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SUSPIRA

SUSPIRIA— 1977 — Darío Argento El hálito fantástico que sospechábamos en algunas partes de «Rojo oscuro»encontró en «Suspiria» la mejor de las plataformas para despegar y desarrollarse. Argento ofreció un film insólito y personal, donde cabían los cuentos tradicionales —Perrault, Grimm…— las obras de George Macdonald y de Lewis Carroll, y las novelas de brujería de A. Merrit (‘Arde bruja, arde’) y de Fritz Leiber (‘La esposa hechicera’).

El enorme éxito alcanzado por «El exorcista» de Williams Friedkin había provocado, durante la década de los setenta, una cantidad de films que tenían al diablo como excepcional invitado. Argento y las brujas de «Suspiria» aportaban una oferta diferente y atrevida, que rompía con una moda que aún daría magníficos resultados en «La profecía» de Richard Donner, pero que llegó a evidenciar la decadencia del mismísimo Mario Bava, en la arriesgada pero fallida «El diablo se lleva a los muertos».«Las brujas —confesó Argento en esa época— me han apasionado siempre,al contrario que el diablo; no creo en él; en el cine siempre me ha hecho reír.Contrariamente, las brujas me dan miedo».Para el papel protagonista del nuevo film. Argento recurrió a la norteamericana Jessica Harper, que tres años antes había interpretado a la heroína de «El fantasma Del Paraíso» de Brian de Palma. Según el propio cineasta, la elección se debió al parecido que la actriz guardaba con la Blancanieves de Disney. Junto a ella, destacaron dos grandes damas de la interpretación cinematográfica: Joan Bennett, la que fuera musa y esposa de Fritz Lang, uno de los directores predilectos de Argento, y Alida Valli, la inolvidable heroína de «Senso» de Visconti.

Completaron el reparto un joven – Kier y el veterano Rudolf Schindler, ligado también a Fritz Lang y a su «Dr.Mabuse».Atento a cada una de las partes del film. Argento planeó al detalle la escenografía con la que debía vestir su historia, viajando durante tres meses por El Norte de Europa para inspirarse en las peculiaridades de su gótico y así crear, con la ayuda de su escenógrafo Giuseppe Bassan, los alucinantes y sui generis interiores de «Suspiria». Pero el rasgo más notable de «Suspiria» fue, sin duda, su tratamiento fotográfico, que, buscando la antigua alquimia del Technicolor de los años 30, y de la mano de Luciano Tivoli, parecía apoyarse en aquella sentencia de Walter Benjamín apropósito de las ilustraciones de los cuentos infantiles: «El color puro es el médium de la fantasía».

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Frivolidad…

¿Frivolizar el malditismo?
¿Reducirlo a mera pose o recurso literario?

¿En serio?

El día que te apaguen un micrófono porque tus versos les resultan «insoportables»;
el día que no puedas leer tu producción en la mayoría de los sitios «disponibles» porque lo que decís no le gusta ni a la derecha, ni al peronismo, ni a los troskos, ni al feminismo, ni a los anarkos, ni a los veganos, ni a las revistas literarias en las que te encanta publicar tu brillantina; el día que por tu obra pierdas laburos, te comas amenazas, te censuren en las ferias o los vecinos de X pueblo llamen a la Secretaría de Cultura para que bajes de un escenario;
el día que en tu obra controviertas al poder y no trances ni una coma con el statu quo; el día que te des cuenta que tu obra es del pasado mañana y que no hay nada más bello que un ano infundibuliforme; el día que te pinchen un teléfono por un poema, se te suiciden compañeros y hagan hasta lo imposible para callarte la boca;

ese día… sí ese día…
ese día… y no otro día…

ese día…

si querés hablamos…

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Queen – Sheer Heart Attack (1974)

Algo aconteceu nesse álbum que nos outros não aconteceu. Ainda existe aquele elemento de atirar para todos os lados, é um álbum bem difícil de classificar por se apoiar em diferentes gêneros e mudar de estilo de faixa em faixa, mas todas as faixas são o melhor que o Queen tinha a oferecer. É um […]

Queen – Sheer Heart Attack (1974)
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Los Siete Locos Y El Discurso Del Astrólogo

Cuando en Los Siete Locos aparece el astrólogo puede decirse que las pautas de intelección varían sustancialmente o, más bien, que se mantienen pero empiezan a convivir con otras muy diferentes; sin embargo, no será el Astrólogo en tanto «personaje«, el principal destinatario de interés, sino sus relaciones, su actividad discursiva aparentemente heterogénea, caótica, múltiple, que probablemente haya una obliteración con respecto al curso direccionado de las críticas.

En la séptima parte del capítulo I, llamado «El Astrólogo», el Astrólogo comienza a elaborar un discurso que se prolongan en «La Propuesta» (parte 13, capítulo I), sigue en «El Discurso Del Astrólogo», (parte 2 capítulo III) y termina en «La Farsa» (parte 3, capítulo III); a través de ese extenso discurso, da a conocer a sus ocasionales y distintos oyentes, los proyectos que tiene para constituir una sociedad secreta, para asentar una colonia revolucionaria, para llevar a cabo la revolución social y erigir una nueva sociedad.

En el capítulo I observamos cómo los relatos-confesiones esconden la novela, producen cortes estructurales en el texto y la emergencia de «las zonas de angustia» son su instancia complementaria. La aparición del «Comentador» también es un elemento narrativo de fractura, de corte, que permite abrir otra instancia de lectura El nuevo corte en cuestión es el discurso del Astrólogo. Un desgarro en el tejido de Los Siete Locos que impuso de tal manera su presencia asombrosa, que la crítica asombrada hubo de sucumbir en el despiste. No se esforzó por integrarlo a la novela, por diluir su aparente inteligibilidad, por ordenar su carácter plural y por compensar de algún modo, su heterogeneidad.

La crítica literaria que obvió el discurso del Astrólogo, dominó por definirlo de algún modo, la gran proliferación de discursos logrando que la riqueza de Los Siete Locos se aligerara un poco de lo más peligroso y que su desorden se organizara según figuras que esquivan lo realmente incontrolable; es como si se hubiese querido borrar toda huella de la irrupción. Hubo, hay y habrá, cierto sesgo de resquemores contra todo lo que existe allí de violento, de discontinuo, de batallador y amenazante y una manera de neutralización es unificar el discurso, caratularlo, aglutinarlo, adscribirlo a una ideología poniéndolo bajo <un exclusivo tutelaje> que evita los riesgos de la confrontación, de la polémica, de la diseminación de un sentido y la súbita emergencia de otro que los complementará, limitará y criticará. Sin embargo, puede tomarse en consideración otro principio de exclusión: la posición razón/locura que sustenta la separación y rechazo; el discurso del Astrólogo fue desestimado como el de un loco.

Desde La Edad Media «el loco» es aquel cuyo discurso no puede circular como el discurso de los otros. Su palabra es mala y carente de valor. No posee importancia o se le confieren extraños poderes tales como enunciar una verdad oculta, predecir el porvenir, ver con ingenuidad lo que la sabiduría de los otros no puede percibir. Una vez más, se comprueba que aquello que amenaza con causar cambios en los sistemas de creencias, opiniones o actitudes dando como resultado una disonancia cognoscitiva, o un desequilibrio, será ignorado, justificado, transformado para poder mantener la coherencia del sistema.

La relectura de una obra atiborrada de estatutos, sentenciada al catálogo infra literario otrora convenida por «¹El Sistema y su aleatorio Letrado», nos ha de posibilitar una ²Vuelta De Tuerca» en la reinterpretación encallada en dignidad del utópico sujeto de pensamiento crítico.

Con el discurso del Astrólogo se rompe la estructura confesional del relato y la imagen germinada que ésta conlleva, porque desde el principio es un discurso «de uno para varios»; El Astrólogo, en El Astrólogo, discurre ante el Rufián Melancólico y Erdosain y después se agregan otros oyentes. Dialogiza y complementa «las zonas de angustia» en el punto en que éstas al desarrollar el tema del párrafo terrenal, constituyen, en lo imaginario, el otro polo del mismo tenor que lo utópico en la sociedad futura.

«Cuando hayamos triunfado levantaremos el templo de las siete puertas de oro… tendrá columnas de mármol rosado y los caminos para llegar a él estarán enarenados con granos de cobre. En torno construimos jardines…»

Al ser el Astrólogo el inicial y más importante locutor de los proyectos societarios, le quita a Erdosain en el peso narrativo que soportaba quedando así cuestionada «la categoría de personaje principal» por no ejercer la enunciación en un momento de importancia crucial. Una vez más, la narrativa arltiana no solo impone sus cortes sino que también de arriba conceptos tradicionales de intelección.

El Astrólogo es un acto de recepción a Erdosain ya que en él esboza sus ideas más importantes, pauta los módulos que regirán las relaciones entre sus miembros y delimitar el campo en el que se desenvolverá cada uno de los participantes.

Referencias: ¹- Sinónimos de el Rey y su vasallo. Para más referencia léase Mío Cid Campeador. ²- Giro o viraje trascendental. Abrupto. De preferencia con raíz lexemática. (advertencia: no confundir, en absoluto, a «La Vuelta de Tuerca de un tal Henry James» con esta propuesta magnánima de vuelta. parabólica).

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Freddie Mercury

¿POR QUÉ LA CANCION SE LLAMA BOHEMIAN RHAPSODY?…
¿POR QUÉ DURA EXACTAMENTE 5 MINUTOS 55 SEGUNDOS ?… ¿DE QUÉ TRATA REALMENTE ESTA CANCIÓN?…¿POR QUÉ LA PELÍCULA DE QUEEN SE ESTRENÓ EL 31 DE OCTUBRE?
La película se estrenó el 31 de octubre porque el single se escuchó por primera vez el 31 de octubre de 1975. Se titula así porque una «Rapsodia» es una pieza musical libre compuesta en diferentes partes y temas donde parece que ninguna parte tiene relación con la otra. La palabra «rapsodia» proviene del griego y significa «partes ensambladas de una canción». La palabra «bohemian» hace referencia a una región de la República Checa llamada Bohemia, lugar donde nació Fausto, el protagonista de la obra que lleva su nombre escrita por el dramaturgo y novelista Goethe. En la obra de Goethe, Fausto era un anciano muy inteligente que sabía todo excepto el misterio de la vida. Al no comprenderlo decide envenenarse.
Justo en ese instante suenan las campanas de la iglesia y sale a la calle. De vuelta a su habitación, se encuentra que hay un perro. El animal se transforma en una especie de hombre. Se trata del diablo Mefistófeles. Este, promete a Fausto vivir una vida plena y no ser desgraciado a cambio de su alma. Fausto accede, rejuvenece y se vuelve arrogante. Conoce a Gretchen y tienen un hijo. Su mujer e hijo fallecen. Fausto viaja a través del tiempo y espacio y se siente poderoso. Al hacerse nuevamente viejo se siente desgraciado otra vez. Como no rompió el pacto con el diablo, los ángeles se disputan su alma. Esta obra es esencial para comprender Bohemian Rhapsody.
La canción habla del propio Freddie Mercury. Al ser una rapsodia nos encontramos con 7 partes diferentes:
1er y 2o acto A Capella
3er acto Balada
4o acto solo de guitarra
5o acto ópera
6o acto rock
7o acto «coda» o acto final
La canción habla de un pobre chico que se cuestiona si esta vida es real o es su imaginación distorsionada la que vive otra realidad. Dice que aunque él deje de vivir, el viento seguirá soplando sin su existencia. Así que hace un trato con el diablo y vende su alma.
Al tomar esta decisión, corre a contárselo a su madre y le dice…
“Mamá, acabo de matar a un hombre, le puse una pistola en la cabeza y ahora está muerto. He tirado mi vida a la basura. Si no estoy de vuelta mañana sigue hacia adelante como si nada importara…” Ese hombre que mata es a él mismo, al propio Freddie Mercury.
Si no cumple el pacto con el diablo, morirá inmediatamente. Se despide de sus seres queridos y su madre rompe a llorar, lágrimas y llanto desesperado que proviene de las notas de guitarra de Brian May. Freddie, asustado grita «mamá no quiero morir» y empieza la parte operística. Freddie se encuentra en un plano astral donde se ve a sí mismo: «I see a little silhoutte of a man» (veo la pequeña silueta de un hombre).. «scaramouche, vas a montar una disputa/pelea?
Scaramouche es «escaramuza» una disputa entre ejércitos con jinetes a caballo (4 jinetes del Apocalipsis del mal luchan contra las fuerzas del bien por el alma de Freddie) y sigue diciendo «Thunderbolt and lightning very very frightening me» (truenos y relámpagos me asustan demasiado). Esta frase aparece en la Biblia, exactamente en Job 37 cuando dice… «the thunder and lightning frighten me: my heart pounds in my chest» (el trueno y el relámpago me asustan: mi corazón late en mi pecho). Su madre al verle tan asustado por la decisión que ha tomado su hijo, suplica lo salven del pacto con Mefistófeles. «Es sólo un pobre chico… “Perdona su vida de esta mostruosidad. Lo que viene fácil, fácil se va ¿le dejarás ir?» sus súplicas son escuchadas y los ángeles descienden para luchar contra las fuerzas del mal.» Bismillah (palabra árabe q significa «En el nombre de Dios») es la primera palabra que aparece en el libro sagrado de los musulmanes, el Corán. Así que el mismísimo Dios aparece y grita «no te abandonaremos, dejadle marchar».
Ante tal enfrentamiento entra las fuerzas del bien y del mal, Freddie teme por la vida de su madre y le dice «Mama mia, mama mia let me go» (madre, déjame marchar). Vuelven a gritar desde el cielo que no van a abandonarle y Freddie grita «no, no, no, no, no» y dice «Belcebú (el Señor de las Tinieblas) es posible que haya puesto un diablo contigo madre». Freddie rinde aquí homenaje a Wolfgang Amadeus Mozart y Johann Sebastian Bach cuando canta… «Figaro, Magnifico» haciendo referencia a «Las Bodas de Figaro» de Mozart, considerada la mejor ópera de la historia, y al «Magnificat» de Bach. Termina la parte operística e irrumpe la parte más rockera. El diablo, colérico y traicionado por Freddie al no cumplir el pacto, le dice “Crees que puedes insultarme de esta manera? Crees que puedes acudir a mí para después abandonarme? Crees que puedes amarme y dejarme morir?”
Es estremecedor cómo el señor del mal se siente impotente ante un ser humano, ante el arrepentimiento y el amor. Perdida la batalla, el diablo se marcha y se llega al último acto o «coda» donde Freddie está libre y esa sensación le reconforta. Suena el gong que cierra la canción. El gong es un instrumento utilizado en China y extremo oriente asiático para sanar a personas que están bajo los efectos de espíritus malignos.
5:55 minutos dura. A Freddie le gustaba la astrología y el 555 en numerología está asociado con la muerte, no física, sino espiritual, el final de algo donde los ángeles te salvaguardarán. 555 está relacionado con Dios y lo divino, un final que dará comienzo a una nueva etapa.
Y la canción suena la víspera de los Santos por primera vez. Una festividad llamada «Samhain» por los celtas para celebrar la transición y apertura al otro mundo.
Los celtas creían que el mundo de los vivos y de los muertos estaban casi unidos, y el día de difuntos ambos mundos se unían permitiendo que los espíritus transitaran al otro lado. Nada en Bohemian Rhapsody es casual.
Todo está muy medido, trabajado y tiene un sentido que trasciende más allá de ser una simple canción. Ha sido votada a nivel mundial como la mejor canción de todos los tiempos.
Este tema supuso un cambio radical en Queen como si realmente hubiera hecho un pacto con el diablo, les cambió la vida para siempre y los hizo inmortales.

Freddie Mercury fue más que lo que dicen que es el Punk…♥️

La enorme enemistad con Sid Vicious
Freddie Mercury no era famoso por pelearse con otros artistas, pero hizo una excepción con el bajista de los Sex Pistols, Sid Vicious. Era 1977, y Queen y los Sex Pistols, las grandes bandas en alza del punk rock, estaban bajo un mismo techo en los estudios de sonido Wessex en el norte de Londres. Queen estaba trabajando en News of the World, mientras que los Pistols estaban trabajando en Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols.

Según una vieja entrevista con Brian May, Vicious hizo el primer comentario. «Usted es Freddie Mercury, ¿verdad? Estás acercando el ballet a las masas «, se burló, según May. El cantante respondió con un pequeño y cortante golpe propio: «Lo llamé Simon Ferocious o algo así, y no le gustó nada», dijo el cantante en una entrevista de la década de los 80. «Dije: ‘¿Qué vas a hacer al respecto?'».

Los gatos fueron el gran amor de Freddie Mercury .
El cantante nunca había pensando en tener una mascota, pero un día Mary, una amiga muy especial, llegó a casa con dos gatitos en brazos. Inmediatamente, el intérprete se enamoró de ellos .
Desde ese momento, los felinos formaron parte de su vida. Freddie llegó a tener 10 felinos a los que trataba como sus hijos: cada uno disponía de una habitación propia, comida, juguetes, mimos… Todo tipo de cuidados y atenciones.
Pero no solo eso: el cantante dedicó su álbum Mr. Bad Guy a sus gatos y en 1985 escribió una canción para Delilah, considerada como una de sus gatas favoritas .

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Lealtad

Parece que la palabra lealtad se asocia etimológicamente a la idea de legalidad, a la idea de ley. Extraña paradoja para una condición que se supone que rompe la lógica de todo acuerdo. Si la ley administra el cumplimiento de los contratos, la lealtad no añadiría entonces ningún valor, ya que solo se trataría de cumplir con lo acordado. Pero hay algo en la idea de lealtad que supone un salto más allá de la ley, más allá de todo pacto. No se es leal porque así lo pautamos. No hay lealtad porque cada contrayente ejecuta lo que había convenido. Si así fuera, la lealtad no sería necesaria. Se es leal más allá del pacto. O peor, se es leal cuando el pacto no se cumple. ¿Por qué permanecer si el otro no cumple con lo pautado? ¿No es suficiente razón para salirse? Es que la lealtad no tiene que ver con la razón. Si así fuera, no sería necesaria. Alguien no cumple y el otro rompe. Todo fríamente calculado: dos entidades que firman un contrato. Uno lo transgrede y el otro lo abandona. O ambos lo cumplen y así andan por la vida en la tranquilidad del buen funcionamiento de la reciprocidad. Andan tranquilos, seguros, triunfantes, felices. Pero la lealtad ni tranquiliza, ni asegura, ni es un triunfo, ni nos hace felices. Sobre todo si se define a la felicidad como tranquilidad, seguridad o triunfo. La lealtad es siempre a pesar. Tiene que ver con el pesar. Con otra forma de la felicidad, donde no hay ganancia sino entrega. Donde no hay seguridad, sino imprevisibilidad. Donde no hay tranquilidad, sino apertura. Es a pesar. Es aunque. No se es leal porque se recibe. Si así fuera, no haría falta la lealtad, ya que al recibir veríamos colmado nuestro deseo. Pero la lealtad no tiene que ver con la plenificación o con la satisfacción. No tiene que ver. Tiene algo de ceguera, de locura, de arbitrariedad, de confianza.
Parece que la palabra confianza se asocia etimológicamente a la idea de fidelidad, a la idea de fe. Hay algo religioso en la confianza ya que no hay ninguna comprobación fáctica que asegure que el otro se va a comportar como uno espera. No es medible la confianza, ni la fidelidad, ni la fe. Es más; no se es fiel porque es un buen negocio o una buena inversión. No se es fiel en un acuerdo mutuo. No se es fiel con el otro, sino que se es fiel hacia el otro, hacia cualquier otro. Si hubiera comprobación fáctica o demostración lógica, o medición exacta, la fe no sería necesaria. Si la fidelidad se pactara, entonces se convertiría en un contrato que es lo contrario a la fidelidad. No se contrata la fidelidad. Se es fiel porque no hay contrato. Si convenimos mutuamente ser fieles y establecemos derechos y obligaciones con castigos y cauciones, entonces la fidelidad no haría falta. Es que la fidelidad tiene que ver con la falta y los acuerdos tienen que ver con las posesiones. Acordamos para resguardar lo propio. Propiedad viene de propio. Acordamos para resguardar las propiedades, para asegurar lo que somos. Pero no se es fiel por lo seguro, sino por lo incalculable. Se es fiel aunque todo conduzca a lo contrario, aunque las cuentas no den, o incluso aunque el otro se escurra. Es que el otro siempre se escurre, porque es un otro, ya que si nos cerrara absolutamente no sería un otro, sino una proyección de uno mismo. Y así, la fidelidad no sería necesaria.

Se es leal al otro. No al otro que uno construye para su propio sosiego y orgullo de ser parte, sino al otro que molesta, que irrumpe, que amenaza, al otro que necesita. El otro es débil porque necesita. Si no necesitara, no sería un otro, sino un igual, un prójimo, un próximo. Pero la lealtad no tiene que ver con el semejante, sino con el extraño, con el carente, con el indigente, con el extranjero. Se es leal porque la debilidad del otro me obliga, me cachetea, me saca de lo propio. Ni siquiera se es leal al otro pensando que en cualquier momento ese otro podría ser yo mismo, ya que si así fuera, una vez más convertiríamos la lealtad en un cálculo, en un negocio, en un juego de conveniencias. No hay paga por ser leal porque la lealtad no es un bien, sino una ausencia. Un retiro, una retracción. No se es leal al poder, sino que se es leal resquebrajando todo poder. Se es leal para que el otro sea.

Lo que Natura non da
Salamanca non dará never ni Neverland🖤🏴.

René Magritte, El arte de la conversación 1963.
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ANDY WARHOL

El Monumento a Andy

Nueva York

Andy Warhol ha sido inmortalizado con una estatua de plata reluciente en la ciudad de Nueva York. ‘The Andy Monument’ ahora se encuentra en la esquina noroeste de Union Square, que albergaba dos de sus edificios Factory (33 Union Square West y 860 Broadway).


Qué mundo tan revuelto creó Warhol. Elevó los objetos ordinarios a objets de’art, o devaluó y descomprimió el arte mismo en productos e imágenes cotidianos producidos en masa. Warhol estaba fascinado al mismo tiempo por la alta y baja vida. Se mezcló con los glitterati, y también se hizo amigo de drogadictos y drag queens, calificándolos de ‘superestrellas’.

Uno de los grandes secretos de la ciudad de Nueva York es que hay muchos de estos ancianos e infames personajes warholianos de los sesenta que todavía están fuera de casa y que aprovechan la oportunidad de compartir sus legendarias historias de ‘superestrellato’ con nosotros, los jóvenes acólitos, que escuchan atentamente -con ojos asombrados. Ultra Violet y Taylor Meade estuvieron presentes en la inauguración de la estatua de Andy la semana pasada.

Andy era un acaparador de la cultura pop. Recogió personas, imágenes y voces de su tiempo. Gracias a él, se conservan en película, cinta y lienzo para las generaciones futuras. Si los reality shows existieran en ese momento, Warhol’s World habría sido sin duda un mundo posible. Definitivamente hay suficiente película y audio, capturado por el mismo Andy, para crear un espectáculo de este tipo ahora.

Warhol se une a otros íconos como George Washington, Abraham Lincoln, Mahatma Gandhi y la Virgen María, todos bronceados en Union Square: monumentos aburridos en comparación con la reluciente efigie cromada de Andy.

Warhol llegó a hablar sutilmente sobre nuestra sociedad y la glorificación de las celebridades al nivel de lo divino.

“Mao”, 1972

Warhol tomó una imagen en blanco y negro de Mao de su Libro Rojo (la famosa publicación comunista de Mao) y con ésta creó cientos de lienzos de diferentes tamaños del gobernante chino.

La imagen evoca la naturaleza del dominio de Mao sobre China y el asombroso culto a su personalidad. Esta imagen en tamaño monumental se expuso en representaciones propagandísticas que se exhibieron en toda China durante la Revolución Cultural.

Warhol convirtió la imagen de Mao en un producto de supermercado, como las botellas de Coca-Cola, alineadas en los estantes (y disponibles en tamaño pequeño, mediano y grande).

Las salpicaduras de color, las mejillas rojas y la sombra de ojos azul desenmascaran la imagen de Mao. Las pinceladas son un signo de expresión personal y libertad artística, mismas ideas contra las cuales estaba la Revolución Cultural de Mao

Warhol comenzó su carrera como un diseñador de anuncios de consumo extremadamente exitoso.

El galerista y diseñador de interiores Muriel Latow le dio a Warhol la idea de pintar objetos que la gente usara todos los días, específicamente, latas de sopa. Fue entonces que Andy comenzó a pintar las latas de sopa de Campbell’s, las cajas de Brillo y las botellas de Coca-Cola desde 1962.

En estas obras utilizó las técnicas de su oficio para crear una imagen que fuera fácilmente reconocible, pero también visualmente estimulante. Los bienes de consumo y las imágenes publicitarias inundaban la vida de los estadounidenses con la prosperidad de esa época.

Entonces, a Warhol se le atribuye la idea de imaginar un nuevo tipo de arte que glorifique (y también critique) los hábitos de consumo de sus contemporáneos y consumidores en la actualidad.

«Orange Car Crash”, 1963

Es de la serie de Andy Warhol titulada “Muerte y Desastre”. Esta serie se caracteriza por el uso de imágenes horripilantes y gráficas tomadas de periódicos. Andy usaba el método de serigrafía para repetirlas en lienzo.

La repetición de la imagen, y su fragmentación y degradación, son importantes para crear el impacto buscado, pero también para esterilizar la imagen. Ver la foto reproducida una y otra vez (como se ve todos los días en la prensa) socava el poder de la imagen a medida que la escena del horror se convierte en otra imagen del mercado masivo.

El accidente automovilístico que se muestra es muy similar a la foto del accidente automovilístico de Long Island donde Jackson Pollock murió en 1956. Warhol les recuerda a los televidentes que el expresionismo abstracto (defendido por Pollock) ahora está muerto).

“Marylin”, 1962

Después de su repentina muerte por sobredosis de somníferos en agosto de 1962, la vida, carrera y tragedia de la superestrella Marilyn Monroe se convirtió en una obsesión mundial.

Warhol, enamorado de la fama y la cultura pop, obtuvo una foto publicitaria en blanco y negro de ella (de su película “Niagara“ de 1953) y la usó para crear varias series de imágenes.

Se puede argumentar que la obra de arte más exitosa de Warhol fue la imagen de sí mismo, inventada y reinventada. El artista comenzó su carrera como un diseñador nerd, tímido y calvo y la terminó como una estrella cuya popularidad podría igualar sus mejores representaciones (Monroe, Elvis, Mao).

En esta obra, el foco está en la cabeza y en la peluca de Warhol (una de las docenas que usó a lo largo de los años). Al usar imágenes repetitivas, cada una ligeramente diferente a la siguiente, y luego superponer las imágenes, Warhol produce la ilusión de movimiento. Creado hacia el final de su vida, el autorretrato muestra al artista con su peluca característica, y también hace un uso dramático de la sombra y la luz.

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EL RESIGNADO

El hombre tiene un interés vital en conservar su sistema de orientación. De él depende su capacidad de obrar y, en definitiva, su sentido de identidad. Si otros lo amenazan con ideas opuestas
a su propio sistema de orientación reaccionará ante esas ideas como si se tratara de una amenaza a su vida.Puede racionalizar esa reacción de muchos modos, decir que esas ideas nuevas son
intrínsecamente «inmorales», «nada civilizadas», «locuras», o cualquier otra cosa que considere apropiada para expresar su repugnancia, pero el antagonismo se debe, en realidad, al hecho de que se siente amenazado.

El hombre necesita, no sólo un sistema de orientación o enfoque sino también objetos de devoción, que se convierten en necesidad vital para su equilibrio emocional. Cualesquiera que sean —valores, ideales, ancestros, padre, madre, la tierra, la patria chica, la nación, la clase, la religión y centenares de otros fenómenos— le parecen sagrados. Las costumbres mismas pueden ser sagradas, porque simbolizan los valores establecidos.

El individuo —o el grupo— reacciona a un ataque contra lo que considera «sagrado» con la misma agresividad y rabia que si se tratara de un ataque contra su vida.

» Un palo dónde rascarse»; «No suelta una rama, sin antes, agarrarse de otra…»

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¿CUÁL ES EXACTAMENTE EL BICHO EN QUE EL POBRE GREGORIO SE HA CONVERTIDO?

Por supuesto, es de la especie de los antrópodos a la que pertenecen las arañas, los ciempiés y los crustáceos. Si las «numerosas patitas» a que alude al principio son más de seis, entonces Gregor no sería un insecto del punto de vista zoológico. pero se supone que un hombre que se despierta tumbado de espaldas y descubre seis patas agitándose en el aire puede imaginar que son suficientes como para decir «numerosas». Por tanto, los lectores suponemos, que Gregor tiene seis patas y que es un insecto.

La siguiente cuestión es: ¿qué insecto? Los comentaristas dicen que una cucaracha; pero esto, desde luego, no tiene sentido. La cucaracha es un insecto plano de grandes patas, Gregor es todo menos plano.: es convexo o las dos caras, la abdominal y la dorsal, y sus patas son pequeñas. Se parece a una cucaracha sólo en un aspecto: en su color marrón. Por añadidura, tiene un tremendo vientre convexo, dividido en dos segmento,s con una espalda dura y abombada que sugiere unos élitros. En los escarabajos, estos élitros ocultan unas finas alitas que pueden desplegarse y transportar al escarabajo por millas en millas en torpe vuelo. Aunque parezca extraño, el Escarabajo Gregor no llega a descubrir que tiene alas bajo el caparazón de su espalda (es una observación que les regalo para atesorar) , algunos Gregorios, Pedros y Juanes, no saben que tienen alas). Además, posee fuertes mandíbulas. Utiliza estos órganos para darle la vuelta a la llave de la cerradura, erguido sobre sus patas traseras, sobre el tercer par (un fuerte par de patas), lo que nos da una idea de la longitud de su cuerpo: 3 pies. En el transcurso del relato, se acostumbra poco a poco a utilizar sus nuevos apéndices: sus patas y sus antenas. Este escarabajo marrón, convexo, del tamaño de un perro, es ancho.

En el texto original alemán, la vieja asistenta le llama Mistkäfer, «escarabajo pelotero«. Es evidente que la buena mujer añade el epíteto con intenciones amistosas. Técnicamente, no es un escarabajo pelotero. Es sólo un escarabajo grande.

Examinando la transformación, podemos observar que el cambio, aunque tremendo y horroroso, no es tan singular como podría suponerse a primera vista. Un comentarista apegado al sentido común, (Paul. L Landsberg, en The Kafka problem, [1946]; ed. Ángel Flores) explica que «cuando nos acostamos en una cama rodeados de un ambiente extraño, tenemos propensión a experimentar un momentáneo desconcierto al despertarnos, una súbita sensación de irrealidad; experiencia que debe acontecerle una y otra vez a un viajante de comercio, ya que esta forma de vida le impide adquirir un sentimiento de continuidad»

La sensación de realidad depende de la continuidad, de la duración. Al fin y al cabo, despertar como insecto no es muy distinto de despertar como Napoleón o como George Washington. Por otro, lado el aislamiento y la extrañeza ante la llamada realidad son, en definitiva, características constantes del artista, del genio, del descubridor. La familia Samsa que rodea el insecto no es otra cosa que la mediocridad que rodea al genio.

Un bicho llamado Gregor Samsa
Los entomólogos Antoni Serra y Fernando García del Pino ayudan establecer en qué tipo de insecto se transformó el protagonista de ‘La metamorfosis’ de Franz Kafka.

El escarabajo pelotero




No debe haber peor pesadilla que la de Gregor Samsa. Despertar convertido en un insecto gigante de buena mañana excede las peores expectativas, incluso si la noche anterior uno se ha excedido con el alcohol u otras sustancias. Aunque una gran mayoría no haya leído a Kafka, casi todo el mundo puede hacerse una idea de lo que significa el tan traído y llevado adjetivo ‘kafkiano’ tan solo con la lectura de ‘La metamorfosis’, relato universalmente famoso que sitúa a ese pobre viajante de comercio en una triste habitación de Praga transformado en un bicho enorme y repulsivo y, curiosamente, preocupado tan solo por un cómo narices va a acudir con ese aspecto a su trabajo.


En ese cuento largo o novela breve publicado ahora hace 100 años en la revista ‘Die Weissen Blättner’ -aunque fue escrito tres años antes- se cifra la angustia existencial del hombre contemporáneo y también mucho de su grotesco patetismo. En noviembre de ese año el texto apareció en un libro, en cuya sobrecubierta se recogía la ilustración del dibujante Ottomar Starke que acataba el ruego del autor, según el cual “el insecto mismo no debe ser dibujado, ni siquiera debe ser mostrado desde lejos”. A lo largo de este año se han sucedido las ediciones que se apuntan a la celebración y curiosamente, la mayor parte de ellas son ilustradas, y muchas, no todas, han sido respetuosas con las reticencias del neurótico Kafka. Mostrar o no mostrar. Ese es el dilema

EL BICHO
Y sin embargo el bicho está ahí en el texto. Entero y verdadero. Pese a sus miedos, no hay que olvidar que el autor de ‘El proceso’ puso un minucioso empeño descriptivo a la hora de explicar cómo era exactamente el insecto. Y ese asunto, en qué insecto concreto se transformó Gregor Samsa, ha preocupado a muchos autores, empezando por Vladimir Nabokov, posiblemente el literato con un mayor bagaje entomológico pues, amante de las mariposas, era un respetado lepidopterólogo. En sus famosas clases en el Wellesley College y en la Universidad de Cornell, Nabokov se tomó la molestia de analizar los datos que ofrece Kafka y sentenciar que lejos de ser una cucaracha, como tantas veces se ha afirmado, Samsa despertó bajo el caparazón de un escarabajo.


Esa es también la opinión de dos expertos entomólogos consultados para este artículo que se han prestado al juego literario de establecer qué tipo de animal es Gregor Samsa en su peor versión. Se trata de Antoni Serra, director del Centre de Recursos de Biodiversitat Animal de la Universitat de Barcelona, y Fernando García del Pino, profesor titular del Departament de Biologia Animal de la Universitat Autònoma. Desde el principio descartan el ciempiés, pese a que en un determinado momento Samsa contempla cómo sus extremidades se han convertido en “numerosas patas”. Serra es además experto en miriápodos.

García del Pino analiza desde el kilómetro cero, la propia transformación, y abraza la tesis del coleóptero, a la que pertenecen los escarabajos. “Ya desde el propio título se apunta a que el individuo sufre una metamorfosis digamos completa, que es la que experimentan los escarabajos y las moscas. Las cucarachas la hacen de forma gradual, cuando nacen se parecen bastante al animal adulto y eso las descartaría”.

EL PRINCIPAL SOSPECHOSO: UN COLEÓPTERO
Gregor Samsa, lo dice Kafka, se encontró con una “espalda dura como un caparazón, y al levantar un poco la cabeza vio su vientre abombado, pardo, segmentado por induraciones en forma de arco”. Esta descripción que indica un ser redondeado y nada plano –como sí sería el cuerpo de una cucaracha- lleva a Serra a deducir que se trata de un coleóptero. ¿Qué tipo? “Es imposible decirlo. El de los coleópteros es el grupo más diversificado del reino animal y el que tiene más especies con diferencia –unas 400.000- que cualquier otro organismo vivo”.

Más argumentos a favor del escarabajo. “Kafka habla de un duro caparazón –explica García del Pino-. El caparazón de los escarabajos está formado por el primer par de alas que en algunas especies se transforma en una especie de estuche que tiene una gran rigidez para proteger las alas de abajo. Esa dureza no existe en las cucarachas que tienen alas más bien membranosas”. Las extremidades de unos y otros también son distintas. A un escarabajo –explica Serra- , con sus cortas patas, le resulta casi imposible darse la vuelta, como le ocurre al protagonista, si tiene la desgracia de caer bocarriba. No así a una cucaracha que puede hacerlo gracias a sus largas patas.

NO PODRÍA CERRAR LOS OJOS
Más fantasioso es el escritor en otras descripciones. En un momento dado, Kafka dice que Gregor cierra los ojos. “Y eso es imposible porque los insectos no tienen párpados”, alega Serra. En otra ocasión, el desdichado “clava” su mirada en la ventana. “Esta es una visión muy antropomórfica porque los insectos tienen los ojos con facetas –no hay más que recordar la famosa película ‘La mosca’- y eso hace que sus ojos compuestos reciban muchas imágenes diferentes y es imposible que se fijen en un punto determinado”, sostiene García del Pino.

El colmo de la libertad frente a las leyes de la naturaleza se la toma Kafka respecto al tamaño del animal, que no indica, pero que es fácil deducirlo si se tiene en cuenta que el insecto, erguido sobre su tercer par de patas, consigue hacer girar la llave dentro de la cerradura con las fuertes mandíbulas de su boca. El Samsa insecto mide más o menos unos 90 centímetros. “Aunque en el registro fósil hay libélulas de casi un metro de envergadura, un animal tan grande es inviable”, dice Serra. García del Pino precisa que un insecto de ese tamaño tendría unas limitaciones mecánicas importantes: “La musculatura que necesitaría para moverse no podría desarrollarse porque su pesado y duro exoesqueleto se lo impediría. Por no hablar del sistema traqueal, con un entramado tal que necesitaría una cavidad enorme.’

Publicado en Arte, Crítica

Bicicleta (1980)

El título del álbum Bicicleta es una metáfora que indica movimiento. Un aire que cambiaba el pesimismo de otrora, un viento de cambio.
Charly García ofrecía, a través de su música, un medio, una opción que movilizaba, que era dinámica. La audiencia de Serú Girán, para ese entonces, había crecido enormemente y estaba esperando la nueva propuesta musical del grupo. En el año 1980 ya empezaban a notarse algunas expresiones de fastidio contra el régimen y la censura en algunos periodistas. El 6 de junio, Serú Girán presentaba Bicicleta en el estadio Obras. Las entradas, que se habían empezado a vender con veinte días de anticipación, se agotaron rápidamente.

El álbum de Serú Girán de 1980
incluía una de las obras más destacadas de García en la cual lograba, tal vez, su máxima capacidad de abstracción alegórica en Canción de Alicia en el país, presentando una elipsis sumamente sugerente. Obviamente, la palabra “maravillas” era censurada del título por su propio autor. La canción jugaba con la realidad y la irrealidad, como la novela de Carroll:

«Quién sabe Alicia éste país no estuvo hecho porque sí.
Te vas a ir, vas a salir
pero te quedas,
¿dónde más vas a ir?
Y es que aquí, sabes
el trabalenguas trabalenguas
el asesino te asesina «

No sería un dato menor, el hecho de que la esposa del dictador
Teniente General Jorge R. Videla se llamaba Alicia. Sin embargo, es probable que se trate de una mera coincidencia, ya que no existe en el texto referencia alguna que sostenga un argumento en el que Alicia,
además de la protagonista del cuento de Carroll, pudiera ser la esposa del militar.

«y es mucho para ti.
Se acabó ese juego
que te hacía feliz.
No cuentes lo que viste en los jardines, el sueño acabó.
Ya no hay morsas ni tortugas
Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie juegan cricket bajo la luna
Estamos en la tierra de nadie, pero es mía
Los inocentes son los culpables, dice su señoría,
el Rey de espadas.
No cuentes lo que hay detrás de aquel espejo,
no tendrás poder
ni abogados, ni testigos.
Enciende los candiles que los brujos
piensan en volver
a nublarnos el camino.
Estamos en la tierra de todos, en la vida.
Sobre el pasado y sobre el futuro,
ruinas sobre ruinas,
querida Alicia.
Se acabó ese juego que te hacía feliz.»

Se trataba de una descripción alegórica de la Argentina del Proceso, pero el juego entre lo real y lo imaginario era inverso al de Carroll. En lugar de partir de la lógica para llegar al absurdo, en la canción de García invertía el proceso. Por ejemplo, la frase “un río de cabezas aplastadas por el mismo pie juegan cricket bajo la luna”, alude a la represión y al autoritarismo (“un mismo pie”), y se refuerza la idea al
agregar “estamos en la tierra de nadie. Pero es mía. Los inocentes son los culpables, dice Su Señoría, el Rey de Espadas.” Al afirmar que los inocentes son los culpables, probablemente indicaría que todos los argentinos, en mayor o en menor medida, y según el grado de conciencia de la realidad o de la información manejada por cada uno en 1980, ya sospechaban o temían que los desaparecidos no eran ciertamente todos “delincuentes subversivos.”
La canción jugaba con los animales de la historia y los seudónimos de algunos políticos de la época. Además aconsejaba “no cuentes lo que viste…»

Los brujos, las morsas y las tortugas llevaban a la audiencia a asociarlos a los seudónimos de López Rega, Onganía e Illia, políticos muy mencionados en esos tiempos.

No digas… No viste: también podría asociarse a una instrucción precisa y muy típica del hablar popular, comparable con el “no te metás” argentino. Es notable que, además, el mensaje era remarcado por la frase “no tendrás poder, ni abogados, ni testigos.” El ciudadano común (representado por la figura de Alicia) no tenía a quién recurrir. La seguridad personal sólo estaba del lado del escondite, la ignorancia o el incógnito. Como el país que habitaba, la alegoría de Alicia transmitía miedo e incertidumbre. La canción puede dividirse en dos partes: la primera presentaba la situación. En la segunda, se aconsejaba no contar lo que se había visto mientras que la melodía cambiaba, marcando una atmósfera de quietud y encierro con un redoblante de base, obviamente aludiendo a una marcha militar. Este contraste entre ambas partes era casi trágico. El juego se volvía frustrante y tenebroso: “no tendrás poder.” La furia ahogada con la que García cantaba el final del tema reflejaba el temor, la incertidumbre y la angustia de la época de una forma en que quizás ningún otro trabajo musical pudo mostrar con tal alta calidad artística y emocional. La codificación de la alegoría de Alicia resultó tan sofisticada que los mismos músicos de la banda Serú Girán no advirtieron el mensaje en su momento. Pedro Aznar, uno de
ellos, en una entrevista televisada por el canal Volver, explica que: El tema de las letras era crucial, era el momento de las listas negras, las listas de radiodifusión, qué se podía y no se podía pasar. El grupo obviamente era como una tribuna desde la cual se estaban diciendo cosas, pero había que decirlas con cuidado y con cancha para meter el mensaje sin que se notara demasiado. Yo mismo me avivé de lo que decía Alicia años más tarde.

A la interpretación de la canción le era inevitable e intrínseca la pasión con que la interpretaba Charly. El dramatismo que agregan los tambores de fondo con un ritmo “militar,” llamaban la atención al oyente que estaba acostumbrado a otro tipo de performance del músico,
nunca cargada de esta seriedad y dramatismo. El final de la canción es abrupto.

El advenimiento de un cambio positivo era inminente.

Publicado en Abolición, absurdo, Crítica

Derribando el cliché: EL PATITO FEO

Para Osborne (1970), la percepción estética requiere silencio y “desinterés” kantiano, lo que es incompatible con el análisis. El objeto se ve en un instante: en su totalidad y, ante todo intento de análisis, la percepción retrocede al background mental de lo contrario, e indefectiblemente, desaparece.

El centro de atención estético es el objeto, principal productor de la emoción estética, no radica en las condiciones anímicas, psicológicas o culturales del observador.
Por ello, para Osborne (1970), observar arte necesita desinterés. Cualquier otra consideración, se experimenta como un obstáculo.


Más allá de los estudios que, como el fragmento cito arriba, han de reforzar y reafimar la característica constitutiva de los productos estéticos artísticos a priori de las estratagemas que urden las solapadas instituciones otrora, crítica absolutista de las artes y sus categóricas definiciones bajo las cuales nos hemos de subsumir desde que el mundo del elitismo coptó los discursos estéticos usufructuando del arte y su atributo de la libre interpretación, es decir, del sortilegio de la libertad. Definición del producto estético origen, por invención.

La libertad para elucubrar, diagramar, hacer gozoso significante en fuero interno para luego expresarlo; la autorización implícita cauce multiplicidad de interpretaciones

Proponiendo desde las antípodas que me posicionan en esa nada misma del todo, daré repechaje, revancha, boomerang, al Régulo one direction exemplo, moraleja, Colorín Colorado, Wuansuponetime, y vivieron felices comieron perdices, y, para su consuelo, se cuenta que no era feo, no era un pato que, errante, que entre triste y dubitativo, fue rechazado por (nunca maliciosos colectivos de otras aves, eran simples almas cuyas ingenuidades hubieron sido presa de suscitares imperiosos ante la extrañeza de lo ajeno, bárbaro, en despiste comprensible de aquel ser indefenso, que por inquisidor opacó la oportunidad de ser protegido del accionar plausible.

Lado A, sin Lado B. Despotismo interpretativo del cuento «El patito feo» de Christian Andersen

La estratagema del teorema binario respecto del supernumerario coincidente x tal que x, ha sido un lado del cubo Rubik, (no menos atinado, desde servilismo engañoso, mas no por ello fecundo en lo que concierne al libre albedrío bochornoso), otrora en post de obliterar permisividad a laxas interpretaciones, cuyas aperturas hacia otros mundos posibles, que a través de otras fábulas habrían de converger, inconvenienteme, en posibles paradigmas de lateralidad intersubjetiva.

El carácter subrepticio en la fábula del cuento tradicional ha sido inescrutable, además, de lo inaudiblemente lastimosa, difusión invariable ritornello de la sociedad respetuosamente cumplidora en la ignominia.

El inconveniente radica en la autoridad de tales convenios. Los postulados en autoridad de ilustrados respecto del curso interpretativo, a convenir con la estética y sus atributos en actividad procesal, de una tarea interpretativa ipso facto, no han de ser coincidentes con el contrato respecto de la característica distintiva de todo producto estético. Priorizando una caterva de convenios que, perpetuados desde tiempos remotos, han diagramado significantes unilaterales y direccionados desde las aristas todas artísticas educativas y socioculturales.

Es consabido el lugar a la inferencia que el escritor ha de conceder al lector modelo: intersticios, blancos lacunares o vacíos inferenciales, entre otros.
La entidad del Patito feo dentro del relato no está dotada de las descripciones correspondientes a la especie en cuestión. Tampoco es factible dotar al personaje mencionado de atributos propios de otra especie.

La búsqueda de la identidad dentro de lo que se denomina teoría binaria del Patito Feo, que por otro lado, fue autorizada y corroborada, por…? Ningún legado Grimm

La reiteración que desemboca en la teoría binaria de los pares coincidentes en respuestas coincidentes, responde a la estructura lógico abierta de las narrativas que conforman en la diagramación al cuento tradicional. La repetición, tanto de la retórica por parte de quien busca, (pato supuesto/pato nato), tanto como el carácter anafórico de la respuesta por parte de quién/ quiénes, rechazan protagonista, forman parte de tales catálisis que se despliegan en concatenaciones, las cuales en correspondencia a la arquitectura del cuento tradicional, podrían ser ad infinitum, en vez reducirse a la cantidad de una acción, tal como es la arquitectura del cuento de estructura lógico cerrada

Las acciones dentro de la estructura lógico abierta, pueden omitirse sin cambiar la fábula del mundo narrativo. Es característica de los cuentos infantiles, sin embargo no es si y sólo sí propiedad absoluta de éstos.

La exégesis el cuento en cuestión es vox populi in old world.

👉La búsqueda de la identidad

👉Insistencia, aún ante el rechazo, de las otras especies.

👉Obliteración del concepto que connota el rechazo: ajeno, desagradable, feo.

Otro elemento importante, (desapercibido ante quiénes están a cargo del direccionamiento interpretativo), es la figura del cisne. No en el signo baladí que coincide en especie, sino como figura que trasciende el mundo narrado y hace alusión al tópico, para nada ignorado, del cisne y su carácter el concreto al sortilegio de atributos como la empatía, la función poética, compasión, el mito, y demás.

La identidad y la coincidencia no han de existir dentro de la macroproposiciones de la narrativa de Christian Andersen, se supone. Esto va en detrimento del lector que prevé. Las previsiones de los lectores, obstruyen y desplazan, el ingenio de lo lúdico dentro de las inferencias acertadas a completar por el lector modelo.

Sería capcioso elucubrar respecto de la no conveniencia en proyectar valores como la compasión, el cobijo, y la identidad del pato por naturaleza, como elementos intrínsecos de la fábula del patito feo.

Sin embargo, el carácter subrepticio de la búsqueda que no conlleva un rechazo, por otro lado sin animosidades que se relacionen con el rechazo perse, sino rechazos circunscriptos a la especie y al impulso de conservación.

Teniendo en cuenta la no maladversion por parte de las especies en reiterados rechazos de aquel vulnerable; se puede igualar el hecho de no recibir un ser de otra especie siendo de otra especie: un cisne no recibiría, en este caso, a un pato.

Pero… Tchaikovsky, oh Rubén Darío…

Publicado en Arte, cínismo, Crítica, Cultural general, Educación

¿ARTE CULTO O ARTE POPULAR?

¿Por qué el arte popular?
El arte que hoy se exhibe en los museos tuvo en su origen funciones
sociales, religiosas, políticas, etc. El drama griego, por ejemplo, tenía como objetivo reforzar la unidad social y el orgullo cívico y relataba los mitos comunes en festivales. Por otro lado, el comportamiento ante estas formas de arte popular no era más formal que el que hoy encontramos en los conciertos
de rock. Lo que en una época es arte popular en otra se transforma en arte culto o, dicho de otro modo, buena parte del arte hoy considerado culto fue en su origen arte popular. La historia nos enseña que, por ejemplo, músicas que hoy consideramos parte del repertorio culto, como cualquier villancico
del Cancionero de Palacio, fueron en su día muestra del arte popular. Es más, hay obras que no sabríamos dónde encuadrar, en tanto que funcionan en ambos ámbitos casi por igual en la misma época, como puede verse en muchas películas de cine que, sin dejar de ser obras de culto, son objeto de consumo masivo o, como afirma Levine “como el drama shakespeareano (…) la ópera fue una forma de arte que era simultáneamente popular y elitista”. Las obras en sí mismas, desde el punto de vista de Levine, serían neutras para la consideración de cultas o populares. El que sean consideradas una u otra cosa depende de cómo sean consideradas por los guardianes de los templos de la cultura, lo que coloca la cuestión de qué es arte culto y qué es arte
popular en la senda de la definición institucional del arte.

Sería la institución, el mundo del arte, el que, una vez considerado un artefacto como obra de arte, operaría la tarea de clasificarlo como popular o culto, en función de diversos intereses, características del
artefacto ¿? … Ciertamente, nadie consideraría Macbeth, la Fantasía y fuga en Sol menor, de Juan Sebastian Bach o A la busca del tiempo perdido de Proust como obras de arte populares. En general, el arte que se exhibe en los museos, la música clásica (otra categoría que requeriría de un análisis determinado).

Platón expresa un profundo disgusto por el tumulto con el que la multitud, en el teatro, en la asamblea y en cualquier reunión pública, voceaba y aplaudía su aprobación o desaprobación (Rep. 492b-c).

En este sentido, P. Bourdieu habla del Adagio de Albinoni y de muchas de las obras de Vivaldi, que han pasado en poco tiempo del estatuto de descubrimientos de musicólogo al estado de sintonías de las cadenas de radio y, añadiríamos nosotros, a sintonías de anuncios de televisión. Ambos tipos de arte, y en ambos se ejerce un criterio estético. De hecho, como Shusterman reconoce, predicados tradicionalmente estéticos, tales como “gracia”, “elegancia”, “unidad”, entre otras, se aplican con regularidad a productos de arte popular sin mayores problemas desde los más diversos ámbitos, tanto de la recepción, como de la crítica.

Alta cultura y cultura popular
La distinción entre arte popular y arte culto es un caso particular de la distinción entre cultura popular y alta cultura, estudiada por Herbert Gans en una obra ya clásica, Popular Culture and High Culture, donde analiza las culturas del gusto (taste cultures), que consisten en “valores, las formas culturales que expresan estos valores (…) y los medios en los que estos se expresan (…) y en tanto que bienes de consumo ordinarios también expresan valores o funciones estéticos, muebles, vestidos, aparatos y automóviles”. Gans define también un público del gusto: “los usuarios que hacen elecciones similares de valores y de contenido de cultura del gusto serán descritos como públicos de una cultura de gusto individual o públicos del gusto (taste publics)”. Hay,
según Gans, cinco públicos del gusto, definidos por una combinación de
valores estéticos y socioeconómicos: alta cultura, cultura media-alta, cultura-media-baja, cultura baja y cultura baja quasi folk. Cada público prefiere y consume diferentes formas de arte. El análisis de Gans sugiere, pues, que la distinción entre arte culto y arte popular se basa en una cuestión de gusto, que tiene que ver con la situación socioeconómica. P. Bourdieu es claro a este respecto. En su opinión, de todos los objetos que se ofrecen a la elección de los
consumidores, «los que más contribuyen a la distinción en clases son las obras de arte legítimas.» Bourdieu distingue tres grupos de gusto que hace corresponder con los niveles escolares y las clases sociales: el gusto legítimo, es decir, el gusto por las obras legítimas, el gusto medio, que reúne las obras menores de las artes mayores y las obras más importantes de las artes menores, y el gusto popular, representado por la elección de obras de música ligera o música culta desvalorizada por la divulgación. Ortega hablaba de la
obra de arte como un poder social que engendra dos grupos antagónicos, dos castas diferentes de hombres, «la mayoría y la minoría, los que entienden y los que no entienden.«

«Frente a esta postura, Noël Carroll rechaza la idea de que el arte culto sea el que apela a las clases sociales dominantes, puesto que no cabe establecer la distinción entre artes basándose en distinciones de clase. Parece más plausible establecer una distinción bien entre los medios bien entre las formas de arte (géneros), por ejemplo, como hace Fisher, entre pintura al óleo y televisión (medios) o entre pintura abstracta y comedias televisivas (formas). Esta distinción está en continuidad con la agrupación dieciochesca del
moderno sistema de las artes, en el que pintura, escultura, arquitectura, poesía y música constituirían el Arte. Pero desde el siglo XVIII han aparecido la fotografía, el cine, la televisión, los ordenadores, etc., de cuya mano ha venido una proliferación de medios y de géneros. La distinción entre arte culto y
popular entendida como una distinción entre medios y géneros resulta en que ciertas formas tradicionales surgidas del sistema moderno de las artes se consideran arte culto (high art), mientras que las nuevas formas tienden a ser
consideradas como populares, lo que parece poner en entredicho

¿Dónde entrarían estas artes sin referencia previa en el Mundo del Arte? Algo es una obra de arte sólo en el caso de que esté en la relación apropiada a sus antepasados artísticos, que han de tener ya el estatuto de arte. ¿Y las obras primeras en sentido absoluto, aquellas que no tienen precedentes, sean en medios o en género? Puede pensarse que éstas adquieren el estatuto de arte.

TORRES y M. M. KAMHI ofrecen una lista de las nuevas artes surgidas desde el inicio del siglo XX, aunque en esa lista hay muchas actividades que ellos mismos no consideran
propiamente arte, tal como justifican en su obra. En cualquier caso, sin entrar a discutir esta cuestión, en su lista, que contiene más de noventa entradas, se incluyen actividades como el anti-arte, el body art, (tatuaje, piercing…), el byte art, la cartografía, el collage, el arte de los
ordenadores, el crop art (campos de trigo vistos desde el aire, por ejemplo), el arte digital, los
documentales, el arte ambiental, el arte fractal, el graffiti, la instalación, el Web art, el junk art, el arte postal, el arte minimal, el arte pop, el radio art, el robot art, el arte telemático, la televisión, el arte virtual, el weather art.

Uno de los rasgos del placer estético genuino es que, además de gratificar, estimula el deseo de más placer.
Una acusación más seria es que las obras de arte popular no superan el
examen del tiempo y son piezas de temporada que pronto caen en el olvido, perdiendo su poder de gratificar, exactamente lo opuesto al arte culto, que conserva su poder gratificatorio por los siglos de los siglos. Ahora bien, ¿quién nos garantiza que nuestro arte popular no sobrevivirá y no se convertirá en un objeto de gozo estético intemporal? Es más, ¿significa eso que, de ser así, se convertirá necesariamente en una obra de arte culto, perdiendo su carácter popular? ¿Es esta actitud frente al tiempo lo que diferencia las obras de arte populares de las cultas? Es el problema de lo clásico, claramente analizado por H. G. Gadamer en Verdad y Método. Para Gadamer lo clásico es una verdadera categoría histórica, es más que el concepto de una época o el concepto histórico de un estilo, sin que por ello pretenda ser un valor suprahistórico: “no designa una cualidad que se atribuya a determinados fenómenos históricos, sino un modo característico del mismo ser histórico, la realización de una conservación que, en una confirmación constantemente
renovada, hace posible la existencia de algo que es verdad”. Lo clásico es
lo que se mantiene frente a la crítica histórica. Lo clásico es “una realidad
histórica a la que sigue perteneciendo y estando sometida la conciencia histórica misma. Lo clásico es lo que se ha destacado a diferencia de los tiempos
cambiantes y sus efímeros gustos; (…) es una conciencia de lo permanente, de lo imperecedero, de un significado independiente de toda experiencia temporal, la que nos induce a llamar ‘clásico’ a algo; una especie de presente intemporal que significa simultaneidad con cualquier presente”. “En lo ‘clásico’ culmina un carácter general del ser histórico: el de ser conservación en la ruina del tiempo”. Y sigue diciendo Gadamer: «esto quiere decir que lo
clásico es lo que se conserva porque se significa e interpreta a sí mismo; es decir, aquello que es por sí mismo tan elocuente que no constituye una proposición sobre algo desaparecido, un mero testimonio de algo que requiere todavía interpretación, sino que dice algo a cada presente como si se lo dijera a él particularmente.» Lo que se califica de ‘clásico’ no es algo que requiera la superación de la distancia histórica; ello mismo está constantemente realizando esta superación con su propia mediación. En este sentido lo que es clásico es sin duda ‘intemporal’, pero esta intemporalidad es un modo del ser.
Esto es justamente lo que quiere decir la palabra “clásico”: que la pervivencia de la elocuencia inmediata de una obra es fundamentalmente ilimitada. Gadamer cita en su reflexión a F. Schlegel, para quien “un escrito
clásico no tiene que poder ser nunca comprendido del todo. Pero los que son cultos y se cultivan tienen que querer aprender de él cada vez más”.
Así, lo temporal configura lo clásico desde dentro. Pero, ¿es lo clásico
una categoría restringida al arte culto?. Shusterman sostiene que en lo clásico hay muchos factores socioculturales e institucionales: la educación y la disponibilidad de elección juegan un enorme papel en la determinación de los objetos de nuestro placer. En gran medida gozamos lo que estamos condicio-
nados y somos enseñados a gozar y lo que las opiniones de los que nos rodean nos permiten gozar. Contemporáneamente los medios de comunicación han contribuido a ampliar el punto de vista de lo susceptible de ser gozado,
incluyendo las artes populares. El monopolio de la atención estética legítima ya no es del arte culto, sino de las artes populares, que generan también sus productos clásicos, en el sentido más gadameriano del término.

Por otra parte se condena al arte popular por no proporcionar reto estético o respuesta activa algunas. Al contrario que el arte culto, cuya apreciación demanda esfuerzo estético y estimula la actividad estética y la satisfacción resultante, el arte popular induce y requiere pasividad, lo que explicaría su
fracaso en proporcionar una satisfacción verdadera, y la reducción de su auditorio a consumidores pasivos. Ahora bien, no se puede identificar sin más la
actividad estética con la actividad intelectual ni la respuesta estética con el desinterés de la estética tradicional, una actitud contemplativa enraizada en la búsqueda del conocimiento filosófico y teológico más que en el placer.

Las artes populares, para Shusterman, sugieren una estética revisada en la que retorne la dimensión somática, rechazada por la filosofía tradicional en pro
del intelecto puro, puesto que lo sensible no es incompatible con lo intelectual, salvo desde determinadas visiones filosóficas excluyentes.

La acusación de superficialidad intelectual lanzada contra el arte popular implica que este arte no puede tratar con las realidades verdaderas y los problemas profundos de la vida, de manera que actúa como escape de los mismos a un mundo de pseudo-problemas y soluciones fáciles. En particular, el
arte popular distrae a las masas de llegar a ser más claramente conscientes de sus necesidades reales, con el consiguiente efecto narcótico que ello conlleva. La función de protesta que la música rock y otros tipos de música han
ejercido en determinados momentos parece contradecir esta suposición.

¿Qué función cabe asignar al arte? Para Adorno, “de poder atribuirse a las obras de arte una función social, sería la de su falta de semejante función” o, en términos de Bourdieu, “la contemplación pura implica una ruptura con la actitud ordinaria respecto al mundo, que representa por ello una ruptura social”. Dado que el arte popular afirma la “continuidad
del arte y de la vida, que implica la subordinación de la forma a la función

Bourdieu concluye que no puede considerarse arte legítimo. La estética popular es descalificada como esencialmente opuesta al arte y envuelta en “una reducción sistemática de las cosas del arte a las cosas de la vida”.

«Y ahora olvidemos nuestros problemas con un buen platón de helado de vainilla.»
Publicado en Crítica, Yo

Bailando por un perro

ALTA EN CENTRO DE RECUPERACIÓN

Me recibí de consejera para zafar un día de la comedia


QUÉ ES EL CONDICIONAMIENTO CLÁSICO y EJEMPLOS

El modelo de condicionamiento clásico ha sido ampliamente utilizado en psicología, en particular por los conductistas, para explicar los mecanismos que subyacen a algunos comportamientos humanos. Por ejemplo, algunas formas de neurosis o fobia pueden ser, según el mecanismo del acondicionamiento clásico, generadas por la asociación de un estímulo neutro con una situación de ansiedad. Con este artículo de Psicología-Online profundizaremos juntos sobre qué es el condicionamiento clásico, con algunos ejemplos al respecto.

CARACTERÍSTICAS del condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico puede definirse como el proceso mediante el cual un estímulo no condicionado, que produce efectos conocidos, se asocia a un estímulo neutro hasta el punto en que el estímulo neutro produce efectos muy similares a los del estímulo no condicionado. Al final del proceso, el estímulo neutro se denomina «estímulo condicionado» y su efecto se denomina «condicionado».

Más recientemente, se ha ido afirmando un nuevo enfoque (neopavloviano), según el cual el condicionamiento clásico consiste en el aprendizaje de asociaciones entre acontecimientos que permiten al individuo (y a los animales) anticipar y representar el ambiente exterior. Por lo tanto, puede ser visto como la adquisición de un nuevo conocimiento sobre el mundo exterior y no simplemente como la capacidad de activar nuevos comportamientos.

Elementos, principios y características del condicionamiento clásico
Es bastante conocido el experimento a través del cual Pavlov había condicionado a su perro a babear al sonido de una campana. El mecanismo de acondicionamiento consistía en someter al perro a dos estímulos: el sonido de la campana y la administración de alimentos. El experimento canónico del condicionamiento clásico se puede esquematizar como sigue:

Se le da comida al perro, que comienza a salivar: esta es la situación de partida, donde un estímulo natural (la comida) suscita una respuesta natural (la salivación).
Comienza el «condicionamiento»: el sonido de un timbre antes de la presentación de la comida, que hace que el perro suba. Un estímulo neutro (el sonido), que de por sí no sería capaz de provocar la salivación, es percibido por el perro pocos segundos antes de que se le dé el alimento (el estímulo natural) que causa la salivación.
Después de un número de repeticiones, cuando el perro oye el timbre, empieza a salivar, antes de que se le dé la comida: el aprendizaje se ha realizado.

Aa
El perro aprendió, por asociación, que al sonido sigue la comida, y luego empieza a salivar. El sonido se ha convertido en un estímulo condicionado que provoca una respuesta condicionada. Ahora, la comida ya no es el elemento que causa la salivación (que ya ha ocurrido con el sonido), pero se ha convertido en un refuerzo. Su función entonces se convierte en confirmar y reforzar la respuesta ya después del estímulo condicionado. Resumiendo, los elementos del condicionamiento clásico son:

ESTÍMULO NEUTRO (EN): estímulo sonoro o luminoso.
Estímulo incondicional (EI): alimento.
Respuesta incondicional (EI): salivación.
Estímulo condicionado (EC): estímulo sonoro o luminoso.

Evidentemente, y puesto en estos términos, el proceso de aprendizaje no implica conciencia, ni capacidad reflexiva. En efecto, puede ser simplemente la repetición de los estímulos lo que induce un determinado comportamiento que, por estar asociado al estímulo, se encuentra condicionado. Desde este punto de vista, no importa si el perro es consciente o no de la relación que une la comida, el sonido de la campana y su reacción. El aprendizaje se produce en el momento en que se crea una asociación entre estímulo y respuesta. Para ello, deben cumplirse dos condiciones principales:
REFUERZO mayor de apareamiento entre estímulo condicionado, estímulo incondicional y respuesta incondicional, mayor es la intensidad y regularidad de la aparición de las respuestas condicionadas.
EXTINCIÓN: si el estímulo incondicional se omite repetidamente, entonces la respuesta condicionada pierde intensidad hasta desaparecer.
RECUPERACIÓN espontánea: la extinción no implica la pérdida total de la posibilidad de producir la respuesta condicionada, ya que esta tiende a reaparecer un cierto tiempo incluso si no se presenta el estímulo incondicional.
Generalización: la respuesta condicionada es sensible a la generalización del estímulo condicionado (por ejemplo, el perro puede empezar a salivar incluso al oír sonidos distintos del inicial).

DISCRIMINACIÓN: también es posible aprender a discriminar entre estímulos similares. Si sólo el estímulo inicial se asocia repetidamente con el estímulo incondicional (es decir, sólo el sonido original es seguido por comida), mientras que otros sonidos similares no se asocian con la presencia de alimentos, entonces se observa una gradual y progresiva extinción de la respuesta de salivación a los sonidos similares, mientras se mantiene la salivación en respuesta al sonido inicial.

¿QUÉ IMPORTANCIA tiene el condicionamiento clásico en la vida cotidiana?

EJEMPLOS de condicionamiento clásico
El condicionamiento clásico puede referirse en el HOMBRE al aprendizaje de respuestas emocionales específicas, por ejemplo, el MIEDO o incluso el DESARROLLO de fobias, en las que el sujeto asocia un estímulo neutro a un estímulo considerado lo Temeroso.

Los ANUNCIANTES, en cambio, tratan de aprovechar el acondicionamiento clásico asociando una respuesta (compra) a la vista de sus productos, apareándolos con estímulos agradables. No es casualidad que los anuncios de productos para la forma física, en lugar de inmortalizar mujeres o hombres con un físico "generoso", nos dan modelos filiformes (estímulo agradable). Se aprovechan de la asociación compra PRODUCTO-FÍSICO modelo.

EMPAREJAR una música popular junto con los productos en los anuncios para generar sentimientos positivos y el gusto hacia los productos.

La música de NAVIDAD sonada en la tienda puede desencadenar los dulces recuerdos y hábitos de dar y compartir en la mente de un consumidor y por lo tanto persuadir a él o ella a entrar en la tienda.

Los CANDIDATOS políticos tratan de salir en televisión con música patriótica de fondo para despertar los sentimientos patrióticos de los votantes.

La PUBLICIDAD constante de un producto en emocionantes espectáculos de juego puede llevar al producto mismo a generar una respuesta emocionante. Las personas que reciben quimioterapia a menudo vomitan durante o justo después del procedimiento. Después de varias sesiones de quimioterapia, la gente empieza a sentirse mal al ver el quirófano.

VER COMIDA TE DARÁ HAMBRE. Pronto, cada vez que vayas a la cocina, sentirás hambre.

Si cada vez que ves una PELÍCULA de MIEDO, siempre te comes una caja de mentas finas. Ahora descubrirás que ver las mentas finas te hace sentir asustado.

Ver qué por haber sido víctima de la enfermedad de la adicción, en parte heredada y en parte inducida y reforzada por el carácter organizacional a niveles identificables desde la socialización primaría en adelante la secundaria y, claramente concomitante con la participación del ámbito relacional plagado de preconceptos y dogmas que nada tiene que corresponderse con las falacias elevadas en teorías pragmáticas +en vaciedad de acción enraizada en nuevas connotaciones PER SE) ya que sí y sólo sí se han de enarbolar para cumplir LA FUNCIÓN DEL DISCURSO CON FUNCIÓN APELATIVA¹' persuadir, convencer, sugerir, sugestionar al receptor (perro adicto trabajador, alumno, hijo, gato, novio, amante, vecino, amigo) PARA QUE HAGA LO QUE SE LE ANTOJA Y NO COMO EL NIÑO ÁNGEL CAÍDO² (Jos Gili), Tampoco como los supuestos libertarios o punkies (Dan Rivero Manzanares) mejores son los que parecen hacer lo que aman y terminan siendo actores figurantes toda la vida y a que siempre habrá un sucesor de Francella, Lanzani o Darín, y Rolly Serrano muere obeso en el Marginal junto a Morcilla siendo el único papel bien actuado que hubiere existido entre el tiempo necesario hasta que el espectador se haya de encariñar con un Diosito otrora un... Bah ni el nombre sé del que arruinó una película de Peretti( Waly Rojo) avíspese o revulcanice mis neumáticos con destilado de. Petróleo...³
Basta de felicitarme por seguir dando los servicios de una verdadera anarquista a las tristes banderas estadounidenses o abortos legales de ustedes... A un (Felipe Muñoz) barrial oportunista jamás universitario siempre abajito

@Alejandro Ravelo te adoro. Casi me hubiste de patrocinar la aventura de seguir rompiendo estereotipos (poniendo lomo nunca Che Guevara Rolex)

Pasen miren y vean a una anarquista que después de sufrir deja de hacerlo
Publicado en Crítica, SOCIEDAD

La Metamorfosis: del ensalzamiento del verdugo al ensalzamiento de la víctima y en significación de Mártir.



La violencia dentro de las especies existe ya entre los animales. El vencedor perdona al vencido, y así es como se establecen las relaciones que determinan la vida animal. Se definen como relaciones de dominación. Los seres humanos somos más violentos que los animales: hay una racionalidad con respecto al vituperio sobre el otro, lo que se denomina, «agresión».

Rene Girard postula que <somos competitivos más que agresivos>, además de los apetitos que compartimos con los animales, tenemos un anhelo más problemático para el que no hay ninguna correspondencia institucional, y es el deseo. En orden de encontrar ese objeto del deseo, miramos a la gente que admiramos, o imitamos sus deseos: ambos modelos de imitadores del mismo deseo, inevitablemente, desean el mismo objeto y se convierten en rivales. A diferencia de las que se dan entre animales, éstas rivalidades imitativas, pueden hacerse intensas y contagiosas. Lo preocupante, es que no sólo podrían conducir el asesinato, sino que se extienden peligrosamente por toda la comunidad. Rene Girard, en su obra, «Mensonge romantique et vérite romanesque» de 1961, afirma que el deseo no está enraizado en el objeto ni en el sujeto, sino en la propia acción deliberada por unos sujetos de los objetos de otros.

Fundamenta sus teorías, a través de una serie de lecturas sobre cinco grandes novelistas europeos, (Cervantes, Stendhal, Flaubert, Dostoievski y Proust), y descubre la naturaleza mimética del deseo, en contraste con la creencia romántica de que el deseo es originario.

El la violencia de lo sagrado generaliza su teoría del deseo al nivel del orden cultural. Cuestiona respecto de la función de la religión en el nivel de las relaciones humanas.

Asumiendo las teorías de Fraze, Mauss y Lévi-Strauss, Gerard sugiere que la religión tiene la función de mantener la violencia fuera de la comunidad, de trascendentalizarla, de hacerla sagrada.

Sobre la base de una interpretación sacrificial de la Biblia, toma la figura de Cristo como la primera víctima inocente, que se hace visible por primera vez de manera reconciliatoria y convenida. Suma un desenlace expiatorio y definitivo a la conducta social primitiva, mostrando una posible sutura-simbólica (muerte de Cristo), para una fisura (de herida real) del mundo, (el mal y la violencia entendida como sufrimiento parecido injustamente).

El fenómeno de la crisis sacrificial y el nacimiento del chivo expiatorio como primer mártir o <protomartir>

El sacrificio como lo han puesto de manifiesto Hubert y Mauss, consiste en establecer un medio de comunicación entre los mundos sagrado y profano a través de la mediación de una víctima, de una cosa que en el curso de una ceremonia es destruida. La muerte del objeto de sacrificio supone que el ejecutor sea sacralizado al tomar contacto por los dominios de la divinidad, a su vez se ha podido deshacer a través de la víctima de su propia crisis. «Es criminal matar a la víctima porque es sagrada […], Pero la víctima no sería sagrada si no se la matara.»

Las sociedades despliegan en clave religiosa formas sociales violentas para aminorar otras formas a-sociales más violentas. La religión es la primera maquinaria social destinada exorcizar la violencia a través del uso de la violencia inherente al Rito Sacrificial.
Thomas Mann la define de forma contundente e inapelable: «la cultura no es sino la devota y ordenadora por no decir benéfica, incorporación de lo monstruoso y lo sombrío en el culto de lo divino.» Sin duda, hay una ambivalencia entre lo sagrado y el uso de la violencia profanamente manifiesta como mezcla desorden impureza.»

El Yo se entienden en relación con el Tú. La diferencia entre ambos constituye la identidad de ambos y esa diferencia es articulada en forma de distinciones socioculturales, de rango, riqueza, edad… Ese es el principio de todo orden cultural.

Toda disolución de la estructura de roles familiares o sociales origena la rivalidad y la violencia.

Para evitar la violencia recíproca de TODOS CONTRA TODOS, la comunidad vuelve a sentirse solidaria, a costa de una víctima no sólo incapaz de defenderse, sino totalmente incapaz de suscitar la venganza su muerte, no podrá provocar nuevas agitaciones y conseguirá que se supere la crisis, ya que UNE A TODO EL MUNDO CONTRA ELLA. El «todos contra todos», en donde dos o más individuos pugnan por un mismo objeto, del que todos quieren apropiarse; da paso al «todos contra uno» El chivo expiatorio en dónde se produce un <transfert colectivo>
en el que la comunidad adquiere el control colectivo de los recursos necesarios para la acción guiado por una mimesis irracional violenta.
el paroxismo de la lucha fraticida la pasa la reconciliación de la comunidad por medio del sacrificio de la víctima espiatoria en tono de la que se coaligan miméticamente todos.

Mencionaré a Claude Lévi-Strauss, cuya teoría en la descripción en el «Totemismo en la actualidad»1965, ejemplifica con un análisis de fábulas mitológicas en distancia significativa tanto espacial como temporal, sin embargo idénticas en el ritual sacrificial al servicio de la estabilidad comunal
En cada mito analizado, se comprueba con claridad del proceso de ritualización sacrificial he vivido dramáticamente en el sentido postulado por la tragedia griega
La cosificacion religiosa de todos los mitos pone de manifiesto:
1-La crisis mimética se produce siempre.
2- La unión de todos contra una víctima única es la resolución normal en el plano cultural y también la solución propiamente
normativa, ya que de ella es de donde brotan todas las reglas culturales.
3- Los mitos surgen de las crisis sacrificiales de las que sonuna transfiguración retrospectiva una relectura a la luz del orden cultural surgido de la crisis proporcionando una cura-sutura una herida-fisura de la violencia sacrificial. Lomita comienzan con una crisis de Messi que concluyen con el mismo tipo de drama una víctima es asesinada por toda la comunidad y finalmente divinizada. Todas las culturas arcaicas, solemnemente, inmolan víctimas con la esperanza de prevenir conflictos mimético.

Superación no violenta de la crisis sacrificial y el nacimiento del «último mártir»: Jesús de Nazaret.

mitos bíblicos que ponen de manifiesto la presencia de la visión artificial asociándola lo sagrado. El mito de Caín, en el que uno de los hermanos mata al otro, y así queda fundada la comunidad cainita. en El Éxodo y todo el pueblo elegido el que llega dentificar se con la víctima expiatoria frente a la sociedad egipcia.

la comida espiatoria que conmemora de alguna manera la desgracia todo lo que es el mal augurio todo lo que inspira sentimientos de angustia o temor y necesita un piacullum, (encarar una calamidad recordarla y deplorarla),

«Todos nosotros andábamos errantes como ovejas.
Cada uno marchó por su camino, y Yahvé descargó sobre él la culpa de todos nosotros.»

Es explícito que todos los rasgos atribuidos al cielo lo predisponen para el papel de verdadero chivo expiatorio humano.

Forma creativa sobre la etimología del chivo expiatorio: expresión que se remonta al caper emisarius de la Vulgata, interpretación libre del griego «apopompaios», <que aparta los castigos>. En el texto bíblico hebreo, significa «destinado a Azazel, -antiguo demonio del que se decía habitaban el desierto-

Jesús de Nazaret es el más grande de los profetas. Es quien representa y trasciende a todos ellos. Con él se produce un desplazamiento que a la par es minúsculo y gigantesco. Aparece como una extensión directa del antiguo testamento pero asimismo, constituye una formidable ruptura. Acontece por primera vez, la eliminación de los sacrificial. Es el final de la violencia divina, y es la verdad de todos, (de todos menos uno), la que se establece.

Victima-inocente de una colectividad en crisis que, al menos temporalmente, se coaliga en contra de él. Todos los grupos acaban dando su adhesión explícita e implícita a esa muerte.
relación simbólica del «mito pan y vino» que simboliza la donación de sentido, y a través del rito de la presencialización de los sagrado, (Sacramento), se ASUME el mal de todos y se anuncia una reconciliación sin segundas intenciones y sin intermediarios sacrificiales.

«Habéis oído que se dijo,
Ojo por ojo y diente por diente:
Pues yo digo que no os resistais al mal: antes bien al que te abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra.
el que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto.

(Mateo 5, 38-40)

Publicado en Arte, Pintura

EXPOSICIÓN DE EGON SCHIELE EN EL GUGGENHEIM


Sobre las niñas Chivo expiatorio
La espectacular exposición del expresionista austriaco, Egon Schiele, seguirá en el museo Guggenheim Allí, encontramos un centenar de dibujos, acuarelas y fotografías procedentes del Albertina Museum, Viena.

En su obra, interrumpida por su temprana muerte a los 28 años de edad, podemos apreciar la evolución del artista en sus diferentes etapas. Su producción comenzó durante su formación en Viena, donde la influencia de artistas, como Gustav Klimt, es obvia. Poco a poco su ruptura con las corrientes naturalistas van dejando paso a la fuerza del color que expresa por sí mismo y a nuevos y desconcertantes motivos como el desnudo erótico explícito o los retratos a niños.

Pese a su corta vida y a los poco más de diez años de actividad artística autónoma (1908-1918), Egon Schiele dejó tras de sí una obra sorprendentemente rica que comprende, sin contar sus cuadernos de bocetos, más de 2.500 obras sobre papel y más de 330 pinturas sobre madera o lienzo. Al contrario, por ejemplo, que Gustav Klimt (1862-1918), que únicamente hacía dibujos a modo de bocetos o borradores para sus pinturas Schiele da a sus trabajos en papel la categoría de obras de arte. De hecho, sus dibujos constan de una mayor libertad y expresividad que su obra pictórica.



Egon Schiele desarrolló una forma muy personal y característica en la utilización decorativa de las superficies planas o las fluidas líneas ornamentales del estilo de la Secesión vienesa. El expresionista lenguaje corporal, los gestos y la mímica responden a la influencia de la fotografía documental de medicina que documenta la histeria en mujeres, pacientes del doctor Jean-Martin Charcot de La Salpêtrière en París o la inspiración por parte de la fotografía erótica del estudio de Otto Schmidt. En su obra, el artista austriaco devuelve al desnudo femenino y a otras temáticas como el cuerpo enfermo o la desintegración patológica de la personalidad, un nuevo y diferente protagonismo en el arte. Otras influencias presentes en la obra de Schiele son la Teosofía y el espiritismo, junto a las fotografías de fantasmas como evidencia de la propia mortalidad. Ejemplo de ello son las aureolas blancas que rodean muchas de sus figuras como “luz que emana de los cuerpos”.

Schiele consiguió, tras su muerte, un gran reconocimiento internacional convirtiéndose en uno de los artistas más significativos del siglo XX.

Publicado en Yo

Banderitas estadounidenses direccionadas por recua ignominiosa

Parafraseando y con sinonimias el diálogo original: «aborto para unas clasadas»; «pañoletas y corso verde inclusive, para las desclasadas.» (solo placebos)

El aborto, a pesar de ser señalado como un problema social y de salud pública, es un tema poco explorado por el contexto de ilegalidad y condena moral que lo rodea y, por ende, conlleva la clandestinidad y el estigma. Las consecuencias de segregación y “etiquetación” alcanzan no sólo a las mujeres que tienen un aborto y a los profesionales que las apoyan, sino también a aquellas personas que lo defienden como un derecho de las mujeres que por sus condiciones de pobreza y marginación social no pueden acceder a un aborto no legal en condiciones higiénicas seguras y cuyas consecuencias en su salud les obliga a demandar atención hospitalaria.

Dentro de la misma pragmática se incluyen las mujeres que sufren un aborto espontáneo y, por no disponer de recursos para la atención privada, padecen las consecuencias de una atención pública donde no se les reconoce como sujetos de derecho, y que sus características sociales las ubicaban en una situación de baja capacidad para ejercer el derecho a un trato digno que las hubiere de ayudar a afrontar las actitudes de los profesionales que las atienden.

La subyacente interpretación no puede dejar de lado las capacidades individuales de accionar, en el marco de un contexto social, estructural e ideológico que condiciona los comportamientos individuales. Asimismo estas capacidades están relacionadas con características sociales, culturales y de constitución del yo (self). La posición teórica que sustenta esa idea considera que los sujetos dan sentido a la acción desde la intersubjetividad, a partir de los significados subjetivos que se construyen en las diversas convenciones sociales, (que por cierto, han de perpetuarse, de manera pluridireccional.)

Las condiciones de pobreza hacen referencia no sólo a la escasez de recursos económicos sino también a los recursos sociales (educativos, relacionales y de información, entre otros) y a las capacidades para afrontar las situaciones adversas.

Las actitudes de los profesionales médicos ante las personas que demandan atención están relacionadas con la “etiquetación” que hacen de la persona enferma según las características de ésta, en función de las identidades y los estereotipos sociales.

Las mujeres que mueren como consecuencia de un aborto inseguro son las principales afectadas por este contexto político, legal y social que además penaliza su condición de pobreza, ya que son las más pobres quiénes se ven obligadas a recurrir a abortos con nulas o mínimas condiciones de seguridad. Asimismo son quienes sufren complicaciones graves y son denunciadas, de modo que todos los procesos penales y condenas ocurren entre las mujeres de los grupos sociales que presentan mayor marginación social.

La marginación social y la pobreza tanto en el nivel de los ingresos, las condiciones de vida, el acceso a servicios de salud y bienestar definían y limitaban sus capacidades para gestionar su vida sexual, familiar y social, para la definición de un proyecto de vida y finalmente su lugar en el mundo desde una posición subordinada y marginal.

Las características de pertenencia a un grupo social marginado le dan una especificidad propia a su condición de mujeres, en un país donde ocurre un proceso de cambio de valores y de comportamientos que modifican la imagen y el papel de las mujeres.

Estar a favor de la «despenalización del aborto’, y del «aborto legal»; no significa que yo ande abortando por la vida. Tampoco que cualquier mujer lo haga como quién se fuma un pitillo.

Soy madre de tres hijos. Sola. Me cuesta muchísimo, y me costaba ya en el momento de decidir tenerlos… Y elegí dar vida de igual forma.

Si estoy a favor de la despenalización, y del aborto legal, es porque no va a dejar de existir el aborto, aún si no se legalizara.

Lucho, como tantas otras personas, para que las mujeres de cualquier estrato social, tengan la posibilidad de acceder a un legrado como lo hace cualquier mujer de clase media o alta.
Cualquier mujer, (si no ha de ser pobre), tiene acceso a una clínica aséptica; en la que puede abortar decidiendo sobre su cuerpo, sobre su vida.

Las mujeres pobres no tienen derechos. Las mujeres pobres se mueren en una mesa de aborto clandestino, otrora en el intento de un aborto casero.
Yo lucho para que haya igualdad de derechos en todos los estratos sociales. Y más aún, a sabiendas de que ciertas prácticas, como el aborto, habrán de perpetuarse en la existencia humana.

Quizás, con el avance del reino animal, hacía la propia elección de humanizarse, y no a priori de los opresores, que obligan a civilizarse entre normas de ética y moral no consensuadas; indistintas de la real moral que necesita un ser con raciocinio, para compatibilizar con la empatía hacía el prójimo… Tal vez, todo comience a funcionar, sin ese carácter condenatorio que caracteriza a las entidades construidas, que han forjado autómatas sociales empapados con discursos irreverentes hacia los derechos de los pobres.

Publicado en Abolición, Arte, Educación, Filosofía

Breve de Montaigne.

Según aquella comparación de mis cualidades y costumbres con las del tiempo en que vivimos, hubiérame yo reconocido hombre singular y raro: como me reconozco pigmeo y bajuno a tenor de los varones de algunos siglos pasados, en los cuales era cosa indigna de consideración, si otros méritos más recomendables no concurrían, el que una persona fuera moderada en sus rencores, blanda en el sentimiento de las ofensas, religiosa en la observancia de su palabra, sin
flexibilidad ni doblez, sin acomodar su fe a la voluntad ajena ni conforme a lo que exigen las ocasiones; antes consentiría que los negocios se quebraran en mil pedazos que consentir en que mi fe se torciera en provecho de ellos. Pues por lo que toca a esa nueva virtud de aparentar y disimular, que goza de tantísimo crédito en los momentos actuales, yo la odio a muerte, y entre todos los vicios no encuentro ninguno que dé testimonio de tanta cobardía y bajeza de alma. Propio es de una naturaleza villana y servil idisfrazándose y ocultándose bajo una máscara y no osar mostrarse al natural: con esta costumbre se habitúan los hombres a la perfidia; hechos a proferir palabras falsas, la conciencia les importa un ardite. Un corazón generoso no debe jamás desmentir sus pensamientos, debe dejarse ver hasta lo más hondo; bueno es todo cuanto aparece en él, o al menos todo es humano.

Extracto de: Sobre la vanidad, Ensayo de Michel Montaigne.

Publicado en Abolición, Filosofía

Arthur Schopenhauer

Arthur Schopenhauer (1788 – 1860), fue un filósofo y profesor de la Universidad de Berlín que abandonó la enseñanza para vivir su retiro en Frankfurt es una de las figuras centrales de la filosofía moderna y su influencia llega hasta nuestros días. Se lo considera fundador del Nihilismo, corriente filosófica según la cual la existencia humana no tiene razón de ser: «Todo es para la nada.» El recorrido del hombre en la vida es, para este filósofo, qué siguiente: Necesidad, miserias, quejas, dolor y muerte». Algunos historiadores de la filosofía consideran a Schopenhauer un pesimista. Otros se acercan más a la verdad cuando dicen que el filósofo alemán tenía una idea dolorosa y desesperada del universo: Para el, el mundo era un pozo oscuro y negro, lleno de dolor y miseria, dónde lo más que pueda hacer el hombre es intentar mitigar o aplacar el dolor. Su obra más importante es «El mundo como voluntad y como representación», de 1818. La tesis central de su pensamiento, sugiere que lo voluntad, deseos del hombre, no sirven para mucho: Una fuerza cósmica nos arrastra hacia la nada.

«Es difícil encontrar la felicidad dentro de uno mismo, pero es imposible encontrarla en otro lugar.»

Casi todas nuestras penas surgen de nuestras relaciones con otras personas.

«El intelecto es invisible para el hombre que no tiene ninguno.»

«El hombre es el único animal que causa dolor a otros sin otro objeto que querer hacerlo.

«La forma más segura de no ser muy miserable es no esperar ser muy feliz.»

«La persona que escribe para los tontos siempre está segura de una gran audiencia.»

«En lo referente a la amistad, el amor y el matrimonio, el hombre se comporta con absoluta lealtad…, pero solo consigo mismo y, si acaso, con su hijo.»

«El genio y la locura tienen algo en común: ambos viven en un mundo diferente al que existe para todos los demás.»

«La estrechez de espíritu, la necesidad y la locura de la mayor parte de los hombres, serían completamente inexplicables sin la inteligencia.»

«La soledad es el patrimonio de todas las almas extraordinarias.»

«Una vez sorprendieron la Myson el misántropo riendo a solas. «¿Por qué te ríes -le preguntaron- si no hay nadie contigo?». «Justamente por eso», repuso.»

«La vida es una guerra sin tregua y morimos con las armas en la mano.»

«Rara vez pensamos en lo que tenemos, pero siempre en lo que nos falta. Por eso, más que agradecidos, estamos amargados.»

«Uno debe usar palabras comunes para decir cosas poco comunes.»

«La inquietud es el sello de la existencia.»

«La vida es corta y la verdad trabaja lejos y vive mucho tiempo: digamos la verdad.»

«Hay un aspecto en el que las bestias muestran verdadera sabiduría… su disfrute tranquilo y apacible del momento presente.»

«La modestia, en el hombre de talento, es cosa honesta; en los grandes genios no es más que hipocresía.»

«Al tratar a la mayoría de le gente, no estará de más mezclar un poco de desdén: eso les hará apreciar más vuestra amistad.»

«Un pesimista es un optimista en plena posesión de los hechos.»

«El amor no es si no una estratagema de la que la naturaleza se sirve para lograr sus objetivos, la continuidad de la vida y la propagación de la especie.»

«Lo que la gente llama comúnmente destino es principalmente su propia estupidez.»

«La riqueza es como el agua salada: Cuanto más se bebe más se da; lo mismo ocurre con la gloria.
«
«La fe es como el amor: No puede ser impuesta por la fuerza.»

«La cortesía es un acuerdo tácito mediante el cual los defectos de la gente, sean morales o intelectuales, pasados por alto y no motivarán ningún reproche.»

«Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.»

«Las regiones, como las luciérnagas, necesitan de oscuridad para brillar.»

«Los sinvergüenzas son siempre sociables.»

«El hombre no es nunca feliz, pero se pasa toda la vida corriendo en pos de algo que cree que ha de hacerle feliz. Rara vez alcanza su objetivo, y cuando lo logra, solamente consigue verse desilusionado.»

«Toda verdad pasa por tres etapas. En primer lugar, es ridiculizada. En segundo lugar, se enfrenta a una firme oposición. En tercer lugar, se acepta como evidente por sí misma.»

«Superar las dificultades es experimentar el deleite pleno de la existencia.»

«Cada nación se burla de las otras, y todas tienen razón.»

«Nadie puede trascender su propia individualidad.»

«Usar muchas palabras para comunicar algunos pensamientos es, en todas partes, el signo inconfundible de la mediocridad. Reunir mucho pensamiento en pocas palabras es signo de genio.»

«La compasión por los animales está íntimamente asociada con la bondad de carácter, y puede afirmarse con confianza que quien es cruel con los animales no puede ser un buen hombre.»

«Sobre todo, es la pérdida lo que nos enseña el valor de las cosas.»

«La música es como una metafísica hecha sensible.»

«Si pudiéramos dar una explicación cierta completa y acabada de la música esto es, si pudiéramos encerrarla en un concepto particular, esta sería una explicación del mundo, por lo tanto, la verdadera filosofía.»

«La naturaleza cubre todas las obras con un barniz de belleza.»

«El sentido del humor es la única cualidad divina del hombre.»

«La madre de las artes prácticas es la necesidad; la de las Bellas Artes es el lujo. El padre de las primeras es la inteligencia, y el de las segundas, el genio, qué es depósito y una especie de lujo.»

«La mayor de las locuras es sacrificar la salud por cualquier otro tipo de felicidad.»

«La verdad desnuda es la más bella, y cuanto más simple es su expresión, más profunda es la impresión que causa.»

«Solo recuerda, una vez que estás sobre la colina, comienzas a ganar velocidad.»

«Por lo tanto, la tarea no es tanto ver lo que nadie ha visto, sino pensar lo que nadie ha pensado sobre lo que todos ven.»

«Después de tu muerte serás lo que eras antes de tu nacimiento.»

«Un hombre puede ser él solo mientras esté solo; y si no ama la soledad, no amará la libertad; porque solo cuando está solo es cuando realmente es libre.»

«Renunciamos a las tres cuartas partes de nosotros mismos para ser como otras personas.»

«Si sospechamos que un hombre está mintiendo, deberíamos pretender creerle; porque entonces se vuelve audaz y seguro, miente más vigorosamente y se desenmascara.»

«La gente vulgar se deleita enormemente con las faltas y locuras de los grandes hombres.»

«Los sabios siempre han dicho lo mismo, y los tontos, que son la mayoría, siempre han hecho todo lo contrario.»

«Sí el mundo como representación es solo la imagen de la voluntad, el arte consiste entonces en encontrar esa imagen, la cámara oscura que muestra más puros los objetos y permite captar los y reunir los del mejor modo posible: El arte es el teatro en el teatro, la escena de Hamlet en Hamlet.»

«El talento golpea un objetivo que nadie más puede golpear; El genio golpea un objetivo que nadie más puede ver.»

«La arquitectura es una música congelada.»

«Los hombres son los demonios de la tierra, y los animales son sus almas atormentadas.»

La brevedad de la vida, tan a menudo lamentada, puede ser lo mejor de ella.

«El doctor ve toda la debilidad de la humanidad; El abogado toda la maldad, el teólogo toda la estupidez.»

«Hay algo en nosotros que es más sabio que nuestra cabeza.»

«Todo tonto miserable que no tiene nada de lo que pueda sentirse orgulloso, adopta como último recurso el orgullo de la nación a la que pertenece; está listo y feliz de defender todas sus faltas y locuras con uñas y dientes, pagando así por su inferioridad.»

«El cambio solo es eterno, perpetuo, inmortal.»

«La religión es la obra maestra del arte de la educación de los seres, pues enseña a la gente como debe pensar.»

«Un hombre seguramente puede hacer lo que quiere hacer, pero no puede determinar lo que quiere.»

«La vida humana, como todos los bienes inferiores, está cubierta en el exterior con un brillo falso; Lo que sufre siempre se oculta.»

«Un alto grado de intelecto tiende a hacer que un hombre no sea social.»

«Los grandes hombres son como las águilas, y construyen su nido en una soledad elevada.»

«La mayoría de los hombres… no son capaces de pensar, solo de creer, y no son accesibles a la razón, sino a la autoridad.»

«Solo hay un error innato. Y esa es la noción de que existimos para ser felices.»

«El matrimonio es una trampa que la naturaleza nos tiende.»

«Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; Los próximos treinta suministran el comentario al respecto.»

«Los dos enemigos de la felicidad humana son el dolor y el aburrimiento.»

Publicado en Abolición, absurdo, Arte, Crítica, SOCIEDAD

LA BELLEZA (segunda parte)

Lo que se dispone en derredor nuestro nos con conmueve.
Las imágenes cromáticas, los aromas, las imágenes cinestésica. Los índices que no se van a la retrospectiva. ¿Lo bello? ¿Es bello persé?

Feedback. ¿Devolución? Negativo, no me devuelve.

La obligatoriedad de valorar las cosas como verdaderas o falsas; malas o buenas; bellas o feas.
Sin embargo, las cosas también se nos presentan inapelables. Ah… Menudo regalo para el artista son las cosas. Se nos presentan constante e instantáneamente, y nos obligan a salir del lienzo. Así, las cosas, nos han regalado la tragedia, la comedia

Un desafío constante de nuevos abordajes. De salida, de caída; y no se la caída libre y del tiro vertical tan exacto de la física… Caída en picada. Vértigo. Todo lo esto dentro de los parámetros del mundo ordenado. Orden dónde la belleza era un valor claro. Determinado
Indiscutible.

Miremos desde el presente. Todo un mundo fragmentado, disociado, heterogéneo, híbrido, transformando. También el concepto de lo bello se ha transformado.

Cómo dice Virus «
hay que salir del agujero interior.
Largar la piña en otra dirección.
No hace falta ser un ser superior.
Poner el cuerpo y el bocho en acción»

¿Qué es la belleza?

Como cuestión filosófica se original problema de la objetividad con respecto a la belleza: esa línea rompe el horizonte. «Un horizonte de perros ladra muy lejos del río» Lorca García

Para todo análisis o reflexión que necesario ubicar de concepto. ¿Es la belleza una cosa? ¿es un sustantivo abstracto? A priori.
¿Pero es objetiva o subjetiva? Conmovedora. Movilizante, es equilibrada. Nuestro tiempo le suma otra problemática a la belleza que deja de tener que ver con la armonía y el concepto, y se vuelve,en una sociedad hipercomsumista en un criterio estructural.
El mundo de hoy exige belleza.— ¡Qué hermosa! Mírala. — No le gusta… — Qué nabo, virgocho.

En el arte clásico griego, como en toda expresión artística, las formas se asocian a la manera de entender el mundo y la vida. Este se trasladó a formas artísticas con los principios de armonía, perfección y belleza. Justamente, uno de los rasgos que define ésta época es la exploración de un mayor conocimiento de la anatomía humana en su máxima expresión. A través de esta búsqueda, se manifestaron cánones de belleza determinados que comprendían proporciones ideales para la representación perfecta del ser humano dentro del imaginario del arte griego. Consecuentemente la belleza siempre estuvo ligado a la armonía.

Pero si la belleza se puede medir objetivamente ¿porqué el hombre no la pueden medir? Claramente, en cada contexto, existe la concepción de un concepto de belleza mayoritario, que no depende de cada uno. Entendemos concepto de belleza depende de cada cultura. Relativismo empírico.



La diferencia entre belleza natural y belleza artificial es bastante ambigua. Podríamos teorizar respecto de la intención en la producción de belleza para la contemplación. Y, a través del placer estético que ingresa en el ámbito del arte .

Dos definiciones:

1- El arte (del latín ars, artis, y este calco del griego τέχνη téchnē) es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones y, en general, una visión del mundo.
2- El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones … para expresar una visión sensible acerca del mundo real.

El origen del arte se relaciona con el placer estético y sus manifestaciones artísticas de uniformidad perfeccionista. Pero también es cierto que a partir del siglo XX las vanguardias vienen para desestructurar ambas definiciones de arte, canta la de la realidad como la del placer estético. Los movimientos vanguardistas propone que cada acto cotidiano se torne más bello para resignificar nuestra existencia. Son un manifiesto que nos di que hay que hacer nuestra vida cotidiana un acto creativo permanente.
La transformación de nuestra la cotidianidad.
El vanguardismo lleva un extremo las ideaciones de rupturas sociales. Arrastrado por la indignación de una sociedad que cada vez se volvía más gris.


Salirse de de los museos rompe y salir al exterior de las instituciones que cumplen la función de elitizar el producto artístico. Desdibujando este ícono, el gesto que propuso la vanguardia dio como resultante un arte que se aleja y, además reserva a la belleza a unos pocos artistas especializados

¿Cómo emprender el embellecimiento de la vida cotidiana? O bien sumarse al mercantilismo y ser adeptos a la parafernalia propuesta para la belleza artificial y en marcha de la conquista. Esto pareciera reducirse a comprarnos ropa, accesorios, ir a la peluquería, etc.
Embellecer nuestra vida cotidiana se devalúa en estar pendientes de la estética se la imagen.
Nietzsche sostienen que la manera de embellecer nuestra vida cotidiana supone un ejercicio de creatividad permanente.

Nietzsche sostienen que una estética de la existencia supone un ejercicio de creatividad permanente. ¿Qué es lo que nos exige el artista? Que comprendamos,o que dejemos de ser.

«Estética» proviene del griego «aisthesis» y quiere decir «sensibilidad«. Es un término ligado a la percepción de la belleza. De «estética»se deriva «esteticismo», que es algo así como la primacía de lo bello, o que la belleza tenga más importancia que cualquier otra cosa.

Una figura representativa del esteticismo
es el dandy. Figura que Baudelaire describió magistralmente en el siglo XIX. El dandy es un seductor. Pero alguien que hace de la seducción no un medio, sino un fin en sí mismo. De este modo,el esteticismo puede implicar el consumo superficial de la belleza industrial del mercado. Pero también puede implicar todo lo contrario. Hay un esteticismo que pretende liberar la belleza de sus encorsetamientos. Postulando la figura de un dandy bien preocupado por la creación permanente de sí mismo. O como se decía en épocas de Baudelaire: «La mejor obra de artepara un artista es su propia vida».

Pero ¿es cierto que todo se ha estetizado?

¿Por qué, en estos tiempos,podemos llegar a confundir cualquier cosa con una obra de arte?
Hoy la estética desborda sus áreas tradicionales e inunda todo. Todo se encuentra estetizado. La política, la religión,la economía, la educación. Que el valor más importante de una clase en un colegio sea que no aburra, o que un político busque, antes que nada, caer bien, eso es estetización.

La estetización general de la existencia convierte cualquier acción humana en un acto estético. El mercado se transforma en un gran productor de belleza. Seduce para vender. Pero si todo es bello y se produce belleza todo el tiempo, si todas las cosasque nos rodean intentan generarnos una experiencia estética, ¿qué queda del arte?¿Queda arte?

Digamos primero que sí. Queda arte, pero no en su forma tradicional.

El arte se transforma gracias a la tecnología, que permite reproducir de forma infinita. La multiplicidad de la forma. La fragmentación.

Walter Benjamín teorizó sobre el tema de la reproductibilidad en el arte. Sostenía que el arte se modifica, por un lado, porque se socializa, y se vuelve más accesible para todos, perdiendo, por eso,su aura original. Sin embargo, la reproductibilidad permite nuevas formas de manifestación estética. Hace posible, gracias a la intervención tecnológica, modos de expresión, como el cine, que antes eran imposibles.
Y así como hoy podemos escuchar música en diferentes artefactos, en nuestro hogar o en el auto, podemos también poseer la copia de cualquier obra de arte. Sea en forma física, o sea en forma virtual.
Pero ¿es la misma obra? ¿Gana o pierde la Gioconda?

Si bien la reproductibilidad técnica incorpora grandes sectores sociales al mundo del arte, el arte se vuelve mercancía. Y entonces los criterios de producción artística no van a diferir de cualquier criterio de producción de mercancías.

Esta industrialización del arte genera el kitsch, ya que el mercado busca instalar sus productos del modo más eficiente. El kitsch eleva la condición de estético a cualquier cosa. Pero, fundamentalmente, permite la apropiación estética de cualquier objeto por cualquier persona. O mejor dicho, por cualquier consumidor. Por eso hay como una sensación de ironía permanente, como si nadie se tomara nada demasiado en serio, y jugara, trasgrediéndolo todo.

También es cierto que el espíritu de la vanguardia parece desaparecer como manifiesto político y permanecercomo apuesta estética.

En la idea de posvanguardia,el rupturismo se mantiene, pero, desprovisto de intención utópica, se vuelve un mero ejercicio lúdico.

En un mundo estetizado,el artista de posvanguardia es un experimentalista. Alguien que juega y experimenta con las estéticas, pero vaciadas de contenido ideológico.

Entonces de la belleza ¿qué queda?. Es cierto, por un lado,con la estetización de la existencia parece haberse vuelto más superficial, más funcional a la sociedad de consumo. Pero también es cierto que, por otro lado, hay nuevas posibilidades para reinventar la vida de manera más creativa.

Pero el problema sigue siendo el de siempre. ¿Qué pasa con los que se quedan afuera? El arte, en una época, quiso transformar la realidad. Quiso cambiar al mundo. Hoy se ha vuelto más difícil.

Les dejo un recado: «Cuando todos se convierte en mercancía, solo hay dos maneras de resistir: desde la gratuidad o desde el ridículo«.

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LA CULTURA ES TORTURA 🔥



(Dedicado a los que se pasan restregando, con resentimiento, sus Certificados Universitarios)

“La máquina escolar tiene por función transformar el deseo de saber, de aprender, en obligación de trabajar. No trata de fabricar un hombre libre, libre de saber, sino un hombre condenado a vender su fuerza de trabajo a un patrón, condenado a trabajar siempre más y mejor.”

Podría pensarse también, que la rígida estructura carcelaria de la Escuela, forjada en su figura moderna durante los siglos XVIII y XIX con el objeto de encerrar a la población joven sin trabajo (pobres, vagabundos, expósitos, etc), y garantizar así tanto el mantenimiento del orden público, como la formación de un proletariado dócil y laborioso, que continuaría reproduciendo indefinidamente la desigualdad social, y aniquilando con su característica eficacia, la capacidad crítica de los jóvenes.

Funciona como instrumento de control social, destinado a extirpar el deseo de aprender y fijar a cada uno en su puesto social de partida.

#Universitarios Usurpadores:

«¿Con qué derecho pretenden canalizar la inteligencia y extender diplomas de Espíritu?
No saben nada del Espíritu, ignoran sus más ocultas y
esenciales ramificaciones, esas huellas fósiles tan próximas a nuestros propios orígenes, esos rastros que a veces alcanzamos a localizar en los yacimientos más oscuros de nuestro cerebro.

En nombre de su propia lógica, les decimos: la vida apesta,
señores. Contemplen por un instante sus rostros, y
consideren sus productos.
A través de las cribas de sus
diplomas, pasa una juventud demacrada, perdida. Son la
plaga de un mundo, Señores, y buena suerte para ese mundo, pero que por lo menos no se crean la cabeza de la humanidad».
(Eso quieren creer, sin embargo, ni siquiera pueden mentirse tanto)

Antonin Artaud 🔥

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Suicidio

La piedra acaricia la cabeza cuando cae desde un metro de altura, la abre cuando cae desde veinte metros. Detenida a medio camino, desde el punto de vista del todo, nada más, nada menos, solo que entonces no habría tomado esa energía que hace de ella una potencia.
Ignoro el todo que no puedo concebir; es a mí a quien considero, y hay desaparición o, más bien, falta de asimilación de fuerza en mi detrimento, enel momento de un suicidio parcial o de un suicidio completo. La muerte es el fin de una energía humana, del mismo modo que la disociación de elementos de una pila es el fin de la electricidad que producía, del mismo modo que la
disociación de los hilos de un tejido es el fin de la fuerza de ese tejido. La muerte es el fin de mi «yo», es algo más que una transformación. Hay quienes
os dicen: «El fin de la vida es la felicidad», y afirman no poder alcanzarla. La vida es la vida; esto me parece más simple. La vida es la felicidad, la felicidad es la vida.
No experimento dolor más que cuando mis tentativas de asimilación son bloqueadas por un suicidio parcial. Todos los actos de la vida son para mí una alegría; al respirar aire puro, siento felicidad, mis pulmones se dilatan,una impresión de fuerza me hace resplandecer. La hora del trabajo y la del descanso me produce el mismo placer. La hora que reclama el almuerzo; el
propio almuerzo con su trabajo de masticación; la hora que le sigue con su trabajo interior me ofrecen alegrías diferentes.
¿Habría de evocar las deliciosas esperas del amor, las poderosas sensaciones del encuentro sexual, esas horas tan voluptuosamente lazas de después?
¿Habría de hablar de la alegría de los ojos, del oído, del olfato, del tacto, de todos los sentidos, en una palabra, de todas las delicias de la conversación,
del pensamiento? La vida es la felicidad. La vida no tiene un fin. Lo es. ¿Porqué querer una meta, un comienzo, un fin?

Ante las fatigas de la lucha, cuántos cierran los ojos, cruzan los brazos, se detienen, impotentes y desalentados. Cuántos, y de los mejores, están tan hastiado que se quitan la vida, no encontrándola digna de ser vivida. Con ayuda de algunas teorías de moda y de la neurastenia, los hombres consideranla muerte como la liberación suprema.

Contra tales hombres, la sociedad saca sus clichés. Se habla del fin «moral» de la vida: uno no tiene «derecho» a matarse, los dolores «morales» deben soportarse «valerosamente», el hombre tiene «deberes», el suicidio es una «cobardía», el que abandona es un «egoísta», etc.; frases todas ellas de tendencia religiosa y que no tienen valor alguno en nuestras discusiones radicales.

¿Qué es, entonces, el suicidio?

El suicidio es el acto final en una serie de gestos que todos realizamos más o menos, según reaccionemos contra el medio o sea el medio el que reacciona contra nosotros.

Todos los días nos suicidamos parcialmente. Me suicido cuando consiento en residir en un lugar donde el sol no penetra jamás, en una habitación en la que el metro cúbico de aire está tan restringido que me siento como asfixiado al levantarme. Me suicido cuando hago, durante horas, un trabajo que absorbe una cantidad de energía que no podré recuperar, o bien un trabajo que sé inútil. Me suicido cuando no contento a mi estómago con la cantidad y calidad de los alimentos que me son necesarios. Me suicido cuando voy al regimiento a obedecer a hombres y leyes que me oprimen. Me suicido cuando doy a un individuo, mediante el gesto del voto, el derecho de gobernarme durante cuatro años. Me suicido cuando pido al alcalde o al sacerdote el permiso de amar. Me suicido cuando no recupero mi libertad de amanteen cuanto el periodo del amor ha pasado.


El suicidio completo no es más que el acto final de la impotencia total para reaccionar contra el medio. Estos actos son suicidios parciales, pero no son por eso menos suicidios. Es porque no tengo fuerzas para reaccionar contra la sociedad por lo que vivo en un lugar sin sol y sin aire, por lo que no como hasta saciarme, por lo que soy soldado o elector, por lo que someto mi amorba leyes y duraciones.


Los obreros suicidan todos los días sus cerebros al dejarlos en la inacción, al no hacerlos vivir; del mismo modo que suicidan en ellos el gusto por la pintura, la escultura, la música, hacia cuya satisfacción tiende nuestra individualidad, en reacción contra la cacofonía que la rodea.
No puede ser cuestión, a propósito del suicidio, de derecho o de deber, de cobardía o de valor: es un problema puramente material de potencia o impotencia. Se oye decir: «El suicidio es un derecho del hombre cuando constituye una necesidad… no se la puede arrebatar al proletario ese derecho a la vidao a la muerte».

¿Derecho? ¿Necesidad? ¿Cómo puede uno hablar de su derecho a no respirar más que a medias, es decir, a suicidar una porción de moléculas favorablesa su salud en provecho de las moléculas desfavorables?

¿De su derecho a no comer hasta quedar saciado y, en consecuencia, de suicidar su estómago?
¿De su derecho a obedecer, es decir, a suicidar su voluntad? ¿De su derechoa amar siempre a tal mujer designada por la ley o elegida por el deseo de una época, es decir, a suicidar el deseo de las épocas que vendrán?

Por mi parte, no concibo el infinito, puesto que soy finito, pero sé que laduración está hecha de siglos, los siglos de años, los años de días, los días dehoras, las horas de minutos, etc.
Sé que el tiempo no está hecho más que dela acumulación de segundos y que lo inmensamente grande no está hechosino de lo infinitamente pequeño. Por corta que sea nuestra vida, tiene su
importancia numérica desde el punto de vista del todo. Y si no la tuviera, pocome importaría, puesto que no contemplo la vida más que desde mi punto devista, con mis propios ojos… y puesto que todo me parece no haber hechosino prepararnos, a quienes me rodean y a mí mismo.
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EN DETRIMENTO

En detrimento del prójimo
«Gloria morir» profiere labio de multitud endógeno.
Súbditos incuestionables
Ecos inevitables,
De orgulloso plástico impuesto,
De artilugio en Imperio grotesco…
Catarsis cual Skené griega.
A cambio de ajenos ojos que regresan sin alma para convertirse en pena y espejo de sus propias almas autómatas con el valor de creer que por ello no tendrán condena y obtendrán el galardón de la cena expiatoria.

El que depositó sufrimiento en el otro,
arrastra idéntico castigo cual tirano desdibujando el trofeo heróico.
Qué discurso es conveniente en atrios y actos?
El que alimenta la gloria personal en sacrílega entrega de orgialatrios?
¿El que enaltece la revolución en la espada?
mas no en la búsqueda del coraje en revolución del alma postergada
El que contribuye a despojo onírico de jóvenes del sortilegio metamorfosis en las arcas vacías, aún sin el derecho de sentir resignación más la culpa la enésima potencia cava un hoyo en el alma que ellos sí tienen, qué condiciones han sido construidos ignorando que las palabras eran diatriba de megáfonos proferidos. El pecho No por la Gloria por lo que le dieron la vida y nótese el mensaje perpetuado: no me agradezcas nada hijo, de viejo me vas a cuidar ‘Dios así lo quiso’
Y si no llegamos a estar juntos tú muriendo por la gloria o yo muriendo tristemente sin alcanzar la longevidad, la gloria habrá de alcanzar para agradecerme el sacrificio de traerte el pan y la casita construida con el sudor de mi frente

Así, en la función apelativa del lenguaje, sin el delicado y armonioso pero mucho más apacible gesto exhortativo que enmascara la orden y la petulancia del mensaje persuasivo. Sucumben los jóvenes en el deber. ¿Nadie sabe nadie supo que hasta ese entonces y aún hoy ellos no son engranajes que puedan funcionar a través del deber? Hola manola cómo te va? Genitores que creyeron abrir el mar rojo y saborear la obediencia sin entender que el vástago obedecía por amor; porque si las convicciones son tales, si mi carne es carne por valores, por interpretación de los fenómenos morales, el que a capa y espada se edificó en el almacén de la psiquis; el que se balanceaba en cuasi reflejo hacia el reflejo del otro. Inefable es la conmoción de lo que el otro me suscita, si me retiro quizás él también se retira.

Así que el deber fue una palabra irrisoria, no tuvieron tiempo para buscarla en el diccionario; creyeron que quizá sería sinónimo de convicción de amor sin saber si tenían amor a la patria. Bastaba con que el amor a la patria lo tuviste su progenitor, el que lo amó, el que le dijo del amor mintiendo a cara descosida, haciéndolo depositario de la minusvalía perpetuidad (otrora de la muerte) sin más que desgajar lo que sería procedencia en parsimonia de descendencia en el que vendió alarde y agonía: todo lo suponía por fin, porque sabía cesgar con un crepúsculo que arde. La mañana por la ausencia No me digas jamás lo que no soy… Ya sabes cómo soy y si quieres no vas… Dijo cuándo acabó de informarme.

Hasta cuándo la farsa de la revolución que sedimenta en otro como meta evolutiva?
Cuánto tiempo más elevando la trágica muerte de otras existencias por negar la propia en post de la cobardía?
Pavlov tenía razón…
Dos campanas: equilátero de comportamientos conductuales.
Dos glorias: morir en un himno isósceles de aullidos sobre espíritus insoslayables. Sobre imperiosamente necesarios humillados por no querer ser nosotros mismos.

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Uno de otros manifiestos…

Habiendo certificado mi carácter intrínseco de Anarquista, (cauce fiel de abandono, racionalista – cientificista, y a perpetuidad).

Anarquismo en escala ascendente, como eje transversal re- signífico Pierce- Eón, indómito, irreductible, invencible, 100%real/no fake – (con su correspondiente principio de entropía, en benefacto del producto). Con objetivos y contenidos conceptuales, procesales, y actitudinales, que convergen en la diagramación del paradigma concatenado sobre laberintos (quasi reflejos), que se bifurcan en el abanico de alternativas isotópicas, persé la naturaleza aleatoria del Anarquismo.
(y no me refiero a los isótopos de Albuquerque).

Por ser de carácter anárquico; me niego, rotundamente, al diálogo baladí de la conquista sotreta; que desemboca en los rituales triviales, de talante acomodaticio, en preponderante huella ancestral objetivizada, y a duras penas), ante la latencia de la inmediatez eyaculatoria «a priori» de las estructuras cognitivas, sacralizadas por quién redacta, sin perjuicio, hacia el instinto animal, que equilibra todos mis razonamientos, empoderando mi carácter empático, que Natura Dió, aunque Salamanca no prestó.

Agregar ; aceptar, ¡oh hermanos míos!… Es solo eso.


EVALÚO LAS PERSONALIDADES dentro de los posts, TAMBIÉN EN diálogos no direccionados a través de los íconos conativos del sitio.

Me ²embola, y no me enriquece… La charla que podría tener con mi vecino, (a quién no le hablo, porque me aburro de mí misma), Consecuentemente, no contesto mensajes. Mucho menos inquisidores, de parte de «semejantes cojudos»,que no se toman el segundero para leer de qué se trata este pedazo de churrasco de cuadril.

(Capítulo aparte es la gente de Islam…)
No puedo discutir con ventajas inimputables ..
Su concepto de entidad, se basa en el falo más primitivo
… El de la existencia animal, me animo expresar el término «mutante».

Tengo pocas pulgas.
Me gusta dinamizar con contenido, con conceptos.
Valoro al franchute, (aunque últimamente está muy jeropa), por la expiación de la catedral de Notre Dame. Sopena, «ánimo banda, (ánimo banda), que no decaiga y se convierte en un triste souvenir, como la caída de Perón en el 55.
No es un dato menor, ese acto que nos desarticuló, en una fase un tanto ficticia, del campanario eterno de Quasimodo despreciados otrora basura detrás de la que se esconde el basural de nuestra familia.

No es más que una gran alegoría la del anarquista que hubo decidido, por una vez de manera certera, expiar los pecados de los mismos pecadores y no articular como eternamente lo hizo, de chivo expiatorio auto pirómano en funcionalidad con articulaciones perversas y psicopáticas culturales… Desde Gonzalo de Berceo, y su Casulla de San Ildefonso…
pero no se olviden que siempre seremos hijos de la lágrima…
No se les vaya a sintonizar algún menesteroso día la señal de la antena

El infierno del consumismo está encantador, y ese infierno es embriagador. Tu infierno está encantador. Oblitera las marchas veniales, serían fogata externa de pamplinas hemorroidal es.


Valoro al «chilote«, tan despreciado en el país que nací. Ante la conveniencia de esconder basura propia el basurero ajeno, han de ser condenados, sin sentido del ridículo, por la juventud asesinada durante la dictadura argentinamente consensuada.


Al mexicano me lo hice vástago y hermano, tanto por carácter maternal como mi esencia fraternal. Cómplices inauditos en madrugadas en las que fueron sorprendidos con la yugular a la intemperie de mis pocos peligros sensatos: Yo ponía stop y ellos ponía play
Les gustaba el Big Mac y Tupac
Alardear que tomaban Prozac.
Se destripaban como hacía Jack
Sin poder terminar su cognac.
Pero cayeron desde un penthouse al inhóspito Messenger mine; y leyendo suplicios right now, se me hicieron carne y carnal… (Ellos, tan míos, desestiman a Tenochtitlan, donde la luna es una daga manchada de alquitrán).
¡Oh Tenochtitlan!: gentilicio del (zorro no cheto: non Saint-Exupéry: el «gran Principito del snobismo ³ tilingo»; que nos copa la parada a los Haberdinangus del estéreo). Zorro alucinógeno, cuyo ofrecimiento en la domesticación; es metáfora pura de la civilización arrasadora con el artilugio de la demolición animal onírica.
Así los #hijosdelachingada se perpetúan en un plano anodino.




Yorugua, ese que par de los argentinos. Con la misma «virtud» en carencia de forzosas artesanías del cancherosmo patricida». El que invisibiliza al «yo individual» detrás del pícaro que ni siquiera aprende, por dignidad impropia, a chamuyar.

El argentino es ese que aplaudió el diccionario del boludo: autoría del locutor más gordo, absurdo y siniestro; superlativamente el más boludo.
Boludo soberbio, que no se hace cargo de su latinismo por la triste pielcita, que evidencia un tono menor en el granulado en la escala cromatica Von Luschan sin pena y sin prisa pero también sin gloria ni avaricia.

Al paraguayo… Lo estimo lo valoro y le debo. Leo vergüenza ajena por el comportamiento de mis compatriotas… ( Por cierto a la patria me la paso por el quinto papel plastificado del clítoris recauchutado)
Le debo la devastación de El Imperio forjado con hombres de la estirpe en el linaje diamantino

Despojado De su tierra, de sus hombres, de su raza de su genética, casi ciencia ficcional. Tanto en la constitución psíquica como psicológica…

Aquí el bullying es embanderado, y direccionado hacia el paraguayo… Hacia el boliviano, hacia el peruano, hacia el chino…
Seres laboriosos, con actitud incesante… Empero, no menos artificiosa, en artista autoinfligida por sumisión y vasallaje… Ofenda al linaje que expectante de réditos mensuales del que yuga en las veredas, verdulerías, o en las obras de peón …
En imagen fantasmagórica e inconmovible… El paraguayo, Consecuentemente con su carácter estático, costumbrista.


Por resignación, porque la vena constitutiva resiliente, ante una raza obliterada de diatriba ruin en menoscabo del carácter originario…
Ante la devastación de fortalezas innatas, magnas. Que al haber sido dilapidadas en la iniciación. Dio el disparo en ON al automatismo ordinario que jamás los satisfizo en su camino de ancestros en escala superior.

Doy cierre a esta publicación con el gran Víctor Hugo.

El vulgo aplaude cuanto inventa el odio…

«El vulgo aplaude cuanto inventa el odio,
y en tanto que desgarra su laurel
al férvido Aristógiton, de Harmodio
la gloria mancha con amarga hiel.

En sus iras tan solo ver anhela
de la ignominia en afrentosa cruz
a cuanto no se arrastra, a cuanto vuela,
a cuanto no es mentira, a cuanto es luz.

Acusa a Fidias de vender mujeres,
al gran Epaminondas de traidor;
a Sócrates de darse a los placeres;
a Aristides, el justo, de impostor.

A Catón, de arrojar a las murenas
sus míseros esclavos; a Colón,
que al indio libre le forjó cadenas…
¡cadenas que llevó en el corazón!

De avaro a Miguel Ángel; al divino
entre todos los genios, Rafael,
de vender como torpe libertino,
por impúdicos besos su pincel.

Incestuoso Molière; felón el Dante;
Voltaire ateo; Diderot venal;
¡para todos la sátira infamante;
para todos el látigo infernal!

¿A cuál mártir, apóstol o profeta,
a qué artista, guerrero o trovador
no le ha arrancado la mordaz saeta
de la calumnia, un grito de dolor?

¡Uno solo se encuentra inmaculado
de infamias tantas en el gran festín;
uno solo no está crucificado
por las humanas víboras-Caín!»

Publicación original de Facebook.

¹Quasimodo. Etimología. La palabra «Cuasimodo» proviene de las primeras palabras del introito del segundo domingo de Pascua, «Quasi modo genti infantes…», (del latín, «Así como niños recién nacidos…»), fecha en la que se realiza el Cuasimodo. ² Embola. De embolar: Cometido engorroso, problema o situación difícil que expone al deslucimiento. Sinónimo: aburrido. ³ Tilingo, tilinga adjetivo · nombre masculino y femenino. Coloquial despectivo (Río De La Plata)
[persona]. Que es superficial, ridículo y tonto, y demuestra poca inteligencia al hablar: «esa buena señora que lo ha de haber criado como un tilinguito».

Publicado en Abolición, SOCIEDAD

¿A DÓNDE VAN?

Los anarquistas dejan que los socialistas se disfracen con el epíteto de revolucionario lo cual resulta una Magna Ironía encabezada por los programas de esos hombres dispuestos a todas las concesiones, a todos los oportunismos; son quienes siempre recomiendan calma y dignidad, de aquellos a los que no se vejamás en los lugares que pregona su utopía de horizontes irresponsables.

¿Adónde van los anarquistas?

(Me decía mofándose, uno del gremio obsoleto… del lado de alla…)
Vamos. Y estamos por todas partes. La filosofía anarquista, esa filosofía queno es un dogma ni una metafísica y que se asienta sobre el firme terreno dela ciencia, se desliza por todos lados junto a ella.

Tal movimiento no teme a la reacción. No es producto de una curiosidad enfermiza o de una pose estética, ni siquiera de
una cólera irracional e impulsiva contra un estado de cosas. Es un movimiento que puede hacer quese desvanezca un partido o calmar una represión terrible.

Ser anarquista es un acto razonado. El individuo anarquista se apoyaen la ciencia, sabe dónde va o, mejor, dónde quiere ir. Ninguna represión puede nada contra él; no podría temerle más que a una demostración queprobase su falsedad, su inutilidad.

El anarquista es aquel que ha vencido dentro de sí a las formas subjetivas de la autoridad: religión, patria,familia, respeto humano,qué-dirán, y que no acepta nada que no haya pasado por la criba de su razón,
en tanto sus conocimientos se lo permitan.

Convencidos de que es un meta valepor veinticinco mil impuestos, de que nada iguala el trabajo del fermento puro, nos esforzamos por vivir aquello que consideramos bueno, por
reformular aquello que vivimos, seguros de que ahí se encuentra la verdadera lucha. Y cuando llega la ocasión, sabemos emprenderla contra las formas materiales de la autoridad, más y mejor que aquellos que, embriagados de palabras, predican la calma en el momento de los gestos.

Publicado en Abolición, absurdo, historia

Diógenes de Sinope.



Existe un ejemplo de una filosofía antigua que no pretendía constituirse sólo como ideal, trascendental, sino también integrar al cuerpo humano. Es la Escuela de los Cínicos surgida en la antigüedad griega, que tiene por su máximo exponente a Diógenes de Sinope más conocido como Diógenes “el cínico”.

La filosofía de Diógenes buscaba integrar la materia de nuestro cuerpo, sus necesidades fisiológicas más básicas, sus expresiones, desde un profundo sentido moral, reafirmado todo en la práctica. Una búsqueda en que la filosofía no sólo se haga cargo del ideal, del alma, sino también del cuerpo. Una desviación que conduce directamente a la risa, por ser expresión del cuerpo, aun cuando el fin de Diógenes de Sinope no fuese ser entretenido ni hacer reír.

Extemporáneamente, es fácil distinguir las anécdotas sobre la vida de Diógenes como portadoras de un gran sentido.

La etimología de “cínico” se vincula al “can” por lo que vendría a ser algo así como Diógenes “el perro”. Dicho apelativo se justificaría en el hecho de que Diógenes asaltaba intespentuosamente con interrogantes a los transeúntes desde un tonel en una plaza pública, además del que compartía con perros y alababa las virtudes de los mismo, del humor, de humor negro inclusive. Pero ello no debe hacernos perder de vista el contexto. El ideario moral de Diógenes que buscaba una vuelta a lo natural, a liberarse de los usos por la costumbre y, en definitiva, todo aquello que no resulta indispensable.

No ha perdurado ningún escrito de Diógenes y, basándose en su modelo de vida, cabe pensar si llegó a escribir pues su filosofía era práctica. La principal referencia de su existencia y su legado filosófico, más allá del halo mítico que rodea las anécdotas de su vida, la encontramos en la obra de Diógenes Laercio: Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres.

Según Laercio fue discípulo de Antístenes, e incluso le superó en su forma de llevar a la práctica una vida austera.

Algunas claves de su pensamiento rescatadas por Laercio:

“Admirábase de los gramáticos que <<escudriñan los trabajos de Ulises é ignoran los propios.>> También de los músicos que <<acordando las cuerdas de su lira, tienen desacordes las costumbres del ánimo.>> De los matemáticos, <<porque mirando al sol y á la luna no ven las cosas que tienen á los pies>>. De los oradores, <<porque procuran decir lo justo, mas no procuran hacerlo.>> De los avaros, <<porque vituperan de palabra el dinero, y lo aman sobre manera.>> Reprendía á << los que alaban á los justos porque desprecian el dinero, pero imitan á los adinerados.>> Se conmovía <<de que
se ofreciesen sacrificios a los dioses por la salud, y en los sacrificios mismos hubiese banquetes, que le son contrarios>>”

Se tiene la referencia de que se enfrentó en discusiones con muchos filósofos, acaso no con todos los que se encontró, quienes, lo ridiculizaban a la vez que le temían.

A continuación anécdotas de la vida de Diógenes como ejemplo de esta corriente filosófica:

“Estando cogiendo el sol en el Cranión, se le acercó Alejandro [Magno] y le dijo: <<Pídeme lo que quieras>>; á lo que respondió él: <<Pues no me hagas sombra>>

“Habiendo Platón definido al hombre, animal de dos pies sin plumas, y agradándose de esta definición, tomó Diógenes un gallo, quitóle las plumas, y
lo echó en la escuela de Platón, diciendo: <<Este es el hombre de Platón>> Y así se añadió á la definición, con uñas anchas”

“Estando en una cena, hubo algunos que le echaron los huesos como á [un] perro, y él, acercándose á tales, se les meó encima, como hacen los
perros”

Publicado en Abolición, absurdo, Crítica

Un poco de pesimismo.

¿Por qué decimos que sí a algo a lo que sólo por pelotudos decidimos aceptar?

Así seguimos viviendo… Peleando por nuestro error original, por decir «SÍ», frente a cualquier oportunidad de la pelotudez, porque la oportunidad de ser un forro es lo que más hay en oferta en cada góndola; que recorremos con nuestro changuito de imbecilidad, en este supermercado decadente y enfermo, en dónde siempre hay descuento para comprarse toda la imbecilidad humana del famoso: lleva dos al precio de uno.

Los personal trainers son personas que, en vez de sacar a pasear perros, sacan a pasear gente que se preocupa más por el estado de su culo que el de su cerebro.

La salud la cuidamos por miedo, y el upite para que lo miren los demás. ¿Por qué no nos preocupa tanto tener un infarto como poder usar calzas sin que se nos marque la celulitis? … Mientras zafamos de un infarto que los demás nos vean pasar corriendo de la muerte pero luciendo un culo turgente.

Si hay algo que caracteriza al ser humano es el control, el control de lo que quiere hacer. El autocontrol es necesario para convivir y no lastimar gente inocente, pero el autocontrol que nos exige el sistema, ese comportamiento impuesto, sirve para ser unos domesticados del orto, desde el jardín, la primaria, la secundaria, y el trabajo. Así estás manejando el autocontrol desde el día en que empezaste a socializar, para cada día ser más manso y servir de calladito al que se enriquece con nuestro inminente accidente cerebro vascular.

Dar a luz, parir: algo a lo que estamos acostumbrados y que parece de Ciencia Ficción: «que un ser humano salga de otro». Así nacemos y de eso sabemos muy poco: no sabemos muy bien que es la placenta, mucho menos la placenta previa, ni el lago de sangre, ni una mierda. PERO SÍ SABEMOS, la formación de Banfield de 1973, el nombre del baterista de Deep Purple, qué modelo le hizo una fellatio a Marcos Aguinis, o si Carmen Barbieri se divorció de sus tetas, y todas las demás pelotudeces ansiolíticas con las que nos dormimos para soñar el sueño imbécil, con el que nos acuestan los hdp que nos regalaron esta vida de mierda y que nosotros compramos en el supermercado de la infelicidad humana.

Club Atlético Banfield 1973

La tecnología aplicada a la diversión, esa diversión que no podemos lograr por nosotros mismos… Porque al final de cada día, lo único que queda de nosotros es un semi cadáver viviente, que lo único que puede hacer es babear frente a la pantalla.

El arte se convirtió en una categoría que se clasifica cómo y según un batallón de Psicóticos que determinan qué es arte y qué no es arte. Cuándo una pindonga vale según el artista que la haga, cuándo un culo es una obra de arte o cuándo sólo es un triste ojete. Y así vivimos, esperando que se derrumbe esta represa Yacyretá que contiene las torrentosas aguas del río de la materia fecal «la gran moda» que simula un acercamiento afectivo respecto del otro.

Los festejos sorpresa… Pero sucede que nadie en la vida consulta sobre nada, y entonces termina resultando que todo es una sorpresa. Es una sorpresa que cuando nacemos ya todo funciona de una manera y te la pasás creciendo y sorprendiéndote de gastar tus invaluablea años tratando de tener algo; porque cuando nacimos todo ya era y es de alguien. Y entonces, ante todo el pasaje por esta vida, reproducimos como una triste fotocopiadora todo lo que se viene repitiendo desde siempre, y se repetirá de generación en generación.

Los códigos de la belleza no son más que un conglomerado de directrices, con las que condenan y etiquetan a la gente, según su aspecto, y la hacen vivir pendiente de la mirada de los demás y de esa manera logran tenerla esclava de la moda, el gimnasio, la dieta y todo el compendio adscrito, a determinado ideario y su época correspondiente. Estragema diagramada como la zanahoria del burro con el que nos distraen para no darnos cuenta de la vida se mierda que llevamos.

De la misma calaña de las tradiciones, los símbolos, las banderas, las nacionalidades las religiones, el zodíaco y demás placebos que te imponen, que no son más que veneno con el que te asesinan la libertad para convertirte en un robot al servicio de dos o tres millonarios de la bosta.

Los infortunado de siempre, escalamos de clase media a clase baja incesantemente desde la cuna hasta el cajón…. También somos conscientes de que estar viviendo así nos hace pelota la salud… Y cada vez que podemos nos vamos de viaje…

Y en vez de disfrutar surge ese pequeño suspirito: ¡Ay como me gustaría vivir acá! Y en vez de disfrutar, de estar plenamente en el lugar que decidimos viajar, aparece ese ridículo lamento por no vivir ahí… Que nos inspira una falsa fantasía de juntar plata un par de años para construir cabañas para alquilar o para poner un puesto artesanías, y todo ese catálogo de fantasías que confirman que no sabemos porqué carajos seguimos viviendo en la ciudad. (CUANDO) nos la pasamos diciendo que nos queremos ir pero no podemos: porque ahí tenemos el trabajo, el colegio de los chicos, los amigos que nunca vemos, y tenemos cines y kioscos abiertos las 24 horas y todas esas estupideces que nos auto convencen para justificar que seguimos viviendo en una ciudad de mierda por preferir la comodidad ante la felicidad de existir en un lugar que nos ofrece salir del adoctrinamiento de los que nos tienen de vasallos por lame botas.

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Oda a los resignados



¡Odio a los resignados!
Odio a los resignados, igual que odio a los indecentes, igual que odio a losharaganes.

¡Odio la resignación! Odio la indecencia, odio la inacción.
Odio al enfermo encorvado bajo el peso de una fiebre maligna; odio al enfermo imaginario que, con un poco de voluntad, volvería a poner derecho.

Compadezco al hombre encadenado, rodeado de guardianes, aplastado por el peso del hierro y del número.

Odio a los soldados encorvados por el peso de un galón o de tres estrellas; a los trabajadores encorvados por el peso del capital.

Amo al hombre que dice lo que piensa donde quiera que se encuentre; odio al mendigavotos, a la búsqueda perpetua de la mayoría.

Amo al sabio aplastado por el peso de las investigaciones científicas; odio al individuo que inclina su cuerpo bajo el peso de un poder desconocido, de una X cualquiera, de un dios.

Odio, repito, a todos aquellos que, cediendo a otro, por miedo, por resignación, una parte de su poder de hombres, no solamente se aplastan, sino
que me aplastan, a mí y a aquellos a los que amo, con el peso de su horrible consentimiento o de su inercia idiota.

Los odio, sí, los odio porque yo, lo siento, no me inclino ante el galón del oficial, la banda del alcalde, el oro del capitalista, las morales o las religiones; hace tiempo que sé que no son más que baratijas que se quiebran como el cristal… No me inclino bajo el peso de la resignación del otro. ¡Ah, cómo odio la resignación!

Amo la vida. Quiero vivir, no mezquinamente como esos que no satisfacen más que a una parte de sus músculos, de sus nervios, sino ampliamente, satisfaciendo a mis músculos faciales tanto como a los de mis pantorrillas, a la masa de mis riñones del mismo modo que a la de mi cerebro.

No quiero trocar una parte de ahora por una parte ficticia de mañana, no quiero ceder nada del presente a los vientos del porvenir. No quiero que nada en mí se incline ante las palabras «patria, Dios, honor». Conozco bien el vacío de tales términos: espectros religiosos y laicos.

Me burlo de los retiros, de los paraísos, ante la esperanza de los cuales mantienen sus resignados las religiones y el capital. Me río de esos que, acumulando para la vejez, se privan en su juventud; de esos que, para comer a los sesenta, ayunan a los veinte años.

Yo quiero comer cuando todavía tengo los dientes fuertes para desgarrar y triturar las saludables carnes y los frutos suculentos, cuando los jugos de mi estómago digieren todavía sin ningún problema; quiero beber, cuando tenga sed, líquidos refrescantes o tónicos.

Quiero amar al prójimo según convenga a nuestros deseos comunes, y no quiero resignarme a la familia, a la ley, al Código Civil; nadie tiene derecho sobre nuestros cuerpos. Tú quieres, yo quiero. Burlémonos de la familia, de la ley, antigua forma de resignación.

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Verdaderos intelectuales

1896 «Pero, en todas partes, y este es el premio único de los espíritus como el suyo, sepa que tendrá el aplauso sincero de los que saben reconocer a los verdaderos intelectuales, y aplaudir a los honrados y bravos trabajadores. Rubén Darío. Buenos Aires, Junio de 1896.» (Rubén Darío, «Artistas argentinos. De la Cárcova», Almanaque Sud-americano para el año 1897, El Siglo Ilustrado, Buenos Aires 1896, pág. 263.)

1898 «Es que la golfería en libertad ha obligado a los verdaderos intelectuales a recogerse en sus casas. Realmente la vida intelectual necesita para normalizarse un reglamento de policía urbana que señale horas determinadas a los golfos, y aun sitios a propósito; claro es que en las afueras de la ciudad de Minerva, para que se entreguen a sus fechorías. Mientras se les consienta parapetarse en Academias y Ateneos, y hasta en las columnas de los periódicos, darán mucho que sentir.» (José Verdes Montenegro, «La golfería intelectual», Vida Nueva, Madrid, 19 junio 1898, nº 2, pág. 2.)

1900 «No hay que desmayar. Junto a ellos hay una falange de espíritus superiores, verdaderos intelectuales, que ven la salvación de Francia… precisamente en todo lo contrario.» (Fray Candil, «Baturrillo» –París, Febrero 1900–, Madrid Cómico, tercera época, año XX, número 20, 17 de febrero de 1900, pág. 3.)

1901 «El abyecto materialismo, que estaba en boga en la aurora del siglo, ha hecho bancarrota; la filosofía ha sido impotente para construir por sí misma, no desdeña los datos de la ciencia cristiana; la apología tiene un gran puesto en sus trabajos, haciendo desaparecer muchos y grandes perjuicios, reduciendo a la nada los decantados sofismas de Voltaire, hasta el punto de que no se atreven a repetirlos, los que saben respetarse, mientras los verdaderos intelectuales se convierten en prosélitos inesperados, como los Brunetiére, los Copée y los Paul Bourget. Así que el renacimiento religioso, a pesar de cuanto se ha hecho para detenerlo, se revela bajo todas las formas; irritando o aturdiendo a sus adversarios.» (Mariano Soler, Arzobispo de Montevideo, El legado del siglo XIX. Temores y esperanzas respecto de la sociedad moderna, Tip. Uruguaya de Marcos Martínez, Montevideo 1901, pág. 86.)

«Existe una causa concurrente que contribuye a hacer más perniciosos aún los efectos de esta ausencia de verdaderos intelectuales, –gentes que viven del libro para el libro.» (Estudios, Coni Hermanos, Buenos Aires 1901, vol. 2, pág. 290.)

1902 «Estos con frecuencia incurrieron en arcaicas altisonancias, vicio ingénito en ellos, al cantar a la patria, y degeneraron en lo ramplón al tocar las cuerdas de la fe y del amor. Los verdaderos intelectuales veían con malos ojos tales amaneramientos, anejos a la pobreza de inteligencia o a la falta de cultura, y los pseudo-intelectuales, a su vez, empezaron a mirar con soberano desdén la que llamaron poesía floralesca, para la cual, y para la institución que la mantenía, pareció iniciarse una etapa lánguida y trabajosa. De pronto, entre los jóvenes, apareció un verdadero poeta dando una nota vibrante con La Sardana, composición genuinamente popular, pero que por su originalidad y por el atrevimiento de su estructura revelaba a un artista personalísimo. La Sardana vino a ser la nota nueva, y Maragall el artista que, rompiendo moldes, surgía como apóstol de una poesía original, sana y redentora.» (Rafael Altamira, «La literatura durante la Regencia», Nuestro Tiempo, Madrid, julio 1902, año II, nº 19, pág. 30.)

1905 «El nuevo drama de Gorki, dice La Nuova Antologia, ha tenido un gran éxito en el Nuevo Teatro Dramático, de San Petersburgo. Titúlase Datchniki, de veraneo, y este título es un símbolo. Gorki presenta entre sus personajes dos falsos intelectuales, que no viven la verdadera vida, sino que se encuentran como de veraneo. Toda la obra es una sátira, una terrible crítica de esos pseudo-intelectuales, tan numerosos en la sociedad rusa. Enfrente de los advenedizos, de los infatuados, de los triunfadores egoístas en la lucha por la vida, Gorki pone dos o tres personajes simpáticos, verdaderos intelectuales, que desmienten la acusación dirigida al autor por haber escrito un libro contra todos los intelectuales en masa.» (La Tarde, Palma de Mallorca, sábado 11 de marzo de 1905, pág. 2.)

1907 «No es así como se tratan cuestiones de verdadera trascendencia. Los verdaderos intelectuales, de innegable seriedad, rectos y sinceros, ponen su mirada mas alto de lo que tal vez la ponga el Sr. Burguete, sin que por esto se permitan llamarle embaucador de formularios, de audacias guerreras y de otros valores espirituales perniciosos y falsos. Un poco más de seriedad convendría en estos asuntos. ¿Se refiere quizá el Sr. Burguete a los falsos intelectuales, a esos pequeños intelectuales de localidad, para quienes todo lo de nuestra tierra es mezquino y despreciable, y arden en odio bárbaro contra todo lo que recuerde a España?» (Baltasar Champsaur, «La ciencia del valor», Nuestro Tiempo, año VII, número 101, Madrid, 10 de junio de 1907, pág. 396.)

1910 «La fuerza no es lo mismo que la fuerza bruta. El calificativo restringe enormemente la extensión de la idea. Casi la convierte en debilidad. El lenguaje internacional ser fuerte es ser inteligente, ser moral, ser pueblo artista. Dar una organizacron a las masas capaz de llevarlas a la muerte en bien de los demás, no es problema de torpes. Ha de resolverlo una selección de verdaderos intelectuales. La palabra que predique al recluta la muerte en bien de la Nación ha de salir de un hombre noble, elevado, creyente, moral. Sólo un alma exquisita engendra el sentir grande, lo comunica a los demás y hace que la masa produzca un máximum de fuerza.» (Barbero-Seguí [Abilio Barbero & Juan Seguí], «Cultura y Ejército», Nuestro Tiempo, Madrid, julio 1910, año X, nº 139, pág. 57.)

1915 «Grupo libre de cultura. Mañana viernes, a las seis y media de la tarde, celebrará su acostumbrada sesión semanal este grupo en el salón de la Económica Matritense de Amigos del País (plaza de la Villa, 2). D. Ricardo Martínez-Arboleda disertará acerca del tema “Falsos intelectuales y verdaderos intelectuales”; D. Gonzalo Latorre dará una conferencia “Sobre el periodismo”, y D. José María Platero leerá algunas poesías inéditas.» (La Correspondencia de España, año LXVI, número 20.945, Madrid, jueves 17 de junio de 1915, pág. 6.)

1926 «Los comentarios de la prensa. Un artículo de “La Nación”. Todos los periódicos de la noche dedican artículos de elogio a la personalidad del ilustre Cajal, con motivo del homenaje que esta mañana se celebró en su honor. La Nación, órgano de la U. P. inserta un artículo titulado: “Maniobra evitada. Intelectuales verdaderos y falsos intelectuales”. Bajo este título copia la nota facilitada anoche por el Gobierno y la comenta diciendo que los intelectuales verdaderos están obligados a dar ejemplo de disciplina y acatamiento al poder público.» (El Orzán, La Coruña, domingo 25 de abril de 1926, pág. 2.)

«Por otra parte, es inadmisible esa teoría de que para opinar hay que estar por encima de aquello de que se opina, pues ¿quién iba, entonces, a atreverse a opinar sobre nada? Únicamente los que se creyeran seres superiores, de excepción, semidivinos; es decir, los necios. ¿No opina a diario La Nación sobre ideas, cosas, hechos y personas? ¿No está todos los días diciéndonos quiénes son los verdaderos y los falsos intelectuales; los verdaderos y los falsos patriotas; cuál es la verdadera y la falsa libertad, la verdadera y la falsa democracia?… ¿Quiere decir entonces que se cree por encima de todo eso? No podemos suponer semejante cosa. Tenemos que pensar que el órgano oficioso, al emitir esas opiniones, no aspira a lanzar fallos inapelables, a darnos criterios infalibles de verdad, sino únicamente a exponernos su juicio, tan relativo y falible como todo lo humano. Pues en el mismo caso nos encontramos los demás periodistas, Yo reconozco –repito una vez más– que mi firma es modestísima; pero ¿es que acaso los colaboradores de La Nación son glorias universales? ¿Es que los señores Sánchez Pastor, Pemartín, Capellá, Santibáñez, De Pedro… son Homero, Platón, Cervantes, Kant, Dante, Shakespeare…? ¿Y no opinan ellos a diario sobre todo lo divino y humano? Pues ¿por qué no he de poder hacer yo lo mismo?» (Mariano Benlliure Tuero, «Crónica. Puntualicemos», La Libertad, año VIII, número 2072, Madrid, viernes 12 de noviembre de 1926, pág. 1.)

1927 Edmundo González Blanco, «Verdaderos y falsos intelectuales», Caras y caretas, número 1496, Buenos Aires, 4 de junio de 1927, pág. [40].

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Del lente inclusivo y demás impiedades.

Llegué al punto álgido de tolerancia con los personajes del sistema educativo que, a través y su rol de actantes dinámicos, promueven el lenguaje inclusivo sin considerar obligatoriedad que conlleva su rol de educandos, con respecto a la responsabilidad, no solamente civil para con el educando, sino con la implicancia más sublime en derredor de la evolución procesual de la arquitectura de los puentes cognitivos que se establecen en el circuito neuronal psicolinguistico de los seres humanos, en general y sobre todo el de los aprendientes en etapa de crecimiento madurativo del aspecto cerebral cognitivo.

El lenguaje con sus complejidades etimológicas y se, es una de las principales aristas a través de las cuales el ser humano desarrolla el fortalecimiento de las estructuras cognitivas.

Sopena, el carácter inimputable que se le ha otorgado a gran franja los educadores, en el permisivo acto negligente respecto a los comportamientos pedagógicos en boga relacionados con las acciones baladíes de la moda inclusiva, que supedita los enseñantes bajo modo enseñanza que dejan de lado la integridad de los aprendientes, por el acto irrisorio poner en primer plano prácticas deliberadamente arbitrarias perjudicando a los menores a cargo.
En primer lugar, el lenguaje inclusivo, no tienen un fin relacionado con la real de la ruptura.

Lamentablemente, siquiera pueden considerar, que exponen de manera contradictoria sus falencias y su carácter hipócrita, desnudando su debilidad ante los aprendientes que rumiando y mascullando la estupidez del adulto irresponsable inaudito y déspota, sigue siendo víctima de generaciones irremediables.

Es ineludible, a través de los manifiestos que se concatenan con lexemas inclusivos, «el no decir a través del no decir». La ilegibilidad de los discursos y la imposibilidad de reproducir oralmente lo discursivo gráfico, es la prueba más contundente de la falacia más deleznable, que por insignificante es aún más deplorable.

Es tal la necesidad de manifestar una ruptura inexistente del patriarcado, tanta cinismo malogrado para demostrar lo que no son, que conforman un conglomerado de vocablos inexistentes para solapar su imposibilidad y su negación a la ruptura.

Ruptura que solamente será posible, a través de la acción y jamás a través de la deformación de las prácticas discursivas.

La verdadera ruptura se relaciona con la generaciones procedentes, de las cuales están haciendo caso omiso, vituperando sus derechos con la enseñanza que se corresponda con sus necesidades procesuales en el fortalecimiento de las cognitivas, entre otras.

La amabilidad la dejé de lado. La mala praxis debería de ser tan condenatoria en la medicina como la educación.

Nací docente por oficio y moriré docente yendo en contra de cualquier precepto que haya de perjudicar la salud física o psíquica de los menores.

Ni «X», Ni «E» son semas inclusivos.
Dale acción al genital femenino: «Enclitorizar», es mi propuesta para revolucionar al infinitivo.

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QUEEN (específicamente: Freddie Mercury)



Desde Inglaterra al mundo, esta banda cambió para siempre la escena del rock, con su mixtura única de diversos estilos y principalmente por el talento descomunal, pocas veces visto, de Freddie Mercury. Claro que a partir de la película estrenada hace pocos años, el público se sumergió en el gen de la llegada del cantante. “Yo pensé en el nombre «Queen». Es un nombre fuerte, muy universal e inmediato. Visualmente tenía mucho potencial y estaba abierto a toda clase de interpretaciones. Yo era consciente de las connotaciones gay, pero era tan solo una de sus facetas”, admitió Freddie cuando le preguntaron por el nombre de la banda.

El Riff de la canción de Queen, «Stone Cold Crazy», perteneciente a su tercer trabajo «Sheer Heart Attack» de 1974, está considerado el primer riff que daría origen al thrash metal.

«Durmiendo muy profundamente
Sleeping very soundly

Un sábado por la mañana
On a Saturday morning

Estaba soñando que era Al Capone
I was dreaming I was Al Capone

Hay un rumor circulando
There’s a rumor going round

Tengo que salir de la ciudad
Gotta clear outta town

Estoy oliendo a hueso de pescado seco
I’m smelling like a dry-fish bone
Aquí viene la ley
Here come the Law

Voy a romper la puerta
Gonna break down the door

Voy a llevarme lejos una vez más
Gonna carry me away once more

Nunca nunca
Never, I never

Nunca más lo quiero
I never want it any more

Tengo que alejarme de este piso frío como la piedra
Gotta get away from this stone-cold floor
Loco
Crazy

Frío como la piedra, sabes
Stone-cold crazy, you know
Tarde lluviosa
Rainy afternoon

Tengo que volar un tifón
I gotta blow a typhoon

Y estoy jugando en mi trombón de diapositivas
And I’m playing on my slide trombone

Más, ya
Anymore, anymore

No puedo soportarlo más
Cannot take it anymore

Tengo que alejarme de este piso frío como la piedra
Gotta get away from this stone-cold floor
Loco
Crazy

Frío como la piedra, sabes
Stone-cold crazy, you know
Golpéalos
Hit ‘em up
Caminando por la calle
Walking down the street

Disparando a las personas que conozco
Shooting people that I meet

Con mi pistola de agua Tommy de goma
With my rubber Tommy water gun

Aquí viene el diputado
Here come the deputy

Él va a venir a buscarme
He’s gonna come and get a me

Tengo que levantarme y correr
I gotta get me get up and run
Ellos soltaron las sirenas
They got the sirens loose

Se me acabó el jugo
I ran right out of juice

Me van a meter en una celda
They’re gonna put me in a cell

Si no puedo ir al cielo
If I can’t go to heaven

¿Me dejarán ir al infierno?
Will they let me go to hell?
Loco
Crazy

Frío como la piedra, sabes
Stone-cold crazy, you know.»

Compositores: Brian May / Freddie Mercury / John Deacon / Roger Taylor

Freddie Mercury fue rebelión.

La enorme enemistad con Sid Vicious
Freddie Mercury no era famoso por pelearse con otros artistas, pero hizo una excepción con el bajista de los Sex Pistols, Sid Vicious. Era 1977, y Queen y los Sex Pistols, las grandes bandas en alza del punk rock, estaban bajo un mismo techo en los estudios de sonido Wessex en el norte de Londres. Queen estaba trabajando en News of the World, mientras que los Pistols estaban trabajando en Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols.

Según una vieja entrevista con Brian May, Vicious hizo el primer comentario. —»Usted es Freddie Mercury, ¿verdad? Estás acercando el ballet a las masas «, (se burló, según May). El cantante respondió con un pequeño y cortante golpe propio: —»Lo llamé Simon Ferocious» o algo así, y no le gustó nada», dijo el cantante en una entrevista de la década de los 80. «Y le dije: ‘niña feroz y furiosa’: ¿Qué vas a hacer al respecto?».

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LEWIS CARROLL Y EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Sus obras se mantienen con vida autónoma y ejercen constante influencia, como un modo siempre renovado de reflejar el universo. Una forma nueva de humor y, sobre todo, un intento de hallar la lógica en aquello que escapa a toda ley, lo que de irracional contiene nuestra existencia.

“Las aventuras de Alicia en el subterráneo”, fue la primera denominación para esta obra, en una. Se la entregó con el manuscrito de regalo a Alicia Lidell, en la Navidad de 1862.

Aquel cuento extraño, alejado absolutamente de los cánones que regían la literatura infantil de la época victoriana, do no sólo ninguna de las aventuras de estaba coronada por la consabida moraleja, sino que además, el relato ridiculiza fuertemente, las didácticas infra literarias tan en boga para el consumo infantil en ese tiempo.



No había corriente o escuela a la que ascribirlo, ya que no encajaba debidamente.

Había que remontar las fuentes de su absurdo a ciertos pasajes de Shakespeare, y a cualquier literato de su época me hubiese parecido demasiado temerario suscitar tal comparación.

Quien no fue sino hasta después de la primera Guerra Mundial, con el surgimiento de los ismos de vanguardia, que se comenzó a reconocer la importancia literaria de Carroll, sobre todo en el uso y creación de un nuevo lenguaje, como los caligramas, el seudónimo escapista, el plano onírico y apertura con la que señalaba los más revolucionarios experimentos literarios.

Sus juegos formales con idioma, en los que logra prodigios, intentan recrear, (pero desde otro punto de partida), el lenguaje infantil, el balbuceo, la inocencia frente a la palabra como signo comunicativo.

El absurdo de Lewis Carroll, no está limitado por las necesidades de la trama, sino que constituye un fin en sí mismo. en primer lugar cada vez que describe algo disparatado la narración mantiene un tono de perfecta normalidad, como si el autor se refiere sea la cosa más cotidiana, lo que proporciona al relato gran parte de su grandiosidad.

En el mundo que encontramos retratado en su obra, se produce la permanente conciliación de opuestos. En su entramado se casan y entreveran lo horriblemente grotesco y lo tierno; hay una mezcla elementos lógicos y de material onírico que impregna el relato con una verosimilitud realista.

“Alicia en el país de las maravillas” es un átomo de inteligencia crítica, un lugar de sentido común y generosidad que pasa por medio de la vida de su tiempo, haciendo comentarios cáusticos en apariencia candorosos, sobre la política, la guerra, la administración, la justicia, la identidad personal, el espíritu académico, la educación, las relaciones humanas etcétera…

Alicia es el intento de creación de un mundo que, estéticamente coherente, logra reflejar el sinsentido del nuestro.

El diálogo de Alicia con el gato Cheshire proporciona la clave del pensamiento de Carroll, la manera de concebir el mundo circundante y el papel que juega dentro de él.

— En esa dirección—dijo el gato —vive un Sombrerero y en aquella otra vive una Liebre de Marzo. Puedes visitar a quién quieras: ambos están locos

— Pero yo no quiero ver gente loca —exclamó Alicia.

— Oh, eso no lo puedes remediar —dijo el gato—Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

Bajo ese disfraz de locura, Carroll es capaz de mostrar los lo insignificante de nuestras categorías más respetables, entre otras las del tiempo y el espacio.

El el hecho de que las cosas sean diametralmente opuesta que los fenómenos que ocurren rocen lo estrambótico, que los personajes que se entre cruces sean melancólicos y absurdos, que los días se repitan en el absurdo del día anterior, una y otra vez…

Que el inicio sea surcado por la sorpresa que se va desvaneciendo hasta aceptar con normalidad la sesión del té.

ante tal momento de aceptación de Alicia ya ese mundo está incluyendo poderosamente sobre nosotros, lo aceptamos como posible cómo cierto y no queda más remedio que refugiarse en la infancia.

¿PORQUE ESTÁ LOCO EL SOMBRERERO LOCO?

La razón de su locura es su profesión, pues en el siglo XIX los sombreros eran una parte importante del atuendo de la gente, por lo que su fabricación era necesaria. El pelaje se separaba de la piel de los animales por un método llamado carroting, para el cual el mercurio era elemental. El problema es que el contacto con esta sustancia provoca comportamiento antisocial, cambios de humor, agresividad y temblores, o sea: la enfermedad del Sombrerero Loco.



En 1829 la revista Blackwood’s Edinburg hizo referencia a este término por primera vez. Unos años después, en 1835, el escritor canadiense Thomas Haliburton hablaría sobre ello en su libro The Clockmaker. Después fue Lewis Carroll quien dotó de esta locura a uno de los personajes de Alice In Wonderland, libro que escribió en 1865 con ayuda gráfica del ilustrador John Tenniel.

Pero la verdad es que los sombrereros no siempre estuvieron locos, pues antes de que su humor se trastornara por el uso de mercurio, utilizaban orina de camello para separar el pelaje de la piel de los animales, y así poder crear distintos diseños de este curioso accesorio.

Otro posible origen de la frase “loco como un sombrerero” nos hace viajar hasta Nueva Zelanda, en donde los mineros eran conocidos como hatters y alcanzaban la locura tras muchos días de trabajo en la oscuridad. La soledad puede tornarnos locos, eso es un hecho, pero parece ser que éste no fue el origen de la locura del sombrerero, pues las historias que Carroll plasmó en papel son más antiguas que este término neozelandés.

También existe la posibilidad de que la frase original fuera: “as mad as an adder”, la cual viene del dicho estadounidense “as mad as a cut snake”. Sin embargo, es poco probable que la locura del sombrero naciera a raíz del enojo de una serpiente, por lo que la fuente más probable sigue siendo el exceso de mercurio en el cuerpo de quienes su oficio era diseñar y confeccionar sombreros.

Sabemos que el 10/6 del sombrero es por el precio del mismo, que la peculiar personalidad y locura del sombrero se debe al uso del mercurio para poder ejercer su oficio.

En País de las Maravillas existen cientos que elementos que hablan de un mundo que está de cabeza: brebajes y bizcochos que alteran el tamaño, almejas que son secuestradas por una morsa que busca comérselas, animales que hablan, entre otros sucesos que a veces parecemos no entender. Sin embargo, la locura del Sombrero Loco está bien justificada y no sólo fue producto de la imaginación de Lewis Carroll.

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Extracto de «la obra que refiere al anarquismo por antonomasia»: El Banquero anarquista, Fernando Pessoa.

(…) «¿Qué es ser anarquista? La libertad, la libertad para uno y para los otros, para la humanidad entera. Querer estar libre de la influencia o de la presión de las ficciones sociales, querer ser libre tal como se nació y apareció en el mundo, que es como en justicia debe ser, y querer esa libertad para uno y para todos los demás. No todos pueden ser iguales frente a la Naturaleza: unos nacen altos, otros bajos; unos fuertes, otros débiles; unos más inteligentes, otros menos… Pero todos pueden ser iguales de ahí en adelante; sólo las ficciones sociales lo impiden. Esas ficciones sociales son las que era necesario destruir. «Era necesario destruirlas… Pero no se me escapó una cosa: era necesario destruirlas pero en beneficio de la libertad, y teniendo siempre en vista la creación de una sociedad libre. Porque eso de destruir las ficciones sociales tanto puede ser para crear libertad, o preparar el camino de la libertad, como para establecer otras ficciones sociales diferentes, igualmente malas porque son igualmente ficciones. Aquí es donde se necesitaba cuidado. Era necesario acertar con un proceso de acción, cualquiera que fuese su violencia o su no violencia (porque contra las injusticias sociales todo era legítimo), por el cual se contribuyese a destruir las ficciones sociales sin, al mismo tiempo, perjudicar la creación de la libertad futura; creando allí mismo, en el caso de que fuese posible, algo de la libertad futura.»Es claro que esta libertad, que se debe tener cuidado de no perjudicar, es la libertad futura y, en el presente, la libertad de los oprimidos por las ficciones sociales. Claro está que no tenemos que fijarnos en no perjudicar la «libertad» de los poderosos, de los bien situados, de todos quienes representan las ficciones sociales y tienen las ventajas en ellas. Ésa no es libertad; es la libertad de tiranizar, que es lo contrario de la libertad. Ésa, por el contrario, es la que más debíamos pensar en perjudicar y en combatir.

¿Para quién quiere el anarquista la libertad? Para la humanidad entera. ¿Cuál es la manera de conseguir la libertad para la humanidad entera? Destruir por completo todas las ficciones sociales. ¿Cómo se podrían destruir por completo todas las ficciones sociales?

—Esa revolución sería preferiblemente
mundial, simultánea en todos los puntos, o los puntos importantes del mundo; o no siendo así, partiendo rápidamente de unos a otros, pero, a pesar de todo, en cada punto, esto es, en cada nación, fulminante y completa.Por mí solo, no podría hacerla a ella, a la revolución mundial, ni siquiera podría hacer la revolución completa en la parte relacionada con el país en donde estaba. Lo que podía era trabajar, en la entera medida de mi esfuerzo, para preparar esa revolución. Ya le expliqué cómo: combatiendo, por todos los medios accesibles, las ficciones sociales; no perjudicando nunca al hacer ese combate o la propaganda de la sociedad libre, ni la libertad futura ni la libertad presente de los oprimidos; creando ya, de ser posible, algo de la futura libertad.

(…) «Esta idea de deber, esto de la solidaridad humana, sólo podía considerarse natural si trajera consigo una compensación egoísta, porque entonces, aunque en principio contrariase el egoísmo natural, si diera a ese egoísmo una compensación, siempre, a fin de cuentas, no lo contrariaría. Sacrificar un placer, simplemente sacrificarlo, no es natural; sacrificar un placer a otro es lo que ya está dentro de la Naturaleza: entre dos cosas naturales de las que no se pueden tener ambas, escoger una es lo que está bien. ¿Pero qué compensación egoísta o natural podía darme la dedicación a la causa de la sociedad libre y de la futura sociedad humana? Sólo la conciencia del deber cumplido, del esfuerzo para un buen fin; y ninguna de estas cosas es una compensación egoísta, ninguna de estas cosas es un placer en sí, sino un placer, si lo es, nacido de una ficción, como puede ser el placer de ser inmensamente rico, o el placer de haber nacido en una buena posición social. Un proceso, o procesos, mediante cualquiera de los cuales se contribuyese a destruir las ficciones sociales sin perjudicar, al mismo tiempo, la creación de la libertad futura; sin perjudicar, por consiguiente, en lo más mínimo, la poca libertad de los actuales oprimidos por las ficciones sociales; un proceso que, en lo posible, crease ya algo de libertad futura…» (…)

Retrato de Isidoro Reta.
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Charles Dogson, «Las aventuras de Alicia en el subterráneo».



Sus obras se mantienen con vida autónoma y ejercen constante influencia, como un modo siempre renovado de reflejar el universo. Una forma nueva de humor y, sobre todo, un intento de hallar la lógica en aquello que escapa a toda ley, lo que de irracional contiene nuestra existencia.

«Las aventuras de Alicia en el subterráneo», fue la primera denominación para esta obra, en una. Se la entregó con el manuscrito de regalo a Alicia Lidell, en la Navidad de 1862.

Aquel cuento extraño, alejado absolutamente de los cánones que regían la literatura infantil de la época victoriana, no sólo ninguna de las aventuras de estaba coronada por la consabida moraleja, sino que además, el relato ridiculizaba fuertemente, las didácticas infra literarias tan en boga para el consumo infantil en ese tiempo.

No había corriente o escuela a la que ascribirlo, ya que no encajaba debidamente.

Había que remontar las fuentes de su absurdo a ciertos pasajes de Shakespeare, y a cualquier literato de su época me hubiese parecido demasiado temerario suscitar tal comparación.

Quien no fue sino hasta después de la primera Guerra Mundial, con el surgimiento de los ISMOS de vanguardia, que se comenzó a reconocer la importancia literaria de Carroll, sobre todo en el uso y creación de un nuevo lenguaje, como los caligramas, el seudónimo escapista, el plano onírico y apertura con la que señalaba los más revolucionarios experimentos literarios.

Sus juegos formales con idioma, en los que logra prodigios, intentan recrear, (pero desde otro punto de partida), el lenguaje infantil, el balbuceo, la inocencia frente a la palabra como signo comunicativo.

El absurdo de Lewis Carroll, no está limitado por las necesidades de la trama, sino que constituye un fin en sí mismo. en primer lugar cada vez que describe algo disparatado la narración mantiene un tono de perfecta normalidad, como si el autor se refiere sea la cosa más cotidiana, lo que proporciona al relato gran parte de su grandiosidad.

En el mundo que encontramos retratado en su obra, se produce la permanente conciliación de opuestos. En su entramado se casan y entreveran lo horriblemente grotesco y lo tierno; hay una mezcla elementos lógicos y de material onírico que impregna el relato con una verosimilitud realista.

«Alicia en el país de las maravillas» es un átomo de inteligencia crítica, un lugar de sentido común y generosidad que pasa por medio de la vida de su tiempo, haciendo comentarios cáusticos en apariencia candorosos, sobre la política, la guerra, la administración, la justicia, la identidad personal, el espíritu académico, la educación, las relaciones humanas etcétera…

Alicia es el intento de creación de un mundo que, estéticamente coherente, logra reflejar el sinsentido del nuestro.

El diálogo de Alicia con el gato Cheshire proporciona la clave del pensamiento de Carroll, la manera de concebir el mundo circundante y el papel que juega dentro de él.

— En esa dirección—dijo el gato —vive un Sombrerero y en aquella otra vive una Liebre de Marzo. Puedes visitar a quién quieras: ambos están locos

— Pero yo no quiero ver gente loca —exclamó Alicia.

— Oh, eso no lo puedes remediar —dijo el gato—Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

Bajo ese disfraz de locura, Carroll es capaz de mostrar los lo insignificante de nuestras categorías más respetables, entre otras las del tiempo y el espacio.

El el hecho de que las cosas sean diametralmente opuesta que los fenómenos que ocurren rocen lo estrambótico, que los personajes que se entre cruces sean melancólicos y absurdos, que los días se repitan en el absurdo del día anterior, una y otra vez…

Que el inicio sea surcado por la sorpresa que se va desvaneciendo hasta aceptar con normalidad la sesión del té.

Ante tal momento de aceptación de Alicia ya ese mundo está incluyendo poderosamente sobre nosotros, lo aceptamos como posible cómo cierto y no queda más remedio que refugiarse en la infancia.

Publicado en Abolición, Arte, Educación, historia, SOCIEDAD

Victoria Kent

MUJERES Olvidadas…

Las hubo tanto guerreras como científicas, aventureras como políticas, reinas, nobles, intelectuales, astrónomas, escritoras, o… simplemente esposas.

Victoria Kent nació en Málaga en 1898. Feminista, abogada y política republicana española. Nació en el seno de una familia acomodada y liberal, tuvo profesores particulares y luego se trasladó a Madrid en 1917, para ingresar a la Universidad Central, donde estudió Derecho.

Se licenció en 1924, siendo la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados, en plena dictadura de Primo de Rivera (1870-1930). Su primera intervención como abogada defensora fue en 1930, defendiendo ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a un miembro del Comité Revolucionario Republicano. Consiguió la absolución de su defendido, lo que le dio reconocimiento público.

En la Segunda República en 1931, Victoria fue electa diputada por el Partido Radical Socialista, junto a Clara Campoamor por el Partido Republicano Radical. Fue designada Directora General de Prisiones hasta 1934. Siguiendo el ejemplo de su precursora Concepción Arenal, Victoria trabajó incansablemente para mejorar las cárceles, con el criterio de rehabilitar a los presos: retiró las cadenas y las celdas de castigo y creó el Cuerpo Femenino de Prisiones para la Cárcel de Mujeres y el Instituto de Estudios Penales.

De fuerte convicciones democráticas y feministas, Victoria mantuvo fuertes discusiones con la diputada Clara Campoamor, por el sufragio femenino, pues estaba en contra de otorgar el voto de forma inmediata, ya que consideraba que la mujer española no estaba preparada social ni politícamente para votar. Afrontó con valentía el rechazo hacia sus ideas y al no ganar en las elecciones de 1933, abandonó la Dirección de las Prisiones.

Victoria volvió a ser electa diputada en 1936 y durante la Guerra Civil (1936-39) viajó a Francia como Secretaria de la Embajada Española. Cuando Franco (1892-1975) derrotó a la República e instauró una dictadura (1937-1975), permaneció en París, colaborando en la salida de refugiados españoles hacia América. Al llegar la invasión nazi a París en 1940, Victoria vivió con identidad falsa como Madame Duval, trabajando y escribiendo a favor de los exiliados españoles.

En 1948 partió exiliada para Mexico, donde desarrolló una intensa actividad intelectual, en ámbitos universitarios y penitenciarios. En 1950 trabajó en Nueva York como funcionaria de la ONU. Dirigió la revista Ibérica, destinada a la publicación de noticias llegadas de España, para los exiliados republicanos en Estados Unidos. Cuando en 1975 murió Franco y comenzó la transición democrática, la revista dejó de editarse.

Victoria estuvo durante 40 años en el exilio, trabajando infatigablemente, apasionada y decidida, dedicó su vida a luchar por mejorar las condiciones de vida, no sólo de las mujeres, sino de todos los que se encontraran en condiciones de inferioridad: presos, huérfanos, exiliados.

Victoria Kent murió en Nueva York en 1987.

Feúcha, alta, encorvada y solitaria, así era Victoria Kent, una mujer de la que mucho se ha escrito y poco se sabe.

Esta malagueña nacida un 3 de marzo de 1889 que se negó a ir a la escuela y recibió clases de su madre terminó siendo maestra. No conformándose con ello, sus padres aceptaron enviarla a Madrid, sin casarse ni hacerse monja, a estudiar bachillerato, alojándose en la Residencia de Señoritas -un foco importante de cultura y libertad sexual-..

Se presenta en la Facultad de Derecho sin estar matriculada y termina sacándose la carrera. Demuestra su valía como letrada al defender a Álvaro de Albornoz, convirtiéndose en la primera mujer que participa en un Consejo de Guerra.
Se afilia al Partido Radical Socialista, llegando a ser diputada. De este periodo es famoso su enfrentamiento con su amiga Clara Campoamor, a causa del sufragio femenino, al que Victoria se negaba por creer que las mujeres se verían forzadas a votar a la derecha por sus maridos o los curas.

Pero, no siendo suficiente para ella, es nombrada por Alcalá-Zamora, Directora de Prisiones, puesto que ella describe como “la tarea más importante de su vida”. Sus ideales humanísticos se ven representados en los cambios que realizó, mejorando la de vida de los presos. Promovió la reinserción social, eliminó las cadenas y grilletes -fundiendo el acero de estos para realizar un busto en honor a su predecesora, Concepción Arenal-, suprimió la obligación de asistir a misa, sacó a las monjas y creó el Cuerpo Auxiliar de prisiones, e impulsó la cultura. Todo ello en los tres meses que permaneció en su cargo, antes de que ciertos sectores de la sociedad pusieran el grito en el cielo por algunas reformas, como las visitas conyugales, y se vio forzada a dimitir de su cargo.

Comenzada la Guerra Civil, Victoria acude a Guadarrama, para aprovisionar a los combatientes. También ayudó a escapar a centenares de niños de las zonas de guerra.

Es nombrada Primera Secretaria de la Embajada de París, donde se encarga de conseguir pasaje hacia América a todos los refugiados. Ella no corrió la misma suerte, sorprendida por la invasión nazi, abandona París y se esconde en un pequeño apartamento de la Cruz Roja en Bolougne.

Consigue llegar a México, donde dio clases de Derecho, viendo así realizado su sueño, la docencia. Reclamada por la ONU, se traslada a Nueva York para formar parte de la Sección de Defensa Social, cargo que abandonó al considerarlo demasiado burocrático.

A los 62 años, conoce a Louise Crane, su gran amor. Gracias a ella, y a su fortuna millonaria, funda y dirige la revista Ibérica, que informaba sobre la situación en España a los exiliados.

Visitó España, aunque durante un corto periodo de tiempo, según Victoria: “Yo no tengo otra pasión que España pero no regresaré a ella mientras no exista una auténtica libertad de opinión y de asociación”. Por lo que opta por volver a Nueva York, junto a su amada Louise.

Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España
Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España.

Regreso a España desde el exilio de Victoria Kent

Política destacada durante la Segunda República española, Victoria Kent fue la primera mujer del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar.

Pese a lo que podría pensarse por su apellido y su trayectoria, Victoria Kent Siano (Málaga, 1891) nació en una sencilla familia de clase media: su padre era vendedor de calzado y su madre ama de casa. Eso sí, ambos progenitores tenían un talante liberal y una mentalidad bastante abierta para la época, por lo cual no se opusieron a que la inquieta Victoria estudiase Magisterio en Málaga y, luego, se trasladase a Madrid para cursar Derecho. Llegó a la capital en 1917 y se instaló en la Residencia de Señoritas, el equivalente femenino a la mítica Residencia de Estudiantes, dirigida por la pedagoga institucionista María de Maeztu, que influyó notablemente en la personalidad y las ideas feministas de la joven. Kent se licenció como abogada por la Universidad Central –el nombre original de la Universidad Complutense– en 1924; al año siguiente, en plena dictadura de Primo de Rivera, fue la primera mujer que ingresó en el Colegio de Abogados de Madrid y empezó a ejercer ante los tribunales.

Aquello le dio cierta notoriedad, aunque su verdadera fama llegó en 1931 al defender ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a Álvaro de Albornoz, miembro del Comité Revolucionario Republicano procesado por su intervención en la Sublevación de Jaca. Esto la convirtió en la primera abogada del mundo en actuar ante un tribunal militar; además, logró la libertad de su defendido.

Etapa en el Congreso y exilio

Su prestigio llevó a que ese mismo año fuese elegida miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y a que, en abril, el Gobierno provisional de la recién nacida Segunda República, presidido por Alcalá-Zamora, la nombrase Directora General de Prisiones. Kent llevaba tiempo afiliada al Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) y salió elegida diputada en las primeras Cortes republicanas, aunque siempre compaginó su dedicación política con su bufete de Derecho Laboral en la madrileña calle del Marqués de Riscal, 5, y su asesoría a las cooperativas obreras o al Sindicato Nacional Ferroviario.

Desde su cargo, mejoró y reformó el sistema penitenciario español; como diputada, protagonizó el famoso debate con Clara Campoamor en torno al voto femenino, al cual se opuso –a pesar de su feminismo– por razones de oportunidad política. Perdió el debate, se aprobó el sufragio de las mujeres y la propia Victoria perdió su condición de diputada: no resultó elegida en 1933, aunque volvería a serlo en 1936 en las listas de Izquierda Republicana (IR), que formaba parte del Frente Popular.

Pero en julio llegaron el golpe militar, el estallido de la Guerra Civil y, para Kent como para otros tantos republicanos, el exilio: primero en París, donde al principio se hizo cargo de miles de niños refugiados y luego tuvo que esconderse de los nazis y de Franco, ayudada por Cruz Roja (su novela autobiográfica Cuatro años en París refleja este período); y luego en México como profesora universitaria de Derecho. Desde 1950 hasta su muerte en 1987 se encontraría en Nueva York, donde trabajó para la ONU y mantuvo una larga relación sentimental con la filántropa americana Louise Crane. No obstante, Victoria Kent tuvo ocasión de volver fugazmente a su patria al acabar el franquismo: regresó a España el 11 de octubre de 1977 y fue homenajeada con cariño y admiración por sus seguidores y amigos tras tantos años lejos del hogar.

VICTORIA KENT POR GABRIELA MISTRAL

GABRIELA MISTRAL

Poeta chilena (Vicuña, 1889 – Nueva York, 1957), diplomática y pedagoga chilena, la primera latinoamericana en obtener el Premio Nobel de Literatura, en 1945. En 1951 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, Chile.

Perfil de la feminista, política e ideóloga española Victoria Kent.

UNA ÍNDOLE.

Victoria Kent: malagueña de media raza inglesa. Las dos franjas de sangre corren y se expresan en su carácter. Lleva de la mediterránea los óleos humanos que regara Roma en cada lugar en que se retardó creando una convivencia; lleva de anglosajona el sentido del aseo del mundo por la organización del trabajo colectivo y de la vida individual.

Su formación fue la común de la niña que aparece bien dotada en la escuela secundaria de la provincia. Después de su bachillerato pasó a la capital que, buena pulidora en su colegio especializado, “doma, tornea y lustra”. Vino de su Málaga amasada por esos escultores ligeros y fuertes que se llaman luz y olas. Castilla tal vez haya cumplido en ella el trabajo que le atribuyen de estilización o rubricación de la criatura española. Victoria Kent hace visible en su vida un estilo; y ése es el de la escuela hispana del futuro: una eficacia aliada a la fineza; una profundidad antigua veteada de una modernidad expurgada.

Alta, sólida sin pesadez, la talla sajona y el rostro latino, la voz grave, que va bien con su alegato austero en el tribunal; la conversación en bloques netos de conceptos, y nunca divagadora. Su persona exhala una dignidad exenta de arrogancia. No es la pechi-erguida según llaman los españoles a la soberbia, aunque su autoridad fuerte arrastra a las mujeres detrás de ella hacia las faenas sociales.
Quisiera saber cómo se llamaría en física la condición de los cuerpos graves que no son extáticos, pero que se agitan raramente, y me gustaría saber también cuáles son las materias que sin ser neutras, sino bastante individualizadas, influyen en sus semejantes y en sus opuestos. La fórmula de Victoria Kent andaría entre ese dechado de la física y este otro de laboratorio industrial.

De tarde en tarde se bendice la condición humana, cuando cae a las manos en un ejemplar cumplido; se olvida de un golpe el fracaso conocido sobre los muchos que viven a cien jornadas de la ecuación hombre o mujer de las épocas clásicas. Saludamos aquello como el éxito completo tras del cual se corrió mucho, cansándose primero y al final encolerizándose.Y se emplean algunas semanas en averiguarse al individuo con curiosidad bien dichosa.

FEMINISMO.

Hay en los gremios profesionales de mujeres, las que atraen por el temperamento mejor que por la ideología; hay otras a las cuales la técnica conquistada del oficio ha endurecido como una intemperie marina; y hay el género más común en el feminismo: el que se bate a pura sentimentalidad en una liza donde sobran las lágrimas. Es raro de disfrutar en la masa de las sufragistas el caso de la consciencia lisa y llana. Parece que seamos las mujeres insinuaciones apenas apuntadas, hoces de luna nueva de una conciencia profesional o política. Pide ésta una larga escalera de estratos morales, y los cuajaremos en el porvenir, pero tan lenta camina la operación como van rápidas nuestras emancipaciones. El desequilibrio inquieta y con harta razón.

V. Kent

«No me fiaría para entregarle la suerte de mi pueblo a “La temperamental” arrebatada que he dicho; ni haría camino muy largo al lado de la criatura minerviana, salida del seso de Júpiter y vaciada de entraña emocional. En cuanto a las emotivas, que en vez de hacer música se han puesto a hacer política, éstas suelen cansarse con su ignorancia gárrula. Pondría, eso sí, cualquier causa personal o gremial en las manos de una Victoria Kent de conciencia cenital, como de cuantas caen dentro de su familia o su orden.»

POLÍTICA.

Llevaron a la Corte Constituyentes a Victoria Kent unos electores que conocían la trayectoria de su vida, servicial y recta como una estrada romana, y allí estuvo haciendo, y no luciendo, durante dos años, en los debates. La seriedad de su carácter la conduce a repugnar desde la retórica de los frondosos hasta el cubiliteo de los ladinos. Donde hay industria activa sobre la cual poner a mano, realizando el bien para la colectividad, ella toma su sitio. Desprovista en cuanto a medio sajona de la piel de raso que son nuestras vanidades, estará allí trabajando sin énfasis, sentada en la zona donde el ingenio vicioso espejea menos y no atrae a los novedosos y noveleros.

LA PENALISTA.

La República la colocó desde sus comienzos en un cargo desde el cual diese la medida de su energía y la nobleza de su cultura penal: le entregó la jefatura de las cárceles españolas.

Ella llevaba consigo esa materia en todo tiempo peligrosa –dinamita para los flacos de ánimo y para los aceptadores de su mal– que llaman con palabra desacreditada “ideales”. Una pasión real del derecho le hizo seguir la abogacía; luego, sus años de un bufete, asomada a diario a las cárceles -¡y qué cárceles!- la había cargado de experiencia. Contra la costumbre del criminalista teórico, ella se sintió llamada a realizar en el cargo, cuanto planeó durante su vida: la reforma de los servicios carcelarios, ni más ni menos.

Realizó en catorce meses lo que es dable hacer en campo de calamidad tan dilatado, guerreando día a día con la vieja poltrona que es la costumbre perversa. Sus golpes de azada al régimen penitenciario fueron los siguientes: Aumentó la ración alimenticia a los presos, el que castiga, a lo menos ha de alimentar. Duplicó las provisiones de coberturas, pensando en que se hiela el que está quieto como un banco. Dio la orden, que azoraría a los jefes, de la recogida de las cadenas y grillos en las celdas de castigo. El dato pone no se qué escalofrío: mandó fundir los objetos infames para sacar de ellos hierro, que bastó para el monumento a Concepción Arenal. Llevo el baño y la ducha a los nuevos edificios carcelarios. Suprimió los cárceles llamadas de partido (de pueblos pequeños) que en varias partes existían en inefable revoltura con cuadras y … escuelas.

HEREDERA DE CONCEPCIÓN ARENAL.

La obra en que se daría gusto entero fue la construcción de la nueva Cárcel de Mujeres de Madrid.

Ha contado Victoria Kent al periodista Ángel Lázaro, que a lo largo de su vida, ella alimentó la idea de esta creación y que llegando a la jefatura general de prisiones se dijo como a sí misma y como a la otra que hay en nosotros: “Ahora hago la Cárcel de Mujeres”. Cuenta que pidió al arquitecto: “Mucha luz, toda la posible. Una casa como la que quisiese una para vivir. Luz por todo costado. Seis patios. Seis terrazas y una soberana azotea general”. El amor de holgura, aseo y claridad, no se quedó en las oficinas: maravilla en la cárcel nueva, por ejemplo, la magnífica cocina. Cuarenta y cinco cuartos de baño para la pobre clientela. Setenta y cinco dormitorios independientes, una gran enfermería, un honorable salón de actos, los talleres abastecidos para el trabajo manual,la biblioteca que es para los presos la cotidiana salida al mundo, y el santo departamento para las madres delincuentes que deben criar a sus niños. (¿Han pensado los jueces hasta la última raíz del concepto en la madre presa, que cría y en lo que ella cría?) Faltan en la nueva cárcel las “celdas de castigo”; se han reemplazado con unas celdas de aislamiento para las reclusas rebeldes, y en ellas, la única penitencia es la separación de las compañeras. Victoria Kent ha dicho que cuando una mujer entra en esa cárcel, “conocerá un choque moral desde su primera pisada, y que esa casa empujará suavemente la buena crisis de su conciencia”.que cría y en lo que ella cría?) Faltan en la nueva cárcel las “celdas de castigo”; se han reemplazado con unas celdas de aislamiento para las reclusas rebeldes, y en ellas, la única penitencia es la separación de las compañeras. Victoria Kent ha dicho que cuando una mujer entra en esa cárcel, “conocerá un choque moral desde su primera pisada, y que esa casa empujará suavemente la buena crisis de su conciencia”.que cría y en lo que ella cría?) Faltan en la nueva cárcel las “celdas de castigo”; se han reemplazado con unas celdas de aislamiento para las reclusas rebeldes, y en ellas, la única penitencia es la separación de las compañeras. Victoria Kent ha dicho que cuando una mujer entra en esa cárcel, “conocerá un choque moral desde su primera pisada, y que esa casa empujará suavemente la buena crisis de su conciencia”.

Ahí está plantada en el barrio de “Ventas” de Madrid la masa blanca, albergadora de la delincuencia mujeril. Su arquitectura ostenta la dignidad de las cosas hechas para un vasto servicio social; la sencillez geométrica que ha aventado barroquismos promete los modos judiciales de la época, ni sentimentalotes ni sargentescos.
Victoria Kent ha debido probar una satisfacción profunda mirando su sueño de media vida vuelto pasta de piedra y logro aplacador. Las delincuentes castellanas de tres centurias vivirán, gracias a ella, bajo esos techos de clemencia y detrás de esas puertas más comunicadoras que tajadoras del mundo. Santa Concepción Arenal no pudo alcanzar en su tiempo este remate de su sacro empeño. Dejó sus libros a la manera de un fermento, y en química como en letras, las levaduras o revientan o enlindan la harina, por pesada que sea. A una distancia de cuarenta años, que pudieron ser menos, pero que no son demasiado, Santa Concepción Arenal, la gallega, gana su batalla por el brazo prestado de una mujer que comió su doctrina, en una eucaristía secreta. “Esta es mi sangre”, dice cada libro esencial a su lector proato. Si tales hostias se comen en la adolescencia pueden más sobre nosotros, y Victoria Kent es un caso de esas adolescencias heroicas que auguran y cumplen unas madureces grandes.

Cuando le dijeron que el menester de la reforma carcelaria correspondía a varón y no a mujer, pudo contestar que manos viriles habían manejado el problema sin sacarlo de su encenegamiento en la crueldad o el abandono. Cuando le enrostraron “una anarquización del servicio”, pudo desplegar el cuadro que encontró y enfrentar la libertad dichosa que ella trajo con la anarquía satánica encontrada al llegar.

Ella dice: “O creemos que nuestra función sirve para modificar al delincuente o no lo creemos. En el caso de no tener esta fe, todas las mazmorras y el repertorio entero de castigos será poco. Si tenemos, en cambio, esa fe, hay que dar al hombre trato de hombre, no de alimaña”.

Son conceptos de la mente muy lógica que ella lleva, aun cuando la elevación doctrinal de ellos la haga aparecer a los palurdos como mujer de utopías lacrimosas.

IDEOLOGÍA.

La teoría y la conducta política de Victoria Kent se resuelve en un ángulo formado de una democracia corajuda que acepta el socialismo y de una fórmula de realización que suaviza por medio de una densa cultura la realización de esa democracia subida. En éste como en otros puntos, camina con el equipo de las intelectuales españolas. Su espíritu de solidaridad parece que sea uno de sus atributos sajones más nobles: ella escoge parsimoniosamente el grupo humano con el cual se funde y al que no abandona por la pequeña disidencia de ayer o de mañana.

Admirable parece también su tino en Parlamento y asamblea; se podría sacar de sus discursos una pequeña antología de pensamiento social y de táctica política, que podía llamarse “Breviario de la sabiduría política feminista para el uso de mujeres latinas”.

Es de estimarse en la literatura política de Victoria Kent la ausencia de cualquier forma de demagogia. Pudor escaso en la casta política, cuyo menester es el batir a las multitudes como a clara de huevo, pudor de líder de altura, delicadeza doblada por la condición mujeril. No sabemos la facilidad con que las feministas caen de bruces en la demagogia, a causa de nuestro terremoto pasional y de nuestro apetito de éxitos inmediatos.

Algunas lectoras podrían sacar, malamente, de este acápite la conclusión de que Victoria Kent es una diputada Centro-derecha, Centro-moroso o Centro-cómodo, y se equivocarían porque Victoria Kent es mujer de izquierda y de un doctrinarismo diamantino por su terca firmeza. Es probable que en nación de justicia social lograda, no fundase con sus amigos un partido radical-socialista; pero en la España que tiene que labrar los surcos, tan anchos como ella misma, del bienestar obrero y campesino, ni Victoria Kent ni otra criatura de su probidad podía elegir otro camino que el de una evolución social a las marchas forzadas. La desorganización de los pueblos llamados hispánicos le golpea en las potencias con látigo errado; el hambre de Castilla y Andalucía le castiga los sentidos cuando camina sobre el pecho o la extremidad de la Península.

Victoria Kent combatió en las Constituyentes el voto femenino, acarreándose con ello la hostilidad de los grupos sufragistas españoles y una verdadera explosión de los feminismos extranjeros más fogosos; una mujer y además una diputada, quería rehusar el voto a sus hermanas.

Ella no negaba ni siquiera discutía el derecho a voto de las mujeres. Pensamiento tan escrupuloso como el suyo no puede nutrir el concepto de un electorado eterno de los hombres. Una mujer que ha hecho la jornada dantesca por los infiernos de este mundo, que se llaman niñez proletaria abandonada y niñez rural, y que se llaman, además, problemas judiciales y trabajo femenino pagados con salario de hambre, tiene que pensar en la creación de otra sensibilidad en el Estado entero, menester que cumplirá la única que trae unas manos puras y una conciencia no relajada a las legislaturas.

De puro fiel a sí misma y a la mujer en general, ella tenía en este trance “ojos para ver y oídos para oír”. Se conocía la ignorancia de la masa femenina votante y pedía a las Cortes una pausa larga para la preparación del electorado mujeril. Victoria Kent resistió la embriaguez de vino generoso o de café negro que es la demagogia sufragista sajona o latina; sabe que no se trata solamente de que las mujeres votemos, sino de que no lleguemos hasta este campo tremendo del sufragio universal a duplicar el horror del voto masculino analfabeto… Arribar con mejores prendas cívicas y, a ser posible, llevando una fórmula correctora del sufragio en general, era su intención sagaz. La mera obtención del voto y la satisfacción de la vanidad del sexo deben parecerle unas niñerías bastante atolondradas. Ha hecho la Casandra contra toda la cordialidad de su naturaleza que la lleva a las maneras suaves de convivencia así en hogar como en asamblea. La mujer española, en gran parte, votó contra la República que le regaló el voto, y esta frase ya corre acuñada llevando consigo una realidad alarmante1.

El tipo especial de opinión pública sin contorno acusado, que es el español, acaso salga de este mujerío votante que todavía no sabe qué es lo que quiere y a dónde va. Por otra parte, no son estas electoras españolas ningún fenómeno de necedad y menos de maquiavelismo, sencillamente, fueron llevadas sin tránsito a una seria función política.

UNA FRASE. «He encontrado en uno de sus discursos, y como perdida, una frase de Victoria Kent, relámpago de esos que alumbran una zona del alma y gracias a los cuales suele captarse una criatura entera. Ella habla de los sostenes morales con que cuenta para su lucha y que llegan en su correo cotidiano y añade: “No se olvida nunca cuando un hombre o unos hombres en desgracia nos han llamado madre”. Belleza grande de esos tres regalones que don Miguel de Unamuno comentaría, sacando a la luz un género de maternidad que el mundo comienza a conocer: la maternidad de la jefe de prisiones y de hospitales o de las veladoras de salas-cunas, y que corre desde el gris desabrido de un funcionalismo laico enteco hasta una piedad patética o una mística vertiginosa.»

HACER Y DESHACER.

Pasó la marejada reformista del primer Parlamento y vino una mudanza visual que un óptico sabría decir: las proporciones de la faena que se iba a cumplir disminuyeron; la República habló de pronto en una lengua alguacilesca que era de paños tibios o de subterfugios. Victoria Kent no se dio por notificada de un trueque de la República española y rehusó hacer concesiones, bajando calorías a su reforma. Había que irse, dejando los moldes abandonados a manos más consentidoras o quedarse rompiéndoles como una alfarería fracasada en el horno.

Tiempos vendrán, o no vendrán, de reanudar el santo trabajo de la cárcel recreadora de hombres, y al revés de los apóstatas de sí mismos, ella podrá volver trayendo su plan intacto, sin averiadura ni quebrajeo, para continuarlo en el punto y la línea en que se lo interrumpieron.

Entretanto –y puede durar lo que sea el interregno– ella da a quienes la vemos vivir, de cerca o de lejos, el espectáculo lujoso –la ética gasta en ciertos seres un verdadero lujo– de una vida apostólica, tan llena en las maneras como subida en el rigor.

MUJERES Olvidadas…

Las hubo tanto guerreras como científicas, aventureras como políticas, reinas, nobles, intelectuales, astrónomas, escritoras, o… simplemente esposas.

Victoria Kent nació en Málaga en 1898. Feminista, abogada y política republicana española. Nació en el seno de una familia acomodada y liberal, tuvo profesores particulares y luego se trasladó a Madrid en 1917, para ingresar a la Universidad Central, donde estudió Derecho.

Se licenció en 1924, siendo la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados, en plena dictadura de Primo de Rivera (1870-1930). Su primera intervención como abogada defensora fue en 1930, defendiendo ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a un miembro del Comité Revolucionario Republicano. Consiguió la absolución de su defendido, lo que le dio reconocimiento público.

En la Segunda República en 1931, Victoria fue electa diputada por el Partido Radical Socialista, junto a Clara Campoamor por el Partido Republicano Radical. Fue designada Directora General de Prisiones hasta 1934. Siguiendo el ejemplo de su precursora Concepción Arenal, Victoria trabajó incansablemente para mejorar las cárceles, con el criterio de rehabilitar a los presos: retiró las cadenas y las celdas de castigo y creó el Cuerpo Femenino de Prisiones para la Cárcel de Mujeres y el Instituto de Estudios Penales.

De fuerte convicciones democráticas y feministas, Victoria mantuvo fuertes discusiones con la diputada Clara Campoamor, por el sufragio femenino, pues estaba en contra de otorgar el voto de forma inmediata, ya que consideraba que la mujer española no estaba preparada social ni politícamente para votar. Afrontó con valentía el rechazo hacia sus ideas y al no ganar en las elecciones de 1933, abandonó la Dirección de las Prisiones.

Victoria volvió a ser electa diputada en 1936 y durante la Guerra Civil (1936-39) viajó a Francia como Secretaria de la Embajada Española. Cuando Franco (1892-1975) derrotó a la República e instauró una dictadura (1937-1975), permaneció en París, colaborando en la salida de refugiados españoles hacia América. Al llegar la invasión nazi a París en 1940, Victoria vivió con identidad falsa como Madame Duval, trabajando y escribiendo a favor de los exiliados españoles.

En 1948 partió exiliada para Mexico, donde desarrolló una intensa actividad intelectual, en ámbitos universitarios y penitenciarios. En 1950 trabajó en Nueva York como funcionaria de la ONU. Dirigió la revista Ibérica, destinada a la publicación de noticias llegadas de España, para los exiliados republicanos en Estados Unidos. Cuando en 1975 murió Franco y comenzó la transición democrática, la revista dejó de editarse.

Victoria estuvo durante 40 años en el exilio, trabajando infatigablemente, apasionada y decidida, dedicó su vida a luchar por mejorar las condiciones de vida, no sólo de las mujeres, sino de todos los que se encontraran en condiciones de inferioridad: presos, huérfanos, exiliados.

Victoria Kent murió en Nueva York en 1987.

Feúcha, alta, encorvada y solitaria, así era Victoria Kent, una mujer de la que mucho se ha escrito y poco se sabe.

Esta malagueña nacida un 3 de marzo de 1889 que se negó a ir a la escuela y recibió clases de su madre terminó siendo maestra. No conformándose con ello, sus padres aceptaron enviarla a Madrid, sin casarse ni hacerse monja, a estudiar bachillerato, alojándose en la Residencia de Señoritas -un foco importante de cultura y libertad sexual-..

Se presenta en la Facultad de Derecho sin estar matriculada y termina sacándose la carrera. Demuestra su valía como letrada al defender a Álvaro de Albornoz, convirtiéndose en la primera mujer que participa en un Consejo de Guerra.
Se afilia al Partido Radical Socialista, llegando a ser diputada. De este periodo es famoso su enfrentamiento con su amiga Clara Campoamor, a causa del sufragio femenino, al que Victoria se negaba por creer que las mujeres se verían forzadas a votar a la derecha por sus maridos o los curas.

Pero, no siendo suficiente para ella, es nombrada por Alcalá-Zamora, Directora de Prisiones, puesto que ella describe como “la tarea más importante de su vida”. Sus ideales humanísticos se ven representados en los cambios que realizó, mejorando la de vida de los presos. Promovió la reinserción social, eliminó las cadenas y grilletes -fundiendo el acero de estos para realizar un busto en honor a su predecesora, Concepción Arenal-, suprimió la obligación de asistir a misa, sacó a las monjas y creó el Cuerpo Auxiliar de prisiones, e impulsó la cultura. Todo ello en los tres meses que permaneció en su cargo, antes de que ciertos sectores de la sociedad pusieran el grito en el cielo por algunas reformas, como las visitas conyugales, y se vio forzada a dimitir de su cargo.

Comenzada la Guerra Civil, Victoria acude a Guadarrama, para aprovisionar a los combatientes. También ayudó a escapar a centenares de niños de las zonas de guerra.

Es nombrada Primera Secretaria de la Embajada de París, donde se encarga de conseguir pasaje hacia América a todos los refugiados. Ella no corrió la misma suerte, sorprendida por la invasión nazi, abandona París y se esconde en un pequeño apartamento de la Cruz Roja en Bolougne.

Consigue llegar a México, donde dio clases de Derecho, viendo así realizado su sueño, la docencia. Reclamada por la ONU, se traslada a Nueva York para formar parte de la Sección de Defensa Social, cargo que abandonó al considerarlo demasiado burocrático.

A los 62 años, conoce a Louise Crane, su gran amor. Gracias a ella, y a su fortuna millonaria, funda y dirige la revista Ibérica, que informaba sobre la situación en España a los exiliados.

Visitó España, aunque durante un corto periodo de tiempo, según Victoria: “Yo no tengo otra pasión que España pero no regresaré a ella mientras no exista una auténtica libertad de opinión y de asociación”. Por lo que opta por volver a Nueva York, junto a su amada Louise.

Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España
Más allá de Femen: el legado olvidado del feminismo y el antifascismo en España.

Regreso a España desde el exilio de Victoria Kent

Política destacada durante la Segunda República española, Victoria Kent fue la primera mujer del mundo que ejerció como abogada ante un tribunal militar.

Pese a lo que podría pensarse por su apellido y su trayectoria, Victoria Kent Siano (Málaga, 1891) nació en una sencilla familia de clase media: su padre era vendedor de calzado y su madre ama de casa. Eso sí, ambos progenitores tenían un talante liberal y una mentalidad bastante abierta para la época, por lo cual no se opusieron a que la inquieta Victoria estudiase Magisterio en Málaga y, luego, se trasladase a Madrid para cursar Derecho. Llegó a la capital en 1917 y se instaló en la Residencia de Señoritas, el equivalente femenino a la mítica Residencia de Estudiantes, dirigida por la pedagoga institucionista María de Maeztu, que influyó notablemente en la personalidad y las ideas feministas de la joven. Kent se licenció como abogada por la Universidad Central –el nombre original de la Universidad Complutense– en 1924; al año siguiente, en plena dictadura de Primo de Rivera, fue la primera mujer que ingresó en el Colegio de Abogados de Madrid y empezó a ejercer ante los tribunales.

Aquello le dio cierta notoriedad, aunque su verdadera fama llegó en 1931 al defender ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a Álvaro de Albornoz, miembro del Comité Revolucionario Republicano procesado por su intervención en la Sublevación de Jaca. Esto la convirtió en la primera abogada del mundo en actuar ante un tribunal militar; además, logró la libertad de su defendido.

Etapa en el Congreso y exilio

Su prestigio llevó a que ese mismo año fuese elegida miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y a que, en abril, el Gobierno provisional de la recién nacida Segunda República, presidido por Alcalá-Zamora, la nombrase Directora General de Prisiones. Kent llevaba tiempo afiliada al Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) y salió elegida diputada en las primeras Cortes republicanas, aunque siempre compaginó su dedicación política con su bufete de Derecho Laboral en la madrileña calle del Marqués de Riscal, 5, y su asesoría a las cooperativas obreras o al Sindicato Nacional Ferroviario.

Desde su cargo, mejoró y reformó el sistema penitenciario español; como diputada, protagonizó el famoso debate con Clara Campoamor en torno al voto femenino, al cual se opuso –a pesar de su feminismo– por razones de oportunidad política. Perdió el debate, se aprobó el sufragio de las mujeres y la propia Victoria perdió su condición de diputada: no resultó elegida en 1933, aunque volvería a serlo en 1936 en las listas de Izquierda Republicana (IR), que formaba parte del Frente Popular.

Pero en julio llegaron el golpe militar, el estallido de la Guerra Civil y, para Kent como para otros tantos republicanos, el exilio: primero en París, donde al principio se hizo cargo de miles de niños refugiados y luego tuvo que esconderse de los nazis y de Franco, ayudada por Cruz Roja (su novela autobiográfica Cuatro años en París refleja este período); y luego en México como profesora universitaria de Derecho. Desde 1950 hasta su muerte en 1987 se encontraría en Nueva York, donde trabajó para la ONU y mantuvo una larga relación sentimental con la filántropa americana Louise Crane. No obstante, Victoria Kent tuvo ocasión de volver fugazmente a su patria al acabar el franquismo: regresó a España el 11 de octubre de 1977 y fue homenajeada con cariño y admiración por sus seguidores y amigos tras tantos años lejos del hogar.





“No se olvida nunca cuando un hombre o unos hombres en desgracia nos han llamado madre”

Victoria Kent
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Mío Cid / Don Quijote, Andrés Rivera en «La Revolución Es Un Sueño Eterno»

«Eso, doctor Castelli. ¿Leyó, doctor Castelli, El Cantar del Mío Cid? Castelli, que mira a Alzaga, de pie detrás de la larga mesa, el cuerpo flaco y como de granito, y en la mesa, la jarra de vino y el vino que no tomó, los sables, las empanadas que chorrean grasa, los papeles sucios en los que un amanuense transcribe mandatos, imprecaciones y sentencias, dice: Leo un libro interminable: El Quijote.


¿Ese manual que enseña cómo perder el tiempo de la manera más estúpida posible?, pregunta Alzaga, y la grieta opaca que se abre en su cara inescrutable y empecinada es como una sonrisa.

Lea, Doctor Castelli, El Cantar del Mío Cid: Los españoles son buenos vasallos cuando tienen un buen señor. Y lo tendrán, doctor Castelli. Un señor de la vida y de la muerte. Avísele a sus amigos. Dígales que ellos y usted están empiojados. Que la ideología luterana de igualdad, libertad y fraternidad la inspira El Maligno… ¿De qué se ríe, doctor? ¿De que mencione al Maligno? ¿De que Alzaga se parezca a esas viejas brujas a las que no se les va El Maligno de la boca? Los buenos vasallos entenderán a su Señor cuando les hable de El Maligno.



Castelli, a caballo, tiene frío. Envuelve sus manos en el cuero de las riendas, y afianza la puntera de las botas en los estribos. Se le enfrían los dientes. Tengo frío en los ojos, dice su lengua cortada, inmóvil en la boca nauseabunda.

¿Qué es eso que se vacía, erguido sobre la montura de un caballo? ¿Qué es eso que, erguido sobre la montura de un caballo, se enfría bajo la luz plomiza de un cielo de invierno? ¿Qué es eso que, erguido sobre la montura de un caballo, extravía su nombre en un espacio frío y vacío? ¿De quién son esos ojos que se vacían, en una cara que se vacía? ¿Qué es ese bulto oscuro, que se vacía, y en el vacío extravía su nombre, y que se deja llevar, pegado a la montura de un caballo, a través de una luz fría y vacía? ¿Qué monólogo del bulto oscuro que se deja llevar, pegado a la montura de un caballo, se diluye en la luz fría y vacía?
La luz se fragmenta. O es otra. Algo en el cuerpo erguido sobre la montura de un caballo, pronuncia, como otras veces que la luz se fragmentó o fue otra, el nombre de Castelli. Es el único nombre que conoce eso que habla, con una voz neutra, entre los dispersos fragmentos de la luz. Un nombre, apenas, dice eso que retorna del frío y el vacío. Me conozco por ese nombre ocasional. Cuando vuelvo del vacío, cuando recupero la palabra, ese nombre ocasional habla por mí. ¿Habla del estudiante que no termina de leer El Quijote, que se hizo traducir a Marat, y que se acostó, en una inadmisible noche altoperuana y en una tarde de Carnaval, con una dama más atenta a las eyaculaciones de un abogadito de corazón todavía docilísimo que a sus frenéticos sermones? ¿Habla del hombre menos previsible que el abogadito eyaculatorio, que mira en los gritos de afrancesado jacobino, escupidos por la beatería patriótica, lo que no fue? ¿Habla de la muerte tan vieja como la injusticia? ¿De su muerte, que no eligió, y que pacto alguno ha de diferir? ¿Todo eso es Castelli?

Àlzaga es madera dura y se hará entender. Créame: cuando un palo duro cae sobre el lomo de la gente, la gente come mierda y besa la mano que maneja el palo. El Maligno existe y sopla vientos de peste. Los sopla en París, en España, en Europa. Y los sopla aquí, en estas tierras, para probar el temple de los soldados de Dios. Avise a sus amigos que el vino de los soldados de Dios es de buena cepa. Que no lo rechacen. Que se lo tomen. Que se lo tomen y llegarán a viejos.

Soy joven, dice Castelli, que nunca tuvo tanto frío como en esa infundada noche de julio. La familia de mi padre nació en Venecia, una ciudad en cuyos mercados se vende la alegría de vivir, la luz mediterránea que consoló al penoso Ulises, y los tallarines que Marco Polo trajo de la China. Buenos Aires tiene más locos de los que necesita, dice Alzaga, los ojos como piedras lavadas por la sal y la niebla del mar. Dígale eso a sus amigos.

Cuando un hombre, que es joven y que se cree inmortal, siente que todo se derrumba –el porvenir vaticinado en los pactos con el Diablo, los sueños de inasible belleza, la utopía que se doraba como un pan en la inimaginada fragilidad de la conspiración–, busca a una mujer. Cuando todo se derrumba, la mujer queda, resiste: Nadie sabrá decir, nunca, por qué.

En la noche del 5 de julio de 1807, si la hubo; Belén le quitó, a Castelli, botas y capa mojadas por la lluvia de esa noche u otra, y las ropas humedecidas por la lluvia de esa noche u otra, y desnudo, lo bañó en un tacho de latón, en la cocina de la casa de Irene Orellano Stark.»

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Unos despistados: —¡Día de la raza!— UPS.. (susurros de nadie): —¡día de la diversidad cultural, che!— (vase por foro)

¿PARA QUÉ SON FUERTES LOS FUERTES? PREGUNTA RETÓRICA: ¿Para ayudarnos? ¿O SÓLO PARA DEMOSTRARNOS QUE SON FUERTES?
«Desconfío de todo aquel que me ofrece su ayuda.» Estoy absolutamente convencida de que el único objetivo que a ello los impulsa es el acto deleznable de sentir superioridad, no obstante lo cual, reforzar el postulado que se enarbola en la máxima de perpetuar la que creen pero, (cuidado con el pequeño detalle de la no previsión), la que sostienen como invariable: esa subestimada simplicidad de su huésped. —»Sí, Juan Carlos. Sí, Mabel. Así de miserable podés y podemos ser.»


DOS PREMISAS ENRAIZADAS EN LA CERTEZA:
✓ EXISTE LA DEBILIDAD
✓ EXISTEN LOS IDIOTAS
👆ABRO PARADIGMA incómodo pero sumamente beneficioso para vos, para ustedes, para mí y para toda la plebe. Los IDIOTAS nada tienen de inocentes y dignos de la lástima que nos hemos comido como chancho come baratas… LOS IDIOTAS SE DEDICAN A ELLO CON ABSOLUTO PROFESIONALISMO PARA ASÍ USUFRUCTUAR DE LA CAPACIDAD DE REALIZACIÓN DE OTROS.

ESTOY EN LA EMPRESA DE LA EVITADA; DE LA TAN ESQUIVADA; DE LA GAMBETA Y EL CAÑO VOLEO; ESA RATA POR TIRANTE; EL TAN ARGENTINO: SI TE HE VISTO, NO ME ACUERDO; LA CRUELDAD DE LA «TU CARA LA ASOCIO CON NADA», Y LA EXPLÍCITA «TE PASÉ COMO ALAMBRE CAÍDO», Y DEMÁS SINÓNIMOS PARA ACTITUDES QUE SOLAPEN LA IMPERIOSA NECESIDAD DE EVITAR SABER EL PELIGRO MÁS INSOSPECHADO. LA META DIARIA EN DERROTAR TODA POSIBILIDAD DE que nos den vuelta la tuerca que ya nos queda encarnada como uña de dedo pulgar del pie. Nada que nos haga ir más allá de la calculado. No vaya a ocurrir que por carambola, se me revele que no es por GÉMINIS el hecho de que soy inconstante y promiscuo. Ni remota posibilidad hay para la sospecha. Si es que la hay: amigo, ni lo digas, si hay algo mejor no quiero saberlo.

Una hipótesis en vacilación, nada confirmada; pero no por ello, menos lamentable al ser puesta en otra lente, la de la presbicia no recetada. ¡Uy! ¿Y SI EN REALIDAD EL IDIOTA SOY YO? ¿Y si todo eso de la inferioridad, no es de él, y si es mío? : «CUIDADO CON EL CONFORT DEL IDIOTA»: Una forma de ser pelotudo con réditos mediante la trampa de la solidaridad.

COMBATAMOS EL CONFORT DEL IDIOTA
✓DETECTEMOS DÓNDE SOMOS IDIOTAS NOSOTROS, PORQUE LOS PRESUPUESTOS AVANZAN A PASO REDOBLADO, Y PASAN COMO ALAMBRE CAÍDO DELANTE DEL instalado carácter acomodaticio que nos sostiene en la nube de la pelotudez CON EL PELIGRO DE SUCUMBIR PARA SIEMPRE EN LA IDENTIDAD DEL IDIOTA CONGÉNITO. ¿NO PENSÁS EN LA POSIBILIDAD DE ESTAR SIENDO IDIOTA DE ALGUIEN?

¡CUIDADO CON EL CONFORT DEL IDIOTA!: PORQUE AL PAN, PAN; AL VINO, VINO; AL RENGO, RENGO Y, EN DEFINITIVA: TODOS SOMOS IDIOTAS DE ALGUIEN.

Un afecto desde el alma incomoda por la fortuna de la existencia. Buen feriado al orgullo del argentino que se siente afortunado por la conquista española. Sí. Siempre agradece en silencio pero sin caretear la pena que no siente ante los originarios que, de calladitos a, nos dejaron la peor vena intrínseca que nos otorga la distinción: espejitos de colores compraron y ETERNAMENTE habremos de comprar.

Besos, a los blanquitos.

Funciona en muchos niveles.
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Humanidad… what is the meaning of?

La nueva situación biológica de la humanidad hace,indiscutiblemente necesario, un mecanismo inhibitorio que impida la agresión efectiva, no sólo contra nuestros amigos personales, sino también contra todos los humanos, de todos los países e ideologías.

De ahí se deduce la obligación incontrovertible, que es un secreto descubierto observando a la naturaleza, de amar a todos nuestros hermanos humanos, sin distinción de persona. Este mandamiento no es nuevo, nuestra razón comprende bien cuán necesario es y nuestra sensibilidad nos hace apreciar debidamente su hermosura. Pero tal y como estamos hechos, no podemos obedecerlo. Sólo podemos sentir la plena y cálida emoción del amor y la amistad por algunos individuos, y con la mejor voluntad del mundo, y la más fuerte, nos es imposible hacer otra cosa.

El deseo de ser dependiente o de sufrir no es el opuesto al de dominar o de infligir sufrimiento a los demás. Ambas tendencias constituyen el resultado de una necesidad básica única que surge de la incapacidad de soportar elaislamiento y la debilidad del propio yo. Esto se denomina «simbiosis», y constituye la base común del sadismo y el masoquismo. La simbiosis,en este sentido, se refiere a la unión de un yo individual con otro (o cualquier otro poder exterior al propio yo), unión capaz de hacer perder
a cada uno la integridad de su personalidad, haciéndolos recíprocamente dependientes.

El sádico necesita de su objeto, del mismo modo que el masoquistano puede prescindir del suyo. La única diferencia
está en que en lugar de buscar la seguridad dejándose absorber, es él quien absorbe a algún otro. En ambos casos se pierde la integridad del yo. En el primero se pierde al disolverse en el seno de un poder exterior; en el segundo, se extiende al admitira otro ser como parte de su persona, y si bien aumenta en fuerzas, ya no existe como ser independiente.

Por una parte, el hombre es semejante a muchas especies de animales en que pelea contra su propia especie. Pero por otra parte, entre los millares de especies que pelean, es la única en que la lucha es destructividad por antonomasia.

El hombre es la única especie que asesina en masa, el único que no se adapta a su propia sociedad. El hombre es el único mamífero sádico y que mata en gran escala.

Es consabido, que muchos animales combaten a los de su propia especie, pero que lo hacen de un modo «no perturbador», ni aniquilador, y que los hechos conocidos de la vida de los mamíferos generalmente, y de los primates prehumanos en particular no indican la pre- +sencia de la «destructividad» innata que el hombre habría heredado de ella.
Si la especie humana tuviera aproximadamente el mismo grado de agresividad «innata»
que los chimpancés que viven en su hábitat natural, viviríamos en un mundo bastante pacífico.



LA AGRESIÓN EN CAUTIVIDAD

Al estudiar la agresión entre los animales, y sobre todo entre los primates, es importante empezar distinguiendo entre su comportamiento cuando viven en su hábitat propio y su comportamiento en cautividad, que es esencialmente en los
zoológicos.
Las observaciones muestran que los primates en libertad dan señales de poca agresividad, mientras que los de los zoológicos pueden resultar excesivamente destructivos. Esta distinción es de fundamental importancia para el conocimiento de la agresión humana, porque hasta ahora en toda su historia el hombre raramente ha vivido en su «hábitat natural», a excepción de los cazadores y recolectores y los primeros agricultores hasta el quinto milenio a.d. C.

El hombre «civilizado» ha vivido en cautiverio toda la existencia.

¿Cómo querés que te lo diga?

Andá a veranear a la Salada que Mar del Plata no es pa’ vo’, cartón… Mamífero cuatro e’ copa.

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Más de Lorca❤️💡

Discurso de García Lorca al inaugurar la Biblioteca de su pueblo
En la madrugada del 18 de agosto de
Medio pan y un libro

“Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. “Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.»

“No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.»

“Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

“¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

“Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz”.

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Romancero Gitano

Del oxímoron ineludible vida/muerte converge el pleonasmo clave de la estética de Romancero Gitano.

El gitano de «bronce y sueño» será cauce absoluto en materia, fluido, plástica y fantasía para el poeta.

En su labor de 1928, Lorca encuentra su mejor manera de expresión, y su originalidad, en la coincidencia de dos venas líricas opuestas: la vital y la suprarreal. Su afición a las formas vivas cobra tal rotundidad en el «Rromancero Gitano», que se convierte, por momentos, en barroca. El «bronce» se define en lineas redondas, en jugosas tonalidades y adquiere relieve tan poderoso que forma por instantes, un fuerte lienzo o una robusta escultura. El sueño» produce la estilización, el vuelo imaginativo, la irrealidad. Por esa senda llegará Lorca a un «surréalisme» muy distinto al de André Breton, un surréalisme» a su modo.
En cuanto al barroquismo del «Romancero» tiene su más cabal manifestación en la «apoteosis»

Una custodia reluce
sobre los cielos quemados
entre gargantas de arroyo
y ruiseñores en ramos.
¡Saltan vidrios de colores!
Olalla blanca en lo blanco.
Ángeles y serafines
dicen: Santo, Santo, Santo.

Lorca dijo en una de sus disertaciones que la inteligencia, a veces. un enemigo de la poesía. Así lo refirió: ”Las demasías cerebrales suelen ser muralla inderivable para el poeta. De aquí a hablar del diálogo inmarcesible del poeta con Dios, con el Universo, hay un mundo. Ese es el otro extremo. Podríamos intuir que ambos determinan las posiciones opuestas que, en movimiento pendular, suele seguir todo arte en su evolución».

La redacción de Romancero Gitano abarca desde 1923 hasta 1927. En la primavera de1923 escribe Federico García Lorca una carta a Fernández Almagro, donde dice:«… pienso construir varios romances con lagunas, romances con montañas,romances con estrellas; una obra misteriosa y clara, que sea como una flor(arbitraria y perfecta como una flor): ¡toda perfume! Quiero sacar de la sombraalgunas niñas árabes que jugarán por estos pueblos y perder en mis bosquecilloslíricos a las figuras ideales de los romancillos anónimos. Figúrate un romance queen vez de lagunas tenga cielos. ¡Hay nada más emocionante! Este verano, si Dios
me ayuda con sus palomitas, haré una obra popular y andalucísima. Voy a viajar
un poco por estos pueblos maravillosos, cuyos castillos, cuyas personas parece
que nunca han existido para los poetas y… ¡¡Basta ya de Castilla!» .

No hay en el poeta granadino ninguna complacencia, ningún refinamiento calológico. Su sentido plástico es aunque afinado, el mismo de la vida. Su estética es natural y se reproduce en formas vitales, estilizadas más no desvirtuadas.

En Federico todo nace de la Tierra y es esa fuerza máxima la de su Tierra y la de la Tierra, lo que lo convierte en perpetuidad. En la sustentación de la Tierra, en su impulso desde lo físico del paisaje y desde lo moral del pueblo, es difícil conseguir la obra sólida.
Necesita estar en la comunidad tras el individuo. Precisa que la sangre sustente al espíritu. Lo caprichosamente cerebral está siempre sujeto a la oscilación de las tendencias. podrá ser un alarde magnífico y permanecer en la admiración general como una maravillosa pieza de museo. En la esfera de la lírica española los más remotos orígenes viven poetas inspirados por el espíritu popular y los que se disecaron ajenos a él.

Una frase teórica del poeta respecto de su poesía: en mis conferencias he hablado aveces de la poesía pero de lo único que no puedo hablar es de mi poesía. Y no porque sea un inconsciente de lo que hago. Al contrario, sí es verdad que soy poeta por la gracia de Dios —o del demonio— también lo es que los doy por la gracia de la técnica y del esfuerzo y darme cuenta en la salud y lo que es un poema».

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Federico García Lorca

BIOGRAFIA:

Federico Garcia Lorca nació en Fuentevaqueros, 5 de junio de 1898
Murió en Viznar el 19 de agosto de 1936.

Poeta y dramaturgo español.

En 1915 comienza a estudiar Filosofia y Letras, asi como Derecho, en la Universidad de Granada. Forma parte de El Rinconcillo, centro de reunion de los artistas granadinos donde conoce a Manuel de Falla. Entre 1916 y 1917 realiza una serie de viajes por España con sus compañeros de estudios, conociendo a Antonio Machado. En 1919 se traslada a Madrid y seinstala en la Residencia de Estudiantes, coincidiendo con numerosos literatos e intelectuales.

Junto a un grupo de intelectuales Eranadinos funda en 1928 la revista Gallo, de la que solo salen 2 ejemplares. En 1929 viaja a Nueva York ya Cuba. Dos años después funda el grupo teatral universitario La Barraca, para acercar el teatro al pueblo, y en 1936 vuelve a Granada donde es detenido y fusilado por sus ideas liberales.

IDEAS ESTÉTICAS

La obra de Lorca se divideen varias etapas:

PRIMERA ETAPA influyen tendencias vanguardistas populares y modernistas.

Dentro de ella:

-Etapa juvenil: Libro de poemas (1921) con tono nostálgico Canciones (1924) con referencias de poesia pura o surrealista.

-Ciclo andaluz: Poema De cante jondo (1921 o 24) donde habla de la muerte, amor o Andalucia. También encontramos Romancero Gitano (1927) donde convivela tradición literaria con la vanguardia, Expresa un gran respeto por los gitanos.

SEGUNDA ETAPA transcurre desde su viaje a Nueva York hasta la vuelta a España.

Destaca:

Poeta en Nueva York, donde hay una mazda vitalismo juventud con los males de la ciudad

Última etapa

Destaca suobra Diván de Tamariz (1940) Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935) Sonetos de amor oscuro (1934) donde habla sobre el amor original individual.

Lorca en general tiene un gran un gran dominio de la técnica creativa con toques costumbristas.

En la actualidad Federico Garcia Lorca es el poeta español más leido de todos los tiempos

Narraciones

(1928)Santa Lucia y San Lázaro

(1830)Historia de este gallo.

OBRA Poética

(1918) Impresiones y paisajes(1920)Su tes (1921 libro de poemas(1921). Poema del cante jondo (1922) Canciones (1931) A la luna (1928). Romancero gitano (1930) Poeta en Nueva York

TEATRO:

(1919) El maleficio de la mariposa (1923) El misterio de los reyes magos (1923) Mariana Pineda (1923) La niña que riega la albahaca y el principe pregunton (1923) Lola la comediante.

Teatro breve (1929) Vale Alaluna 1930 La zapatera prodigiosa.
Federico García Lorca fue detenido entre finales de julio y asesinado a primeros de agosto de 1936, semanas después del golpe de Estado contra la II República

La influencia de su región de nacimiento se encuentra en toda su obra, desde las Primeras Canciones hasta La casa de Bernarda Alba, una combinación de tradición y de modernismo del siglo XX.

Gracias a Fernando de los Ríos, el poeta conoció a Juan Ramón Jiménez, quien tendría influencia en su visión de la poesía.

Hizo amistades con Luis Buñuel, Salvador Dalí o Rafael Alberti en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde nacieron sus primeros poemas, junto a la obra de teatro, Mariana Pineda.

Federico García Lorca fue detenido entre finales de julio y asesinado a primeros de agosto de 1936, semanas después del golpe de estado de la República II

Algunas frases del Inmenso Lorca ♥️

«Solo el misterio nos permite vivir, solo el misterio.”

«La poesía no quiere adeptos, quiere amantes.”

“La nieve del alma tiene copos de besos y escenas que se hundieron en la sombra o en la luz del que las piensa.”

“En España, los muertos están más vivos que los muertos de cualquier otro país en el mundo.”

“¡Qué trabajo nos cuesta traspasar los umbrales de todas las puertas!”

“He llegado a la línea donde cesa la nostalgia y la gota de llanto se transforma alabastro de espíritu.”

«Hay almas a las que uno tiene ganas de asomarse, como a una ventana llena de sol.”

“En el corazón de todo gran arte hay una melancolía esencial.”

«El día que el hambre sea erradicada de la tierra, habrá la mayor explosión espiritual que el mundo haya conocido. La humanidad no puede imaginar la alegría que irrumpirá en el mundo.”

«Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo.”

«Nada turba los siglos pasados. No podemos arrancar un suspiro de lo viejo

Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan y no es verdad, no es verdad.”

“La mujer no ha nacido para que se la comprenda sino para que se la ame.”

“El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana. Y al hacerse humana habla y grita, llora y se desespera.”

“Siempre estaré del lado de aquellos que no tienen nada y que ni siquiera pueden disfrutar de nada de lo que tienen en paz.”

«En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.”

“Quemar con el deseo y guardar silencio al respecto es el mayor castigo que podemos aplicarnos.”


“La soledad es la gran talladora del espíritu.”

“Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar.”

“Esperando, el nudo se deshace y la fruta madura.”

“La nieve del alma tiene copos de besos y escenas que se hundieron en la sombra o en la luz del que las piensa.”
“Querido Salvador, querido Lorquito”, cartas de amistad y seducción

Una época complicada y convulsa en la que dos genios se encontraron, esta intensa y complicada relación entre Lorca y Dalí está llena de erotismo, y queda reflejada en un libro llamado “Querido Salvador, querido Lorquito”. Una recopilación de la correspondencia mantenida entre ambos a partir de 1925.

En abril de 1925, Federico recibió una invitación para pasar la Semana Santa en la casa de Cadaqués de su amigo Salvador Dalí:

Dalí me invita espléndidamente. He recibido una carta de su padre, notario de Figueras, y de su hermana (una muchacha de esas que ya es volverse loco de guapas) invitándome también, porque a mí me daba vergüenza de presentarme de huésped en su casa. Pero son una clase de familia distinta a lo general y acostumbrada a vida social, pues esto de invitar gente a su casa se hace en todo el mundo menos en España. Dalí tiene empeño en que trabaje esta Semana Santa en su casa de Cadaqués y lo conseguirá, pues me hace ilusión salir unos días a pleno mar y trabajar y ya sabéis vosotros cómo el campo y el silencio dan a mi cabeza todas las ideas que tengo.

Dalí y Lorca

Esta visita de Federico dejó una huella profunda en la vida y obra de ambos. Querido Salvador, querido Lorquito recoge toda la correspondencia entre Dalí, y el poeta García Lorca. De una intensa y convulsa amistad que se fraguó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y la residencia de estudiantes. Esta amistad se convirtió en pasión amorosa, fue la Oda a Salvador Dalí, que Federico publicó en abril de 1926 en Revista de Occidente, poema en que describe sus pensamientos “…un pensamiento / que nos une en las horas oscuras y doradas”.

El libro Querido Salvador, querido Lorquito revisa la correspondencia cruzada entre el poeta y el pintor, publicando por primera vez documentos inéditos.

Esta relación resultó muy fructífera para los dos. Dalí introdujo a Lorca en la pintura moderna y lo animó como dibujante, reseñando su primera exposición, en el verano de 1927, en las Galeries Dalmau de Barcelona. Federico animó a Dalí como escritor. En 1928, la granadina Gallo (revista literaria impulsada por Lorca) publicó las traducciones al español del San Sebastián de Dalí, un ensayo en forma de narración, en que expone su estética de la “santa objetividad” y del “Manifiesto antiartístico catalán”, firmado por Dalí, Sebastià Gasch y Lluis Montanyà.

En este recopilatorio hay lagunas debido a la pérdida y destrucción de parte de las mismas, de tal modo que se publican unas cuarenta cartas del pintor y apenas siete del poeta granadino. Se atribuye estas pérdidas a Ana Mari, la hermana del pintor, y a la célebre Gala, que no vería con buenos ojos la relación de su marido con el genio andaluz.

El motivo de estas destrucciones sería, según el periodista:

La sombra de una pulsión sexual entre ambos, erotismo que queda patente en unas cartas personalísimas, llenas de retoques y dibujitos de uno y otro, donde se mezclan erotismo y crítica literaria. Un juego de seducción donde Lorca da lo mejor de sí mismo tratando de encandilar a un Dalí que quiere estar a la altura intelectual del poeta.

Fernández trata de deshacer el mito de la posible traición de Dalí a Lorca y las razones de aquel olé que exclamó tras conocer su muerte:

En una de las cartas explica que aquel olé era como el grito desgarrador del flamenco o la expresión que se lanza al torero tras una buena faena.

Este impactante libro finaliza con una carta al director que escribe Dalí en 1986 a El País, a modo de epílogo de aquella relación. Una carta, según Fernández:

En la que rechaza que aquella relación fuera como una azucarada novela rosa, cuando en realidad fue un amor erótico y trágico por el hecho de no poderlo compartir. De hecho, después de la muerte de Gala, Dalí se dio cuenta que había perdido alguna cosa.

Lorca estuvo presente a lo largo de toda su vida y, como el propio especialista en el pintor, Rafael Santos Torroella, señala, “hay una época lorquiana”, que sitúa entre 1925 y 1927.

La relación homosexual no gusta a algunos expertos que niegan esa etapa lorquiana e incluso llegan a negar que Lorca aparece en los cuadros de Dalí.

Hay dos cuadros de Dalí que reflejan claramente esta relación, La academia neocubista, y La miel es más dulce que la sangre, del que el libro reproduce un boceto ya que el cuadro desapareció. Pero su obra conjunta más importante es, Mariana Pineda (1927), obra teatral con decorados y figurines de Dalí.

Retrato

“hay constancia de cartas destruidas, que es la gran tragedia, especialmente de Lorca a Dalí, pues en sentido inverso se conservan seguramente el 90%”. El propio Enric Sabater, secretario de Dalí, ha explicado a Fernández que “Lorca era un tema que no existía, y del que nunca se hablaba”.

Se encuentra mucha documentación dispersa tras la muerte de Lorca, podría aparecer documentación inédita de Lorca en Londres, donde vivía uno de sus amigos, Rafael Martínez Nadal, quien atesoraba un baúl lleno de papeles. Una postal que conservaba se incluye en Querido Salvador, querido Lorquito, pero podría haber mucha más documentación, que esperemos vaya apareciendo con el tiempo, y seguro que nos aguardarán muchas sorpresas.
Publicado en Abolición, Arte, literatura, SOCIEDAD

Simone de Beauvoir

Los anglosajones llaman a la menstruación «the curse«, es decir, «la maldición»; y, en efecto, en el ciclo menstrual no hay ninguna finalidad individual. En tiempos de Aristóteles se creía que cada mes fluía una sangre destinada a constituir, en caso de fecundación, la sangre y la carne del niño; la verdad de esta vieja teoría radica en que la mujer esboza sin respiro el proceso de la gestación. Entre los demás mamíferos, ese ciclo menstrual sólo se desarrolla durante una estación del año, y no va acompañado de flujo sanguíneo: únicamente entre los monos superiores y en la mujer se cumple cada mes en el embarazo graves accidentes o, al menos, peligrosos desórdenes; y si la mujer no es robusta, si su higiene no ha sido cuidada, quedará prematuramente deformada y envejecida por las repetidas maternidades: sabido es cuán frecuente es este caso en el medio rural. El mismo parto es doloroso y peligroso. Es en esa crisis cuando se ve con la máxima evidencia que el cuerpo no siempre satisface a la especie y al individuo al mismo tiempo; sucede a veces que el niño muere, y también que, al venir al mundo, mate a su madre o que su nacimiento provoque en ella una enfermedad crónica. La lactancia es también una servidumbre agotadora; un conjunto de factores -el principal de los cuales es, sin duda, la aparición de una hormona, la progestina- produce en las glándulas mamarias la secreción de la leche; la subida de esta es dolorosa, va con frecuencia acompañada de fiebre y la madre alimenta al recién nacido con detrimento de su propio vigor. El conflicto especie-individuo, que en el parto adopta a veces una figura dramática, da al cuerpo femenino una inquietante fragilidad. Se dice de buen grado que las mujeres «tienen enfermedades en el vientre»; y es cierto que encierran en su interior un elemento hostil: la especie que las roe. Muchas de sus enfermedades no resultan de una infección de origen externo, sino de un desarreglo interno: así las falsas metritis son producidas por una reacción de la mucosa uterina ante una excitación ovárica anormal; si el cuerpo amarillo persiste, en lugar de reabsorberse después de la menstruación, provoca salpingitis y endometritis,
etc.

La mujer se hurta al dominio de la especie por medio de una crisis igualmente difícil; entre los cuarenta y cinco y los cincuenta años, se desarrollan los fenómenos de la menopausia, inversos a los de la pubertad. La actividad ovárica disminuye y hasta desaparece: esta desaparición comporta un empobrecimiento vital del individuo. Se supone que las glándulas catabólicas, tiroides e hipófisis, se esfuerzan por suplir las insuficiencias del ovario; así se observa, junto a la depresión que acompaña a la menopausia, fenómenos de sobresalto: sofocos, hipertensión, nerviosidad; a veces se produce un recrudecimiento del instinto sexual. Ciertas mujeres fijan entonces grasa en sus tejidos; otras se virilizan. En muchas de ellas se restablece un equilibrio endocrino. Entonces la mujer se halla libre de las servidumbres de la hembra; no es comparable a un eunuco, porque su vitalidad está intacta, pero ya no es presa de potencias que la desbordan, y coincide consigo misma. Se ha dicho, a veces, que las mujeres de cierta edad constituían un «tercer sexo», y, en efecto, no son machos, pero ya no son hembras tampoco; y frecuentemente esta autonomía fisiológica se traduce en una salud, un equilibrio y un vigor que no poseían antes.

A las diferenciación es propiamente sexuales se superponen en la mujer singularidades que son, más o menos directamente, consecuencia de las mismas; son acciones hormonales las que determinan su soma.

Por término medio, la mujer es más pequeña que el hombre, tiene menos peso, su esqueleto es más frágil, la pelvis es más ancha, adaptada a las funciones de la gestación y el parto; su tejido conjuntivo fija grasas y sus formas son más redondeadas que las del hombre; el aspecto general: morfología, piel, sistema piloso, etc., es netamente diferente en los dos sexos. La fuerza muscular es mucho menor en la mujer: aproximadamente, los dos tercios de la del hombre; tiene menos capacidad respiratoria: los pulmones, la tráquea y la laringe son también más pequeños; la diferencia de la laringe comporta igualmente la diferencia de voz. El peso específico de la sangre es menor en
las mujeres: hay menos fijación de hemoglobina; por tanto, son menos robustas y están más predispuestas a la anemia. Su pulso late con mayor velocidad, su sistema vascular es más inestable: se ruborizan fácilmente. La inestabilidad es un rasgo notable de su organismo en general; entre otras cosas, en el hombre hay estabilidad en el metabolismo del calcio, mientras la mujer fija mucho menos las sales de calcio, que elimina durante las reglas y los embarazos; parece ser que, en lo tocante al calcio, los ovarios ejercen una acción catabólica; esta inestabilidad provoca desórdenes en los ovarios y en el tiroides, que está más desarrollado en ella que en el hombre: y la irregularidad de las secreciones endocrinas reacciona sobre el sistema nervioso vegetativo; el control nervioso y muscular está imperfectamente asegurado. Esta falta de estabilidad y de control afecta a su emotividad, directamente ligada a las variaciones vasculares: palpitaciones, rubor, etc., razón por la cual están sujetas a manifestaciones convulsivas: lágrimas, risas locas, crisis nerviosas.


Se ve que muchos de estos rasgos provienen igualmente de la subordinación de la mujer a la especie. He ahí la conclusión más chocante de este examen: de todas las hembras mamíferas, ella es la más profundamente alienada y la que más violentamente rechaza esta alienación; en ninguna de ellas es más imperiosa ni más difícilmente aceptada la esclavización del organismo a la función reproductora: crisis de pubertad y de menopausia, «maldición» mensual, largo y a menudo difícil embarazo, parto doloroso y en ocasiones peligroso, enfermedades, accidentes, son características de la hembra humana: diríase que su destino se hace tanto más penoso cuanto más se rebela ella contra el mismo al afirmarse como individuo. Si se la compara con el macho, este aparece como un ser infinitamente privilegiado: su existencia genital no contraría su vida personal, que se desarrolla de manera continua, sin crisis, y, generalmente, sin accidentes. Por término medio, las mujeres viven noche y día, golpeo la tierra, puerta de mi madre,
y digo: «¡Oh, madre querida: déjame entrar!»

El hombre quiere afirmar su existencia singular y descansar orgullosamente en su «diferencia esencial», pero también desea derribar las barreras del yo, confundirse con el agua, la tierra, la noche, con la Nada, con el Todo. La mujer que condena al hombre a la finitud le permite también sobrepasar sus propios límites: y de ahí proviene la magia equívoca de que está revestida.


En todas las civilizaciones, y todavía en nuestros días, la mujer inspira horror al hombre: es el horror de su propia contingencia carnal que proyecta en ella. La niña todavía impúber no encierra amenaza, no es objeto de ningún tabú y no posee un carácter sagrado. En muchas sociedades primitivas, smismo sexo aparece como inocente: desde la infancia se permiten los juegos eróticos entre niños y niñas de ambos sexos. Solo cuando es susceptible de engendrar, la mujer se hace impura. Se han descrito con frecuencia los severos tabúes que en las sociedades primitivas rodean a la muchacha en el día de su primera menstruación; incluso en Egipto, donde se trataba a la mujer con singulares miramientos, permanecía confinada durante todo el tiempo que duraban sus reglas. A menudo la exponían sobre el tejado de una casa, se la relega a una cabaña situada fuera de los límites de la aldea, no debe vérsela, ni tocarla: más aún, ni siquiera ella debe tocarse con la mano; en los pueblos donde despiojarse es una práctica cotidiana, le envían un bastoncillo con el cual puede rascarse; no debe tocar los alimentos con las manos; en ocasiones, se le prohibe tajantemente comer; en otros casos, la madre y la hermana son autorizadas para alimentarla por medio de un instrumento; pero todos los objetos que han entrado en contacto con ella durante ese período deben ser quemados.


Pasada esa primera prueba, los tabúes menstruales son un poco menos severos, pero siguen siendo rigurosos. Se lee, en particular, en el Levítico: «Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo
fuere en su carne, siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo hasta la tarde. Y todo aquello sobre que ella se acostare mientras su separación, será inmundo: también todo aquello sobre que se sentare, seráinmundo. Y cualquiera que tocare su cama, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde.» Este texto es exactamente simétrico del que trata de la impureza producida en el hombre por la gonorrea. Y el sacrificio purificador es idéntico ….

Simone de Beauvoir
El segundo sexo

Nota divertida: cuando Simone de Beauvoir era estudiante (a finales de los 20, principios de los 30) convivió con varios de los que luego serían lo más importantes filósofos franceses del siglo xx. Sin ir más lejos, René Maheu, que fue quien le presentó a Sartre, le puso el apodo que la acompañaría toda su vida: Castor. Maheu dijo que la palabra Beauvoir se parecía a beaver (la palabra inglesa para castor) y que, en cualquier caso, Simone llevaba una vida industriosa y era muy sociable, como los castores.

Como parte de la corriente filosófica existencialista, convivió con varios de sus autores más representativos; a lo largo de su vida fue amiga, por ejemplo, de Albert Camus y de Jean Genet; también fue compañera en la Sorbona de Claude Lévi-Strauss. Durante cincuenta años Jean-Paul Sartre fue su pareja y ambos leían y comentaban sus textos mutuamente. Vivían, pues, una atípica relación de libertad e igualdad, que sigue llamando la atención de la crítica y la historia literaria. Es una gran paradoja que la autora de uno de los libros que forman parte del canon feminista sea mencionada con mucha frecuencia como la pareja de un señor, Cirilo Sartre.

Los Mandarines

Los mandarines es sin duda la novela documental más importante que se haya escrito hasta ahora sobre los años de la posguerra francesa. Libro en clave -donde aparecen, apenas disimuladas, las figuras de Sartre (Dubreuilh), Camus (Henri Perron) y Simone de Beauvoir (Anne)- no es, sin embargo, como ha señalado la misma autora, ni una novela autobiográfica ni un reportaje, sino una evocación.
Los mandarines describe admirablemente la atmósfera cultural y poltica de la guerra fra, y el ambiguo y desgarrado papel de intelectuales y artistas que predicaban entonces la necesidad, dramática y cotidiana, de una nueva y auténtica moral fundada en la responsabilidad del hombre.

Simone de Beauvoir por Henri Cartier-Bresson, París, 1952


Simone de Beauvoir, El arte de la ficción.
Entrevistada por Madeleine Gobeil

—Traducido por Bernard Frechtman

(Y traducido por mí en traductores varios) Bastarda Fálica

Simone de Beauvoir me había presentado a Jean Genet y Jean-Paul Sartre, a quienes había entrevistado. Pero ella dudó acerca de ser entrevistada: “¿Por qué deberíamos hablar de mí? ¿No crees que he hecho lo suficiente en mis tres libros de memorias? » Se necesitaron varias cartas y conversaciones para convencerla de lo contrario, y solo con la condición de que «no sería demasiado largo».

La entrevista tuvo lugar en el estudio de Miss de Beauvoir en la rue Schoëlcher en Montparnasse, a cinco minutos a pie del apartamento de Sartre. Trabajamos en una habitación grande y soleada que sirve de estudio y sala de estar. Los estantes están repletos de libros sorprendentemente poco interesantes. «Los mejores», me dijo, «están en manos de mis amigos y nunca regresan». Las mesas están cubiertas con objetos coloridos traídos de sus viajes, pero el único trabajo valioso en la habitación es una lámpara hecha para ella por Giacometti. Dispersos por toda la sala hay docenas de discos fonográficos, uno de los pocos lujos que la señorita de Beauvoir se permite.

Además de su rostro de aspecto clásico, lo que sorprende a Simone de Beauvoir es su tez fresca y rosada y sus claros ojos azules, extremadamente jóvenes y animados. Uno tiene la impresión de que ella sabe y ve todo; Esto inspira cierta timidez. Su discurso es rápido, su actitud directa sin ser brusca, y es bastante sonriente y amigable.

Simone de Beauvoir en Deux Magots, por Robert Doisneau

ENTREVISTADOR

Durante los últimos siete años ha estado escribiendo sus memorias, en las que con frecuencia se pregunta acerca de su vocación y su profesión. Tengo la impresión de que fue la pérdida de la fe religiosa lo que te llevó a escribir.

SIMONE DE BEAUVOIR

Es muy difícil revisar el pasado sin hacer un poco de trampa. Mi deseo de escribir se remonta muy atrás. Escribí historias a la edad de ocho años, pero muchos niños hacen lo mismo. Eso no significa realmente que tengan vocación de escribir. Puede ser que en mi caso la vocación se acentuó porque había perdido la fe religiosa; También es cierto que cuando leía libros que me conmovían profundamente, como The Mill on the Floss de George Eliot, quería terriblemente ser, como ella, alguien cuyos libros se leerían, cuyos libros conmoverían a los lectores.

ENTREVISTADOR

¿Te ha influido la literatura inglesa?

DE BEAUVOIR

El estudio del inglés ha sido una de mis pasiones desde la infancia. Hay un cuerpo de literatura infantil en inglés mucho más encantador que el que existe en francés. Me encantaba leer Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, George Eliot e incluso Rosamond Lehmann.

ARTE y pensamientos
Simone de Beauvoir Entrevista y fotografía
Carmen Lobo✔ Carmen Lobo✔
Hace 6 años

Simone de Beauvoir por Henri Cartier-Bresson, París, 1952
Simone de Beauvoir por Henri Cartier-Bresson, París, 1952

Simone de Beauvoir, El arte de la ficción No. 35
Entrevistado por Madeleine Gobeil

—Traducido por Bernard Frechtman

Simone de Beauvoir me había presentado a Jean Genet y Jean-Paul Sartre, a quienes había entrevistado. Pero ella dudó acerca de ser entrevistada: “¿Por qué deberíamos hablar de mí? ¿No crees que he hecho lo suficiente en mis tres libros de memorias? » Se necesitaron varias cartas y conversaciones para convencerla de lo contrario, y solo con la condición de que «no sería demasiado largo».

La entrevista tuvo lugar en el estudio de Miss de Beauvoir en la rue Schoëlcher en Montparnasse, a cinco minutos a pie del apartamento de Sartre. Trabajamos en una habitación grande y soleada que sirve de estudio y sala de estar. Los estantes están repletos de libros sorprendentemente poco interesantes. «Los mejores», me dijo, «están en manos de mis amigos y nunca regresan». Las mesas están cubiertas con objetos coloridos traídos de sus viajes, pero el único trabajo valioso en la habitación es una lámpara hecha para ella por Giacometti. Dispersos por toda la sala hay docenas de discos fonográficos, uno de los pocos lujos que la señorita de Beauvoir se permite.

Además de su rostro de aspecto clásico, lo que sorprende a Simone de Beauvoir es su tez fresca y rosada y sus claros ojos azules, extremadamente jóvenes y animados. Uno tiene la impresión de que ella sabe y ve todo; Esto inspira cierta timidez. Su discurso es rápido, su actitud directa sin ser brusca, y es bastante sonriente y amigable.

Simone de Beauvoir en Deux Magots, por Robert Doisneau

ENTREVISTADOR

Durante los últimos siete años ha estado escribiendo sus memorias, en las que con frecuencia se pregunta acerca de su vocación y su profesión. Tengo la impresión de que fue la pérdida de la fe religiosa lo que te llevó a escribir.

SIMONE DE BEAUVOIR

Es muy difícil revisar el pasado sin hacer un poco de trampa. Mi deseo de escribir se remonta muy atrás. Escribí historias a la edad de ocho años, pero muchos niños hacen lo mismo. Eso no significa realmente que tengan vocación de escribir. Puede ser que en mi caso la vocación se acentuó porque había perdido la fe religiosa; También es cierto que cuando leía libros que me conmovían profundamente, como The Mill on the Floss de George Eliot, quería terriblemente ser, como ella, alguien cuyos libros se leerían, cuyos libros conmoverían a los lectores.

ENTREVISTADOR

¿Te ha influido la literatura inglesa?

DE BEAUVOIR

El estudio del inglés ha sido una de mis pasiones desde la infancia. Hay un cuerpo de literatura infantil en inglés mucho más encantador que el que existe en francés. Me encantaba leer Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, George Eliot e incluso Rosamond Lehmann.

ENTREVISTADOR

Dusty Answer?

DE BEAUVOIR

Tenía una verdadera pasión por ese libro. Y sin embargo, fue bastante mediocre. Las chicas de mi generación lo adoraban. La autora era muy joven y todas las chicas se reconocían en Judy. El libro era bastante inteligente, incluso bastante sutil. En cuanto a mí, envidiaba la vida universitaria inglesa. Yo vivia en casa No tenía una habitación propia. De hecho, no tenía nada en absoluto. Y aunque esa vida no era gratuita, permitía privacidad y me parecía magnífica. El autor conocía todos los mitos de las adolescentes: chicos guapos con un aire de misterio sobre ellas, etc. Más tarde, por supuesto, leí Brontës y los libros de Virginia Woolf: Orlando, Mrs. Dalloway. No me importan mucho The Waves, pero me encanta su libro sobre Elizabeth Barrett Browning.

ENTREVISTADOR

¿Qué hay de su diario?

DE BEAUVOIR

Me interesa menos. Es demasiado literario. Es fascinante, pero es extraño para mí. Le preocupa demasiado si será publicada, con lo que la gente dirá sobre ella. Me gustó mucho «Una habitación propia» en la que habla sobre la situación de las mujeres. Es un ensayo corto, pero da en el clavo. Ella explica muy bien por qué las mujeres no pueden escribir. Virginia Woolf es una de las escritoras que más me ha interesado. ¿Has visto alguna foto de ella? Una cara extraordinariamente solitaria. . . En cierto modo, ella me interesa más que Colette. Colette está, después de todo, muy involucrada en sus pequeñas relaciones amorosas, en asuntos domésticos, lavandería, mascotas. Virginia Woolf es mucho más amplia.

ENTREVISTADOR

¿Leíste sus libros traducidos?

DE BEAUVOIR

No, en ingles. Leo inglés mejor que lo hablo.

ENTREVISTADOR

¿Qué opinas sobre la educación universitaria y universitaria para un escritor? Tú mismo fuiste un estudiante brillante en la Sorbona y la gente esperaba que tuvieras una brillante carrera como profesor.

DE BEAUVOIR

Mis estudios me dieron solo un conocimiento muy superficial de la filosofía, pero agudizaron mi interés en ella. Me beneficié enormemente de ser maestra, es decir, de poder pasar mucho tiempo leyendo, escribiendo y educándome a mí misma.

Publicado en Abolición, Arte, Educación, Pintura, SOCIEDAD

La educación en el siglo de las luces


La educación en España: la universidad continuó, durante el siglo de la ilustración, el proceso de decadencia en el que se veía inserta desde el esplendor del Siglo de Oro.

Feijoo, hombre ilustrado crítico con la religión, vio en ésta el “muro que impedía la entrada de los nuevos saberes” por miedo a ser desacreditada. Además, muchos catedráticos abandonaron sus puestos docentes con el fin de ocupar otros mejor remunerados.

Hubo una enorme falta de acuerdo para intentar atajar un problema que todos aceptaban, pero que nadie sabía resolver. Se ensayaron numerosas propuestas
como la utilización de libros de texto o la selección previa de los alumnos más capacitados, pero los problemas estaban en la raíz, y con una poda no bastaba. Prueba de la situación en la que se encontraba España, quedó certificada en la publicación de Verney, “El verdadero método de estudiar“. Éste fue una de las figuras más importantes de la cultura portuguesa del XVIII, empeñado en “iluminar” a su nación con las nuevas corrientes de pensamiento europeas. Criticó duramente las enseñanzas de los jesuitas, ampliando esta situación también a España. José Cadalso en su obra “Los eruditos a la violeta”. muestra su repulsa al sistema pedagógico jesuítico, (que debía conocer muy de cerca), ya que recibió su primera educación por parte de su tío el jesuita Mateo Vázquez.

Con la llegada al poder de Carlos III, se intentó una reforma de la educación
renovando los cargos más importantes en las instituciones. Expulsaron a los jesuitas y tomaron medidas nuevas en la línea de lo que se estaba exponiendo en Europa,
pero pronto comenzaron las críticas desde las propias universidades y sus vertientes más conservadoras, que no veían problema alguno en la enseñanza tradicional.

“El asno en la escuela”, Brueghel, s. XVI. El maestro flamenco caracteriza al asno como una con una vara y sus estudiantes.


Goya realizó una serie de “asnerías”, caricaturizando la enseñanza:




“Un maestro burro no puede enseñar más que rebuznar” Según las críticas, el pintor debió tomar la inspiración de los grabados de una obra satírica de Doctor Ballesteros, “Memorias de la Insigne Academia Asnal”. Este folleto, publicado en 1792, satiriza las Academias Literarias de su tiempo ideando un “Nuevo Parnaso” absolutamente caricaturesco.

Goya se encuentra perfectamente alineado con los planteamientos ilustrados críticos con la educación tradicional.

Rousseau, fue uno de los ilustrados que mostró una mayor preocupación sobre la educación: “El niño es un ser sustancialmente distinto al adulto y sujeto a sus propias leyes y evolución; el niño no es un animal ni un hombre, es un niño. (“Emilio”, 1762).

Capricho definitivo “Hasta su abuelo” Capricho número 39
Publicado en Abolición, absurdo

Escisión generacional.

A mí no me adjudiquen fantasías nominales que ni amagan a los talones de adjetivación fantasmal.

Cuando de imprevisto, experimentamos un encontronazo con algún chiflado… Cuesta arriba se nos representa la sabia retirada que nos abre paso a la aceptación saludable del reflejo de lo imprevisto. Reconocer que ese piantao‘, ese pirado, ese fulano al que le faltan un par de caramelos en el frasco, o para variar, le pueden faltar un par de jugadores, al que le patina el embrague, ese que está tocate un tango, medio chapa si lo relojeas con un solo ojo, ese pirado, colifa, está del coco, del tomate, o bien como ha de referir el público lozano cronolecto avangard, : «CUCÚ🎶» (los vástagos por mí paridos de tan solo nine years old)… lapsus linguae, exabrupto… Retomando; nuestro reflejo negado de plano. Esa chifladura no es la de uno solo, sino la enfermedad de la época misma, la neurosis de una generación a la cual pertenezco, y no arremete únicamente a los individuos débiles e inferiores sino que, paradójicamente, embiste, a priori, con los más fuertes, los más espirituales, esos sortilegios: los más capaces.

Nuestras deconstrucciones, (por cierto, muy lejanas de lo inclusive), no tratan de sobreponerse a la enfermedad de la época evitándola o embelleciéndola, sino haciendo de la enfermedad el objeto mismo de la representación. Los congéneres míos, que en tan desatinado atiborre de adjetivaciones, son literalmente, un paseo por el infierno, una caminata que construye el oxímoron de la temerosa valentía a la vez que atraviesa el caos del mundo de un alma obscurecida, llevada a cabo con la voluntad al infierno desafiar este caos, y como acto heroico, de suma circunscripción al plano pragmático, de soportar lo malo hasta el final, sea lo que fuere que le haya de esperar.

Sepan que las crueldades que se le adjudican en la Edad Media, en realidad no eran tales. Un hombre de la Edad Media despreciaría nuestra vida actual como algo mucho peor, cruel, terrible y bárbaro. Cada época, cada cultura, cada costumbre y tradición tienen su estilo, sus ternuras, y sus durezas correspondientes, su bellezas y sus horrores; dan por sentado ciertos dolores y soportan con paciencia ciertos males. la vida humana se convierte en un verdadero sufrimiento, en un auténtico infierno, solo allí donde se superponen dos épocas, dos culturas y religiones. Un hombre de la antigüedad que hubiera tenido que vivir en la Edad Media se habría ahogado irremediablemente, así como un salvaje se quedaría sin aire en nuestra civilización. Pero hay épocas en las que una generación queda atrapada entre dos tiempos, dos estilos de vida, de forma tal qué pierden los parámetros obvios, toda costumbre, reparo o inocencia. Por supuesto que no todos lo sienten con la misma fuerza. Una naturaleza como la de Nietzsche, sufrió la miseria actual con una generación de anticipación: lo que él tuvo que sentir sólo incomprendido hoy es sufrido por miles.

Pertenecemos a aquellos que quedamos atrapados entre dos épocas, que aún perdiendo todo abrigo inocencia y conscientes de que nuestro destino es la experimentación potenciada de una tortura personal respecto de todos los inseguro que hay en la vida, cuya humanidad, de ese artilugio convenido, de los que, soberbiamente sin ser, han de pretender sentirse “pareciendo” humana…

Creo, humildemente, <que “he aquí” la utopía> desligada del don nadie horizonte ¹Galeasnesco: tristemente instalada en la más impúdica zona de confort… Enarbolado cliché que nuestros congéneres, puntualmente me refiero a los latinoamericanos, tales susodichos, usan como ritornello y en megáfono que fue galardón de la inimputabilidad. Cuya incuestionable retórica berreta que les otorgó la Licenciatura en COMU DOCTORADO en vilipendio ARTIFICIOSO POSTGRADO EN MIMESIS -del altruismo- (blanca laguna del título no explícita en el sellado y desnudo certificado)- que habrá de solapar la mascarada [sin talento Montaigne], en perpetuidad del direccionamiento discursivo cuya finalidad habrá de limitarse al vasallaje obediente del poderío, en post de clases bajas acallar. Ante, y por ruin mandato imperial, que seduce a los resentidos por permuta de lo onírico en trueque cuyo producto fue el orden de los sumandos Menem, (pizza, champagne, paddle, videoclub, parripollo, buquebus, Miami -sin división ni Don Johnson- +María Julia+ lapicera de oro + Hamburgsud+ De la Rúa+ Toñito+ Caballo+ Shakira+$1 o $1+ Corralito+ Saqueos= Airwolf, twenty twenty one forever) silenciar, una camada de congéneres no non <con>, exenta absolutamente Operación Masacre, Walsh? Rodolfo Who the hell is Rodolfo? Walsh Walsh… (Siquiera atisbos al peldaño Maryhelen Walsh partidarios al tropos innegable: “Había una vez un BRU, Adivinador Adivina, Ya la luna, Reino del revés, entre otros. sultanitos, cuyas risotadas recibimos, siendo las Vacas Estudiosas de Humahuaca).

Debemos documentar tal hidalguía, con el fin de transformarla en distopía ontológica, jugada y estrambótica, para las postreras bienaventuradas humanidades, la utopía de quiénes no resignaron sus sueños gracias a la controversia que les legó el ciego, ese que en ombliguismo irremediable, y sin siquiera compensar con la consoladora astucia de Ulises, (el menos alumbrado, solo tuvo Fortunato consuelo de culón de tarro), gracias a ese ególatra tender, abandonó a quiénes mañana leerán sobre quiénes fuimos su real parangón..

Publicado en Abolición, Educación

Desde hace varios minutos…

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que el derecho es nefasto. Que lo derecho me da nauseas. Que me enamora lo torcido. Que me deleitan mis arrugas.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que la criminología me parece obstaculizante, un límite oscuro. Que incluso su versión “crítica” me parece sumamente opaca. Sumamente dócil. Que pensar desde una única “disciplina” es caer en la más eficaz de todas las trampas del positivismo. Que necesitamos licuadoras. Que necesitamos batidoras. Que estudiar lo que te dicen que estudies es sumisión. Que la “cuestión criminal” no es una isla. Que los diplomas sirven para “caretearla”. Para tener un poco de capital simbólico. Para que algún sonámbulo elitista tarde un poco más en prejuzgarte. Que los diplomas son berretas. Cartón pintado. Que lo importante lo aprendés a pesar de la academia y no gracias a ella. Que si creés en la epistemología rizomática tenés que estudiar mucho, caminar mucho, experimentar mucho, vibrar mucho, conversar mucho, dudar mucho pero NUNCA, NUNCA, NUNCA encerrarte en tu casa a intentar memorizar qué sostuvo tal o cual autor en contraste con tal o cual teoría. Que los autores hacen caca. Mucha caca. Que por el pito o la vagina les sale pis. Mucho pis.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que hablar de “abolicionismo penal” ya fue. Ya pasó. Que la utilización de este concepto identitario cumplió su ciclo. Que aunque intentemos evitarlo de mil maneras el adjetivo “penal” tiene una carga simbólica endogámica. Que esa carga nos perjudica. Que discursivamente nos condiciona. Que no podemos facilitar los “errores” interpretativos de nuestros eventuales interlocutores. Que no podemos permitir que algún distraído piense/afirme/sospeche que sólo nos preocupan las cárceles, los sistemas de enjuiciamiento, las normas procesales o los contextos de encierro. Que los barrotes joden. Claro que joden. Pero no sólo los barrotes. Que los barrotes son apenas consecuencia. Que los barrotes son evangelio. Que los barrotes son globalización. Que los barrotes son otredad. Que los barrotes son estigmatización. Que se impone hablar de “abolicionismo de la cultura represiva”. Que Platón es enemigo. Que queremos la cabeza de Platón en una bandeja de plata. Que Dios no es amor. Que “los dioses” son mejores, más simpáticos, más falibles. Que hay mucho mercenario santificado. Que no hay nada más lindo que bajar de los altares a las momias. Que las calculadoras son decorativas.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que la alegría es miserable. Que me molestan “los felices”. La sobreactuación del “todo bien”. Que no le tengo miedo al conflicto. Que lo disfruto. Que me peleo por todo. Que no soy pacifista. Que nunca lo fui. Que nunca lo seré. Que pelear es fascinante. Que el “consenso” y la “unidad nacional” son consignas lamentables. Que la patria es un mal invento. Que ni loca me pongo una escarapela. Que a mi mamá la quiero por buena y no por madre. Que el “cuidate”, luego del saludo, me resulta amenazante. Que no me quiero cuidar cuando alguien me lo pida. Que me cuido si quiero. Y si no quiero no me cuido. Que desconfío de los curas. Que desconfío de las curas. Que reivindico la enfermedad.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que no me interesa ningún tipo de sacrificio. Que odio el trabajo. Odio los relojes. Odio los horarios. Odio la inercia. La repetición enceguecida. Que dormir me apasiona. Que dormir mientras suceden cosas “importantes” me apasiona mucho más. Que un presidente me resulta indiferente. Que un grupo de presidentes (todos juntos en un recinto cerrado) despierta mis instintos terroristas. Que una bomba colocada a tiempo no es pecado. Que nada es pecado. Que mucho es pescado. Que brindo por mí. Que las milanesas son gloriosas. Que el pan rallado es una metáfora política excelente. Que el cinismo me resulta encantador.



Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que el snobismo cool rebel friendly es una mierda. Que si esto del “abolicionismo” te gusta sólo un rato mejor que ni te guste. Que militar suena a “milico” pero es hermoso. Que militar no es dictadura. Que un militar es un payaso. Que transformar es obligatorio. Que “hacer cosas imposibles” es oficio. Que se puede ejercitar. Que se debe ejercitar. Karate Kid. Señor Miyagi. Encerar. Pulir. Cobra Kai.

Publicado en Abolición, absurdo, SOCIEDAD

Oh, hermanos míos…

Fanáticos de Eduardo Galeano, afirman que una persona avanza un paso y el levantamiento de la cuarentena se aleja un paso.
«Porque la cuarentena sirve para caminar dentro de tu casa»

Cientos de groupies del fallecido escritor oriental, oficina en las redes sociales y sus experiencias de cuarentena, apura lectura de sus obras.

«Aunque tengo las venas bien abiertas de estar en casa, sé que aislándome, le estoy haciendo un bien a la humanidad»

El anarquismo y el espíritu Punk se conservan Gracias a los mayores de 70 años que se niegan a respetar el encierro, desafiando a las autoridades del gobierno.

Crece el temor a que haya una Revolución encabezada por gerontes.

Reforzarán vigilancia en geriátricos, canchas de bocha, filas de bancos, y comités radicales, para evitar la aparición de nuevos focos de rebeldía.

«Desde la aparición de los Sex Pistols, que no se veía algo así.»
Declaró Horacio Larreta, asustado como lechón adentro de un Fitito en contramano.

Publicado en Educación, SOCIEDAD

Señor Cara de Papa

En Toy Story, como en cualquier otro producto artístico en estrategia inmunda, se ensaya la ceguera, por elección en disfraz inocente, de la sociedad jamás humanizada, en vanagloria de moralina nauseabunda. Desde Steve Wonder paseando por Borges, pausa en el Noveno No ve… rozando un Andrea Bocelli… Vivo perle… Etc.

«El Bueno es Woody»: Una bandera que diga Woody Guevara, un par de alcahuetones, y un ano rey chupar…
Un ruin, evidente sin artilugio. Envidioso, lameculos, policía, asesino, se salva solo… Eres el alguacil preferido/ la serpiente en tu bota…

¿¿El posta quién es ??
Señor Cara de Papa señores: y es feo y pasa desapercibido… y lo creen ortiva, cuando después de querer matar a Boss Light Year… Cara de papa lo aparta de sus afectos con la siguiente frase taxativa:

«Señor Cara de papa para ti asesino traicionero y malo»

No digan que hay algo parecido a mí.
anarquía anarquía
Y si yo nunca la pongo jajaja

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Para amenizar los golpes que se le dan a Arjona.

Sepan los jóvenes que me buscan…que soy una Señora así.
(Pueden poner la pista de Arjona de fondo, coinciden todas las notas).

Lozano de las dúe décadas, mi pisada, no es de fuego, es locuaz.
Mi figura sí es mejor que a los quince, (porque Menem solo me tuvo a pan, a tortillas de gras, solo dándome grasa en el abdominal).

Adonis no busqués la fémina,
que solo cumple el rol de la ausencia,
¿qué hay detrás de tu libido falsa?
¡Solo hay falta maternal!
Que tus hormonas juegan a enmascarar..

Lozano, Yo no deseo una cría,
Tengo tres vástagos propios, y es peor.
Lozano, quedo fuera de aquellas minas, que vanaglorian de pillas,
¡No lo son!
Porque nótelo usted, que también le faltó esa figura paterna que enmascara, como usted pretende.
Sepa que soy reticente, a ser una malvada por vieja,
O suripanta en inquietud.
¿Cómo lloro por usted Lozano, imagínense…?
Que resolví mis traumas sin arruinar su niñez.
¿Que es lo que tengo que hacer Lozano, para ver si se enamora de una 20 años menor?

¡¡¡Lozano!!!! De mi propia autoría

Publicado en Cultural general, SOCIEDAD

Ideas de por ahí….

El deseo de ser dependiente o de sufrir no es el opuesto al de dominar o de infligir sufrimiento a los demás. Ambas tendencias constituyen el resultado de una necesidad básica única que surge de la incapacidad de soportar el aislamiento y la debilidad del propio yo. Esto se denomina «simbiosis», y constituye la base común del sadismo y el masoquismo. La simbiosis,en este sentido, se refiere a la unión de un yo individual con otro (o cualquier otro poder exterior al propio yo), unión capaz de hacer perder
a cada uno la integridad de su personalidad, haciéndolos recíprocamente dependientes.

El sádico necesita de su objeto, del mismo modo que el masoquista no puede prescindir del suyo. La única diferencia
está en que en lugar de buscar la seguridad dejándose absorber, es él quien absorbe a algún otro. En ambos casos se pierde la integridad del yo. En el primero se pierde al disolverse en el seno de un poder exterior; en el segundo, se extiende al admitirá otro ser como parte de su persona, y si bien aumenta en fuerzas, ya no existe como ser independiente.

Por una parte, el hombre es semejante a muchas especies de animales en que pelea contra su propia especie. Pero por otra parte, entre los millares de especies que pelean, es la única en que la lucha es destructividad por antonomasia.

El hombre es la única especie que asesina en masa, el único que no se adapta a su propia sociedad. El hombre es el único mamífero sádico y que mata en gran escala.

Es consabido, que muchos animales combaten a los de su propia especie, pero que lo hacen de un modo «no perturbador», ni aniquilador, y que los hechos conocidos de la vida de los mamíferos generalmente, y de los primates prehumanos en particular no indican la pre- +sencia de la «destructividad» innata que el hombre habría heredado de ella.
Si la especie humana tuviera aproximadamente el mismo grado de agresividad «innata»
que los chimpancés que viven en su hábitat natural, viviríamos en un mundo bastante pacífico.

LA AGRESIÓN EN CAUTIVIDAD

Al estudiar la agresión entre los animales, y sobre todo entre los primates, es importante empezar distinguiendo entre su comportamiento cuando viven en su hábitat propio y su comportamiento en cautividad, que es esencialmente en los
zoológicos.
Las observaciones muestran que los primates en libertad dan señales de poca agresividad, mientras que los de los zoológicos pueden resultar excesivamente destructivos.
Esta distinción es de fundamental importancia para el conocimiento de la agresión humana, porque hasta ahora en toda su historia el hombre raramente ha vivido en su «hábitat natural», a excepción de los cazadores y recolectores y los primeros agricultores hasta el quinto milenio a.d. C.

El hombre «civilizado» ha vivido en cautiverio toda la existencia.

¿Cómo querés que te lo diga?

Erich Fromm; Anatomía de la destructividad humana.

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Falsos intelectuales


1899 «Las ideas ajenas, reveladoras de particularidades interesantes, deben recogerse aunque hieran creencias, sentimientos; todo aquello que se repite con el propósito de analizarlo, o de condensarlo en forma artística (utilísima a su modo), se ennoblece. El espíritu humano jamás debe retroceder por causa de temores puramente personales, como es entre ellos, el miedo a la opinión de la mayoría indocta, o al clamor de los falsos intelectuales, gran plaga ésta.» Jacinto Grau Delgado [1877-1958], Trasuntos, Librería Española, Barcelona 1899, pág. 188.)

«Esos niños mecidos en cunas cubiertas de encajes; esos jóvenes, futuros negociantes, industriales, magistrados, banqueros, médicos, unen a su vanidad repugnante la idea de que la sangre que corre por sus venas es más noble, más preciada y más pura que la que circula bajo la piel del hombre del pueblo. No hay, pues, que asombrarse de que esos frutos de un cultivo falso intelectual y moral traigan los vicios de que adolecen. Sería extraño que hombres de esta suerte educados fueran compasivos, generosos, animados por el impulso de la solidaridad, enamorados de la igualdad social o capaces de servir una causa con desinterés y convicción.» (Sebastián Faure, «El dolor universal», El Motín, Madrid 23 de diciembre de 1899, pág. 4.)

1903 «Los hombres de genio son las circunvoluciones del gran cerebro universal y aparecen en los pueblos cuando estos han evolucionado lo suficiente para producirlos: son destellos del fuego central; de él salen y a él vuelven. Si el pueblo fuera sabio, el individuo lo sería más; así los sabios son menos de lo que parecen. He aquí por qué nuestros falsos intelectuales se convierten en pequeños centros con atracciones centrípetas que conviene señalar. En todo caso entre ellos y el vulgo preferimos a este.» (A. López Rodrigo, «En defensa del vulgo», El Porvenir del Obrero, Mahón, 4 de julio de 1903, nº 147, pág. 3.)

1905 «El nuevo drama de Gorki, dice La Nuova Antologia, ha tenido un gran éxito en el Nuevo Teatro Dramático, de San Petersburgo. Titúlase Datchniki, de veraneo, y este título es un símbolo. Gorki presenta entre sus personajes dos falsos intelectuales, que no viven la verdadera vida, sino que se encuentran como de veraneo. Toda la obra es una sátira, una terrible crítica de esos pseudo-intelectuales, tan numerosos en la sociedad rusa. Enfrente de los advenedizos, de los infatuados, de los triunfadores egoístas en la lucha por la vida, Gorki pone dos o tres personajes simpáticos, verdaderos intelectuales, que desmienten la acusación dirigida al autor por haber escrito un libro contra todos los intelectuales en masa.» (La tarde, Palma de Mallorca, sábado 11 de marzo de 1905, pág. 2.)

1906 «Reyes reina; la patria desaparece; no hay libertad adentro, ni dignidad afuera; el despotismo, ahoga la libertad dentro de las fronteras de la república y el mercantilismo vende su independencia, fuera de ellas; el misticismo clerical del General Reyes, impone adentro el Silencio, y compra afuera el Elogio; falsos intelectuales y falsos liberales, le venden ambos; los áfonos y los sonoros, se disputan la adulación; no hay mediocridad que no se venda, ni bajeza que no se pague; la llamada a la deserción suena de todos lados y la Apostasía, es declarada la más alta virtud de Estado; pillaje y deserción, tal es el lema, que escribe en sus banderas, esa tribu monetizada, de burócratas, glotones y plutócratas sórdidos, que por una ironía del Destino, despedaza y devora la República; situación hecha de cobardías y apostasías, block de traidores y de Jesuítas, es la Regeneración en pie, menos los principios: la fórmula más odiosa de la Regeneración; la Regeneración clerical.» (José María Vargas Vila, Laureles rojos, Librería Americana, París 1906, pág. 190.)



1907 «No es así como se tratan cuestiones de verdadera trascendencia. Los verdaderos intelectuales, de innegable seriedad, rectos y sinceros, ponen su mirada mas alto de lo que tal vez la ponga el Sr. Burguete, sin que por esto se permitan llamarle embaucador de formularios, de audacias guerreras y de otros valores espirituales perniciosos y falsos. Un poco más de seriedad convendría en estos asuntos. ¿Se refiere quizá el Sr. Burguete a los falsos intelectuales, a esos pequeños intelectuales de localidad, para quienes todo lo de nuestra tierra es mezquino y despreciable, y arden en odio bárbaro contra todo lo que recuerde a España?» (Baltasar Champsaur, «La ciencia del valor», Nuestro Tiempo, año VII, número 101, Madrid, 10 de junio de 1907, pág. 396.)

1910 «“Los que sostienen y propagan estas doctrinas son falsos intelectuales, alucinados, que inconscientemente contribuyen con su influjo a tan perniciosa obra”.» («Para las damas. Consejos luminosos», Los Debates, Tortosa, jueves 13 de enero de 1910, pág. 1; El Diario Palentino, Palencia, 17 enero 1910; Diario del Comercio, Tarragona, 23 enero 1910, &c.)

«Cierto que el público anhelo, o desconoce absolutamente los planes vejatorio y absolutistas del Gobierno demócrata, o protestó enérgicamente contra su realización; pero ese criterio debe ceder ante las razones de alta política arriba expuestas, ante los graznidos de algunos centenares de falsos intelectuales, declarados enemigos de la libertad, y ante el empuje de la ola anarquista y antipatriótica, desencadenada en pueblos limítrofes al nuestro y que, a manera de huracanado vendaval, amenaza trastornar y arrancar de cuajo los fundamentos de la vida nacional española.» (P. A. Blanco, «La ley del “Candado”», España y América, año VIII, tomo IV, nº 22, Madrid, 15 noviembre 1910, pág. 307.)

1913 «Entonces hemos visto en nuestros teólogos el principio de la propiedad y sus limitaciones y los fines humanos y fraternales que debe ésta realizar; hemos estudiado las consideraciones que le merecía al ángel de las escuelas, Santo Tomás de Aquino, y después al inmortal Pontífice León XIII, que señaló evidentemente la solución del problema social a la consideración del mundo. El pueblo, utilizado por esos falsos intelectuales y por sus intermediarios, ha sido lanzado a la lucha sin Dios, y vosotros, aleccionados por esa ciencia sin sello divino, venís a servir a los poderosos y luego desapareceréis como bestias sin hallar un consuelo que os indemnice de vuestros sufrimientos y martirios.» «He ahí la filosofía del pueblo. Descended a él: veréis que lo habéis convertido en fiera, a la que tenéis que destruir con los cañones, y después de tantas libertades y progresos, resulta que lo habéis esclavizado de manera peor que lo hicieron los emperadores romanos. El sabio conferenciante ridiculiza a los falsos intelectuales con dos muy celebradas ocurrencias respecto al régimen de Copérnico y algo del filósofo alemán Kant.» («En el Ateneo Científico. Elocuente conferencia del insigne sociólogo P. Gerard», El Salmantino, Salamanca, martes 22 de abril de 1913, pág. 1.)

«Pero aún más preciso que el autor de Los eruditos a la violeta [Cadalso 1772] en su condenación a los falsos intelectuales, a los que ha denominado un escritor “los simuladores del talento”, lo es el autor de La derrota de los pedantes. [Moratín 1789.]» (La Revista de América, París 1913, vol. 2, parte 1, pág. 113.)

1915 «Pero lo que no miraremos nunca en silencio, es que el Secretario en ejercicio del Patronato Obrero Católico, fundado única y exclusivamente para proporcionar al proletariado católico la protección que los desmanes y tropelías de aquella clase tolerante que como auditorio nos ceenta encontró el Sr. Faura, hizo necesaria, vaya a predicar a un “Centro” tan abiertamente sectario y anticlerical, como que, por los mismos días en que la voz educadora y sabia del conferenciante resonó entre sus paredes, fue llevada a las redacciones de los periódicos locales, suplicando la inserción, un anuncio del concurso abierto por el Centro Obrero de Corporaciones, para la provisión de la plaza vacante de maestro de la escuela laica que en dicha entidad funciona. Eso es lo que nosotros no miraremos sin protesta. El Secretario de una entidad, de donde salieron unos jóvenes propagandistas a sembrar por los campos, yermos de toda instrucción, de la masa tortosina, la semilla de la religión y de la sana educación, no puede en manera alguna perorar en un “Centro”, cuya única misión es formar falsos intelectuales para mejor hacerles instrumentos de los apetitos de los socio-listos que los dirigen; como tampoco puede el Secretario de ese “Centro” visitar y hablar, aunque fuera para educar, en el Patronato Obrero Católico.» (La Tradición. Dios, Patria, Rey, Tortosa, sábado 20 de febrero de 1915.)

«Grupo libre de cultura. Mañana viernes, a las seis y media de la tarde, celebrará su acostumbrada sesión semanal este grupo en el salón de la Económica Matritense de Amigos del País (plaza de la Villa, 2). D. Ricardo Martínez-Arboleda disertará acerca del tema “Falsos intelectuales y verdaderos intelectuales”; D. Gonzalo Latorre dará una conferencia “Sobre el periodismo”, y D. José María Platero leerá algunas poesías inéditas.» (La Correspondencia de España, año LXVI, número 20.945, Madrid, jueves 17 de junio de 1915, pág. 6.)

«Intelectuales germanófilos. La Universidad Compostelana ha contrastado de manera digna y altamente patriótica a la actitud de ese pequeño y ridículo grupo de “falsos intelectuales”, que pululan principalmente en Madrid, haciéndose notar por sus excentricidades e inconveniencias, como la realizada en el pasado curso al enviar a Francia un Mensaje de solidaridad y simpatía, que la verdadera y sólidamente cimentada intelectualidad española estaba muy lejos de sancionar y aprobar. Treinta y ocho profesores de la por tantos títulos gloriosa Universidad de Santiago de Compostela han dirigido a sus ilustres y sabios compañeros de la Universidad de Berlín un “Mensaje” de admiración, de solidaridad y de fraternal compañerismo, protesta a la vez contra las falsas imputaciones de barbarie y de incultura, que sobre el admirable pueblo alemán se vienen lanzando con motivo de la conflagración europea; y esas “treinta y ocho firmas” del Mensaje representan a la Universidad Compostelana entera, porque entre ellas se encuentran las de sus “cinco decanos” de las facultades de Derecho, Medicina, Farmacia, Ciencias y Filosofía y Letras, únicas que, en todo o en parte, tienen en ellas establecidas sus enseñanzas. (De “El Cruzado”, 16 Octubre 1915, Mondoñedo.)» (El Norte, año VI, nº 1769, Gerona, 24 de octubre de 1915, pág. 1.)

«Todo hay que esperarlo de Inglaterra, y, acaso, también los Imperios centrales accedan a una paz separada con algunos de sus enemigos; pero si Inglaterra no depone su orgullo, entonces quedará sola para luchar contra Alemania, aclarándose, al fin, los verdaderos motivos por los cuales se ha encendido esta espantosa guerra, en cuyos motivos lo de menos es la defensa de la libertad, la civilización y el derecho, como quieren hacernos creer los falsos intelectuales que pretenden dirigir el pensamiento humano.» (Leónidas, «El estado de la campaña en los Balkanes», El Siglo Futuro, Diario católico, 2ª época, año IX, número 2.658, Madrid, jueves 4 de noviembre de 1915, pág. 1.)

1919 «No hay razas malditas. Llevar sangre germana en las venas es tan honroso como llevarla americana o española: No hay razas superiores, ni razas malditas, sino una sola raza, destinada a vivir en comunicación fraternal y en cooperación civilizadora, pese a sus déspotas y a sus falsos intelectuales. Son las circunstancias y las torpezas de los gestores del Derecho público los que promueven los odios y las guerras y los que llevan a los pueblos hermanos a la depredación y al libertinaje, al aborrecimiento y la derrota.» (Antonio Zozaya, «No hay razas culpables», La Voz de Menorca, 9 de agosto de 1919, pág. 1.)

1920 «Creo que ya estamos cansados del recitado melodramático, y nuestra sensibilidad tiende a buscar emociones más sinceras y evidentes que las engendradas en el ambiente romántico de falso intelectualismo.» (Juan del Brezo, «Música y músicos. Músicos españoles, Jaime Pahissa», La Voz, año I, número 75, Madrid, 25 de septiembre de 1920, pág. 3.)

1922 «Aquí Gurdilo empezó a hablar irónicamente de la enorme influencia que unos cuantos profesores y fabricantes de versos ejercían sobre el gobierno actual. —Ha bastado –dijo el orador– que un pobre pedante que enseña en nuestra Universidad la inútil lengua de los Hombres-Montañas, la cual de nada puede servirnos; ha bastado, repito, que descubriese en un bolsillo del tal gigante un libro del tamaño de cualquiera de nosotros, con unos versos disparatados, propios de su enorme animalidad, para que todos los falsos intelectuales que dominan nuestra organizacion universitaria, y son retribuídos exageradamente por el gobierno, viesen una ocasión de afirmar su influencia protegiendo a este colosal intruso como un compañero de letras. Y los altos señores del gobierno, que antes de ocupar sus cargos no conocían otra lectura que la del diario todas las mañanas, han aprovechado la ocasión para darse una falsa importancia de intelectuales, obedeciendo las indicaciones de sus protegidos que monopolizan la Universidad.» (Vicente Blasco Ibañez, El paraíso de las mujeres (novela), Prometeo, Valencia 1922, págs. 223-224.)

1923 «Un día vendrá, de seguro, en que habrá conseguido la Ciencia asegurar la salud al pobre, la tranquilidad al humilde, la paz y la libertad al menesteroso. Entonces, de los sauces gloriosos tornarán a ser descolgadas las arpas mudas. Aquel día volverá a encontrarse la forma, el molde, la palabra, la idea, que hoy buscan en la oscuridad a tientas los vates, cuando no los suplantan con la paradoja y la futilidad, grata a los holgazanes y falsos intelectuales a sueldo. Hoy, la verdadera poesía, la de los que trabajan y sufren injusticia, la que nada tiene que ver con los viciosos con nómina y los burgueses retrógrados pedantescos, con los dislocadores de la forma y envilecedores de los ideales, que se llaman originales y exquisitos porque hurtan el cerebro al estudio y el hombro al trabajo, esa poesía, propia de hombres puros, no podría condensarse sino en un alarido, en un grito de rabia, en una inarticulada queja gutural, que lanzarían las gargantas de los campesinos expoliados, de los obreros sin faena, de la juventud llevada al matadero, de los ancianos sin hogar, de las mujeres condenadas a eterno celibato, de los padres que buscan a sus hijos enfermos aire y luz que les cure y esperanza que les consuele.» (Antonio Zozaya, «Penas y rimas», La Libertad, Madrid, viernes 27 de abril de 1923, pág. 1.)

1924 «Su repertorio moderno asusta y asombra por su valor y por su abundancia. ¿Para qué copiar aquí esa serie de nombres que serán acogidos con una sonrisa de desdén por nuestros falsos intelectuales, artistas de pega? Desde Glazunof, Fauré o Max Reger, entre los músicos “de edad”, hasta los últimos Alban Berg, Alois Haba, Auric o Poulenc. Rusia, los países germánicos, Inglaterra, Francia, Italia, Holanda y Bélgica… Todo el mapa, menos España.» («El cuarteto “Pro-Arte”, de Bruselas, y su labor de cultura», El Sol, año VIII, número 2.051, Madrid, jueves 6 de marzo de 1924, pág. 8.)

Luis Ferreiro, «El falso intelectual», Heraldo de Zamora, miércoles 9 de julio de 1924.

1925 «Habla “O Seculo” del caos financiero en que se vive desde la guerra, de la crisis de la industria, el comercio y la agricultura, de la emigración de capitales al extranjero, y de la obra funesta de políticos y falsos intelectuales en los últimos años, para venir al examen de las hazañas de la titulada “Legión Vermelha”, que mantiene en alarma constante a la nación portuguesa.» (Julio de Acevedo, «Portugal. La “Legión Velmelha”», La Época, año LXXVII, número 26.750, Madrid, viernes 18 de septiembre de 1925, pág. 3.)

1926 «El Estado, a su vez, suprimiendo exámenes de ingreso y pruebas rigurosas al final del curso, contribuye a este estado de anarquía. Lo triste es que muchos de estos falsos intelectuales son desertores de la agricultura, del comercio, de la industria; es decir, de las únicas fuentes de riqueza.» (J. Alvarez-Sierra, «Actualidad docente. La asistencia obligatoria a clase», La Voz, año VII, número 1.635, Madrid, 14 de enero de 1926, pág. 4.)

«Los comentarios de la prensa. Un artículo de “La Nación”. Todos los periódicos de la noche dedican artículos de elogio a la personalidad del ilustre Cajal, con motivo del homenaje que esta mañana se celebró en su honor. La Nación, órgano de la U. P. inserta un artículo titulado: “Maniobra evitada. Intelectuales verdaderos y falsos intelectuales”. Bajo este título copia la nota facilitada anoche por el Gobierno y la comenta diciendo que los intelectuales verdaderos están obligados a dar ejemplo de disciplina y acatamiento al poder público.» (El Orzán, La Coruña, domingo 25 de abril de 1926, pág. 2.)

«Por otra parte, es inadmisible esa teoría de que para opinar hay que estar por encima de aquello de que se opina, pues ¿quién iba, entonces, a atreverse a opinar sobre nada? Únicamente los que se creyeran seres superiores, de excepción, semidivinos; es decir, los necios. ¿No opina a diario La Nación sobre ideas, cosas, hechos y personas? ¿No está todos los días diciéndonos quiénes son los verdaderos y los falsos intelectuales; los verdaderos y los falsos patriotas; cuál es la verdadera y la falsa libertad, la verdadera y la falsa democracia?… ¿Quiere decir entonces que se cree por encima de todo eso? No podemos suponer semejante cosa. Tenemos que pensar que el órgano oficioso, al emitir esas opiniones, no aspira a lanzar fallos inapelables, a darnos criterios infalibles de verdad, sino únicamente a exponernos su juicio, tan relativo y falible como todo lo humano. Pues en el mismo caso nos encontramos los demás periodistas, Yo reconozco –repito una vez más– que mi firma es modestísima; pero ¿es que acaso los colaboradores de La Nación son glorias universales? ¿Es que los señores Sánchez Pastor, Pemartín, Capellá, Santibáñez, De Pedro… son Homero, Platón, Cervantes, Kant, Dante, Shakespeare…? ¿Y no opinan ellos a diario sobre todo lo divino y humano? Pues ¿por qué no he de poder hacer yo lo mismo?» (Mariano Benlliure Tuero, «Crónica. Puntualicemos», La Libertad, año VIII, número 2072, Madrid, viernes 12 de noviembre de 1926, pág. 1.)

1927 «—¿Qué es lo que le gusta pillar con su automóvil? —Falsos intelectuales.» (Ramón Gómez de la Serna, «Manías de los escritores, La de Ortega y Gasset», La Gaceta Literaria, año I, número 6, Madrid, 15 de marzo de 1927.)

Edmundo González Blanco, «Verdaderos y falsos intelectuales», Caras y caretas, número 1496, Buenos Aires, 4 de junio de 1927, pág. [40].

1928 «Trabajo. Obreros e intelectuales. En estos momentos de rutinario conformismo, nada más interesante y prometedor de óptimos frutos que el interés y curiosidad de los intelectuales hacia la clase trabajadora. Siglos y siglos permanecieron desunidos pensamiento y acción, brazo y cerebro. Prejuicios insanos de clase hacían al obrero desconfiar –muchas veces con razón– del intelectual, y a éste sentir por el trabajador un desprecio injustificado. La decoración –y no por arte de birlibirloque, sino por imperativo de la vida– ha cambiado. El intelecto, refugiado primero en la severa celda monástica; luego al servicio del señor feudal, más tarde al de la aristocracia y, por último, al de la burguesía, creyó siempre laborar por la verdad y justicia. Caro pagó sus errores. Las rectificaciones comienzan, y un orden nuevo de cosas proyecta su silueta en lo porvenir. No obstante, quedan aún muchos cerebros adormidos en la placidez de la vida burguesa. Son los falsos intelectuales, son los que ponen el grito en el cielo al hablar de deshumanización, confundiendo humanidad con burguesía; en el fondo no son más que niños grandes, que gritan y patalean porque presienten que les van a quitar su juguete, la mujer de lujo, la fácil comodidad, los placeres banales, la vergonzosa servidumbre… Pero los gritos infantiles nunca llegaron a inquietar a los hombres, y se hicieron callar con unos azotitos. Alégrese, pues, la juventud obrera, de las nuevas perspectivas que surgen, y risueña y generosa, mire con simpatía ese intento de comprensión entre el intelecto y el músculo, único que podría hallar la solución cordial y humana que imperiosamente exigen los tiempos actuales.» («Vida joven», La Libertad, Madrid, jueves 6 de diciembre de 1928, pág. 2.)

1930 «Con la solemnidad que el acto requería y con una concurrencia inusitada, se celebró el día de hoy en esta iglesia parroquial, una misa por el alma de aquel genial, patriótico y ferviente católico que en vida se llamó don Miguel Primo de Rivera, en cuya bandera de gobernante ondeaba incólume, glorioso y nunca traicionado, el lema: Patria, Monarquía, Religión. […] Los intelectuales, porque podían juzgar toda la grandeza de lo realizado. ¡Sí, señores intelectuales! ¿Creen acaso los falsos intelectuales de las grandes urbes que en el medio rural no los hay? ¡Vanidad humana! Aunque pocos, éstos cultivaron sus inteligencias en los mismos centros que ustedes, aprovecharon sus enseñanzas como ustedes pudieron hacerlo, y las practican en un ambiente de paz y tranquilidad tan alejado de las rastrerías, intrigas y pasiones de los grandes centros de población, que la hacen más noble, digna y generosa, haciéndoles ver y juzgar los actos ajenos con el cerebro sereno y libre de toda mácula. Acaso ustedes, los intelectuales de el autobombo y el desplante, que tan pronto se llaman sabios como salvajes, monárquicos como republicanos, españoles como rusos, olviden que la inteligencia reside en el cerebro, y fijando su cuartel general en el estómago, éste dirige cuantos insultos y nauseabundos actos realizan. El señor cura párroco, oficiante en el acto dirigió a los concurrentes una elocuente, clara y sentida plática, poniendo de relieve lo noble y heroico del corazón del caudillo, la magnanimidad de su alma, su gran espíritu patriótico y su exaltado fervor católico, cuya fe ostentaba, ejercía y defendía en todos los actos de su vida.» (Juan Bernardo Cuadrado, «Desde Ibahernando. Con motivo de unos funerales por el alma del caudillo, don Miguel Primo de Rivera», Nuevo Día, Cáceres, martes 1 abril 1930, pág. 6.)

1931 «Somos partidarios –algo de eso dice el fondo de hoy– de la intervención de todo ciudadano en los negocios públicos. […] Pero es el caso que hemos leído el manifiesto que un grupo de intelectuales de Madrid dirige al país, anunciando su deliberado propósito de ocuparse muy activamente de la política. En principio nos parece de perlas la determinación. Pero nada más que en principio. Un intelectual al frente de los negocios públicos, sería algo tan calamitoso como encargar al Caballero Audaz o al maestro Guerrero, de la dirección de Aduanas, o enviar a Lalanda a estudiar el problema militar de los Balkanes. Desde luego, no profesamos a los intelectuales la menor ojeriza. Pero discurrimos que un intelectual tiene su sitio adecuado en el Ateneo, en la Cátedra y en el laboratorio, sin que esto quiera decir que llevemos nuestra intransigencia hasta el extremo de todo contacto con la gobernación del país. […] Y hablamos de los intelectuales de verdad; porque hay otro sector de falsos intelectuales, del que Dios nos libre…» (Dick, «Los intelectuales y la política», La Voz, Córdoba, 19 enero 1931, pág. 7.)

«Luego vendrá la falange de los técnicos. En un Parlamento ha de haber técnicos. Abogados, ingenieros, catedráticos. La técnica está por encima o al margen de la política. Los técnicos van a donde los llaman, si es con provecho; a la monarquía o a los soviets. No hay política sin técnica. ¡Paso, pues, a los técnicos! Y no se olviden de algún técnico de la Cultura, con mayúscula. La Cultura es también una técnica. ¡La técnica de las técnicas! ¡Paso, asimismo, a algún corifeo de la Cultura! De la Cultura como negación de la política. Como técnica pura, siempre bastardeada por los falsos intelectuales, por Platón en Siracusa y por Sócrates en los cenáculos atenienses. Aunque éste ya pagó, con la cicuta, sus desviaciones de la Cultura a la política. Bien empleado le estuvo.» (Luis Araquistain, «Los esquiroles de la Corona», Política, Córdoba, 13 de febrero de 1931, pág. 2.)

1932 «El falso intelectual se ha forjado un intelecto a su medida, con la lectura mal cuajada y el filosofar sentado, pensando en lo que hacen este gobernante y este otro, que por mal que lo hagan siempre lo harán mejor que él.» (Segundo Serrano Poncela, «Intelectual en España», Renovación. Órgano de la Federación de Juventudes Socialistas de España, Madrid, 26 de marzo de 1932, pág. 2.)

«Acordémonos de los sangrientos episodios de las revoluciones francesa y rusa, y no olvidemos tampoco a Castilblanco, queda también allí expuesto primorosamente el primero de los argumentos en pro de la anarquía hereditaria: “Sólo un personaje elevado puede ejercer la verdadera soberanía«; el pueblo entregado a sí mismo se desmoraliza entre las disensiones de los partidos nacidos de la sed de poder, «esos falsos intelectuales (parece que se alude a algunos de nuestros contemporáneos) no han visto que el pueblo es una potencia ciega y que sus advenedizos gobernantes son igualmente ciegos en política, no han comprendido que un hombre destinado a reinar, aunque fuera un imbécil, podría gobernar, mientras que otro no educado para ese fin, aunque fuera un genio, no entendería una palabra de política”. Algunas exageraciones contiene ese párrafo…» (El Marqués de la Eliseda [Francisco Moreno y Herrera], «Le peril judeo-maçonnique. Les “Protocols” des Sages de Sion, por Mgr. Jouin», Acción Española, número 10, Madrid, 1 de mayo de 1932, pág. 436.)





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Muchas aventuras hay en PATOLANDIA🎶

Bajo la apariencia simpática, bajo los animalitos con gusto a rosa, se esconde la ley de la selva: la crueldad, el chantaje, la dureza, el aprovechamiento de las debilidades ajenas, la envidia, el terror. El niño aprende a odiar socialmente al no encontrar ejemplos en que encarnar su propio afecto natural.

Resulta entonces infundada y antojadiza la acusación de que atacar a Disney es quebrar la armonía familiar: es Disney el peor enemigo de la colaboración natural entre padres e hijos.
Todo personaje está a un lado u otro de la línea demarcatoria del poder, Los que están abajo, deben ser obedientes, sumisos, disciplinados, y aceptar con respeto y humildad los mandatos superiores. En cambió, los que están arriba; ejercen la coerción constante: amenazas represión física y moral; dominio económico (disposición de los medios de subsistencia). Sin embargo, hay también entre el desposeído y él poderoso una relación menos agresiva: el autoritario entrega paternalísticamente dones a sus vasallos. Es un mundo de permanentes granjerias y beneficios. (Por eso, el club de las mujeres de Patolandia siempre realiza obras sociales). La caridad es recibida por el destinatario con entusiasmo: él consume, recibe, acepta pasivamente todo lo que puede mendigar.

El mundo de Disney es un orfelinato del siglo XIX. Pero no hay afuera: los huérfanos no tienen dónde huir. A pesar de sus innumerables desplazamientos geográficos, viajes a todos los continentes, febril movilidad enloquecida, los personajes se contienen invariablemente —vuelven siempre— en las mismas estructuras de poder. La elasticidad del espacio físico recubre la realidad carcelaria de las relaciones entre los miembros. Ser más viejo o más rico o más bello en este mundo da inmediatamente el derecho a mandar a los menos “afortunados”. Ellos aceptan como natural esta sujeción; se pasan todo él día quejándose acerca del otro y de su propia esclavización. Pero son incapaces de desobedecer órdenes por insanas que sean. Este orfelinato, sin embargo, también se conecta xon la génesis de los personajes: como no han nacido, no pueden crecer.
Es decir, nunca saldrán tampoco de esa institución por la vía de la evolución biológica personal.

En definitiva, de esta manera se puede aumentar el mundo,
agregando personajes a volunta y aún quitándolos si es menester: cada ser que llega, sea un solitario o un par de primos lejanos, no necesita ser inseminado por alguien dentro del mundo. Basta que el guionista lo piense, lo invente.

La estructura tíos-sobrinos permite que el autor de la revista, que está fuera de ella, sugiera que es s» mente la que arma todo, que la cabeza es la única-fuente de creatividad (tal como salen genialidades y ampolletas de cada cerebro patudo). Rechaza los cuerpos como surtidores de existencia. Disney inflige a sus héroes la pena que Orígenes se infligió a sí mismo; los emascula y los priva de sus verdaderos órganos de relación (percepción y generación) con el universo. (Mediante esta estratagema inconsciente, las historietas reducen sistemáticamente, deslumbrando al lector, los hombres reales a un punto de vista abstracto). La castración de los héroes dentro de este mundo asegura a Disney el control irrestricto sobre su propia creación; es como si él se sintiera padre espiritual de estas criaturas. Deben imitarlo.

Para leer al Pato Donald

Dorfman y Matterlat

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Looking for el independiente

«This is the way to say: “no seas como Wally. No seas ni latente ni patente… Empero, ante todo, debés no ser patente… No ser sujeto expreso. Quizás sujeto tácito o desinencial.

Serás el distinto, el que está cargado de connotaciones que te son inherentes, ajenas, indistintas, impropias, (en menor escala), porque a mayores peldaños se elevan indestructibles paradigmas, insospechables; tal vez jamás captchating. Si quiera por rumores, tampoco por despistados vocinglero de valses al dictado.

En definitiva, si hay algo de este estereotipo, cliché, leitmotiv, ícono, significante, índice, frame, tópico intrínseco a tu vena constitutiva… Será tu deber, por buen gusto, ante la respuesta despectiva de quiénes obran de víctimas ante la dinámica unidireccional y dispara en ingenuos estímulo-respuesta hacia blancor de los pobres adoctrinados, a quienes odiarán por imposición pero también por propia elección…

Y a vos Wally Punkito … ¿Estás pensando en la Cresta, en el gel del flequillito?

Esa pajarera bulliciosa que te hace sentir La Revolución placebo… En el pogo más fantasma del Imperio.
Vestite como Wally… A ver si te dan el metal de estrofas como a los Walys… Que cargamos con todas las entidades que los cool nos construyeron…»

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Love…

Cuando pensamos al amor nos parece algo más del plano de la emoción, algo que no convoca al pensamiento, o que en todo caso se halla en una relación conflictiva con la razón… La reformulación sería: ¿De qué me enamoro? ¿De quién me enamoro? ¿Me enamoro de alguien en concreto? ¿Me enamoro de un otro? ¿O me enamoro de una construcción, o proyección fantasmagórica que hago yo, en el otro, de mí mismo: de mis carencias, de mis necesidades, de mis frustraciones, incluso de lo que no puedo dar cuenta? Siempre a metros, pero sin nunca lograrlo, ya que un amor que cierra es un amor que desaparece. Por lo tanto, en el amor como búsqueda hay una necesidad de que siempre quede algo abierto, una búsqueda que desde el principio se sabe imposible. Ahora, si el amor es lo abierto, ¿cómo podría lo abierto cerrarnos?

Cuando pensamos al amor nos parece algo más del plano de la emoción, algo que no convoca al pensamiento, o que en todo caso se halla en una relación conflictiva con la razón;¿Y no es el amor eso? ¿No se juega el amor, en algún sentido, en esa especie de vocación por tratar de alcanzar algo que siempre se nos escapa? Heidegger decía eso: ojo que nuestra relación con las cosas primero es afectiva y después es racional. Que hayamos construido la imagen de un ser humano que ejecuta lo que antes piensa es otra cosa: es una manera de autojustificación, de expiación, incluso de autoelevación de nuestras capacidades. Pero hay algo que no manejamos, una disposición afectiva. Hay dos relatos famosos sobre el morir por amor que penden como idealizaciones en la construcción de nuestra subjetividad afectiva. Ambos traumáticos. Por un lado, Romeo y Julieta. Está claro que toda idealización suele ser la proyección de una plenitud supuestamente alcanzable que estaría guiando el desenvolvimiento de nuestras acciones: se parte por ejemplo de un ideal de amor y se tiende en todas nuestras prácticas hacia su realización. El problema empieza cuando, a pesar de toda la intención, nos vamos dando cuenta de que, cuanto más aspiramos a alcanzarlo, más nos negamos a nosotros mismos. Conciencia invertida del mundo, diría Marx: hay amor ideal, pero no es para nosotros… Es porque no es. ¿Qué expresan las idealizaciones sino la imposibilidad de amar aquí en la Tierra, con todas sus contradicciones, contrastes, miserias, contingencias? Está puesto tan arriba el amor que después todo amor mundano se nos vuelve una cagada, y esa aspiración nos ensueña y encierra en un amor cuyo partenaire es uno mismo idealizado, esto es, sin todas nuestras mierdas.Las preguntas del presente. Si lo abierto es compañero del amor, por lo menos ya podemos, para empezar, eliminar la iconografía imaginaria del amor de verano, amor de bronceador, amor como camino a la felicidad, amor como rostro sonriente de publicidad de dentífrico. Y también podemos borrar la idea de que el amor genera sosiego, genera tranquilidad, genera estabilidad. Lo generaría si el amor fuese realmente la posibilidad de acceder a una plenificación. Con esto no digo que el móvil del amor no sea plenificarnos. Estoy diciendo algo peor: que siendo el móvil del amor la búsqueda de la plenitud, sin embargo nunca puede alcanzar ese propósito final. Se nos cae todo un dispositivo que entiende la relación de medios a fines como una relación utilitaria. ¿De qué sirve el amor si, en tanto medio, no nos brinda la consecución de ningún fin? Dos cosas: una, ¿sirve el amor? Y dos, subversiva tarea la de pensarnos impulsados por lo imposible.

El amor, un imposible que solo siendo imposible cobra sentido y por eso, cuando es posible, nunca cierra… Pero además el amor tiene algo de inevitable. Lo trágico del amor es que no se puede no amar, con lo cual su carácter paradójico entra en tensión con su carácter ontológico; o sea que si en todo amor hay siempre algo que no cierra, y el amor está en todo, entonces en todo lo que hacemos hay algo que no cierra… ¿Qué cagada, no? Es cierto que podemos buscar prácticas más ascéticas en relación a lo que uno hace, pero incluso el ascetismo es una forma de erotismo: que algo no nos afecte es una forma de la afección. Nuestra apertura al mundo primero es afectiva; o sea, las cosas nos afectan. Disponen en nosotros estados de ánimo. Las cosas nos van o no nos van, y después armamos todo un sistema de justificación racional para que cobren sentido en la constitución de la trascendencia… Bah mejor me quedo en el plano onírico… Es mejor “Is this a kind of magic”… La Maga de Rayuela que al trasmutar en plano tangible habrá de ser: “una pobre médica harapienta”… ¿¿Te acordás, hermano??. La mirada constante, la palabra precisa, la búsqueda irreducible, tú… A lugar rechazo las rimas consonantes de Neruda Cohelo de amar en la tarde campesina, en el cometa Halley mirándonos desde arriba… (Aditivo perfectivo por deferencia, pasa desapercibido…) La existencia supone esta zona de indefinición conceptual. Existencialismo básico: la razón viene siempre después. Por eso el mundo, en el fondo, no tiene sentido, porque en el fondo no hay fondo. El amor, claramente, tiene que ver con esa zona de indefinición. Ojalá fuese explicable… ese bello tema de los Virus. ¿Se acuerdan? “Vamos controlando los sentimientos”. A propósito de Virus… Ciencia Ficción eh… Al pie Extra … Nada es real .. todo es ficción… Sex pistols… (Otro post amerita). La Panacea de felicidad que nos desliga de la responsabilidad respecto del amor cruel e incapaz… elavase sobre la paparruchada de que los sentimientos, derivan maquinalmente de decisiones racionales volitivas. [Pero no] aún sabiendo con certeza, el carácter inoportuno de fulanito vínculo amatorio… Lo abordamos.Es más; cuánto menos nos convenga, más nos impulsa el deseo de ir por lo inconveniente. Y lo peor es que no se entiende bien por qué… Son pocos los ámbitos donde obramos así, donde el cálculo no incide directamente en la acción. Pocos o ninguno. Nadie haría eso si tuviera que invertir su capital, su dinero, por ejemplo. Nadie iría con la guita que juntó toda la vida si le dicen “no te conviene invertir acá”. Nadie diría “no importa, no puedo, algo que no sé qué es me lleva hacia allí, así que invierto”. ¿En lo inconveniente? ¿Y no sucede que, si no se nos escapa, o sea, que si lo alcanzamos, lo que se produce de manera paradójica es más bien su propia disolución? Paradoja trágica del amor: búsqueda que cuando logra alcanzar lo que busca se disuelve como búsqueda. El problema es que, si el amor es la búsqueda, parecería que siempre debería estar a metros de alcanzar su objetivo. Si queremos está ahí… Waiting for the sun.

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¿Che, qué son los «Monjes Anarcopistas?


En vez, ¿El Manuscrito de Per Abbat…? Que es patraña para otorgarle densidad, la que le de importancia texto derechoso, pro clímax fascista; que enaltece a la figura del Rey. Un rey merecedor de los mimbres virginales de las vástagas de un Servidor en vanagloria de la nada, que en la búsqueda del cuantioso tesoro, que lo dejará volver, que le dará la posibilidad de ser redimido… solamente si se gasta el líquido sinovial en el acto de hincar sus rótulas en posición de suplicante… después del destierro… De la prueba, que al colmillo goteando saliva certera de un imperio burlón… Le dan la seguridad de tener por séquito irreductible, la honra del vasallo orgulloso, enhiesto en servidumbre, en humillaciones… y, oh, Gloria a los que no mueren de pie, arquitectos de la entidad del proletario sin sueños.

Así, desestimar la obra, entre otras, la de carácter Anónimo, como Lazarillo de Tormes… Cuyo mensaje urde matiz contradictorio del que instala un Imperio, ese del vasallaje, y de la horda incuestibable que caracterizó al Imperio Español Renacentista.
Lazarillo de tormes instaló el estereotipo social del lazarillo, que hoy, ayer, y siempre… es significante de la guía de un ser no vidente.
Nótese la importancia que jamás se atisba a resaltar en las didácticas educativas.
Se ofrece este texto como parte de la currícula, a la que los docentes de Kapelusz incorruptible, tanto por mediocres, como por maliciosos ante la posibilidad de avivar Giles … Ignoran y desplazan, en sustitución de los textos valorados por la élite como irreprochable Best Seller: novelas de familias infames, empero admiradas, que continúan el linaje de la tira trágica arquitectónica de los linajes sin empatía.



¿’La banda de la anarquía contemporánea?

Concretizar el espejismo de los hippies, que con el porro icónico ante Woodstock,
(jamás Bar Rock), hubo sido carnaval de la emulación, placebo burgués. Una libertad de plástico y ruido lírico que los niños Angelo Paolo, denominaban como ir en contra de sus progenitores, empero, disfrutando de la posibilidad que sus padres les otorgaron, con la posición adquisitiva en placebos convenientes (por burgueses), en exquisitez paliativa del dolor existencial… En oxímoron con los placebos de la pobreza, enfaticos en los dolores, Y exterminadores de quiénes tienen reales ideas revolucionarias.
Los anarquista pueden grabar una marcha… donde construyen los vínculos que los hacen sentir anarquistas… Grupos que se basan en videos y memes, dejando de lado los debates que arengan el uso de la palabra como herramienta fundamental para la liberación.
Dejando afuera, una vez más, la verdadera posibilidad de renacer en otras generaciones…
No me agreguen más a grupos están obsoletos y superficiales.
Paraíso regreso al grupo de mamis de WhatsApp.

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Credulidad

Alguno creyó que los anarquistas somos alegoría de los que donan a CILSA, Greenpeace, Cáritas, Felices los Niños, Un Sol Para Los Chicos Un pituto para los Belzunce, un Moe para Aldo Rico, Un Ford para los Quicos, Un jacuzzi para Majul, Un horizonte para Galeano, Un puto para un Che Guevarista, Un quedate en casa para un kirchnerista, Un doppleganganger, hijo despreciado por asno, vástago de un psicópata, un Homero Simpson con acceso al Newman, que le dan el sopapo al padre Lecter, con la profecía en público del idiota que se cree Hércules y es Polifemo… Ojo que tampoco somos bazofia eh. Por ejemplo, no somos un Carlos Angelo Paolo Solari, que hace bailar por un tratamiento a un prójimo, mientras menoscaba la obligación del poeta siendo cómplice del genocidio de la palabra, devenida en zombies de Filtros Martinis y Tafiroles).
Sin embargo sepan que a la legua, y desde la infinita sabiduría, (que me hubo dado natura al reverendo pedo sin beneficio individual), en vez en beneficio ancestral, otorgóme la proeza de derribar tanto humano roto, ya sin enmienda posible, al grito de un Munch que en aullido interno dejó el eco del último Narciso en redención de la semilla de fuego, (claro que nosotros dejamos más que el hígado en regeneración constante), condenados en el Cáucaso sin Pena ni Gloria, pero sin lo que a vos te mueve a confiarte en los que subjetivizan la existencia en arte…
De pontificia nada en absoluto.
Nerd venida a piola, (y no sabés cómo te leo al difunto)…

«No confundan el culo con la témporas”
Mar del Plata no es pa vo’ cartón…
Besos. Y hoy volé a un par de payasos que vendían humo…
No me gusta el falso asado…

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LEALTAD

Un guiño para #Ale Rabelo

Parece que la palabra lealtad se asocia etimológicamente a la idea de legalidad, a la idea de la ley, más allá de todo pacto. No se es leal porque así lo pautamos. No hay lealtad porque cada contrayente ejecuta lo que había convenido. Si así fuera, la lealtad no sería necesaria. Se es leal más allá del pacto. O peor, se es leal cuando el pacto no se cumple. ¿Por qué permanecer si el otro no cumple con lo pautado? ¿No es suficiente razón para salirse? Es que la lealtad no tiene que ver con la razón. Si así fuera, no sería necesaria. Alguien no cumple y el otro rompe. Todo fríamente calculado: dos entidades que firman un contrato. Uno lo transgrede y el otro lo abandona. O ambos lo cumplen y así andan por la vida en la tranquilidad del buen funcionamiento de la reciprocidad. Andan tranquilos, seguros, triunfantes, felices. Pero la lealtad ni tranquiliza, ni asegura, ni es un triunfo, ni nos hace felices. Sobre todo si se define a la felicidad como tranquilidad, seguridad o triunfo. La lealtad es siempre a pesar. Tiene que ver con el pesar. Con otra forma de la felicidad, donde no hay ganancia sino entrega. Donde no hay seguridad, sino imprevisibilidad. Donde no hay tranquilidad, sino apertura. Es a pesar. Es aunque. No se es leal porque se recibe. Si así fuera, no haría falta la lealtad, ya que al recibir veríamos colmado nuestro deseo. Pero la lealtad no tiene que ver con la plenificación o con la satisfacción. No tiene que ver. Tiene algo de ceguera, de locura, de arbitrariedad, de confianza.


Parece que la palabra confianza se asocia etimológicamente a la idea de fidelidad, a la idea de fe. Hay algo religioso en la confianza ya que no hay ninguna comprobación fáctica que asegure que el otro se va a comportar como uno espera. No es medible la confianza, ni la fidelidad, ni la fe. Es más; no se es fiel porque es un buen negocio o una buena inversión. No se es fiel en un acuerdo mutuo. No se es fiel con el otro, sino que se es fiel hacia el otro, hacia cualquier otro. Si hubiera comprobación fáctica o demostración lógica, o medición exacta, la fe no sería necesaria. Si la fidelidad se pactara, entonces se convertiría en un contrato que es lo contrario a la fidelidad. No se contrata la fidelidad. Se es fiel porque no hay contrato. Si convenimos mutuamente ser fieles y establecemos derechos y obligaciones con castigos y cauciones, entonces la fidelidad no haría falta. Es que la fidelidad tiene que ver con la falta y los acuerdos tienen que ver con las posesiones. Acordamos para resguardar lo propio. Propiedad viene de propio. Acordamos para resguardar las propiedades, para asegurar lo que somos. Pero no se es fiel por lo seguro, sino por lo incalculable. Se es fiel aunque todo conduzca a lo contrario, aunque las cuentas no den, o incluso aunque el otro se escurra. Es que el otro siempre se escurre, porque es un otro, ya que si nos cerrara absolutamente no sería un otro, sino una proyección de uno mismo. Y así, la fidelidad no sería necesaria.

Se es leal al otro. No al otro que uno construye para su propio sosiego y orgullo de ser parte, sino al otro que molesta, que irrumpe, que amenaza, al otro que necesita. El otro es débil porque necesita. Si no necesitara, no sería un otro, sino un igual, un prójimo, un próximo. Pero la lealtad no tiene que ver con el semejante, sino con el extraño, con el carente, con el indigente, con el extranjero. Se es leal porque la debilidad del otro me obliga, me cachetea, me saca de lo propio. Ni siquiera se es leal al otro pensando que en cualquier momento ese otro podría ser yo mismo, ya que si así fuera, una vez más convertiríamos la lealtad en un cálculo, en un negocio, en un juego de conveniencias. No hay paga por ser leal porque la lealtad no es un bien, sino una ausencia. Un retiro, una retracción. No se es leal al poder, sino que se es leal resquebrajando todo poder. Se es leal para que el otro sea.

Lo que Natura non da
Salamanca non dará never ni Neverland🖤🏴


René Magritte, El arte de la conversación 1963

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EL ORIGEN DEL AMOR Y DEL ODIO A NIVEL DEL SUJETO



Teoría objetal del amor del desarrollo temprano.

En la esfera del sujeto, el amor tendría su origen en el ámbito del narcisismo primario, el cual es un movimiento pulsional que emerge desde el nacimiento, o incluso antes, y que engloba tanto al sujeto como a su ambiente. Para estas etapas tempranas, el objeto se puede definir como aquello por lo quey en tomo a lo que un sujeto organiza su psiquismo ontogenéticamente.

A lo largo de la organización del
psiquismo y de la vida del sujeto, las
…catexias y contracatexias narcisistas y objetalcs originan diferentes equilibrios económicos, que caracterizan en cada momento la estructura psíquica del individuo. El juego de las catexias y las contracatexias induce, a nivel de los comportamientos y las vivencias conscientes, unos modos de ordenación
llamados «formaciones reactivas», y un ejemplo perfectamente ilustrativo es el de la desgana que sustituye al apetito y al deseo … (Kestemberg, 1976:263).

Desde una perspectiva ontogenética, el psiquismo se caracteriza por un estado de dependencia vital del recién nacido respecto a su ambiente, y por la confusión del lactante entre lo que le viene de afuera y lo que proviene del interior. Por lo tanto, es a nivel de su
cuerpo donde se organizan las actividades de sus instintos en sus
modalidades psíquicas. Aunque el ambiente exista antes que el individuo, para que este llegue a reconocerlo, debe antes percibirlo.

Igual pasará con la madre, esta no existirá hasta el momento en que
pueda percibirla fuera de sí mismo. En el instante en el que puede emerger del mundo cerrado de los estímulos endógenos, podrá reconocerse también a sí mismo como diferente en relación con lo que le rodea. Las imagos serán, entonces, las primeras representaciones de gratificación y de frustración. Y será aquí, durante cierto tiempo, donde niños y niñas organizarán sus fantasías inconscientes. Solo tardíamente, según lo dice Kesternberg (1976:266), en el
transcurso de los primeros meses de la vida, es que se organizarán las relaciones objetales, surgiendo como entidades separadas el ambiente, por un lado; y el sujeto, por el otro. Este proceso solo es
posible si el menor en crecimiento recibe por parte de su madre, una mezcla de tutela y de paulatino adiestramiento en el abandono, y que finalmente producirá un sólido aguerrimiento frente a la soledad.
Este amor primigenio es fundamentalmente el deseo y la esperanza de ser amado, y cuando ha sido satisfecho durante esta primera
etapa del desarrollo psicosexual, permite la construcción de la mismidad y activa la llamada «zona de tres» (o dimensión edipal).

Para Jeammet (1989: 122), amar es desear poseer el objeto y como nunca se puede conseguir de forma total, a lo largo del desarrollo se llega a descubrir como solución la de intentar ser el objeto amado, para así poder llevarlo dentro de sí mismo, aunque sin perder la propia identidad.

La capacidad normal de enamorarse, y de permanecer enamorado, requiere, por consiguiente, de que se hayan cumplido dos etapas principales del desarrollo: una primera etapa, en la cual la capacidad temprana de estimulación de las zonas erógenas (sobre todo orales y cutáneas), se integre con la ulterior capacidad de establecer relaciones objetales totales; y una segunda etapa, en la que el goce
genital pleno incorpora el anterior erotismo de la superficie corporal
en el contexto de una relación objetal total, incluyendo una identificación sexual complementaria (Kernberg, 1988: 153).

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La revolución es un sueño eterno

Eso, doctor Castelli. ¿Leyó, doctor Castelli, El Cantar del Mío Cid? Castelli, que mira a Alzaga, de pie detrás de la larga mesa, el cuerpo flaco y como de granito, y en la mesa, la jarra de vino y el vino que no tomó, los sables, las empanadas que chorrean grasa, los papeles sucios en los que un amanuense transcribe mandatos, imprecaciones y sentencias, dice: Leo un libro interminable: El Quijote.



¿Ese manual que enseña cómo perder el tiempo de la manera más estúpida posible?, pregunta Alzaga, y la grieta opaca que se abre en su cara inescrutable y empecinada es como una sonrisa.

Lea, Doctor Castelli, El Cantar del Mío Cid: Los españoles son buenos vasallos cuando tienen un buen señor. Y lo tendrán, doctor Castelli. Un señor de la vida y de la muerte. Avísele a sus amigos. Dígales que ellos y usted están empiojados. Que la ideología luterana de igualdad, libertad y fraternidad la inspira El Maligno… ¿De qué se ríe, doctor? ¿De que mencione al Maligno? ¿De que Alzaga se parezca a esas viejas brujas a las que no se les va El Maligno de la boca? Los buenos vasallos entenderán a su Señor cuando les hable de El Maligno.

Castelli, a caballo, tiene frío. Envuelve sus manos en el cuero de las riendas, y afianza la puntera de las botas en los estribos. Se le enfrían los dientes. Tengo frío en los ojos, dice su lengua cortada, inmóvil en la boca nauseabunda.

¿Qué es eso que se vacía, erguido sobre la montura de un caballo? ¿Qué es eso que, erguido sobre la montura de un caballo, se enfría bajo la luz plomiza de un cielo de invierno? ¿Qué es eso que, erguido sobre la montura de un caballo, extravía su nombre en un espacio frío y vacío? ¿De quién son esos ojos que se vacían, en una cara que se vacía? ¿Qué es ese bulto oscuro, que se vacía, y en el vacío extravía su nombre, y que se deja llevar, pegado a la montura de un caballo, a través de una luz fría y vacía? ¿Qué monólogo del bulto oscuro que se deja llevar, pegado a la montura de un caballo, se diluye en la luz fría y vacía?
La luz se fragmenta. O es otra. Algo en el cuerpo erguido sobre la montura de un caballo, pronuncia, como otras veces que la luz se fragmentó o fue otra, el nombre de Castelli. Es el único nombre que conoce eso que habla, con una voz neutra, entre los dispersos fragmentos de la luz. Un nombre, apenas, dice eso que retorna del frío y el vacío. Me conozco por ese nombre ocasional. Cuando vuelvo del vacío, cuando recupero la palabra, ese nombre ocasional habla por mí. ¿Habla del estudiante que no termina de leer El Quijote, que se hizo traducir a Marat, y que se acostó, en una inadmisible noche altoperuana y en una tarde de Carnaval, con una dama más atenta a las eyaculaciones de un abogadito de corazón todavía docilísimo que a sus frenéticos sermones? ¿Habla del hombre menos previsible que el abogadito eyaculatorio, que mira en los gritos de afrancesado jacobino, escupidos por la beatería patriótica, lo que no fue? ¿Habla de la muerte tan vieja como la injusticia? ¿De su muerte, que no eligió, y que pacto alguno ha de diferir? ¿Todo eso es Castelli?

Alzaga es madera dura y se hará entender. Créame: cuando un palo duro cae sobre el lomo de la gente, la gente come mierda y besa la mano que maneja el palo. El Maligno existe y sopla vientos de peste. Los sopla en París, en España, en Europa. Y los sopla aquí, en estas tierras, para probar el temple de los soldados de Dios. Avise a sus amigos que el vino de los soldados de Dios es de buena cepa. Que no lo rechacen. Que se lo tomen. Que se lo tomen y llegarán a viejos.

Soy joven, dice Castelli, que nunca tuvo tanto frío como en esa infundada noche de julio. La familia de mi padre nació en Venecia, una ciudad en cuyos mercados se vende la alegría de vivir, la luz mediterránea que consoló al penoso Ulises, y los tallarines que Marco Polo trajo de la China. Buenos Aires tiene más locos de los que necesita, dice Alzaga, los ojos como piedras lavadas por la sal y la niebla del mar. Dígale eso a sus amigos.

Cuando un hombre, que es joven y que se cree inmortal, siente que todo se derrumba –el porvenir vaticinado en los pactos con el Diablo, los sueños de inasible belleza, la utopía que se doraba como un pan en la inimaginada fragilidad de la conspiración–, busca a una mujer. Cuando todo se derrumba, la mujer queda, resiste: Nadie sabrá decir, nunca, por qué.

En la noche del 5 de julio de 1807, si la hubo; Belén le quitó, a Castelli, botas y capa mojadas por la lluvia de esa noche u otra, y las ropas humedecidas por la lluvia de esa noche u otra, y desnudo, lo bañó en un tacho de latón, en la cocina de la casa de Irene Orellano Stark.

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Argentinos??? Hijos de Tuya?? Bahhh

Naaa, ¡acá somos nietos hijos de Yuta!
A los del interior, a los distintos, les decimos grones, cabecitas, gronchos, pardos… tras la contienda malvinense, muchos proclamaron la «intención» de unirse a Latinoamérica…(Aunque nunca es tarde)…

No faltó quien dijera: ¿Y ahora descubren Latinoamérica?. Por supuesto, que el sentimiento predominante en Argentina, es que por refinados, por cultos y, especialmente, por blancos, somos los europeos del continente… El último verso que compramos es el de «nuestro ingreso en el primer mundo». Pero…. De simuladores, solamente tenemos la mejor serie de la historia Argentina, (después de Okupas o cabeza a cabeza)… Para nadie, absolutamente para nadie, considera como acontecimiento lamentable la devastación de los pueblos originarios; ni durante la conquista española, ni durante la campaña del desierto… Imagínate, Che, ¿qué haría el argentino si no tuviese dos tonos de granulado menos en la escala Von Luchen? ¡Sería latino! Un infeliz de tez trigueña para arriba… ¡Un indio!.. Siempre y, ante todo, orgullosos de ser una triste fotocopia, pero de esa fotocopia de la fotocopia de la fotocopia, (de Europa)… Bah, una manera de decir… En realidad, cipayos y proletarios que resignaron sus sueños para segundear a sus descendientes en idílicos imperios de origami, (ah pero europeístas)..



Acá, el pataleo y el señalamiento hacia cualquier hijo de vecino, es a causa de: «¿Quién nos habla aquí de olvido de renuncia, de perdón? ¡Ningún suelo más querido, de la Patria en la extensión!
¡Rompa el manto de neblinas/ como un sol, nuestro ideal/las Malvinas, Argentinas
en dominio ya inmortal!»


Una gran SIETE … Un pedazo de tierra de morondanga… (Y ya saben lo que opinó respecto)
En estos días, durante los cuáles, estoy apunto de morir, y entre otras cosas, al pedo como cenicero de moto, envié un escrito a la página oficial del Gobierno, (de los argentinos, claro), proponiendo la creación de una nueva MARCHA A LAS MALVINAS, en cuya lírica se incluya, mínimamente, una mención a los  veteranos, a los caídos y no caídos en la guerra…

Estoy esperando la respuesta… Mientras tanto, en cada acto patriótico acá se pronuncia al unísono: «por ausente, por vencido: bajo extrañopabellón, ningún suelo, más querido, de la patria en la extensión. (…)Brille oh patria en tu diadema. La pérdida Perla Austral, y demás eses.
Marcha que me niego a cantar.

Publicado en Abolición, absurdo

Coronados de Gloria…. Vivan, aquellos

La Ruptura verdadera, es la que rompe entidades destinadas a la inmortalidad. Sí esas, a las que no se toca. Lo intocable que no se rompe, por convenio de los que no quieren perder… Sí. Perder de Posta.
Perder lo que perdí y seguiría perdiendo, si es que me quedase todavía, alguna mierda que perder… No perdí nada. Perdí el peso inaguantable… Gané, creo que se siente desde ahí, gané Incomodidad… Lo que nadie anhela. Y por proporción directa, inevitable e irremediablemente, INCOMODO SIEMPRE al otro… A ese que sostiene la careta atada con alambre… Diría Copani: «Lo atamo’ con alambre, lo atamo’, ¡lo atamo’ con alambre, señor! …. Y nos cagó Muñoz…» ( Agrego el remate).

Así que incomodo por reacción en cadena, llámale principio de entropía, llámale sístole y diástole, inhalación exhalación, llámale estalagmita estalactita, llámale reversibilidad por inversión, llámale sinestesia, llámale sube y baja… Llámale a la solidaridad por el paradero de lo que todes ustedes decían «Ruptura patriarcal»

Si sos Rebelde y no «Rebelde Way», Cuestioná, pero «bien pillo», «piolense», «bien Cheto como rancho con vidrios», (todas expresiones de los aprendientes en reversa y viceversa de enseñantes), Cuestiona en labor cooperativa con los jóvenes, las estrofas del himno nacional argentino… ¿qué connotan?
¿Qué causa habrá de importunar a los patriotas que mascullan las estrofas más solemnes de la vanagloriada patria, casi en lenguaje de señas?

Desde que uso el raciocinio, no he oído tono considerable del Himno en bocas Sonoras que no sonoran, pero sí dejan decir mediante el silencio que aúlla más que palabras, la culpa por la que la voz no pregona, como la imposibilidad de reproducir el lenguaje inclusivo sin poderse hacer ni decir

Dicen que la conciencia vale más que mil testigos…
En la parla ignara de hoy y siempre, el argentino condena, con fundamentos de infante en nivel inicial, a los milicos, pero antes, a los chilenos, a los ingleses, al chocolate que no llegó, al rifle de aire comprimido que supo aquella vez ese padre, que a su hijo le tocó… balines, desamparo, hipocresías… No las latas de caballa y durazno.

Les pido perdón siempre a los veteranos.

¿Dudan, oh, hermanos míos, que no nos hubieran mandando del mismo modo a una guerra, de haberla habido?

Yo salvo de a unos pocos por vez.
Lo demás no existe.
Lo demás es aspaviento y cada vez menos respetado por genéticas en último lamento.

«Sean eternos los laureles
que supimos conseguir
Que supimos conseguir
Coronados de Gloria vivaaaaamos
Oh oh juremos con Gloria morir
Ohhh juremos con Gloria morir
Juremos con Gloria morir»
(Ta tan ta tan ta tan… Tan tan)

¿Qué es la Gloria?

— No. No, chicos. No es ni el cuaderno truchanga, que sirve para reemplazo de hoja de calcar, también para reírnos de quiénes tienen ese cuaderno, o tal vez el esmirriado block de hojas.

— No. no, chicos, tampoco es «la Gloria» de acá la vuelta que nos fía la Manaos los jueves de pre-hora.


La Gloria es una abstracción que nadie sabe lo que es, pero todos quieren eso que se rumorea que garpa, cubre, tapa, pule, esmerila, y etcéteras
porque el ciudadano ‘Billy Ruin», suele apropiarse de lo que se sugiere como adminiculo en pos de una elevación evocada otrora, de una cohesión por sustitución. Ignominia para su propio beneficio individual, con esto me refiero a los que quieren coronados de Gloria vivir… Y morir en eternos laureles de la Olimpiada del confort del idiota.

Pero ocurre algo incifrable para mí: Dale, acompáñame a reflexionar sobre esta triste historia:

Resulta que la Gloria, es demandada, deseada y exigida, por pechos argentos que han de satisfacer su acto respiratorio de ansiedades inefables, con otras abstracciones indecibles… ¡WhatsApp!
¡Ey Dere!es; es decir; otras construcciones mágicas… invisibles, intangibles, insensibles, cual el orgullo, la vanidad, y demás partículas escatológicas.

Sin embargo, esa Gloria siempre y a priori es en detrimento del prójimo. Sí, en detrimento, el perjuicio, en destructividad de hijos, nietos, sobrinos, vecinos primos alumnos coetáneos pares compatriotas… de los otros que van en busca de la Gloria, es decir la nada. O, aún peor, la maliciosa estratagema, bajo el manto de lágrima fácil, de mandar al muere una generación, siendo tan o más culpables que el gobierno militar.



Sí los receptores son padres y no genitores del ojete, saben que un crío no va a la guerra. No va. Punto.
Viene joya que la murga de los renegados de un giro a muchedumbre de discapacitados pensionados, con triste monumento del país del orto, el tuyo…
El que no miran. El de los que me responsabilizo, sin sacrificar nada, porque nací así de matriarca.
Madre. NO de mis paridos críos solamente… madre de todo menor haya de estar a cargo mío, haya de ser un hijo de vecino, haya de ser el que necesita un adulto que se retire… ah, porque el adulto está para eso. No está para extender artificialmente su Chota esperanza de vida… que dicho sea de paso, nos la da la industria farmacéutica, la medicina a favor de los que necesitan esclavos duraderos.
No soy alegoría de Rodrigo Díaz de Vivar, Cid Campeador, vasallo y violador de las vástagas
Lamebotas del Rey.
Cuatro de copas, alcahuete

Dejen La larga Marcha, precuela del King before and Justice for all. Dejen la pancarta de Un Sol para los chicos…

Obtuve una sanción, vieja.
En esa estrofa cantamos «No juro tu mierda de Gloria morir»

» ¿Y dónde están ahora los hippies pacifistas? Esta es la gente del futuro.
Vos sos más Chocobar que pibe de llanta barrial.
Chau. Prefes caretas.

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Casandra

Wuansuponetaim… El hombre, a conciencia, resignó lo más hermoso, su libertad. Su hábitat natural, poligamia natural: el afán de perpetuar su estirpe a través de la reproducción no aleatoria; para encastrar en articulaciones imperativas y así ser engranaje sodomizado por el imperio. A contramano, en detrimento propio y en absoluto cuantioso beneficio supernumerario fel Rey agorero. (no olvidemos que aún sigue siendo Mío Cid Exemplo’ heroico /siendo berreta algarabía Literatura insobornable. Adolescentes ajenos con el Don de la discreción como gran virtud generacional. Sortilegio que se convierte en barro y jamás serán yoriguas horizontes, ni utopías mediocres de los Licenciados Chaparrones.

Rodrigo Díaz de Vivar hurra! de todos los esclavos modernizados (pero esclavos con el aire acondicionado en 24)
Así, y en oxímoron de oratoria del amigo fiel y Hachi o Richard Gere y demás sinonimias paralelas … Cartera perdida por elección propia, porque billetera mató al humano procesal hoy Lílote mamífero… Ni siquiera llega a ¹animal por parecer jamás siendo ni recordando haber sido..
Por eso domesticó al perro. Ma» no iba a ser el único resignado infeliz. Hombre y mujer que rechazado están un infante humano siempre por sobre todo lo demás .,.(más ejemplo no tuve y aún la existencia sigue mostrando paso a paso y verbo a verbo cómo al niño le cupe su Sayo).
Siempre lo supe pero 100 departamentos me lo corroboran hoy: «pareja y perro sin niños».


Amenizando la función con explicaciones inverosímiles como » el lugar es muy pequeño», «el dueño no quiere», «si fuera un solo hijo sí» …. Es decir, dejó a un mellizo en refugio de perros, (porque pues cargado mi refugio de perros siento poca culpa ya que culpa no tengo y el rostro sin mascarada favorece nueva camada de espíritus con sueños qué no habrán de resignar nada) porque ven, porque sienten… porque a los bichos se remiten y no a los hechos; de la poca importancia que tiene un abuelo un día, un hermano mayor el día que él prefirió abandonar la promesa de la infancia ahogada en lágrimas de manantial y en la soledad espeluznante. «A Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante…»


Dichosa generación qué, paradójicamente se benefició con el abandono. No cargan con culpas, no cargan con vínculos, no le deben a nadie lo que a muchos, otrora nos han mentido metiendo comuniones, palos, piedras y humillaciones lo que, hoy no sabemos ni lo que somos… Bah Yo sí, pero bueno, se ve una excepción cómo atrocidad a veces como Eloísa y otras como bruja inquemable, pero por actitud política correcta, no por faltarle ganas a la RECUA de manual y cresta enhiesta.
Huyen del que por gracia de morir todas las noches, jamás le viene justa muerte alguna.

Basta de refugios. Hay que regresar a los animales a su hábitat, (ya que vos no tenés goibos), que hagan casonas y aldeas para los niños… Bah mejor sigan así … Apoyen un perro sin hablar sin poder transmitir un mensaje porque arroba equis e.com.carnaval.

Disputa despiértame en el ombligo porque no veo la finalidad de mis genes jamás recesivos porque lo que Natura non da Salamanca caño y boleo cielito records lo motivó a trepar alto hasta que a las monos se les vio el culito.

Saluda atte: La PITONISA

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LENGUA DE LOCA

Al arte no se le pone barbijo
De la cumbia villera, a la ópera, del teatro clásico a la performance, las expresiones artísticas estallaron en la pandemia mundial y encontraron en el universo digital su modo de multiplicarse. El covidarte tiene plataformas propias y renueva las reglas estéticas para volverse global y accesible a todes. 





Una mañana al despertar vio rayos de sol iluminando una naranja. Quedó fascinada, su pincel y su paleta no solían frecuentar los dorados. Saltó de la cama y así, como estaba, colocó el atril y demás elementos de trabajo y se puso a pintar. Hacía casi un mes que estaba encerrada y sin estímulos para producir. Sus ahorros adelgazaban. Es retratista callejera y -al revés de varias amigas que “quedaron en la calle” despedidas de sus trabajos- ella “quedó en su casa” despedida de su hábitat laboral. Desde el día de la naranja comenzó a pintar bodegones. Haber vuelto a sus pinceles la estimuló a volver a los retratos, pero sin calle. Los ofrece por internet, pinta a quien posa por telellamada y, por medios remotos, se concreta la operación.



Yayoi Kusama, la artista japonesa de noventa y un año -acuciada por la pandemia que asola al mundo- licenció unos instantes sus pinceles para expresarse mediante un poema. Al presentarlo dice “hoy, con el mundo entero enfrentado al covid-19, siento la necesidad de dirigirme a él con este mensaje”, pues nos encontramos en el lado oscuro y es indispensable fortalecer la esperanza.



No me arrepiento de este amor. Aunque me cueste el corazón. Amar es un milagro y yo te amé. Como nunca jamás lo imaginé. Las damas del cuarto, el grupo de mujeres cuarteteras cordobesas, homenajean a Gilda desde sus casas y se reúnen virtualmente para comunicarse con su público. Otras mujeres, las de la Sinfónica de UNCuyo, afinan desde sus hogares. Han producido una torsión en su repertorio rompiendo los prejuicios sobre elitismo y populismo. Interpretan “No me dejan salir” de Charly García con el objetivo de comunicar cuidado porque “¡tengo que volverte a ver!”.



Desde los trazos rupestres hasta la novena sinfonía, desde la maja desnuda al grafiti callejero no existe un valor estético indiscutible. La pandemia, que parecía congelar la creatividad, a poco de andar la incentivó. Por un lado, los grandes coros del mundo acoplan sus voces en conciertos digitales, por otro, La Mona Jiménez interpreta el Himno Nacional a su manera y con hidalguía. El placer estético llega por igual a todos los fieles. Quienes siguen a La Mona disfrutan tanto como quienes siguen la música académica. (¿O más?).



Al pianista Brad Mehldau la cuarentena lo dejó anclado en Holanda. Llenó el tiempo vacío componiendo bajo el influjo de la pandemia. Ya editó su álbum digital: Suite: Abril 2020. No es una excepción. Las actividades escénicas se despertaron del shock inicial y renacen con el streaming que llegó para quedarse. Podemos ver una tragedia isabelina emitida desde The Globe, en la cama y en calzones mojando vainillas en Nesquik.



Hay así mismo obras que además del formato ofrecen contenidos virtuales. Tramas donde los personajes se comunican, aman o pelean a través de Zoom (la industria televisiva también apeló a ese formato). Otra manera de interactuar -aunque por los mismo medios- es la propuesta feminista Aquí estamos. Charlas, debates, shows acústicos en vivo desde sus hogares comunicándose, interactuando y ampliando audiencia. Las artes escénicas se renuevan e investigan sus posibilidades. Si bien sigue pendiente el gran obstáculo de la falta de ingresos para el personal desocupado del dispositivo del arte. Quienes trabajaban entre cámaras o escenarios están a la intemperie, a pesar de estar en casa. Se han contemplado diferentes subsidios, pero no es fácil obtenerlos



Ahora siento que no aguanto más. El cielo es una cruz en la ventana. Quisiera salir un rato a caminar. Sentirme libre, aunque no sea verdad (-) De lo malo que pasa, algo bueno quedará. He aquí un fragmento de “Pasará pasará”, la primera producción musical argentina compuesta durante -y sobre- la pandemia. Letra de Pablo Schanton y música de Leo García. Se plegaron León Gieco, Lito Vitale, Natalia Oreiro, Miss Bolivia y otras figuras musicales que, comunitariamente y a distancia, hacen palpitar corazones con chispazos de alegría.



La vida era tan hermosa que nos encerraron a todos. Sentite como un fantasma viviendo en una ciudad fantasma, se escucha en Living in a Ghost Town. Flamante tema de los Rolling Stones, que participaron de “One World Together at home”, un evento covidvirtual. Días más tarde, sorprendieron con la edición de esta canción (luego de ocho años sin nuevos lanzamientos). Mick Jagger cuenta que estaban preparando un álbum que quedó inconcluso por el aislamiento e incluía la de ciudades fantasmas. Era el momento de darla a conocer. El clip muestra las calles vacías de diferentes ciudades. “La mierda nos salpicó a todos, así que decidimos sacarla ya. ¡Manténganse a salvo!”, dice Keith Richards. El video oficial se está reproduciendo por cientos de miles.

Desde que comenzó la hecatombe numerosos artistas anónimos sintieron la necesidad de expresarse por las redes. Ante tanta producción que amenazaba con perderse, Irene Llorca, publicista catalana, se asoció con dos colegas. Rescataron las obras más valiosas y convocaron al envío de otras. La respuesta fue contundente. The Covid Art Museum (CAM), en Instagram, es un museo de arte creado durante el confinamiento. Las galerías y agrupaciones artísticas también les envían obras digitales. Lo más significativo de este museo global es que los materiales provenientes de los más diversos lugares comparten coincidencias de forma y contenido. Globalización digital. Fotos, pinturas, dibujos, videos, animaciones y parodias, conexiones entre heterogéneos que comparten espacialidades incorporales.



Merodeamos por el laberinto sin salida certera de la peste. Hay mucho grito silencioso pidiendo socorro. Un intervalo, una emoción. Si una creación conmueve a quien la recibe, cumplió su misión. Si brindó un soplo de vida, se logró. La eficacia de una realización es la intensidad con la que llega a su destino. La cumbia villera para quien la ama es tan eficaz como la ópera para quien la aprecia. Por otro lado, habría que preguntar si se podría soportar una larga pandemia sin remansos sensibles proporcionados por el sexo, el arte o el espectáculo, en fin, por el deseo, como el que movilizó a quienes cantan: Pasará pasará, y yo dejaba de llorar tragándome la sal de los ojos. Ahora siento que no aguanto más. La puerta está apretándome la espalda. Quisiera invitar a cualquiera a entrar. Sentirme libre, aunque no sea verdad (-) Pasará pasará.

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LA DANZA DEL INFORTUNIO 🎶 (¹guiño, guiño)

EL ORIGEN DEL AMOR Y DEL ODIO A NIVEL DEL SUJETO

Teoría objetal del amor del desarrollo temprano.

En la esfera del sujeto, el amor tendría su origen en el ámbito del narcisismo primario, el cual es un movimiento pulsional que emerge desde el nacimiento, o incluso antes, y que engloba tanto al sujeto como a su ambiente. Para estas etapas tempranas, el objeto se puede definir como aquello por lo quey en tomo a lo que un sujeto
organiza su psiquismo ontogenéticamente.

A lo largo de la organización del
psiquismo y de la vida del sujeto, las
…catexias y contracatexias narcisistas y objetalcs originan diferentes equilibrios económicos, que caracterizan en cada momento la estructura psíquica del individuo. El juego de las catexias y las contracatexias induce, a nivel de los comportamientos y las vivencias conscientes, unos modos de ordenación
llamados «formaciones reactivas», y un ejemplo perfectamente ilustrativo es el de la desgana que sustituye al apetito y al deseo … (Kestemberg, 1976:263).


Desde una perspectiva ontogenética, el psiquismo se caracteriza por un estado de dependencia vital del recién nacido respecto a su ambiente, y por la confusión del lactante entre lo que le viene de afuera y lo que proviene del interior. Por lo tanto, es a nivel de su
cuerpo donde se organizan las actividades de sus instintos en sus
modalidades psíquicas. Aunque el ambiente exista antes que el individuo, para que este llegue a reconocerlo, debe antes percibirlo.

Igual pasará con la madre, esta no existirá hasta el momento en que
pueda percibirla fuera de sí mismo. En el instante en el que puede emerger del mundo cerrado de los estímulos endógenos, podrá reconocerse también a sí mismo como diferente en relación con lo que le rodea. Las imagos serán, entonces, las primeras representaciones de gratificación y de frustración. Y será aquí, durante cierto tiempo, donde niños y niñas organizarán sus fantasías inconscientes. Solo tardíamente, según lo dice Kesternberg (1976:266), en el
transcurso de los primeros meses de la vida, es que se organizarán las relaciones objetales, surgiendo como entidades separadas el ambiente, por un lado; y el sujeto, por el otro. Este proceso solo es
posible si el menor en crecimiento recibe por parte de su madre, una mezcla de tutela y de paulatino adiestramiento en el abandono, y que finalmente producirá un sólido aguerrimiento frente a la soledad.
Este amor primigenio es fundamentalmente el deseo y la esperanza de ser amado, y cuando ha sido satisfecho durante esta primera
etapa del desarrollo psicosexual, permite la construcción de la mismidad y activa la llamada «zona de tres» (o dimensión edipal).

Para Jeammet (1989: 122), amar es desear poseer el objeto y como nunca se puede conseguir de forma total, a lo largo del desarrollo se llega a descubrir como solución la de intentar ser el objeto amado, para así poder llevarlo dentro de sí mismo, aunque sin perder la propia identidad.

La capacidad normal de enamorarse, y de permanecer enamorado, requiere, por consiguiente, de que se hayan cumplido dos etapas principales del desarrollo: una primera etapa, en la cual la capacidad temprana de estimulación de las zonas erógenas (sobre todo orales y cutáneas), se integre con la ulterior capacidad de establecer relaciones objetales totales; y una segunda etapa, en la que el goce
genital pleno incorpora el anterior erotismo de la superficie corporal
en el contexto de una relación objetal total, incluyendo una identificación sexual complementaria (Kernberg, 1988: 153).

LO EXTRAÑO: Lo extraño es aquello que no es la madre y por eso aparece el miedo. Este será raíz para ulteriores agresividades, pues aquello a lo que se teme es identificado con lo malo y si se es fuerte, deberá ser combatido y destruido. El odio y la violencia aparecen como remedios contra el miedo. Aunque el miedo a lo extraño puede ser superado a través de la fascinación que simultáneamente suscita, pues en este se encuentra la oportunidad para obtener aquello que lo propio no puede dar.
En la representación del extraño se proyectan todos los monstruos propios, produciendo como ganancia el sentir lo propio como completamente bueno.

Con el solo fin de hacerme la chistosa.

¹- Referente a la Danza de la fortuna, emitido por canal 7 durante las décadas del 80 y 90. A cargo del conductor Riverito.

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CALAVERA SÍ CHILLA

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que el derecho es nefasto. Que lo derecho me da nauseas. Que me enamora lo torcido. Que me deleitan mis arrugas.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que la criminología me parece obstaculizante, un límite oscuro. Que incluso su versión “crítica” me parece sumamente opaca. Sumamente dócil. Que pensar desde una única “disciplina” es caer en la más eficaz de todas las trampas del positivismo. Que necesitamos licuadoras. Que necesitamos batidoras. Que estudiar lo que te dicen que estudies es sumisión. Que la “cuestión criminal” no es una isla. Que los diplomas sirven para “caretearla”. Para tener un poco de capital simbólico. Para que algún sonámbulo elitista tarde un poco más en prejuzgarte. Que los diplomas son berretas. Cartón pintado. Que lo importante lo aprendés a pesar de la academia y no gracias a ella. Que si creés en la epistemología rizomática tenés que estudiar mucho, caminar mucho, experimentar mucho, vibrar mucho, conversar mucho, dudar mucho pero NUNCA, NUNCA, NUNCA encerrarte en tu casa a intentar memorizar qué sostuvo tal o cual autor en contraste con tal o cual teoría. Que los autores hacen caca. Mucha caca. Que por el pito o la vagina les sale pis. Mucho pis.


Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que hablar de “abolicionismo penal” ya fue. Ya pasó. Que la utilización de este concepto identitario cumplió su ciclo. Que aunque intentemos evitarlo de mil maneras el adjetivo “penal” tiene una carga simbólica endogámica. Que esa carga nos perjudica. Que discursivamente nos condiciona. Que no podemos facilitar los “errores” interpretativos de nuestros eventuales interlocutores. Que no podemos permitir que algún distraído piense/afirme/sospeche que sólo nos preocupan las cárceles, los sistemas de enjuiciamiento, las normas procesales o los contextos de encierro. Que los barrotes joden. Claro que joden. Pero no sólo los barrotes. Que los barrotes son apenas consecuencia. Que los barrotes son evangelio. Que los barrotes son globalización. Que los barrotes son otredad. Que los barrotes son estigmatización. Que se impone hablar de “abolicionismo de la cultura represiva”. Que Platón es enemigo. Que queremos la cabeza de Platón en una bandeja de plata. Que Dios no es amor. Que “los dioses” son mejores, más simpáticos, más falibles. Que hay mucho mercenario santificado. Que no hay nada más lindo que bajar de los altares a las momias. Que las calculadoras son decorativas.


Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que la alegría es miserable. Que me molestan “los felices”. La sobreactuación del “todo bien”. Que no le tengo miedo al conflicto. Que lo disfruto. Que me peleo por todo. Que no soy pacifista. Que nunca lo fui. Que nunca lo seré. Que pelear es fascinante. Que el “consenso” y la “unidad nacional” son consignas lamentables. Que la patria es un mal invento. Que ni loca me pongo una escarapela. Que a mi mamá la quiero por buena y no por madre. Que el “cuidate”, luego del saludo, me resulta amenazante. Que no me quiero cuidar cuando alguien me lo pida. Que me cuido si quiero. Y si no quiero no me cuido. Que desconfío de los curas. Que desconfío de las curas. Que reivindico la enfermedad.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que no me interesa ningún tipo de sacrificio. Que odio el trabajo. Odio los relojes. Odio los horarios. Odio la inercia. La repetición enceguecida. Que dormir me apasiona. Que dormir mientras suceden cosas “importantes” me apasiona mucho más. Que un presidente me resulta indiferente. Que un grupo de presidentes (todos juntos en un recinto cerrado) despierta mis instintos terroristas. Que una bomba colocada a tiempo no es pecado. Que nada es pecado. Que mucho es pescado. Que brindo por mí. Que las milanesas son gloriosas. Que el pan rallado es una metáfora política excelente. Que el cinismo me resulta encantador.

Desde hace varios minutos que tengo ganas de decir que el snobismo cool rebel friendly es una mierda. Que si esto del “abolicionismo” te gusta sólo un rato mejor que ni te guste. Que militar suena a “milico” pero es hermoso. Que militar no es dictadura. Que un militar es un payaso. Que transformar es obligatorio. Que “hacer cosas imposibles” es oficio. Que se puede ejercitar. Que se debe ejercitar. Karate Kid. Señor Miyagi. Encerar. Pulir. Cobra Kai.

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Lenguaje Elitista

El problema del lenguaje elitista surge con frecuencia cuando personas de un trasfondo de clase media y educación universitaria intentan comunicarse con el ‘público general’. Si aquellos que intentan la comunicación están embarcados en un emprendimiento comercial, pueden simplemente bajar la dificultad de su lenguaje al denominador común compartido por la audiencia promedio a la que apuntan, quizás apropiarse de algo de la jerga y símbolos culturales de dicha audiencia, y se aseguran de tener buenas ventas. Sin embargo, si el motivo es más altruista, por ejemplo aquel de los activistas de clase media que intentan comunicarse con activistas de otros trasfondos, o compartir información, recursos, y opiniones con algún Público General, el problema se vuelve más complejo. Por buena razón y con bastante historia, el lenguaje de la academia, con el que muchos activistas de clase media se sienten cómodos, puede marginar o confundir a las personas que no recibieron una educación universitaria avanzada. Pero los problemas de nuestro mundo, desde el patriarcado al imperialismo, son patologías sistémicas que requieren, para comprenderlas, serio esfuerzo y atención. Y, en directa oposición a nuestra comprensión de estos problemas, hay un aparato cultural de un poder sin precedentes que manipula nuestros valores, nuestra ideología, nuestra historia, incluso nuestro lenguaje, para proteger el status quo. ¿Cómo podemos explicar ideas complejas e inextricables en un lenguaje simple —el cual ya es fuertemente controlado por la industria cultural—entregadas en segmentos breves y fácilmente digeribles, sensibles a los decrecientes intervalos de atención del Público General?


Necesitamos reconocer que el lenguaje en nuestra sociedad se utiliza como herramienta de control, y la tendencia hacia vocabularios más reducidos, sintaxis más simples, e intervalos de atención más cortos, es una de las formas más efectivas de despojo de poder ideados jamás. Resistir el embrutecimiento del lenguaje y desarrollar nuestra habilidad de pensar críticamente es una finalidad a largo plazo tan importante como obtener la autonomía y auto-suficiencia económica de la comunidad. El lenguaje requiere ser un sitio para la revolución; es un arma necesaria para todas las luchas sociales. Nuestro deber como activistas es utilizar nuestra educación para hacer accesible el lenguaje complejo, en vez de descartar todo lo no inmediatamente accesible con facilidad por la mayoría, por inherentemente inaccesible.


Hay una validez sustancial en las críticas al lenguaje inaccesible. Éstas se han señalado en todas partes, y generalmente involucran un reconocimiento de que la educación completa es un privilegio retenido por unos pocos (predominantemente la clase media blanca), y que al hablar en el sofisticado lenguaje que acompaña a nuestra educación inhibimos la
comprensión y simpatía de aquellos sin tal educación, e intencionalmente o sin intención mantenemos la influencia dentro de organizaciones y movimientos radicales en las manos de la élite educada. Vuelta doctrina, esta crítica es con frecuencia (mal) entendida a nivel básico como que las palabras largas y las frases complejas son indicadoras de privilegio, y el privilegio es malo. Falta en dicha versión popularizada de esta crítica la comprensión de que mientras la existencia de privilegio no está bien, existe un buen tipo de privilegio: aquel que debiese ser disfrutado por todos. La educación es uno de éstos.

Si la finalidad subyacente a estas críticas fuese desafiar al elitismo en el lenguaje, entonces veríamos una combinación consciente de lenguaje de mayor y menor sofisticación en la literatura radical, de modo que toda persona alfabetizada tuviese material tanto dentro como más allá de su nivel de comprensión, para darles así la bienvenida y también para desafiarles. Veríamos a activistas privilegiados usando conscientemente su lenguaje en un modo que invite a la comprensión. En realidad, o bien vemos radicales educación al comunicarse con personas menos privilegiadas. Al evitar el lenguaje y análisis académico fuera de sus propios círculos, los activistas privilegiados mantienen una relación de dependencia, en la que actúan como guardianes del conocimiento, eternamente necesarios para traducir la ley, los estudios científicos, el análisis político, etcétera, al “lenguaje simple”.

La otra suposición inherente en tal crítica es la idea de que ciertos tipos de lenguaje son inherentemente elitistas. Los vocabularios más extensos y las sintaxis más complejas son en realidad herramientas muy útiles, aunque
las personas requieren de más educación para poder utilizarlas. No es el lenguaje, sino el sistema de educación capitalista y racista de este país lo que es elitista. La tarea de los activistas educados es hacer accesible esa educación, y transmitir ese lenguaje como herramienta popular. No queremos palabrerías Orwellianas hechas para las masas, queremos lenguajes liberados y desmitificados. Desafortunadamente, los activistas educados siguen idealizando el “lenguaje simple”, y además siguen quejándose cuando Las Masas son engañadas una vez más a por el apoyo a la última guerra o a cambios a políticas draconianas por medio de las más claras e incluso clichés tautologías y sofismas comunicados por los políticos y defendidos por los medios de comunicación. Retirar las variadas formas de lenguaje de la jerarquía de privilegios actual, y ponerlas en el paisaje adecuado de las culturas diversas y diferentes es un acto crucial (que antes requiere de permitir que las distintas culturas en nuestra sociedad disfruten de la igualdad). Pero reconocer la validez de los lenguajes no académicos, el lenguaje de los negros urbanos de la costa este o de los apalaches blancos, no significa ponerlos en un museo.


El fortalecimiento revolucionario hará que estos lenguajes cambien, que desarrollen mucha de la complejidad hasta ahora monopolizada por la academia blanca, pues esa complejidad misma es fortalecimiento.

Publicado en Abolición, Cultural general

The New Anarchy

Los espíritus aventureros que se atreven a burlar la vigilancia de los dragones para liberar y compartir los tesoros retenidos. Los “traductores” que devuelven la vida al anarquismo y el anarquismo a la vida, activando una memoria no nostálgica, sino inspiradora para el presente.

Bajo la fachada de las religiones y los Estados, de la cortesía y de las apariencias, siempre espera una nueva crisis, una nueva explosión, una nueva demostración del carácter anarquista e indomable de la realidad.

El desánimo de los libertarios no tiene que ver con el diagnóstico de la realidad, sino con la dificultad para deshacerse del peso de las representaciones idealistas, con la transformación reiterada del realismo anarquista en unos principios abstractos e ideológicos comparables a los de todas las demás ideologías y religiones, morales o estatales. Una vez convertido en programa e ideal, los anarquistas se esfuerzan, como nuevos Sísifos, en aplicar el proyecto anarquista a la realidad, pero es en vano. Ni siquiera disponen del poder de las instituciones autoritarias y jerárquicas que podrían darle a su proyecto, como ocurre en los demás casos, ciertas apariencias de realidad.

El anarquismo no sería un modo de vivir, ni un estado de ánimo, sino una verdadera ontología.

Hablar de ontología es hablar de lo que es, de lo que hay, de las cosas, de los hechos. Al contrario de lo que se piensa a menudo (algunos libertarios también lo hacen), el anarquismo no es un ideal o una utopía, ni tampoco una de esas ideas bellas pero irrealizables. El anarquismo es extremadamente realista. Habla de las cosas tal y como son: el caos, los accidentes, la vida y la muerte, la alegría, pero también la tristeza y el sufrimiento, las relaciones de fuerza y de poder, el azar y la necesidad, tanto de la existencia humana como del mundo y el universo que son los nuestros. En dos palabras, la “anarquía” de lo que es. El idealismo y la utopía no están del lado del anarquismo, sino del lado de las “leyes”, de las “religiones”, de los “Estados” y de los sistemas (incluso científicos) que pretenden poner orden y dar sentido al caos, doblegarloa su lógica particular, a costa de muchos sufrimientos, violencias y obligaciones. El orden se dice a sí mismo realista, pero su realidad no es otra que la de la dominación.

Publicado en Abolición, Educación

El APRENDIZAJE en el modo de SER y en el modo de TENER.

En el modo de existencia de tener los estudiantes asisten a clases, escuchan las palabras del maestro y comprenden su estructura lógica y su significado.

De la mejor manera posible, escriben en sus cuadernos de apuntes todas las palabras que escuchan; así más tarde podrán aprender de memoria sus notas y ser aprobados en el examen; pero el contenido no pasa a ser parte de su sistema individual de pensamiento, ni lo enriquece ni lo amplía. En vez de ello, los alumnos transforman las palabras que oyen en conjuntos fijos de pensamientos o teorías, y las almacenan.

Los estudiantes y el contenido de las clases continúan siendo extraños entre sí, pero cada estudiante pasa a ser propietario de un conjunto de afirmaciones hechas por alguien (que las creó o las tomó de otra fuente). En el modo de tener, los estudiantes sólo tienen una meta: retener lo “aprendido”. Con este fin, lo depositan firmemente en su memoria, o lo guardan cuidadosamente en sus notas. No deben producir ni crear algo nuevo. De hecho, los individuos del tipo de tener se sienten perturbados por las ideas o los pensamientos nuevos acerca
de una materia, porque lo nuevo los hace dudar de la suma fija de información que poseen. Desde luego, para quien tener es la forma principal de relacionarse con el mundo, las ideas que no puede definir claramente (o redactar) le causan temor, como cualquier cosa que se desarrolla y cambia y que no puede controlarse.


En el modo de ser, el proceso de aprender es de una calidad enteramente distinta para los estudiantes en su relación con el mundo. En primer lugar, no asisten a las clases, ni aun a la primera clase, con la mente en blanco. De antemano han pensado en los problemas que se tratan en las clases, y tienen en mente ciertas cuestiones y
problemas propios. Se han ocupado del tema, y les interesa. En vez de ser recipientes pasivos de las palabras y de las ideas, escuchan, oyen, y lo que es más importante, captan y responden de manera productiva y activa.

Lo que escuchan estimula la actividad de su pensamiento. En su mente surgen nuevas preguntas, nuevas ideas y perspectivas. Para ellos oír es un proceso vital. Escuchan con interés lo que dice el maestro, y espontáneamente le dan vida a lo que oyen. No sólo adquieren conocimientos que pueden llevar a casa y recordar. El estudiante se siente afectado y cambia: es distinto después de la clase. Desde luego, este modo de aprender sólo puede existir si la clase ofrece material estimulante. En el modo de vacía no ayuda, y en estas circunstancias, en el modo de ser, los estudiantes descubren que es preferible no oír, y concentrarse sus propios pensamientos.

Por lo menos, y de paso debemos referimos a la palabra “interés”, que en el lenguaje común se ha vuelto una expresión pálida y desgastada. Sin embargo, su significado esencial se encuentra en su raíz latina: “interese; estar en [o] entre”. Este interés activo se expresaba en el inglés antiguo con el verbo “to list (adjetivo, listy; adverbio, listily). En el inglés moderno, “to list” sólo se usa en el sentido espacial: “A ship lists” (un barco se, inclina la banda); el significado original en el sentido psíquico sólo queda en la forma negativa “listless” (indiferente). “To list” en una época significó “esforzarse activamente” o “estar genuinamente interesado”. La raíz es la misma que la de “lust” (codicia), pero “to list” no es una codicia que arrastra, sino un interés o esfuerzo activo y libre. “To list” es una, de las expresiones básicas del autor anónimo (de mediados del siglo XIV).


LA MEMORIA

La memoria puede ejercerse en el modo de tener y en el de ser. Lo más importante para la diferencia entre las dos formas de recordar es el tipo de relación que se hace. En el modo de tener, recordar es una relación enteramente mecánica, como cuando la relación entre una palabra y la siguiente está firmemente establecida por la
frecuencia con que aparece; o las relaciones pueden ser puramente lógicas, como la relación entre los opuestos, o entre conceptos convergentes, o de tiempo, espacio, tamaño, color, o dentro de un sistema dado de pensamiento.

En el modo de ser, se recuerdan activamente las palabras, las ideas, las escenas, las pinturas, la música; o sea, se relaciona un dato sencillo que se recuerda con muchos otros datos con los que éste tiene relación. En el caso de ser, las relaciones no son mecánicas ni puramente lógicas, sino vitales. Un concepto se relaciona con otro mediante un acto productivo de pensar (o sentir) que se realiza cuando se busca la palabra exacta. Un ejemplo sencillo: si asocio la palabra “dolor” o “aspirina” con “dolor de cabeza”, me refiero a una asociación lógica y tradicional; pero si asocio la palabra “tensión” o “ira” con “dolor de cabeza”, relaciono el dato con sus posibles consecuencias, y obtengo este conocimiento estudiando el fenómeno. Este último tipo de memoria constituye en sí un acto de pensamiento productivo. El ejemplo más notable de este tipo de memoria vital es “la asociación libre” descubierta por Freud. Los que no se sienten inclinados a almacenar datos reconocen que su memoria, para funcionar bien, necesita un interés poderoso e inmediato. Por ejemplo, se sabe de individuos que recordaron palabras de una lengua extranjera aunque hace mucho la habían olvidado, cuando tuvieron la necesidad vital de hacerlo.

Podemos ejercitar la memoria productiva tratando de imaginar la cara de una persona o un panorama que vimos en el pasado. No somos capaces de recordar instantáneamente en ambos casos; debemos recrear el sujeto, darle vida en nuestros pensamientos. Este tipo de memoria no siempre es fácil; para recordar plenamente una cara o un panorama debemos haberlas observado con suficiente concentración.

Cuando se logra plenamente esta manera de recordar, la persona cuya cara se recuerda es tan viva, el panorama recordado tan vívido, como si la persona o el panorama realmente se encontraran físicamente presentes.

En el modo de tener, cómo se recuerda una cara o un panorama se caracteriza por la manera como la mayoría de la gente reacciona ante una fotografía. Ésta sólo sirve para ayudar a la memoria a identificar a una persona o un panorama, y la reacción usual es afirmar: “Sí, éste es”, o “Sí, yo he estado allí”. La fotografía se convierte, para la mayoría de la gente, en una memoria enajenada. El recuerdo que se confía al papel es otra forma de memoria enajenada. Cuando escribo lo que deseo recordar, estoy seguro de tener esa información, y no trato de grabármela en la memoria. Estoy seguro de mi posesión; pero cuando pierdo mis notas, también olvido la información. Pierdo mi capacidad de recordar, porque mi banco de memoria (mis notas) se ha convertido en una parte externalizada de mí. Debido a la multitud de datos que en nuestra sociedad contemporánea necesitamos recordar, es inevitable tomar apuntes y recurrir a la información depositada en los ibros; pero la tendencia a no ejercitar la memoria está alimentando más allá de toda proporción razonable. Se puede observar fácilmente que cuando apuntamos las cosas disminuye nuestra capacidad de recordar: algunos ejemplos típicos pueden resultar útiles.

Un ejemplo cotidiano se advierte en las tiendas. Hoy día el empleado o la empleada de una tienda rara vez hacen de memoria una suma sencilla de dos o tres cantidades, sino que inmediatamente se vale de la máquina. El aula ofrece otro ejemplo. Los maestros pueden observar que los estudiantes que escriben cuidadosamente todas las palabras de una clase, muy probablemente comprenden y recuerdan menos que los alumnos que confían en su capacidad de comprender y, por consiguiente, de recordar al menos lo esencial. Además, los músicos saben que los que más fácilmente leen una partitura tienen más dificultad para recordar la música sin ella.

Un último ejemplo: (de fuentes confiable), en Mexico los analfabetos o los que saben escribir muy poco, tienen mejor memoria que los habitantes cultos de los países industrializados. Entre otros hechos, esto sugiere que saber leer no es una bendición, como se asegura especialmente cuando se usa este conocimiento sólo para leer materiales que disminuyen la capacidad de experimentar y de imaginar.

LA CONVERSACIÓN

La diferencia entre los modos de tener y ser puede observarse fácilmente en dos ejemplos de comunicación verbal. Imaginemos una discusión típica entre dos hombres, en la que A tiene una opinión X, y B tiene una opinión Y. Cada uno se identifica con su propia opinión, y desea encontrar argumentos mejores, o sea más razonables para defender su opinión.

Ninguno espera cambiar su propia opinión, ni Destaca Cecil M.Bowra, que un poeta vidente, a diferencia del poeta soldado, se ve impulsado a escogerentre un abundante material histórico obvio y centrarse en esos aspectos que, compaginados, puedan crear un impacto de una interpretación nueva. Pueden ser los eventos menores, sin resonancia significativa en las crónicas de la guerra.

Publicado en Abolición, Arte, Dibujos Animados

Curiosidades de Don Gato Y Su Pandilla

Del fracaso rotundo en los Estados Unidos al éxito en LatinoaméricaLa serie animada de Hanna -Barbera llegó a la pantalla de la cadena ABC en 1961, en horario central, para reemplazar a Los Picapiedras. Por su baja audiencia solo se emitieron 30 episodios

Don Gato y su pandilla.

Cada mañana era una oportunidad nueva para Don Gato. Salía el sol y ya asomaba sus bigotes por los callejones de los barrios bajos de Manhattan, listo para realizar algún excéntrico proyecto que lo sacara del basurero y lo llevara a codearse con las personalidades más destacadas de Nueva York. Porque en el fondo él era un un gato top, tal como indicaba su nombre en el idioma original de la serie: Top Cat.



Bastaba con hacer sonar las tapas de los cestos de basura donde dormía para que inmediatamente se apersonara su pandilla felina y callejera: Benito Bodoque, Cucho, Panza, Espanto y Demóstenes. El plan se ponía en marcha, siempre comandado por Don Gato, indiscutido líder carismático, hasta que se topaban con el Oficial Matute, quien con mucha torpeza intentaba evitar que lograran su cometido.

Don Gato y su pandilla, creación de los estudios de animación Hanna-Barbera, llegó a la pantalla de la cadena ABC en 1961 en horario estelar, con el objetivo de repetir los números de audiencia de otros éxitos como Los Supersónicos, Los Picapiedras y El Oso Yogui. Sin embargo, fue un fracaso desde su estreno y lo sacaron del aire después de tan solo 30 episodios. El éxito llegó después, en Latinoamérica, con un destacado trabajo de doblaje.

Desde las características de sus personajes hasta la representación de la policía de Manhattan, pasando por el rol femenino y los motivos del rechazo que generó en los Estados Unidos, vale un recorrido por las principales curiosidades de esta serie animada que rompió con los moldes de la época.

Gran estreno, rápido final


La memorable presentación de Don Gato y su pandilla
Si bien suelen ser considerados un producto infantil, por aquella época algunas series animadas se transmitían en horario central y para toda la familia. Ese fue el caso de Don Gato y su pandilla, que ocupó el lugar que le había dejado el exitoso programa Los Picapiedras. No fue bien recibido por el público norteamericano y solo se emitieron 30 episodios, entre el 27 de septiembre de 1961 y el 18 de abril de 1962. La productora Hanna-Barbera lo consideró un fracaso.

Poco tiempo después se estrenó en Reino Unido, bajo el nombre de Boss Cat, debido a que había una marca de alimento para gatos que se llamaba Top Cat, y contra todos los pronósticos funcionó mucho mejor que en los Estados Unidos. Luego fue doblado al español y se convirtió en un éxito en Latinoamérica, principalmente en México, donde es considerada una serie de culto.

El anuncio del estreno de Don Gato y su pandilla, en un periódico de la época
En 2011 una productora mexicana y otra argentina (Illusion Studios) se unieron para trabajar junto a Warner Bros. en una película sobre Don Gato y sus secuaces. En México se convirtió en la serie animada producida a nivel local más taquillera de la historia.

Líder carismático

El liderazo de Don Gato
Don Gato deseaba con tanto anhelo pertenecer a la alta sociedad que siempre se consideró parte de ella. Simulaba viajar en un lujoso auto con chofer privado, aunque no le pertenecía; acudía a los restaurantes más finos, hasta que lo descubrían comiendo sin pagar; soñaba con tener romances con gatitas hermosas, pero siempre terminaba solo. Su sombrero de copa aparentaba cierto poder económico… Nada más alejado de la realidad.

Referente por excelencia de lo que significa un líder carismático según la definición de Max Weber, era inteligente, entusiasta, persuasivo, charlatán y un poco egoísta. Siempre tenía en claro qué era lo que quería y le prometía a su banda dinero fácil y el lujo del que siempre se vieron desprovistos, sin abandonar su estilo de vida holgazán.

No le importaba fracasar una y otra vez: siempre estaba dispuesto a intentarlo de nuevo y cumplir sus sueños y el de sus amigos. Con la misma emoción y tenacidad, sin importar sus recursos, ideaba otro plan para ser rico. Una valiosa fuente de inspiración para su grupo, que nunca lo abandonó.

La pandilla perfecta

Benito enamorado
El protagonista estaba acompañado por cinco amigos fieles, cada uno con sus características particulares y un rol específico dentro del grupo, que eran totalmente funcionales a sus planes.

Benito Bodoque (Benny the Ball, en inglés) era el más pequeño, de color azul y camisa blanca. El gato noble, creativo y un tanto ingenuo del grupo, aunque en muchas ocasiones encontraba la solución a los problemas que se les presentaban.

Cucho (Choo Choo), el felino de color rosa, el más sensible y enamoradizo. Solía ser la mano derecha de Don Gato a la hora de llevar a cabo sus planes.

Panza (Fancy Fancy) era naranja y lucía una bufanda blanca. Era el que más se interesaba por su apariencia y solía tener citas con distintas gatas del vecindario. “Solo una cosa impediría que siguiera rindiendo tributo a tu belleza”, se lo escuchó decir en un capítulo a una enamorada, hasta que llegó el llamado de Don Gato para juntar a toda la banda, y demostró cuál era esa “cosa” que lo podría alejar de ella.

El elenco del programa (Foto: Especial)
Espanto (Spook), gato verde de corbata negra, tocaba jazz, solía hacer referencias a obras literarias y disfrutaba de una buena comida. Era un auténtico beatnik: el estereotipo juvenil de la época, vinculado a la holgazanería, el vandalismo y las pandillas.


El griego Demóstenes también era tartamudo
Demóstenes (The Brain), por último, era el gato de color naranja más oscuro, que viste remera violeta y, aparentemente, era el más débil del grupo. Sin embargo, funcionaba como un gran aliado de Don Gato en sus proyectos. Adoptó su nombre en español en homenaje a una de las personalidades más destacadas de la política en la Antigua Grecia que, al igual que el personaje de Hanna-Barbera, era tartamudo. Sin embargo, logró convertirse en uno de los más grandes oradores atenienses.

De policías y gángsters

El torpe Oficial Matute
Al recto pero torpe Oficial Matute (Charlie Dibble) siempre le molestó la presencia de la pandilla, por eso se encargaba de vigilar muy de cerca el callejón. Sus intentos de atrapar a los gatos con las manos en la masa fallaban una y otra vez, y terminaba cayendo en las trampas de Don Gato. Con el paso del tiempo, llegó a entablar una relación de amor-odio con él, y hasta aprendió a respetarlo.

El enfrentamiento entre la pandilla de Don Gato y el Oficial Matute tiene lugar en una época en la que las portadas de los principales periódicos de Nueva York reflejaban el conflicto entre las fuerzas de seguridad y los gángsters de la ciudad. El mensaje que Hanna-Barbera quiso transmitir con esta serie animada en el horario central de la televisión no deja muy bien parada a la policía.

El rol femenino

El rol femenino en la recordada serie animada
En la actualidad llama la atención, pero por aquel entonces pasó desapercibido que todos los personajes principales de la serie hayan sido masculinos. Mientras que los gatos eran los encargados de cranear sus planes, llevarlos a cabo y enfrentarse con la policía, las pocas presencias femeninas en la serie estaban vinculadas exclusivamente al amor. Como cuando Benito “pierde la cabeza” y también todo su dinero en una partida de póker por estar enamorado, cuando Cucho entona una serenata para enamorar a una joven gata, o cuando una de las novias de Panza se enoja con él porque la abandonaba constantemente para acudir al llamado de Don Gato.

En todo caso, la figura femenina quedaba relegada a las tareas domésticas. Dato no menor: la esposa del oficial Matute nunca apareció en pantalla. Aunque en alguna ocasión él la llamó por teléfono, en medio de un conflicto con la pandilla, para pedirle que no lo espere para cenar…

Condenado al fracaso

Demóstenes, inspirado en un orador de la Antigua Grecia
La temática de los éxitos anteriores de Hanna-Barbera, como Los Picapiedras y Los Supersónicos, giraba en torno a problemas de la vida cotidiana, con familias estructuradas que lidiaban con temas como el exceso de trabajo o la travesura de los niños. El caso de Don Gato y su pandilla era completamente diferente: un soltero, vago, que vivía en los suburbios y se las ingeniaba, a través de métodos no siempre legales, para sobrevivir. Si se escucha la serie en el idioma original, se puede percibir con claridad que los personajes hablaban en una jerga gangsta, callejera.

Estas características, disruptivas para las series de la época, no resultaron atractivas para el público infantil y tampoco para el adulto, que no se identificó en ningún momento con Don Gato y sus secuaces. La imagen de una Manhattan sucia, oscura, dominada por pandilleros ante la ineptitud de las fuerzas de seguridad, fue una prueba osada, dirigida a un target que, aparentemente, no estaba preparado para este cambio.

La importancia del doblaje

El doblaje, clave en el éxito de Don Gato y su pandilla en Latinoamérica.

La versión hispana fue determinante para el éxito de Don Gato y su pandilla en Latinoamérica. El magnífico Jorge Arvizu (Bugs Bunny, Popeye, el Gato Félix, Maxwell Smart, entre muchos otros) le puso la voz a Benito y Cucho, tanto en la serie como en la película lanzada en 2011. Julio Lucena hizo lo propio con Don Gato, y Armando Ramírez con Demóstenes. Ellos le aportaron el toque tierno y humorístico que le faltaba a la serie en el idioma original.

Tan grande fue el éxito del programa que en 2015 se estrenó otra película, El inicio de la pandilla. Se trata de una precuela del programa, que relata cómo se conocieron los felinos, y estuvo dedicada a la memoria de Arvizu, fallecido el año anterior.

Más allá de sus voces, es difícil explicar por qué este grupo de gatos atorrantes caló tan profundo en el corazón de una generación de latinoamericanos. Será por su simpatía o esa costumbre de pasar el día jugando en la calle. O tal vez por el valor de la amistad que, aunque en su tierra natal no lo supieron ver, siempre fue la prioridad para Don Gato.

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Publicado en Avíspese

¿Libre? o ¿Líbero?

El hombre tiene un interés vital en conservar su sistema de orientación. De él depende su capacidad de obrar y, en definitiva, su sentido de identidad. Si otros lo amenazan con ideas opuestas
a su propio sistema de orientación reaccionará ante esas ideas como si se tratara de una amenaza a su vida.Puede racionalizar esa reacción de muchos modos, decir que esas ideas nuevas son
intrínsecamente «inmorales», «nada civilizadas», «locuras», o cualquier otra cosa que considere apropiada para expresar su repugnancia, pero el antagonismo se debe, en realidad, al hecho de que se siente amenazado.

El hombre necesita, no sólo un sistema de orientación o enfoque sino también objetos de devoción, que se convierten en necesidad vital para su equilibrio emocional. Cualesquiera que sean —valores, ideales, ancestros, padre, madre, la tierra, la patria chica, la nación, la clase, la religión y centenares de otros fenómenos— le parecen sagrados. Las costumbres mismas pueden ser sagradas, porque simbolizan los valores establecidos.

El individuo —o el grupo— reacciona a un ataque contra lo que considera «sagrado» con la misma agresividad y rabia que si se tratara de un ataque contra su vida.

» Un palo dónde rascarse»; «No suelta una rama, sin antes, agarrarse de otra…»