejo y teórico que requiere un cierto grado de educación, donde se agrupan la alquimia y la adivinación, con sus variantes y métodos, tales como la Astrología, la Necromancia, la Escapulomancia, la Dactilomancia, la Oneiroscopia. En el otro lado de la escala, magia baja requiere una casi nula educación formal, y se puede aprender por transmisión oral o experimentación individual; generalmente adopta la forma de encantamientos y ensalmos sencillos de “casi todos los maleficios atribuidos a las brujas, sobre todo en la Edad Moderna entran dentro de esta categoría, tanto porque la inmensa mayoría de los brujos y brujas procedía de los estratos bajos de la sociedad”

Todos estos elementos teóricos del concepto brujería se fueron conjugando a través del tiempo en conjunto con otros elementos nacidos en el medievo, para ir creando, hacia comienzos de la Edad Moderna, el escenario perfecto para que se produjese el gran acontecimiento en la historia de la brujería: La gran caza de brujas de los siglos XVI y XVII.Para llegar a esto tuvieron que ocurrir diversos cambios en la mentalidad bajo-medieval.

Concepto acumulativo de brujería:
A finales del siglo XVI la mayoría de los europeos cultos creía en las brujas, específicamente creían que ellas pactaban explícita y directamente con el diablo. Este pacto no sólo les otorgaba el poder de realizar maleficios, sino que también las iniciaba en el servicio al demonio. Comúnmente se creía que en esta ceremonia la bruja accedía al rechazo de su fe cristiana, que solía simbolizarse con acciones sacrilegas —pisotear la cruz—, para luego proceder a un nuevo bautismo por el demonio. Además, en esta ceremonia el iniciado
rendía homenaje al diablo inclinándose ante él o besándole el trasero, al tiempo que, como signo de su lealtad al nuevo discípulo, el demonio grababa en el cuerpo de la bruja una marca distintiva. Enseguida le daba instrucciones para la realización de actos maléficos, suministrándole, si fuese necesario, pociones, ungüentos e imágenes para practicar su arte. Una segunda creencia generalizada era que las brujas, tras haber concluido el pacto, se reunían periódicamente con otras para realizar una serie de ritos obscenos, blasfemos y atroces. En estas reuniones o aquelarres se acostumbraba sacrificar niños al diablo y banquetear con los cuerpos, con el demonio y otras brujas. Inherente a esta creencia, es que las brujas se servían del poder del demo)nio para volar por el aire y así llegar a las reuniones que se celebraban en lugares, con frecuencia, ubicados a considerable distancia de sus hogares. Estas creencias eran casi exclusivas de las clases letradas y de sus dirigentes, pero no del pueblo, obviamente, iletrado. De hecho, su formulación tal cual la conocemos fue obra de teólogos, filósofos y abogados, y las personas que las aceptaron eran jueces, clérigos, magistrados y señores. Las clases iletradas sólo obtenían información limitada de las actividades brujeriles, a través de la lectura pública de las acusaciones contra ellas en el momento de su ejecución, y también por los esfuerzos deliberados de las autoridades para instruir a la población en estos asuntos durante una situación de caza de brujas. Una vez expuestas las ideas, el pueblo no tenía reparos en
aceptarlas. En su gran mayoría analfabeto, el pueblo no estaba en condiciones de intelectualizar sobre ellas, ni podía entender del todo las complejas teorías de los demonólogos. Con actitudes contradictorias, éstos sentían, por un lado, vivo interés por la brujería, pero por otro, miedo a ella por la capacidad que podía adquirir la bruja para causar daño por medios ocultos, y no en su relación con el demonio. Aunque estas teorías probablemente causaron terror en las clases bajas, su interés primordial siguió refiriéndose a la magia más que al demonismo de las brujas.


La gran caza de brujas no pudo producirse hasta que los miembros de las elites dirigentes de los países de Europa, en especial los de la maquinaria judicial, se convencieran de su existencia y de su peligro. Fue necesario que la clase dirigente creyese que este delito era de la máxima magnitud, al saber que el gran número de las brujas rechazaba por completo la fe, poniendo en serio peligro la civilización cristiana.
Su práctica, realizada en gran escala, ponía en peligro el orden establecido, puesto que se pensaba que magos y brujas “pertenecían a una secta organizada y conspiratoria de adoradores del demonio”

El demonio

La concepción misma que se tuvo del diablo cambió visiblemente durante la Edad Media; a lo largo de ésta solía recibir el nombre de Satanás, denominación que significa el enemigo y que aparece en la Biblia. En el Antiguo Testamento, Satanás no figura como personaje importante porque al ser el judaísmo una religión monoteísta, se atribuyó el origen de toda la creación y administración del universo al único Dios verdadero, Yavé, cualquier acontecimiento o realidad tanto del bien como el mal era responsabilidad suya. En el Nuevo Testamento adquirió una preeminencia mucho mayor.

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LA BELLEZA (segunda parte)

Lo que se dispone en derredor nuestro nos con conmueve.
Las imágenes cromáticas, los aromas, las imágenes cinestésica. Los índices que no se van a la retrospectiva. ¿Lo bello? ¿Es bello persé?

Feedback. ¿Devolución? Negativo, no me devuelve.

La obligatoriedad de valorar las cosas como verdaderas o falsas; malas o buenas; bellas o feas.
Sin embargo, las cosas también se nos presentan inapelables. Ah… Menudo regalo para el artista son las cosas. Se nos presentan constante e instantáneamente, y nos obligan a salir del lienzo. Así, las cosas, nos han regalado la tragedia, la comedia

Un desafío constante de nuevos abordajes. De salida, de caída; y no se la caída libre y del tiro vertical tan exacto de la física… Caída en picada. Vértigo. Todo lo esto dentro de los parámetros del mundo ordenado. Orden dónde la belleza era un valor claro. Determinado
Indiscutible.

Miremos desde el presente. Todo un mundo fragmentado, disociado, heterogéneo, híbrido, transformando. También el concepto de lo bello se ha transformado.

Cómo dice Virus «
hay que salir del agujero interior.
Largar la piña en otra dirección.
No hace falta ser un ser superior.
Poner el cuerpo y el bocho en acción»

¿Qué es la belleza?

Como cuestión filosófica se original problema de la objetividad con respecto a la belleza: esa línea rompe el horizonte. «Un horizonte de perros ladra muy lejos del río» Lorca García

Para todo análisis o reflexión que necesario ubicar de concepto. ¿Es la belleza una cosa? ¿es un sustantivo abstracto? A priori.
¿Pero es objetiva o subjetiva? Conmovedora. Movilizante, es equilibrada. Nuestro tiempo le suma otra problemática a la belleza que deja de tener que ver con la armonía y el concepto, y se vuelve,en una sociedad hipercomsumista en un criterio estructural.
El mundo de hoy exige belleza.— ¡Qué hermosa! Mírala. — No le gusta… — Qué nabo, virgocho.

En el arte clásico griego, como en toda expresión artística, las formas se asocian a la manera de entender el mundo y la vida. Este se trasladó a formas artísticas con los principios de armonía, perfección y belleza. Justamente, uno de los rasgos que define ésta época es la exploración de un mayor conocimiento de la anatomía humana en su máxima expresión. A través de esta búsqueda, se manifestaron cánones de belleza determinados que comprendían proporciones ideales para la representación perfecta del ser humano dentro del imaginario del arte griego. Consecuentemente la belleza siempre estuvo ligado a la armonía.

Pero si la belleza se puede medir objetivamente ¿porqué el hombre no la pueden medir? Claramente, en cada contexto, existe la concepción de un concepto de belleza mayoritario, que no depende de cada uno. Entendemos concepto de belleza depende de cada cultura. Relativismo empírico.



La diferencia entre belleza natural y belleza artificial es bastante ambigua. Podríamos teorizar respecto de la intención en la producción de belleza para la contemplación. Y, a través del placer estético que ingresa en el ámbito del arte .

Dos definiciones:

1- El arte (del latín ars, artis, y este calco del griego τέχνη téchnē) es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones y, en general, una visión del mundo.
2- El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones … para expresar una visión sensible acerca del mundo real.

El origen del arte se relaciona con el placer estético y sus manifestaciones artísticas de uniformidad perfeccionista. Pero también es cierto que a partir del siglo XX las vanguardias vienen para desestructurar ambas definiciones de arte, canta la de la realidad como la del placer estético. Los movimientos vanguardistas propone que cada acto cotidiano se torne más bello para resignificar nuestra existencia. Son un manifiesto que nos di que hay que hacer nuestra vida cotidiana un acto creativo permanente.
La transformación de nuestra la cotidianidad.
El vanguardismo lleva un extremo las ideaciones de rupturas sociales. Arrastrado por la indignación de una sociedad que cada vez se volvía más gris.


Salirse de de los museos rompe y salir al exterior de las instituciones que cumplen la función de elitizar el producto artístico. Desdibujando este ícono, el gesto que propuso la vanguardia dio como resultante un arte que se aleja y, además reserva a la belleza a unos pocos artistas especializados

¿Cómo emprender el embellecimiento de la vida cotidiana? O bien sumarse al mercantilismo y ser adeptos a la parafernalia propuesta para la belleza artificial y en marcha de la conquista. Esto pareciera reducirse a comprarnos ropa, accesorios, ir a la peluquería, etc.
Embellecer nuestra vida cotidiana se devalúa en estar pendientes de la estética se la imagen.
Nietzsche sostienen que la manera de embellecer nuestra vida cotidiana supone un ejercicio de creatividad permanente.

Nietzsche sostienen que una estética de la existencia supone un ejercicio de creatividad permanente. ¿Qué es lo que nos exige el artista? Que comprendamos,o que dejemos de ser.

«Estética» proviene del griego «aisthesis» y quiere decir «sensibilidad«. Es un término ligado a la percepción de la belleza. De «estética»se deriva «esteticismo», que es algo así como la primacía de lo bello, o que la belleza tenga más importancia que cualquier otra cosa.

Una figura representativa del esteticismo
es el dandy. Figura que Baudelaire describió magistralmente en el siglo XIX. El dandy es un seductor. Pero alguien que hace de la seducción no un medio, sino un fin en sí mismo. De este modo,el esteticismo puede implicar el consumo superficial de la belleza industrial del mercado. Pero también puede implicar todo lo contrario. Hay un esteticismo que pretende liberar la belleza de sus encorsetamientos. Postulando la figura de un dandy bien preocupado por la creación permanente de sí mismo. O como se decía en épocas de Baudelaire: «La mejor obra de artepara un artista es su propia vida».

Pero ¿es cierto que todo se ha estetizado?

¿Por qué, en estos tiempos,podemos llegar a confundir cualquier cosa con una obra de arte?
Hoy la estética desborda sus áreas tradicionales e inunda todo. Todo se encuentra estetizado. La política, la religión,la economía, la educación. Que el valor más importante de una clase en un colegio sea que no aburra, o que un político busque, antes que nada, caer bien, eso es estetización.

La estetización general de la existencia convierte cualquier acción humana en un acto estético. El mercado se transforma en un gran productor de belleza. Seduce para vender. Pero si todo es bello y se produce belleza todo el tiempo, si todas las cosasque nos rodean intentan generarnos una experiencia estética, ¿qué queda del arte?¿Queda arte?

Digamos primero que sí. Queda arte, pero no en su forma tradicional.

El arte se transforma gracias a la tecnología, que permite reproducir de forma infinita. La multiplicidad de la forma. La fragmentación.

Walter Benjamín teorizó sobre el tema de la reproductibilidad en el arte. Sostenía que el arte se modifica, por un lado, porque se socializa, y se vuelve más accesible para todos, perdiendo, por eso,su aura original. Sin embargo, la reproductibilidad permite nuevas formas de manifestación estética. Hace posible, gracias a la intervención tecnológica, modos de expresión, como el cine, que antes eran imposibles.
Y así como hoy podemos escuchar música en diferentes artefactos, en nuestro hogar o en el auto, podemos también poseer la copia de cualquier obra de arte. Sea en forma física, o sea en forma virtual.
Pero ¿es la misma obra? ¿Gana o pierde la Gioconda?

Si bien la reproductibilidad técnica incorpora grandes sectores sociales al mundo del arte, el arte se vuelve mercancía. Y entonces los criterios de producción artística no van a diferir de cualquier criterio de producción de mercancías.

Esta industrialización del arte genera el kitsch, ya que el mercado busca instalar sus productos del modo más eficiente. El kitsch eleva la condición de estético a cualquier cosa. Pero, fundamentalmente, permite la apropiación estética de cualquier objeto por cualquier persona. O mejor dicho, por cualquier consumidor. Por eso hay como una sensación de ironía permanente, como si nadie se tomara nada demasiado en serio, y jugara, trasgrediéndolo todo.

También es cierto que el espíritu de la vanguardia parece desaparecer como manifiesto político y permanecercomo apuesta estética.

En la idea de posvanguardia,el rupturismo se mantiene, pero, desprovisto de intención utópica, se vuelve un mero ejercicio lúdico.

En un mundo estetizado,el artista de posvanguardia es un experimentalista. Alguien que juega y experimenta con las estéticas, pero vaciadas de contenido ideológico.

Entonces de la belleza ¿qué queda?. Es cierto, por un lado,con la estetización de la existencia parece haberse vuelto más superficial, más funcional a la sociedad de consumo. Pero también es cierto que, por otro lado, hay nuevas posibilidades para reinventar la vida de manera más creativa.

Pero el problema sigue siendo el de siempre. ¿Qué pasa con los que se quedan afuera? El arte, en una época, quiso transformar la realidad. Quiso cambiar al mundo. Hoy se ha vuelto más difícil.

Les dejo un recado: «Cuando todos se convierte en mercancía, solo hay dos maneras de resistir: desde la gratuidad o desde el ridículo«.

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DEL ABSURDO TRÁGICO

De aquí el absurdo trágico y lo trágicamente absurdo. (Palabras de Javier en el capítulo de los Simpsons » «eres una bala perdida Homero», «El absurdo trágico; lo trágicamente absurdo»; «Ya sabes cómo soy, Marge (…), Y los Homosexuales locas, locas… ; «Sí, y no es gripe gorditooo.»

Uno tiene la certeza de que algún día va a palmar, pero vive olvidándose de eso.
Si uno tuviera presente todo el tiempo que cualquier día se muere, no pagaría expensas, impuestos. No se adaptaría a compartir tanto tiempo con pelotudos en el trabajo. Tampoco gastaría tanta esperanza de vida en internet; gracias a lo cual, pasamos más tiempo con la mano arriba del mouse que sobre un órgano sexual.

Un órgano sexual, una lengua, una teta, un aliento, (excluidos: inconvenientes en los que intervenga algún tipo de halitosis).

Lo que queda <outside> del campo de lo inanimado persé, lo personificado. Esos, otrora sensoriales. Los órganos sexuales, cuyos atributos intrínsecos, en especial por la temperatura, la dinámica natural de lo biótico, los fluidos. Dedicábanse, antaño, a la caza y a la pesca de las -feromonas. Cosas que sabemos que son más atractivas que un MOUSE marca GENIUS…
¡

Aunqueeee!: con una teta, o con un órgano sexual no se puede mover una flechita, cliquear y poner me gusta, me gusta, me gusta, me gusta…

Cuando en realidad lo que te GUSTA es
.. ¡LO que te gusta es la chota, la almeja!

Pero preferís solicitar amistad amistad y encorazonar una foto, y poner ay,.uhhhh, woww, off, ufff, buee, shhh, pst… Antes que garchar, o hacer cualquiera de los desastres que harías, si te dieses cuenta que cualquier día de estos ¡¡¡ te vas a MORIR…!!!

El tiempo es un psicópata que nos vas convirtiendo lentamente en lo que más odiamos…

Ojo CHE’ S: NO ELUCUBREMOS con un año que no sea MÁS Y MEJOR, por buen augurio o mala suerte o Cometa Halley…

Empecemos a accionar el órgano vomeronasal y dejar de copular aleatoriamente cagando la trascendencia de la humanidad…

Sea menester… A arrimarse al felpudo, a sacarle brillo al «panqueque con casquito de bombero».

Diego Capusotto foto alusiva que venía a cuento…
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EL ORIGEN DEL AMOR Y DEL ODIO A NIVEL DEL SUJETO



Teoría objetal del amor del desarrollo temprano.

En la esfera del sujeto, el amor tendría su origen en el ámbito del narcisismo primario, el cual es un movimiento pulsional que emerge desde el nacimiento, o incluso antes, y que engloba tanto al sujeto como a su ambiente. Para estas etapas tempranas, el objeto se puede definir como aquello por lo quey en tomo a lo que un sujeto
organiza su psiquismo ontogenéticamente.

A lo largo de la organización del psiquismo y de la vida del sujeto, las …catexias y contracatexias narcisistas y objetalcs originan diferentes equilibrios económicos, que caracterizan en cada momento la estructura psíquica del individuo. El juego de las catexias y las contracatexias induce, a nivel de los comportamientos y las vivencias conscientes, unos modos de ordenación llamados «formaciones reactivas», y un ejemplo perfectamente ilustrativo es el de la desgana que sustituye al apetito y al deseo … (Kestemberg, 1976:263).

Desde una perspectiva ontogenética, el psiquismo se caracteriza por un estado de dependencia vital del recién nacido respecto a su ambiente, y por la confusión del lactante entre lo que le viene de afuera y lo que proviene del interior. Por lo tanto, es a nivel de su cuerpo donde se organizan las actividades de sus instintos en sus modalidades psíquicas. Aunque el ambiente exista antes que el individuo, para que este llegue a reconocerlo, debe antes percibirlo.

Igual pasará con la madre, esta no existirá hasta el momento en que pueda percibirla fuera de sí mismo. En el instante en el que puede emerger del mundo cerrado de los estímulos endógenos, podrá reconocerse también a sí mismo como diferente en relación con lo que le rodea. Las imagos serán, entonces, las primeras representaciones de gratificación y de frustración. Y será aquí, durante cierto tiempo, donde niños y niñas organizarán sus fantasías inconscientes. Solo tardíamente, según lo dice Kesternberg (1976:266), en el transcurso de los primeros meses de la vida, es que se organizarán las relaciones objetales, surgiendo como entidades separadas el ambiente, por un lado; y el sujeto, por el otro. Este proceso solo es posible si el menor en crecimiento recibe por parte de su madre, una mezcla de tutela y de paulatino adiestramiento en el abandono, y que finalmente producirá un sólido aguerrimiento frente a la soledad. Este amor primigenio es fundamentalmente el deseo y la esperanza de ser amado, y cuando ha sido satisfecho durante esta primera etapa del desarrollo psicosexual, permite la construcción de la mismidad y activa la llamada «zona de tres» (o dimensión edipal).

Para Jeammet (1989: 122), amar es desear poseer el objeto y como nunca se puede conseguir de forma total, a lo largo del desarrollo se llega a descubrir como solución la de intentar ser el objeto amado, para así poder llevarlo dentro de sí mismo, aunque sin perder la propia identidad.

La capacidad normal de enamorarse, y de permanecer enamorado, requiere, por consiguiente, de que se hayan cumplido dos etapas principales del desarrollo: una primera etapa, en la cual la capacidad temprana de estimulación de las zonas erógenas (sobre todo orales y cutáneas), se integre con la ulterior capacidad de establecer relaciones objetales totales; y una segunda etapa, en la que el goce
genital pleno incorpora el anterior erotismo de la superficie corporal en el contexto de una relación objetal total, incluyendo una identificación sexual complementaria (Kernberg, 1988: 153).

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DON GATO Y SU PANDILLA

Curiosidades y secretos de Don Gato y su pandilla: del fracaso rotundo en los Estados Unidos al éxito en Latinoamérica. La serie animada de Hanna -Barbera llegó a la pantalla de la cadena ABC en 1961, en horario central, para reemplazar a Los Picapiedras. Por su baja audiencia solo se emitieron 30 episodios

Don Gato y su pandilla.

Cada mañana era una oportunidad nueva para Don Gato. Salía el sol y ya asomaba sus bigotes por los callejones de los barrios bajos de Manhattan, listo para realizar algún excéntrico proyecto que lo sacara del basurero y lo llevara a codearse con las personalidades más destacadas de Nueva York. Porque en el fondo él era un un gato top, tal como indicaba su nombre en el idioma original de la serie: Top Cat.

Bastaba con hacer sonar las tapas de los cestos de basura donde dormía para que inmediatamente se apersonara su pandilla felina y callejera: Benito Bodoque, Cucho, Panza, Espanto y Demóstenes. El plan se ponía en marcha, siempre comandado por Don Gato, indiscutido líder carismático, hasta que se topaban con el Oficial Matute, quien con mucha torpeza intentaba evitar que lograran su cometido.

Don Gato y su pandilla, creación de los estudios de animación Hanna-Barbera, llegó a la pantalla de la cadena ABC en 1961 en horario estelar, con el objetivo de repetir los números de audiencia de otros éxitos como Los Supersónicos, Los Picapiedras y El Oso Yogui. Sin embargo, fue un fracaso desde su estreno y lo sacaron del aire después de tan solo 30 episodios. El éxito llegó después, en Latinoamérica, con un destacado trabajo de doblaje.

Desde las características de sus personajes hasta la representación de la policía de Manhattan, pasando por el rol femenino y los motivos del rechazo que generó en los Estados Unidos, vale un recorrido por las principales curiosidades de esta serie animada que rompió con los moldes de la época.



Gran estreno, rápido final


La memorable presentación de Don Gato y su pandilla: si bien suelen ser considerados un producto infantil, por aquella época algunas series animadas se transmitían en horario central y para toda la familia. Ese fue el caso de Don Gato y su pandilla, que ocupó el lugar que le había dejado el exitoso programa Los Picapiedras. No fue bien recibido por el público norteamericano y solo se emitieron 30 episodios, entre el 27 de septiembre de 1961 y el 18 de abril de 1962. La productora Hanna-Barbera lo consideró un fracaso.

Poco tiempo después se estrenó en Reino Unido, bajo el nombre de Boss Cat, debido a que había una marca de alimento para gatos que se llamaba Top Cat, y contra todos los pronósticos funcionó mucho mejor que en los Estados Unidos. Luego fue doblado al español y se convirtió en un éxito en Latinoamérica, principalmente en México, donde es considerada una serie de culto.

El anuncio del estreno de Don Gato y su pandilla, en un periódico de la época
En 2011 una productora mexicana y otra argentina (Illusion Studios) se unieron para trabajar junto a Warner Bros. en una película sobre Don Gato y sus secuaces. En México se convirtió en la serie animada producida a nivel local más taquillera de la historia.

Líder carismático

El liderazo de Don Gato
Don Gato deseaba con tanto anhelo pertenecer a la alta sociedad que siempre se consideró parte de ella. Simulaba viajar en un lujoso auto con chofer privado, aunque no le pertenecía; acudía a los restaurantes más finos, hasta que lo descubrían comiendo sin pagar; soñaba con tener romances con gatitas hermosas, pero siempre terminaba solo. Su sombrero de copa aparentaba cierto poder económico… Nada más alejado de la realidad.

Referente por excelencia de lo que significa un líder carismático según la definición de Max Weber, era inteligente, entusiasta, persuasivo, charlatán y un poco egoísta. Siempre tenía en claro qué era lo que quería y le prometía a su banda dinero fácil y el lujo del que siempre se vieron desprovistos, sin abandonar su estilo de vida holgazán.

No le importaba fracasar una y otra vez: siempre estaba dispuesto a intentarlo de nuevo y cumplir sus sueños y el de sus amigos. Con la misma emoción y tenacidad, sin importar sus recursos, ideaba otro plan para ser rico. Una valiosa fuente de inspiración para su grupo, que nunca lo abandonó.

La pandilla perfecta

Benito enamorado
El protagonista estaba acompañado por cinco amigos fieles, cada uno con sus características particulares y un rol específico dentro del grupo, que eran totalmente funcionales a sus planes.

Benito Bodoque (Benny the Ball, en inglés) era el más pequeño, de color azul y camisa blanca. El gato noble, creativo y un tanto ingenuo del grupo, aunque en muchas ocasiones encontraba la solución a los problemas que se les presentaban.

Cucho (Choo Choo), el felino de color rosa, el más sensible y enamoradizo. Solía ser la mano derecha de Don Gato a la hora de llevar a cabo sus planes.

Panza (Fancy Fancy) era naranja y lucía una bufanda blanca. Era el que más se interesaba por su apariencia y solía tener citas con distintas gatas del vecindario. “Solo una cosa impediría que siguiera rindiendo tributo a tu belleza”, se lo escuchó decir en un capítulo a una enamorada, hasta que llegó el llamado de Don Gato para juntar a toda la banda, y demostró cuál era esa “cosa” que lo podría alejar de ella.

El elenco del programa (Foto: Especial)
Espanto (Spook), gato verde de corbata negra, tocaba jazz, solía hacer referencias a obras literarias y disfrutaba de una buena comida. Era un auténtico beatnik: el estereotipo juvenil de la época, vinculado a la holgazanería, el vandalismo y las pandillas.


El griego Demóstenes también era tartamudo
Demóstenes (The Brain), por último, era el gato de color naranja más oscuro, que viste remera violeta y, aparentemente, era el más débil del grupo. Sin embargo, funcionaba como un gran aliado de Don Gato en sus proyectos. Adoptó su nombre en español en homenaje a una de las personalidades más destacadas de la política en la Antigua Grecia que, al igual que el personaje de Hanna-Barbera, era tartamudo. Sin embargo, logró convertirse en uno de los más grandes oradores atenienses.

De policías y gángsters

El torpe Oficial Matute
Al recto pero torpe Oficial Matute (Charlie Dibble) siempre le molestó la presencia de la pandilla, por eso se encargaba de vigilar muy de cerca el callejón. Sus intentos de atrapar a los gatos con las manos en la masa fallaban una y otra vez, y terminaba cayendo en las trampas de Don Gato. Con el paso del tiempo, llegó a entablar una relación de amor-odio con él, y hasta aprendió a respetarlo.

El enfrentamiento entre la pandilla de Don Gato y el Oficial Matute tiene lugar en una época en la que las portadas de los principales periódicos de Nueva York reflejaban el conflicto entre las fuerzas de seguridad y los gángsters de la ciudad. El mensaje que Hanna-Barbera quiso transmitir con esta serie animada en el horario central de la televisión no deja muy bien parada a la policía.

El rol femenino

El rol femenino en la recordada serie animada
En la actualidad llama la atención, pero por aquel entonces pasó desapercibido que todos los personajes principales de la serie hayan sido masculinos. Mientras que los gatos eran los encargados de cranear sus planes, llevarlos a cabo y enfrentarse con la policía, las pocas presencias femeninas en la serie estaban vinculadas exclusivamente al amor. Como cuando Benito “pierde la cabeza” y también todo su dinero en una partida de póker por estar enamorado, cuando Cucho entona una serenata para enamorar a una joven gata, o cuando una de las novias de Panza se enoja con él porque la abandonaba constantemente para acudir al llamado de Don Gato.

En todo caso, la figura femenina quedaba relegada a las tareas domésticas. Dato no menor: la esposa del oficial Matute nunca apareció en pantalla. Aunque en alguna ocasión él la llamó por teléfono, en medio de un conflicto con la pandilla, para pedirle que no lo espere para cenar…

Condenado al fracaso

Demóstenes, inspirado en un orador de la Antigua Grecia.
La temática de los éxitos anteriores de Hanna-Barbera, como Los Picapiedras y Los Supersónicos, giraba en torno a problemas de la vida cotidiana, con familias estructuradas que lidiaban con temas como el exceso de trabajo o la travesura de los niños. El caso de Don Gato y su pandilla era completamente diferente: un soltero, vago, que vivía en los suburbios y se las ingeniaba, a través de métodos no siempre legales, para sobrevivir. Si se escucha la serie en el idioma original, se puede percibir con claridad que los personajes hablaban en una jerga gangsta, callejera.

Estas características, disruptivas para las series de la época, no resultaron atractivas para el público infantil y tampoco para el adulto, que no se identificó en ningún momento con Don Gato y sus secuaces. La imagen de una Manhattan sucia, oscura, dominada por pandilleros ante la ineptitud de las fuerzas de seguridad, fue una prueba osada, dirigida a un target que, aparentemente, no estaba preparado para este cambio.

La importancia del doblaje

El doblaje, clave en el éxito de Don Gato y su pandilla en Latinoamérica.

La versión hispana fue determinante para el éxito de Don Gato y su pandilla en Latinoamérica. El magnífico Jorge Arvizu (Bugs Bunny, Popeye, el Gato Félix, Maxwell Smart, entre muchos otros) le puso la voz a Benito y Cucho, tanto en la serie como en la película lanzada en 2011. Julio Lucena hizo lo propio con Don Gato, y Armando Ramírez con Demóstenes. Ellos le aportaron el toque tierno y humorístico que le faltaba a la serie en el idioma original.

Tan grande fue el éxito del programa que en 2015 se estrenó otra película, El inicio de la pandilla. Se trata de una precuela del programa, que relata cómo se conocieron los felinos, y estuvo dedicada a la memoria de Arvizu, fallecido el año anterior.

Más allá de sus voces, es difícil explicar por qué este grupo de gatos atorrantes caló tan profundo en el corazón de una generación de latinoamericanos. Será por su simpatía o esa costumbre de pasar el día jugando en la calle. O tal vez por el valor de la amistad que, aunque en su tierra natal no lo supieron ver, siempre fue la prioridad para Don Gato.

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Uno de otros manifiestos…

Habiendo certificado mi carácter intrínseco de Anarquista, (cauce fiel de abandono, racionalista – cientificista, y a perpetuidad).

Anarquismo en escala ascendente, como eje transversal re- signífico Pierce- Eón, indómito, irreductible, invencible, 100%real/no fake – (con su correspondiente principio de entropía, en benefacto del producto). Con objetivos y contenidos conceptuales, procesales, y actitudinales, que convergen en la diagramación del paradigma concatenado sobre laberintos (quasi reflejos), que se bifurcan en el abanico de alternativas isotópicas, persé la naturaleza aleatoria del Anarquismo.
(y no me refiero a los isótopos de Albuquerque).

Por ser de carácter anárquico; me niego, rotundamente, al diálogo baladí de la conquista sotreta; que desemboca en los rituales triviales, de talante acomodaticio, en preponderante huella ancestral objetivizada, y a duras penas), ante la latencia de la inmediatez eyaculatoria «a priori» de las estructuras cognitivas, sacralizadas por quién redacta, sin perjuicio, hacia el instinto animal, que equilibra todos mis razonamientos, empoderando mi carácter empático, que Natura Dió, aunque Salamanca no prestó.

Agregar ; aceptar, ¡oh hermanos míos!… Es solo eso.


EVALÚO LAS PERSONALIDADES dentro de los posts, TAMBIÉN EN diálogos no direccionados a través de los íconos conativos del sitio.

Me ²embola, y no me enriquece… La charla que podría tener con mi vecino, (a quién no le hablo, porque me aburro de mí misma), Consecuentemente, no contesto mensajes. Mucho menos inquisidores, de parte de «semejantes cojudos»,que no se toman el segundero para leer de qué se trata este pedazo de churrasco de cuadril.

(Capítulo aparte es la gente de Islam…)
No puedo discutir con ventajas inimputables ..
Su concepto de entidad, se basa en el falo más primitivo
… El de la existencia animal, me animo expresar el término «mutante».

Tengo pocas pulgas.
Me gusta dinamizar con contenido, con conceptos.
Valoro al franchute, (aunque últimamente está muy jeropa), por la expiación de la catedral de Notre Dame. Sopena, «ánimo banda, (ánimo banda), que no decaiga y se convierte en un triste souvenir, como la caída de Perón en el 55.
No es un dato menor, ese acto que nos desarticuló, en una fase un tanto ficticia, del campanario eterno de Quasimodo despreciados otrora basura detrás de la que se esconde el basural de nuestra familia.

No es más que una gran alegoría la del anarquista que hubo decidido, por una vez de manera certera, expiar los pecados de los mismos pecadores y no articular como eternamente lo hizo, de chivo expiatorio auto pirómano en funcionalidad con articulaciones perversas y psicopáticas culturales… Desde Gonzalo de Berceo, y su Casulla de San Ildefonso…
pero no se olviden que siempre seremos hijos de la lágrima…
No se les vaya a sintonizar algún menesteroso día la señal de la antena

El infierno del consumismo está encantador, y ese infierno es embriagador. Tu infierno está encantador. Oblitera las marchas veniales, serían fogata externa de pamplinas hemorroidal es.


Valoro al «chilote«, tan despreciado en el país que nací. Ante la conveniencia de esconder basura propia el basurero ajeno, han de ser condenados, sin sentido del ridículo, por la juventud asesinada durante la dictadura argentinamente consensuada.


Al mexicano me lo hice vástago y hermano, tanto por carácter maternal como mi esencia fraternal. Cómplices inauditos en madrugadas en las que fueron sorprendidos con la yugular a la intemperie de mis pocos peligros sensatos: Yo ponía stop y ellos ponía play
Les gustaba el Big Mac y Tupac
Alardear que tomaban Prozac.
Se destripaban como hacía Jack
Sin poder terminar su cognac.
Pero cayeron desde un penthouse al inhóspito Messenger mine; y leyendo suplicios right now, se me hicieron carne y carnal… (Ellos, tan míos, desestiman a Tenochtitlan, donde la luna es una daga manchada de alquitrán).
¡Oh Tenochtitlan!: gentilicio del (zorro no cheto: non Saint-Exupéry: el «gran Principito del snobismo ³ tilingo»; que nos copa la parada a los Haberdinangus del estéreo). Zorro alucinógeno, cuyo ofrecimiento en la domesticación; es metáfora pura de la civilización arrasadora con el artilugio de la demolición animal onírica.
Así los #hijosdelachingada se perpetúan en un plano anodino.




Yorugua, ese que par de los argentinos. Con la misma «virtud» en carencia de forzosas artesanías del cancherosmo patricida». El que invisibiliza al «yo individual» detrás del pícaro que ni siquiera aprende, por dignidad impropia, a chamuyar.

El argentino es ese que aplaudió el diccionario del boludo: autoría del locutor más gordo, absurdo y siniestro; superlativamente el más boludo.
Boludo soberbio, que no se hace cargo de su latinismo por la triste pielcita, que evidencia un tono menor en el granulado en la escala cromatica Von Luschan sin pena y sin prisa pero también sin gloria ni avaricia.

Al paraguayo… Lo estimo lo valoro y le debo. Leo vergüenza ajena por el comportamiento de mis compatriotas… ( Por cierto a la patria me la paso por el quinto papel plastificado del clítoris recauchutado)
Le debo la devastación de El Imperio forjado con hombres de la estirpe en el linaje diamantino

Despojado De su tierra, de sus hombres, de su raza de su genética, casi ciencia ficcional. Tanto en la constitución psíquica como psicológica…

Aquí el bullying es embanderado, y direccionado hacia el paraguayo… Hacia el boliviano, hacia el peruano, hacia el chino…
Seres laboriosos, con actitud incesante… Empero, no menos artificiosa, en artista autoinfligida por sumisión y vasallaje… Ofenda al linaje que expectante de réditos mensuales del que yuga en las veredas, verdulerías, o en las obras de peón …
En imagen fantasmagórica e inconmovible… El paraguayo, Consecuentemente con su carácter estático, costumbrista.


Por resignación, porque la vena constitutiva resiliente, ante una raza obliterada de diatriba ruin en menoscabo del carácter originario…
Ante la devastación de fortalezas innatas, magnas. Que al haber sido dilapidadas en la iniciación. Dio el disparo en ON al automatismo ordinario que jamás los satisfizo en su camino de ancestros en escala superior.

Doy cierre a esta publicación con el gran Víctor Hugo.

El vulgo aplaude cuanto inventa el odio…

«El vulgo aplaude cuanto inventa el odio,
y en tanto que desgarra su laurel
al férvido Aristógiton, de Harmodio
la gloria mancha con amarga hiel.

En sus iras tan solo ver anhela
de la ignominia en afrentosa cruz
a cuanto no se arrastra, a cuanto vuela,
a cuanto no es mentira, a cuanto es luz.

Acusa a Fidias de vender mujeres,
al gran Epaminondas de traidor;
a Sócrates de darse a los placeres;
a Aristides, el justo, de impostor.

A Catón, de arrojar a las murenas
sus míseros esclavos; a Colón,
que al indio libre le forjó cadenas…
¡cadenas que llevó en el corazón!

De avaro a Miguel Ángel; al divino
entre todos los genios, Rafael,
de vender como torpe libertino,
por impúdicos besos su pincel.

Incestuoso Molière; felón el Dante;
Voltaire ateo; Diderot venal;
¡para todos la sátira infamante;
para todos el látigo infernal!

¿A cuál mártir, apóstol o profeta,
a qué artista, guerrero o trovador
no le ha arrancado la mordaz saeta
de la calumnia, un grito de dolor?

¡Uno solo se encuentra inmaculado
de infamias tantas en el gran festín;
uno solo no está crucificado
por las humanas víboras-Caín!»

Publicación original de Facebook.

¹Quasimodo. Etimología. La palabra «Cuasimodo» proviene de las primeras palabras del introito del segundo domingo de Pascua, «Quasi modo genti infantes…», (del latín, «Así como niños recién nacidos…»), fecha en la que se realiza el Cuasimodo. ² Embola. De embolar: Cometido engorroso, problema o situación difícil que expone al deslucimiento. Sinónimo: aburrido. ³ Tilingo, tilinga adjetivo · nombre masculino y femenino. Coloquial despectivo (Río De La Plata)
[persona]. Que es superficial, ridículo y tonto, y demuestra poca inteligencia al hablar: «esa buena señora que lo ha de haber criado como un tilinguito».

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¿A DÓNDE VAN?

Los anarquistas dejan que los socialistas se disfracen con el epíteto de revolucionario lo cual resulta una Magna Ironía encabezada por los programas de esos hombres dispuestos a todas las concesiones, a todos los oportunismos; son quienes siempre recomiendan calma y dignidad, de aquellos a los que no se vejamás en los lugares que pregona su utopía de horizontes irresponsables.

¿Adónde van los anarquistas?

(Me decía mofándose, uno del gremio obsoleto… del lado de alla…)
Vamos. Y estamos por todas partes. La filosofía anarquista, esa filosofía queno es un dogma ni una metafísica y que se asienta sobre el firme terreno dela ciencia, se desliza por todos lados junto a ella.

Tal movimiento no teme a la reacción. No es producto de una curiosidad enfermiza o de una pose estética, ni siquiera de
una cólera irracional e impulsiva contra un estado de cosas. Es un movimiento que puede hacer quese desvanezca un partido o calmar una represión terrible.

Ser anarquista es un acto razonado. El individuo anarquista se apoyaen la ciencia, sabe dónde va o, mejor, dónde quiere ir. Ninguna represión puede nada contra él; no podría temerle más que a una demostración queprobase su falsedad, su inutilidad.

El anarquista es aquel que ha vencido dentro de sí a las formas subjetivas de la autoridad: religión, patria,familia, respeto humano,qué-dirán, y que no acepta nada que no haya pasado por la criba de su razón,
en tanto sus conocimientos se lo permitan.

Convencidos de que es un meta valepor veinticinco mil impuestos, de que nada iguala el trabajo del fermento puro, nos esforzamos por vivir aquello que consideramos bueno, por
reformular aquello que vivimos, seguros de que ahí se encuentra la verdadera lucha. Y cuando llega la ocasión, sabemos emprenderla contra las formas materiales de la autoridad, más y mejor que aquellos que, embriagados de palabras, predican la calma en el momento de los gestos.

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LA MÁQUINA DE HACER PÁJAROS (1976)



La dictadura comenzó en el país en marzo de 1976 y dos meses más tarde, García inauguraba su banda La máquina, como respuesta casi inmediata al Proceso.

García había disuelto su banda Sui Géneris en 1975, luego de muchos problemas con la censura. Su nuevo grupo, La máquina de hacer pájaros, produjo dos discos. El primero, también llamado La máquina de hacer pájaros, respondía musicalmente a los modelos del rock sinfónico inglés. No obstante, la música de La Máquina poseía el toque distintivo de García: sus letras desconcertantes. Al respecto, una crítica llegó a decir que sus canciones eran “letras ininteligibles por voces hermafroditas” (a la clase social y la credulidad o ignorancia del ciudadano común (los ciegos de la esquina: metáfora del conformismo)


La canción era un llamado a la reflexión de la audiencia: “con los ojos cerrados no vemos más que nuestra nariz.” Esta misma temática del “ver / estar ciego / los ojos cerrados” continuaba en «No puedo verme más»:

No puedo verme.
El chico de la guitarra gritó:
necesito volverme negro.
No puedo verme.
Su mamá llora y llama al doctor
para salvarlo del infierno.

En esta canción, el yo lírico – “el chico”- pedía volverse negro para poder verse. Generalmente, lo negro es lo que no se ve y necesita ser iluminado por la luz para distinguirse. Contrario a esta generalización, “el chico” de la canción necesitaba confundirse, camuflarse, esconderse, volverse negro para no llamar la atención, pasar desapercibido y así poder “verse,” poder ver su verdadera identidad o ideología. Su madre, aparentemente víctima de la gran confusión generada por el régimen oficial y su retórica, atrapada en la jerga médica de la Junta Militar, llamaba al “doctor” para que lo “[salvara] del infierno.” Es decir, mezclaba lo corporal con lo espiritual. Ante la devastadora realidad, parecía haber pocas opciones viables: el encierro, el exilio, el ocultarse o cerrar los ojos para no ver. Sin embargo, no todo era negativo y pesimista en las canciones de La máquina. García sabía que el Proceso no sería eterno. Entre las canciones que revelaban un mensaje de esperanza asociado a la temporalidad del Proceso se encontraba, por ejemplo No te dejes desanimar, en el cual García abría la posibilidad de un futuro diferente, más promisorio:

Nunca dejes de abrirte
no dejes de reírte,
no te cubras de soledad
y si el miedo te derrumba
si tu luna no alumbra,
si tu cuerpo no da más,
no te dejes desanimar,
basta ya de llorar,
para un poco tu mente y ven acá.

No te dejes desanimar
no te dejes matar
quedan tantas mañanas por andar.

Por otra parte, Rock and Roll invitaba al oyente: “desoxidémonos para crecer, crecer.” La alegoría de la desoxidación resultaba válida si se tiene en cuenta que es un proceso mediante el cual una sustancia pierde algunas de sus propiedades.

Cuando el hierro se oxida, se herrumbra, se enmohece. El hierro, metáfora de la fijeza y firmeza de los conceptos conservadores del régimen militar, se desgastaría, según esta interpretación, al contacto con “agentes naturales” como el aire o el agua salada, símbolos poéticos de la libertad y el dolor. Invitar al oyente a “desoxidarse” presuponía que ya estaba “oxidado,” que la rigidez de las ideas impuestas no podría preservarse en el tiempo, sino que se oxidaría. También era una forma de adelantarse a los hechos, de pre-ver lo que ocurriría con la acción del gobierno militar ya que la canción fue compuesta a poco de iniciado este período. Esta metáfora es continuada en Por probar el vino y el agua salada, en el que, al “olvidarse de ser rey (soberano) y de ser feliz,” el pueblo se oxidaba (probaba el agua salada), se detenía el tiempo, en una especie de stand-by (“los cu-cús lloran, los relojes sufren”) y se subrayaba el control de la censura sobre la prensa (“los diarios no salen jamás”). En una palabra, en el primer disco de La máquina, las metáforas se combinaban en una estructura alegórica mayor que al hablar de percepción sensorial y proceso de desoxidación, simbolizaba la realidad que se percibía a través de los sentidos y era negada desde los medios de comunicación (“no vemos más que nuestra nariz”). Las canciones de García exponían esa sensación de engaño y manifestaban el deseo de persuadir a la audiencia para desoxidarse y explorar opciones alternativas.



Películas (1977)

En 1977, se lanzó el segundo disco de La máquina de hacer pájaros: Películas. La alegoría en este caso jugaba con una referencia a la ficción y la censura. Las películas podían bien ser un pasatiempo (pasa-tiempo: mientras se esperaba a que la dictadura terminara y la censura cesara) o bien podía referirse a la ficción inventada por el estado, lo que Piglia llama “la máquina de narrar». La primera canción de ese segundo disco de La máquina, Obertura 777, era sólo musical, como si no hubiese palabras que se pudieran decir. La inclusión simbólica de un tema instrumental que abría el espacio para la comunicación musical entre García y su público estaba elípticamente vacío de palabras. Sin embargo, lo interesante de este tema inicial radicaba en su título. El número 7 es simbólicamente asociado con numerosas referencias bíblicas. Es un número que denota perfección (“setenta veces siete”) y espiritualidad, recuerda la creación del mundo en 7 días, ?siendo el sabbath el séptimo. El triple 7 podría asociarse al triple 6 (el número de la ?bestia según el Apocalipsis de San Juan): si el 7 es asociado a la espiritualidad, ¿al tripicarlo se contrastaría al 666? El año en que aparece el disco también termina en doble 7. Es decir, las posibilidades explorables a partir de la interpretación simbólica del número son numerosas y variadas. Claro que al no contar con una poesía escrita que sirva como elemento de prueba, la interpretación de la canción podría traer acoplado el riesgo de la lectura paranoica. Sin embargo, cabe recordar que las posibilidades de interpretación múltiple es una de las funciones de la alegoría.

Siendo uno de los modos simbólicos más antiguos, empleada desde la Edad Media, la alegoría es un fenómeno que posee
múltiples implicaciones cuyos sus propósitos pueden ser variados: religiosos, lúdicos, educativos, románticos, políticos, etc. El modo en que aparece en esta canción es tal vez comparable al uso de las parábolas en la liturgia cristiana, donde los textos aluden a ideas filosóficas como un sistema mayor de creencias, que sostiene el contexto para el desarrollo de estas narrativas ficcionales.


El tema ¿Qué se puede hacer salvo ver películas? volvía a denunciar el sistema
censor y la ausencia de la libertad de expresión. Este tema era, para Pujol, “el más comprometido con la realidad política y social del país, aunque en aquel momento no se lo entendió claramente” .

La invitación a ver cine, una especie método conductista. Cito a Piglia…

“El poder también se sostiene en la ficción. El estado es una máquina de hacer creer … Los servicios de informaciones manejan técnicas narrativas más novelescas y eficaces que la mayoría de los novelistas argentinos. Y suelen ser más imaginativos” (PIGLIA, 1986, ).

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Un caso de niño dotado: Herman Hesse



El desprecio en la perversión y en la neurosis obsesiva Si partimos del supuesto de que toda la evolución emocional de un ser humano (y el equilibrio que se constituye sobre ella) depende de cómo, ya en los primeros días y semanas, vivieron sus padres las manifestaciones de sus incipientes necesidades y sensaciones, y de cómo respondieron a ellas, tendremos que admitir que, ya entonces,se habían echado las primeras bases de una tragedia posterior. Si la madre no puede cumplir con su función especular ni alegrarse de la existencia del niño, sino que depende de su manera de ser determinada, se producirá entonces la primera selección:lo «bueno» será separado de lo «malo», lo «feo» de lo «bello», y lo «correcto» de lo«falso», y esta selección será interiorizada por el niño. Sobre este telón de fondo tendrá lugar una serie de interiorizaciones de actitudes valorativas de los padres.

Un niño pequeño de estas características tendrá que sentir que hay algo en él que su madre no puede «utilizar». Así, por ejemplo, se suele esperar que el niño sepa dominar sus funciones corporales lo antes posible: supuestamente para no chocar contra los demás, pero en realidad tan sólo para no trastornar la represión de los padres que, de niños, debieron también sentir miedo a «chocar», aunque mantuviera reprimida esta experiencia.

Marie Hesse, la madre del escritor Hermann Hesse, relata en sus Diarios cómo su voluntad se vio quebrantada cuando tenía cuatro años. Cuando su hijo cumple cuatro años, ella declara sufrir muy particularmente con la terquedad del niño, que combate con diversa fortuna. A los quince años, Hermann Hesse es enviado a Stetten, a un hospital para enfermos mentales y epilépticos, a fin de que «su espíritu terco y contradictorio fuera domesticado al fin». En una carta airada y conmovedora escribe Hesse a sus padres desde Stetten: «Si fuera pietista, y no un ser humano, tal vez podría confiar en vuestra comprensión». Sin embargo, sólo tras una «enmienda» se le abría la posibilidad de salir del hospital, de modo que el joven «se enmendó». En un poema posterior, dedicado a sus padres, se restituyen la denegación y la idealización: Hesse se acusa de haberles complicado la vida a sus progenitores con «su manera de comportarse.



La «depravación» en el mundo infantil de Hermann Hesse como ejemplo del«mal» concreto.


Es muy difícil explicar cómo un hombre pudo vivir con el desprecio que padeció siendo niño, sobre todo con el desprecio por su sensualidad y su alegría de vivir, sinó frecer ejemplos precisos e ilustradores de ello. Cierto es que, con ayuda de diversos modelos teóricos, podríamos representar el «rechazo afectivo», pero no podríamos transmitir el clima emocional con el que sólo esta penosa situación logra familiarizarnos, es decir, que permite al lector la empatía. Al hacer representaciones teóricas nos mantenemos emocionalmente «fuera», podemos tratar sobre «los otros»,
ordenarlos, agruparlos, nombrarlos, clasificarlos, diagnosticar y discutir acerca de ellos en un lenguaje especializado que les es incomprensible. Si rechazamos este lenguaje, necesitaremos ejemplos. Pues sólo a partir de la vida concreta puede mostrarse cómo un ser humano ha
vivido el «mal» concreto de su infancia como «el mal en sí». Sólo a partir de la historia de una vida individual es posible apreciar lo poco que, de niños, podemos advertir las compulsiones de nuestros padres, y cómo, sin terapia, esta ceguera puede perdurar, en determinadas circunstancias, a lo largo de toda una vida, aunque intentemos una y otra vez escapar de esta prisión que nos enceguece.

Ilustrar el caso del niño dotado con todo lo portentoso de la situación tomando a Hermann Hesse como ejemplo, un ejemplo que ofrece la ventaja de ser ya conocido y, además, haber sido divulgado por el propio escritor.

Al principio de su Demián describe Hermann Hesse la bondad y la pureza de una casa paterna que no ofrece cabida ni atención algunas a la mentira inocente de un niño. (No es difícil, y el autor lo confirma indirectamente, reconocer en esta novela su propia casa paterna). Y el niño se queda, pues, solo con su pecado y se siente depravado, malo y segregado, aunque nadie le riña y todos (porque nada saben de lo «terrible») sean amables y simpáticos con él.

Muchas personas conocen esta situación. Hasta la forma idealizada de describir una casa tan «pura» no nos resulta extraña y refleja tanto la visión infantil como la crueldad soterrada de una forma de educar que tan bien conocemos.«Como casi todos los padres», escribe Hesse en Demián, «tampoco los míos colaboraron en el despertar de los instintos vitales, de los que nunca se hablaba.Solamente colaboraban con un cuidado infatigable en mis esfuerzos desesperados por negar la realidad y seguir viviendo en un mundo infantil, que cada día era más irreal y más falso. No sé si los padres pueden hacer mucho en estos casos, y no hago a los míos ningún reproche. Acabar con mi problema y encontrar mi camino era sólo cosa mía; y yo no actué bien, como la mayoría de los bien educados»

A los ojos del niño, los padres parecen estar libres de deseos pulsionales, pues tienen los medios y las posibilidades de ocultar sus actividades sexuales, mientras que el pequeño se halla expuesto al control.

La primera parte de Demián me parece fácilmente asequible, incluso para quienes hayan crecido en círculos diferentes. Lo que a mí me hace tan difícil la continuación de su lectura son las valoraciones tan singulares de Hesse, que, supuestamente, éste recibió de sus padres y abuelos, que eran misioneros. Estas valoraciones inconscientes y extrañas son rastreables en muchos de sus relatos, aunque quizá sea Demián la novela donde más directamente se manifiesten. Aunque Sinclair haya tenido su propia experiencia de la crueldad (la extorsión por parte del muchacho mayor), esta experiencia se revela ineficaz y no le brinda la clave para entender mejor el mundo. El mal es para él (de acuerdo con el lenguaje misionero) lo «depravado»: ni el odio, ni la crueldad representan para él lo malo, sino fruslerías tan curiosas como, por ejemplo, beber en la hostería.

Esta concepción específica del mal como lo «depravado» le vino al pequeño Hesse de su casa paterna. De ahí que todo cuanto ocurra tras la introducción del dios Abraxas, llamado a «conciliar lo divino y lo demoniaco», se nos antoje curiosamente extraño: ya no nos conmueve. Es como si el mal debiera combinarse aquí con el bien en forma un tanto artificial. Tenemos la impresión de que para el joven es algo extraño, amenazador y, sobre todo, desconocido, pero de lo cual no logra liberarse porque lo «depravado», unido ya al miedo y a los sentimientos de culpa, se halla emocionalmente cargado. Él quisiera «matarlo» en sí mismo:«Nuevamente intenté, con redoblado esfuerzo, construirme un “mundo luminoso”a partir de las ruinas de un periodo destrozado de mi vida, nuevamente viví con el único deseo de suprimir en mí lo malo y oscuro e instalarme de lleno en la luz,arrodillado ante los dioses…



En la Exposición Hesse celebrada el año 1977 en la Helmhaus de Zurich pude ver un cuadro junto al cual creció el pequeño Hermann, porque colgaba encima de su cama. A la derecha se ve un camino «bueno» que conduce al cielo, sembrado de espinas, contrariedades y sufrimientos. A la izquierda queda el camino agradable y placentero, que conduce irremediablemente al infierno. Las tabernas desempeñan en él un papel muy importante: es probable que, con semejantes amenazas, las mujeres quisieran apartar de ellas a sus maridos y a sus hijos. Estas tabernas también desempeñan un papel importante en Demián, lo cual resulta tanto más grotesco cuanto que Hesse jamás tuvo necesidad de entregarse a la bebida en mesones ni tabernas, aunque sí de evadirse de la estrechez del sistema de valores parental.Todo niño empieza a elaborar representaciones muy concretas del mal a partir delas prohibiciones, tabúes y temores de su casa paterna. Tendrá que recorrer un largo camino hasta conseguir liberarse de ellas, hasta que descubra en sí mismo el propio«mal» y no lo viva ya como algo «depravado» y «malo» por ser pulsional, sino como una comprensible reacción latente a los traumas que hubo de reprimir en su infancia. Ya de adulto, tendrá la posibilidad de descubrir las causas y liberarse de esa latencia.
Asimismo tendrá la posibilidad de disculparse por el daño que, debido a dicha latencia, haya ocasionado inconscientemente a otras personas. En el fondo, no les debe esas disculpas sólo a ellas, sino, sobre todo, a sí mismo, pues sólo podremos eliminar los sentimientos de culpa inconscientes que nos atormentan desde la infancia si no nos cargamos con nuevas culpas.

Hasta qué punto la pérdida del «amor» de sus padres amenazaba la búsqueda HESSIANA del verdadero Yo, es algo que puede apreciarse en el siguiente pasaje de Demián: «Pero allí donde, no por costumbre, sino por un impulso propio, ofrendábamosamor y respeto, allí donde éramos discípulos y amigos con todo nuestro corazón, llegaba un instante amargo y terrible en el que, de pronto, creíamos sentir que la corriente que nos guiaba quería alejarnos del amado. Y, entonces, cualquier pensamiento que rechazara al amigo y maestro se erguía con su aguijón ponzoñoso contra nuestro propio corazón, cualquier golpe defensivo nos daba en plena cara. Las palabras “infidelidad” e “ingratitud” se alzaban como llamadas y estigmas vergonzosos ante los ojos de quienes creían conservar en su interior una moral válida;el corazón asustado huía angustiosamente a los queridos valles de las virtudes infantiles y no podía creer que también era preciso producir esa ruptura, que aquellas a las que también debía ser cortado».

Y en Alma infantil leemos: «Si hubiera de condensar todas estas impresiones y conflictos en un sentimiento fundamental y designarlo con un solo nombre, no podría pronunciar otra palabra que:miedo. Miedo e inseguridad era lo que yo experimentaba en aquellas horas de desolación infantil: miedo al castigo, miedo a mi propia conciencia moral, miedo alos impulsos de mi alma, que consideraba prohibidos y perversos.

En el relato Alma infantil describe Hesse con gran ternura y compasión los sentimientos de un niño de once años que sustrae unos cuantos higos secos del cuarto de su querido padre para tener cerca de sí algo que pertenezca al autor de sus días. El miedo, la desesperación y los sentimientos de culpa lo torturan en su soledad y son, finalmente, relevados por la más profunda de las vergüenzas y humillaciones en cuanto se descubre la «fechoría». La intensidad del relato nos hace suponer que se trata de un hecho real, ocurrido durante la propia infancia de Hesse. Y esta sospecha se vuelve certidumbre gracias a una anotación de su madre, fechada el 11 de noviembre de 1889: «¡Descubierto el robo de higos de Hermann!»

Las notas del diario de la madre y la copiosa correspondencia de ambos padres con distintos miembros de la familia, publicada en 1966, permiten adivinar el víacrucis del pequeño. Como muchos niños parecidos, Hesse era tan difícil de soportar para sus padres no pese a, sino debido a su riqueza interior. Sucede a menudo que los talentos y dones de un niño (intensidad de sentimientos, profundidad vivencial, curiosidad, inteligencia y atención, que naturalmente incluye un sentido crítico) enfrentan a sus padres con conflictos de los que éstos habían intentado defenderse con normas y preceptos hacía ya mucho tiempo. Y los preceptos tienen que ser salvados a costa del desarrollo del niño, llegándose a la situación, aparentemente paradójica, de que también los padres que están orgullosos del talento de su hijo, e incluso lo admiran, tienden a rechazar, reprimir o destruir, presionados por su propia necesidad, lo mejor —por ser lo más auténtico— que hay en el niño. Dos observaciones de la madre de Hermann Hesse pueden ilustrar de qué modo esta laborde destrucción es compatible con una preocupación y entrega presuntamente «amorosas»:(1881) «Hermann está yendo a la escuela infantil; su temperamento impetuoso nos causa muchas preocupaciones» (1966). El niño tenía tres años.

(1884): «Las cosas van decididamente mejor con Hermännle, cuya educación nos ha causado tantas preocupaciones. Desde el 21 de enero hasta el 5 de junio ha estado en el colegio de niños y sólo pasaba los domingos con nosotros. Allí se portaba bien, pero volvía a casa pálido, delgado y deprimido. La estancia ha sido decididamente buena y provechosa. Tratar con él resulta ahora mucho más fácil»

(1966)]. El niño tenía entonces siete años.Un tiempo antes (el 14 de noviembre de 1883) escribía el padre, Johannes Hesse: «Hermann, que en el colegio pasa por ser casi un dechado de virtudes, es prácticamente inaguantable a veces. Por más humillante que nos resulte a nosotros, me pregunto seriamente si no deberíamos enviarlo a algún establecimiento o a casa de alguien. Nosotros somos demasiado nerviosos y débiles para él, y toda la familia no es lo suficientemente disciplinada y regular.Parece tener talento para todo: se queda observando la luna y las nubes, improvisa largo rato en lo armonioso, hace unos dibujos preciosos a lápiz y a pluma, canta muy bien cuando quiere, y dotes poéticas tampoco le faltan» (Cf. Hermann Hesse, Infancia y juventud, 1966).

Con la imagen fuertemente idealizada de su infancia y de sus padres que encontramos en Hermann Lauscher Hesse abandonó a aquel niño original, rebelde,«difícil» e incómodo para sus padres que él mismo había sido. No podía dar cabida en su interior a ese importante fragmento de su Yo: tuvo que expulsarlo. Su auténtica gran nostalgia del verdadero Yo permaneció insatisfecha.

Que a Hermann Hesse no le faltaba valor, talento ni capacidad para vivir profundamente su vida queda demostrado en sus obras y en muchas de sus cartas,sobre todo en la furibunda carta que, a los quince años, envió desde Stetten. Pero la respuesta del padre a esta carta (cf. 1966), las anotaciones de la madre y los pasajes de Demián y de Alma infantil antes citados, nos dan testimonio de la intensidad con que lo agobiaba el abrumador peso de su destino infantil reprimido. Pese a su gran resonancia, a sus éxitos y al Premio Nobel, Hesse fue víctima, en sus años de madurez, de la trágica circunstancia de vivir separado de su verdadero Yo, de aquello que los médicos, para abreviar, denominan depresión. La madre de los primeros años de vida como mediadora de la sociedad.

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Lunfardo y el cosito del coso

Lunfardo no es el idioma nacional, todavía, pero sí es el presupuesto idiomático de un futuro idioma propio, nacional, argentino.

El periodismo y el idioma nacional.

El periodismo se relaciona tanto con el idioma nacional, como con el lunfardo. Ha sido el difusor y transmisor, la vez que ha receptado el idioma vivo, el lenguaje popular.

Con la misma Revolución de Mayo nace la idea de la formación de un idioma nacional y se trató de un asunto de orden político, de romper otra atadura generada por España, donde la Real Academia Española,(como se reconociera tiempo después), se crea con la finalidad de seguir manteniendo la subordinación idiomática de nuestros pueblos, una suerte de dependencia cultural e ideológica, además de jurídica, subsistente durante muchos años, después de 1810, hasta la formación del denominado “derecho patrio”.

Un acto del periodismo es la difusión de la poesía patria, gauchesca y popular, de carácter político que, lógicamente no se escribe en lunfardo, pero tiene ingredientes españoles, campales e indígenas, y elemento que son el producto del amasamiento y transformación, de acuerdo a la idea que informa que “Las Palabras son Hijas de la Tierra”.

No obstante, el lunfardo aparece después, precedido de una profusa literatura y, en especial, por la obra de José Hernández, “Martín Fierro”.

En 1838, se funda la Asociación de Mayo y sus fundadores, Echeverría Gutiérrez, Alberdi y otros inician, entre otros menesteres, la defensa del idioma nacional. La mayoría de ellos, como otros antes, Moreno y Belgrano, fueron periodistas o hicieron periodismo, además de ser políticos.

También en esa línea Sarmiento y Mitre, quién habría de fundar El diario La Nación y escribir la letra del tango-milonga “El Torito”, cuyo disco se realizó en Alemania con el sello de Chantecler. Juan María Gutiérrez llegó a sostener que el idioma nacional debía abrirse al neologismo (vocablo nuevo) y aún al barbarismo (empleo de las palabras), y que no debía acatar sea la lengua española “pues que legisla nuestro idioma acaba legislando nuestro pensamiento.” Mitre, además, publicó el “Catálogo Razonado de las Lenguas Americanas.”

El término lunfardo aparece en la década del 60′ (refiriendo al siglo XIX), en la Argentina finisecular, es un periodista de La Nación, Benigno Baldomero Lugones, quien funda los estudios de lunfardo, además de la sociología criminal. Escribe relevantes artículos en el diario de pertenencia donde cuenta las formas del robo, las características de los delincuentes y su terminología. Las más importantes artículos son ”Los Beduinos Urbanos” y Los Caballeros de Industria”. Su vida es realmente interesante, llena de matices singulares, que tienen la impronta de un especial inteligencia y un talento excepcional.

Mediante el uso periodístico de voces extra académicas se fue formando una jerga periodística, en la Argentina como en todo el mundo, que, como toda jerga, es un aporte a la formación y enriquecimiento lunfardo, y por este conducto se convierte en lunfardo instrumento idiomático del periodismo que, además, va absorbiendo extranjerismos, regionalismos, vocablos de otras jergas, nomenclaturas técnicas y científicas influenciadas también por la parla popular, transformaciones que los cultistas o puristas denominan de formación del idioma.

Una breve representación de la aproximación del léxico periodístico con el lunfardo:

ARRANQUE: primer párrafo de una información periodística, que resume lo más importante. También se identifica como “copete”

BAILAR: Desorden de lo “habitualmente” lineal en una proporción.

BIGOTE: Raya horizontal simétrica cuyo grosor central difiere con el angosto de los laterales

BOMBO: Halago excedido o alabanza espamentosa en pos del elogio con guiño en la conveniencia.

CULO: Terminal de la bobina de papel. Disposición multilineal desde el titular hasta el cuerpo de la noticia, en escala degradé sin embargo, centrada.

CHUPADO: tipo de tipografía alta y estrecha.

DIARERO: Vendedor ambulante, otrora ppuestero de diarios y revistas.

FUMETTI: del italiano “humitos”, por analogía con el humo del cigarrillo utilizada para los globos de diálogo de las historietas.

JIRAFA: Alargadera o brazo articulado empleado para colocar el micrófono fuera del plano de la imagen.

NEGRO: Redactor anónimo cusa labor se le atribuye otro firmante.

PISTON : Publicación novedosa por parte de un solo medio de comunicación .

REFRITO: redacción reiterativa con recorte de informaciones inéditas ya publicadas.// Condensado, digesto, resumen.

SABANA: Diario de formato extenso.

SAPO: Término despectivo para designar a un periódico subvencionado que hace abuso en otras producciones.

TAPAGUJEROS: Noticia de poca relevancia que se usa para salvar intersticios.

TIJERETAZO: Recorte que se da a otra publicación para incluirla como información en una revista de prensa. Algunos diarios incluyen una página completa de tala recortes para dar a conocer la opinión de los demás.

CANIYITA: vendedor callejero de periódicos criatura, incapacidad jurídica para tal empleo. Dicotómicamente, los mismos diarios cómo están de editoriales en la que se condena al trabajo infantil.

Jose Gobello sitúa la voz en el orbe del lenguaje general y sostiene que el CANIYITA, es la denominación difundida a partir del estreno de CANILLITA, sainete de Florencio Sánchez (Rosario, el primero de octubre de 1902; y en Buenos Aires, el 4 de enero de 1904), cuyo protagonista, un niño vendedor de diarios, es apodado CANILLITA, sin duda porque lleva las piernas desnudas, llamar canillas a las piernas, y aludir a su desnudez como señal de pobreza, era entonces frecuente.

Dante Linyera, “El Alma de la Calle”

Caniyita

«clarín que pregona la ruda batalla,

…altoparlante de todas las buenas y malas

…canario cantor

que vuela cantando por toda la jaula.

que es la ancha y maldita ciudad de los ricos

¡sus propias miserias canta!

…Yo pienso, hermanito, cuando oigo el pregón,

cuando oigo el sarcasmo

de tu vocerío que anuncia

papeles y diarios

yo pienso que sos un cantor.»

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Oda a los resignados



¡Odio a los resignados!
Odio a los resignados, igual que odio a los indecentes, igual que odio a losharaganes.

¡Odio la resignación! Odio la indecencia, odio la inacción.
Odio al enfermo encorvado bajo el peso de una fiebre maligna; odio al enfermo imaginario que, con un poco de voluntad, volvería a poner derecho.

Compadezco al hombre encadenado, rodeado de guardianes, aplastado por el peso del hierro y del número.

Odio a los soldados encorvados por el peso de un galón o de tres estrellas; a los trabajadores encorvados por el peso del capital.

Amo al hombre que dice lo que piensa donde quiera que se encuentre; odio al mendigavotos, a la búsqueda perpetua de la mayoría.

Amo al sabio aplastado por el peso de las investigaciones científicas; odio al individuo que inclina su cuerpo bajo el peso de un poder desconocido, de una X cualquiera, de un dios.

Odio, repito, a todos aquellos que, cediendo a otro, por miedo, por resignación, una parte de su poder de hombres, no solamente se aplastan, sino
que me aplastan, a mí y a aquellos a los que amo, con el peso de su horrible consentimiento o de su inercia idiota.

Los odio, sí, los odio porque yo, lo siento, no me inclino ante el galón del oficial, la banda del alcalde, el oro del capitalista, las morales o las religiones; hace tiempo que sé que no son más que baratijas que se quiebran como el cristal… No me inclino bajo el peso de la resignación del otro. ¡Ah, cómo odio la resignación!

Amo la vida. Quiero vivir, no mezquinamente como esos que no satisfacen más que a una parte de sus músculos, de sus nervios, sino ampliamente, satisfaciendo a mis músculos faciales tanto como a los de mis pantorrillas, a la masa de mis riñones del mismo modo que a la de mi cerebro.

No quiero trocar una parte de ahora por una parte ficticia de mañana, no quiero ceder nada del presente a los vientos del porvenir. No quiero que nada en mí se incline ante las palabras «patria, Dios, honor». Conozco bien el vacío de tales términos: espectros religiosos y laicos.

Me burlo de los retiros, de los paraísos, ante la esperanza de los cuales mantienen sus resignados las religiones y el capital. Me río de esos que, acumulando para la vejez, se privan en su juventud; de esos que, para comer a los sesenta, ayunan a los veinte años.

Yo quiero comer cuando todavía tengo los dientes fuertes para desgarrar y triturar las saludables carnes y los frutos suculentos, cuando los jugos de mi estómago digieren todavía sin ningún problema; quiero beber, cuando tenga sed, líquidos refrescantes o tónicos.

Quiero amar al prójimo según convenga a nuestros deseos comunes, y no quiero resignarme a la familia, a la ley, al Código Civil; nadie tiene derecho sobre nuestros cuerpos. Tú quieres, yo quiero. Burlémonos de la familia, de la ley, antigua forma de resignación.

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Verdaderos intelectuales

1896 «Pero, en todas partes, y este es el premio único de los espíritus como el suyo, sepa que tendrá el aplauso sincero de los que saben reconocer a los verdaderos intelectuales, y aplaudir a los honrados y bravos trabajadores. Rubén Darío. Buenos Aires, Junio de 1896.» (Rubén Darío, «Artistas argentinos. De la Cárcova», Almanaque Sud-americano para el año 1897, El Siglo Ilustrado, Buenos Aires 1896, pág. 263.)

1898 «Es que la golfería en libertad ha obligado a los verdaderos intelectuales a recogerse en sus casas. Realmente la vida intelectual necesita para normalizarse un reglamento de policía urbana que señale horas determinadas a los golfos, y aun sitios a propósito; claro es que en las afueras de la ciudad de Minerva, para que se entreguen a sus fechorías. Mientras se les consienta parapetarse en Academias y Ateneos, y hasta en las columnas de los periódicos, darán mucho que sentir.» (José Verdes Montenegro, «La golfería intelectual», Vida Nueva, Madrid, 19 junio 1898, nº 2, pág. 2.)

1900 «No hay que desmayar. Junto a ellos hay una falange de espíritus superiores, verdaderos intelectuales, que ven la salvación de Francia… precisamente en todo lo contrario.» (Fray Candil, «Baturrillo» –París, Febrero 1900–, Madrid Cómico, tercera época, año XX, número 20, 17 de febrero de 1900, pág. 3.)

1901 «El abyecto materialismo, que estaba en boga en la aurora del siglo, ha hecho bancarrota; la filosofía ha sido impotente para construir por sí misma, no desdeña los datos de la ciencia cristiana; la apología tiene un gran puesto en sus trabajos, haciendo desaparecer muchos y grandes perjuicios, reduciendo a la nada los decantados sofismas de Voltaire, hasta el punto de que no se atreven a repetirlos, los que saben respetarse, mientras los verdaderos intelectuales se convierten en prosélitos inesperados, como los Brunetiére, los Copée y los Paul Bourget. Así que el renacimiento religioso, a pesar de cuanto se ha hecho para detenerlo, se revela bajo todas las formas; irritando o aturdiendo a sus adversarios.» (Mariano Soler, Arzobispo de Montevideo, El legado del siglo XIX. Temores y esperanzas respecto de la sociedad moderna, Tip. Uruguaya de Marcos Martínez, Montevideo 1901, pág. 86.)

«Existe una causa concurrente que contribuye a hacer más perniciosos aún los efectos de esta ausencia de verdaderos intelectuales, –gentes que viven del libro para el libro.» (Estudios, Coni Hermanos, Buenos Aires 1901, vol. 2, pág. 290.)

1902 «Estos con frecuencia incurrieron en arcaicas altisonancias, vicio ingénito en ellos, al cantar a la patria, y degeneraron en lo ramplón al tocar las cuerdas de la fe y del amor. Los verdaderos intelectuales veían con malos ojos tales amaneramientos, anejos a la pobreza de inteligencia o a la falta de cultura, y los pseudo-intelectuales, a su vez, empezaron a mirar con soberano desdén la que llamaron poesía floralesca, para la cual, y para la institución que la mantenía, pareció iniciarse una etapa lánguida y trabajosa. De pronto, entre los jóvenes, apareció un verdadero poeta dando una nota vibrante con La Sardana, composición genuinamente popular, pero que por su originalidad y por el atrevimiento de su estructura revelaba a un artista personalísimo. La Sardana vino a ser la nota nueva, y Maragall el artista que, rompiendo moldes, surgía como apóstol de una poesía original, sana y redentora.» (Rafael Altamira, «La literatura durante la Regencia», Nuestro Tiempo, Madrid, julio 1902, año II, nº 19, pág. 30.)

1905 «El nuevo drama de Gorki, dice La Nuova Antologia, ha tenido un gran éxito en el Nuevo Teatro Dramático, de San Petersburgo. Titúlase Datchniki, de veraneo, y este título es un símbolo. Gorki presenta entre sus personajes dos falsos intelectuales, que no viven la verdadera vida, sino que se encuentran como de veraneo. Toda la obra es una sátira, una terrible crítica de esos pseudo-intelectuales, tan numerosos en la sociedad rusa. Enfrente de los advenedizos, de los infatuados, de los triunfadores egoístas en la lucha por la vida, Gorki pone dos o tres personajes simpáticos, verdaderos intelectuales, que desmienten la acusación dirigida al autor por haber escrito un libro contra todos los intelectuales en masa.» (La Tarde, Palma de Mallorca, sábado 11 de marzo de 1905, pág. 2.)

1907 «No es así como se tratan cuestiones de verdadera trascendencia. Los verdaderos intelectuales, de innegable seriedad, rectos y sinceros, ponen su mirada mas alto de lo que tal vez la ponga el Sr. Burguete, sin que por esto se permitan llamarle embaucador de formularios, de audacias guerreras y de otros valores espirituales perniciosos y falsos. Un poco más de seriedad convendría en estos asuntos. ¿Se refiere quizá el Sr. Burguete a los falsos intelectuales, a esos pequeños intelectuales de localidad, para quienes todo lo de nuestra tierra es mezquino y despreciable, y arden en odio bárbaro contra todo lo que recuerde a España?» (Baltasar Champsaur, «La ciencia del valor», Nuestro Tiempo, año VII, número 101, Madrid, 10 de junio de 1907, pág. 396.)

1910 «La fuerza no es lo mismo que la fuerza bruta. El calificativo restringe enormemente la extensión de la idea. Casi la convierte en debilidad. El lenguaje internacional ser fuerte es ser inteligente, ser moral, ser pueblo artista. Dar una organizacron a las masas capaz de llevarlas a la muerte en bien de los demás, no es problema de torpes. Ha de resolverlo una selección de verdaderos intelectuales. La palabra que predique al recluta la muerte en bien de la Nación ha de salir de un hombre noble, elevado, creyente, moral. Sólo un alma exquisita engendra el sentir grande, lo comunica a los demás y hace que la masa produzca un máximum de fuerza.» (Barbero-Seguí [Abilio Barbero & Juan Seguí], «Cultura y Ejército», Nuestro Tiempo, Madrid, julio 1910, año X, nº 139, pág. 57.)

1915 «Grupo libre de cultura. Mañana viernes, a las seis y media de la tarde, celebrará su acostumbrada sesión semanal este grupo en el salón de la Económica Matritense de Amigos del País (plaza de la Villa, 2). D. Ricardo Martínez-Arboleda disertará acerca del tema “Falsos intelectuales y verdaderos intelectuales”; D. Gonzalo Latorre dará una conferencia “Sobre el periodismo”, y D. José María Platero leerá algunas poesías inéditas.» (La Correspondencia de España, año LXVI, número 20.945, Madrid, jueves 17 de junio de 1915, pág. 6.)

1926 «Los comentarios de la prensa. Un artículo de “La Nación”. Todos los periódicos de la noche dedican artículos de elogio a la personalidad del ilustre Cajal, con motivo del homenaje que esta mañana se celebró en su honor. La Nación, órgano de la U. P. inserta un artículo titulado: “Maniobra evitada. Intelectuales verdaderos y falsos intelectuales”. Bajo este título copia la nota facilitada anoche por el Gobierno y la comenta diciendo que los intelectuales verdaderos están obligados a dar ejemplo de disciplina y acatamiento al poder público.» (El Orzán, La Coruña, domingo 25 de abril de 1926, pág. 2.)

«Por otra parte, es inadmisible esa teoría de que para opinar hay que estar por encima de aquello de que se opina, pues ¿quién iba, entonces, a atreverse a opinar sobre nada? Únicamente los que se creyeran seres superiores, de excepción, semidivinos; es decir, los necios. ¿No opina a diario La Nación sobre ideas, cosas, hechos y personas? ¿No está todos los días diciéndonos quiénes son los verdaderos y los falsos intelectuales; los verdaderos y los falsos patriotas; cuál es la verdadera y la falsa libertad, la verdadera y la falsa democracia?… ¿Quiere decir entonces que se cree por encima de todo eso? No podemos suponer semejante cosa. Tenemos que pensar que el órgano oficioso, al emitir esas opiniones, no aspira a lanzar fallos inapelables, a darnos criterios infalibles de verdad, sino únicamente a exponernos su juicio, tan relativo y falible como todo lo humano. Pues en el mismo caso nos encontramos los demás periodistas, Yo reconozco –repito una vez más– que mi firma es modestísima; pero ¿es que acaso los colaboradores de La Nación son glorias universales? ¿Es que los señores Sánchez Pastor, Pemartín, Capellá, Santibáñez, De Pedro… son Homero, Platón, Cervantes, Kant, Dante, Shakespeare…? ¿Y no opinan ellos a diario sobre todo lo divino y humano? Pues ¿por qué no he de poder hacer yo lo mismo?» (Mariano Benlliure Tuero, «Crónica. Puntualicemos», La Libertad, año VIII, número 2072, Madrid, viernes 12 de noviembre de 1926, pág. 1.)

1927 Edmundo González Blanco, «Verdaderos y falsos intelectuales», Caras y caretas, número 1496, Buenos Aires, 4 de junio de 1927, pág. [40].

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Súmate a la campaña —— (complete la línea punteada según el parámetro social a cumplir)

Retorno invariable de un Sol para los Chicos!! Y… ¡Uff! en sus variables alegóricas, que hubieran sido, otrora, moda irreverente.

Mis aprendientes de otrora y Yo, la peor de todas.


#No le darás me gusta porque soy negrito.

#Amén si quieres que esta niña consiga un donante de riñón,/se salve de cáncer.

*Nota: Nunca por la niña a salvo de un tío más bárbaro que ¹Conan El Bárbaro . Sobrebromas de mesa. Sobresiestas en ella.

#Dale compartir, si también tienes un ángel 😇que te cuida desde arriba. ¿Quién me cuida desde arriba? Arriba estamos los que «A la gilada ni cabida, yo los miro desde arriba»… O

¡Hoy! El retorno invariable de la «no poesía», (sin un standarte de mi parte):

#Apoya a un perro/ #Refugia a un perro.

#Todos por la energía solar: horno ecológico, paneles solares, lámparas fabricadas con folículos pilosos, veladores diseñados con la epidermis donada por el colectivo vegano.


#Utopía new age: The Frog en búsqueda de agente 99 perdida durante el macartismo . Grupo liderado por la vanguardia Yankee que continúa la línea de diseñó que sostiene el eterno cliché del antihéroe. Hoy en contra de Bill Gates, Will Smith, Bill Cosby, y algún l’ Watergate. No seré donate de mis habilidades para el usufructo del Tío Sam y sus zorzales.

#Un ²Pituto para los ³Belsunce.
Lapsus Lingua ad transeúntes en Chiche Gelblung.

#Carlos Villagrán quiere un Ford. Para que todos los Carlos Villagrán pueda tener un Ford; súmate a la campaña: «Un Ford para los Quicos».

#⁴Aldo Rico quiere un póster de ⁵Moe. Para que Aldo Rico pueda tener un póster de Moe; súmate a la campaña: «Un Moe para Aldo Rico»

Gracias pero # en la batalla naval de la pelotudez en campaña de la sera que se define humana por no ser placentaria.

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Del lente inclusivo y demás impiedades.

Llegué al punto álgido de tolerancia con los personajes del sistema educativo que, a través y su rol de actantes dinámicos, promueven el lenguaje inclusivo sin considerar obligatoriedad que conlleva su rol de educandos, con respecto a la responsabilidad, no solamente civil para con el educando, sino con la implicancia más sublime en derredor de la evolución procesual de la arquitectura de los puentes cognitivos que se establecen en el circuito neuronal psicolinguistico de los seres humanos, en general y sobre todo el de los aprendientes en etapa de crecimiento madurativo del aspecto cerebral cognitivo.

El lenguaje con sus complejidades etimológicas y se, es una de las principales aristas a través de las cuales el ser humano desarrolla el fortalecimiento de las estructuras cognitivas.

Sopena, el carácter inimputable que se le ha otorgado a gran franja los educadores, en el permisivo acto negligente respecto a los comportamientos pedagógicos en boga relacionados con las acciones baladíes de la moda inclusiva, que supedita los enseñantes bajo modo enseñanza que dejan de lado la integridad de los aprendientes, por el acto irrisorio poner en primer plano prácticas deliberadamente arbitrarias perjudicando a los menores a cargo.
En primer lugar, el lenguaje inclusivo, no tienen un fin relacionado con la real de la ruptura.

Lamentablemente, siquiera pueden considerar, que exponen de manera contradictoria sus falencias y su carácter hipócrita, desnudando su debilidad ante los aprendientes que rumiando y mascullando la estupidez del adulto irresponsable inaudito y déspota, sigue siendo víctima de generaciones irremediables.

Es ineludible, a través de los manifiestos que se concatenan con lexemas inclusivos, «el no decir a través del no decir». La ilegibilidad de los discursos y la imposibilidad de reproducir oralmente lo discursivo gráfico, es la prueba más contundente de la falacia más deleznable, que por insignificante es aún más deplorable.

Es tal la necesidad de manifestar una ruptura inexistente del patriarcado, tanta cinismo malogrado para demostrar lo que no son, que conforman un conglomerado de vocablos inexistentes para solapar su imposibilidad y su negación a la ruptura.

Ruptura que solamente será posible, a través de la acción y jamás a través de la deformación de las prácticas discursivas.

La verdadera ruptura se relaciona con la generaciones procedentes, de las cuales están haciendo caso omiso, vituperando sus derechos con la enseñanza que se corresponda con sus necesidades procesuales en el fortalecimiento de las cognitivas, entre otras.

La amabilidad la dejé de lado. La mala praxis debería de ser tan condenatoria en la medicina como la educación.

Nací docente por oficio y moriré docente yendo en contra de cualquier precepto que haya de perjudicar la salud física o psíquica de los menores.

Ni «X», Ni «E» son semas inclusivos.
Dale acción al genital femenino: «Enclitorizar», es mi propuesta para revolucionar al infinitivo.

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Fémina

¿Sabés que me has estado aleccionando todo el tiempo? :. – Me dijiste que los vampiros eran machos. – Platero es macho… Y un asno. – King Kong es macho. -Yo podría haber sido bruja, el Demonio es macho. – Fausto es macho. – El hombre que arrojó la bomba sobre Hiroshima era macho. Además están los pájaros, con la conmovedora poesía (que Bernard Shaw describe tan notablemente) de su amor y sos nidos, en los cuales los machos cantan de un modo tan bello mientras las hembras incuban. ¿Ya ves lo que pasa.l? En el fondo debo ser tierna; porque nunca pensé en la mantis ni en la avispa, pero supongo que soy leal a mi tribu, simplemente. Lo mismo daría soñar con un roble. O un castaño, hermafrodita, de inmensas raíces. No te contaré qué poetas y profetas ocupan mi mente, o a quién le rezo (despertando mi propia y violenta hilaridad) o a quiénes evitaba en la calle, o quiénes veía en la televisión

Soy una mujer enferma, una loca, una castrada, una comedora-de-hombres; su consumo a los hombres graciosamente por mí llamarada de pelo incandescente o mis besos envenenados; quebró sus articulaciones con mis asquerosas garras de vampira y, apoyada en un pie como un gato al que le han arrancado las uñas, les hundo el espolón, anulando sus débiles esfuerzos por salvarlos; mi cabello enredado, tijereteado con desprolijidad burlón, por sublevación estética, mi repulsiva piel, grandes dientes, y encías sanguinolenta. No considero que mi cuerpo sirviera para vender nada. No considero que mi cuerpo sea «gato a la vista.»

¿Quién ha visto que las mujeres asusten a nadie? (Esto fue cuando creía que era importante asustar a la gente.) No puedes decir, parafraseando a una vieja amiga, que ahí están las obras de Shakespeare y Shakespeare fue mujer, okay Colón atravesó el Atlántico Y qué Colón era mujer, o que Alger Hiss fue mujer. (Mata Hari no fue una espía; fue una puta.) De cualquier manera, every boy¹ (perdón), everybody sabe que aquello que todas las mujeres han realizado de verdadera importancia, no es constituir una gran mano de obra barata qué se puede sacar cuando hay guerra y volver a guardar cuando se acaba, sino Ser Madres, traducir la próxima generación, dar la luz, cuidarla, fregar el suelo para ella, cambiarle los pañales, recoger lo que tira, y principalmente sacrificarse por ella. Este es el trabajo más importante del mundo. Por eso no está remunerado.

Lloré, y luego dije porque lo contrario no hubiera dejado nunca. De ese modo las cosas se llegan a un espantoso punto muerto. Habrás notado que incluso mi estilo se casen lo más femenino, revelando así mi verdadera naturaleza; ya no digo «Qué lo parió», ni «Mierda»; pongo muchos calificativos y adverbios como «bastante», «realmente», «quizá», escribo con esas frases hechas femeninas… Mi pensamiento fluyen sin forma como el flujo menstrual, todo muy femenino y profundo y lleno de esencias, muy primitivo y lleno de «y» se llaman «frases continuas».

Mi mente está encenagada. Putrefacta. Soy una mujer con mente de mujer. Soy una mujer sin envolturas, calva como una bola de billar, (pero Alá sabe más.)

¹ Juego de palabras válido para el idioma inglés. Every boy: «todos los chicos», Everybody: «todo el mundo».

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CUANDO UNA FRASE SE HACE CÉLEBRE.


“YO PUEDO ENNOBLECER CUALQUIER PUESTO” a causa de haber detenido el mando durante cuatro meses más de lo establecido por las leyes, el famoso general tebano Epaminondas fue condenado a realizar ciertas tareas relacionadas con la limpieza de la ciudad. Al conocer el castigo impuesto al vencedor de tantas batallas, muchos amigos llegaron hasta él para expresar su pesar por una sentencia tan poco honrosa, pero Epaminondas, los calmó diciendo: “si los cargos públicos dignifican a los ciudadanos, también los ciudadanos pueden dignificar los cargos públicos”. Y concluyó: “Por mi parte, yo puedo ennoblecer cualquier puesto, por modisto que fuere.”

“NO QUIERO NI HACE FALTA” eso contestó el general español Antonio Gaudí y Cornet (1852-1926) cuando le dijeron que necesitaría vivir cien años para ver terminado el templo de la Sagrada Familia, en Barcelona. Y luego agregó: “una obra como ésta debe ser reflejo de largo periodo y cuanto más largo sea el periodo más bella será la obra.


“ES UNA TORMENTA EN UN VASO DE AGUA” la paternidad de esta frase se le atribuye, erróneamente, al emperador Pablo de Rusia, gobernante entre los años 1796 y 1801. Es posible que Pablo haya dicho estas palabras, pero varios años antes de Cristo, Marco Tulio Cicerón  alude a esa expresión de los romanos para restar importancia a ciertos hechos aparentemente importantes… “Como se ve nadie puede estar seguro cuando dice una frase demasiado original.”



“¡BAH, ES UN HOMBRE COMO CUALQUIERA!” subyugado por la personalidad de Napoleón Bonaparte y por el éxito de sus campañas militares, Luis de Beethoven escribió en su honor, LA SINFONÍA HEROICA, agregando la dedicatoria correspondiente, pero después comprobó que su ídolo no era más que un guerrero ambicioso, guiado por un insaciable afán de conquistar y oprimir pueblo tras pueblo, borró la dedicatoria y calificó duramente al emperador con la frase citada.

“MEJOR ANULAR MI FIRMA QUE MI ALMA” confiado en la responsabilidad de sus colaboradores, Carlos V firmó en cierta ocasión un importante decreto que, según le advirtieron poco después, era contrario a lo que ordenaban las leyes. Entonces, el emperador pidió que le devolviesen el documento para anular de inmediato la firma. Y con las palabras del título contestó a quienes quisieron ponerle algún reparo.


“NO TE FÍES DE LOS COLORES SANCHO” puede creerse que esta frase, que Don Quijote destinó a su escudero para recomendarle prudencia en sus juicios, inspiró a Don Ramón de Campoamor al decir en una de sus Doloras: en este mundo traidor/ nada es verdad ni es mentira/ todo es según el color/ del cristal con que se mira”. Pero ese mismo concepto, lo expresa el poeta Juvenal, cuando sentencia en una de sus Sátiras: “no hay que fiar en apariencias”. Y antes que Juvenal, lo aconseja el poeta Virgilio, al poner en boca del pastor Coridón “no te fíes mucho del color, Alejo.”

“SI NO ES CIERTO ESTÁ BIEN IMAGINADO”  año 1516. El brillante poeta, Ludovico Ariosto, había compuesto su <Orlando Furioso> y fue invitado por su protector, el cardenal Hipólito del Este, a leer la obra en una sala del Castillo en Reggio. Se cuenta que en determinado momento, el cardenal interrumpió la lectura del poema para preguntar al autor: “¿De dónde habéis sacado tantas tonterías, Ludovico?”, recibiendo como respuesta una frase que no ha dejado de repetirse a través de los siglos: “¡Se non è vero, è ben trovato!”. Claramente esta que la amoscada réplica no fue del agrado del cardenal, y eso produjo un distanciamiento entre el poeta y su mecenas.

“NO BASTA SER HONRADA, TIENE QUE PARECERLO” enamorado de Pompeya, esposa de Julio César, un ciudadano de Roma, llamado Publio Clodio Pulcro, logró introducirse en la casa del emperador, con el objeto de expresarle sus sentimientos. Descubierto por los guardias, logró huir, y aún cuando César creyó en la inocencia de su esposa, la repudió diciendo: “A la mujer del César no le basta con ser honrada, sino que, además, tiene que parecerlo”. El mismo concepto, dicho con otras palabras, está en el discurso clásico de Alejandro Magno: “no demos oportunidad a la calumnia, pues siempre se ayuda la mentira de las apariencias para atacar de la verdad.»


“ES MÁS DULCE DE LEER QUE VIVIR” la frase pertenece al escritor Juan Bautista Alonso Karr (1808 -1891), quien completó la idea diciendo: “¡La lectura, escapada encantadora de la vida y de sí mismo!” Cabe agregar, que otra alusión a la escapada es autoría de Arturo Schopenhauer, cuando dijo a propósito de ciertas lecturas: “leer es pensar con el cerebro ajeno, en lugar de con el propio.»

“A noble spirit embiggens the smallest man (Un noble espíritu agrandece al hombre más pequeño)”, es el lema de la ciudad de Springfield, colocado en la estatua del fundador de la ciudad, Jebediah Springfield.
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La verdadera historia detrás de la leyenda de “La Llorona”


La mujer que vaga en la noche llorando por sus hijos identifica a los mexicanos, pero ha traspasado las fronteras desde hace más de 700 años.

La historia de la mujer que se aparece se repite en muchos países. Prácticamente en cada ciudad de México existe una historia sobre la fantasmal mujer que sale todas las noches a gritar y llorar en la calle por sus hijos.

En el mundo moderno generalmente, la ilustran como una figura fantasmagórica con la cabeza cubierta, vestida de negro, pero la realidad es que nadie sabe cómo es realmente «La Llorona», uno de los personajes más característicos de las historias de terror en México.

En cada municipio del país hay un lugar donde existen testimonios sobre las apariciones de esta misteriosa mujer que vagando por las noches grita con una voz de dolor «¡Ay, mis hijos!». Por ejemplo, en la capital mexicana afirman que se aparecía en el centro de Ciudad de México, en las alcaldías de Xochimilco (flotando en los canales) y en la de Coyoacán.

Pero la historia original de este personaje conecta con el mundo prehispánico, y se ubica aproximadamente una década antes de la llegada de los conquistadores españoles, en 1521.

El emperador Moctezuma II y Hernán Cortés.


En sus escritos, Fray Diego Durán, uno de los evangelizadores españoles, daba cuenta de que el emperador azteca Moctezuma II estaba preocupado por sueños que advertían el fin de su reinado. A sus oídos llegaron historias de paseantes nocturnos que contaban haber visto a una mujer que lloraba y gemía, por lo que les encomendó preguntarles el por qué de su dolor y que era lo que quería expresar.

Esta mujer salía del Lago de Texcoco sobre el cual se encontraba la legendaria Tenochtitlán.

La historia también se transmitió a Fray Bernardino de Sahagún (misionero franciscano cuyas obras han ayudado a la reconstrucción de los hechos del México antiguo), a quien los indígenas le aseguraron que por las noches esta mujer gritaba «¡Hijitos míos, pues ya tenemos que irnos lejos! Y otras veces ¡Hijitos míos ¿a dónde os llevaré?», en referencia a su intento de salvar a los nativos de la masacre que estaba por venir con la llegada de los conquistadores españoles.


Esta mujer salía del Lago de Texcoco sobre el cual se encontraba la legendaria Tenochtitlán.

La historia también se transmitió a Fray Bernardino de Sahagún (misionero franciscano cuyas obras han ayudado a la reconstrucción de los hechos del México antiguo), a quien los indígenas le aseguraron que por las noches esta mujer gritaba «¡Hijitos míos, pues ya tenemos que irnos lejos! Y otras veces ¡Hijitos míos ¿a dónde os llevaré?», en referencia a su intento de salvar a los nativos de la masacre que estaba por venir con la llegada de los conquistadores españoles.


Cihuacóatl emergía desde el Lago de Texcoco y trataba de advertir a los aztecas sobre la masacre de la que serían víctima
El fraile nombró a la mujer Cihuacóatl (mujer serpiente) o Tonantzin (nuestra madre).

«Dice la historia que es una mujer que aparecía para prevenir todo lo que iba a caer sobre los indígenas. Aquí lo interesante es ver como la leyenda se ha ido modificando y adaptando conforme a los tiempos. Después de la conquista, se seguía hablando de esta aparición y se decía que se trataba de una mujer indígena que había tenido tres hijos con un español, pero que él después de casó con una mujer de alcurnia. Ella, en venganza, mató a los hijos y se volvió loca».


La historia se extendió hasta Centroamérica gracias a que había poblaciones aztecas en países como El Salvador y Nicaragua.

La traidora


La Malinche ha sido descrita por los historiadores como otras personificación de “La Llorona». Otro de los significados que se le da a esta mujer es el de «la mala madre». Según el historiador mexicano Efraín Franco Frías, en la época de la Colonia (1521-1821) empezó cobrar fuerza la historia de que «La Llorona» era una indígena conocida como «Malinche», quien a la llegada de los españoles se convirtió en amante de conquistador Hernán Cortés.

La pareja tuvo un hijo, pero Cortés se lo arrebató a la mujer cuando regresó a España sin que ella hiciera algo por impedirlo.

«El nombre de ‘Malinche’ significa traidora, y los indígenas veían en esta la encarnación de la traición y a raíz de que pierde a su hijo, para el pueblo mexicano se convierte en un símbolo de la maternidad, pero de la maternidad triste, ofendida y humillada por el papel triste de entregar a su hijo Martín Cortés, y ella jamás lo vuelve a ver».

«Se convierte en instrumento de traición y también en el símbolo de la mala madre que no es capaz de defender a su hijo y se entrega a las tentaciones, a los placeres», expresó el historiador.

El antiguo Lago de Texcoco, donde se originó el mito de la mujer que lloraba por sus hijos.


Relató que a partir de la entrega de su hijo, la mujer fue duramente criticada por no haber hecho nada para que no se lo llevarán y a partir de entonces «La Llorona» empieza a tener un significado diferente.

La Iglesia Católica empieza a modificar la historia para darle un significado de que si eres mujer y te entregas a los amores prohibidos (como la Malinche), no cumples con los deberes tradicionales de madre, «vas a estar condenada al sufrimiento y a estar vagando por el inframundo»

Hacia el siglo XVIII más de un cronista identifica a la indígena como «La Llorona» y como la «mala madre», a partir de ahí, el mito de Cihuacóatl se convierte en leyenda. A partir de entonces se le deja de relacionar con el agua (anteriormente siempre se decía que salía de algún lago) y empiezan a surgir historias en todos lados sobre esa mujer que vestía de luto y se lamentaba por sus hijos.

Por ejemplo, en Ciudad de México, una de las leyendas más famosas es la de «La Llorona» en una casona de Coyoacán, uno de los lugares más tradicionales de la capital. Pasó a la historia como la indígena que enamoró al conquistador Hernán Cortés, pero con el tiempo, su nombre se convirtió en sinónimo de traición. «La Malinche” fue despreciada por su raza al defender los intereses de los conquistadores. Cuando el conquistador Hernán Cortés recibió como regalo una veintena de esclavas como regalo para intentar apaciguar su furia contra los indígenas, nunca imaginó que una de ellas no sólo lo impactaría sino que sería la madre de uno de sus hijos.

Conocida en lengua náhuatl, la que hablaban los aztecas, como Malintzin o Malinalli, la mujer, que después sería identificada como «La Malinche», nació a finales del siglo XV. Según los historiadores, sus primeros años habrían transcurrido en el estado de Veracruz.

Presuntamente fue hija de un cacique, como primogénita le correspondía heredar los dominios de su padre, pero al fallecer, su madre, Cimatl, se casó con otro jefe indígena con el que concibió un varón, quien finalmente se quedó con lo que le correspondía a Malintzin, según un recuento sobre este polémico personaje en la historia mexicana.

De niña, Malintzin habría sido regalada a otros indígenas y así se empezó a esparcir el rumor de que había muerto. La menor fue vendida como esclava y comprada por un cacique de Tabasco, quien después la regaló a Cortés para tratar de apaciguar su furia contra el pueblo maya en ese estado después de la batalla de Cintla, en la que resultó victorioso.

El concubinato era aceptado en aquellos tiempos, pero únicamente con mujeres bautizadas por lo que después de ser regalada al conquistador, Malintzin recibió la fe católica y el nombre de Marina.

En un principio Cortés la había entregado a uno de sus capitanes, Alfonso Hernández, pero al descubrir que le sería útil por entender el náhuatl y el maya, la hizo su amante cuando ella tenía 15 años.


La mujer fue cobrando importancia durante la travesía de Cortés hacia la capital azteca, Tenochtitlán, como parte de su plan para derrotar al imperio.

Las crónicas de Bernal Díaz del Castillo la describen como una mujer «entrometida y desenvuelta» que mandaba a todos los indígenas en la Nueva España.

Algunos señalan que al enamorarse perdidamente de Hernán Cortés, empezó a defender los intereses de los españoles en lugar de los de los indígenas de su misma raza, quienes fueron masacrados por los conquistadores, de ahí que en México se conozca como «malinchistas» a quienes desprecian sus raíces.



La Malinche y La Llorona

De la relación entre Malintzin y Hernán Cortés nació Martín Cortés, el primer mexicano mestizo al que se le conoce con nombre y apellido.

Sin embargo, Cortés regresó a España y se llevó al hijo de ambos, dejando a su amante sola y despreciada por los de su misma raza.

Según el historiador mexicano Efraín Franco Frías, en la época de la Colonia (1521-1821) empezó cobrar fuerza la historia de que «La Llorona», esa mujer a la que en distintos lugares se le escucha por las noches llorar por sus hijos, era una indígena conocida como «Malinche».

La Malinche y diferentes representaciones de Cihuacóatl (Fotos: Pinterest, Wikipedia)
«El nombre de ‘Malinche’ significa traidora, y los indígenas veían en esta la encarnación de la traición y a raíz de que pierde a su hijo, para el pueblo mexicano se convierte en un símbolo de la maternidad, pero de la maternidad triste, ofendida y humillada por el papel triste de entregar a su hijo y ella jamás lo vuelve a ver»,

«Se convierte en instrumento de traición y también en el símbolo de la mala madre que no es capaz de defender a su hijo y se entrega a las tentaciones, a los placeres», expresó el historiador.


Relató que a partir de la entrega de su hijo, la mujer fue duramente criticada por no haber hecho nada para que no se lo llevarán y a partir de entonces «La Llorona» empieza a tener un significado diferente.

La Iglesia Católica modificó la historia para darle un significado de que si eres mujer y te entregas a los amores prohibidos (como la Malinche), no cumples con los deberes tradicionales de madre, “vas a estar condenada al sufrimiento y a estar vagando por el inframundo”.

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La decadencia de la amistad

Tal vez sea cierto que los perros no traicionan. Pero esto no es en realidad una virtud del animal. Ocurre simplemente, que la módica organización mental del perro le impide realizar procesos tan complicados como una estafa. Es decir: los perros no pueden traicionarnos, por la misma razón que no se les permite escribir novelas.

Muchos pensadores han creído notar que, en estos tiempos, la amistad es más un tema de conversación que una actividad concreta.
Por cierto, es relativamente fácil encontrar personas dispuestas a componer canciones sobre los amigos. En cambio es bastante difícil conseguir que esas mismas personas le presten a uno dinero.

Según parece, el sentimiento amistoso se halla en decadencia.


Todos los días uno tropieza con canallas que lejos de preocuparse por la escasez de amigos, se jactan de ella.
– Yo, amigos, lo que se dice amigos, tengo muy pocos, o ninguno – nos gritan en la
cara – Y no advierte que el sujeto esta esperando que lo feliciten por semejante hazaña.

Hoy cuando ya no existe la Amistad exenta de sugerencias, de solicitud y de acotación, -seria bueno preguntarse si no será necesario inventar algo para reemplazarla -Será difícil, desde luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco podrá hacerse para librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo. En todo caso, cada uno de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer canciones ni escribir poemas. Se trata únicamente de sentarse un rato en la vereda o de matear en silencio con los que están mas cerca de nuestro espíritu.

Si uno no tiene ya a los de antes, cabe decir que tal vez existen en el mundo amigos viejos a los que todavía no conocemos.

El perro y yo.
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Extracto de «la obra que refiere al anarquismo por antonomasia»: El Banquero anarquista, Fernando Pessoa.

(…) «¿Qué es ser anarquista? La libertad, la libertad para uno y para los otros, para la humanidad entera. Querer estar libre de la influencia o de la presión de las ficciones sociales, querer ser libre tal como se nació y apareció en el mundo, que es como en justicia debe ser, y querer esa libertad para uno y para todos los demás. No todos pueden ser iguales frente a la Naturaleza: unos nacen altos, otros bajos; unos fuertes, otros débiles; unos más inteligentes, otros menos… Pero todos pueden ser iguales de ahí en adelante; sólo las ficciones sociales lo impiden. Esas ficciones sociales son las que era necesario destruir. «Era necesario destruirlas… Pero no se me escapó una cosa: era necesario destruirlas pero en beneficio de la libertad, y teniendo siempre en vista la creación de una sociedad libre. Porque eso de destruir las ficciones sociales tanto puede ser para crear libertad, o preparar el camino de la libertad, como para establecer otras ficciones sociales diferentes, igualmente malas porque son igualmente ficciones. Aquí es donde se necesitaba cuidado. Era necesario acertar con un proceso de acción, cualquiera que fuese su violencia o su no violencia (porque contra las injusticias sociales todo era legítimo), por el cual se contribuyese a destruir las ficciones sociales sin, al mismo tiempo, perjudicar la creación de la libertad futura; creando allí mismo, en el caso de que fuese posible, algo de la libertad futura.»Es claro que esta libertad, que se debe tener cuidado de no perjudicar, es la libertad futura y, en el presente, la libertad de los oprimidos por las ficciones sociales. Claro está que no tenemos que fijarnos en no perjudicar la «libertad» de los poderosos, de los bien situados, de todos quienes representan las ficciones sociales y tienen las ventajas en ellas. Ésa no es libertad; es la libertad de tiranizar, que es lo contrario de la libertad. Ésa, por el contrario, es la que más debíamos pensar en perjudicar y en combatir.

¿Para quién quiere el anarquista la libertad? Para la humanidad entera. ¿Cuál es la manera de conseguir la libertad para la humanidad entera? Destruir por completo todas las ficciones sociales. ¿Cómo se podrían destruir por completo todas las ficciones sociales?

—Esa revolución sería preferiblemente
mundial, simultánea en todos los puntos, o los puntos importantes del mundo; o no siendo así, partiendo rápidamente de unos a otros, pero, a pesar de todo, en cada punto, esto es, en cada nación, fulminante y completa.Por mí solo, no podría hacerla a ella, a la revolución mundial, ni siquiera podría hacer la revolución completa en la parte relacionada con el país en donde estaba. Lo que podía era trabajar, en la entera medida de mi esfuerzo, para preparar esa revolución. Ya le expliqué cómo: combatiendo, por todos los medios accesibles, las ficciones sociales; no perjudicando nunca al hacer ese combate o la propaganda de la sociedad libre, ni la libertad futura ni la libertad presente de los oprimidos; creando ya, de ser posible, algo de la futura libertad.

(…) «Esta idea de deber, esto de la solidaridad humana, sólo podía considerarse natural si trajera consigo una compensación egoísta, porque entonces, aunque en principio contrariase el egoísmo natural, si diera a ese egoísmo una compensación, siempre, a fin de cuentas, no lo contrariaría. Sacrificar un placer, simplemente sacrificarlo, no es natural; sacrificar un placer a otro es lo que ya está dentro de la Naturaleza: entre dos cosas naturales de las que no se pueden tener ambas, escoger una es lo que está bien. ¿Pero qué compensación egoísta o natural podía darme la dedicación a la causa de la sociedad libre y de la futura sociedad humana? Sólo la conciencia del deber cumplido, del esfuerzo para un buen fin; y ninguna de estas cosas es una compensación egoísta, ninguna de estas cosas es un placer en sí, sino un placer, si lo es, nacido de una ficción, como puede ser el placer de ser inmensamente rico, o el placer de haber nacido en una buena posición social. Un proceso, o procesos, mediante cualquiera de los cuales se contribuyese a destruir las ficciones sociales sin perjudicar, al mismo tiempo, la creación de la libertad futura; sin perjudicar, por consiguiente, en lo más mínimo, la poca libertad de los actuales oprimidos por las ficciones sociales; un proceso que, en lo posible, crease ya algo de libertad futura…» (…)

Retrato de Isidoro Reta.
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Publicidad, «COFFEE BREAK» y otras yerbas.



Surgimiento del Nuevo mundo de la publicidad.

Watson publica el manifiesto del conductismo. A raíz de su fama a que se interesen por su trabajo personas ajenas a la psicología. Después de 1913, empiezan a ser reconocido como padre de la nueva corriente, no solo psicológica, sino también de pensamiento, que puede tener interesantes aplicaciones prácticas en varias disciplinas y en la sociedad.

En 1921 la agencia de publicidad J. Walter Thompson lo contrata como consultor. Así empieza su carrera en el mundo de la publicidad, un campo que Watson cambiará radicalmente, al igual que lo había hecho con la psicología.

Los publicistas están atraídos por el principio fundamental del conductismo, a saber: la posibilidad de empujar al cliente hacía algunos productos, de ser presentados correctamente, aprovechando el mecanismo del condicionamiento. También están interesados en controlar y preveer las preferencias del consumidor. Todas estas herramientas marcan, de manera tajante, la diferencia en el mundo de la publicidad y el consumo.

Las contribuciones de Watson a la publicidad.

Inmediatamente, Watson se hace notar en este nuevo entorno, a través de ideas lúcidas enraizadas, principalmente, en la originalidad, las que actualmente hemos de seguir y las que también determinan la entrada de la psicología en el mundo moderno del marketing y la publicidad.

En primera instancia, Watson aplica y promueve el mecanismo del condicionamiento, en consecuencia se traslada a la concepción de un «hombre maleable», cuyo comportamiento se puede dirigir con los acertados impulsos de estímulo y respuesta.

Según Watson, todo tipo de comportamiento, lo que se extiende al comportamiento del consumidor, es el resultado de una serie de asociaciones que se adquieren poco a poco. Tanto la personalidad como la conducta son recorridos fluidos que se construyen a través del tiempo. De manera que se pueden controlar y prever. Es posible inducir al consumidor a la adquisición de determinado producto antes que otro, utilizando sabiamente el recurso de la publicidad. No obstante eso, es posible e importante la previsión del éxito o del fracaso de un nuevo producto que se proyecta para lanzar al mercado. Una vez más, Watson subraya el vértice pragmático de la psicología que será utilitario en varios ámbitos de la sociedad, en el que está incluído el consumismo. La meta es hallar la fórmula correcta. En este caso la modalidad de relaciona con la diagramación de los estímulos adecuados para la eficaz inducción publicitaria para obtener las respuestas comerciales deseadas: condicionando el comportamiento del comprador. Se hace hincapié en un aspecto concreto del comportamiento, el de las emociones: así surge la sociedad de consumidores condicionados. Watson considera que las personas reaccionan fuertemente a emociones determinadas: ante el miedo, ante la rabia, ante al amor ( los sentimientos primarios). La elección radical en mostrar al consumidor algo que lo condicione mediante el miedo o la rabia e incluso mediante una respuesta hacia el amor. Los mensajes publicitarios deberán centrarse en los comportamientos emocionales. El paso iniciático es tener un conocimiento del público al que será dirigido el producto a través de análisis de estudio preliminares. Por ejemplo, Watson comprendió que el estímulo para las madres podría ser el miedo cuando se proyectaba un producto para los niños. Un talco de determinada marca en preferencia a otra marca sugiere » una barrera protectora cuya función será aislar a la piel del niño de gérmenes y bacterias: de este modo se induce a la mujer en el pensamiento de que eligiendo «ese talco» para la compra, será una mejor madre.

Basándose en estás consideraciones y en el conocimiento de los mecanismos psicológicos, Watson lanza varias campañas publicitarias y diversos estudios con el fin de explorar en simultáneo, tanto al mercado como al mundo de los consumidores.
A esto agrega una premisa que también será de carácter fundamental: la insistencia a través de lo pegadizo y sugerente en la promoción del producto. A modo de ejemplo, Watson afirma que la imagen es radical para la fidelización del consumidor, pata inducirlo a comprar siempre, determinada marca y no otra, más aún que el aroma del tabaco. Al igual que una mujer podría ser seductora al fumar tabaco por una imagen que así lo provoque.

Introduce la presencia de celebridades en las que se incluye a si mismo en la promoción de un producto. Idea líder entre las más efectivas en los anuncios, ya que el valor del objeto se percibe como certificado por una personalidad influyente que inspira una falsa confianza a los ojos del consumidor ( lo que actualmente se denomina «testimonial»). El mismo, en un programa radial, en calidad de científico, habló sobre la importancia dela salivación en el proceso digestivo remarcando el lavado de dientes como fortalecedor del proceso de salivación. Rematando lo anterior con la propuesta a los consumidores de participar preguntando por teléfono para recibir como gesto el dentífrico en patrocinio.

Desnudos Publicitarios: La Agencia de J. Walter Thompson demostró al iniciar el primer uso de atractivo sexual en la publicidad. El producto: Jabón Woodbury .
«El mensaje «. Una piel que te encantara tocar» Parece más bien dócil para los estándares de hoy en día.



LA TAN POPULAR «PAUSA PARA EL CAFÉ:

Las campañas publicitarias realizadas con el asesoramiento de Watson han sido numerosas y de éxito rotundo cambiando para siempre al mundo de la publicidad y al mundo del comercio. Con intuición y con procedimientos sin precedentes.

Una de las iniciativas que modificó las costumbres laborales en todo el mundo ha sido la campaña ideada para anunciar el café de la empresa Maxwell House. Según los estudios preliminares, la venta de café era una de las más difíciles a raíz de la saturación del mercado. En consecuencia, Watson decide asociar la infusión a la idea «de una pausa agradable» que, además, sería doblemente útil: también para el trabajo. Afirma así, que las breves interrupciones del trabajo pueden conllevar a un incremento de la productividad y de la calidad del trabajo, en consecuencia de los minutos de descanso que otorgan una especie de renovación.

La pausa para el café, «coffee break», que hoy damos por descontada inherente al mismo trabajo, como dejan de manifiesto las máquinas automáticas o los bares en las empresas, antes eran inimaginables e inconcebibles. Está breve interrupción en la actividad laboral que todos hacemos para tomar un café o hablar un momento con los compañero, no había existido hasta antes de 1950.

La Agencia J. Walter Thompson reemplazado ilustraciones con imágenes reales, ya que fue pionera en el uso de la fotografía en la publicidad

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Kafka «El Proceso» cauce de Anagnórisis y Liberación



“[…] Kafka es un humorista religioso, porque ve y describe inconmensurable lo incognoscible y lo que no puede ser juzgado por la capacidad humana. Esto no lo hace mediante la exaltación grandilocuente, el lado excelso o sobrecogedor; sino que lo despliega como una burocracia, como un montaje de legajos e instancias mezquinas, tan inaccesibles como imprevistas a través de una jerarquía de funcionarios opacos y de ambigua responsabilidad […] de modo satírico, pues, pero a la vez con la más sincera sumisión, con esas o misión del creyente lucha contra todos ellos de manera incesante, después de realizar introducir por azar en el incompresible reino de la gracia. «

Thomas Mann

“Existe un punto de llegada pero ningún camino hacia aquello que llamamos camino y no es más que nuestra indecisión. Los leopardos irrumpen en el templo y vacían a tragos las ánforas del sacrificio.
Es algo que no se repite continuamente hasta que se puede preverlo con certeza, entonces se convierte en parte de la ceremonia. «

F. Kafka, «Consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el verdadero camino».

Frank Kafka fue un desarraigado. Gracias a ello, desarrolló una personalidad autosuficiente.

Nació en Josefov, (también conocido como barrio Judío, en alemán: Josefstadt). Es un barrio y el área catastral más pequeña de Prag, hijo de vendedor ambulante y heredero del desarraigo social. Aún habiendo sido injertado en la clase alta, jamás dejó atrás su infancia en el gueto judío. Persistiendo en él, como carácter intrínseco, los modales broncos de sus descendientes.



El Proceso

Tanto en El Castillo como en El Proceso y otros cuentos, los personajes principales se ocultan tras un apellido reducido a una inicial. Es posible que con esto, Kafka hiciera referencia a su propio apellido. no obstante, solía emplear este tipo de lesiones en su anotaciones en diarios, y según sus manifestaciones, “porque escribir nombres me causa mucha confusión”. Esta relación problemática se extendía su propio nombre, que evitaba escribir cada vez que podía. Su firma era FK. En sus diarios escribe: «consideró la K horrible, me repugna y aún así le escribo, debe ser característica de mí mismo.»

Con respecto al nombre <Josef>, es muy probable que hiciera referencia al emperador Francisco José I. Es evidente que el carácter simbólico “del nombre” en su obra.

En la novela El Proceso, Kafka describe la situación jurídica política del momento, comenzó a escribirla el 11 de agosto de 1914, en plena gestación de La Primera Guerra Mundial. Las referencias al `Estado de Derecho`y al vigor de las leyes es interesante, ya que designa un régimen que se somete al derecho en su forma de actualización. Un manto de normalidad cubre la sociedad en la que se desenvuelve Josef K, no hay ninguna perturbación del orden político, -tampoco un estado de alarma, excepción o sitio- que pudiera justificar la existencia de tribunales de excepción.

La acción de la novela transcurre en el periodo exacto de un año. En la elección de la edad y otras circunstancias temporales se dan motivos autobiográficos, y en concreto, se reflejan hechos relacionados con su relación con Felice Bauer.

Kafka y El Proceso como manifestación patente:

* Visionario: previo el camino por donde discurría el hombre y el mundo.

* Crisis de sentido a dos escalas: tanto a escala individual como a escala social

* Crítica al entramado judicial: que conduce a la salvación, (angustia).

* Opresión: individuo oprimido bajo el Estado burocrático.

Jean-Paul Sartre: “Kafka nos muestra la vida del ser humano perpetuamente trastornada por una trascendencia imposible y esto sucede porque él cree que existe dicha trascendencia. Su universo es a la par, fantástico y rigurosamente verdadero ”.

Otro de los caracteres peculiares en Kafka, la esencia poética de su prosa: “Kafka no tiene nada que decirnos como filósofo o como teólogo. Él nos habla siempre desde un estado de poeta ”. Herman Hesse.

En la novela surge la asociación de dos hechos aislados, de dos ideas que la unirse producen algo nuevo. Kafka anticipa.

La condena de Josef K es a causa de la pesadilla burocrática. Desde sus páginas se profetiza la sombra que habría de cubrir, años después de su muerte, el cielo de Europa.
La obra es el sentimiento de un proceso de desintegración en camino de un marco histórico preciso: intuía la deportación de los hebreos dictado de Hitler.

El aparato judicial que Kafka describen El Proceso se caracteriza por tres rasgos fundamentales:

1-El gran poder que poseen los solitarios funcionarios.

2-La autoridad gobernante es anónima, impersonal y rígida.

3-La ley no existe, en el caso de existir, no es posible ser conocida por él.

El laberinto procesal que Kafka levanta en torno a K, esconde la preocupación metafísica del autor en la búsqueda de la salvación del hombre, dejando al descubierto la crisis de sentido que invade la sociedad moderna, cuando la religión es secularizada por la razón.

El humor como elemento intrínseco de la narrativa kafkiana.

Más allá de que a su obra no se la puede calificar de humorística, es pertinente destacar cierta filiación entre un tipo de humorismo y un tipo de economía con el lenguaje, que tiene como principal virtud el más por menos.

Algunos breves cuentos dan cuenta de un tipo de humorismo que estaría lejos de identificarse con una risa superficial; en el estilo punzante irónico se amasa una forma particular de humor reflexivo y triste, cercano a una risa amarga,(asociada al humor melancólico). Humorismo en parentalidad con un ingrediente que el autor decidió usar para presentar algunos temas, asuntos o motivos determinados. A la vez que infunde vida la obra literaria, ya que la libera de la concepción reduccionista que la relaciona únicamente con lo serio. Ninguna literatura sobrevive sin humor.

Una liberación del Yo narrativo el beneficio del Yo autor.

En El Proceso, Kafka pudo deshacerse, por fin, de la figura paterna, (objetivamente
considerada), pero no de su ley. Y tal como en La condena, el hijo se suicida porque así lo había determinado la ley del padre. En El Proceso es el propio acusado Josef K. quien acabará conduciendo a sus verdugos al lugar donde será asesinado y
quien, en los últimos instantes, cuando la sombra de la muerte se aproxima,
todavía tendrá tiempo para pensar, como un último remordimiento, que no supo desempeñar su papel hasta el fin, que no conseguirlo. Ahorra el trabajo a las autoridades… Es decir, al Padre.

José Saramago en su prólogo de la novela: “Dos ideas -mejor dicho, dos obsesiones- rigen la obra de Franz Kafka. La
subordinación es la primera de las dos; el infinito, la segunda. En casi todas sus ficciones hay jerarquías y esas jerarquías son infinitas.” Y unas líneas después: “El motivo de la infinita postergación rige también sus cuentos”

Existe la incertidumbre respecto de que “No solo no podamos permanecer constantemente en el paraíso, sino que de hecho estemos allí permanentemente, sin
que importe que aquí lo sepamos o no.” Kafka

La paradoja de las simultáneas permanencia y expulsión, absolución y condena, parece ser el peso que agobia a los poderosos tanto como a los oprimidos. A los primeros porque ven en ella la precariedad de su poder; a los segundos, porque por ella descubren, como Josef K., que sólo si se asumen como acusados habrá de proceder el juicio. Y es la culpa la que lleva al acusado a la asunción del proceso, al hijo, a la asunción de la condena paterna; en última instancia, al hombre, a la asunción de la expulsión del paraíso. ¿La culpa de qué? De reclamar por la injusticia de que haya sido utilizado para que
el error se cometa. ¿Cuál error? El de asumirse
definitivamente culpable o definitivamente expulsado, por no ser capaz de resolver el enigma de estar dentro y fuera a la vez: “El tribunal no quiere nada de ti. Te recibe cuando vienes y te
despide cuando te vas”, Josef K. recibe esta clave de boca del capellán de la prisión, en la oscuridad de la catedral. Es decir, el hombre es un acusado libre, y eso es algo que no alcanza a resolver. El tercer aforismo de los cuadernos en octavo lo expresa en estos términos:
“Hay dos pecados capitales humanos de los que se derivan todos los otros: impaciencia y desidia. A causa de la impaciencia han sido expulsados del paraíso, a causa de la desidia no vuelven a él. Pero quizás haya sólo un Pecado Capital: la impaciencia. A causa de la impaciencia han sido expulsados, a causa de la impaciencia no vuelven.”

Quizá la más extrema de estas situaciones sea la del Cazador Gracchus, “el cadáver viviente que navega a la deriva en la barca de la
muerte por los mares terrenales sin poder trascender al “más allá”: Siempre permanezco en la gran escalera que conduce allí (…) En esa infinita escalinata no ceso de buscar, ya sea hacia arriba o hacia abajo, hacia la derecha o
hacia la izquierda, siempre en movimiento. Pero si tomo un gran impulso y ya me ilumina la puerta allá arriba, despierto en mi barca, en cualquier páramo de aguas estancadas.”

El pecado original, la vieja injusticia que el hombre ha cometido, consiste en el
reproche que el hombre hace, y al cual no renuncia, de que él ha sufrido una injusticia, de que con él se cometió el pecado original:
“¿Quién es el acusado de esta culpa hereditaria (…) si no el padre por parte del hijo?”, pregunta y afirma Benjamin-; “(y tanto la respuesta como la confirmación remontan hasta la era del pecado original que se repite y renueva en cada relación padre e hijo, funcionario y
ciudadano, tribunal y acusado; relación que lleva irremediablemente a la condena, así se desconozca la ley que se ha transgredido, por no estar escrita)” -Walter Benjamin-



La cabeza de Franz Kafka, también conocida como la estatua de Kafka, es una escultura al aire libre de David Černý que representa al escritor bohemio de lengua alemana Franz Kafka, instalada fuera del centro comercial Quadrio en Praga, República Checa. La escultura cinética tiene 11 metros de altura y está formada por 42 paneles giratorios. Artista: David Černý Inauguración: 2014 Tema: Franz Kafka Ubicación: Praga, Chequia.
Publicado en Abolición, Arte, Educación, historia, SOCIEDAD

Victoria Kent

MUJERES Olvidadas…

Las hubo tanto guerreras como científicas, aventureras como políticas, reinas, nobles, intelectuales, astrónomas, escritoras, o… simplemente esposas.

Victoria Kent nació en Málaga en 1898. Feminista, abogada y política republicana española. Nació en el seno de una familia acomodada y liberal, tuvo profesores particulares y luego se trasladó a Madrid en 1917, para ingresar a la Universidad Central, donde estudió Derecho.

Se licenció en 1924, siendo la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados, en plena dictadura de Primo de Rivera (1870-1930). Su primera intervención como abogada defensora fue en 1930, defendiendo ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a un miembro del Comité Revolucionario Republicano. Consiguió la absolución de su defendido, lo que le dio reconocimiento público.

En la Segunda República en 1931, Victoria fue electa diputada por el Partido Radical Socialista, junto a Clara Campoamor por el Partido Republicano Radical. Fue designada Directora General de Prisiones hasta 1934. Siguiendo el ejemplo de su precursora Concepción Arenal, Victoria trabajó incansablemente para mejorar las cárceles, con el criterio de rehabilitar a los presos: retiró las cadenas y las celdas de castigo y creó el Cuerpo Femenino de Prisiones para la Cárcel de Mujeres y el Instituto de Estudios Penales.

De fuerte convicciones democráticas y feministas, Victoria mantuvo fuertes discusiones con la diputada Clara Campoamor, por el sufragio femenino, pues estaba en contra de otorgar el voto de forma inmediata, ya que consideraba que la mujer española no estaba preparada social ni politícamente para votar. Afrontó con valentía el rechazo hacia sus ideas y al no ganar en las elecciones de 1933, abandonó la Dirección de las Prisiones.

Victoria volvió a ser electa diputada en 1936 y durante la Guerra Civil (1936-39) viajó a Francia como Secretaria de la Embajada Española. Cuando Franco (1892-1975) derrotó a la República e instauró una dictadura (1937-1975), permaneció en París, colaborando en la salida de refugiados españoles hacia América. Al llegar la invasión nazi a París en 1940, Victoria vivió con identidad falsa como Madame Duval, trabajando y escribiendo a favor de los exiliados españoles.

En 1948 partió exiliada para Mexico, donde desarrolló una intensa actividad intelectual, en ámbitos universitarios y penitenciarios. En 1950 trabajó en Nueva York como funcionaria de la ONU. Dirigió la revista Ibérica, destinada a la publicación de noticias llegadas de España, para los exiliados republicanos en Estados Unidos. Cuando en 1975 murió Franco y comenzó la transición democrática, la revista dejó de editarse.

Victoria estuvo durante 40 años en el exilio, trabajando infatigablemente, apasionada y decidida, dedicó su vida a luchar por mejorar las condiciones de vida, no sólo de las mujeres, sino de todos los que se encontraran en condiciones de inferioridad: presos, huérfanos, exiliados.

Victoria Kent murió en Nueva York en 1987.

Feúcha, alta, encorvada y solitaria, así era Victoria Kent, una mujer de la que mucho se ha escrito y poco se sabe.

Esta malagueña nacida un 3 de marzo de 1889 que se negó a ir a la escuela y recibió clases de su madre terminó siendo maestra. No conformándose con ello, sus padres aceptaron enviarla a Madrid, sin casarse ni hacerse monja, a estudiar bachillerato, alojándose en la Residencia de Señoritas -un foco importante de cultura y libertad sexual-..

Se presenta en la Facultad de Derecho sin estar matriculada y termina sacándose la carrera. Demuestra su valía como letrada al defender a Álvaro de Albornoz, convirtiéndose en la primera mujer que participa en un Consejo de Guerra.
Se afilia al Partido Radical Socialista, llegando a ser diputada. De este periodo es famoso su enfrentamiento con su amiga Clara Campoamor, a causa del sufragio femenino, al que Victoria se negaba por creer que las mujeres se verían forzadas a votar a la derecha por sus maridos o los curas.

Pero, no siendo suficiente para ella, es nombrada por Alcalá-Zamora, Directora de Prisiones, puesto que ella describe como “la tarea más importante de su vida”. Sus ideales humanísticos se ven representados en los cambios que realizó, mejorando la de vida de los presos. Promovió la reinserción social, eliminó las cadenas y grilletes -fundiendo el acero de estos para realizar un busto en honor a su predecesora, Concepción Arenal-, suprimió la obligación de asistir a misa, sacó a las monjas y creó el Cuerpo Auxiliar de prisiones, e impulsó la cultura. Todo ello en los tres meses que permaneció en su cargo, antes de que ciertos sectores de la sociedad pusieran el grito en el cielo por algunas reformas, como las visitas conyugales, y se vio forzada a dimitir de su cargo.

Comenzada la Guerra Civil, Victoria acude a Guadarrama, para aprovisionar a los combatientes. También ayudó a escapar a centenares de niños de las zonas de guerra.

Es nombrada Primera Secretaria de la Embajada de París, donde se encarga de conseguir pasaje hacia América a todos los refugiados. Ella no corrió la misma suerte, sorprendida por la invasión nazi, abandona París y se esconde en un pequeño apartamento de la Cruz Roja en Bolougne.

Consigue llegar a México, donde dio clases de Derecho, viendo así realizado su sueño, la docencia. Reclamada por la ONU, se traslada a Nueva York para formar parte de la Sección de Defensa Social, cargo que abandonó al considerarlo demasiado burocrático.

A los 62 años, conoce a Louise Crane, su gran amor. Gracias a ella, y a su fortuna millonaria, funda y dirige la revista Ibérica, que informaba sobre la situación en España a los exiliados.

Visitó España, aunque durante un corto periodo de tiempo, según Victoria: “Yo no tengo otra pasión que España pero no regresaré a ella mientras no exista una auténtica libertad de opinión y de asociación”. Por lo que opta por volver a Nueva York, junto a su amada Louise.

Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España
Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España.

Regreso a España desde el exilio de Victoria Kent

Política destacada durante la Segunda República española, Victoria Kent fue la primera mujer del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar.

Pese a lo que podría pensarse por su apellido y su trayectoria, Victoria Kent Siano (Málaga, 1891) nació en una sencilla familia de clase media: su padre era vendedor de calzado y su madre ama de casa. Eso sí, ambos progenitores tenían un talante liberal y una mentalidad bastante abierta para la época, por lo cual no se opusieron a que la inquieta Victoria estudiase Magisterio en Málaga y, luego, se trasladase a Madrid para cursar Derecho. Llegó a la capital en 1917 y se instaló en la Residencia de Señoritas, el equivalente femenino a la mítica Residencia de Estudiantes, dirigida por la pedagoga institucionista María de Maeztu, que influyó notablemente en la personalidad y las ideas feministas de la joven. Kent se licenció como abogada por la Universidad Central –el nombre original de la Universidad Complutense– en 1924; al año siguiente, en plena dictadura de Primo de Rivera, fue la primera mujer que ingresó en el Colegio de Abogados de Madrid y empezó a ejercer ante los tribunales.

Aquello le dio cierta notoriedad, aunque su verdadera fama llegó en 1931 al defender ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a Álvaro de Albornoz, miembro del Comité Revolucionario Republicano procesado por su intervención en la Sublevación de Jaca. Esto la convirtió en la primera abogada del mundo en actuar ante un tribunal militar; además, logró la libertad de su defendido.

Etapa en el Congreso y exilio

Su prestigio llevó a que ese mismo año fuese elegida miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y a que, en abril, el Gobierno provisional de la recién nacida Segunda República, presidido por Alcalá-Zamora, la nombrase Directora General de Prisiones. Kent llevaba tiempo afiliada al Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) y salió elegida diputada en las primeras Cortes republicanas, aunque siempre compaginó su dedicación política con su bufete de Derecho Laboral en la madrileña calle del Marqués de Riscal, 5, y su asesoría a las cooperativas obreras o al Sindicato Nacional Ferroviario.

Desde su cargo, mejoró y reformó el sistema penitenciario español; como diputada, protagonizó el famoso debate con Clara Campoamor en torno al voto femenino, al cual se opuso –a pesar de su feminismo– por razones de oportunidad política. Perdió el debate, se aprobó el sufragio de las mujeres y la propia Victoria perdió su condición de diputada: no resultó elegida en 1933, aunque volvería a serlo en 1936 en las listas de Izquierda Republicana (IR), que formaba parte del Frente Popular.

Pero en julio llegaron el golpe militar, el estallido de la Guerra Civil y, para Kent como para otros tantos republicanos, el exilio: primero en París, donde al principio se hizo cargo de miles de niños refugiados y luego tuvo que esconderse de los nazis y de Franco, ayudada por Cruz Roja (su novela autobiográfica Cuatro años en París refleja este período); y luego en México como profesora universitaria de Derecho. Desde 1950 hasta su muerte en 1987 se encontraría en Nueva York, donde trabajó para la ONU y mantuvo una larga relación sentimental con la filántropa americana Louise Crane. No obstante, Victoria Kent tuvo ocasión de volver fugazmente a su patria al acabar el franquismo: regresó a España el 11 de octubre de 1977 y fue homenajeada con cariño y admiración por sus seguidores y amigos tras tantos años lejos del hogar.

VICTORIA KENT POR GABRIELA MISTRAL

GABRIELA MISTRAL

Poeta chilena (Vicuña, 1889 – Nueva York, 1957), diplomática y pedagoga chilena, la primera latinoamericana en obtener el Premio Nobel de Literatura, en 1945. En 1951 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, Chile.

Perfil de la feminista, política e ideóloga española Victoria Kent.

UNA ÍNDOLE.

Victoria Kent: malagueña de media raza inglesa. Las dos franjas de sangre corren y se expresan en su carácter. Lleva de la mediterránea los óleos humanos que regara Roma en cada lugar en que se retardó creando una convivencia; lleva de anglosajona el sentido del aseo del mundo por la organización del trabajo colectivo y de la vida individual.

Su formación fue la común de la niña que aparece bien dotada en la escuela secundaria de la provincia. Después de su bachillerato pasó a la capital que, buena pulidora en su colegio especializado, “doma, tornea y lustra”. Vino de su Málaga amasada por esos escultores ligeros y fuertes que se llaman luz y olas. Castilla tal vez haya cumplido en ella el trabajo que le atribuyen de estilización o rubricación de la criatura española. Victoria Kent hace visible en su vida un estilo; y ése es el de la escuela hispana del futuro: una eficacia aliada a la fineza; una profundidad antigua veteada de una modernidad expurgada.

Alta, sólida sin pesadez, la talla sajona y el rostro latino, la voz grave, que va bien con su alegato austero en el tribunal; la conversación en bloques netos de conceptos, y nunca divagadora. Su persona exhala una dignidad exenta de arrogancia. No es la pechi-erguida según llaman los españoles a la soberbia, aunque su autoridad fuerte arrastra a las mujeres detrás de ella hacia las faenas sociales.
Quisiera saber cómo se llamaría en física la condición de los cuerpos graves que no son extáticos, pero que se agitan raramente, y me gustaría saber también cuáles son las materias que sin ser neutras, sino bastante individualizadas, influyen en sus semejantes y en sus opuestos. La fórmula de Victoria Kent andaría entre ese dechado de la física y este otro de laboratorio industrial.

De tarde en tarde se bendice la condición humana, cuando cae a las manos en un ejemplar cumplido; se olvida de un golpe el fracaso conocido sobre los muchos que viven a cien jornadas de la ecuación hombre o mujer de las épocas clásicas. Saludamos aquello como el éxito completo tras del cual se corrió mucho, cansándose primero y al final encolerizándose.Y se emplean algunas semanas en averiguarse al individuo con curiosidad bien dichosa.

FEMINISMO.

Hay en los gremios profesionales de mujeres, las que atraen por el temperamento mejor que por la ideología; hay otras a las cuales la técnica conquistada del oficio ha endurecido como una intemperie marina; y hay el género más común en el feminismo: el que se bate a pura sentimentalidad en una liza donde sobran las lágrimas. Es raro de disfrutar en la masa de las sufragistas el caso de la consciencia lisa y llana. Parece que seamos las mujeres insinuaciones apenas apuntadas, hoces de luna nueva de una conciencia profesional o política. Pide ésta una larga escalera de estratos morales, y los cuajaremos en el porvenir, pero tan lenta camina la operación como van rápidas nuestras emancipaciones. El desequilibrio inquieta y con harta razón.

V. Kent

«No me fiaría para entregarle la suerte de mi pueblo a “La temperamental” arrebatada que he dicho; ni haría camino muy largo al lado de la criatura minerviana, salida del seso de Júpiter y vaciada de entraña emocional. En cuanto a las emotivas, que en vez de hacer música se han puesto a hacer política, éstas suelen cansarse con su ignorancia gárrula. Pondría, eso sí, cualquier causa personal o gremial en las manos de una Victoria Kent de conciencia cenital, como de cuantas caen dentro de su familia o su orden.»

POLÍTICA.

Llevaron a la Corte Constituyentes a Victoria Kent unos electores que conocían la trayectoria de su vida, servicial y recta como una estrada romana, y allí estuvo haciendo, y no luciendo, durante dos años, en los debates. La seriedad de su carácter la conduce a repugnar desde la retórica de los frondosos hasta el cubiliteo de los ladinos. Donde hay industria activa sobre la cual poner a mano, realizando el bien para la colectividad, ella toma su sitio. Desprovista en cuanto a medio sajona de la piel de raso que son nuestras vanidades, estará allí trabajando sin énfasis, sentada en la zona donde el ingenio vicioso espejea menos y no atrae a los novedosos y noveleros.

LA PENALISTA.

La República la colocó desde sus comienzos en un cargo desde el cual diese la medida de su energía y la nobleza de su cultura penal: le entregó la jefatura de las cárceles españolas.

Ella llevaba consigo esa materia en todo tiempo peligrosa –dinamita para los flacos de ánimo y para los aceptadores de su mal– que llaman con palabra desacreditada “ideales”. Una pasión real del derecho le hizo seguir la abogacía; luego, sus años de un bufete, asomada a diario a las cárceles -¡y qué cárceles!- la había cargado de experiencia. Contra la costumbre del criminalista teórico, ella se sintió llamada a realizar en el cargo, cuanto planeó durante su vida: la reforma de los servicios carcelarios, ni más ni menos.

Realizó en catorce meses lo que es dable hacer en campo de calamidad tan dilatado, guerreando día a día con la vieja poltrona que es la costumbre perversa. Sus golpes de azada al régimen penitenciario fueron los siguientes: Aumentó la ración alimenticia a los presos, el que castiga, a lo menos ha de alimentar. Duplicó las provisiones de coberturas, pensando en que se hiela el que está quieto como un banco. Dio la orden, que azoraría a los jefes, de la recogida de las cadenas y grillos en las celdas de castigo. El dato pone no se qué escalofrío: mandó fundir los objetos infames para sacar de ellos hierro, que bastó para el monumento a Concepción Arenal. Llevo el baño y la ducha a los nuevos edificios carcelarios. Suprimió los cárceles llamadas de partido (de pueblos pequeños) que en varias partes existían en inefable revoltura con cuadras y … escuelas.

HEREDERA DE CONCEPCIÓN ARENAL.

La obra en que se daría gusto entero fue la construcción de la nueva Cárcel de Mujeres de Madrid.

Ha contado Victoria Kent al periodista Ángel Lázaro, que a lo largo de su vida, ella alimentó la idea de esta creación y que llegando a la jefatura general de prisiones se dijo como a sí misma y como a la otra que hay en nosotros: “Ahora hago la Cárcel de Mujeres”. Cuenta que pidió al arquitecto: “Mucha luz, toda la posible. Una casa como la que quisiese una para vivir. Luz por todo costado. Seis patios. Seis terrazas y una soberana azotea general”. El amor de holgura, aseo y claridad, no se quedó en las oficinas: maravilla en la cárcel nueva, por ejemplo, la magnífica cocina. Cuarenta y cinco cuartos de baño para la pobre clientela. Setenta y cinco dormitorios independientes, una gran enfermería, un honorable salón de actos, los talleres abastecidos para el trabajo manual,la biblioteca que es para los presos la cotidiana salida al mundo, y el santo departamento para las madres delincuentes que deben criar a sus niños. (¿Han pensado los jueces hasta la última raíz del concepto en la madre presa, que cría y en lo que ella cría?) Faltan en la nueva cárcel las “celdas de castigo”; se han reemplazado con unas celdas de aislamiento para las reclusas rebeldes, y en ellas, la única penitencia es la separación de las compañeras. Victoria Kent ha dicho que cuando una mujer entra en esa cárcel, “conocerá un choque moral desde su primera pisada, y que esa casa empujará suavemente la buena crisis de su conciencia”.que cría y en lo que ella cría?) Faltan en la nueva cárcel las “celdas de castigo”; se han reemplazado con unas celdas de aislamiento para las reclusas rebeldes, y en ellas, la única penitencia es la separación de las compañeras. Victoria Kent ha dicho que cuando una mujer entra en esa cárcel, “conocerá un choque moral desde su primera pisada, y que esa casa empujará suavemente la buena crisis de su conciencia”.que cría y en lo que ella cría?) Faltan en la nueva cárcel las “celdas de castigo”; se han reemplazado con unas celdas de aislamiento para las reclusas rebeldes, y en ellas, la única penitencia es la separación de las compañeras. Victoria Kent ha dicho que cuando una mujer entra en esa cárcel, “conocerá un choque moral desde su primera pisada, y que esa casa empujará suavemente la buena crisis de su conciencia”.

Ahí está plantada en el barrio de “Ventas” de Madrid la masa blanca, albergadora de la delincuencia mujeril. Su arquitectura ostenta la dignidad de las cosas hechas para un vasto servicio social; la sencillez geométrica que ha aventado barroquismos promete los modos judiciales de la época, ni sentimentalotes ni sargentescos.
Victoria Kent ha debido probar una satisfacción profunda mirando su sueño de media vida vuelto pasta de piedra y logro aplacador. Las delincuentes castellanas de tres centurias vivirán, gracias a ella, bajo esos techos de clemencia y detrás de esas puertas más comunicadoras que tajadoras del mundo. Santa Concepción Arenal no pudo alcanzar en su tiempo este remate de su sacro empeño. Dejó sus libros a la manera de un fermento, y en química como en letras, las levaduras o revientan o enlindan la harina, por pesada que sea. A una distancia de cuarenta años, que pudieron ser menos, pero que no son demasiado, Santa Concepción Arenal, la gallega, gana su batalla por el brazo prestado de una mujer que comió su doctrina, en una eucaristía secreta. “Esta es mi sangre”, dice cada libro esencial a su lector proato. Si tales hostias se comen en la adolescencia pueden más sobre nosotros, y Victoria Kent es un caso de esas adolescencias heroicas que auguran y cumplen unas madureces grandes.

Cuando le dijeron que el menester de la reforma carcelaria correspondía a varón y no a mujer, pudo contestar que manos viriles habían manejado el problema sin sacarlo de su encenegamiento en la crueldad o el abandono. Cuando le enrostraron “una anarquización del servicio”, pudo desplegar el cuadro que encontró y enfrentar la libertad dichosa que ella trajo con la anarquía satánica encontrada al llegar.

Ella dice: “O creemos que nuestra función sirve para modificar al delincuente o no lo creemos. En el caso de no tener esta fe, todas las mazmorras y el repertorio entero de castigos será poco. Si tenemos, en cambio, esa fe, hay que dar al hombre trato de hombre, no de alimaña”.

Son conceptos de la mente muy lógica que ella lleva, aun cuando la elevación doctrinal de ellos la haga aparecer a los palurdos como mujer de utopías lacrimosas.

IDEOLOGÍA.

La teoría y la conducta política de Victoria Kent se resuelve en un ángulo formado de una democracia corajuda que acepta el socialismo y de una fórmula de realización que suaviza por medio de una densa cultura la realización de esa democracia subida. En éste como en otros puntos, camina con el equipo de las intelectuales españolas. Su espíritu de solidaridad parece que sea uno de sus atributos sajones más nobles: ella escoge parsimoniosamente el grupo humano con el cual se funde y al que no abandona por la pequeña disidencia de ayer o de mañana.

Admirable parece también su tino en Parlamento y asamblea; se podría sacar de sus discursos una pequeña antología de pensamiento social y de táctica política, que podía llamarse “Breviario de la sabiduría política feminista para el uso de mujeres latinas”.

Es de estimarse en la literatura política de Victoria Kent la ausencia de cualquier forma de demagogia. Pudor escaso en la casta política, cuyo menester es el batir a las multitudes como a clara de huevo, pudor de líder de altura, delicadeza doblada por la condición mujeril. No sabemos la facilidad con que las feministas caen de bruces en la demagogia, a causa de nuestro terremoto pasional y de nuestro apetito de éxitos inmediatos.

Algunas lectoras podrían sacar, malamente, de este acápite la conclusión de que Victoria Kent es una diputada Centro-derecha, Centro-moroso o Centro-cómodo, y se equivocarían porque Victoria Kent es mujer de izquierda y de un doctrinarismo diamantino por su terca firmeza. Es probable que en nación de justicia social lograda, no fundase con sus amigos un partido radical-socialista; pero en la España que tiene que labrar los surcos, tan anchos como ella misma, del bienestar obrero y campesino, ni Victoria Kent ni otra criatura de su probidad podía elegir otro camino que el de una evolución social a las marchas forzadas. La desorganización de los pueblos llamados hispánicos le golpea en las potencias con látigo errado; el hambre de Castilla y Andalucía le castiga los sentidos cuando camina sobre el pecho o la extremidad de la Península.

Victoria Kent combatió en las Constituyentes el voto femenino, acarreándose con ello la hostilidad de los grupos sufragistas españoles y una verdadera explosión de los feminismos extranjeros más fogosos; una mujer y además una diputada, quería rehusar el voto a sus hermanas.

Ella no negaba ni siquiera discutía el derecho a voto de las mujeres. Pensamiento tan escrupuloso como el suyo no puede nutrir el concepto de un electorado eterno de los hombres. Una mujer que ha hecho la jornada dantesca por los infiernos de este mundo, que se llaman niñez proletaria abandonada y niñez rural, y que se llaman, además, problemas judiciales y trabajo femenino pagados con salario de hambre, tiene que pensar en la creación de otra sensibilidad en el Estado entero, menester que cumplirá la única que trae unas manos puras y una conciencia no relajada a las legislaturas.

De puro fiel a sí misma y a la mujer en general, ella tenía en este trance “ojos para ver y oídos para oír”. Se conocía la ignorancia de la masa femenina votante y pedía a las Cortes una pausa larga para la preparación del electorado mujeril. Victoria Kent resistió la embriaguez de vino generoso o de café negro que es la demagogia sufragista sajona o latina; sabe que no se trata solamente de que las mujeres votemos, sino de que no lleguemos hasta este campo tremendo del sufragio universal a duplicar el horror del voto masculino analfabeto… Arribar con mejores prendas cívicas y, a ser posible, llevando una fórmula correctora del sufragio en general, era su intención sagaz. La mera obtención del voto y la satisfacción de la vanidad del sexo deben parecerle unas niñerías bastante atolondradas. Ha hecho la Casandra contra toda la cordialidad de su naturaleza que la lleva a las maneras suaves de convivencia así en hogar como en asamblea. La mujer española, en gran parte, votó contra la República que le regaló el voto, y esta frase ya corre acuñada llevando consigo una realidad alarmante1.

El tipo especial de opinión pública sin contorno acusado, que es el español, acaso salga de este mujerío votante que todavía no sabe qué es lo que quiere y a dónde va. Por otra parte, no son estas electoras españolas ningún fenómeno de necedad y menos de maquiavelismo, sencillamente, fueron llevadas sin tránsito a una seria función política.

UNA FRASE. «He encontrado en uno de sus discursos, y como perdida, una frase de Victoria Kent, relámpago de esos que alumbran una zona del alma y gracias a los cuales suele captarse una criatura entera. Ella habla de los sostenes morales con que cuenta para su lucha y que llegan en su correo cotidiano y añade: “No se olvida nunca cuando un hombre o unos hombres en desgracia nos han llamado madre”. Belleza grande de esos tres regalones que don Miguel de Unamuno comentaría, sacando a la luz un género de maternidad que el mundo comienza a conocer: la maternidad de la jefe de prisiones y de hospitales o de las veladoras de salas-cunas, y que corre desde el gris desabrido de un funcionalismo laico enteco hasta una piedad patética o una mística vertiginosa.»

HACER Y DESHACER.

Pasó la marejada reformista del primer Parlamento y vino una mudanza visual que un óptico sabría decir: las proporciones de la faena que se iba a cumplir disminuyeron; la República habló de pronto en una lengua alguacilesca que era de paños tibios o de subterfugios. Victoria Kent no se dio por notificada de un trueque de la República española y rehusó hacer concesiones, bajando calorías a su reforma. Había que irse, dejando los moldes abandonados a manos más consentidoras o quedarse rompiéndoles como una alfarería fracasada en el horno.

Tiempos vendrán, o no vendrán, de reanudar el santo trabajo de la cárcel recreadora de hombres, y al revés de los apóstatas de sí mismos, ella podrá volver trayendo su plan intacto, sin averiadura ni quebrajeo, para continuarlo en el punto y la línea en que se lo interrumpieron.

Entretanto –y puede durar lo que sea el interregno– ella da a quienes la vemos vivir, de cerca o de lejos, el espectáculo lujoso –la ética gasta en ciertos seres un verdadero lujo– de una vida apostólica, tan llena en las maneras como subida en el rigor.

MUJERES Olvidadas…

Las hubo tanto guerreras como científicas, aventureras como políticas, reinas, nobles, intelectuales, astrónomas, escritoras, o… simplemente esposas.

Victoria Kent nació en Málaga en 1898. Feminista, abogada y política republicana española. Nació en el seno de una familia acomodada y liberal, tuvo profesores particulares y luego se trasladó a Madrid en 1917, para ingresar a la Universidad Central, donde estudió Derecho.

Se licenció en 1924, siendo la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados, en plena dictadura de Primo de Rivera (1870-1930). Su primera intervención como abogada defensora fue en 1930, defendiendo ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a un miembro del Comité Revolucionario Republicano. Consiguió la absolución de su defendido, lo que le dio reconocimiento público.

En la Segunda República en 1931, Victoria fue electa diputada por el Partido Radical Socialista, junto a Clara Campoamor por el Partido Republicano Radical. Fue designada Directora General de Prisiones hasta 1934. Siguiendo el ejemplo de su precursora Concepción Arenal, Victoria trabajó incansablemente para mejorar las cárceles, con el criterio de rehabilitar a los presos: retiró las cadenas y las celdas de castigo y creó el Cuerpo Femenino de Prisiones para la Cárcel de Mujeres y el Instituto de Estudios Penales.

De fuerte convicciones democráticas y feministas, Victoria mantuvo fuertes discusiones con la diputada Clara Campoamor, por el sufragio femenino, pues estaba en contra de otorgar el voto de forma inmediata, ya que consideraba que la mujer española no estaba preparada social ni politícamente para votar. Afrontó con valentía el rechazo hacia sus ideas y al no ganar en las elecciones de 1933, abandonó la Dirección de las Prisiones.

Victoria volvió a ser electa diputada en 1936 y durante la Guerra Civil (1936-39) viajó a Francia como Secretaria de la Embajada Española. Cuando Franco (1892-1975) derrotó a la República e instauró una dictadura (1937-1975), permaneció en París, colaborando en la salida de refugiados españoles hacia América. Al llegar la invasión nazi a París en 1940, Victoria vivió con identidad falsa como Madame Duval, trabajando y escribiendo a favor de los exiliados españoles.

En 1948 partió exiliada para Mexico, donde desarrolló una intensa actividad intelectual, en ámbitos universitarios y penitenciarios. En 1950 trabajó en Nueva York como funcionaria de la ONU. Dirigió la revista Ibérica, destinada a la publicación de noticias llegadas de España, para los exiliados republicanos en Estados Unidos. Cuando en 1975 murió Franco y comenzó la transición democrática, la revista dejó de editarse.

Victoria estuvo durante 40 años en el exilio, trabajando infatigablemente, apasionada y decidida, dedicó su vida a luchar por mejorar las condiciones de vida, no sólo de las mujeres, sino de todos los que se encontraran en condiciones de inferioridad: presos, huérfanos, exiliados.

Victoria Kent murió en Nueva York en 1987.

Feúcha, alta, encorvada y solitaria, así era Victoria Kent, una mujer de la que mucho se ha escrito y poco se sabe.

Esta malagueña nacida un 3 de marzo de 1889 que se negó a ir a la escuela y recibió clases de su madre terminó siendo maestra. No conformándose con ello, sus padres aceptaron enviarla a Madrid, sin casarse ni hacerse monja, a estudiar bachillerato, alojándose en la Residencia de Señoritas -un foco importante de cultura y libertad sexual-..

Se presenta en la Facultad de Derecho sin estar matriculada y termina sacándose la carrera. Demuestra su valía como letrada al defender a Álvaro de Albornoz, convirtiéndose en la primera mujer que participa en un Consejo de Guerra.
Se afilia al Partido Radical Socialista, llegando a ser diputada. De este periodo es famoso su enfrentamiento con su amiga Clara Campoamor, a causa del sufragio femenino, al que Victoria se negaba por creer que las mujeres se verían forzadas a votar a la derecha por sus maridos o los curas.

Pero, no siendo suficiente para ella, es nombrada por Alcalá-Zamora, Directora de Prisiones, puesto que ella describe como “la tarea más importante de su vida”. Sus ideales humanísticos se ven representados en los cambios que realizó, mejorando la de vida de los presos. Promovió la reinserción social, eliminó las cadenas y grilletes -fundiendo el acero de estos para realizar un busto en honor a su predecesora, Concepción Arenal-, suprimió la obligación de asistir a misa, sacó a las monjas y creó el Cuerpo Auxiliar de prisiones, e impulsó la cultura. Todo ello en los tres meses que permaneció en su cargo, antes de que ciertos sectores de la sociedad pusieran el grito en el cielo por algunas reformas, como las visitas conyugales, y se vio forzada a dimitir de su cargo.

Comenzada la Guerra Civil, Victoria acude a Guadarrama, para aprovisionar a los combatientes. También ayudó a escapar a centenares de niños de las zonas de guerra.

Es nombrada Primera Secretaria de la Embajada de París, donde se encarga de conseguir pasaje hacia América a todos los refugiados. Ella no corrió la misma suerte, sorprendida por la invasión nazi, abandona París y se esconde en un pequeño apartamento de la Cruz Roja en Bolougne.

Consigue llegar a México, donde dio clases de Derecho, viendo así realizado su sueño, la docencia. Reclamada por la ONU, se traslada a Nueva York para formar parte de la Sección de Defensa Social, cargo que abandonó al considerarlo demasiado burocrático.

A los 62 años, conoce a Louise Crane, su gran amor. Gracias a ella, y a su fortuna millonaria, funda y dirige la revista Ibérica, que informaba sobre la situación en España a los exiliados.

Visitó España, aunque durante un corto periodo de tiempo, según Victoria: “Yo no tengo otra pasión que España pero no regresaré a ella mientras no exista una auténtica libertad de opinión y de asociación”. Por lo que opta por volver a Nueva York, junto a su amada Louise.

Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España
Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España.

Regreso a España desde el exilio de Victoria Kent

Política destacada durante la Segunda República española, Victoria Kent fue la primera mujer del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar.

Pese a lo que podría pensarse por su apellido y su trayectoria, Victoria Kent Siano (Málaga, 1891) nació en una sencilla familia de clase media: su padre era vendedor de calzado y su madre ama de casa. Eso sí, ambos progenitores tenían un talante liberal y una mentalidad bastante abierta para la época, por lo cual no se opusieron a que la inquieta Victoria estudiase Magisterio en Málaga y, luego, se trasladase a Madrid para cursar Derecho. Llegó a la capital en 1917 y se instaló en la Residencia de Señoritas, el equivalente femenino a la mítica Residencia de Estudiantes, dirigida por la pedagoga institucionista María de Maeztu, que influyó notablemente en la personalidad y las ideas feministas de la joven. Kent se licenció como abogada por la Universidad Central –el nombre original de la Universidad Complutense– en 1924; al año siguiente, en plena dictadura de Primo de Rivera, fue la primera mujer que ingresó en el Colegio de Abogados de Madrid y empezó a ejercer ante los tribunales.

Aquello le dio cierta notoriedad, aunque su verdadera fama llegó en 1931 al defender ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a Álvaro de Albornoz, miembro del Comité Revolucionario Republicano procesado por su intervención en la Sublevación de Jaca. Esto la convirtió en la primera abogada del mundo en actuar ante un tribunal militar; además, logró la libertad de su defendido.

Etapa en el Congreso y exilio

Su prestigio llevó a que ese mismo año fuese elegida miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y a que, en abril, el Gobierno provisional de la recién nacida Segunda República, presidido por Alcalá-Zamora, la nombrase Directora General de Prisiones. Kent llevaba tiempo afiliada al Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) y salió elegida diputada en las primeras Cortes republicanas, aunque siempre compaginó su dedicación política con su bufete de Derecho Laboral en la madrileña calle del Marqués de Riscal, 5, y su asesoría a las cooperativas obreras o al Sindicato Nacional Ferroviario.

Desde su cargo, mejoró y reformó el sistema penitenciario español; como diputada, protagonizó el famoso debate con Clara Campoamor en torno al voto femenino, al cual se opuso –a pesar de su feminismo– por razones de oportunidad política. Perdió el debate, se aprobó el sufragio de las mujeres y la propia Victoria perdió su condición de diputada: no resultó elegida en 1933, aunque volvería a serlo en 1936 en las listas de Izquierda Republicana (IR), que formaba parte del Frente Popular.

Pero en julio llegaron el golpe militar, el estallido de la Guerra Civil y, para Kent como para otros tantos republicanos, el exilio: primero en París, donde al principio se hizo cargo de miles de niños refugiados y luego tuvo que esconderse de los nazis y de Franco, ayudada por Cruz Roja (su novela autobiográfica Cuatro años en París refleja este período); y luego en México como profesora universitaria de Derecho. Desde 1950 hasta su muerte en 1987 se encontraría en Nueva York, donde trabajó para la ONU y mantuvo una larga relación sentimental con la filántropa americana Louise Crane. No obstante, Victoria Kent tuvo ocasión de volver fugazmente a su patria al acabar el franquismo: regresó a España el 11 de octubre de 1977 y fue homenajeada con cariño y admiración por sus seguidores y amigos tras tantos años lejos del hogar.





“No se olvida nunca cuando un hombre o unos hombres en desgracia nos han llamado madre”

Victoria Kent
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Unos despistados: —¡Día de la raza!— UPS.. (susurros de nadie): —¡día de la diversidad cultural, che!— (vase por foro)

¿PARA QUÉ SON FUERTES LOS FUERTES? PREGUNTA RETÓRICA: ¿Para ayudarnos? ¿O SÓLO PARA DEMOSTRARNOS QUE SON FUERTES?
«Desconfío de todo aquel que me ofrece su ayuda.» Estoy absolutamente convencida de que el único objetivo que a ello los impulsa es el acto deleznable de sentir superioridad, no obstante lo cual, reforzar el postulado que se enarbola en la máxima de perpetuar la que creen pero, (cuidado con el pequeño detalle de la no previsión), la que sostienen como invariable: esa subestimada simplicidad de su huésped. —»Sí, Juan Carlos. Sí, Mabel. Así de miserable podés y podemos ser.»


DOS PREMISAS ENRAIZADAS EN LA CERTEZA:
✓ EXISTE LA DEBILIDAD
✓ EXISTEN LOS IDIOTAS
👆ABRO PARADIGMA incómodo pero sumamente beneficioso para vos, para ustedes, para mí y para toda la plebe. Los IDIOTAS nada tienen de inocentes y dignos de la lástima que nos hemos comido como chancho come baratas… LOS IDIOTAS SE DEDICAN A ELLO CON ABSOLUTO PROFESIONALISMO PARA ASÍ USUFRUCTUAR DE LA CAPACIDAD DE REALIZACIÓN DE OTROS.

ESTOY EN LA EMPRESA DE LA EVITADA; DE LA TAN ESQUIVADA; DE LA GAMBETA Y EL CAÑO VOLEO; ESA RATA POR TIRANTE; EL TAN ARGENTINO: SI TE HE VISTO, NO ME ACUERDO; LA CRUELDAD DE LA «TU CARA LA ASOCIO CON NADA», Y LA EXPLÍCITA «TE PASÉ COMO ALAMBRE CAÍDO», Y DEMÁS SINÓNIMOS PARA ACTITUDES QUE SOLAPEN LA IMPERIOSA NECESIDAD DE EVITAR SABER EL PELIGRO MÁS INSOSPECHADO. LA META DIARIA EN DERROTAR TODA POSIBILIDAD DE que nos den vuelta la tuerca que ya nos queda encarnada como uña de dedo pulgar del pie. Nada que nos haga ir más allá de la calculado. No vaya a ocurrir que por carambola, se me revele que no es por GÉMINIS el hecho de que soy inconstante y promiscuo. Ni remota posibilidad hay para la sospecha. Si es que la hay: amigo, ni lo digas, si hay algo mejor no quiero saberlo.

Una hipótesis en vacilación, nada confirmada; pero no por ello, menos lamentable al ser puesta en otra lente, la de la presbicia no recetada. ¡Uy! ¿Y SI EN REALIDAD EL IDIOTA SOY YO? ¿Y si todo eso de la inferioridad, no es de él, y si es mío? : «CUIDADO CON EL CONFORT DEL IDIOTA»: Una forma de ser pelotudo con réditos mediante la trampa de la solidaridad.

COMBATAMOS EL CONFORT DEL IDIOTA
✓DETECTEMOS DÓNDE SOMOS IDIOTAS NOSOTROS, PORQUE LOS PRESUPUESTOS AVANZAN A PASO REDOBLADO, Y PASAN COMO ALAMBRE CAÍDO DELANTE DEL instalado carácter acomodaticio que nos sostiene en la nube de la pelotudez CON EL PELIGRO DE SUCUMBIR PARA SIEMPRE EN LA IDENTIDAD DEL IDIOTA CONGÉNITO. ¿NO PENSÁS EN LA POSIBILIDAD DE ESTAR SIENDO IDIOTA DE ALGUIEN?

¡CUIDADO CON EL CONFORT DEL IDIOTA!: PORQUE AL PAN, PAN; AL VINO, VINO; AL RENGO, RENGO Y, EN DEFINITIVA: TODOS SOMOS IDIOTAS DE ALGUIEN.

Un afecto desde el alma incomoda por la fortuna de la existencia. Buen feriado al orgullo del argentino que se siente afortunado por la conquista española. Sí. Siempre agradece en silencio pero sin caretear la pena que no siente ante los originarios que, de calladitos a, nos dejaron la peor vena intrínseca que nos otorga la distinción: espejitos de colores compraron y ETERNAMENTE habremos de comprar.

Besos, a los blanquitos.

Funciona en muchos niveles.
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Humanidad… what is the meaning of?

La nueva situación biológica de la humanidad hace,indiscutiblemente necesario, un mecanismo inhibitorio que impida la agresión efectiva, no sólo contra nuestros amigos personales, sino también contra todos los humanos, de todos los países e ideologías.

De ahí se deduce la obligación incontrovertible, que es un secreto descubierto observando a la naturaleza, de amar a todos nuestros hermanos humanos, sin distinción de persona. Este mandamiento no es nuevo, nuestra razón comprende bien cuán necesario es y nuestra sensibilidad nos hace apreciar debidamente su hermosura. Pero tal y como estamos hechos, no podemos obedecerlo. Sólo podemos sentir la plena y cálida emoción del amor y la amistad por algunos individuos, y con la mejor voluntad del mundo, y la más fuerte, nos es imposible hacer otra cosa.

El deseo de ser dependiente o de sufrir no es el opuesto al de dominar o de infligir sufrimiento a los demás. Ambas tendencias constituyen el resultado de una necesidad básica única que surge de la incapacidad de soportar elaislamiento y la debilidad del propio yo. Esto se denomina «simbiosis», y constituye la base común del sadismo y el masoquismo. La simbiosis,en este sentido, se refiere a la unión de un yo individual con otro (o cualquier otro poder exterior al propio yo), unión capaz de hacer perder
a cada uno la integridad de su personalidad, haciéndolos recíprocamente dependientes.

El sádico necesita de su objeto, del mismo modo que el masoquistano puede prescindir del suyo. La única diferencia
está en que en lugar de buscar la seguridad dejándose absorber, es él quien absorbe a algún otro. En ambos casos se pierde la integridad del yo. En el primero se pierde al disolverse en el seno de un poder exterior; en el segundo, se extiende al admitira otro ser como parte de su persona, y si bien aumenta en fuerzas, ya no existe como ser independiente.

Por una parte, el hombre es semejante a muchas especies de animales en que pelea contra su propia especie. Pero por otra parte, entre los millares de especies que pelean, es la única en que la lucha es destructividad por antonomasia.

El hombre es la única especie que asesina en masa, el único que no se adapta a su propia sociedad. El hombre es el único mamífero sádico y que mata en gran escala.

Es consabido, que muchos animales combaten a los de su propia especie, pero que lo hacen de un modo «no perturbador», ni aniquilador, y que los hechos conocidos de la vida de los mamíferos generalmente, y de los primates prehumanos en particular no indican la pre- +sencia de la «destructividad» innata que el hombre habría heredado de ella.
Si la especie humana tuviera aproximadamente el mismo grado de agresividad «innata»
que los chimpancés que viven en su hábitat natural, viviríamos en un mundo bastante pacífico.



LA AGRESIÓN EN CAUTIVIDAD

Al estudiar la agresión entre los animales, y sobre todo entre los primates, es importante empezar distinguiendo entre su comportamiento cuando viven en su hábitat propio y su comportamiento en cautividad, que es esencialmente en los
zoológicos.
Las observaciones muestran que los primates en libertad dan señales de poca agresividad, mientras que los de los zoológicos pueden resultar excesivamente destructivos. Esta distinción es de fundamental importancia para el conocimiento de la agresión humana, porque hasta ahora en toda su historia el hombre raramente ha vivido en su «hábitat natural», a excepción de los cazadores y recolectores y los primeros agricultores hasta el quinto milenio a.d. C.

El hombre «civilizado» ha vivido en cautiverio toda la existencia.

¿Cómo querés que te lo diga?

Andá a veranear a la Salada que Mar del Plata no es pa’ vo’, cartón… Mamífero cuatro e’ copa.

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EL PACIENTE ADICTO ( Lunfa leyendo a Luis Kancyper)

Uno de los cambios más flagrantes en la patología actual es la proliferación de la adicción. A partir de la observación clínica con pacientes adictos, propongo replantear, en este Panel, los siguientes temas: 1) Revisión de la estructura narcisista y edípica en la adicción. 2) Propuesta de delimitación del concepto de adicción. 3) Adolescencia y adicción. Una lectura desde la teoría del narcisismo y de la resignificación. Introducción. Los autores que se han ocupado del estudio de los analizandos adictos, coinciden en que la adicción sería un objeto muerto-vivo, un objeto anti-duelo que no permite la elaboración del objeto perdido. El objeto guarda estrecha relación con las fijaciones orales y con la muerte, creándose una paradoja: la experiencia vital que lo preserva del derrumbe narcisista deviene una experiencia corporal y psíquica de muerte. Si bien por un lado este objeto parece responder mágicamente a todas las necesidades inmediatas de evitar las tensiones internas y externas, ofreciéndose como una tentadora promesa de heroísmo (Yo ideal mediante), conlleva a su vez el desafío a la autoridad y promueve por otro lado una nueva forma de dependencia. El objeto de la adicción se halla en estrecha relación con aquel de la dependencia infantil. Pero también con otro, presente y actual, que intenta explotar esa dependencia reanimando las fijaciones arcaicas. Según el consenso de la mayoría de los autores, el objeto de la adicción representaría la presentificación de un duelo patológico proveniente de una elaboración melancólica, a partir de una simbiosis madre-hijo insuficientemente estructurada, que alberga promesas y fines antidesestructurantes. En este Panel que nos convoca, intentaré desarrollar que el objeto de la adicción estaría, además de lo ya expuesto, condicionado por la patología singular del padre con quien el analizando ha participado en la configuración de una nueva simbiosis vicariante, estructura que denomino simbiosis padre-hijo. Esta proviene, por un lado, de la instrumentación que emplea el hijo de la huida, no como un pasaje sino como un proceso utilizado como defensa por exceso de las ansiedades paranoides. Huyendo de un objeto madre amenazante hacia el refugio de un objeto padre idealizado. Este padre intenta a su vez, por otro lado y en forma adicta, apropiarse de su hijo-droga, programándolo como un elemento-cosa entre animado e inanimado, al servicio de su lábil regulación narcisista. Estos pacientes suelen presentarse a la consulta por el padecimiento de severas alteraciones en la identidad, centrando privilegiadamente su sintomatología en derredor de un personaje único: el padre. Durante la primera entrevista la presencia de la figura del padre es permanente, así como la ausencia de la figura de la madre es total. Cuando el analista señala esta diferencia e invita al analizando a que efectúe la descripción de la madre que ha sido omitida en su discurso, suele generalmente sorprenderse y tener respuestas tales como: “no sabría cómo describirla, si bien mi madre vive, para mí no existe”. O “para mí, mi madre es como un OVNI, un objeto volador no identificado. Entre ambos males me quedo sin dudarlo con mi padre”. El objeto de la adicción en el hijo operaría, por lo tanto, como un recurso a la vez infructuoso y desesperado, para alcanzar una cierta y transitoria espacialización  del cautiverio narcisista parental. I La simbiosis padre-hijo sería la resultante de una particular interacción entre los roles y funciones que ejercen cada uno de los integrantes dentro de una singular estructura familiar. Situación en la cual el padre ejerce gran atractivo sobre el hijo por sus constelaciones psicológicas particulares. Padre que solo se ama, en realidad, a sí mismo. No necesita amar. No necesita amar, sino ser amado y acepta al hijo que llene esta condición. Padre que tras la manifiesta omnipotencia encubre una insaciable necesidad de reaseguramiento narcisístico, creando para tal fin depositarios de veneración. El hijo no representa a Su Majestad el Bebé. En esta situación el Bebé Majestad es el padre que, al ser bebé, por ende no cumple funciones paternas. Es un padre en lo manifiesto que se presenta a sí mismo como objeto de idealización, atrincherándose en un rol unívoco para cumplir con el Yo ideal, adornado, como el infantil, con todas las perfecciones. El padre mismo no quiere renunciar a la perfección de su niñez, compitiendo por lo tanto con el narcisismo infantil del hijo, forzando a que  éste renuncie a su propio narcisismo. El padre se ofrece como objeto de idolatría y el hijo es colocado como sujeto de veneración creando un pacto, una alianza Dios-hijo. Esta relación vincular Padre Dios-Hijo venerador esperante instrumenta un engaño, conciente o no, subvirtiendo una situación para obtener fines distintos. Bajo la apariencia de dar al hijo, su objetivo es inverso: sacar al hijo. Es un dar que resta, que inmoviliza, posee y empobrece al hijo, es un dar que quita: el desquite, la venganza, la revancha. El padre, al ofrecerse como el “Gran liberador de las preocupaciones materiales y emocionales del hijo”, genera una relación compleja e indiscriminada. Esta alianza narcisística cierra el acceso del hijo hacia la búsqueda de la madre como objeto total. Es una relación dual padre-hijo que obtura el movimiento hacia la triangulación. Por ende, este padre no cumple con sus funciones paternas de dar acceso a la realidad, sino que activamente mantiene la simbiosis padre-hijo. Simbiosis que cabalga básicamente sobre el mecanismo de la desmentida. Desmentida de la primera simbiosis biológica y afectiva entre la madre y el hijo. Razón por la cual el padre compulsivamente necesita anular el rol de la madre ante el hijo para apropiarse de su maternidad con el fin de asumir él un rol bisexual. Este rol bisexual, “el Ma-Padre”, nos evoca a la figura de Zeus, el dios de los dioses griego que participó en la gestación y parto de Dionisio, llamado también Baco por los romanos. Personifica al dios de la viña, del vino y del delirio místico. Representa el arquetipo mítico de la adicción. Recordemos que Dionisio es hijo de Zeus y de Sémele. Sémele, amada por Zeus, le pidió que le mostrase en todo su poder, cosa que hizo el dios para complacerla pero, incapaz de resistir la visión de los relámpagos que rodeaban a su amante, cayó fulminada. Zeus se apresuró a extraerle el hijo que llevaba en el seno y que sólo estaba en el sexto mes de gestación. Lo cosió enseguida en su muslo y al llegar la hora del parto, lo sacó vivo y perfectamente formado. Era el pequeño Dionisio, el dios “nacido dos veces”. Las técnicas de robo del rol madre y del rol hijo son provocadas por las interferencias provenientes de los celos que despliega el Bebé-Papá-Majestad, generando un estado de ambigüedad en el vínculo madre-hijo. Esta ambigüedad le impide al hijo acceder a la consolidación de un objeto interno confiable, estable y sostenedor de una ilusión y vivificador de la misma. Estas técnicas de robo del rol materno pueden llegar a ser múltiples, en forma manifiesta o sutilmente latentes, dentro de la compleja red de la dinámica interpersonal, donde la madre ocupa un lugar secundario, como objeto parcial. Auxiliar, mediadora, pero nunca adquiere un carácter de existencia autónoma como madre-Sujeto, pues atentaría entonces contra la creación de la fantasía autosuficiente de un Padre Dios. Es necesario destacar que estas técnicas de robo del rol materno son, en múltiples casos, inducidas parcial o totalmente por la actitud de la propia madre, al no asumir ella misma su lugar adulto correspondiente. Colocándose a sí misma a la espera del reencuentro, para la satisfacción de su propio narcisismo, de un padre con características omnipotentes infantiles, adscribiéndose al grupo de los hijos como una hija más, para glorificar y temer al mismo tiempo al “Gran Papá”. El padre, contraidentificado con el deseo de la madre, ocupa por relleno los lugares abandonados por la mujer, reinstalándose, no por robo sino por ejercicio vicariante, la simbiosis paterno-filial. El abandono desde la madre de su rol diferenciado puede ser el producto de sus características psicológicas particulares manifestadas a través de inhibiciones y síntomas en el ejercicio de su feminidad y maternidad. Fomentado a su vez por la cultura actual que, a través de las nuevas condiciones de vida y en especial el progreso tecnológico, han influido sobre el psiquismo humano, mediante la “exacerbación cultural de los estados narcisistas” (Raquel Soifer). Con la consiguiente narcisización de los vínculos objetales de amor y de la confusión de los roles masculino-femenino. II El hijo queda, por ende, apresado dentro de esta red inextricable. Imposibilitado de liberarse de la implantación de este Dios que se apropia para sí mismo, de la autovaloración del hijo. Este queda sometido y empobrecido por las excesivas cargas de objeto que le son sustraídas en aras de mantener al objeto padre engañosamente como superior y protector. Incapacitado, entonces, para alcanzar él mismo su propio ideal, no consigue enriquecerse de nuevo por las satisfacciones logradas en los objetos y por el cumplimiento del ideal debido a que se halla subsumido dentro del padre. Sus logros no son vividos como propios sino como ofrendas para ensalzar al padre Dios. Se crea una relación centáurica, relación en la cual el padre representa la cabeza de un ser fabuloso y el hijo al cuerpo que lo continúa completándolo y viceversa. El hijo adherido a tal simbiosis se vive vedado en superarlo porque atentaría contra la fantasía del cuerpo fusionado de un dios continuado en un hijo eterno, acarreando el peligro de la ruptura del pacto que conduciría a fantasías de fragmentación, de descuartizamiento, de abandono y de muerte, de ambas partes comprometidas. “Con vos hijo no puedo vivir, sin vos hijo me muero”. Se crea por lo tanto una relación adicta de dependencia recíproca e irrefrenable. Entre el padre erigido como droga e inductor en el hijo de su fascinación narcisista adicta, permaneciendo ambos en un reconocimiento de báscula de intercambiabilidad de roles. La droga/adicción padre-hijo es una relación pasional a su vez amorosa y despótica, de temor y de sometimiento del sujeto al objeto. Objeto que inhibe el desplazamiento hacia otros objetos, deteniendo y reteniendo al sujeto y al objeto en una circularidad repetitiva y en una temporalidad singular. La estructura adictiva aparece en forma manifiesta o visible y en otras formas enmascaradas, unidas a diversos síntomas que operarían como sus equivalentes farmacológicos. Lo más visible sería la drogadicción, el alcoholismo, la obesidad, el tabaquismo. Existen sin embargo ciertos hábitos que presentan una cualidad compulsiva e irrefrenable; por ejemplo, la adicción a no poder dejar ninguna tarea o trabajo por cumplir. En este caso el sentido del trabajo guarda semejanza con aquel paciente que ingiere drogas en forma indiscriminada porque representa un recurso estructurante que deviene finalmente desestructurante. En este mismo sentido la adicción al psicoanálisis deviene un antiproceso analítico. El analizando tras la aparente colaboración a la asociación libre y a la escucha, se cosifica y cosifica al analista-droga para garantizar una unidad dual de inmortalidad con su analista, que prolonga indefinidamente el proceso analítico. III Resulta necesario aclarar la diferencia existente entre la simbiosis padre-hijo y el complejo paterno. Este término ha sido utilizado por Freud para designar una de las principales dimensiones del complejo de Edipo: la relación ambivalente hacia le padre. Las fantasías y las angustias que participan en su constitución se relacionan con la castración fálica. En la simbiosis Padre-hijo las fantasías y angustias intervinientes corresponden en cambio a las formas pre-fálicas de la angustia (angustia de separación y angustia de fragmentación), situándose por lo tanto dentro de una relación dual y no triangular. Pero, ¿qué sucede cuando la realidad material rompe este sistema especular del niño-hijo-eterno perpetuado en un Padre Dios? Es decir, cuando el propio hijo obtiene, a través del transcurso del tiempo, logros de crecimiento que son incluso socialmente valorados, conducentes a su individuación y reconocimiento como sujeto. Aparece una ruptura de la alianza, manifestándose en momentos confusionales de extrema y violenta agudeza, pues implica la destrucción de una instalación narcisística que desencadena las fantasías anteriormente descritas. Esto acontece durante la adolescencia por ser el momento privilegiado de la resignificación, del a posteriori, pues constituye una nueva etapa libidinal en donde se alcanza por vez primera la identidad sexual genital como un fenómeno psicológico, biológico y social. Período particular en el cual tanto el hijo como sus padres atraviesan al mismo tiempo la reestructuración en todas sus instancias psíquicas, durante un momento en que el territorio de su sentimiento de sí presenta máxima incertidumbre. Para lo cual ambas partes necesitan liberar sus batallas de ambivalencia para conquistar la requerida individuación mediante un proceso inevitable: el proceso del desafío. Utilizo el término desafío para designar el proceso de reestructuración permanente, que se presenta como un duelo entre dos sistemas en pugna. Entre el sistema narcisista intrasubjetivo y el sistema narcisista intersubjetivo parental. Este desafío instrumenta técnicas de enganche y desenganche que intervienen en la regulación de la complejidad narcisista. Al desafío, que se presenta como la inquietud que quiebra el silencio de las verdades congeladas de la lógica narcisista propia y parental, que al mismo tiempo que cuestiona lo establecido crea productos nuevos, lo denomino “desafío trófico” por estar signado por la pulsión de vida. El desafío trófico conduce al desenganche (a la discriminación y a la asunción de la incompletud narcisista en cada una de las partes comprometidas), promueve el crecimiento hacia la individuación. En cambio, el desafío fanático se halla signado por la pulsión de muerte, ya que a través de las provocaciones sado-masoquistas entre ambas partes aliadas, repite compulsivamente el reenganche entre ambos sistemas narcisistas. El sujeto permanece entretenido en una guerrilla de desgaste con los padres, para quedar finalmente detenido en una pseudo-individuación, en una prolongada e interminable adolescencia.

Concluyendo: la adicción es una de las manifestaciones del desafío tanático. Pone en evidencia a las situaciones pretéritas insuficientemente estructurantes a través de la resignificación de las angustias confusionales y de fragmentación, y denuncia una situación alienante actual, familiar y social. En donde la drogadicción y/o  sus subrogados actuarían como un último recurso desesperado y paradojal de una precaria estructuración psíquica.

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Simone de Beauvoir

Los anglosajones llaman a la menstruación «the curse«, es decir, «la maldición»; y, en efecto, en el ciclo menstrual no hay ninguna finalidad individual. En tiempos de Aristóteles se creía que cada mes fluía una sangre destinada a constituir, en caso de fecundación, la sangre y la carne del niño; la verdad de esta vieja teoría radica en que la mujer esboza sin respiro el proceso de la gestación. Entre los demás mamíferos, ese ciclo menstrual sólo se desarrolla durante una estación del año, y no va acompañado de flujo sanguíneo: únicamente entre los monos superiores y en la mujer se cumple cada mes en el embarazo graves accidentes o, al menos, peligrosos desórdenes; y si la mujer no es robusta, si su higiene no ha sido cuidada, quedará prematuramente deformada y envejecida por las repetidas maternidades: sabido es cuán frecuente es este caso en el medio rural. El mismo parto es doloroso y peligroso. Es en esa crisis cuando se ve con la máxima evidencia que el cuerpo no siempre satisface a la especie y al individuo al mismo tiempo; sucede a veces que el niño muere, y también que, al venir al mundo, mate a su madre o que su nacimiento provoque en ella una enfermedad crónica. La lactancia es también una servidumbre agotadora; un conjunto de factores -el principal de los cuales es, sin duda, la aparición de una hormona, la progestina- produce en las glándulas mamarias la secreción de la leche; la subida de esta es dolorosa, va con frecuencia acompañada de fiebre y la madre alimenta al recién nacido con detrimento de su propio vigor. El conflicto especie-individuo, que en el parto adopta a veces una figura dramática, da al cuerpo femenino una inquietante fragilidad. Se dice de buen grado que las mujeres «tienen enfermedades en el vientre»; y es cierto que encierran en su interior un elemento hostil: la especie que las roe. Muchas de sus enfermedades no resultan de una infección de origen externo, sino de un desarreglo interno: así las falsas metritis son producidas por una reacción de la mucosa uterina ante una excitación ovárica anormal; si el cuerpo amarillo persiste, en lugar de reabsorberse después de la menstruación, provoca salpingitis y endometritis,
etc.

La mujer se hurta al dominio de la especie por medio de una crisis igualmente difícil; entre los cuarenta y cinco y los cincuenta años, se desarrollan los fenómenos de la menopausia, inversos a los de la pubertad. La actividad ovárica disminuye y hasta desaparece: esta desaparición comporta un empobrecimiento vital del individuo. Se supone que las glándulas catabólicas, tiroides e hipófisis, se esfuerzan por suplir las insuficiencias del ovario; así se observa, junto a la depresión que acompaña a la menopausia, fenómenos de sobresalto: sofocos, hipertensión, nerviosidad; a veces se produce un recrudecimiento del instinto sexual. Ciertas mujeres fijan entonces grasa en sus tejidos; otras se virilizan. En muchas de ellas se restablece un equilibrio endocrino. Entonces la mujer se halla libre de las servidumbres de la hembra; no es comparable a un eunuco, porque su vitalidad está intacta, pero ya no es presa de potencias que la desbordan, y coincide consigo misma. Se ha dicho, a veces, que las mujeres de cierta edad constituían un «tercer sexo», y, en efecto, no son machos, pero ya no son hembras tampoco; y frecuentemente esta autonomía fisiológica se traduce en una salud, un equilibrio y un vigor que no poseían antes.

A las diferenciación es propiamente sexuales se superponen en la mujer singularidades que son, más o menos directamente, consecuencia de las mismas; son acciones hormonales las que determinan su soma.

Por término medio, la mujer es más pequeña que el hombre, tiene menos peso, su esqueleto es más frágil, la pelvis es más ancha, adaptada a las funciones de la gestación y el parto; su tejido conjuntivo fija grasas y sus formas son más redondeadas que las del hombre; el aspecto general: morfología, piel, sistema piloso, etc., es netamente diferente en los dos sexos. La fuerza muscular es mucho menor en la mujer: aproximadamente, los dos tercios de la del hombre; tiene menos capacidad respiratoria: los pulmones, la tráquea y la laringe son también más pequeños; la diferencia de la laringe comporta igualmente la diferencia de voz. El peso específico de la sangre es menor en
las mujeres: hay menos fijación de hemoglobina; por tanto, son menos robustas y están más predispuestas a la anemia. Su pulso late con mayor velocidad, su sistema vascular es más inestable: se ruborizan fácilmente. La inestabilidad es un rasgo notable de su organismo en general; entre otras cosas, en el hombre hay estabilidad en el metabolismo del calcio, mientras la mujer fija mucho menos las sales de calcio, que elimina durante las reglas y los embarazos; parece ser que, en lo tocante al calcio, los ovarios ejercen una acción catabólica; esta inestabilidad provoca desórdenes en los ovarios y en el tiroides, que está más desarrollado en ella que en el hombre: y la irregularidad de las secreciones endocrinas reacciona sobre el sistema nervioso vegetativo; el control nervioso y muscular está imperfectamente asegurado. Esta falta de estabilidad y de control afecta a su emotividad, directamente ligada a las variaciones vasculares: palpitaciones, rubor, etc., razón por la cual están sujetas a manifestaciones convulsivas: lágrimas, risas locas, crisis nerviosas.


Se ve que muchos de estos rasgos provienen igualmente de la subordinación de la mujer a la especie. He ahí la conclusión más chocante de este examen: de todas las hembras mamíferas, ella es la más profundamente alienada y la que más violentamente rechaza esta alienación; en ninguna de ellas es más imperiosa ni más difícilmente aceptada la esclavización del organismo a la función reproductora: crisis de pubertad y de menopausia, «maldición» mensual, largo y a menudo difícil embarazo, parto doloroso y en ocasiones peligroso, enfermedades, accidentes, son características de la hembra humana: diríase que su destino se hace tanto más penoso cuanto más se rebela ella contra el mismo al afirmarse como individuo. Si se la compara con el macho, este aparece como un ser infinitamente privilegiado: su existencia genital no contraría su vida personal, que se desarrolla de manera continua, sin crisis, y, generalmente, sin accidentes. Por término medio, las mujeres viven noche y día, golpeo la tierra, puerta de mi madre,
y digo: «¡Oh, madre querida: déjame entrar!»

El hombre quiere afirmar su existencia singular y descansar orgullosamente en su «diferencia esencial», pero también desea derribar las barreras del yo, confundirse con el agua, la tierra, la noche, con la Nada, con el Todo. La mujer que condena al hombre a la finitud le permite también sobrepasar sus propios límites: y de ahí proviene la magia equívoca de que está revestida.


En todas las civilizaciones, y todavía en nuestros días, la mujer inspira horror al hombre: es el horror de su propia contingencia carnal que proyecta en ella. La niña todavía impúber no encierra amenaza, no es objeto de ningún tabú y no posee un carácter sagrado. En muchas sociedades primitivas, smismo sexo aparece como inocente: desde la infancia se permiten los juegos eróticos entre niños y niñas de ambos sexos. Solo cuando es susceptible de engendrar, la mujer se hace impura. Se han descrito con frecuencia los severos tabúes que en las sociedades primitivas rodean a la muchacha en el día de su primera menstruación; incluso en Egipto, donde se trataba a la mujer con singulares miramientos, permanecía confinada durante todo el tiempo que duraban sus reglas. A menudo la exponían sobre el tejado de una casa, se la relega a una cabaña situada fuera de los límites de la aldea, no debe vérsela, ni tocarla: más aún, ni siquiera ella debe tocarse con la mano; en los pueblos donde despiojarse es una práctica cotidiana, le envían un bastoncillo con el cual puede rascarse; no debe tocar los alimentos con las manos; en ocasiones, se le prohibe tajantemente comer; en otros casos, la madre y la hermana son autorizadas para alimentarla por medio de un instrumento; pero todos los objetos que han entrado en contacto con ella durante ese período deben ser quemados.


Pasada esa primera prueba, los tabúes menstruales son un poco menos severos, pero siguen siendo rigurosos. Se lee, en particular, en el Levítico: «Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo
fuere en su carne, siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo hasta la tarde. Y todo aquello sobre que ella se acostare mientras su separación, será inmundo: también todo aquello sobre que se sentare, seráinmundo. Y cualquiera que tocare su cama, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde.» Este texto es exactamente simétrico del que trata de la impureza producida en el hombre por la gonorrea. Y el sacrificio purificador es idéntico ….

Simone de Beauvoir
El segundo sexo

Nota divertida: cuando Simone de Beauvoir era estudiante (a finales de los 20, principios de los 30) convivió con varios de los que luego serían lo más importantes filósofos franceses del siglo xx. Sin ir más lejos, René Maheu, que fue quien le presentó a Sartre, le puso el apodo que la acompañaría toda su vida: Castor. Maheu dijo que la palabra Beauvoir se parecía a beaver (la palabra inglesa para castor) y que, en cualquier caso, Simone llevaba una vida industriosa y era muy sociable, como los castores.

Como parte de la corriente filosófica existencialista, convivió con varios de sus autores más representativos; a lo largo de su vida fue amiga, por ejemplo, de Albert Camus y de Jean Genet; también fue compañera en la Sorbona de Claude Lévi-Strauss. Durante cincuenta años Jean-Paul Sartre fue su pareja y ambos leían y comentaban sus textos mutuamente. Vivían, pues, una atípica relación de libertad e igualdad, que sigue llamando la atención de la crítica y la historia literaria. Es una gran paradoja que la autora de uno de los libros que forman parte del canon feminista sea mencionada con mucha frecuencia como la pareja de un señor, Cirilo Sartre.

Los Mandarines

Los mandarines es sin duda la novela documental más importante que se haya escrito hasta ahora sobre los años de la posguerra francesa. Libro en clave -donde aparecen, apenas disimuladas, las figuras de Sartre (Dubreuilh), Camus (Henri Perron) y Simone de Beauvoir (Anne)- no es, sin embargo, como ha señalado la misma autora, ni una novela autobiográfica ni un reportaje, sino una evocación.
Los mandarines describe admirablemente la atmósfera cultural y poltica de la guerra fra, y el ambiguo y desgarrado papel de intelectuales y artistas que predicaban entonces la necesidad, dramática y cotidiana, de una nueva y auténtica moral fundada en la responsabilidad del hombre.

Simone de Beauvoir por Henri Cartier-Bresson, París, 1952


Simone de Beauvoir, El arte de la ficción.
Entrevistada por Madeleine Gobeil

—Traducido por Bernard Frechtman

(Y traducido por mí en traductores varios) Bastarda Fálica

Simone de Beauvoir me había presentado a Jean Genet y Jean-Paul Sartre, a quienes había entrevistado. Pero ella dudó acerca de ser entrevistada: “¿Por qué deberíamos hablar de mí? ¿No crees que he hecho lo suficiente en mis tres libros de memorias? » Se necesitaron varias cartas y conversaciones para convencerla de lo contrario, y solo con la condición de que «no sería demasiado largo».

La entrevista tuvo lugar en el estudio de Miss de Beauvoir en la rue Schoëlcher en Montparnasse, a cinco minutos a pie del apartamento de Sartre. Trabajamos en una habitación grande y soleada que sirve de estudio y sala de estar. Los estantes están repletos de libros sorprendentemente poco interesantes. «Los mejores», me dijo, «están en manos de mis amigos y nunca regresan». Las mesas están cubiertas con objetos coloridos traídos de sus viajes, pero el único trabajo valioso en la habitación es una lámpara hecha para ella por Giacometti. Dispersos por toda la sala hay docenas de discos fonográficos, uno de los pocos lujos que la señorita de Beauvoir se permite.

Además de su rostro de aspecto clásico, lo que sorprende a Simone de Beauvoir es su tez fresca y rosada y sus claros ojos azules, extremadamente jóvenes y animados. Uno tiene la impresión de que ella sabe y ve todo; Esto inspira cierta timidez. Su discurso es rápido, su actitud directa sin ser brusca, y es bastante sonriente y amigable.

Simone de Beauvoir en Deux Magots, por Robert Doisneau

ENTREVISTADOR

Durante los últimos siete años ha estado escribiendo sus memorias, en las que con frecuencia se pregunta acerca de su vocación y su profesión. Tengo la impresión de que fue la pérdida de la fe religiosa lo que te llevó a escribir.

SIMONE DE BEAUVOIR

Es muy difícil revisar el pasado sin hacer un poco de trampa. Mi deseo de escribir se remonta muy atrás. Escribí historias a la edad de ocho años, pero muchos niños hacen lo mismo. Eso no significa realmente que tengan vocación de escribir. Puede ser que en mi caso la vocación se acentuó porque había perdido la fe religiosa; También es cierto que cuando leía libros que me conmovían profundamente, como The Mill on the Floss de George Eliot, quería terriblemente ser, como ella, alguien cuyos libros se leerían, cuyos libros conmoverían a los lectores.

ENTREVISTADOR

¿Te ha influido la literatura inglesa?

DE BEAUVOIR

El estudio del inglés ha sido una de mis pasiones desde la infancia. Hay un cuerpo de literatura infantil en inglés mucho más encantador que el que existe en francés. Me encantaba leer Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, George Eliot e incluso Rosamond Lehmann.

ARTE y pensamientos
Simone de Beauvoir Entrevista y fotografía
Carmen Lobo✔ Carmen Lobo✔
Hace 6 años

Simone de Beauvoir por Henri Cartier-Bresson, París, 1952
Simone de Beauvoir por Henri Cartier-Bresson, París, 1952

Simone de Beauvoir, El arte de la ficción No. 35
Entrevistado por Madeleine Gobeil

—Traducido por Bernard Frechtman

Simone de Beauvoir me había presentado a Jean Genet y Jean-Paul Sartre, a quienes había entrevistado. Pero ella dudó acerca de ser entrevistada: “¿Por qué deberíamos hablar de mí? ¿No crees que he hecho lo suficiente en mis tres libros de memorias? » Se necesitaron varias cartas y conversaciones para convencerla de lo contrario, y solo con la condición de que «no sería demasiado largo».

La entrevista tuvo lugar en el estudio de Miss de Beauvoir en la rue Schoëlcher en Montparnasse, a cinco minutos a pie del apartamento de Sartre. Trabajamos en una habitación grande y soleada que sirve de estudio y sala de estar. Los estantes están repletos de libros sorprendentemente poco interesantes. «Los mejores», me dijo, «están en manos de mis amigos y nunca regresan». Las mesas están cubiertas con objetos coloridos traídos de sus viajes, pero el único trabajo valioso en la habitación es una lámpara hecha para ella por Giacometti. Dispersos por toda la sala hay docenas de discos fonográficos, uno de los pocos lujos que la señorita de Beauvoir se permite.

Además de su rostro de aspecto clásico, lo que sorprende a Simone de Beauvoir es su tez fresca y rosada y sus claros ojos azules, extremadamente jóvenes y animados. Uno tiene la impresión de que ella sabe y ve todo; Esto inspira cierta timidez. Su discurso es rápido, su actitud directa sin ser brusca, y es bastante sonriente y amigable.

Simone de Beauvoir en Deux Magots, por Robert Doisneau

ENTREVISTADOR

Durante los últimos siete años ha estado escribiendo sus memorias, en las que con frecuencia se pregunta acerca de su vocación y su profesión. Tengo la impresión de que fue la pérdida de la fe religiosa lo que te llevó a escribir.

SIMONE DE BEAUVOIR

Es muy difícil revisar el pasado sin hacer un poco de trampa. Mi deseo de escribir se remonta muy atrás. Escribí historias a la edad de ocho años, pero muchos niños hacen lo mismo. Eso no significa realmente que tengan vocación de escribir. Puede ser que en mi caso la vocación se acentuó porque había perdido la fe religiosa; También es cierto que cuando leía libros que me conmovían profundamente, como The Mill on the Floss de George Eliot, quería terriblemente ser, como ella, alguien cuyos libros se leerían, cuyos libros conmoverían a los lectores.

ENTREVISTADOR

¿Te ha influido la literatura inglesa?

DE BEAUVOIR

El estudio del inglés ha sido una de mis pasiones desde la infancia. Hay un cuerpo de literatura infantil en inglés mucho más encantador que el que existe en francés. Me encantaba leer Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, George Eliot e incluso Rosamond Lehmann.

ENTREVISTADOR

Dusty Answer?

DE BEAUVOIR

Tenía una verdadera pasión por ese libro. Y sin embargo, fue bastante mediocre. Las chicas de mi generación lo adoraban. La autora era muy joven y todas las chicas se reconocían en Judy. El libro era bastante inteligente, incluso bastante sutil. En cuanto a mí, envidiaba la vida universitaria inglesa. Yo vivia en casa No tenía una habitación propia. De hecho, no tenía nada en absoluto. Y aunque esa vida no era gratuita, permitía privacidad y me parecía magnífica. El autor conocía todos los mitos de las adolescentes: chicos guapos con un aire de misterio sobre ellas, etc. Más tarde, por supuesto, leí Brontës y los libros de Virginia Woolf: Orlando, Mrs. Dalloway. No me importan mucho The Waves, pero me encanta su libro sobre Elizabeth Barrett Browning.

ENTREVISTADOR

¿Qué hay de su diario?

DE BEAUVOIR

Me interesa menos. Es demasiado literario. Es fascinante, pero es extraño para mí. Le preocupa demasiado si será publicada, con lo que la gente dirá sobre ella. Me gustó mucho «Una habitación propia» en la que habla sobre la situación de las mujeres. Es un ensayo corto, pero da en el clavo. Ella explica muy bien por qué las mujeres no pueden escribir. Virginia Woolf es una de las escritoras que más me ha interesado. ¿Has visto alguna foto de ella? Una cara extraordinariamente solitaria. . . En cierto modo, ella me interesa más que Colette. Colette está, después de todo, muy involucrada en sus pequeñas relaciones amorosas, en asuntos domésticos, lavandería, mascotas. Virginia Woolf es mucho más amplia.

ENTREVISTADOR

¿Leíste sus libros traducidos?

DE BEAUVOIR

No, en ingles. Leo inglés mejor que lo hablo.

ENTREVISTADOR

¿Qué opinas sobre la educación universitaria y universitaria para un escritor? Tú mismo fuiste un estudiante brillante en la Sorbona y la gente esperaba que tuvieras una brillante carrera como profesor.

DE BEAUVOIR

Mis estudios me dieron solo un conocimiento muy superficial de la filosofía, pero agudizaron mi interés en ella. Me beneficié enormemente de ser maestra, es decir, de poder pasar mucho tiempo leyendo, escribiendo y educándome a mí misma.

Publicado en Abolición, Arte, Educación, Pintura, SOCIEDAD

La educación en el siglo de las luces


La educación en España: la universidad continuó, durante el siglo de la ilustración, el proceso de decadencia en el que se veía inserta desde el esplendor del Siglo de Oro.

Feijoo, hombre ilustrado crítico con la religión, vio en ésta el “muro que impedía la entrada de los nuevos saberes” por miedo a ser desacreditada. Además, muchos catedráticos abandonaron sus puestos docentes con el fin de ocupar otros mejor remunerados.

Hubo una enorme falta de acuerdo para intentar atajar un problema que todos aceptaban, pero que nadie sabía resolver. Se ensayaron numerosas propuestas
como la utilización de libros de texto o la selección previa de los alumnos más capacitados, pero los problemas estaban en la raíz, y con una poda no bastaba. Prueba de la situación en la que se encontraba España, quedó certificada en la publicación de Verney, “El verdadero método de estudiar“. Éste fue una de las figuras más importantes de la cultura portuguesa del XVIII, empeñado en “iluminar” a su nación con las nuevas corrientes de pensamiento europeas. Criticó duramente las enseñanzas de los jesuitas, ampliando esta situación también a España. José Cadalso en su obra “Los eruditos a la violeta”. muestra su repulsa al sistema pedagógico jesuítico, (que debía conocer muy de cerca), ya que recibió su primera educación por parte de su tío el jesuita Mateo Vázquez.

Con la llegada al poder de Carlos III, se intentó una reforma de la educación
renovando los cargos más importantes en las instituciones. Expulsaron a los jesuitas y tomaron medidas nuevas en la línea de lo que se estaba exponiendo en Europa,
pero pronto comenzaron las críticas desde las propias universidades y sus vertientes más conservadoras, que no veían problema alguno en la enseñanza tradicional.

“El asno en la escuela”, Brueghel, s. XVI. El maestro flamenco caracteriza al asno como una con una vara y sus estudiantes.


Goya realizó una serie de “asnerías”, caricaturizando la enseñanza:




“Un maestro burro no puede enseñar más que rebuznar” Según las críticas, el pintor debió tomar la inspiración de los grabados de una obra satírica de Doctor Ballesteros, “Memorias de la Insigne Academia Asnal”. Este folleto, publicado en 1792, satiriza las Academias Literarias de su tiempo ideando un “Nuevo Parnaso” absolutamente caricaturesco.

Goya se encuentra perfectamente alineado con los planteamientos ilustrados críticos con la educación tradicional.

Rousseau, fue uno de los ilustrados que mostró una mayor preocupación sobre la educación: “El niño es un ser sustancialmente distinto al adulto y sujeto a sus propias leyes y evolución; el niño no es un animal ni un hombre, es un niño. (“Emilio”, 1762).

Capricho definitivo “Hasta su abuelo” Capricho número 39
Publicado en Abolición, absurdo, SOCIEDAD

Oh, hermanos míos…

Fanáticos de Eduardo Galeano, afirman que una persona avanza un paso y el levantamiento de la cuarentena se aleja un paso.
«Porque la cuarentena sirve para caminar dentro de tu casa»

Cientos de groupies del fallecido escritor oriental, oficina en las redes sociales y sus experiencias de cuarentena, apura lectura de sus obras.

«Aunque tengo las venas bien abiertas de estar en casa, sé que aislándome, le estoy haciendo un bien a la humanidad»

El anarquismo y el espíritu Punk se conservan Gracias a los mayores de 70 años que se niegan a respetar el encierro, desafiando a las autoridades del gobierno.

Crece el temor a que haya una Revolución encabezada por gerontes.

Reforzarán vigilancia en geriátricos, canchas de bocha, filas de bancos, y comités radicales, para evitar la aparición de nuevos focos de rebeldía.

«Desde la aparición de los Sex Pistols, que no se veía algo así.»
Declaró Horacio Larreta, asustado como lechón adentro de un Fitito en contramano.

Publicado en Educación, SOCIEDAD

Señor Cara de Papa

En Toy Story, como en cualquier otro producto artístico en estrategia inmunda, se ensaya la ceguera, por elección en disfraz inocente, de la sociedad jamás humanizada, en vanagloria de moralina nauseabunda. Desde Steve Wonder paseando por Borges, pausa en el Noveno No ve… rozando un Andrea Bocelli… Vivo perle… Etc.

«El Bueno es Woody»: Una bandera que diga Woody Guevara, un par de alcahuetones, y un ano rey chupar…
Un ruin, evidente sin artilugio. Envidioso, lameculos, policía, asesino, se salva solo… Eres el alguacil preferido/ la serpiente en tu bota…

¿¿El posta quién es ??
Señor Cara de Papa señores: y es feo y pasa desapercibido… y lo creen ortiva, cuando después de querer matar a Boss Light Year… Cara de papa lo aparta de sus afectos con la siguiente frase taxativa:

«Señor Cara de papa para ti asesino traicionero y malo»

No digan que hay algo parecido a mí.
anarquía anarquía
Y si yo nunca la pongo jajaja

Publicado en Abolición, Cultural general, SOCIEDAD

El Fenómeno Cumbia Villera

Ícono del estrato rezagado y testimonio verídico de las manifestaciones socioculturales Argentinas.

La cumbia villera implica un discurso claramente anarquista.
La crítica preponderante en las tramas de sus letras se corresponden a los aparatos represivos del estado y su funcionamiento arbitrario en la sociedad sobre todo de lugar de «estrato penado»sl adjudicado a quiénes representan las líricas villeras.

Te lo dije hace mucho
Y te lo vuelvo a decir
Al gobierno hay que sacar
Para poder sobrevivir (Lescano, 2004).
Qué rata que sos
Devolvé la plata
Que te llevaste al exterior (Lescano, 2004).

El neoliberalismo y la cumbia villera.

Durante la década del 90′, Argentina inició la debacle sociocultural con el modelo neoliberal «pizza y champagne para todos».
Se dió comienzo a la debacle, desde todas las perspectivas que están implicadas en la conformación de la identidad nacional.
Tanto en la arista económica, (1peso=1 dólar), como en las manifestaciones de la cultura popular, se inicio una tergiversación en detrimento de las tradiciones que correspondían a la identidad del país.
La era de plástico y ruido, la vía libre al narcotráfico, corrupción en la escala más inaudita, la clase media alta enfatizó sos sesgos burgueses. La clase media/baja decantó en media/baja y la clase baja fue la más perjudicada.
Desempleo, abandono absoluto del estado, empobrecimiento de las políticas sanitarias y educativas.
Gatillo fácil. Impunidad. Perejiles: Los penados de siempre.
Este escenario social fue cuna de la tan difamada y cuestionada Cumbia Villera.

Con retóricas sincericida y el dialecto propio del lunfardo villero, las letras del género mencionado, sentaron los antecedentes y vivencias de esta época qué fue eje vertebrador delatan vanagloriada brecha argenta.

Los tópicos en derredor de las letras de cumbia villerase manifestaron y se siguen manifestando de manera explícita, absurda y realista, sin dejar de lado el gesto humorístico ante una realidad irremediable.

La pobreza, el consumo, el delito desde las aristas rezagadas y desde las aristas de guante blanco.
Son narrativas que dejan expreso de plano el reclamo constante a los aparatos represivos del estado: ley, educación, bancos, iglesia, hábitat, sistema penal, derechos, estigmatización estereotipos y prejuicios.

[Vago yo soy borracho me llaman
Vago yo soy borracho me llaman
Yo escucho cumbia colombiana
Yo bailo cumbia con tu hermana
Yo soy un vago atorrante
Un loco delirante
«El vago ese soy yo»] Grupo Flor de Piedra

Desde los estratos clase media intelectualizada «los intelectuales de siempre», clase media burguesa «rico nuevo» y clase alta «concheta», celos dilapidó como «un Otro» fuera del «Nosotros». Es claro que el protagonismo de las clase rezagada, cargada de estereotipos y clichés peyorativos, en convenios implícitos de las demás clases sociales, aún de quiénes pregonan preocuparse por el prójimo, género un rechazo vergonzante, que no es más que la reacción del rebote de su propio reflejo.

La basura siempre está escondida detrás de los rezagados.

(Sufre por hacerte policía)

[No, no lo puedo creer.
Vos ya no sos el vago,
ya no sos el atorrante.
Al que los pibes lo llamaban «el picante»
Ahora te llaman botón.
Ya no estás con tus amigos
Y en la esquina te la dabas
De polenta de malevo y de matón
Y sólo eras un botón
Y sólo eras un botón»] fragmento de «Sos un botón» Flor de Piedra.

https://youtu.be/o3TGDnOi_uY

Los códigos expresos y jamás tácitos.
Esa discreción tan hipócrita y distintiva de la clase media, y acostumbra a solapar sus malas intenciones bajo la careta del asistencialismo.

El consabido que el policía, en general, es el pibe de barrio que no tuvo chapa para delinquir como el pillo barrial.
Continuará.

Para los congéneres mexicanos que aprecian mi opinión.

Publicado en Arte, Cine, SOCIEDAD

Clasificación de las vanguardias históricas del cine

La idea principal de las vanguardias cinematográficas reside en una revelación contra las formas de expresión tradicionales. En la mayoría de los casos, son manifestaciones culturales paralelas a procesos similares en literatura, música y artes plásticas, aunque a veces, hubo cierta distancia temporal entre una corriente artística y su análogo cinematográfico, como en el caso del cine y pintura abstracta. Las características generales de la vanguardia son: «La innovación y el cambio continuo; el activismo —entusiástico, creativo,apasionado, aventurado, experimentación; nihilismo irónico, negación de lo antiguo, la experiencia límite, el juego, nuevo uso de los materiales, invención de nuevos lenguajes, la recurrencia a las nuevas tecnologías» (Mario Verdone). Uno de los rasgos distintivos de la vanguardia cinematográfica es su carácter interdisciplinar: la colaboración entre artistas, pintores, músicos, fotógrafos, que a menudo también eran cineastas como, Richter, Balla, Eggeling, Léger, McLaren. La consideración del cine como la síntesis de las artes fue también la base teórica de la cinematografía futurista.

La cinematográfica en función de sus relaciones con las demás artes la orquestación del movimiento en ritmos visuales —la expresión plástica de un objeto en movimiento bajo variables condiciones de luz, «crear el ritmo de los objetos comunes en el espacio y en el tiempo, presentarlos en su belleza plástica (…)» (Léger)— la distorsión y la disección de un movimiento, un objeto o una forma y su reconstrucción en términos cinematográficos (tal como los cubistas separaban y reconstruían en términos pictóricos), (…), —el uso de las cualidades mágicas del cine para crear el estado original del sueño—, la liberación completa del relato tradicional y de su cronología, en desarrollos dadaístas y surrealistas, en los que el objeto es apartado de su contexto convencional. Se distinguen dos tipos de cine de vanguardia cinematográfica: El cine gráfico y El cine abstracto.

El primero, caracterizado por el rechazo hacia la narración clásica, poniendo de plano principal la tradición de representación heredada de la fotografía, el teatro, y cine subjetivo. En coetáneo, se advierte la distinción entre el cine ideado por artistas que buscan nuevas formas de expresión, pintura en movimiento (Ruttmann, Richter, Eggeling), (cine anti-comercial), (Buñuel, Vertov, Man Ray, L’Herbier); y cine de artistas —el cine neo-vanguardista de los años 60 (Warhol, Fluxus)— Tanto en el arte pictórico y literario, como en el cine se patentiza una coincidencia temporal en el estallido de la creación paradigmática: (años 70-80). En arista geográfica (mundo anglosajón) y, sobre todo, una proximidad ideológica y afán activista —lucha por los derechos de minorías sexuales, étnicas (aunque en caso de la comunidad afroamericana estadounidense es difícil hablar de una minoría), mujeres—, es decir, colectivos oprimidos por el estado y las ideologías dominantes. Para la cinta (Mothlight, 1963), El Pop art fue un referente estético, Como así también, para los musicales psicodélicos de Ken Russell (Tommy), o las películas protagonizadas por los Beatles (Ahard day’s night de Richard Lester. La Naranja mecánica, de Stanley Kubrick es, quizás, el ejemplo más radical de la influencia de la estética del pop-arte en el cine. La escenografía, el vestuario, los cuadros y esculturas que deco- ran la casa de la «mujer de los gatos» o la habitación de Alex recuerdan las obras de Tom Wesselmann y John Rosenquist. El interior del Korova Milk Bar está inspirado en las esculturas del británico Allen Jones que representaban mujeres con atuendos y poses con claras connotaciones sadomasoquistas, convertidas en partes de mobiliario. Man Ray, Lee Miller, 1930, originalmente cargado por Gatochy. El acorazado Potemkin significa un nuevo aporte a la narración cinematográfica en términos de lenguaje visual. Tras la genialidad de Griffith en el trabajo de escala de planos, Eisenstein observa otra función que puede realizar la cámara al inclinarla, lo que da como resultado un énfasis o una sensación distinta en lo que se relata. La película está trabajada como un todo orgánico en el que cada uno de sus elementos funciona en pos de una composición que mantiene en su núcleo lo particular en función del todo. Cada una de las partes en que se puede dividir la cinta es funcional en un nivel superior de lectura, es decir, en la generalidad. Por otra parte el patetismo (pathos), con la sucesión y cambio constante en las cualidades de la acción, genera en el espectador una emoción que lo lleva a realizar mediante un proceso psicológico una reflexión intelectual de acuerdo al tema propuesto.

La serie de fotografías de Cindy Sherman Film stills de los años 70 contiene elementos de narración, imita la naturaleza del fotograma cinematográfico: un fragmento espacio-temporal de secuencias fragmentadas. El topo (Alejandro Jodorowsky, 1970) Surrealista película ambientada en el viejo oeste que sigue siendo la obra maestra de Jodorowsky, es otro referente icónico como el espíritu de las vanguardias de los años veinte seguía vivo. Como curiosidad, le encantaba a John Lennon.

Publicado en Cine, SOCIEDAD

Odyseey: Stanley kubrick

2001, Una Odisea del Espacio, la obra cumbre que Stanley Kubrick realizó en 1968 y que a pesar de pertenecer a un género como la ciencia ficción, hasta entonces considerado de serie B, ha acabado representando, posiblemente, el discurso sobre el ser humano y el universo más críptico y fascinante visto nunca en una película.


Cuatro años antes de que jamás pisáramos la Luna, el director Stanley Kubrick comenzó a trabajar en 2001: Una odisea del espacio. destinada a convertirse en un hito de la ciencia ficción y del cine estadounidense.
Un nuevo libro de Taschen titulado, The Making of Stanley Kubrick’s ‘2001: A Space Odyssey’ lleva a los lectores en un viaje visual a través de la producción de esta película icónica. En cuatro volúmenes, el libro reúne un archivo de entrevistas, fotogramas de películas, fotos detrás de escenas, guiones y notas de producción.

Sucesión de planos con paisajes espectaculares,
O sea…»Así habló Zarathustra» de Richard Strauss, suena avangard

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Ideas de por ahí….

El deseo de ser dependiente o de sufrir no es el opuesto al de dominar o de infligir sufrimiento a los demás. Ambas tendencias constituyen el resultado de una necesidad básica única que surge de la incapacidad de soportar el aislamiento y la debilidad del propio yo. Esto se denomina «simbiosis», y constituye la base común del sadismo y el masoquismo. La simbiosis,en este sentido, se refiere a la unión de un yo individual con otro (o cualquier otro poder exterior al propio yo), unión capaz de hacer perder
a cada uno la integridad de su personalidad, haciéndolos recíprocamente dependientes.

El sádico necesita de su objeto, del mismo modo que el masoquista no puede prescindir del suyo. La única diferencia
está en que en lugar de buscar la seguridad dejándose absorber, es él quien absorbe a algún otro. En ambos casos se pierde la integridad del yo. En el primero se pierde al disolverse en el seno de un poder exterior; en el segundo, se extiende al admitirá otro ser como parte de su persona, y si bien aumenta en fuerzas, ya no existe como ser independiente.

Por una parte, el hombre es semejante a muchas especies de animales en que pelea contra su propia especie. Pero por otra parte, entre los millares de especies que pelean, es la única en que la lucha es destructividad por antonomasia.

El hombre es la única especie que asesina en masa, el único que no se adapta a su propia sociedad. El hombre es el único mamífero sádico y que mata en gran escala.

Es consabido, que muchos animales combaten a los de su propia especie, pero que lo hacen de un modo «no perturbador», ni aniquilador, y que los hechos conocidos de la vida de los mamíferos generalmente, y de los primates prehumanos en particular no indican la pre- +sencia de la «destructividad» innata que el hombre habría heredado de ella.
Si la especie humana tuviera aproximadamente el mismo grado de agresividad «innata»
que los chimpancés que viven en su hábitat natural, viviríamos en un mundo bastante pacífico.

LA AGRESIÓN EN CAUTIVIDAD

Al estudiar la agresión entre los animales, y sobre todo entre los primates, es importante empezar distinguiendo entre su comportamiento cuando viven en su hábitat propio y su comportamiento en cautividad, que es esencialmente en los
zoológicos.
Las observaciones muestran que los primates en libertad dan señales de poca agresividad, mientras que los de los zoológicos pueden resultar excesivamente destructivos.
Esta distinción es de fundamental importancia para el conocimiento de la agresión humana, porque hasta ahora en toda su historia el hombre raramente ha vivido en su «hábitat natural», a excepción de los cazadores y recolectores y los primeros agricultores hasta el quinto milenio a.d. C.

El hombre «civilizado» ha vivido en cautiverio toda la existencia.

¿Cómo querés que te lo diga?

Erich Fromm; Anatomía de la destructividad humana.

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EL ROCK Y LA ANARQUÍA

El rock ofrece la posibilidad de que el joven «sea’ rebelde.
Nota – verbigracia, fe de erratas:
(entre ser y parecer, el abismo es menester: Libertad de Cuasimodo, gran alegoría expiatoria; jamás redimida, tan siquiera, en la inmediatez del mascarón de proa).

La desobediencia, indisciplina, contumacia, obstinación, indocilidad, indomabilidad, levantamiento,pronunciamiento, revolución, sublevación, entre otros aspavientos, conviértanse en actos antónimos , por insurrección.
El joven exhala, grito sobre grito.
Amansa en bataolas de pogo, flagelo de caravana, fragante de tolueno… Latiendo por anfeta, doliendo por placebo

¡Proletaria Larga Marcha!.
Como la de Stephen king, antes de venderse al criogénico mecenazgo del imperio.
Grupies, melódicas, y bandas falicas, burguesas, rimando consonantes de sílaba
tónica.

La rebeldía se agota en el barullo, en el aspaviento…
En el batifundio, (homónimo de latifundio), el joven se cree rebelde, por escuchar música rock, y esta rebeldía es buena, porque no le hace nada a nadie.

¿Se hizo anarquista algún país, por escuchar a Crosby Stills, y a los otros dos?
No. esa era la prueba de que la rebeldía de la música rock no lleva al anarquismo entonces..

La rebeldía está generada por todo lo que el joven no acepta del sistema
Sin embargo…¿De dónde saca los elementos El joven para formar esa rebeldía?

Así es como el organismo toma los nutrientes de los alimentos, y luego desecha el resto.
Lo mismo pasa con el ser humano:
Toma del sistema capitalista lo que lo alimenta en la dinámica social: le da de comer el amor de la familia; la educación de la escuela; y las fuentes de trabajo que generan las empresas.
Ese es el alimento que da el capitalismo… pero cuando alguien come, luego hace caca:
Allí tienen La Rebeldia.


La imagen habla por sí sola

https://youtu.be/O4irXQhgMqg

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La Obscenidad del Sistema Penal



Obsceno es lo que se muestra sin reservas. Lo que se arroja a escena para hacer visto. Obscenidad es patencia: descarnada y desencantada . Es lo contrario a seducción. Ésta implica secreto, enigma, refugio para la imaginación. La seducción sugiere. Lo obsceno explicita.

Existen relaciones de poder que se tejen como un tapiz. Una vez constituidas, no dejan ver la desprolijidad de su trama. No aparecen nudos, ni cortes, ni enmiendas, a no ser en su envés.
Por ejemplo la relación que se establece en un grupo creativo, cuyos integrantes se aprecian entre sí y aman la obra que están realizando. Por el contrario, existen otras relaciones de poder , cuyo tejido no tiene ni derecho ni revés. Todo está la vista, expuesto. Así son las relaciones de poder que se establecen en las cárceles. Se trata de un ejercicio de poder sin máscaras, en estado puro. Obsceno.

No obstante, la cárcel no es una isla de poder. Imita el diagrama de fuerza que fluye por toda la sociedad. Pero sin aderezos, sin anestesia. Los carceleros y los prisioneros viven juntos sin haberse elegido. Conviven sin comprenderse. Se mueren sin llorarse. Los vigilados subsisten la sorda conciencia de saber que no salen más: o que de salir volverán a caer. Y Los carceleros vigilantes en tragicómico destino de vivir entre rejas en haber sido condenados jurídicamente. Ambos están encerrados, unos resistiendo al poder, otros representándolo. Se temen mutuamente, mutuamente se intercambian los roles. Son vigilantes-vigilados y vigilados-vigilantes.

Es inútil seguir reiterando las lacras de la cárcel. Todos las conocemos: agresiones, aislamientos, explotación, drogas, homosexualidad soez, humillación, privilegios irracionales, suicidios, violencia física y psíquica. A todo esto, hay que sumarle que nadie se enmienda por estar preso: si realmente fue culpable de un hecho criminal, sale peor y si no era culpable, tan pronto como salga hará lo posible para serlo.

La cárcel pues, por una parte, sirve para la producción de ilegalidad. Por otra, ofrece un espejo de las relaciones de poder del resto de la sociedad.
Y como la sociedad cambia, la prisión también lo hace, aunque en esencia su substancia permanece igual.

Los carceleros ya no son meros matones, ahora son diplomados. Saben psicología y sociología. Se tutean con los presos y han dejado de usar casco.

Los presos, por su parte, son cada vez más jóvenes. Estudian y ensayan alternativas militantes (huelgas de hambre, información la prensa).
Pero estas nuevas prácticas no liman la violencia. En los motines matan salvajemente

Un muro de incomprensión se levanta entre vigilantes y vigilados, otro entre los propios vigilados, En el encierro imaginado por Jean-Paul Sartre para la obra de teatro A puerta cerrada -Huis clos, 1944 no había necesidad de rejas, ya que el infierno son los otros», luego célebre frase de su autor (en francés: L’enfer, c’est les autres). El encierro carcelario real cuenta con los dos infiernos, el de las rejas y el de los otros. Tal es, por el momento, el destino de la prisión.

Graffiti: «Pop Bomb Boy», Banksy Street Art

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Boquitas pintadas Art Bo-Boom

El vaivén tensional entre novela experimental y novela popular. En la novela hablan los personajes: hay una polifonía predominante en modo elíptico: Boquitas pintadas es la vuelta del escritor a su pueblo, oculto detrás de la mirada sin cuerpo de una cámara. Heredero de la transparencia narrativa propiedades relato clásico de Hollywood.

El arte de Puig radica en esconder la propia voz con el objetivo de que la historia parezca contarse a sí misma, sin develar el signo reflejo.

Emplea el recursivo modus operandi de solapadas texturas que otorgan las voces, conformando la polifonía característica de la obra,
montando fragmentos inconexos de letra impresa como cartas, páginas de revistas femeninas, esquelas, cartas, fotos y conversaciones.



El autor descubrió en la cultura de masas y en el cine, un material inagotable para renovar la ficción. Entendió que la vitalidad del medio cinematográfico derivaba de su origen popular y su capacidad múltiple en el registro comunicativo. Encontró así un modelo eficaz para establecer el diálogo interrumpido entre literatura y público masivo.

Puig fue discípulo fervoroso de los grandes directores europeos que hicieron arte en la industria cinematográfica de los 60′. Demostró también que en la literatura era posible experimentar con las formas populares y practicar con los géneros formas sutiles de contrabando.

Boquitas pintadas arma una trama perfecta de enigmas y secretos folletinescos de gran atractivo popular. Recupera “los tipos” convencionales de la novela sentimental: (la mujer malcasada, el inescrupuloso Don Juan, la casquivana de la familia bien, la solterona resentida, la sirvienta engañada). Sin embargo no cae en lo suficiente de la vulgaridad intrínseca en estos estereotipos. Lo hace mediante recursos experimentales que lo alejan del puro sentimentalismo y revela así, los dobleces estéticos morales e ideológicos que los estereotipos acostumbran por tradición a ocultar.
El folletín del subtítulo cuenta amores eternos y venganzas pasionales.

La novela Boquitas pintadas habla de la hipocresía de la clase media argentina, las diferencias sociales sustentadas en la violencia, el fraude, la pasión como educación sentimental.

Cada entrega del folletín se abre con una cita de tango o bolero sin embargo, la novela invierte los moldes rígidos de la canción popular. Manifiesta la tradición del tango y del bolero en derredor del mundo con su mirada filosófica.

La muerte de Juan Carlos abre ante la mujer mal casada la posibilidad de observar su posición desde una perspectiva lúcida. Manifiesta las inversiones de la belleza idealizadas.

La presencia y acción hombre bello, despierta las pasiones del relato en todas las trama del discurso. Ese Don Juan, es también una especie de “Juan Carlos celeste”un personaje disparador, que es vía de conocimiento de las mujeres participes del relato.
Pues pone el juego un cambio de foco y encuadre, que descubrió en el protagonismo femenino de los romances women’s film del cine norteamericano de los 30 y los 40. Las mujeres de boquitas pintadas están en primer plano y ocupa en el centro del relato en un sesgo alegórico al relato de iniciación: cada una de ellas aprende algo de sí misma. un reconocimiento de su propia identidad lo hace posible.


Manuel Puig emplea el folletín y el experimento, así como la proximidad y la distancia que le otorga la literatura por un lado y el cine por el otro, homogeneizando ambas artes para su producto final.

Literatura y cine convergen en un entramado casi imperceptible, desde el comienzo hasta confundirse por completo en la última escena: uno de los grandes cierre novelísticos de la narrativa contemporánea.

Manuel Puig toma, además, elementos del pop art con su icónico representante Andy Warhol, también fusionado al séptimo arte.

Una originalidad difícil de asimilar o tan fácilmente asimilable que se vuelve natural. La literatura de puig escrita a partir de la tensión entre el deseo tácito de originalidad de toda experimentación estética y la reducción de las formas populares convencionales. La combinación singular de ambas posibilidades canónicas. Consagrada simultáneamente por la fidelidad cinematográfica de su mundo narrativo y la audacia de sus innovaciones formales alcanza un raro equilibrio entre transparencia y opacidad

Puig se manifiesta, alternativamente costumbrista y vanguardista; moderno y posmoderno, kinich paródico otras veces naif. La literatura de Puig se ofrece dócilmente ante la crítica empírica de tales o cuáles presupuestos teóricos pero deja siempre un resto que no encaja: una rebarba resistente a la calma silenciosa de los objetos clasificados.

La narrativa de boquitas pintadas expresa, de soslayo, la venganza simbólica de Puig o de sus personajes acusados por la crítica, de “estar alineados por los discursos hegemónicos”. El objeto se convierte, durante los últimos 30 años, en un registro involuntario de los nuevos modelos teóricos que se suceden en el discurso crítico con la misma fugacidad de las modas.

La vértebra del Neo costumbrismo anacrónico y polifonía desatada, son dos características fundamentales en la trama narrativa de boquitas pintadas.

Hay una reproducción de las lenguas sociales deliberadamente impersonales en la ficción de Manuel Puig.
Los diálogos radio teatrales de las historias sentimentales movidas por el amor, el odio y la traición de los clichés impecables con que la industria cultural inventa la lengua. Puig resuelve la expresión escindida absolutamente de marcas personales de escritura y también como los pop, se opone al expresionismo. Pone en práctica el estilo liso: que se esconde pero al esconderse, la ausencia de estilo se señala a sí misma espectacularmente.

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EL ORIGEN DEL AMOR Y DEL ODIO A NIVEL DEL SUJETO



Teoría objetal del amor del desarrollo temprano.

En la esfera del sujeto, el amor tendría su origen en el ámbito del narcisismo primario, el cual es un movimiento pulsional que emerge desde el nacimiento, o incluso antes, y que engloba tanto al sujeto como a su ambiente. Para estas etapas tempranas, el objeto se puede definir como aquello por lo quey en tomo a lo que un sujeto organiza su psiquismo ontogenéticamente.

A lo largo de la organización del
psiquismo y de la vida del sujeto, las
…catexias y contracatexias narcisistas y objetalcs originan diferentes equilibrios económicos, que caracterizan en cada momento la estructura psíquica del individuo. El juego de las catexias y las contracatexias induce, a nivel de los comportamientos y las vivencias conscientes, unos modos de ordenación
llamados «formaciones reactivas», y un ejemplo perfectamente ilustrativo es el de la desgana que sustituye al apetito y al deseo … (Kestemberg, 1976:263).

Desde una perspectiva ontogenética, el psiquismo se caracteriza por un estado de dependencia vital del recién nacido respecto a su ambiente, y por la confusión del lactante entre lo que le viene de afuera y lo que proviene del interior. Por lo tanto, es a nivel de su cuerpo donde se organizan las actividades de sus instintos en sus
modalidades psíquicas. Aunque el ambiente exista antes que el individuo, para que este llegue a reconocerlo, debe antes percibirlo.

Igual pasará con la madre, esta no existirá hasta el momento en que pueda percibirla fuera de sí mismo. En el instante en el que puede emerger del mundo cerrado de los estímulos endógenos, podrá reconocerse también a sí mismo como diferente en relación con lo que le rodea. Las imagos serán, entonces, las primeras representaciones de gratificación y de frustración. Y será aquí, durante cierto tiempo, donde niños y niñas organizarán sus fantasías inconscientes. Solo tardíamente, según lo dice Kesternberg (1976:266), en el transcurso de los primeros meses de la vida, es que se organizarán las relaciones objetales, surgiendo como entidades separadas el ambiente, por un lado; y el sujeto, por el otro. Este proceso solo es posible si el menor en crecimiento recibe por parte de su madre, una mezcla de tutela y de paulatino adiestramiento en el abandono, y que finalmente producirá un sólido aguerrimiento frente a la soledad.
Este amor primigenio es fundamentalmente el deseo y la esperanza de ser amado, y cuando ha sido satisfecho durante esta primera etapa del desarrollo psicosexual, permite la construcción de la mismidad y activa la llamada «zona de tres» (o dimensión edipal).

Para Jeammet (1989: 122), amar es desear poseer el objeto y como nunca se puede conseguir de forma total, a lo largo del desarrollo se llega a descubrir como solución la de intentar ser el objeto amado, para así poder llevarlo dentro de sí mismo, aunque sin perder la propia identidad.

La capacidad normal de enamorarse, y de permanecer enamorado, requiere, por consiguiente, de que se hayan cumplido dos etapas principales del desarrollo: una primera etapa, en la cual la capacidad temprana de estimulación de las zonas erógenas (sobre todo orales y cutáneas), se integre con la ulterior capacidad de establecer relaciones objetales totales; y una segunda etapa, en la que el goce
genital pleno incorpora el anterior erotismo de la superficie corporal
en el contexto de una relación objetal total, incluyendo una identificación sexual complementaria (Kernberg, 1988: 153).

Publicado en Chivo Expiatorio, sociedad, culpa,, SOCIEDAD

La gorra estigmatizada

Ángel del Espanto.

Oh, alma de niño / cuerpo de la pobreza /
Sombra mía / que te arrojas como el

Ángel del Espanto desde la bóveda que tiembla
Sonora igual que el fuego
Hasta el pálido principio de los días…

Oh, alma de niño
Ángel del Espanto / sombra mía
Que en el silencio nos señalas y vigilas
Cada instante de la fugaz eternidad
En vísperas de la agonía…

Oh, alma de niño…
Ángel del Espanto / sombra mía
Desde antes de nacer / ya peligro y fugitivo
Te han convertido en pesadilla…
Tu soledad es áspera y marchita…

Oh, alma de niño…
Ángel del Espanto / sombra mía
Caes del cielo igual que puro / eterno…
La lluvia sobre la tierra hace de vos / lluvia sucia
Isla sin ternura / grieta maldita

Oh, alma de niño…
Ángel del Espanto / sombra mía
Eres oscuridad sin gracia
Frente a la luz divina…
Luz que no te alumbra / divinidad que no
Te divina…
Ni te arropa en su confín sagrado
Entre las nubes quietas / mal dormidas…

Oh, alma de niño
Ángel de Espanto /sombra mía
¿Nada del humano / quedó de ti en mí?
¿Más que impiadoso / todo es ajeno…?
Dinos: ¿qué nos espera, si siendo padecido
Padeces, cuando ya ni los dioses pueden padecer…?

Oh, alma de niño
Ángel del Espanto / sombra mía
Que te alzas pobre de las pobrezas
En las noches y en los días
¿O no es de espanto
El hueco de tus ojos
El tajo de tu boca
El vacío de tu lengua
La espuma de tu fiebre
Ese agrio sudor de tu cuerpo
Que en los umbrales del infierno
Todavía nos mira y sonríe…?

Oh, alma de niño…
Ángel del Espanto / sombra mía
Cuerpo de niño / maravilla
Ciega de la pobreza
En la cruenta espera sin esperas
Ni alivios
Tan y tan / al fin
Y de una vez
El amor de tu mano
Se transformó en cuchillo…
Tu cuchillo que te hirió
Tu sangre que al sangrar al otro
Te heló…

Oh, Ángel del Espanto
¿La muerte que besó tus labios
también te arrancó del paraíso…?

Publicado en Educación, SOCIEDAD

El niño Angelo Paolo

Tengo toda autoridad, moralmente ética – real, (y no la de este señor, ética y moral del ser civil de Nueva York). En adición, a la no menor autoridad que le confiere a un peregrino, sin tener razones certeras, siquiera consciente del vellocino, arbitró fanatismo sin escalas, desde Huracán, hasta Olavarría.
Nota de color: el sacrificio mitológico es la matanza del prójimo…
Imperdonable, ante la ausencia de féretros que partieron en «fiesta de papel picado y crespón negro». (frase del Tipo este).

Confieso que he pecado de fanática.pueden poner la pista de canción para mi muerte para corroborar que coincide con las notas)

#Hubo un tiempo que fue hermoso, (no fui libre de verdad), de fanática sin sueños sin astucia y por piedad.
Poco a poco vi el incendio de mis fábulas, encendieron otros tiempos sin la gloria del bufón.

Descubrí que aquel Banana fue la gloria de cartón.
No hay rey Momo sin Bulacio de cotillón… tururururururururu, tinturaaaa 🎶

Fue larga la carretera ignorando la verdad por cobarde y por sotreta, inventé una realidad.
esas letras nunca fueron del fanático barrial.
Somos zombies del Imperio,
propiedad intelectual.

Le ganare a la gilada,
esa letra es del montón
nos negaron la Katana por temor.

Esa lírica no es alma, del que tiene corazón,
No es del roto, no es del rana,
Solamente es del cagón

Era La Rubia Tarada, «Luca sos Ciencia Ficción».
Tu camisa se lo dijo, laputaquetepario!
Por un pogo de Fiorucci,
fuimos cheque al portador
de un pelado Narcisista.
«Nos re cabió».

Si te hacés cargo del barrio.
Si es que Okupas te cabió.
Al Rockero Educadito, cogételo.

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Literatura mortuoria

«Lamento por Ícaro” (1898) de Herbert Draper

Todos conocemos la historia del hombre que se quiso acercar más de lo permitido al Sol, de alcanzar lo inalcanzable, y es así como esta pintura adquiere mayor relevancia en cuanto enseñanza inmortal sobre la ambición y sus consecuencias.
Grabado de las danzas de la muerte de la Edad Media.
«La decapitación de San Juan Bautista” (1608) de Caravaggio

En una atmósfera aterradora y de máxima viveza, Caravaggio logra en esta representación de caprichos, vileza y angustia que el espectador se sienta apabullado ante la próxima decapitación que está por suceder. Pensar que esa cabeza pronto descansará en una charola de plata hace más escalofriante la idea de una muerte obligada.

En cualquier cultura, la muerte es una realidad misteriosa rodeada por, supersticiones tabúes y representaciones. En Europa durante la Edad Media, los hombres y las mujeres convivían con ella sin temor, ya que estaba presente en sus vidas, con su cotidianidad y en su imaginación. El historiador francés Philippe Ariès, en su ensayo, La Muerte en Occidente, de 1975, afirma que en el siglo XV, se produjo un cambio de visión con respecto a la muerte a raíz de dos acontecimientos particulares: La Guerra de los 100 años y la Peste Negra. Estas dos circunstancias, que provocaron muertes masivas y repentinas, coexistieron en un mismo periodo histórico. A partir de allí, la muerte deja de ser pensada como un momento sereno para convertirse en algo raro eso.

Empezó a gestarse, entonces, vida terrenal con miras a la vida eterna,el único bien que la muerte no podía arrebatar.

La obra de Manrique pertenece al género literario de la elegía: composición poética qué consiste en lamentar la muerte de alguien reflexionando sobre la vida, la fama y la fortuna. Se escribían para elogiar la figura del fallecido. En este caso el homenajeado es su padre, el maestre de Santiago Don Rodrigo Manrique, fallecido el 11 de noviembre de 1476. Las coplas retoman una extensa tradición funeraria originada en Grecia y Roma. Los romanos le agregaron en elegía consideraciones más graves, cómo reflexiones acerca de la muerte o del tiempo. Una versión épica de la elegía grecolatina es el planto, composición en la que se elogia a un Guerrero y sus virtudes al tiempo que se manifiesta concretamente el dolor por la ausencia del muerto.

TÓPICOS MORTUORIOS

Dentro de la literatura mortuoria detuvo un lugar esplendoroso durante la Edad Media, hallan los tópicos medievales, expresados en latín, de los que Manrique se sirve para articular sus coplas.

MOMENTO MORI: «recuerda que has de morir» se interpela al lector para que no olvides su finitud.

PALIDA MORS: «la pálida muerte» hace referencia a la condición igualadora de la misma. El poeta Horacio dice en una de sus odas: <la pálida muerte hiere con pie igual, las chozas de los pobres y los palacios de Los Reyes>

TEMPUS FUGIT: «el tiempo huye», hace mención a la brevedad de la vida y de lo importante que es aprovechar el momento y su carácter pasajero.

CONTEMPUS MUNDI: «desprecio del mundo», hace hincapié sobre el menosprecio del mundo y la ignominiosa vanidad qué se le imprime a las cosas terrenales

UBI SUNT: ¿dónde están?, son interrogantes retóricas sobre dónde fueron a parar los antiguos personajes de la historia que han muerto así como su fama y su gloria.

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI: así pasa la gloria mundana hace referencia al carácter pasajero de la fortuna o de la reputación humana, que culminan con la llegada de la muerte de con todo arrasa.

LA DANZA DE LA MUERTE

Hubo otro género medieval dispuesto en representaciones literarias o pictóricas que mostraban a la muerte, generalmente encarnada por una mujer, que mientras realizaba movimientos espasmódicos asociados a las convulsiones del moribundo en la hora final, invitaba a bailar con ella, a los representantes de los diversos estamentos sociales mientras repasaba su vida.

l.a invitación de la muerte no se consideraba un favor, por el contrario, las víctimas daban razones para rechazarla, pero éstas siempre resultaban insuficientes, por lo que terminaban bailando

En el año 323 a. C, la muerte de Alejandro Magno causó una gran conmoción a lo largo y ancho del gran imperio que había conquistado, y aún más allá. Desde luego no era la primera vez que murió un gran monarca pero ninguna muerte había tenido las consecuencias que tuvo esta. el macedonio había decidido en junio de ese año celebrar con un gran banquete la noticia de que se había aprobado el tratamiento heroico a su querido amigo hefestion muerto por los excesos del vino todavía no hacía ni un año. Decidió dedicarle unos magníficos juegos fúnebres y un espectacular mausoleo. Pero Alejandro corrió la misma suerte que su amigo, y tras una larga sesión báquica, Caillou en una terrible fiebre, entró en coma y murió. Su cuerpo muerto fue objeto de disputa entre sus generales, más obtuvo el botín Tolomeo, quién consiguió desviar La grandiosa caravana fúnebres que se dirigía a Macedonia, y llevarla hasta Mefis, donde fue enterrado después trasladado Alejandría, donde sus restos fueran expoliados por todos aquellos que fueron a visitarlos.

En eso quedó Alejandro El Magno, en ceniza, nombre, ruido y eco, usando las palabras de Marco Aurelio en sus meditaciones, para recordarse a sí mismo que hasta un emperador muere, Alejandro Magno fue consciente ya en el siglo IV a.C de la importancia de trasladar a los súbditos una imagen de magnificencia como medio de persuasión para mantener su dominio sobre vastos territorios. Por ello durante los siglos del renacimiento y del barroco los grandes monarcas y príncipes elaboraron una imagen de sí mismos, rodeados de riqueza y poder, encargando para sus Palacios retratos aulicos, donde aparecían entre terciopelos dorados rodeados de familiares rodeado y de una prole que aseguraba la continuidad de su dinastía. Ese tipo de retrato se denomina ecuestre. Mostraba su poderío militar y su dominio del pueblo. Amén existían los retratos alegóricos donde sus virtudes se parangonaban a los dioses del Olimpo a los santos del cielo. Pero ese poder estaba depositado en un cuerpo de carne y hueso expuesto como el de Alejandro, al envejecimiento, la enfermedad y la muerte. Este hecho no pasó desapercibido para los artistas, y aún menos para los propios gobernantes que vigilar muy de cerca cualquier imagen caricaturesca que les denigrara, y en contadas ocasiones, se dejaron retratar envejecidos. No obstante, la existencia de una serie de representaciones de monarcas de miembros de su familia en la forma de lo que se ha venido en denominar retrato mortuorio, relato fúnebre, o en latín imago mortis, nos indujo a reflexionar, sobre cuáles eran los motivos, el ámbito al que iban dirigidos y las funciones de este tipo tan particular de imágenes. Se trataba de imágenes del simple <cuerpo del Rey> o cuerpo mortal, que a veces eludían la representación escabrosa, para privilegiar una función simbólica . pero en estas ocasiones mostraban en toda su crudeza el rictus cadavérico para fundamentar la construcción de la imagen de un Rey como mártir o como bienaventurado.

las efigies de los representados siempre se nos proponen de manera que nos mueven o nos arrebatan los corazones de forma que la imagen de sus atributos y objetos simbólicos se convierten en expresivos de los beneficios que su actividad y política nos depara como súbditos. Las insignias obligan a la reverencia, el semblante al cariño; algo que se acentúa hasta llegar a la función conmemorativa, tan importante en el retrato Barroco, con las imágenes de los reyes fallecidos de manera que si esos simulacros son venerados y queridos mientras viven, después de muertos son tenidos por celestiales

Cabe diferenciar entre el retrato postmortem y el retrato mortuorio. El primero representaba personajes ya muertos, pero representados como si estuvieran vivos; el segundo, mostraba a los monarcas fallecidos, en estado cadavérico y, aunque en primera instancia, pudiera parecer que la imagen mortuoria podría incitar al descrédito de la monarquía, su función era necesariamente la contraria: sublimar a través de la mortalidad de su cuerpo y del todo ritual que lo rodeaba, la imagen gloriosa del monarca y de su familia.

El RETRATO MORTUORIO

COMO TODO RITO DE PASO, la muerte genera la necesidad de visualización de este acontecimiento que los ritos subsiguientes. Más aún si el fallecido es alguien de importancia. De este modo, desde la Antigüedad, en todo rito fúnebre, se mantuvo la costumbre de representar, de algún modo, al difunto bien, mediante un ataúd, o un simulacro de sus escudos de armas con su símbolo de poder. El profundo sentimiento de pérdida y de ausencia que genera la muerte, indujo además al ser humano a tratar de restablecer el recuerdo de ese ser añorando mediante la representación de sus rasgos, impresos a menudo en una mascarilla mortuoria. El retrato cobra especial importancia ante esta necesidad, la que como muchos autores destacaron es un género que nace con la voluntad precisamente de vencer a la muerte. Lo habitual era realizar estas remembranzas, otorgando al fallecido, toda la vitalidad la expresividad, la belleza y magnificencia de un momento de apoteósis vital. No obstante, por diversas motivaciones, la exposición y representación del cadáver cobradba importancia en determinados momentos, fundamentalmente ante la necesidad de testimoniar el estado cadavérico y la corrupción del cuerpo.

Tanto durante el Barroco como durante el Renacimiento la muerte era concebida ,en realidad, como un proceso y comenzaba el inicio de una vida. Siendo está solo el paso del mundo de los vivos al mundo al más allá. especialmente en el caso de los personajes regios la muerte significa va alcanzar la Gloria por su paso por el purgatorio era anecdótico debido a las altas virtudes religiosas y políticas que habían demostrado en vida.

La muerte en el espejo 1529.
“Asunción de la Virgen” (1475-76) de Francesco Botticini
Para empezar, no se trata de cualquier muerte; es el deceso de la madre del dios católico y no merecía menos homenaje visual que situarla en un paso divino al eterno lugar donde será coronada. Claro, este sitio no se limita a la Virgen María, es también la promesa y la esperanza de un porvenir sobrenatural mejor
Publicado en absurdo, SOCIEDAD

Looking for el independiente

«This is the way to say: “no seas como Wally. No seas ni latente ni patente… Empero, ante todo, debés no ser patente… No ser sujeto expreso. Quizás sujeto tácito o desinencial.

Serás el distinto, el que está cargado de connotaciones que te son inherentes, ajenas, indistintas, impropias, (en menor escala), porque a mayores peldaños se elevan indestructibles paradigmas, insospechables; tal vez jamás captchating. Si quiera por rumores, tampoco por despistados vocinglero de valses al dictado.

En definitiva, si hay algo de este estereotipo, cliché, leitmotiv, ícono, significante, índice, frame, tópico intrínseco a tu vena constitutiva… Será tu deber, por buen gusto, ante la respuesta despectiva de quiénes obran de víctimas ante la dinámica unidireccional y dispara en ingenuos estímulo-respuesta hacia blancor de los pobres adoctrinados, a quienes odiarán por imposición pero también por propia elección…

Y a vos Wally Punkito … ¿Estás pensando en la Cresta, en el gel del flequillito?

Esa pajarera bulliciosa que te hace sentir La Revolución placebo… En el pogo más fantasma del Imperio.
Vestite como Wally… A ver si te dan el metal de estrofas como a los Walys… Que cargamos con todas las entidades que los cool nos construyeron…»

Publicado en literatura, SOCIEDAD

¿Che, qué son los «Monjes Anarcopistas?


En vez, ¿El Manuscrito de Per Abbat…? Que es patraña para otorgarle densidad, la que le de importancia texto derechoso, pro clímax fascista; que enaltece a la figura del Rey. Un rey merecedor de los mimbres virginales de las vástagas de un Servidor en vanagloria de la nada, que en la búsqueda del cuantioso tesoro, que lo dejará volver, que le dará la posibilidad de ser redimido… solamente si se gasta el líquido sinovial en el acto de hincar sus rótulas en posición de suplicante… después del destierro… De la prueba, que al colmillo goteando saliva certera de un imperio burlón… Le dan la seguridad de tener por séquito irreductible, la honra del vasallo orgulloso, enhiesto en servidumbre, en humillaciones… y, oh, Gloria a los que no mueren de pie, arquitectos de la entidad del proletario sin sueños.

Así, desestimar la obra, entre otras, la de carácter Anónimo, como Lazarillo de Tormes… Cuyo mensaje urde matiz contradictorio del que instala un Imperio, ese del vasallaje, y de la horda incuestibable que caracterizó al Imperio Español Renacentista.
Lazarillo de tormes instaló el estereotipo social del lazarillo, que hoy, ayer, y siempre… es significante de la guía de un ser no vidente.
Nótese la importancia que jamás se atisba a resaltar en las didácticas educativas.
Se ofrece este texto como parte de la currícula, a la que los docentes de Kapelusz incorruptible, tanto por mediocres, como por maliciosos ante la posibilidad de avivar Giles … Ignoran y desplazan, en sustitución de los textos valorados por la élite como irreprochable Best Seller: novelas de familias infames, empero admiradas, que continúan el linaje de la tira trágica arquitectónica de los linajes sin empatía.



¿’La banda de la anarquía contemporánea?

Concretizar el espejismo de los hippies, que con el porro icónico ante Woodstock,
(jamás Bar Rock), hubo sido carnaval de la emulación, placebo burgués. Una libertad de plástico y ruido lírico que los niños Angelo Paolo, denominaban como ir en contra de sus progenitores, empero, disfrutando de la posibilidad que sus padres les otorgaron, con la posición adquisitiva en placebos convenientes (por burgueses), en exquisitez paliativa del dolor existencial… En oxímoron con los placebos de la pobreza, enfaticos en los dolores, Y exterminadores de quiénes tienen reales ideas revolucionarias.
Los anarquista pueden grabar una marcha… donde construyen los vínculos que los hacen sentir anarquistas… Grupos que se basan en videos y memes, dejando de lado los debates que arengan el uso de la palabra como herramienta fundamental para la liberación.
Dejando afuera, una vez más, la verdadera posibilidad de renacer en otras generaciones…
No me agreguen más a grupos están obsoletos y superficiales.
Paraíso regreso al grupo de mamis de WhatsApp.

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Credulidad

Alguno creyó que los anarquistas somos alegoría de los que donan a CILSA, Greenpeace, Cáritas, Felices los Niños, Un Sol Para Los Chicos Un pituto para los Belzunce, un Moe para Aldo Rico, Un Ford para los Quicos, Un jacuzzi para Majul, Un horizonte para Galeano, Un puto para un Che Guevarista, Un quedate en casa para un kirchnerista, Un doppleganganger, hijo despreciado por asno, vástago de un psicópata, un Homero Simpson con acceso al Newman, que le dan el sopapo al padre Lecter, con la profecía en público del idiota que se cree Hércules y es Polifemo… Ojo que tampoco somos bazofia eh. Por ejemplo, no somos un Carlos Angelo Paolo Solari, que hace bailar por un tratamiento a un prójimo, mientras menoscaba la obligación del poeta siendo cómplice del genocidio de la palabra, devenida en zombies de Filtros Martinis y Tafiroles).
Sin embargo sepan que a la legua, y desde la infinita sabiduría, (que me hubo dado natura al reverendo pedo sin beneficio individual), en vez en beneficio ancestral, otorgóme la proeza de derribar tanto humano roto, ya sin enmienda posible, al grito de un Munch que en aullido interno dejó el eco del último Narciso en redención de la semilla de fuego, (claro que nosotros dejamos más que el hígado en regeneración constante), condenados en el Cáucaso sin Pena ni Gloria, pero sin lo que a vos te mueve a confiarte en los que subjetivizan la existencia en arte…
De pontificia nada en absoluto.
Nerd venida a piola, (y no sabés cómo te leo al difunto)…

«No confundan el culo con la témporas”
Mar del Plata no es pa vo’ cartón…
Besos. Y hoy volé a un par de payasos que vendían humo…
No me gusta el falso asado…

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DIBUJOS ANIMADOS


El dibujo animado es una de las vertientes del cine de animación. Estas películas surgieron a partir de un grupo de dibujos que se disponen fotográficamente sobre una cinta. Según plantea Russo, el movimiento no existe en el momento de filmar sino en el momento de proyectar. Trabajar en animación exige una dedicación que muchas veces es desconocida. El Diccionario de cine señala que para cada minuto de proyección son necesarias 1440 imágenes distintas.

El cine de animación surge en Francia; Emile Reynaud es considerado uno de los precursores, a partir de sus “pantomimas luminosas”, exhibidas en 1892. Paolella señala que fue Stuart Blanckton quien produjo en 1907, y en EE. UU., el primer dibujo animado: Magic Fountain Pen (“La lapicera fuente mágica”), en el que los dibujos eran trazados por una estilográfica. Emile Cohl (Francia), un famoso caricaturista, suprimió la lapicera y creó la ilusión de que los dibujos se hacían solos. La historia dice que su trabajo en dibujos animados surgió a partir de una visita a la Gaumant. El dibujante fue allí para quejarse por el plagio de una de sus caricaturas y le ofrecieron un contrato.


Poco tiempo después de darse a conocer el trabajo de Cohl, Windsor Mac Ray (EE. UU.) presentó su Gertie, el dinosaurio (1909). Russo relata que, en este film, el dibujo interactuaba en la sala de cine, con un presentador. Basándose en un guión, la ilusión final consistía en que parecía que el dinosaurio obedecía las órdenes del conductor.

En 1915, Earl Hurd, avanza un paso más en la técnica, patentando las hojas de celuloide que permitían mantener un fondo fijo al que se le sobreponían imágenes en movimiento. Javier Coma afirma que historietas y cine han seguido una evolución paralela y que ha existido una dependencia mutua en diferentes momentos de su historia. Más allá de esta relación general, el autor plantea que el medio expresivo más íntimamente relacionado con la historieta es el cine de dibujos animados. Hearst, magnate del periodismo en los EE. UU, montó una empresa dedicada a producir dibujos animados en base a las historietas que su empresa distribuía en todo el
mundo.



En 1919, Walt Disney, (considerado el creador de una escuela de dibujos animados basada en animales antropomorfos y, casi siempre, parlantes), empieza a trabajar en animación. A partir de 1924 comienza una línea de trabajo que se inicia con Alice Comedies para seguir luego con el Conejo Oswald (1927-8) y el Ratón Mickey (1928). Aparecen, año tras año, personajes que todavía perduran. Según la opinión de algunos autores, estos animales “humanizados” consistían en una burla “inocente” a ciertos aspectos de los seres humanos. Hay quien ha reconocido en Mickey el “triunfo del débil sobre la fuerza bruta” o en Donald, el estereotipo del norteamericano medio.
El gato Félix, de Pat Sullivan, fue el film donde primero se utilizó el sonido (sin embargo, Disney se llevó el crédito con Steamboat Willie que, aunque fue producido después, logró estrenarse antes, en 1928). Félix fue elegido por la cadena de televisión NBC, en 1930, para ser el protagonista de su primera retransmisión experimental.



Max y Dave Fleischer crearon a Betty Boop, una parodia de vampiresa (1930-5) y a Popeye. Este último personaje surgió como una propuesta publicitaria que, poco a poco, fue ganando celebridad y terminó convirtiéndose en un personaje con vida propia. En 1937, Disney filma su primer largometraje, Blancanieves y los siete enanitos, basado en un cuento de los hermanos Grimm, film que recibió un premio especial en los Óscar de 1938.
En 1940 llegarían Pinocho y Fantasía. En los dos años siguientes se estrenarían Dumbo y Bambi.

Warner Brothers, destaca Javier Coma, tuvo una producción importantísima. En 1935 apareció El chanchito Porky y en 1938, Bugs Bunny. Luego se sumarían personajes como “Speedy González”, “El pato Lucas”, “Silvestre” y “El coyote y el correcaminos”. Manrupe señala que si bien la Warner surgió con la intención de emular la producción de la Disney, en la práctica sus creaciones se fueron alejando del estilo de los estudios Disney (un estilo al que el autor cataloga de “políticamente correcto, prolijo y amanerado”). Mientras Disney se
preocupaba fundamentalmente por los largometrajes, Warner ponía el acento en la construcción de personajes. Walter Lanz, competidor de Disney, pudo crear su propio estudio en 1928 y desde allí, trabajar para la empresa Universal. En 1939, en una película protagonizada por “Andy Panda», aparecería un personaje que cobraría estatura propia y daría fama a su creador: “El pájaro loco”, quien lograría su propia película en 1941.



Pronto aparecerían en escena William Hanna y Joseph Barbera. Ambos, trabajando para la Metro Goldwyn Mayer, produjeron personajes tan destacados como “Tom y Jerry”. Entre 1943 y 1952, este dúo ganó el Oscar seis veces por diversos trabajos de “Tom y Jerry”. En 1957 crearon su propia empresa y llevaron a la televisión éxitos como Huckleberry Hound, El oso Yogui y Los Picapiedras. El éxito fue imbatible. Según detalla Manrupe, la producción para televisión implicaba un trabajo de frecuencia semanal y esto se tradujo en un estilo con características propias, basado en la sencillez de recursos. El autor menciona la aparición de un nuevo competidor: La pantera rosa, un curioso personaje creado en 1963, para acompañar los créditos de la película protagonizada por Peter Sellers. La recepción del público fue increíble y el personaje cobró protagonismo por sí mismo.



Coma afirma que fue el estudio Columba quien renovó la etapa post-disneyana. Se ocupó de distribuir ciertos conceptos estéticos novedosos surgidos de la United Productions of América (UPA), fundada en 1948. Esos nuevos conceptos estéticos incluían un grafismo mucho más sencillo, un humor con tintes de crueldad, cierto aire de crítica presente en los gags. En este marco, apareció, en 1949, Mr. Magoo.

Según plantea Manrupe, los años 80 significaron una etapa de agotamiento en el cual tanto los personajes como las historias se repetían y donde las grandes industrias como Disney y Hanna Barbera pasaban por una etapa de “chatura”.

A mediados de esta década comienza a surgir una mirada nostálgica en Estados Unidos y un interés revalorizador en Europa, especialmente en Francia. Esta nueva actitud vino acompañada por el interés desde el mundo de las artes plásticas y desde el ámbito académico que aportó miradas y análisis sobre estas viejas producciones convertidas ahora en nuevos objetos de culto. Es en este contexto, dice el autor, en el que aparece una producción como ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (Robert Zemeckis, 1988), que colaboró
profundamente con este proceso de revalorización del género.



A fines de la década del 80 llegan a la pantalla Los Simpson. Ganadores de más de 20 premios Emmys, actualmente se emiten en más de sesenta países. Aparecen por primera vez en 1986, en un corto de dos minutos incluido en el programa The Tracy Ullman Show. En 1987 pasaron a ser un bloque estable dentro del programa y en 1989 consiguieron el programa propio en el Canal Fox. Ante el estreno de un episodio, se calcula una audiencia de 10 millones de televidentes. El costo de producción de un capítulo puede llegar a rozar los dos millones de dólares.

En julio de 2007 se estrenó la película basada en los dibujos animados. En esta serie se utilizan, se cruzan y se juega (generalmente desde la parodia) con géneros como el terror, las comedias musicales y la ciencia ficción. Muchas figuras del espectáculo han participado en el programa prestando su voz y permitiendo ser incorporados como personajes.

Los Simpson, con su presencia, hacen estallar la imagen de todas las familias que habían habitado el dibujo animado. Jorge Accame, dramaturgo, señala que así como Los Picapiedras resignificaban la actualidad desde la prehistoria y Los Supersónicos lo hacían desde un probable futuro, Los Simpson se arriesgaron doblemente, al proponer una cierta mirada desde y sobre la misma época en la que transcurre el relato. Accame plantea que la risa que provocan no es amable. ¿Por qué? Porque nada queda en pie después de haber sido puesto frente a los ojos de esta familia. El dramaturgo declara que Los Simpson hacen jugar, a un tiempo, una cierta nostalgia por aquellas utopías perdidas y una mirada que señala que esa nostalgia es patética. Según el autor, el mérito de la serie consiste en decirle claramente al espectador aquello que este ya sentía como una sospecha: “las personas hacemos del universo un lugar terrible”.

En la década de los 90, dice Manrupe, se produce un resurgimiento de los dibujos animados como producto de interés por parte del cine y la televisión. El autor destaca que este resurgimiento fue avalado por la industria, la crítica y el público. Dentro de este panorama surgen productos que apuntan a un público más heterogéneo, buscando la mirada infantil pero planteándole guiños a los adultos.

En 1992 aparece en escena Cartoon Network, un canal de cable dedicado enteramente a la emisión de dibujos animados, que comenzó a producir su propio material a finales de la década. Allí es donde surgen, entre otros, El laboratorio de Dexter, Las chicas superpoderosas y Jhonny Bravo.
Ormaechea señala que en Europa la producción se incrementó exponencialmente en la década de los 90.



Sobre el cierre de la década, los primeros productores a nivel mundial fueron Japón, Francia y EE. UU. En este último país, y en 1986, había aparecido el primer corto de Pixar, importantísima productora que luego produciría en colaboración con la Disney. Roberto Valle relata que desde los estudios Disney que, asombrados por la capacidad que Pixar había demostrado en cuatrcortometrajes y algunos spots publicitarios, vino el ofrecimiento de una asociación.

En 1991, Pixar y Disney llegaron a un acuerdo para producir tres películas totalmente realizadas en computadoras. Pixar se ocupaba de la parte creativa y Disney del área comercial y la distribución. De este acuerdo surgieron Toy Story (1995), Bichos (1998), Toy Story 2 (1999) y Monsters Inc. (2001). El convenio se prolongó para producir Buscando a Nemo (2003) y Los increíbles (2004). En 2005, el acuerdo se convirtió en una oferta de compra y Disney pasó a ser la dueña de Pixar. En 2006 produjeron Cars y, en 2007, Ratatouille.

Otra vertiente de los dibujos animados: los animé japoneses. Vanina Papalini, investigadora que ha trabajado sobre esta vertiente, señala algunas de sus características: los héroes de los animé no se parecen a los antiguos héroes propuestos desde la cultura norteamericana. Aquellos, dice la autora, se basaban en la promesa de un futuro mejorado por el progreso, la ciencia y la tecnología. Por el contrario, los animé japoneses proponen fuertes críticas en relación a estos temas. La ciencia, que aparece siempre en manos de empresas privadas, nunca es neutral. Si bien el formato de estos productos respeta la lógica vigente, en los argumentos suelen incluir críticas y advertencias sobre posibles riesgos de los avances tecnológicos. A partir de este señalamiento, Papalini sostiene que estos productos se incluyen en la lógica de mercado fundamentalmente, por su forma y no por su contenido.

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LEALTAD

Un guiño para #Ale Rabelo

Parece que la palabra lealtad se asocia etimológicamente a la idea de legalidad, a la idea de la ley, más allá de todo pacto. No se es leal porque así lo pautamos. No hay lealtad porque cada contrayente ejecuta lo que había convenido. Si así fuera, la lealtad no sería necesaria. Se es leal más allá del pacto. O peor, se es leal cuando el pacto no se cumple. ¿Por qué permanecer si el otro no cumple con lo pautado? ¿No es suficiente razón para salirse? Es que la lealtad no tiene que ver con la razón. Si así fuera, no sería necesaria. Alguien no cumple y el otro rompe. Todo fríamente calculado: dos entidades que firman un contrato. Uno lo transgrede y el otro lo abandona. O ambos lo cumplen y así andan por la vida en la tranquilidad del buen funcionamiento de la reciprocidad. Andan tranquilos, seguros, triunfantes, felices. Pero la lealtad ni tranquiliza, ni asegura, ni es un triunfo, ni nos hace felices. Sobre todo si se define a la felicidad como tranquilidad, seguridad o triunfo. La lealtad es siempre a pesar. Tiene que ver con el pesar. Con otra forma de la felicidad, donde no hay ganancia sino entrega. Donde no hay seguridad, sino imprevisibilidad. Donde no hay tranquilidad, sino apertura. Es a pesar. Es aunque. No se es leal porque se recibe. Si así fuera, no haría falta la lealtad, ya que al recibir veríamos colmado nuestro deseo. Pero la lealtad no tiene que ver con la plenificación o con la satisfacción. No tiene que ver. Tiene algo de ceguera, de locura, de arbitrariedad, de confianza.


Parece que la palabra confianza se asocia etimológicamente a la idea de fidelidad, a la idea de fe. Hay algo religioso en la confianza ya que no hay ninguna comprobación fáctica que asegure que el otro se va a comportar como uno espera. No es medible la confianza, ni la fidelidad, ni la fe. Es más; no se es fiel porque es un buen negocio o una buena inversión. No se es fiel en un acuerdo mutuo. No se es fiel con el otro, sino que se es fiel hacia el otro, hacia cualquier otro. Si hubiera comprobación fáctica o demostración lógica, o medición exacta, la fe no sería necesaria. Si la fidelidad se pactara, entonces se convertiría en un contrato que es lo contrario a la fidelidad. No se contrata la fidelidad. Se es fiel porque no hay contrato. Si convenimos mutuamente ser fieles y establecemos derechos y obligaciones con castigos y cauciones, entonces la fidelidad no haría falta. Es que la fidelidad tiene que ver con la falta y los acuerdos tienen que ver con las posesiones. Acordamos para resguardar lo propio. Propiedad viene de propio. Acordamos para resguardar las propiedades, para asegurar lo que somos. Pero no se es fiel por lo seguro, sino por lo incalculable. Se es fiel aunque todo conduzca a lo contrario, aunque las cuentas no den, o incluso aunque el otro se escurra. Es que el otro siempre se escurre, porque es un otro, ya que si nos cerrara absolutamente no sería un otro, sino una proyección de uno mismo. Y así, la fidelidad no sería necesaria.

Se es leal al otro. No al otro que uno construye para su propio sosiego y orgullo de ser parte, sino al otro que molesta, que irrumpe, que amenaza, al otro que necesita. El otro es débil porque necesita. Si no necesitara, no sería un otro, sino un igual, un prójimo, un próximo. Pero la lealtad no tiene que ver con el semejante, sino con el extraño, con el carente, con el indigente, con el extranjero. Se es leal porque la debilidad del otro me obliga, me cachetea, me saca de lo propio. Ni siquiera se es leal al otro pensando que en cualquier momento ese otro podría ser yo mismo, ya que si así fuera, una vez más convertiríamos la lealtad en un cálculo, en un negocio, en un juego de conveniencias. No hay paga por ser leal porque la lealtad no es un bien, sino una ausencia. Un retiro, una retracción. No se es leal al poder, sino que se es leal resquebrajando todo poder. Se es leal para que el otro sea.

Lo que Natura non da
Salamanca non dará never ni Neverland🖤🏴


René Magritte, El arte de la conversación 1963

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Tan sólo quedó allí… El viejo maniquí donde probabas tú…

Hará ya hace seis años, no mucho menos, mientras caminábamos por un centro comercial, el progenitor de los hijos, siempre a modo de chascarrillo, nivel hombre medio, sin distinción de fronteras, se abalanzó sobre un medio de maniquí con calzas y obviamente sin torso, profiriendo, espontáneamente, «la mujer perfecta»; algo respondí molesta, aunque sin gravedad de trascendencia, sopena, mi actual sagacidad, en auténtica aceptación de mi cobarde debilidad, estaba en estado gaseoso, ahí en flatulencia olímpica, sin evacuar las podredumbres que solapaba tras misóginas metonimias.

Hoy, el vulgo aplaude cuando inventa el odio. Yo hoy he de aplaudir, pues he confirmado, que las parlanchinas mediocres del animal, en detrimento de su trascendencia, desplazó la búsqueda real, por artificiosas elocuencias.
Aún, están absolutamente convencidos, en derredor de mitos instalados, obsoletos; carentes de efectividad; consuelo en la verosimilitud del macho ineficiente.
El que se ha dejado devastar el órgano vomeronasal, única vértebra animal primigenia, misión del que racionalmente, omitió al imperio ardides de estratagema.
Reemplazó la diamantina razón de su existencia, convirtiendo en establo, su catre, en zumo de limón el falo: siendo el indigno de completud errante.



No voy a decir, por hembra, las vergonzantes proposiciones, que por privado, dan cátedra de la una estrepitosa decadencia, más aún, ante asno obstinado; que ante las posibilidades, de romper realmente con el patriarcado.

Del polvo venimos, y a la imagen de la «Invención de Morel», nos vamos.

PD: Chicos, la tanga la moja sola una hembra… Se la creyeron mal,no están preparados para la reconciliación: divino tesoro de una hembra de cepa. Que ya esponja sin confrontar: (simplemente porque ya ganó).



Felices pajas, y traten de no limpiarse con las medias. Tengan consideración con su madre, que escondidas, en vergüenza, surte arcadas que se pierden de las altas hembras.

¡Si. Yo soy la más poronga de este conventillo de mierda!

Y así, con esta cara de boluda, me calvo síncopa y necesidad de lo que llaman: «bija dura».

Ni de carambola se filtra la imágen pasada, ni la presente
… Una buena hembra se nutre del Castrado que sin pene, la invita en Magna partuza, esa los macho meno’ solo sueñan, pero en la que estallan con un dedo.

Morral, Cresta, Pañuelo verde, sueño tóxico, nos vemos en la posteada que viene.

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El auténtico rostro de Jesús de Nazaret en preoceso



La verdadera apariencia de Jesús de Nazaret sigue siendo un misterio a día de hoy. Retratado tradicionalmente en el arte occidental como un hombre caucásico de piel clara, habitualmente vestido con una túnica y con cuidada barba y cabellos de color castaño claro, un análisis científico ha cambiado la percepción del aspecto que podría haber tenido Jesús en su época: y no es el rostro familiar que todos conocemos.

Un científico británico se ha integrado en un equipo de arqueólogos israelitas para recrear desde la perspectiva de la medicina forense el verdadero rostro del hombre de la historia considerado el hijo de Dios por los cristianos.


Un hombre blanco de Oxford
El aspecto físico de Jesús ha ido variando en función del lugar, la época y el ámbito cultural, siendo la apariencia de un hombre blanco occidental la más habitual en la actualidad. Se ha representado tradicionalmente a Jesús en el arte con piel clara, un rostro estrecho, cabellos castaños (o incluso rubios) y ojos de diferentes colores con una expresión triste o amable. Su figura se completa habitualmente con largos cabellos ondulados, una cuidada barba y una túnica como vestimenta.

Tiepolo. La última cena.
«Joven Jesús”, imagen generada por investigadores de la policía italiana a partir del análisis de la Sábana Santa de Turín.

La reconstrucción facial del rostro de Jesús realizada por Neave fue revelada por primera vez en el año 2001 en el documental británico “Hijo de Dios”.



Aunque el humorista Eddie Izzard bromea acerca de la moderna imagen popular de Jesús refiriéndose a él como “un hombre blanco de Oxford,” un equipo de investigadores ha llevado a cabo una recreación del que creen que podría haber sido el aspecto físico real del auténtico Jesús de la historia, basándose en el ámbito temporal y la localización que se deducen de los antiguos textos que nos hablan de Jesús, y realizando además una reconstrucción facial desde el punto de vista de la ciencia forense.

Al igual que ha ocurrido con muchos otros personajes religiosos a lo largo de la Historia, la representación de la etnicidad de Jesús ha estado siempre influida por su contexto cultural.

Los investigadores consideran que reconstruir el rostro de Jesús ha sido un gran reto, como podemos leer en Popular Mechanics: “En ningún lugar del Nuevo Testamento se describe a Jesús, ni se ha descubierto nunca dibujo alguno en el que aparezca.”

Neave empleó antiguas representaciones artísticas de yacimientos arqueológicos de la región para averiguar los colores de pelo y piel más habituales, así como los cortes de pelo más comunes de la época, basándose además en descripciones del Nuevo Testamento presentes en el Evangelio de San Mateo, en el que se dice que era muy parecido a sus discípulos. Jesús, por tanto, tendría la piel oscura, de tonalidad aceitunada, además de una espesa barba y pelo corto, de acuerdo con la tradición.
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Investigación forense

Richard Neave, artista médico retirado de la Universidad de Manchester (Inglaterra), ya tenía experiencia en la reconstrucción facial de otros personajes históricos, como el de Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro Magno, y el del rey Midas de Frigia.

Utilizando métodos empleados habitualmente por la policía para resolver crímenes, Neave ha aplicado modernas técnicas forenses para estudiar antiguos cráneos hallados en Jerusalén y sus alrededores, la región en la que se cree que Jesús vivió y predicó.

Mediante tomografía computadorizada, se realizaron “cortes” de rayos X en tres cráneos pertenecientes a varones judíos del siglo I para revelar sus datos al momento. Programas especializados determinaron dónde se encontraría el tejido blando sobre estas calaveras, cubriendo de músculo y piel el rostro resultante. Este proceso dio lugar a un rostro más ancho que los habituales en las representaciones occidentales de Jesús.

Todo el proceso se llevó a cabo utilizando programas que verificaban los resultados con datos antropológicos. A partir de estos datos, los investigadores realizaron una reconstrucción digital tridimensional del rostro. A continuación, crearon un molde del cráneo. Se extendieron capas de arcilla que recreaban el grosor del tejido facial especificado por el programa informático, añadiéndose además piel simulada. Finalmente, se modelaron la nariz, los labios y los párpados siguiendo la forma determinada por las capas de músculo subyacentes.

Richard Neave ha recreado el rostro de Jesús utilizando técnicas forenses. El resultado contrasta notablemente con la representación habitual de Jesús en el mundo occidental: un hombre de piel clara con larga cabellera ondulada y cuidada barba.

Un nuevo rostro para un hombre antiguo
Gracias a estos tres cráneos, el equipo de investigadores pudo identificar la estructura facial general de un hombre típico del Próximo Oriente natural de la región de Galilea, al norte de Israel, en la época de Jesús, aunque no les fue posible determinar su color de piel ni cómo eran sus cabellos.

Neave empleó antiguas representaciones artísticas de yacimientos arqueológicos de la región para averiguar los colores de pelo y piel más habituales, así como los cortes de pelo más comunes de la época, basándose además en descripciones del Nuevo Testamento presentes en el Evangelio de San Mateo, en el que se dice que era muy parecido a sus discípulos. Jesús, por tanto, tendría la piel oscura, de tonalidad aceitunada, además de una espesa barba y pelo corto, de acuerdo con la tradición.

Además, data en el capítulo 1 de Corintios, San Pablo escribe que había visto en persona a Jesús y, “un poco más tarde describe los cabellos largos en un hombre como algo vergonzoso. ¿Habría escrito Pablo que ‘Si un hombre lleva el pelo largo, es una vergüenza para él’ si Jesucristo hubiera llevado el pelo largo? Para Neave y su equipo esto resolvió la cuestión.”

El registro arqueológico y los restos óseos demuestran que la complexión media de un varón semita de hace 2.000 años determinaba una estatura de 5 pies y una pulgada (1,55 metros) y un peso aproximado de 110 libras (50 kilos). Se considera que, ya que se le conoce como carpintero, habría pasado bastante tiempo al aire libre realizando un trabajo duro, por lo que estaría en buena forma física y su piel estaría curtida y bronceada, lo que le haría parecer más viejo de lo que era realmente.

Independientemente del resultado de esta recreación, sin duda se han hecho muy diversas interpretaciones a lo largo de los siglos de uno de los personajes históricos más famosos del planeta.

De hecho este mismo año, investigadores de la policía italiana generaron su propia reconstrucción facial de un joven Jesús a partir de la imagen en negativo obtenida de la famosa y misteriosa Sábana Santa de Turín, considerada por muchos el auténtico sudario de Jesucristo.

The Independent informa sobre este hecho:

Empleando el Sudario de Turín, la supuesta mortaja de Jesús, investigadores de la policía italiana han generado una imagen que simula una fotografía a partir de la imagen en negativo del rostro del sudario. Partiendo de esta imagen, invirtieron el proceso de envejecimiento para recrear el rostro de un joven Jesús, reduciendo el tamaño de la mandíbula, levantando el mentón y dando un perfil más recto a la nariz.

La imagen resultante es sorprendentemente diferente de la reconstrucción realizada por Neave, y parece asemejarse más a la idea tradicional del hijo de Dios del Neave empleó antiguas representaciones artísticas de yacimientos arqueológicos de la región para averiguar los colores de pelo y piel más habituales, así como los cortes de pelo más comunes de la época, basándose además en descripciones del Nuevo Testamento presentes en el Evangelio de San Mateo, en el que se dice que era muy parecido a sus discípulos. Jesús, por tanto, tendría la piel oscura, de tonalidad aceitunada, además de una espesa barba y pelo corto, de acuerdo con la tradición.

La reconstrucción facial del rostro de Jesús realizada por Neave fue revelada por primera vez en el año 2001 en el documental británico “Hijo de Dios.»

Tiepolo. La última cena.
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Al unísono y las bastillas en beneficio de los caballitos… Ico.

¿Qué onda los que se indignan reclamando por los derechos de un caballo que lleva un carro, (por supuesto que sería ideal el hecho de que un caballo no fuere instrumento, que gozase de un estado saludable, entre otros), sin poner en primer plano a los seres humanos indigentes, mayores y menores de edad, en periplo cotidiano arriba ese carro, hacia destinos que sólo quienes los transitan puede expresar tal abatimiento solamente en el gesto?



Les comento, esas personas responsables de la salud de un caballo, van a los basurales, teniendo la desgracia que el caballo no tiene, la de razonar a largo y corto plazo. El castigo de ser absolutamente conscientes respecto de su situación que conlleva la vergüenza, menoscabo. Aguantar todos los días, desde que amanece hasta que anochece, la mirada del otro. La que se caga en la otredad, (por ejemplo como el que comparte un carro de Londres y castiga al pobre buscavidas ignorando absolutamente su existencia, su necesidad).



Esa gente carga con el desprecio, con la burla en detrimento de su dignidad…
Muchas de esas personas que ignoran, y hasta condenan por el caballo, están en esa situación miserable, de abandono, de injusticia a perpetuidad, y lo que es peor, gracias a convenios sociales, por ser un estrato cristalizado ineludible. Estrato que se condensa y se sostiene por estrategias silenciosas e inquebrantables, que imprimen los demás estratos, todos.
Sí. También los más pregoneros. Los universitarios de la clase media pseudo-intelectualda. Los «progres» que comen santo y cagan diablo, los de las marchas colorinches que caretean tanto la ruptura del patriarcado, como los ideales en post de la otredad. Los que solapan con asistencialismo barato un mundo de equidad. Los que obran de cómplices alimentando y reafirmando el estatismo, la eternización de quiénes son penados por direccionamiento del imperio. Los oportunistas de siempre. Los que con caridad ganan la tranquilidad de que todo esté en su sitio. La inimputabilidad civil necesaria.


La inmunda incomodidad de los que por no qiiewe morir se mueren igual.

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Eyaculación femenina



Al parecer, hemos estado eyaculando por un largo tiempo. En 2010, la uróloga Joanna Korda y sus colegas examinaron las traducciones de textos literarios antiguos y encontraron múltiples referencias a la eyaculación de fluidos sexuales.

El Kamasutra (escrito entre 200-400 d. C.) habla del “semen femenino” que “cae constantemente”, mientras que un texto taoísta del s. IV, “Las instrucciones secretas de la habitación de jade”, hace la distinción entre una “vagina resbaladiza” y “los genitales transmiten fluido”.
Korda y sus colegas razonaron que lo último puede ser claramente interpretado como eyaculación femenina.

En cierto modo, la eyaculación es como el orgasmo: a veces pasa, a veces no. Aún no tenemos una respuesta definitiva a la pregunta de por qué algunas personas con vulva eyaculan y otras no. Puede deberse a que algunas personas no están lo suficientemente excitadas o no están recibiendo el tipo de estímulo sexual adecuado para provocar la eyaculación, bien sea porque no sienten comodidad haciéndolo, o porque se están conteniendo por temor a orinarse. También puede ser que haya más personas que eyaculan de las que creen hacerlo, solo que eyaculan en menores cantidades, que pasan desapercibidas.

Aunque no todo el mundo consideraría la pornografía como literatura, hoy en día es una fuente común para aprender sobre sexualidad.
Desde el sitio Pornhub dijeron que la popularidad de los videos sobre eyaculación femenina, o “squirting” (enlace apropiado para el trabajo) en su sitio, incrementó drásticamente entre 2013 y 2015, y se ha mantenido en su Top 20 de categorías para videos. Pornhub nos proporcionó datos fascinantes sobre la eyaculación femenina en el porno.

Según los análisis de datos de Pornhub, las mujeres son un 44% más propensas a buscar videos de eyaculación femenina que los hombres, y la popularidad de estos videos tiende a disminuir con la edad.

A nivel mundial, las personas que más buscan videos de eyaculación femenina, por un amplio margen, están en Colombia; así como las personas en Sudáfrica, Venezuela, Vietnam y Eslovaquia.

No obstante su popularidad, la eyaculación femenina aún no es “aceptada” por todo el mundo. En 2014 la eyaculación femenina fue prohibida en la pornografía producida en el Reino Unido. Esta prohibición fue recibida con múltiples protestas, pues implica que la eyaculación de una vulva es algo anormal, mientras que la eyaculación de un pene es completamente normal.

Aparentemente, los órganos de censura no podían distinguir fácilmente entre la eyaculación femenina y la micción, la cual se considera como un acto pornográfico “obsceno”.

No existe un consenso entre los científicos sobre la composición del fluido eyaculatorio femenino. Aunque aún no se sabe con certeza, se ha probado que el fluido de la eyaculación femenina contiene orina y una combinación de otros fluidos.

Cada cuerpo es diferente en lo que respecta a los orgasmos, la eyaculación o cualquier otra cosa. En vez de concentrarte en el destino, ¿por qué no pones una toalla y disfrutas el viaje?

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EL ORIGEN DEL AMOR Y DEL ODIO A NIVEL DEL SUJETO



Teoría objetal del amor del desarrollo temprano.

En la esfera del sujeto, el amor tendría su origen en el ámbito del narcisismo primario, el cual es un movimiento pulsional que emerge desde el nacimiento, o incluso antes, y que engloba tanto al sujeto como a su ambiente. Para estas etapas tempranas, el objeto se puede definir como aquello por lo quey en tomo a lo que un sujeto organiza su psiquismo ontogenéticamente.

A lo largo de la organización del
psiquismo y de la vida del sujeto, las
…catexias y contracatexias narcisistas y objetalcs originan diferentes equilibrios económicos, que caracterizan en cada momento la estructura psíquica del individuo. El juego de las catexias y las contracatexias induce, a nivel de los comportamientos y las vivencias conscientes, unos modos de ordenación
llamados «formaciones reactivas», y un ejemplo perfectamente ilustrativo es el de la desgana que sustituye al apetito y al deseo … (Kestemberg, 1976:263).

Desde una perspectiva ontogenética, el psiquismo se caracteriza por un estado de dependencia vital del recién nacido respecto a su ambiente, y por la confusión del lactante entre lo que le viene de afuera y lo que proviene del interior. Por lo tanto, es a nivel de su
cuerpo donde se organizan las actividades de sus instintos en sus
modalidades psíquicas. Aunque el ambiente exista antes que el individuo, para que este llegue a reconocerlo, debe antes percibirlo.

Igual pasará con la madre, esta no existirá hasta el momento en que
pueda percibirla fuera de sí mismo. En el instante en el que puede emerger del mundo cerrado de los estímulos endógenos, podrá reconocerse también a sí mismo como diferente en relación con lo que le rodea. Las imagos serán, entonces, las primeras representaciones de gratificación y de frustración. Y será aquí, durante cierto tiempo, donde niños y niñas organizarán sus fantasías inconscientes. Solo tardíamente, según lo dice Kesternberg (1976:266), en el
transcurso de los primeros meses de la vida, es que se organizarán las relaciones objetales, surgiendo como entidades separadas el ambiente, por un lado; y el sujeto, por el otro. Este proceso solo es
posible si el menor en crecimiento recibe por parte de su madre, una mezcla de tutela y de paulatino adiestramiento en el abandono, y que finalmente producirá un sólido aguerrimiento frente a la soledad.
Este amor primigenio es fundamentalmente el deseo y la esperanza de ser amado, y cuando ha sido satisfecho durante esta primera
etapa del desarrollo psicosexual, permite la construcción de la mismidad y activa la llamada «zona de tres» (o dimensión edipal).

Para Jeammet (1989: 122), amar es desear poseer el objeto y como nunca se puede conseguir de forma total, a lo largo del desarrollo se llega a descubrir como solución la de intentar ser el objeto amado, para así poder llevarlo dentro de sí mismo, aunque sin perder la propia identidad.

La capacidad normal de enamorarse, y de permanecer enamorado, requiere, por consiguiente, de que se hayan cumplido dos etapas principales del desarrollo: una primera etapa, en la cual la capacidad temprana de estimulación de las zonas erógenas (sobre todo orales y cutáneas), se integre con la ulterior capacidad de establecer relaciones objetales totales; y una segunda etapa, en la que el goce
genital pleno incorpora el anterior erotismo de la superficie corporal
en el contexto de una relación objetal total, incluyendo una identificación sexual complementaria (Kernberg, 1988: 153).

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Argentinos??? Hijos de Tuya?? Bahhh

Naaa, ¡acá somos nietos hijos de Yuta!
A los del interior, a los distintos, les decimos grones, cabecitas, gronchos, pardos… tras la contienda malvinense, muchos proclamaron la «intención» de unirse a Latinoamérica…(Aunque nunca es tarde)…

No faltó quien dijera: ¿Y ahora descubren Latinoamérica?. Por supuesto, que el sentimiento predominante en Argentina, es que por refinados, por cultos y, especialmente, por blancos, somos los europeos del continente… El último verso que compramos es el de «nuestro ingreso en el primer mundo». Pero…. De simuladores, solamente tenemos la mejor serie de la historia Argentina, (después de Okupas o cabeza a cabeza)… Para nadie, absolutamente para nadie, considera como acontecimiento lamentable la devastación de los pueblos originarios; ni durante la conquista española, ni durante la campaña del desierto… Imagínate, Che, ¿qué haría el argentino si no tuviese dos tonos de granulado menos en la escala Von Luchen? ¡Sería latino! Un infeliz de tez trigueña para arriba… ¡Un indio!.. Siempre y, ante todo, orgullosos de ser una triste fotocopia, pero de esa fotocopia de la fotocopia de la fotocopia, (de Europa)… Bah, una manera de decir… En realidad, cipayos y proletarios que resignaron sus sueños para segundear a sus descendientes en idílicos imperios de origami, (ah pero europeístas)..



Acá, el pataleo y el señalamiento hacia cualquier hijo de vecino, es a causa de: «¿Quién nos habla aquí de olvido de renuncia, de perdón? ¡Ningún suelo más querido, de la Patria en la extensión!
¡Rompa el manto de neblinas/ como un sol, nuestro ideal/las Malvinas, Argentinas
en dominio ya inmortal!»


Una gran SIETE … Un pedazo de tierra de morondanga… (Y ya saben lo que opinó respecto)
En estos días, durante los cuáles, estoy apunto de morir, y entre otras cosas, al pedo como cenicero de moto, envié un escrito a la página oficial del Gobierno, (de los argentinos, claro), proponiendo la creación de una nueva MARCHA A LAS MALVINAS, en cuya lírica se incluya, mínimamente, una mención a los  veteranos, a los caídos y no caídos en la guerra…

Estoy esperando la respuesta… Mientras tanto, en cada acto patriótico acá se pronuncia al unísono: «por ausente, por vencido: bajo extrañopabellón, ningún suelo, más querido, de la patria en la extensión. (…)Brille oh patria en tu diadema. La pérdida Perla Austral, y demás eses.
Marcha que me niego a cantar.

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Doctor Jekyll y Mister Hyde


Un paralelismo entre las descripciones de Jekyll y Hyde que nos ofrece Stevenson:

Jekyll «era un hombre de unos cincuenta años, alto, fornido, de rostro delicado, con una expresión algo astuta, quizás, pero que revelaba inteligencia y bondad». No existe, por tanto, razón alguna para suponer que Jekyll careciera de cualidades positivas. Tan sólo la alusión a su «expresión algo astuta» nos hace sospechar que bajo su apariencia apacible y bondadosa podría ocultarse una personalidad mucho más problemática.

En otro momento el mismo Jekyll se describe a sí mismo con más detalle diciendo que era un hombre «merecedor del respeto de los mejores y más sabios de mis semejantes», lo cual confirma que su aparente bondad y amabilidad encubría un deseo desmedido de aprobación social que le llevó a adoptar una pose ante la galería o, lo que es lo mismo, que su amabilidad tenía como único objetivo conseguir la aprobación y el respeto de los demás.

Jekyll, sin embargo, también subraya otro rasgo de su personalidad, «una disposición alegre e impaciente» que termina conduciéndole a una búsqueda de ciertos placeres difícil de compaginar con su «imperioso deseo» de gozar de la admiración de los demás, una contradicción que le hizo adoptar «una actitud de continencia desusadamente grave». En otras palabras, su exagerada rigidez era una máscara que cumplía con la función de proteger esa faceta de su personalidad que deseaba mantener oculta y por la que sentía «una vergüenza casi morbosa». En consecuencia, Jekyll escribió: «Oculté mis placeres y… me entregué a una doble vida».

Jekyll demuestra tener cierto grado de comprensión psicológica: cuando se da cuenta de la dualidad de su propia naturaleza declara que «el hombre no es verdaderamente uno, sino dos» e incluso aventura la hipótesis -confirmada por los recientes descubrimientos de la psicología profunda- de que el ser humano es un conglomerado de personalidades diversas. Jekyll advierte que su dualidad es «verdadera» y «primitiva» -es decir, arquetípica- y, por tanto, inseparable de la estructura psicológica fundamental del ser humano, (Lamentablemente, sin embargo, la profundidad de su comprensión psicológica, se ve dificultada por un desafortunado error de apreciación).

Stevenson describe a Hyde como un hombre joven, de corta estatura y apariencia perversa que da la impresión de tener algún tipo de deformidad. «No parecía un ser humano sino un monstruo», un ser cuya mera visión despertaba la repugnancia y el rechazo de los demás, un individuo carente del más mínimo asomo de conciencia moral y de sentimiento de culpa que tenía «la misma sensibilidad que un banco de madera» y que parecía incapaz de cualquier tipo de sentimiento humano. La sombra contiene toda la energía reprimida inconsciente, por tanto no debe extrañarnos que Hyde sea descrito como un individuo joven. Es por ello que cuando el individuo toma conciencia de la sombra suele establecer contacto con una fuente de energía renovadora. Por otra parte, su corta estatura y su apariencia deforme indican que la sombra de Jekyll no había salido muy a menudo a la luz del sol y que se había visto obligado -como los árboles que crecen entre rocas a la sombra de otros árboles – a vivir la mayor parte del tiempo en la oscuridad del inconsciente. La ausencia de conciencia moral de Hyde, descrita por Jekyll como «una disolución de los vínculos de todas mis obligaciones», constituye también una
característica fundamental de la sombra. Pareciera como si la sombra abandonara los sentimientos y las obligaciones morales en manos del ego y entonces, carente ya de conciencia moral, se entregase a la satisfacción de todo tipo de impulsos prohibidos.
No obstante, el aspecto más relevante de Edward Hyde proviene del comentario hecho por Jekyll cuando tomó la pócima y se transformó en Hyde por vez primera: «Supe… que era ahora más perverso, diez veces más perverso, un esclavo vendido a mi maldad original». Al comienzo del relato Jekyll nos habla de una cierta «disposición alegre e impaciente», un rasgo de su personalidad que le conduce a una búsqueda del placer que puede llevarle a cometer alguna que otra travesura. Pero una vez que se ha convertido en Hyde descubre que su perversión va mucho más allá de lo que nunca hubiera podido imaginar. Esta descripción nos muestra que la sombra no se asienta tan sólo en los estratos más profundos de la personalidad sino que también hunde sus raíces en un nivel arquetípico tan poderoso que Jekyll llega a decir que Hyde es el único ser humano que conoce la maldad en estado puro. De este modo, las candorosas travesuras de Jekyll pronto terminan convirtiéndose en una actividad realmente diabólica, como lo demuestra el espantoso asesinato del Dr. Carew lle vado a cabo por el simple placer de destruir y hacer el mal. Es esta misma cualidad diabólica arquetípica -que resulta también evidente en todas aquellas situaciones en las que una persona mata a sangre fría a otras sin el menor remordimiento aparente, como el crimen o la guerra- la que nos conmociona, nos fascina y nos arrastra a leer diariamente las horribles noticias que aparecen en las páginas de sucesos del periódico.

En cierta ocasión C. G. Jung dijo que somos lo que hacemos, lo cual puede ayudarnos a comprender mejor la causa del proceso de degradación de Jekyll. Una vez que Jekyll ha tomado -aunque no fuera más que en una sola ocasión- la decisión de ser Hyde, tiende a convertirse en Hyde porque la decisión deliberada de hacer el mal nos torna malvados. Es por ello que la solución al problema de la sombra no consiste en que el ego se identifica con un arquetipo, sino que tiende a ser devorado y poseído por él. Jekyll albergaba la esperanza de poder convertirse en Hyde a voluntad pero cuando se da cuenta de que se está transformando involuntariamente en Hyde y de que éste comienza a dominarle, parece tomar conciencia del inminente peligro que se cierne sobre él. Entonces la seguridad inicial que le había llevado a afirmar «puedo deshacerme de ese t al Mr. Hyde en el momento en que lo desee» desparece por
completo. Esta despreocupación por el mal es patente en el pasaje en el que Jekyll se sienta en un banco y considera que, después de todo, es «un hombre como los demás» y compara su búsqueda
comprometida del bien con la «perezosa crueldad» del egoísmo de sus semejantes. Así pues, su indiferencia con respecto al mal y su deseo de escapar a la tensión de su naturaleza dual son los hitos que jalonan el camino que termina conduciéndole a la destrucción. En ese momento Jekyll toma la firme determinación de romper todo vínculo con Hyde, la parte oculta de su personalidad, llegando incluso a declarar a Utterson: «Te juro por el mismo Dios… te juro por lo más sagrado, que no volveré a verle nunca más. Te doy mi palabra de caballero de que he terminado con Hyde para el resto de mi vida». Jekyll retoma entonces su antigua vida, se convierte en un devoto y se entrega con ahínco a las obras de caridad. Pero, al parecer su devoción religiosa era puramente formal -y, por tanto, poco sincera y se limitaba a asistir a los oficios religiosos. Su única esperanza era la de que su aspira ción religiosa le protegiera del poder de Hyde, una motivación muy frecuente en personas aparentemente religiosas, especialmente en aquellas confesiones que censuran el pecado, amenazan con el castigo eterno y promueven las buenas obras como único camino hacia la salvación. Este tipo de religio sidad, en el fondo, tiende a atraer a quienes luchan, consciente o inconscientemente, por mantener a la sombra bajo su control.En el caso de Jekyll, sin embargo, esta tentativa manifiesta su ineficacia ya que, de ese modo, la sombra no desaparece sino que, por el contrario, se acrecienta y pugna, con más fuerza que nunca, por salir a la superficie y adueñarse de la personalidad de Jekyll para poder vivir a su antojo. Todo intento por mantener a la sombra confinada a la oscuridad del psiquismo está abocado al fracaso. De este modo, Stevenson nos recuerda que, si bien ceder a los dictados de la sombra no constituye una
respuesta a este problema, tampoco lo es su represión ya que ambas alternativas terminan escindiendo en dos a la personalidad.

Si lo consideramos con más detenimiento, tanto su intención de cortar toda relación con Hyde como su supuesta re ligiosidad nada tienen que ver con la conciencia moral sino más bien con su deseo de supervivencia personal. No son pues motivos espirituales los que le impulsan a tratar de someter a Hyde sino tan sólo el miedo a su propia destrucción. El hecho de que incluso en plena crisis de
arrepentimiento no terminara destruyendo las ropas de Hyde ni abandonase su casa en el Soho evidencia claramente que bajo la superficie de su personalidad todavía persistía una atracción no reconocida hacia el mal. Jekyll sólo hubiera podido salvarse del mal si su espíritu se hubiera impregnado de algo mucho más poderoso, pero al ceder al impulso de transformarse en Hyde, Jekyll vació su alma y, de este modo, permitió que el mal tomara posesión de ella. Su principal error fue el de pretender escapar de la tensión entre los opuestos que se desplegaban en su individualidad.

Dr. Jekyll conocía la dualidad que albergaba en su propia naturaleza -era consciente de que dentro de él habitaba otro ser cuyos deseos iban en contra de su necesidad de aprobación social- y estaba dotado, por tanto, de una comprensión psicológica superior a la de la mayoría de sus semejantes. Si hubiera profundizado en esta comprensión hasta el punto de sostener la tensión entre los opuestos su personalidad hubiera podido seguir creciendo hacia la individuación. Sin embargo, Jekyll no fue capaz de sostener esa tensión y eligió tomar una pócima que le permitiera seguir siendo Jekyll y Hyde y disfrutar, al mismo tiempo, de los placeres y ventajas de ambos aspectos de su psiquismo sin tener que padecer, por ello, tensión ni sentimiento de culpa alguno. Jekyll no se sentía responsable de Hyde, por ello declaró en cierta ocasión: «Después de todo el único culpable ha sido Hyde». Aquí reside la clave para intentar resolver el problema de la sombra. Jekyll cometió el error de querer escapar de la tensión de los opuestos. Si queremos que nuestro propio drama con la sombra concluya felizmente debemos ser capaces de sostener la tensión que Jekyll no pudo soportar. Tanto la represión de la sombra como la identificación con ella constituyen intentos infructuosos de huir de la tensión de los opuestos, meras tentativas de «aflojar las ataduras» que mantienen unidos los aspectos luminosos y los aspectos oscuros de nuestro psiquismo. Así pues, si bien el intento de escapar al sufrimiento que provoca esta situación puede conducimos al desastre psicológico, el hecho de sostener la tensión de los, opuestos conlleva, en cambio, la posibilidad de contribuir al logro de una mayor integración psicológica. Sostener la tensión de los opuestos, estar a mitad de camino entre ellos, es un acto difícil de soportar que puede equipararse a la crucifixión, un estado en el que es posible que la gracia de Dios descienda sobre nosotros. El problema de los opuestos no admite una solución racional y jamás podrá resolverse en el nivel del ego pero cuando tomamos conciencia de ello, el Yo -la Imago Dei que habita en nuestro interior- puede favorecer el logro de una síntesis irracional de la personalidad.

Por decirlo de otro modo, cuando soportamos conscientemente la carga de nuestros opuestos, todos los procesos secretos, irracionales y curativos inconscientes coadyuvan en la labor de integración de nuestra personalidad. Este proceso de curación irracional, que supera obstáculos aparentemente infranqueables, tiene una cualidad inconfundiblemente femenina. La mente racional, lógica y masculina es la que declara que opuestos como el ego y la sombra, la luz y la os curidad jamás podrán integrarse. Sin embargo, el espíritu femenino es capaz de alcanzar una síntesis más allá de la ló gica. No es de extrañar, pues, que en el relato de Stevenson las figuras femeninas sean vagas y escasas y que, en las pocas ocasiones en que aparezcan, lo hagan bajo una perspectiva completamente negativa. Todos los personajes significativos del relato son masculinos -Jekyll, Enfield, Utterson, Poole, el experto calígrafo Mr. Guest, el Dr. Lanyon – y la figura femenina parece relegada al papel de mera comparsa. Las únicas figuras femeninas que se mencionan en el relato son el ama de llaves de la casa de Hyde -una mujer de «expre sión maligna temperada por la hipocresía»-, la doncella asustada que «prorrumpió en un
gimoteo histérico» la noche en que Utterson se dirigía a casa de Jekyll, la niña atropellada y las mujeres -«salvajes como arpías»- que se congregaban en tomo a Hyde. El mismo Hyde es descrito, la última noche, «llorando como una mujer o un alma en pena». La única alusión positiva a la mujer -o al principio femenino- es la joven que presencia el asesinato del Dr. Carew, pero aún así tampoco pudo evitar desmayarse.

Lo femenino, en suma, apenas si tiene cabida en el relato de Stevenson y cuando aparece presenta un aspecto frío, débil, inepto, desamparado, etcétera, es decir, incapaz de prestar el menor tipo de ayuda. Sin embargo, el poder de lo femenino es el único que puede ayudarnos a resolver este problema racionalmente insoluble. Psicológicamente hablando podríamos decir que cuando se rechaza la consciencia psicológica -como hizo Jekyll- nuestra parte femenina, nuestra alma, se debilita, languidece y cae en un estado de postración profunda, lo cual es una verdadera tragedia.

La figura de Mr. Utterson: su retrato testimonia de manera manifiesta la notable habilidad narrativa de Stevenson. Teniendo en cuenta que, si bien la mayor parte del relato nos llega a través de los ojos y las vivencias de Mr. Utterson, Stevenson desdibuja deliberadamente su personaje hasta el punto de pasar casi completamente desapercibido. Utterson nos agrada, podemos imaginarlo con facilidad, podemos anticipar sus pensamientos, sus sentimientos y sus reacciones pero el foco de atención del relato siempre se dirige hacia el enigma del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, y Utterson jamás llega a ocupar el centro de la escena. Es por ello que fácilmente podríamos subestimar al personaje de Utterson como un mero recurso estilístico, como un personaje necesario para el discurso aunque irrelevante con respecto al tema del bien y el mal. Pero, en realidad, Utterson es mucho más importante de lo que parece a simple vista porque es el único personaje cuya sensibilidad se ve conmovida por el mal y que toma plena conciencia tanto del ego como de la sombra, tanto del bien como del mal. Utterson representa así al único ser humano que tiene la suficiente fortaleza emocional como para verse conmovido por el mal y resistir, sin embargo, su embestida. Es precisamente esta función de la sensación -tan débil en el caso de Jekyll y
totalmente ausente en el de Hyde la que hace posible que el hombre reaccione horrorizado ante la profundidad del mal.
En cualquier caso, la maldad siempre termina siendo conocida porque aunque las actividades de Jekyll y de Hyde fueran secretas todo secreto pugna por salir a la superficie de la conciencia impulsado por

El personaje de Utterson dista mucho de ser irrelevante porque representa lo mas elevado del ser humano y constituye una especie de figura redentora cuya comprensión puede hacerle tomar conciencia del mal y cuya horrorizada sensibilidad, constituye una verdadera salvaguarda contra las acometidas de los poderes de la oscuridad.

Lanyon también investigó, como lo hiciera Utterson, el misterio de Jekyll y Hyde pero, a diferencia de él, cuando advirtió la magnitud delmal se vio desbordado por la situación. Lanyon percibió el mal demasiado pronto, demasiado
profundamente y sin la adecuada preparación y, por consiguiente, se vio superado por él. Ciertamente debemos tomar conciencia del mal pero si esta toma de conciencia es demasiado prematura o ingenua puede provocarnos una conmoción irreversible. En una época como la nuestra en la que por todas partes nos rodean substancias modificadoras del estado de conciencia deberíamos también dedicar unas palabras a la pócima diabólica que elaboró Jekyll para transformarse en Hyde. Ciertas substancias como el alcohol, por ejemplo, parecen sacar a la luz los aspectos negativos de nuestra personalidad. No deberíamos pues desestimar la posibilidad de que la necesidad de beber -como ocurre en el relato de Stevenson tenga su origen en los esfuerzos realizados por la sombra para salir a la superficie de la conciencia.

La faceta negativa de la personalidad de Jekyll termina destruyéndose a sí misma ya que el hecho de que Jekyll sea poseído por Hyde supone necesariamente el suicidio de Hyde. La maldad, a la postre, acaba por superarse a sí misma y conlleva, por tanto, el germen de su propia destrucción.



Evidentemente, el mal no puede subsistir aisladamente, sino que requiere un entorno adecuado del que alimentarse.

Publicado en Educación, SOCIEDAD

Taratata tatararatá…. Aníbal.. cruzando, los Alpes…

La neurosis de esta generación a la que pertenezco, que no ataca únicamente a los individuos débiles e inferiores, sino por el contrario, a los más fuertes, a los más espirituales, a los más capaces. Individuos que no tratan de sobreponerse a la enfermedad de la época evitandola y embelleciéndola, sino haciendo de la enfermedad el objeto mismo de la representación.

Son, nuestras vivencias literalmente, un paseo por el infierno, una caminata temerosa y valiente a la vez, que atraviesa el caos del mundo de un alma oscurecida, llevada a cabo con la voluntad de atravesar el infierno de desafiar el caos, de soportar lo malo hasta el final.

Reflexionando acerca de la supuestas crueldades de la Edad Media:

-En realidad, esas crueldades no eran tales. Un hombre de la Edad Media despreciaria nuestra vida actual como algo mucho peor que cruel, terrible y bárbara. Cada época, cada cultura, cada costumbre y tradición, tienen su estilo, sus ternuras y sus dulzuras corres- pondientes, sus bellezas y sus horrores: convenciones que dan por sentados ciertos dolores, soportando con paciencia ciertos males.

La vida humana se convierte en un verdadero sufrimiento, en un auténtico infierno, sólo allí donde se superponen dos épocas dos culturas y religiones.
Un hombre de la antigüedad que hubiera tenido que vivir en la Edad media, no lo hubiera soportado.
Somos la Enciclopedia de una generación, que aunque perdida y decepcionada, pertenece a aquellos que quedamos atrapados entre dos épocas, que perdimos todo abrigo e Inocencia, aquellos cuyo destino es experimentar de manera potenciada y como una tortura personal, con todo lo que hay de inseguro en la vida humana.

Publicado en absurdo, Cultural general, Familia,, SOCIEDAD

Casandra

Wuansuponetaim… El hombre, a conciencia, resignó lo más hermoso, su libertad. Su hábitat natural, poligamia natural: el afán de perpetuar su estirpe a través de la reproducción no aleatoria; para encastrar en articulaciones imperativas y así ser engranaje sodomizado por el imperio. A contramano, en detrimento propio y en absoluto cuantioso beneficio supernumerario fel Rey agorero. (no olvidemos que aún sigue siendo Mío Cid Exemplo’ heroico /siendo berreta algarabía Literatura insobornable. Adolescentes ajenos con el Don de la discreción como gran virtud generacional. Sortilegio que se convierte en barro y jamás serán yoriguas horizontes, ni utopías mediocres de los Licenciados Chaparrones.

Rodrigo Díaz de Vivar hurra! de todos los esclavos modernizados (pero esclavos con el aire acondicionado en 24)
Así, y en oxímoron de oratoria del amigo fiel y Hachi o Richard Gere y demás sinonimias paralelas … Cartera perdida por elección propia, porque billetera mató al humano procesal hoy Lílote mamífero… Ni siquiera llega a ¹animal por parecer jamás siendo ni recordando haber sido..
Por eso domesticó al perro. Ma» no iba a ser el único resignado infeliz. Hombre y mujer que rechazado están un infante humano siempre por sobre todo lo demás .,.(más ejemplo no tuve y aún la existencia sigue mostrando paso a paso y verbo a verbo cómo al niño le cupe su Sayo).
Siempre lo supe pero 100 departamentos me lo corroboran hoy: «pareja y perro sin niños».


Amenizando la función con explicaciones inverosímiles como » el lugar es muy pequeño», «el dueño no quiere», «si fuera un solo hijo sí» …. Es decir, dejó a un mellizo en refugio de perros, (porque pues cargado mi refugio de perros siento poca culpa ya que culpa no tengo y el rostro sin mascarada favorece nueva camada de espíritus con sueños qué no habrán de resignar nada) porque ven, porque sienten… porque a los bichos se remiten y no a los hechos; de la poca importancia que tiene un abuelo un día, un hermano mayor el día que él prefirió abandonar la promesa de la infancia ahogada en lágrimas de manantial y en la soledad espeluznante. «A Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante…»


Dichosa generación qué, paradójicamente se benefició con el abandono. No cargan con culpas, no cargan con vínculos, no le deben a nadie lo que a muchos, otrora nos han mentido metiendo comuniones, palos, piedras y humillaciones lo que, hoy no sabemos ni lo que somos… Bah Yo sí, pero bueno, se ve una excepción cómo atrocidad a veces como Eloísa y otras como bruja inquemable, pero por actitud política correcta, no por faltarle ganas a la RECUA de manual y cresta enhiesta.
Huyen del que por gracia de morir todas las noches, jamás le viene justa muerte alguna.

Basta de refugios. Hay que regresar a los animales a su hábitat, (ya que vos no tenés goibos), que hagan casonas y aldeas para los niños… Bah mejor sigan así … Apoyen un perro sin hablar sin poder transmitir un mensaje porque arroba equis e.com.carnaval.

Disputa despiértame en el ombligo porque no veo la finalidad de mis genes jamás recesivos porque lo que Natura non da Salamanca caño y boleo cielito records lo motivó a trepar alto hasta que a las monos se les vio el culito.

Saluda atte: La PITONISA

Publicado en Abolición, Cultural general, SOCIEDAD

De lo que sucede… Postergando las rupturas

Si Jack logra olvidar algo, no le sirve de nada mientras Jill continúe
recordándoselo. Tiene que convencerla de que no lo haga. El modo más seguro no
seria simplemente obligarla a callarse, sino convencerla de que lo olvidase ella
también. Jack puede influir sobre Jill de muchas maneras. Puede hacer que se sienta
culpable por «sacar el asunto a relucir» una y otra vez. Puede invalidar su
experiencia. Esto se puede hacer de un modo más o menos radical. Podría indicar
solamente que se trata de algo intrascendente o trivial, mientras que para ella es importante y significativo. Yendo más lejos, podría alterar la modalidad de su
experiencia, convirtiéndola en imaginación en vez de recuerdo: «Eso son imaginaciones tuyas.» Más aún, podría invalidar el contenido: «Eso no fue así.» Por último, puede invalidar no sólo el sentido, la modalidad y el contenido, sino incluso
su propia capacidad de recordar, y, encima, hacerla sentirse culpable por ello.
Esto no es algo insólito. La gente le hace este tipo de cosas a los demás
continuamente. Para que tales invalidaciones interpersonales funcionen, no obstante, es aconsejable recubrirlas con una espesa capa de mistificación Por ejemplo, negando que uno esté haciendo eso, y anulando cualquier percepción de lo que está ocurriendo con imputaciones como: «¿De dónde sacas semejante cosa?», «Debes de estar paranoica». Y así.

¿Quién ha visto que las mujeres asusten a nadie? (Esto fue cuando creía que era
importante asustar a la gente.) No puedes decir, parafraseando a una vieja amiga, que ahí están las obras de Shakespeare y Shakespeare fue mujer, o que Colón atravesó el Atlántico y que Colón era mujer, o que Alger Hiss fue juzgado por traición y queñAlger Hiss fue mujer. (Mata Hari no fue una espía; fue una puta.) De cualquiera manera, todo chico (perdón)
,todo el mundo sabe que aquello que todas las mujeresb han realizado de verdadera importancia, no es constituir una gran mano de obra barata que se puede sacar cuando hay guerra y volver a guardar cuando se acaba, sino Ser Madres, producir la próxima generación, darla a luz, cuidarla, fregar el suelo para ella, cambiarle los pañales, recoger lo que tira, y principalmente sacrificarse por ella.
Este es el trabajo más importante del mundo. Por eso no está remunerado.


Lloré, y luego dejé de llorar porque de lo contrario no hubiera dejado nunca. De
ese modo las cosas llegan a un espantoso punto muerto. Habrás notado que incluso
mi estilo se está haciendo más femenino, revelando así mi verdadera naturaleza; ya
no digo «Maldita sea», ni «Mierda»; pongo muchos calificativos y adverbios como
«bastante», escribo con esas frases hechas femeninas, se arrojó sobre el lecho, no
tengo carácter (pensó), mis pensamientos fluyen sin forma como el flujo menstrual,
todo muy femenino y profundo y lleno de esencias, muy primitivo y lleno de «y», se
llaman «frases continuas».


Mi mente está encenagada. Putrefacta. Soy una mujer. Soy una mujer con mente
de mujer. Soy una mujer con una enfermedad de mujer. Soy una mujer sin envolturas, calva como una bola de billar.